Abrir publicación

La rabia y la calma

Por Emma González

Foto de twitter por 

Hemos hecho de todo. Sí, hasta incendiar estaciones de autobús y hacer pintas en monumentos históricos,que representan la legitimación del poder, los ideales utópicos y las ideas memorables que sirven para forjar una identidad colectiva.

      Las pintas fueron hechas en un tono de protesta, que no se olvide eso. No fue al calor de la victoria por ganar un partido de fútbol, ni en medio de un carnaval o una procesión. Tienen por objetivo materializar lo que se ha dicho miles de veces, con formas igualmente diversas: el hartazgo, el enojo y la desesperación, ante lo que parece inoperancia e indiferencia, una pésima combinación que no es de hoy.

     La justificación o no de la violencia, merece un análisis mucho más profundo que cualquier opinión. Porque en medio de este enunciado existen una serie de aristas a escudriñar. Violencia también es la omisión de las autoridades, violencia son masacres, desaparaciones, violaciones, hostigamiento, acoso y un largo etcétera.

      La protesta feminista del 16 de agosto provocó opiniones divididas que permiten identificar y afinar posturas. Si hoy, ante este panorama, hay que tomar una posición y estar de un lado, yo estoy con las chicas que fueron a pintarrajear el Ángel de la Independencia.

     La protesta fue tolerada por las autoridades de la Ciudad de México. No fue reprimida y hasta donde sé no hay detenidas. Aquí nos metemos a otro vericueto de la ecuación. Porque la acepción de la palabra tolerancia es amplia.

     En México tenemos un museo de Memoria y Tolerancia, que entre otras cosas, habla o pretende hablar de las terribles consecuencias por el uso desmedido del poder.  Pero también tenemos la frase histórica de Díaz Ordaz en la que tras la tolerancia, justificó en su discurso con motivo de su IV informe de gobierno el 1 de septiembre de 1968, el uso excesivo de la fuerza militar y policial que usaría un mes después en la matanza a estudiantes, por todo mundo conocida. “Hemos sido tolerantes hasta excesos criticados, pero todo tiene un límite”[1]y el Congreso de aquel entonces lo interrumpió, para aplaudirle. “No podemos permitir ya que se siga quebrantando irremisiblemente el orden jurídico como a los ojos de todo el mundo ha venido sucediendo” prosiguió.

     La jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, primera mujer electa de esta ciudad, pronunció un discurso luego de la protesta en el que parecía más preocupada por hablarle o amenazar a sus adversarias políticas, que por entender y dialogar con las ciudadanas que se le pusieron enfrente, para exigir una vez más, una investigación, de menos creíble.

     Su discurso, la rueda de prensa y el acto para lavarle la cara a su gobierno que organizó con otras feministas, fueron las reacciones ante la exigencia de una investigación por la denuncia de violación hacia  una niña, por policías.

     En el evento que llevó por nombre: “Cero impunidad y justicia absoluta para las mujeres y niñas víctimas de violencia” donde se expuso un poco  de todo; en lo estructural, representantes de organizaciones feministas expresaron la necesidad y la exigencia por saber aspectos muy concretos traducido a acciones, pero sobre todo a resultados como el seguimiento a los secuestros de mujeres en el metro y la evaluación de  los programas de éste gobierno que solo han sido anunciados.

     También hubo discursos políticos, sumamente lamentables como el de la Senadora morenista Malú Micher que tuvo la audacia, misma que hay que reconocerle, de decir que  “sí nos están cuidando, no nos están violando, pero donde lo han hecho, lo están corrigiendo y hay que seguirlo corrigiendo”[2]Nadie niega que hay que corregirlo, pero de eso a que lo estén haciendo, hay una realidad que pone sus palabras en entredicho.

     De la misma forma se habló de la confianza y del orgullo que sienten algunas de esas feministas invitadas, hacia la jefa de gobierno. Nunca está de más el manifiesto de las muestras de cariño, pero en las acciones de gobierno, incluso al margen del feminismo, es importante respaldar las palabras de orgullo y confianza con resultados.

     Ahí es donde se ha fallado, en los resultados. Es la confianza la que se ha minado. “Me cuidan mis amigas, no la policía” fueron unas de las consignas de la protesta, encabezadas sobre todo por jovencitas, quienes ocupan un número importante en las cifras de feminicidio, secuestro, violación  y desaparición. [3]

     El feminismo es un movimiento social sumamente diverso y complejo,  principalmente en lo político, aspecto que algunas mujeres hemos decidido tomar muy en serio. Porque habla directamente de nosotras, pero sobre todo, habla con nosotras y por lo tanto hace que entre nosotras hablemos, no solo de nosotras mismas, sino también de nosotras en relación a lo demás.

     Como toda creación humana, el feminismo no está exento de contradicciones y desigualdades, donde lo acrítico puede anidar por momentos discursos supremacistas, victimistas (sin que por ello deje de reconocer a las víctimas) no está libre de incongruencias y tiene una cantidad infinita de sesgos y rezagos. ¿Y?

     Vaya, ¿Es que por qué tendría que ser distinto? Tampoco es algo con lo que no sepamos convivir. Ahí tenemos a las religiones, por ejemplo, que promueven la pureza y sienten estar hechas de una sola pieza y están plagadas de terribles y aberrantes contradicciones, como la pedofilia, ampliamente conocida y hasta tolerada por sus seguidores, quienes se denominan a sí mismos como bondadosos. Si tenemos éstas y otras manifestaciones aprobadas como bondad, ¿por qué entonces pensamos que el feminismo tendría que ser prístino?

     Aunque muchas personas puedan pensar lo contrario.El feminismo no es una logia. Ni todas estamos de acuerdo todo el tiempo, ni todas pensamos igual. Y al feminismo siempre hay que cuestionarlo. ¿O cómo piensan que hemos sobrevivido y nos hemos fortalecido, si no es a partir de la crítica constante desde el interior del propio movimiento? No crean que las feministas no sabemos de nuestros talones de Aquiles, de nuestras discusiones inacabadas. El desarrollo de literatura y la constante tensión entre nuestras posturas personales y políticas dan cuenta de ello. También sabemos de la descalificación y el escozor que causa entre sus más reacios detractores. Y hemos sabido lidiar con ello.

     En el feminismo estamos quienes queremos. Se está por convicción y del mismo modo, se pueden retirar. Hay un trabajo personal de pormedio para autoadscribirse -o no- como feminista. No hay un sacramento, ni nos otorgamos credenciales vitalicias de miembros preferentes. Tampoco hacemos examen de admisión para calificar  ante el feministrómetro. El feminismo, con todo y sus inconsecuencias (que siempre están muy preocupados por señalar ) es un espacio seguro que construímos entre muchas. Para hacer algo que al menos los gobiernos y parte de la sociedad no han hecho: Escuchar y acompañar.

     Habrá para quienes estas dos cosas les parezcan menores, pero cobran relevancias cuando tenemos un panorama desolador como el que hemos venido teniendo en México desde antes de iniciarse esta guerra absurda por Calderón.

     Las feministas conocemos perfecto donde quedan los tribunales, nacionales e internacionales, las oficinas de gobierno, con todo y sus procesos, algunos muy caducos. A bote pronto, puedo enunciar de menos dos acciones sustantivas en el marco de la ley, (para los que se preocuparon por salvaguardar el estado de derecho y la cultura de la legalidad  con motivo de las pintas) en distinto niveles que se han hecho desde el feminismo: La obtención de la llamada  sentencia Campo Algodonero contra el Estado Mexicano, ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos[4], y en consecuencia  el desarrollo y monitoreo en todo el país de la Ley General de Acceso a una Vida Libre de Violencia. Si no saben qué son, les invito a leer. [5]

     Nos hemos organizado, hemos formado grupos, asociaciones políticas, civiles, colectivas[6]. Hemos hasta trabajado, a veces gratis desde las oficinas de gobierno, como consejeras,[7]de la mano, como a veces parece hay que llevar a las autoridades. Hemos estado ahí en muchas de las mesas de diálogo de muchos gobiernos.  Se ha intentado comunicar el problema desde el periodismo, creando agencias especializadas[8], desde el arte[9], con innumerables iniciativas, se han denunciado a gobernadores ante las instancias correspondientes  y a otros  corruptos que hacen actos tan abominables como la  trata de niñas.[10]

     Se han señalado las fallas, se ha trabajado para repararlas, se han  mapeado las problemáticas[11], no desde una oficina de gobierno que cuenta con presupuesto suficiente, sino desde el ámbito civil, con recursos propios.

     Se han creado instancias gubernamentales a todos los niveles,[12]se han instalado comisiones en la Cámara de Diputados y en congresos locales,[13]se ha trabajado en propuestas económicas para la asignación de recursos a programas para una vida libre de violencia hacia las mujeres y otros, se ha monitoreado el presupuesto asignado[14], se han creado Tribunales de Conciencia[15]para exponer la actuación de las autoridades e informar a la ciudadanía, se han retomado los Encuentros Nacionales Feministas, para promover puntos de acercamiento a nivel nacional, [16]se han creado protocolos de actuación en distintos niveles y sobre diferentes problemáticas[17], se han hecho memoria de los feminicidios,[18]etcétera. Todas y cada una de estas acciones y otras, muchísimas otras más,  han sido impulsadas desde el ámbito feminista.

     Pero así como enumero las acciones feministas, también puedo enumerar con una facilidad apabullante al menos 7 feminicidios: Nadia Muciño[19], Ernestina Ascencio[20], Lesvy Berlin[21], Mara Castilla[22], Adriana Morlett[23]o Marisela Escobedo[24],  a quien vimos caer muerta en la puerta del palacio de gobierno de Chihuahua[25], tras una bala en la cabeza, luego de ir a protestar por el feminicidio de su hija Ruby Fraire [26]

     Es duro tener al duelo aguijoneando la memoria. Más duro es aún, ver a sus familias de frente, hablar con sus madres que te miran con una tristeza inconmensurable, donde el llanto es constante, igual que su resistencia infinita a la implacable muerte de sus hijas a través de actos llenos de crueldad. Ininteligibles, difíciles de dilucidar. Es vergonzante dolerse frente a ellas y frente a muchas otras. Por favor. No nos pidan calma. Qué calma quieren que tengamos si hace mucho tiempo que nos la arrebataron y no solo a las feministas.

Las feministas estamos furiosas y no nos vamos a calmar.

