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NO EXISTEN PRUEBAS

por Augustine de Charcot (Alías Nadia Cortés)*

Un día empezó la ingesta. No hubo explicación. Hace 19 años. La anormalidad fue un motivo —el cuerpo no cumplía la regla tal como debía—.

Dificultad de flujo, según la etimología. El dolor es uno de los síntomas. El cuerpo descompuesto, exhibido. Falta de modestia. Organismo problemático, fuera de los límites convenientes. La convención-la conveniencia.

La dismenorrea es inconveniente —no permite la realización plena de las actividades habituales—. Los  fluidos se revelan, se vuelven incontenibles. Náuseas, mareos, vómitos, sudores. Se pierde la postura. La compostura. Extravío de la conciencia. El cuerpo se encuentra fuera de sí. La dismenorrea afecta tanto al estado físico como anímico.[1]

El derrame disfuncional conlleva la pérdida de interés y un cierto distanciamiento en las relaciones sociales.[2] Hay presencia de irritabilidad, ansiedad o depresión. Si la dismenorrea se acompaña de estos indicios es posible que la mujer presente Síndrome Premenstrual o Trastorno Disfórico Premenstrual.[3]

Existen dos tipos de dismenorrea. Primaria, de las mujeres jóvenes, y secundaria, la que aparece en mujeres adultas.[4] La primera puede mejorar con el tiempo —nunca se sabe—. Los fármacos previenen, mitigan, tratan y curan de una enfermedad, ya sea para evitar la aparición de un proceso fisiológico no deseado o bien para modificar condiciones fisiológicas con fines específicos.[5] La dismenorrea primaria puede desaparecer con el paso del tiempo. Nunca se sabe. La ingesta empezó hace 19 años.

Un fármacon es un acompañante. Esporádico o permanente. Hace 19 años un cuerpo conoció la drospirenona y el etinilestradiol. La drospirenona es parte de algunos anticonceptivos hormonales orales combinados y terapias de reemplazo hormonal. En combinación con etinilestradiol se utiliza como anticonceptivo, para tratar el acné moderado, y para el trastorno disfórico premenstrual.[6]

Un fármacon es un acompañante. La compañía pueda ocasionar dependencia. La dependencia hace imposible la existencia sin el fármacon. Hace 19 años comenzó la ingesta. La dismenorrea primaria puede desaparecer. Nunca se sabe.

La ginecología o ciencia de la mujer es una disciplina antigua. Tanto para la dismenorrea como para el Trastorno Disfórico Premenstrual es recomendable el uso de hormonas anticonceptivas. A los 12 años un cuerpo fue diagnosticado con dismenorrea y Trastorno Disfórico Premenstrual. Además, ese mismo cuerpo fue considerado un candidato para la infertilidad. Dadas esas razones el tratamiento con hormonas anticonceptivas pareció adecuado.

Durante un tiempo la compañía del fármacon fue innecesaria. Hasta que…

los dolores, el cuerpo se golpea a sí mismo buscando alivio.

Se sabe que las hormonas no quitan el dolor y, sin embargo, la amenaza de los médicos siempre fue: «tómate la pastilla si no quieres ser una histérica».

Desde hace 2555 días un cuerpo ha ingerido 7665 mg de drospirenona y  51.1 mg  de etinilestradiol. En diciembre de 2015, Bayer, una de las farmacéuticas más importantes del mundo, fue sometida a juicio por la distribución de hormonas anticonceptivas que provocan tromboembolismo. En 2008 se dieron a conocer diferentes casos de mujeres con dicha complicación. En 2013, 23 mujeres canadienses murieron por la ingesta de las pastillas anticonceptivas Yas. Bayer ha perdido casi 2 mil millones de dólares en demandas por Yas, Yasmin, Yasminelle.

Un fármacon es siempre un remedio que se convierte en veneno. La farmacología puede configurar  terapeúticas para el buen vivir o modos de dominación sobre los cuerpos.

“En 1946 se inventa la primera píldora antibaby a base de estrógenos sintéticos —el estrógeno se convertirá pronto en la molécula farmacéutica más utilizada de toda la historia de la humanidad […]”. “Esta vida no puede entenderse como un sustrato biológico fuera de los entramados de producción y cultivo propios de la tecnociencia. Este cuerpo es una entidad tecnoviva multiconectada que incorpora tecnología”[7]. Paul cuenta todo esto en su Testo Yonqui. O Nancy, con su corazón artificial, enuncia: “Se produce un cruce entre contingencia personal y una contingencia en la historia de las técnicas. Pero siempre ese «yo» se encuentra estrechamente aprisionado en un nicho de posibilidades técnicas”[8].