[1]https://www.youtube.com/watch?v=izxy42v7Mfk

[2]https://www.pscp.tv/w/1MYxNdMkORLGw

[3]https://www.animalpolitico.com/2019/04/crecen-feminicidios-violaciones-cdmx/

[4]http://www.corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/seriec_205_esp.pdf

[5]https://www.gob.mx/conavim/documentos/ley-general-de-acceso-de-las-mujeres-a-una-vida-libre-de-violencia-pdf

[6](algunos poquísimos ejemplos)  https://cimacnoticias.com.mx/node/57052https://cladem.org/mexico/

https://www.facebook.com/morrashelpmorras/

https://gire.org.mx/

http://catolicasmexico.org/ns/

http://www.scielo.org.mx/pdf/argu/v25n69/v25n69a13.pdf

[7]https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/331211/convocatoria-inmujeres-organos-auxiliares.pdf

[8]https://www.cimacnoticias.com.mx/

[9]http://micgenero.com/http://www.gaceta.unam.mx/las-reinas-chulas-y-las-heroinas-del-68/

[10]https://aristeguinoticias.com/1408/mexico/lydia-cacho-denuncia-mario-marin-esta-en-puebla-no-lo-detienen-porque-esta-protegido/

[11]https://www.eluniversal.com.mx/tag/maria-salguero

[12]http://puntogenero.inmujeres.gob.mx/madig/igualdad/seccion4.html

[13]http://www.aldf.gob.mx/archivo-b44079545c7b92cb7ca84ab11314bcf0.pdf

[14]http://2006-2012.funcionpublica.gob.mx/index.php/transparencia/contraloria-social/observatorios-ciudadanos

[15]https://www.cimacnoticias.com.mx/node/64662

[16]https://www.facebook.com/ENF2019/

[17]https://www.gob.mx/conavim/documentos/protocolo-para-la-atencion-de-la-violencia-contra-las-mujeres-en-razon-de-genero-2017

[18]https://fridaguerrera.blogspot.com/2019/01/2019-una-historia-diferente.html

[19]http://cmdpdh.org/casos-paradigmaticos-2-2/casos-defendidos/caso-nadia-alejandra-mucino-marquez/

[20]https://www.cimacnoticias.com.mx/node/44002

[21]https://es.wikipedia.org/wiki/Feminicidio_de_Lesvy_Berl%C3%ADn

[22]https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-41303542

[23]https://www.eluniversal.com.mx/articulo/metropoli/cdmx/2017/05/4/adriana-morlett-el-feminicidio-que-marco-cu

[24]https://es.wikipedia.org/wiki/Marisela_Escobedo_Ortiz

[25]https://www.youtube.com/watch?v=QNvgrEKedsw

[26]https://www.cimacnoticias.com.mx/etiqueta/rub-marisol-frayre-escobedo

[divider]

Ema Gonzalez. Feminista, psicoanalista, ha colaborado en diversas organizaciones de la sociedad civil con temas relacionados a derechos humanos, factores discapacitantes debido a la violencia, incluyendo violencia de género, acceso a la justicia y acompañamiento terapéutico y psicosocial a sobrevivientes de violaciones graves de derechos humanos. Colabora en 17, Instituto de estudios críticos, en la Clínica Jurídica del Programa Universitario de Derechos Humanos de la UNAM, Foro Psicoanalítico Mexicano, entre otros.

Abrir publicación
ilustración por Liz Misterio

No se nace mujer, ni se llega a serlo.

por María del Carmen González

Es momento de romper, de hacer un llamado a las afinidades y establecer los criterios necesarios para revivir en situaciones de revuelta frente a las agresiones de la heteronormatividad, hay que tener claro el papel del cuerpo trans-cuir-nobinario en la guerra social, cuerpo por oposición a las representaciones de estabilidad, cuerpo – territorio de tensión, cuerpo en que florece la rebelión, agentes de desorden. Hay mucho ruido, necesitamos que se callen para responder al llamado de las otras.

Para acuerpar la ruptura a las categorías binarias, necesitamos romper con la mujer, construcción histórica para explotarnos y marginarnos, sin embargo, existe un pasado doloroso, la mujer es consecuencia de los experimentos desarrollados para generar una imagen y establecer relaciones de poder que se fundan y determinan desde la anatomía. Apelar a esta última como única posibilidad de alianza antiautoritaria es una señal del fracaso, ya que ese perpetuar las imágenes que contienen la producción de subjetividad, con un discurso biologicista, que apela a defender una opresión, es una trampa, nadie necesita a la mujer, ya que está supeditada a los engranajes de normalización corporal con la única finalidad de controlar un cuerpo que pertenece al estado y al mercado para una expansión política futura; garantiza la continuidad de los efectos de uniformación del discurso.

La mujer es un elemento constitutivo de la modernidad, se definió como mujer biológica, basada en una pedagogía médica, arma que permite articular las políticas de higienización y persecución social, en tanto que sostienen el mantenimiento de un cuerpo especifico, que a su vez, pone de manifiesto el funcionamiento eficaz de amoldar los cuerpos y sus prácticas, de manera indirecta su necesaria invención, es un símbolo de lealtad para legitimar una visión concreta; a su vez, se ve atravesado por sistemas de regulación sexual, saberes y dispositivos disciplinarios de moralización y medicalización del cuerpo, y en su dimensión simbólica, plantea un clima de sospecha para mantener una jerarquía ¿Quién es mujer, qué mujer cumple con los requisitos y cuáles son los valores morales implicados en estas? Así se produce un apartheid en el feminismo.

No es casualidad que el papel de la mujer en las crisis del capital, en las posguerras y la creciente manifestación del fascismo este bajo la lupa la identidad, se torna evidente con mensajes totalitarios de expandir democracias, reconfiguración de políticas ambientales y la glorificación del estado.

Si una de las condiciones para agregarse como sujeto a las distintas luchas políticas es compartir opresiones, no hay opresión que no tenga un rasgo de criminalidad, que, en la cotidianidad, se vuelca sobre el cuerpo la lógica de muerte del sistema capitalista, los transfeminicidios son una de las develaciones más crudas de aniquilamiento a la diferencia radical, en pocas palabras existe una maquinaria de control que se mantiene criminalizando la existencia de lo que no opera dentro del marco binario y permite el recrudecimiento del régimen occidental a partir del ideal regulatorio, la peligrosidad social a partir del comportamiento sexual y su consolidación.

La respuesta es la furia, no el odio, aprender a responder, desarmando y desarticulando el discurso que impera en el feminismo hegemónico, no para pelear un espacio, sino para tener las armas de construir otro, en donde sea necesario, pero teniendo claro que no así.

[divider]

ma.carmenMi nombre es María del Carmen González y soy mamá de Batman, experiencia que me gustaría repetir, pero ahora quiero a La Mujer Maravilla. Tengo dos hijas caninas, me gusta la pornografía y las drogas. Me gusta ese feminismo que es incómodo para las institucionales, me han cerrado espacios. Me gusta David Bowie, New Order. Me gusta leer y no me gusta el lugar donde trabajo.

Abrir publicación

Se exige respuesta adecuada de autoridades del ámbito público y privado ante el #MeTooMx

Quienes suscribimos la presente -mujeres representantes de la academia, la sociedad civil, personas expertas en derechos humanos y violencia de género- exponemos nuestra postura frente al clima que se ha generado sobre el #MeTooMx y sus hashtags vinculados.

Reconocemos la situación de violencia sistemática que ataca la seguridad y vida de las mujeres, limitando el pleno ejercicio de sus derechos, en este caso particular, los relativos a la educación y al trabajo en condiciones de igualdad y dignidad.

La ola de denuncias hechas en estos días desde los diferentes hashtags del #MeTooMx, son solo un ejemplo del carácter estructural de la violencia de género. Dan cuenta de cómo la violencia en espacios laborales y escolares son prácticas presentes y normalizadas en diferentes ámbitos de la vida social. Son testimonio también de que las instituciones han fallado en garantizar el acceso de las víctimas a la justicia, preocupación que por cierto fue externada por el Comité CEDAW en julio de 2018, en ocasión del informe del Estado mexicano.

Las respuestas agresivas que se han hecho contra las denuncias, son muestra de cómo la violencia en general, pero estas formas particulares, están profundamente normalizadas de manera que se siguen reproduciendo formas históricas que promueven la impunidad y perpetuación de la violencia contra las mujeres.

Valoramos el rompimiento del silencio por parte de las mujeres que se han atrevido a hablar y suscribimos la postura de la Colectiva Periodistas Unidas Mexicanas1 al reconocer la diferencia entre “confidencialidad” y “anonimato”. Nos pronunciamos a favor del derecho que tienen las víctimas de brindar su testimonio de manera confidencial.

Afirmamos categóricamente que los efectos que está teniendo el rompimiento del silencio son producto de la violencia y omisión de las autoridades, no de las mujeres que alzaron la voz.

Nuestra posición además enfatiza que la presunción de inocencia va acompañada de la presunción de buena fe de la víctima, tal como se establece en la Ley General de Víctimas.2 Ambas presunciones cobran sentido y relevancia dado que es la autoridad la que está obligada a investigar.

En este sentido, afirmamos que el Estado está cometiendo una grave omisión al no investigar los hechos que están siendo denunciados. Consideramos al Estado en un sentido amplio, sin limitarnos a las funciones del Ministerio Público, ya que en todos los casos, las autoridades tienen la obligación de garantizar una vida libre de violencia, cumplir con la debida diligencia y en su caso, por lo menos, iniciar de oficio las investigaciones por delitos como la violación sin parte querellante. Los testimonios recabados por los hashtags del #MeTooMx dan muestra que hay un amplio margen de denuncias que deberían ser investigadas, por las instituciones e industrias de donde emergen, de acuerdo a sus procedimientos internos y con las obligaciones reforzadas que ya establecen las normas vigentes por el propio interés de garantizar espacios laborales, escolares y sociales dignos y libres de toda discriminación y violencia.

Entre las obligaciones señaladas por las leyes, además de la investigación, se encuentra la prevención, con el objetivo de consolidar relaciones sociales sustentadas en los derechos humanos. El silencio de las autoridades ante estas denuncias está propiciando el encono y la confrontación social, por lo que urgimos a su respuesta integral y oportuna ante las denuncias y en este contexto.

1 Ver Comunicado 3. Sobre las denuncias CONFIDENCIALES de acoso, hostigamiento y violencia sexual publicadas en @PeriodistasPUM. 1 de abril de 2019. 2 http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LGV_030117.pdf

[divider]

Andrea Medina Rosas
Lorena Wolffer
María Renée Prudencio
Adriana Martínez Noriega
Fernanda Murillo Pichardo
Roberta Liliana Flores Ángeles
CERRUCHA

Rocío García M.
Hazyadeth Acero
Irene Asenet Márquez
Sandra Chaher
Paola G. Ortega Garay
Gabriela González Ortuño
Jazmín Sánchez Méndez

Cecilia Espinosa Martínez
Verónica Altamirano
Lydia Cordero Cabrera
Itzel Ramírez León
María del Mar Monroy García
Xanny Itandehui Hernández
Hernández

Sonia Madrigal
María Corina Muskus Toro
Elizabeth Ross
Olivia Tena Guerrero
Montserrat Castillo Portillo
Jahel López
Verónica Rodríguez López
Aimée Vega Montiel
Jacqueline L’Hoist
Leticia Díaz Quiroz
Martha Patricia Castañeda Salgado
Leticia Pedrajo
Carmen Trejo Colchado
Alicia Elena Pérez Duarte y Noroña
Ariana Lourdes Rodríguez González
Itzel Eguiluz
Ingrid Ebergenyi Salinas
Lourdes Charlotte Burgueño Sánchez
Mirna Roldán Gutiérrez
Ofelia Álvarez
Olga Guzmán Vergara
Haydee Deutsch
Beatriz Rodríguez
Úrsula Pruneda
Marisol de la Rosa Urquía Sánchez
Karla Ávila
Paula Vrelly
Ana Zavala
Luisa Kislinger Selene Soto
Fabiola Bailón Vásquez
Fernando Aranguren
Martha Forjas Tovar
Diana Merchán
Linda Loaiza
Anel Flores Cruz
Magally Huggins
Norma Georgina Gutiérrez
Ivonne G. Villalón
Mariana Avendaño O.
Karina Salinas Basave
Silvia Bénard
Rosa Bertha Simón Sánchez
Lilia García
Noemí Domínguez Gaspar
Angélica de la Peña
Gabriela Aguilar Gutiérrez
Brenda H. Arana
Evlin H. Aragón
Mónica Mayer
Adriana Pérez Amador
Paloma Rodríguez Tejeda
Cirenia Celestino Ortega
Liz Misterio
Ixchel Cisneros Soltero
Fabiola Mancilla
Ana Gaitán Uribe
Guadalupe Trejo (Fru)
Áurea Ceja Albanés
Andrea Viteri García

Florencia Franco Romo
Angélica Abelleyra
Samantha Nolasco Coiffierc
Ana Banderas
María Edith López Hernández
Brenda Selene González Ramos
Stephanie Siliceo Luna
Maribel López Rodríguez
Gabriela Loaria Pedroza
Lizeth Pérez Cárdenas
Osiris Isidra Hernández Hernández
Lucía Núñez Rebolledo
Mónica Nepote
María del Rosario Ruiz Jaramillo
Pérez Ortega Miranda Emilia
Natalia Eguiluz Ornelas
Silvia D. Esparza Rodríguez
Quiteria Franco
Talia Loaria
Patricia Bedolla Zamora
Adriana Mújica Murias
Gisela Ortiz Torres
Guadalupe Santaella
Estrella Pedroza
María de la Luz Luévano Martínez
Lucía Bayona Caballero
Tania Sánchez
Laura Berenice Gutiérrez
Calíope Martínez
Luz Galindo
Académicas en Acción Crítica:
Emanuela Borzacchiello
Lucía Melgar
Lourdes Enríquez
Diana Evangelista
Fernanda Oceguera Espinosa de los
Monteros
María Fernanda Wray
Gisela Martínez
Maricarmen de Lara
Gabriela Ortega Valdez
Gema Liliana González Pérez
Claudia Vásquez Ortuño
Isabel Clavijo Flórez
Elizabeth C. Plácido Ríos
Susana Azcue
Lydia Alpízar Durán
Marcia Itzel Checa Gtz.
Julia Escalante De Haro
Marlene Diveinz
Violeta Horcasitas
Antígona Segura Peralta
Karen Cordero
Adina Barrera Hernández
Magali Lara
Carmen Boullosa
Minerva Ayón
Río Polly Krac
Srishti Granados

Marisol García Walls
Colectiva Feminista Interseccional
Colectiva Ciudad y Género
Laura Orduña Álvarez
Claudia Ocaranza Abascal
Andrea González Cornejo
Claudia Ordoñez Víquez
Claudia L. Corona de la Peña
Andrea Avilez Ortega
Adriana Lecona Escartín
Carolina Hernández Nieto
María Eugenia Chávez Fonseca
Brenda Rodríguez Herrera
Verónica Rodríguez López
Mercedes Ballesté Gálvez
Avelina Fonseca Orozco
Estefanía Veloz
Amy Lira
Elvira Urrutia Castro
Gina Ileana Chacón
Renata Ruelas Romo
Mariana Recamier
Liliana Monroy
Daniela Díaz
Iván Facundo Rubinstein
Carolina Pacheco Luna
Cecilia García Ruiz
Martha González Rentería
Cristina Salmerónf
María Jaritzi Camacho Serrano
Claudia Ivette Navarro Corona
Ana Negri
Tania Morales
Mónica Jasis
Patria Jiménez
Magdalena Huerta
Paola Rebeca Arteaga López
Yael Cayetano
Gloria Careaga Pérez
Gabriela Aragón
Luz María Moreno Tetlacuio
Nancy L. Flores Castillo
Sofía Jiménez Poiré
Cinthia Nallely Gamboa Luna
Norma González Benítez
Mariana Rodríguez Espinoza
Gabriela Serralde Díaz
Adriana Zentella Chávez
Mariana Rodríguez
Yndira Sandoval Sánchez
Ivelin Buenrostro
Josefina Chávez
Katherine Martínez
María Elena Estavillo
Daniela Cerva
Melisa Morán
Aurea Rendón
Samanta Zaragoza Luna
Yolanda Pineda López

Mariana Niembro
Ángeles Hernández Alvarado
Selene Mazón
Arlen Palestina Pandal Madrid
Alma Rosa Colín
Claudia Díaz de León
Teresa Ordorika Sacristán
Colectiva Las Sincréticas
Maira Melisa Guerra Pulido
Ramírez García Claudia Libertad
Samantha Mino Gracia
Yerid López Barrera
M. Sagrario Hernández
Yusif E. Escalona
Arely Torres Miranda
Andrea Alicia Prado Álvarez
Yanet Miranda
Verona Valencia
Jan de la Rosa
Aurora Montaño Barbosa
Mónica Perea
Laura Torres Quiñones
Mónica Raya
Colectivo Las Olvidadas
Marissa Villareal
Andrea Foncerrada
Érika Elizabeth Luis Nicolás

José Alberto Patiño
Sandra Escutia Díaz
Juan Martín Pérez García
Adriana Cruz Miranda
María Julieta Lamberti
Ana Paola Mendoza García
Micaela Bocanegra Rodríguez
Carmen Alcázar Castillo
Paola Cabello Montaño
Alejandra Cabello Montaño
Colectiva Con Letra F
Rosy Laura Castellanos Mariano
Delia Mondragón
Azorenny Bracamonte
Ana Teresa Pérez
Mercedes Muñoz
Gabriela Delgado Ballesteros
Rodrigo Llanos Flores
Marcela Arévalo Contreras
Mercedes Ballesté Gálvez
Irina Ventura Dávila
Marisol Fernández Alonso
Aleida Hernández Cervantes
Jennifer Ann Cooper Tory
Karla M. Ramírez Murillo
Yadira Cortés Castillo
Imelda Marrufo Nava

Mariana Berlanga Gayón
Flor Ariadna Juárez López
Aline Castellanos Jurado
Sophie Alexander-Katz
Margarita Dalton Palomo
Lidia Guzmán Hernández
Erika Yamada Kubo
Blanca Castañón Canals
Lidia Fabiola Vázquez
Martha Ávalos Calderón
Emilia Canavati Pérez
Andrea Frías Rosales
Patricia Piñones Vázquez
Yara Olivia Vergara Bustamante
Andrea Kenya Sánchez Zepeda
Verónica Caporal Pérez
Alicia Mendoza Guerra
Daniela Esquivel
Cynthia Galicia
Leonardo Martínez Flores
Gloria Ramírez
Melisa Morán Esteva
Arzu Martínez Estavillo
Lulú V. Barrera
Roxana Foladori Antúnez
Aime Jezabel Pérez Godínez
Lucía Lagunes

Abrir publicación

Entrevista a promotora de la salud zapatista

Dibujo por Alex XAB

por Klau Chinche y Liz Misterio

Del 8 al 10 de marzo de 2018 se celebró el 1er Encuentro de Mujeres que Luchan en el Caracol Morelia, en Chiapas, México.

En ese contexto tuvimos el privilegio de conversar con la compañera zapatista, coordinadora de las promotoras de la salud, quién para efectos de esta entrevista prefirió permanecer anónima. Ella tenía a su cargo alrededor de 20 promotoras de la salud jóvenes, que estuvieron atendiendo a las 5000 mujeres que se dieron cita en territorio zapatista para el encuentro. Agradecemos a la compañera, quién a pesar de estar muy ocupada, nos regaló generosamente unos minutos de su tiempo. 

Promotora de Salud.-  Tenemos que liberar los caracoles, como uno sabe tienen que saber lxs demas.  Anteriormente no teníamos la oportunidad de curarnos con medicina (alópata), pero conocemos las plantas, por ejemplo un ampcilina: sabemos qué planta es ampicilina, entonces esa planta utilizamos por las calores y eso es lo que estamos viendo. Muchos jóvenes creen que ellos saben ya mucho más que los veteranos, pero pocos saben de las medicinas naturales. Nosotros organizamos a los jóvenes, y a las mujeres, para que en todas las comunidades en resistencia se sepan defender desde la salud. Tenemos parteras , hueseros y conocedores de las plantas medicinales y ahora gracias al señor ya hay enfermeros y hay doctores que ya utilizan la medicina (alópata) y  ya pueden entender a los demás y el que ya sabe de eso lo tiene que enseñar en el otro caracol, para que nos vayamos nivelando, que nadie sufra.

Klau Chinche.- ¿Cómo es la atención, en particular a mujeres, en relación con la ginecología y el parto? 

PS.- La atención es en casa, ahí te llevamos el control del puerperio, de inicio tenemos que mandar a la partera con el promotor para que el vacune al bebé, antes no sabíamos de vacunas, normalmente se controla que esté encefálico el bebe, para que nazca en casa solo ese era el trabajo de las parteras y saber cortar el ombligo, saber bañarlo saber todo, curarlo con flores, con “brazita”, y es un montón que se sabe ya, pero ahora como ya tenemos nuestros promotores de salud pues hay otro avance más y si todavía hay una comunidad que sabe menos , pues se tiene que nivelar.

K.Ch.- ¿Y el Tema de las enfermedades de Transmisión sexual?

PS.- Ese tema se habla con las parteras, lo de transmisión sexual, para que sepan por qué se produce, cómo se llaman las enfermedades y después de su parto ya saben .

K.Ch.- ¿Pero, habrá algún tratamiento con plantas?