La anormalidad es un motivo, una categoría y una herencia. Aquel cuerpo descompuesto pertenecía a una familia de “dismenorreícas compungidas”. Ninguna fue capaz de saber si la enfermedad podría haber desaparecido con el tiempo. A todas les extrajeron la matrices como si de frutos secos se tratarán.

El diagnóstico suele hablar por los cuerpos. La ginecología es una ciencia muy antigua–una ciencia de hombres–. Antes de la comprensión, la diagnosis.

Tomar una píldora todos los días hasta acabar el paquete de 28 (24 comprimidos de color con drospirenona 3 mg/etinilestradiol 0.02 mg y 4 comprimidos blancos de placebo). Ingerirlas hasta la próxima consulta. Si no hay mejora habrá que buscar otra razón para explicar la anormalidad.

El Trastorno Disfórico Premenstrual (TDPM) ha sido tipificado como un trastornos mental dentro del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales DSM-IV.

Hace 19 años empezó la ingesta. Por un tiempo, el fármacon no fue necesario.

“No existen pruebas específicas de laboratorio que permitan diagnosticar con seguridad”[9] el Transtorno Disfórico Premenstrual.

Se calcula que el TDPM afecta aproximadamente al 3% de las mujeres que mensualmente presentan la menstruación, según Wikipedia[10].

No existen pruebas específicas para diagnosticar con seguridad.

Un cuerpo fue diagnosticado a los 12 años con TDPM.

Hace 19 años empezó la ingesta.

El fármacon es un acompañante. Puede convertirse en una dependencia.

No existen pruebas para diagnosticar…

Augustine X

* Lo que leerán a continuación es el relato fragmentado, en suspenso y complejo de una dependencia a un fármacon. Esta adicción ha estado siempre mediada por una serie de relatos sobre la normalidad del ciclo menstrual femenino, la vergüenza heredada de la disfuncionalidad, un lenguaje médico-técnico de la ciencia ginecológica que no había sido puesto en duda y un sistema capital de producción científica farmacéutica que ha permitido un sometimiento a escala microscópica del cuerpo de las mujeres. Este texto retoma la técnica de Cristina Rivera Garza en La imaginación pública, en donde narra sus enfermedades del 2012 a partir de definiciones de Wikipedia, utilizando un lenguaje de otros, mediado por máquinas.

[1] Dismenorrea. En Wikipedia. Recuperado el 15 de febrero del 2017 de https://es.wikipedia.org/wiki/Dismenorrea

[2] AMERICAN PSYCHIATRIC ASSOCIATION (APA)., Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales DSM-IV-TR. Barcelona, Masson, 2002, pág. 731.

[3] Dismenorrea. En Wikipedia. Recuperado el 15 de febrero del 2017 de https://es.wikipedia.org/wiki/Dismenorrea

[4] Ibíd.

[5]  Dismenorrea. En Wikipedia. Recuperado el 17 de febrero del 2017 de https://es.wikipedia.org/wiki/F%C3%A1rmaco

[6] Drospirenona. En Wikipedia. Recuperado el 15 de febrero del 2017 de https://es.wikipedia.org/wiki/Drospirenona

[7] Preciado, Paul B., Testo Yonqui, Madrid, Escasa Calpe, 2008, págs. 26, 39.

[8] Nancy, J-L., El intruso, Buenos Aires-Madrid, Amorrortu, 2007, pág. 18.

[9] AMERICAN PSYCHIATRIC ASSOCIATION (APA)., Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales DSM-IV-TR. Barcelona, Masson, 2002, pág. 732.

[10] Trastorno Disfórico Premenstrual. En Wikipedia. Recuperado el 17 de febrero del 2017 de https://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_disfórico_premenstrual

Augustine de Charcot (Alías Nadia Cortés): perteneciente a una familia de histéricas, cuya herencia femenina se busca en permamente deconstrucción. Ha estudiado filosofía y no sabe más que ser aprendiz. No escribe sin luz artificial.

Blog: https://nadiacortes.wordpress.

Contacto: nadea@riseup.net

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