PS.- Si hay tratamientos pero no para todas las transmisiones sexuales, solamente para las primeras enfermedades del sexo, pero como en el caso del SIDA, ese no, todavía no conocemos de plantas medicinales. Algunas otras si, como gonorrea, ahí mas bien se promueve el control porque allí no sabes que hombre esta infectado y que usa, no sabes que mujer quedó infectada. Aquí en las comunidades no hay lo que llaman los abuelos “zonas rosas” donde trabajan las sexoservidoras, no hay, los jóvenes se casan bien jóvenes, quieren tener sexo joven, de 20 a 21 años se casan y luego un hijo o dos hijos, ahora si quieren doce también lo pueden hacer, no se prohíbe ( risas de fondo ) pero ya depende de cada familia.

K.Ch.- Y por ultimo, para usted, ¿cuales son las  cosas que le gustaría que mejoraran o que hacen falta dentro del trabajo que están haciendo? Pueden ser cosas de laboratorio o herramientas. 

PS.- Hay muchos deseos en la comunidad que ya estamos atendiendo a través de la juventud, por ejemplo. En mi casa estoy bien tranquila con los conocimientos y herramientas que tengo, pero ya mis estudiantes jóvenes si me piden, me dicen ¿cómo podemos conseguir un ultrasonido en casa, para la comunidad ? ¿Un glucómetro? Para checar la sangre, y es que ya saben de eso, me preguntan ¿donde lo encontramos? Solo hay que buscarlo en las farmacias, les digo nada mas  para entretenerlos. En mi casa, en mi mera casa yo tengo un enfermero que ya me ayudó a atender dos partos, él solito los atendió cuando andaba yo fuera, ya cuando llegué bien contenta me sentí porque el bebé tenia ya cinco días y el no daba de alta a la compañera con su bebé, los estaba atendiendo, lo bañaba, le daba de comer, y cuando lloraba el bebe , lo controlaba. Y yo me sentí contenta cuando llegué porque yo siempre salgo mucho tiempo y les dejo a mi familia. Aquí me siento como en mi casa, muy alegre con las mujeres y yo me siento contenta. Lo único es eso, nos hace falta una cama exploradora, pero ya esta bien así como atiendo, tenemos camas provisionales de madera que hizo mi esposo y allí he defendido a muchas mujeres. De partera llevo ya treinta años. Yo tenía un registro, y en esa época ya había atendido 704 niños pero luego llegó el ejercito y lo quemaron.

Entonces pues la salud es algo grande, muy amplio. Hay que conocer una planta y otra planta para que nos podamos curar.

[divider]

Agradecemos a Valentina Xochimeztli por la transcripción de esta entrevista.

 

Abrir publicación

Klau Chinche en entrevista: arte, medicina y brujería para decolonizar lxs cuerpxs

foto Liz Misterio

por Liz Misterio

Liz Misterio.- Hola Klau, me da mucho gusto por fin poder hacerte esta entrevista, después de tanto comadrear y editar juntas este bonito #27 BioDIVA.

Klau Chinche.- El gusto es mio queridxs!!! soy admiradora de Hysteria! desde mucho antes de que nos conociéramos (lease con mi cara de fan) y estoy extasiada y contenta de poder conjurar y tramar cositas juntas…ahora y en el futuro!

 L.M. ¿Quién es ese ser que a veces se hace llamar Klau Chinche? ¿Cuáles son tus otros alter egos/ reencarnaciones?

K.C.- jajaja, esta alimaña nace entre un bautizo desculonizador gomorriano y la “sensación de ataque” de una hipotética manada inquisizorra. Me encantó cambiar de especie, ajjaja, creo que las plagas son más fuertes, resististen atacando descontroladamente, joden descentralizadamente y no tienen ciclos mamíferos.

Eso sí, el tema identitario fue por muchos años un rollo pa mi. Desde que me inicié a la digitalidad he ido cambiando de avatar continuamente (aunque de manera analogica tb, como en las fiestas que hacía de VJ, me cambiaba el sobrenombre cada vez). Total, que me uní a una red social por primera vez el 2009, a crabgrass/we.riseup, red que sigo habitando activamente. También he transitado por algunos experimentos en elgg (por ej summerlabs 2008 – 2011 ) y luego me uní en su momento a las recién tejidas redes de lorea (n-1, artelibre digital, ecoxarxes), ahí me metí mucho y a saco, pero lamentable y mierdosamente ese proyecto de años, se cayó de mala manera y se perdió tanta información y redes que generó una desconfianza y recelo por quienes confiaron en las redes libres, además de frustración cabrona ante todo lo desaparecido e irrecuperable (luto digital). Total, tampoco hacia perfiles públicos con fotos en redes comerciales, es que tenía muy metido el tema del anonimato hacker en las venas hasta que lo anterior pasó. Además necesité vitalmente re-comunicarme con redes y afectos que estaban en otras estratosferas digitales y carnales. Solo a finales del 2017 cree mi primer avatar personal mediático en fachabuk como chinche en donde me importa una mierda ser publica ni salir en fotos cualquiera, ni publicar estupideces y mierdillas sin tener que seguir una “linea editorial” como ya lo hacía con el perfil fb de Anarcha, los blogs, etc.

L.M.- ¿Qué te llevó a trabajar desde el arte y el activismo con el tema de la salud, y más específicamente con el de la ginecología?

K.C.- La rabia y la necesidad como motores base y por otra, la influencia de la cultura hacker, el conocimiento libre y el postporno. O sea, gracias a haber leído un texto sobre eyaculación femenina en un contexto hacker mientras el sistema médico me estaba ninguneando. Por una parte necesitaba descargarme de todas las cosas negativas y las historias de terror de la ginecología y medicina que me estaba comiendo mientras investigaba psicoticamente sobre ella, me estaba poniendo mala, estaba somatizando todo ese daño cruento y despiadado. Por eso de hecho decidí empezar a organizar de alguna manera la info, las historias y la avalancha de infos que estaba tragando porque no daba abasto ni crédito de lo que estaba leyendo. El primer impulso fue organizar imágenes y contenido, así que empecé a buscar plataformas, con pinterest organicé las imágenes, con tumblr organicé historias y links, con hotglue arme la historia por temáticas, pirate pad pa los links y referencias, la biblioteca en we.riseup. Solo en 2015 decidí abrir un facebook y no con una identidad personal sino como parte de la difusión del proyecto, eso paso bajo circunstancias concretas en Istanbul. Estaba organizando con un espacio cultural independiente KOMA, un grupo de feministas anarquistas y el periódico meydan (tb anarquista) unas charlas. Me quede impresionada dándome cuenta que esa (fB) era la única manera de difusión que iba a ser efectiva, rápida y viral, porque yo no tenía teléfono móvil en ese tiempo (estuve 4años y medio sin uno) y me comunicaba casi únicamente por correo electrónico. Y bueno las amigas y los movimientos y redes con las que quería conectar estaban usando ya facebook… fue una gran impresión, pero bueno, funciono y no solo para eso si no que para empezar a coordinar con gente de diferentes partes. Fue maravilloso cuando conecte con vulva sapiens, ginecosofia!!.

L.M.- A menudo hablas de la descolonización visceral, ¿A qué te refieres con ese concepto?

K.C.- Históricamente el colonialismo e imperialismo han sido pretextos para saqueos, genocidios, explotación y esclavitud. El proceso de colonización se inicia con la ocupación física de la tierra y la dominación de los pueblos. Dominar pueblos es someter, torturar y/o exterminar los cuerpos que los componen y con ellos su memoria, todo esto en la creencia de que una auto-proclamada raza superior tiene derecho a imponer su mandato sobre unos seres inferiores a los que se puede explotar. En 1492 (como dice Galeano) los nativos “descubrieron” que eran indios, que vivían en América, que estaban desnudos, que existía el pecado, que debían obediencia a un rey y a una reina de otro mundo y a un dios de otro cielo, y que ese dios había inventado la culpa y el vestido y había mandado que fuera quemado vivo a quien adorara el sol, la luna, la tierra, la lluvia.

En este sentido la “colonización corporal” ha sido que hombres blancos apunten son su dedo el cuerpo/territorio ajeno y lo nombren como suyo, lo vuelvan parte de sus “conquistas” lo marquen con una banderita y pongan su apellido/bandera ahí, como x ej las trompas ováricas (Falopio un anatomista italiano), glándulas de lubricación (Bartolino, un anatomista holandés), próstata femenina (Skene, un ginecólogo irlandés) o punto G (Graffenberg un ginecólogo alemán), ejercicios de suelo pélvico (Kegel un), examen e frotis para cáncer de cérvix (Papanicolau, un ginecólogo griego). Y no solo, también definir los “cánones” de salud y ser expertos en un cuerpo que no les pertenece. Como dice Carrie Show “Un hombre que sea ginecólogo es como un mecánico de automóviles que jamás haya tenido uno”. Ahora esta colonización también afecta por ejemplo el ano, la estigmatización homofóbica que ronda en torno a la próstata “masculina” y el recto.

La descolonización corporal es una descolonización visceral, es quitar sus nombres, sus caras, sus odios de nuestrxs cuerpxs y renombrar nuestras vísceras y practicas con personas, cuerpxs que han sido ocultados en la historias, honrando la memoria de lxs anonimxs, lxs torturadxs en experimentaciones y prácticas que desembocaron en la fama de quienes ostentan sus nombres en nosotrxs.

L.M.- Uno de tus proyectos que me voló la mente es Anarcha Gland, ¿nos puedes platicar como surge la idea de renombrar la “próstata femenina” y las glándulas lubricantes como Anarcha, Lucy y Betsey?

K.C.- A principios del 2013, era mi turno de proponer un texto para el Grupo de Lectura de Calafou (donde viví 7 años), y decidí presentar “Mi Placer se Corre como Puñales” de Chiara Chiavone (colectivo ideasdestroyingmuros) ya que era un momento bien clave en que recién estaban empezando a hablar de cosas básicas de género en ese lugar. Preparando la presentación del texto, empecé a investigar más a detalle sobre las glándulas de eyaculación (ya que Pucha Potens aún no existía), desde la composición de los fluidos que excreta hasta la historia y origen de su nombre, y sobre quien era Skene, ginecólogo cuyo apellido es usado para denominarles comúnmente. Esto me llevó irremediablemente a investigar sobre los inicios de la ginecología y conocer a Sims, el gurú de Skene, y su experimental investigación de la fistula vesico-vaginal en esclavas negras en las plantaciones de algodón en Alabama alrededor del 1840.

Así llegue a conocer la desgarradora historia de Anarcha y muchas otras mujeres. Ellas y una cantidad incalculable de mujeres anónimas e invisibilizadas que han inscrito la historia de la ginecología con su propia carne.

Me dio tantísimo asco pensar y ver la cara de Skene y todo lo que significaba mientras me venía que se me empezó a hacer desagradable hasta masturbarme.

Extremadamente enrabiada y afectada por la impotencia que me generó haber sido tan ignorante sobre estas historias mientras tenia normalizado llamar a partes viscerales intimas de mi cuerpo con apellidos de “hombres ilustres”…. me sentía rebosada en mierda al saber lo fácil que normalizamos palabras sin saber que implican.

Así que no pude cargar más con el patriarcado medico a cuestas, y decidí que en mi cuerpo habitaría la memoria de de esxs cuerpxs invisibilizadas, torturadas y ninguneadas, con ellxs comparto entrañas y fluidos inmemoriales.

Mysfita y Klau. foto por Liz Misterio

L.M.- ¿Qué hay en el Gabinete de la Dra. Kaligari?

K.C.- El gabinete es una maravillosa y explosiva combinación-colaboración que desarrollamos desde 2016 junto a Mysfita Terata, una maravillosa fakir, performer, contorsionista y mutanta en devenires subacuáticos.

El gabinete de la Dra. Kaligari es una performance en continua mutación, una experiencia audiovisual en forma de cabaret darks, una charla, juego interactivo, un escenario-instalación bizarras adjuntas a técnicas de biohacking, tecnologias DIY, objetos híbridos y rituales corporales.

Se compone de 5 actos flexibles y adaptables a cualquier contexto, una especie de «escenario performático» un viaje a través de los sangrientos horrores de la historia de la medicina (cirugía, anestesia, asesinatos anatómicos de la sadista uroginecología y la violencia obstétrica). Un progresivo ritual corporal para mantener la memoria de los cuerpos silenciados: brujas, sanadorxs, esclavxs, migrantes y todos los cuerpos sacrificados por la ciencia desde una perspectiva crítica e irónica donde se usan recursos interactivos y acciones corporales extremas.

Pueden leer una reseña que nos emociona mucho en el blog de silvia resorte.

El gabinete es una trabajo visceral lleno de complicidad y guarrismos extremos que seguiremos alimentando, moviendo y mutando.

L.M.- ¿Cómo responden las sanadoras- brujas- hackers- whitchborgs a la violencia de la medicina occidental – patriarcal?

K.C.- Con autodefensa, con reacción visceral, corporal, reapropiándose de conocimientos, redistribuyéndolos, diseminándolos, reuniendo y rumiando ciencia, tradición, experiencia, técnica, hibridando lenguajes y prácticas, autoformándose, reuniéndose, compartiendo, contaminando, molestando en los templos de salud hegemónica, accionando, encarnando las historias de otrxs, haciendo memoria, quemando con memoria la historia misógina, racista, hómofoba, colonialista y genocida de la medicina y los avances técnico-corporales, re-estructurando espacios para practicar autocuidado radical y comunitario. Conjurando tácticas y estrategias, organizándonos en infinitos akelarres descentralizados, permeando recetas y maldiciones, hablándonos al oído de boca en boca y de red en red, fortaleciendo servidores y comunicaciones digitales.

Ahora, desprogramarnos del sistema medico normativo hegemónico no es tarea fácil, siglos de manipulación en torno a la salud, es un gran desafío, algo que ha de construirse constantemente.

L.M.- Para terminar ¿que proyectos tienes en puerta?

K.C.- Ahora mismo estoy compilando un libro a pedido de la editorial italiana Golena sobre estos temas, sobre como comenzó, las múltiples historias que le componen, la info que se ha ido recopilando, el conocimiento que se ha creado y compartido, las redes y personas que le inspiran, forman  y atraviesan. A ver como resulta =P es una tarea compleja pa mi este ejercicio de estructuración.

Por otra parte después de las recientes segundas jornadas de hacktivismo feminista nos hemos enredado varias colectivas y seres en continuar tramando desobediencia digital y tecnológica.

Y claro, se acerca el cyborgrrrrrrrrrrls 2019 y cositas van a salir a la calle!!!

L.M.- BONUS TRACK: ¿Algo más que nos quieras decir? ¿Algo que no te hayamos preguntado que nos quieras contar?

K.C.- Quiero aclarar que se me sigue relacionando (y a Gynepunk) con el lugar en donde viví 7años, la colonia catalana Calafou. Desde el 2017 Gynepunk ya no se identifica con ese lugar y yo dejé de habitarlo a finales del 2018.

En los últimos años las personas que trabajamos y construimos ahí desde el transhackfeminismo fuimos ninguneadas sistemáticamente, cuestionadas y hasta agredidas en diversas formas, tanto que ya no vivimos ahí. Hay que dejar claro que NO hay vínculo alguno con ese lugar ya que su falta de apoyo y cuidado como colectivo-asamblea fue escandalosamente ruin e hipócrita, hasta el nivel de llegar a graves consecuencias en temas migratorios (léase de papeles) para mí.

Así que eso, con ese espacio ya no hay vínculo, relación o complicidad con Gynepunk, Pechblenda, Anarchaglam o Kaligari, ni conmigo.

Atentxs a quienes vayan buscando eso que hubo y que ellxs mismxs desecharon. Cuidado.

 

Abrir publicación

Remedios de las ancestras para sanar la tristeza

Mitzi A. Castellanos

La ciencia eliminó sistemáticamente los nombres y saberes de nuestras ancestras. Cuatro generaciones después, la tradición oral de mi comunidad me susurró amorosamente el nombre de mi tatarabuela. Y desde entonces,  hablar de ella ha resultado para mí un ejercicio muy interesante de resistencia. Nombrarla y compartir un poco de su vida como curandera y partera así como de sus saberes se ha convertido en un acto político potente.

La historia de esta mujer que ayudó durante el parto a varias pobladoras  y que sanó a muchas personas con dolencias por medio de tés y hierbas a principios del siglo XX en un pueblo que se ubicaba en la periferia de la Ciudad se desvaneció. Solo quedan algunas referencias. Pero nunca olvidaré sus enseñanzas transmitidas oralmente sobre las flores y la capacidad que tienen de darnos alegría y llevarse nuestras tristezas, y también las del mar y el río.

Con el paso del tiempo se han ido perdiendo esas otras formas de sanación que no son legitimadas por la medicina occidental. Así que un día, durante la adolescencia  llegó a mis oídos la historia de la señora Isabel Aquino y también algunos de sus remedios para combatir las tristezas. Sin embargo, fue hasta que cumplí veintitantos años que resinifiqué todos aquellos relatos y me interesé por rescatarlos. Y no solo yo, mi hermana también, por lo que verbalizar y practicar sus remedios para el susto y la melancolía nos han ayudado a sanar colectivamente.

Cuándo éramos pequeñas nuestrxs abuelxs nos curaban del susto y la tristeza. Los métodos eran variados y consistía en  escupirnos o soplarnos con mezcal o agua en la espalda para aliviarnos del espanto. Dicho procedimiento es bastante común en Oaxaca, ellxs decían que de esta manera el alma regresaba a nuestros cuerpxs.

Por otra parte, para sanar de la tristeza había varias formas, todas relacionadas con el río y las flores. Por lo que recoger flores en el campo y después entregarlas al río como ofrenda y como un acto simbólico de desprendimiento de emociones se volvió un ritual bastante recurrente en mi círculo familiar. El agua se llevaba nuestros miedos y dolencias. Soltabas todo ahí, llorabas, pero regresabas feliz porque en las flores que habías aventado al río se habían ido tus pesares.

Otra manera de reencontrarte contigo mismx era ir a cortar azucenas al monte. Y es que, aunque parezca una actividad muy sencilla, el solo acto de ir a caminar por el cerro,  buscar y seleccionar las azucenas se convierte en un encuentro amoroso de arropamiento con nosotrxs mismxs. Es un obsequio que te das. Teníamos que esperar la temporada en que florecían para ir por ellas. Había que caminar, mirar el paisaje e ir con la abuela, la tía, la hermana. Buscarlas y después de cortarlas cuidadosamente las colocábamos en un pequeño florero. Era nuestras flores, nos llenaban de aromas bonito la casa y también el corazón.

[divider]

Mitzi A. Castellanos

Historiadora del arte, feminista y lesbiana. Vive en San Agustín de las Juntas, comunidad donde es originaria su familia. Sus investigaciones se centran en el estudio de las corporalidades disidentes, censuradas y no aptas para el consumo heteropatriarcal. Se interesó en recuperar y escribir sobre la sanación después de tener un breve encuentro con Lorena Cabnal en la III Feria Internacional del Libro de Estudios de las Mujeres, Feminismos y Descolonización.

Abrir publicación

Hacking de alto nivel: Meterte el cosmos en el cuerpo

imagen por Janina Morais

aniara rodado

A nadie sorprende que la humanidad haya descubierto desde el nido que seguir el movimiento y la permanencia de los astros hace posible desplazarse y navegar sin perderse. Leer el cielo para trazar rutas y mapas de territorios se ha constituido en proeza de expansión patriarcal, de marinos y conquistadores. Esta tecnología que incorpora el cosmos al territorio ha sido valorada desde siempre, tal vez porque sin ella colonizar nuevas tierras y expoliar “recursos” habría sido mucho más difícil.

Después del sol, desde el punto vista de la tierra, la luna es el cuerpo celeste más brillante. El ciclo menstrual de las hembras Homo Sapiens y otros homínidos, así como el ciclo completo de la órbita lunar alrededor de la tierra, duran más o menos 28 días. La luna nos fascina y en lo que conocemos de la historia humana, inventariamos innumerables cultos y rituales dedicados a la luna y ligados tanto a la prosperidad de los cultivos como a la “energía femenina” por ella representada (aunque existen lenguas y culturas para las cuales la luna es masculina).

Sin misticismo especular y basados en la observación de los ciclos reproductivos de otras mamíferas, muchxs racionales pensadorxs consideran que la sincronización entre la revolución lunar en torno a la tierra y la ronda periódica de nuestra hormonas, es puro azar, alegre coincidencia. Por otro lado, en las redes sociales encontramos en cada face de luna llena/nueva, invitaciones para celebrar los llamados “círculos de mujeres”. Durante estos encuentros, las asistentes vestidas con faldas amplias, accionan una serie de rituales para honrar su genealogía uterina, continuar y rehacer su contacto íntimo con la tierra madre, declaran ser sus hijas-lobas, mamíferas elegidas por el satélite terrestre y llaman a sus menstruaciones “la luna”.

El primer argumento me resulta de una pobreza creativa que raya en la banalidad, mientras que las hijas de la luna, con sus prácticas, parecen aceptar e incorporar sin distancia critica el excepcionalismo humano autoproclamado que nos ha transformado en “lxs tiranxs de la creación”, alimentando con ello  la idea venenosa de que somos la especie elegida, las verdaderas hijas de los astros. Defienden su conexión con la tierra porque tienen útero, y no porque sufren, como ella, los mismos abusos y expropiaciones, olvidan la alianza transversal que muchas ecofeministas sí han entendido y que no es esencialista en la simple ecuación Mujer=Utero=Semilla=Tierra, las dos potencialmente fértiles y nutridoras, sino que incorporan la realidad dominante, en la cual la tierra ha sido “feminizada” por los modelos de explotación y las mujeres han sido “naturalizadas” como la tierra, atribuyéndoles a ambas un rol “sagrado” pero servil, aptas para ser saqueadas por su condición de madres generosas, siempre disponibles y listas a dar frutos. Los dos argumentos reflejan la manipuladora dicotomía entre naturaleza y cultura, entre cuerpo y espíritu… ¡Con qué facilidad caemos en las trampas del binarismo!

Pareciera que unxs son victimas de una especie de amnesia pachamamistica, que hace olvidar la importancia de las personas de genero fluido o disruptivo en muchos pueblos originarios de Abya Yala. Mientras que lxs otrxs olvidan su rigor racional ignorando datos empíricos, por ejemplo la pista abierta por Louise Lacey, quien en 1975 publicó el libro Lunaception, especie de manual de anticoncepción basado en la auto-observación y el control de la luz/oscuridad de nuestro cuarto mientras dormimos. Según ella (y quienes lo han experimentado en su propio cuerpo) en menos de un año estás ovulando en luna llena y menstruando en luna nueva…

Pero en esta historia de falsos antagonismos, las dos miradas simplifican la potencia que tienen los cuerpos, haciéndonos pasivas una vez más, bendecidas por el más allá o confundidas por un alegre azar. No entienden que somos capaces de hackear nuestros cuerpos y de navegar en ellos como tenaces exploradoras, nombrando islas y ajustando nuestro campo de batalla, capaces de incorporar el cosmos. Reducen nuestro ciclo menstrual a una simple maquinita biológica controlada por los ovarios, fragmentan el cuerpo e ignoran el día y la noche, la influencia de la luz y de los ritmos de sueño y vigilia en el sistema endocrino. Aún no hacemos fotosíntesis, pero la luz y la melanina nos dan ritmo y flow. Siguen sin poder explicar cómo es posible que se sincronice el período menstrual entre amigas que viven o viajan juntas[1], que se te adelante la regla cuando haces un viaje a otras latitudes, que no te llegue la regla hasta que tu sobrina adolescente pueda abortar o que se te vaya por seis meses porque vives rodeada de chicos, toda una serie de eventos que hemos vivido y que demuestran la plasticidad de nuestros ciclos menstruales .

Parir ha sido desde siempre una cita con la muerte, esa es la potencia de la vida y los peligros de una hemorragia o cualquier otra complicación. Evitar reproducirse muy seguido es un asunto vital.  Imagino a las homínidas prehistóricas, preocupadas por morir o por la escasez de recursos para nutrir a otra cría, o con miedo a afrontar un largo viaje, en pleno invierno y preñadas. Imagino a una homínida muy parecida a mí, observando su cuerpo y gozando mientras entiende cómo funciona, la imagino recibiendo información de las más viejas, inventando estrategias para no reproducirse sin control. Me imagino en un mundo sin luz artificial, con ese foco inmenso alumbrando en el cielo algunas veces cada 28 días. Me veo como una hembra bonobo masturbándose debajo de un árbol, me veo determinada, me veo buscando en la luna las mejores noches para esconderse en luna nueva o estar de fiesta bajo la luz brillante de la luna llena, viendo destellar la piel de los tigres desde lejos. Me veo buscando el tigre en mi interior, trazando un mapa para saber cuando puedo o no quedar embarazada. Metiendo el cosmos dentro de mi, ajustando mi ciclo.

No se trata de parar de bailar, cantar y ofrendar durante la luna llena, ¡al contrario, eso es lo más parecido a un akelarre y nos encanta! De lo que se trata es de evitar la pasividad antropocéntrica a la que conduce sentirse hija privilegiada de la luna, de cuestionar que tu vínculo con la tierra sea el que ambas son fértiles y reproductivas, de llevar falda por obligación. Se trata de no excluir mujeres trans y otrxs raritxs porque no menstrúan, de darte cuenta de que no se puede limitar la acción política a cantos y maracas y que si riegas tus plantas con sangre menstrual no puedes olvidarte de eyacular sobre el suelo y las sábanas sin sentir vergüenza, sin priorizar órganos, sin ir bendiciendo úteros o castrando próstatas.

Dan ganas de invitar a las hijas de la luna a una orgía ecosexual orquestada por Annie y Beth, para que se revuelquen en la tierra y súper calientes recuerden que el giro epistémico está dado, la tierra como amante, y que es hora de un largo post-orgasmo en el que el tiempo productivo/reproductivo se quede suspendido, mientras endorfinas y malas yerbas colonizan cada poro…

[divider]

[1] Se acusan de dudosos y fantasiosos todos los estudios científicos publicados hasta ahora en este sentido, incluyendo el primer estudio Menstrual Synchrony and Suppression, de Martha K. McClintock, publicado en  Nature, VOL. 229, 22 de enero de 1971 http://www.mum.org/mensyn.PDF

[divider]

Aniara Rodado Coreografa, artista e investigadora.

Desde un punto de vista transfeminista, Aniara explora la brujería y las relaciones interespecificas tomando como punto de partida el mundo vegetal.  Su trabajo coreografico pretende ir más allá de la danza y más allá del cuerpo humano, con el fin de cuestionar el actual contexto de crisis ecológica y de fetichismo tecno-científico, cuya tendencia es la estandardización de los cuerpos, sus alianzas y saberes, es decir  la vida a todas sus escalas.

Sus performances, instalaciones, textos, videos, piezas de  danza o dibujos, son creados a código abierto y con una preferencia por las viejas tecnologías y el bricolaje domestico.

Es candidata a recibir un Doctorado en Ciencia y Arte por parte de la École Polytechnique de Francia.

www.aniara-rodado.net

Abrir publicación

Manifiesto por Algoritmias Hackfeministas

Ilustraciones: Ana Cristina Joaquim

Por Lili_Anaz y Natasha Akhmatova

Nuestros cuerpos son territorios es disputa. Internet es un territorio en disputa. Los algoritmos son un territorio en disputa. Hay una tendencia de ánimos imperialistas que busca limitar las posibilidades de nuestros cuerpos, sus afectos, relaciones y tránsitos para el servicio mercantil de quienes deciden cómo se narra la historia y el mundo.

En este manifiesto –y más que intentar explicar qué es o qué no es un algoritmo– deseamos reescribir nuestras propias formas de intervención y resistencia desde una postura política hackfeminista: queremos resistir frente a toda infraestructura que permite y reproduce opresión, discriminación y misoginia, a través de nuestros cuerpos-territorios-algoritmos en cualquier espacio que habitemos dentro o fuera de Internet.

Los algoritmos no deberían ser complacientes ni arrojarnos a lo identificable o reconocible. Sus posibilidades de significar y reimaginar mundos han sido reducidas a conceptos específicos que no nos satisfacen ni mucho menos nos representan. Toda esa palabrería impostada: relevancia, eficiencia, patrones, medición, personalización… (Qué cansado, ¿verdad?) Pues la queremos fuera.

Al ‘algoritmo’ le han impuesto un caracter casi místico: sabemos que existe y que nuestros datos están gobernados por el, pero no lo conocemos: nunca lo hemos visto. Tampoco sabemos cómo funciona, cómo se relaciona ni quiénes y por qué lo diseñan, ¿a quiénes responde? No importa. Nada en ese mundo está hecho para que nuestros cuerpos elijan sobre sus territorios o sobre sus datos: es un secreto de negocios.

Este entendido de algoritmos es un tratado de cajas negras. Desarrolladas por empresas privativas junto a los los principales servicios comerciales online –decidimos no mencionarlas porque estamos hartas de leerlas por todas partes–, ¿Qué los caracteriza? Su naturelaza cerrada, extractivista y propietaria. ¿Y qué significa ésto? Que es imposible acceder. Que no podemos analizar los factores que determinan cómo priorizan y recomiendan. Que no entendemos qué criterios consideran para la creación de «patrones de consumo» y «perfiles de usuarios». Y lo más importante: que son precisamente ellos quienes nos despojan de todo rastro de alteridad, convirtiéndonos a nosotras, a nuestros cuerpos y a nuestros afectos, en su mina abierta de datos.

Rechazamos que algoritmo sea sinónimo de aceptar la opacidad y la mística tecnológica propagandeada por corporaciones, la cual dicta que los datos son de código cerrado, perfectos, sin errores, dotados de absoluta verdad. Rechazamos la codescendencia automática: esa que limita nuestro pensamiento e imaginación sobre otras formas de acuerpar las resistencias por las que sí queremos luchar. Así que lo tenemos claro: estamos negadxs a que nos arrebaten la imaginación para actuar.

Queremos que los algoritmos sigan siendo matemáticos pero nunca más dogmáticos: vamos a extirparles todo cálculo colonialista. Todo aspecto prescripitivo. Toda ambición unificante. Vamos a castrarle de una vez por todas su asquerosa hambre misógina.

Queremos defender la curiosidad y la exploración frente al miedo. Frente a las amenazas de violencia. Frente a la censura y al empobrecimiento de interconexiones posibles. Frente a lo que se nos muestra como lo relevante por encima de lo que quizás desearíamos experimentar. Queremos algoritmias hackfeministas para romper los discursos dominantes que reproducen al sistema patriarcal a través de las tecnologías.

Queremos resistir.

Ilustraciones: Ana Cristina Joaquim


Con cuerpos que defienden sus ritmos

Que los algoritmos, como cualquier operación matemática, reconozcan los movimientos de intento, prueba y error. Que los canales de entrada y salida, así como cada uno de sus procedimientos y variables de estado o tiempo, estén en clave de código abierto.

Que la repetición de imágenes e informaciones en nuestros feeds se convierta en ritmos expresivos: no más consumo impositivo, sometimiento y force feeding. Queremos meter a nuestros cuerpos sólo lo que nos da placer.

Que pasado y presente no cedan el control de nuestra memoria a la promesa de futuros empaquetados en forma de predicciones, recomendaciones y propaganda.

Nunca más mandatos de comportamiento sobre cómo presentarse, reaccionar, responder y narrar. Queremos cuerpos que disfruten, no que se carcoman de ansiedad.

* La algoritmia hackfeminista es el pulso que programamos nosotras para sintonizar nuestros beats.

Con cuerpos mutantes hacia existencias gozosas

Los términos y condiciones los ponemos nosotrxs. No queremos tener que aceptar nada.

Nuestros nombres los eligimos nosotrxs. Nuestras muchas representaciones las elegimos nosotrxs.

To agree or not to agree: nuestro consentimiento no es binario.

Subvertimos nuestras propias versiones y construcciones de identidades, paisajes, gestos y futuros.

* La algoritmia hackfeminista comprende cómo funciona esa versión de mundo y desde ahí programa variables críticas para intervenirlo.

Con cuerpos que habitan, sostienen, desarrollan y combaten

No dejamos lugar a que tecnología sea sinónimo exclusivo de máquinas, dispositivos y plataformas de redes sociales corporativas.

Ampliamos nuestros imaginarios: construimos estrategias de cuidado, gozo y combate como tecnología.

Combatimos todo protocolo normativo desde los cuerpos preparados para pelear: conocemos nuestra fuerza, sostenemos nuestras prácticas, y estudiamos profundamente nuestros campos de batalla.

Somos la infraestructura que nos sostiene. Desarrollamos redes, servidoras, antenas, archivos y memorias.

* La algoritmia hackfeminista acompaña nuestras autodefensas: es la fuerza de nuestros cuerpos juntos y la amplificación de su potencia.

Ilustraciones originales: Ana Cristina Joaquim
Ilustraciones: Ana Cristina Joaquim


Con cuerpos como bombas de cultivo frente a las narrativas automáticas

Las máquinas de guerra convierten a la guerra en paisaje: la presentan amigable, limpia, complaciente, necesaria y en alta definición.

Bajo interfases simples, planas y funcionales que pretenden invisibilizarnos, polinizamos paisajes desde los bordes, las fallas, los errores y los glitches.

Cultivamos ecosistemas de deseo y nos contagiamos de formas caóticas entre nosotras: buscamos provocaciones comunes y acciones distribuidas, imprevisibles e interconectadas.

Estamos armadas para distinguir el código de programación del loop infinito (i = misóginocolonialracistaysexista). Vamos a intervenir en su sentencia que está programada para ser siempre verdadera. La romperemos en pedazos comprobando su falsedad hasta bloquearla con fuerza.

* La algoritmia hackfeminista es el comando corporal que frena este jodido loop.

[Este Manifiesto se escribió desde la complicidad algorítmica a cuatro manos y en portuñol-espanglish entre México y Brasil de mayo a octubre de 2017, principalmente a través de un larguísimo pad <3, chats, notas de voz, spokenword, notas en video, imágenes, desvelos, debrayes, mails, pausas, llamadas, música, y sobre todo, ganas. En una segunda etapa, desde el verano mexicano y el invierno brasileño del 2018, buscamos crear un co-relato visual en diálogo con las palabras para darle vida a la Algoritmia a través de una narrativa que también muta, se amplía y decodifica].

—————-

Glosario

* Algoritmo: En matemáticas, lógica y computación, es un conjunto prescrito de instrucciones o reglas bien definidas, ordenadas y finitas, que permite llevar a cabo una actividad mediante pasos sucesivos que no generen dudas a quien deba hacer dicha actividad. En programación, es una secuencia de pasos lógicos que permiten solucionar un problema.

* Loop: En computación, una secuencia de instrucciones que se repite, ya sea un número específico de veces, o hasta que se cumple una condición en particular. En electricidad, un circuito cerrado.

* Beat: Significa «latido» en inglés. En música, una sucesión constante de unidades de ritmo.

* Force feeding: Derivación de la expresión del inglés ‘force-feed’: obligar a una persona o animal a comer y beber, a menudo poniendo comida en el estómago a través de una pipa en la boca.

* Glitch: Expresión en inglés proveniente de la electrónica: refiere a un error en un archivo, y se visualiza comúnmente con la pixelización de la pantalla a partir de una falla en un sistema electrónico.

[divider]

Liliana Zaragoza Cano (Lili_Anaz) es comunicóloga, escritora, fotógrafa y artista hackfeminista. Sus proyectos exploran la intersección entre arte, cuerpos, redes, memoria, sexualidades, resistencias, tecnologías libres, ciberfeminismos y cuidados colectivos digitales. Es autora del proyecto artístico transmedial Mirada sostenida, co-fundadora y coordinadora del Laboratorio de Interconectividades, y cómplice del proyecto Autodefensas Hackfeministas.

https://twitter.com/lili_anaz

https://lab-interconectividades.net

https://miradasostenida.net

Autodefensas Hackfeministas

 

Natasha Akhmatova creció en IRC y aprendió en la comunidad Linux qué era hackear. Su trabajo explora la intersección entre tecnología, activismo, artes y medios y plataformas de comunicación. Es idealizadora y coautora de la guia Safer Nudes! y Chupadados.org, y trabaja con la formulación de programas para difusión científica con una perspectiva interseccional.

https://twitter.com/natashafelizi

https://www.codingrights.org/safernudes/

https://www.codingrights.org/3-2/

Ilustraciones: Ana Cristina Joaquim (Brasil) poeta, investigadora en Unicamp, Fapesp y profesora universitaria. También se arriesga en trabajos visuales con cierta frecuencia.

Edición digital de imágenes: Melissa Aguilar (México-Costa Rica),diseñadora y artista visual. Se dedica a la investigación en nuevos medios, museos, tecnologías inmersivas y abiertas. Colabora con el fablab Inventoria en CR y con Medialabmx.https://www.behance.net/meliaguilar

Abrir publicación

NO EXISTEN PRUEBAS

por Augustine de Charcot (Alías Nadia Cortés)*

Un día empezó la ingesta. No hubo explicación. Hace 19 años. La anormalidad fue un motivo —el cuerpo no cumplía la regla tal como debía—.

Dificultad de flujo, según la etimología. El dolor es uno de los síntomas. El cuerpo descompuesto, exhibido. Falta de modestia. Organismo problemático, fuera de los límites convenientes. La convención-la conveniencia.

La dismenorrea es inconveniente —no permite la realización plena de las actividades habituales—. Los  fluidos se revelan, se vuelven incontenibles. Náuseas, mareos, vómitos, sudores. Se pierde la postura. La compostura. Extravío de la conciencia. El cuerpo se encuentra fuera de sí. La dismenorrea afecta tanto al estado físico como anímico.[1]

El derrame disfuncional conlleva la pérdida de interés y un cierto distanciamiento en las relaciones sociales.[2] Hay presencia de irritabilidad, ansiedad o depresión. Si la dismenorrea se acompaña de estos indicios es posible que la mujer presente Síndrome Premenstrual o Trastorno Disfórico Premenstrual.[3]

Existen dos tipos de dismenorrea. Primaria, de las mujeres jóvenes, y secundaria, la que aparece en mujeres adultas.[4] La primera puede mejorar con el tiempo —nunca se sabe—. Los fármacos previenen, mitigan, tratan y curan de una enfermedad, ya sea para evitar la aparición de un proceso fisiológico no deseado o bien para modificar condiciones fisiológicas con fines específicos.[5] La dismenorrea primaria puede desaparecer con el paso del tiempo. Nunca se sabe. La ingesta empezó hace 19 años.

Un fármacon es un acompañante. Esporádico o permanente. Hace 19 años un cuerpo conoció la drospirenona y el etinilestradiol. La drospirenona es parte de algunos anticonceptivos hormonales orales combinados y terapias de reemplazo hormonal. En combinación con etinilestradiol se utiliza como anticonceptivo, para tratar el acné moderado, y para el trastorno disfórico premenstrual.[6]

Un fármacon es un acompañante. La compañía pueda ocasionar dependencia. La dependencia hace imposible la existencia sin el fármacon. Hace 19 años comenzó la ingesta. La dismenorrea primaria puede desaparecer. Nunca se sabe.

La ginecología o ciencia de la mujer es una disciplina antigua. Tanto para la dismenorrea como para el Trastorno Disfórico Premenstrual es recomendable el uso de hormonas anticonceptivas. A los 12 años un cuerpo fue diagnosticado con dismenorrea y Trastorno Disfórico Premenstrual. Además, ese mismo cuerpo fue considerado un candidato para la infertilidad. Dadas esas razones el tratamiento con hormonas anticonceptivas pareció adecuado.

Durante un tiempo la compañía del fármacon fue innecesaria. Hasta que…

los dolores, el cuerpo se golpea a sí mismo buscando alivio.

Se sabe que las hormonas no quitan el dolor y, sin embargo, la amenaza de los médicos siempre fue: «tómate la pastilla si no quieres ser una histérica».

Desde hace 2555 días un cuerpo ha ingerido 7665 mg de drospirenona y  51.1 mg  de etinilestradiol. En diciembre de 2015, Bayer, una de las farmacéuticas más importantes del mundo, fue sometida a juicio por la distribución de hormonas anticonceptivas que provocan tromboembolismo. En 2008 se dieron a conocer diferentes casos de mujeres con dicha complicación. En 2013, 23 mujeres canadienses murieron por la ingesta de las pastillas anticonceptivas Yas. Bayer ha perdido casi 2 mil millones de dólares en demandas por Yas, Yasmin, Yasminelle.

Un fármacon es siempre un remedio que se convierte en veneno. La farmacología puede configurar  terapeúticas para el buen vivir o modos de dominación sobre los cuerpos.

“En 1946 se inventa la primera píldora antibaby a base de estrógenos sintéticos —el estrógeno se convertirá pronto en la molécula farmacéutica más utilizada de toda la historia de la humanidad […]”. “Esta vida no puede entenderse como un sustrato biológico fuera de los entramados de producción y cultivo propios de la tecnociencia. Este cuerpo es una entidad tecnoviva multiconectada que incorpora tecnología”[7]. Paul cuenta todo esto en su Testo Yonqui. O Nancy, con su corazón artificial, enuncia: “Se produce un cruce entre contingencia personal y una contingencia en la historia de las técnicas. Pero siempre ese «yo» se encuentra estrechamente aprisionado en un nicho de posibilidades técnicas”[8].

La anormalidad es un motivo, una categoría y una herencia. Aquel cuerpo descompuesto pertenecía a una familia de “dismenorreícas compungidas”. Ninguna fue capaz de saber si la enfermedad podría haber desaparecido con el tiempo. A todas les extrajeron la matrices como si de frutos secos se tratarán.

El diagnóstico suele hablar por los cuerpos. La ginecología es una ciencia muy antigua–una ciencia de hombres–. Antes de la comprensión, la diagnosis.

Tomar una píldora todos los días hasta acabar el paquete de 28 (24 comprimidos de color con drospirenona 3 mg/etinilestradiol 0.02 mg y 4 comprimidos blancos de placebo). Ingerirlas hasta la próxima consulta. Si no hay mejora habrá que buscar otra razón para explicar la anormalidad.

El Trastorno Disfórico Premenstrual (TDPM) ha sido tipificado como un trastornos mental dentro del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales DSM-IV.

Hace 19 años empezó la ingesta. Por un tiempo, el fármacon no fue necesario.

“No existen pruebas específicas de laboratorio que permitan diagnosticar con seguridad”[9] el Transtorno Disfórico Premenstrual.

Se calcula que el TDPM afecta aproximadamente al 3% de las mujeres que mensualmente presentan la menstruación, según Wikipedia[10].

No existen pruebas específicas para diagnosticar con seguridad.

Un cuerpo fue diagnosticado a los 12 años con TDPM.

Hace 19 años empezó la ingesta.

El fármacon es un acompañante. Puede convertirse en una dependencia.

No existen pruebas para diagnosticar…

Augustine X

* Lo que leerán a continuación es el relato fragmentado, en suspenso y complejo de una dependencia a un fármacon. Esta adicción ha estado siempre mediada por una serie de relatos sobre la normalidad del ciclo menstrual femenino, la vergüenza heredada de la disfuncionalidad, un lenguaje médico-técnico de la ciencia ginecológica que no había sido puesto en duda y un sistema capital de producción científica farmacéutica que ha permitido un sometimiento a escala microscópica del cuerpo de las mujeres. Este texto retoma la técnica de Cristina Rivera Garza en La imaginación pública, en donde narra sus enfermedades del 2012 a partir de definiciones de Wikipedia, utilizando un lenguaje de otros, mediado por máquinas.

[1] Dismenorrea. En Wikipedia. Recuperado el 15 de febrero del 2017 de https://es.wikipedia.org/wiki/Dismenorrea

[2] AMERICAN PSYCHIATRIC ASSOCIATION (APA)., Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales DSM-IV-TR. Barcelona, Masson, 2002, pág. 731.

[3] Dismenorrea. En Wikipedia. Recuperado el 15 de febrero del 2017 de https://es.wikipedia.org/wiki/Dismenorrea

[4] Ibíd.

[5]  Dismenorrea. En Wikipedia. Recuperado el 17 de febrero del 2017 de https://es.wikipedia.org/wiki/F%C3%A1rmaco

[6] Drospirenona. En Wikipedia. Recuperado el 15 de febrero del 2017 de https://es.wikipedia.org/wiki/Drospirenona

[7] Preciado, Paul B., Testo Yonqui, Madrid, Escasa Calpe, 2008, págs. 26, 39.

[8] Nancy, J-L., El intruso, Buenos Aires-Madrid, Amorrortu, 2007, pág. 18.

[9] AMERICAN PSYCHIATRIC ASSOCIATION (APA)., Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales DSM-IV-TR. Barcelona, Masson, 2002, pág. 732.

[10] Trastorno Disfórico Premenstrual. En Wikipedia. Recuperado el 17 de febrero del 2017 de https://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_disfórico_premenstrual

[divider]

Augustine de Charcot (Alías Nadia Cortés): perteneciente a una familia de histéricas, cuya herencia femenina se busca en permamente deconstrucción. Ha estudiado filosofía y no sabe más que ser aprendiz. No escribe sin luz artificial.

Blog: https://nadiacortes.wordpress.

Contacto: nadea@riseup.net

Abrir publicación

Brebajes y conjuros con plantas mexicanas para cuidar la cuerpa

Andrea SinMiedo

Plantas mexicanas para brebajes y pócimas para la salud ginecológica y la salud integral

A las brujas del Mictlán nos lo han querido quitar todo y no han podido, nos han querido imponer lo que no es nuestro, pero nuestras memorias han resistido. Para cuidar las cuerpas y los desequilibrios físicos, hormonales, emocionales y espirituales nos hemos hecho de un arsenal nutrido de conjuros, plantas y alquimias distintas, provenientes de todos los saberes. Pero Tlazolteotl, Coatlicue, Xochipilli y Xochiquetzal nos dieron flores, árboles, hojas y raíces capaces de sanarnos sin recurrir al sistema médico patriarcal; a las transnacionales que saquean plantas y saberes alrededor del mundo; ni a conocimientos  de herbolaria que son comercializados a precios que no podemos ni queremos pagar.

A continuación se describen tan solo algunas plantas para preparar tus propios brebajes y conjuros de sanación, algunas están vinculadas a la salud ginecológica, pero no exclusivamente, pues la sanación de nuestras cuerpas debe ser integral y la medicina de las plantas así actúa.

Encontrarás aquí algunas plantas que tienen la medicina de nuestra tierra y los saberes de nuestras ancestras, plantas que podrás encontrar en tus andares por las calles o los montes. Hablan tú mismo idioma, beben la misma lluvia y se enferman de lo mismo que tú. Escúchalas, trabájalas y conócelas como mejor te venga.

Estas no son recetas médicas ni buscan serlo, son retazos de saberes tradicionales y populares de sanadoras, brujas, curanderas y de la experiencia y curiosidad propia. Si así lo quieres pueden constituir una alternativa al sistema médico alópata o puedes crear con ellas lo que te convenga. Observa tu cuerpa, experimenta, investiga, conoce las plantas, toma nota, y comparte los resultados con tu manada.

Pericón (Tagetes lucida Cav.)

Planta originaria de México, Guatemala y Honduras. Es de color verde oscuro, con flores amarillas, con olor y sabor a anís. Es fácil encontrarla en terrenos de cultivo abandonados, cerca de las milpas o en las calles, sobre todo en el otoño. Se utiliza para cólicos menstruales, dismenorrea, para eliminar flujos y para baños de postparto. El saber popular le atribuye propiedades abortivas, carminativas (disminuye gases y cólicos), digestivas y emenagogas (estimulan el flujo de sangre en la pelvis). También se ha comprobado que tiene propiedades antibacteriales sobre la Candida albicans.

Las curanderas la han usado desde tiempos muy antiguos para dolores en general, para sacar el frío, el aire y el espanto. Es una gran aliada para calmar la ansiedad y la tristeza. Se utilizan tallos, hojas y flores, se usa en infusión, tintura, en friegas con alcohol, en limpias o barridas,  en baños, como condimento en la cocina y se quema en el popochcomitl o sahumerio.

Zihuapahtle o Zoapatle (Montanoa tomentosa Cerv.)

Originaria de México. Su nombre proviene del náhuatl  zihua mujer, y pahtle remedio. Fue una planta ampliamente utilizada y estudiada en México, hasta que se prohibió su uso en productos herbolarios comerciales y entre las parteras certificadas por el estado-patriarcal. Es un arbusto de hojas anchas, con flores blancas en racimos y crece salvaje entre los campos y las calles.

Las parteras la han usado históricamente para inducir, facilitar y acelerar el parto, aunque también como abortivo, pues provoca fuertes contracciones en el útero.  También se usa para tratar trastornos menstruales, para aumentar el flujo menstrual, como emenagogo y para normalizar el ciclo. Se utilizan sus hojas y tallos en cocimiento. Es una planta con un espíritu y una medicina fuertes, por lo que debe ser utilizada con cuidado y  poco a poco hasta que la conozcas bien.

Cuachalalate (Amphipterygium adstringens)

Árbol torcido de corteza grisácea y hojas verde  opaco. Las parteras han recomendado su uso en lavados vaginales para infecciones, secreciones o flujos. También se utiliza para el útero caído y para la frialdad en la matriz. Actualmente su corteza es muy codiciada por sus propiedades contra la bacteria causante de la gastritis. En medicina tradicional la utilizan también para lavar heridas, piquetes de animales, granos y otras afecciones de la piel. Se dice que es buena contra los tumores, el cáncer y casi contra cualquier infección.

Se usa su corteza en cocimiento, tinturas, lavados, baños y cataplasmas. Este árbol ha sido fuertemente explotado, por lo que si vas a comprar la corteza asegúrate de hacerlo con productoras respetuosas de la naturaleza.

Toronjil (Agastache mexicana)

Planta de origen mexicano, de medicina suave y dulce. Es una planta aromática, de hojas verdes en forma de lanza y flores de color morado, blanco y azul. Tradicionalmente se ha utilizado para curar el espanto, el mal de ojo y la caída de la mollera. Tiene efectos relajantes y ansiolíticos, trabaja a nivel del sistema nervioso y es perfecta para curar la tristeza, el miedo y el insomnio ya sea en té o en un baño relajante.

Además se utiliza para el aparato digestivo pues es antiespasmódica,  ayuda en el empacho, quita el dolor de estómago y es buena con las digestiones pesadas. En cuanto a la salud ginecológica es útil para los cólicos y se utiliza para inducir la menstruación y en general puede ser una gran aliada en las molestias premenstruales y menstruales. Es una apapachadora por excelencia, cuéntale tus dolores y tus angustias, ponte en sus manos y disfruta su dulzura.

Copal  (Bursella copalifera)

Árbol alto de madera rojiza, crece en selvas secas y en regiones semiáridas de México. Se utiliza la resina que se recolecta de su corteza y de su savia. El copal es aliado de todas las brujas y curanderas en México, su humo limpia, purifica y se dice que establece un diálogo entre la tierra y el cielo. Es capaz de llevar las intenciones, peticiones y palabras hacia lo sagrado. Actúa sobre personas, animales, plantas, espacios, objetos inanimados y elementos sobrenaturales. Se quema la resina en carbón, normalmente en el popochcómitl y el humo blanco que genera estimula el olfato y produce respuestas en el sistema límbico del cerebro, que es donde se procesan las emociones. Interactúa con el sistema inmunológico, nervioso y endócrino, combinado con otras plantas puede potenciar sus poderes. Es una resina poderosa que contiene toda la sabiduría de nuestra tierra, es capaz de limpiar emociones negativas, enfermedades o malas vibras, pero es importante aprender a usarla y adentrarte a conocer sus poderes y medicinas.

Estas plantas son parte de los saberes de nuestra tierra que resisten vivos y palpitantes, las puedes encontrar fácilmente con hierberas en los mercados o algunas incluso crecen en las ciudades. Intenta utilizar plantas que vengan de entornos no contaminados y que no hayan sido cultivadas por explotación de personas, animales o de la tierra. Conocer la medicina de las plantas requiere tiempo, voluntad y respeto, encuentra y crea tus propios conjuros y brebajes y deja que las plantas te muestren su espíritu.

[divider]

Andrea SinMiedo: antropóloga, yogini, feminista, danzante de luna, y aprendiz de la naturaleza y sus medicinas, enganchada a los temazacales y a las ceremonias rituales. No sabe nada, pero disfruta acercarse, experimentar e intentar aprender de brujas, curanderas, plantas, cuerpas y de saberes vivos.

Navegación de entradas

1 2 3 9 10 11 12 13 14 15 32 33 34
Volver arriba