El Aborto Eugenésico y su simbología

Por Soledad Arnau Ripolles

Historia de una vida NO eugenizada

Me presento. Me llamo Soledad Arnau y, soy Licenciada en Filosofía (UNED). Soy Experta en: «Filosofía para la Paz», «Filosofía Feminista», «bioética y diversidad funcional (discapacidad)» y «Filosofía para la Vida Independiente». Soy Becaria-Investigadora del Dpto. de Filosofía y Filosofía Moral y Política (UNED) y del Instituto Borja de Bioética (IBB-URL), y formo parte del Comité de Ética Asistencial (CEA) del Hospital Nacional de Parapléjicos (HNP) de Toledo.

    Igualmente, soy una mujer con diversidad funcional (discapacidad), en este caso, física, por una Artrogriposis Múltiple Congénita, y a consecuencia de ello tengo grandes necesidades de apoyo, a fin de poder llevar una vida normal y en igualdad de oportunidades que la demás ciudadanía: ¡una vida independiente!. De hecho, necesito de los apoyos humanos de mis Asistentes Personales, entre 16 y 18 horas/día, de lunes a domingo, 365 días/año y, finalmente, también, soy usuaria de una silla de ruedas electrónica.

    Mi amiga y compañera de viaje, la Artrogriposis, ha interceptado mis cuatro extremidades, motivo por el que tengo una tetraplejia importante, y unas «manifestaciones corporales» un tanto peculiares, y a las que comúnmente se suele denominar como «deformidades o malformaciones». Si ahora mismo fuera un feto, sería un «feto con malformaciones (físico -biológicas)». De acuerdo a nuestra normativa actual vigente, en este caso, la Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo, podría haber sido abortada antes de las 22 semanas sin ningún tipo de penalización contra mi madre. Y, con cierto beneplácito social (posturas feministas, posicionamientos de juristas…) y profesional (principalmente, del mundo de la medicina).

¡Verano 2012!: La esterilización forzosa y el aborto eugenésico

     El debate público se desarrolla de la siguiente manera. A lo largo de este mes de julio de 2012, el actual Ministro de Justicia, D. Alberto Ruiz Gallardón, ha realizado un par de declaraciones que han tenido un fuerte impacto social. El primero, ha sucedido cuando el 04/07/2012 ha anunciado que, hoy por hoy, descarta eliminar el artículo 156.2 del actual Código Penal que despenaliza la esterilización forzosa o forzada de personas con diversidad funcional o discapacidad, que son declaradas incapaces judicialmente, porque entiende que «no se trata de una vulneración de sus derechos»[1]. El 31/07/2012 ha vuelto a pronunciarse sobre esta cuestión comentando que se estudiará la petición propuesta por el CERMI.

     Es prioritario que esta práctica cese como «opción segura» para que no existan embarazos no deseados. El CERMI ha hecho público que, sobre todo, son las mujeres con diversidad funcional quienes sufren mayoritariamente esta problemática. Existen residencias de personas con diversidad funcional o discapacidad, donde se solicita la práctica de la esterilización como requisito para acceder a una plaza residencial. Por ello, es importante identificar estas residencias, denunciar a quienes gestionan estos recursos, puesto que son responsables de esas «normativas internas», y que, en muchas ocasiones, son centros que están financiados por fondos públicos y/o privados, y por la propia persona con diversidad funcional que va a acceder a dicha plaza residencial.

     La segunda noticia, todavía mucho más impactante si cabe, ha sucedido el 22/07/2012. Tras el anuncio de modificación de la ley actual sobre el aborto, de 2010, se ha comunicado que el «aborto eugenésico» ya no va a seguir siendo un supuesto válido para abortar sin penalización alguna, porque vulnera el derecho humano a la vida en igualdad de términos.

Las Personas con lesión medular ante los nuevos desafíos bioéticos del «aborto eugenésico»

     La «lesión medular» es una realidad que atañe a muchas personas. Las causas son bien distintas: accidentes de tráfico o laborales, tumores en la médula espinal…. traumatismo obstétrico[2] (la frecuencia aproximada es de un 1%) o una malformación a lo largo de la gestación (p ej., casos de mielodisplasia[3]). Esta es una visión biomédica de esta condición humana. Sin embargo, este punto de vista no puede ser razón necesaria, ni suficiente, como para que las personas que estén en esta circunstancia, sufran socio -políticamente discriminación sistemática por ello (desigualdades estructurales en: educación, trabajo, igualdad de oportunidades, vivienda, control de los servicios que reciben, esterilización forzosa o involuntaria…).

     El «Aborto Eugenésico» simboliza todo un imaginario en el que «rechazamos directamente lo que entendemos que es diferente, defectuoso…». Pero, no sólo eso. También «nos creemos con el derecho» a no traer niños/as defectuosos/as a este mundo, ni tener la necesidad de cuidarles y/o tener que invertir recursos públicos para construir un mundo más amable. Por tanto, abortar, significa seleccionar el tipo de hijo/a, y de miembros de una sociedad, que deseamos que conformen la población actual, y futura.

     Existe una búsqueda de perfeccionamiento humano, que se apoya en los avances biotecnológicos y biomédicos en los últimos tiempos. Sin embargo, este deseo de «perfección» parece que no atraviesa un proceso paralelo, y convergente, de «humanización». Es difícil proporcionar una «vida digna» a las personas con lesión medular, o con otras diversidades funcionales, puesto que partimos de la base que «nos creemos» que cuando alguien se encuentra en esta circunstancia «ha perdido valor» o «no tiene (el mismo) valor», o que existen serios condicionantes que impulsan la práctica del aborto eugenésico como mejor opción. Vida digna, implica dignidad a lo largo de todo el ciclo vital y existencial de un ser humano: gestación, nacimiento, desarrollo y muerte; con y sin capacidades; no encarnizamiento terapéutico….

     Desde la «Bioética de/desde la diversidad funcional» (Arnau Ripollés[4], 2011), o que «nace al otro lado del espejo» (Romañach Cabrero[5], 2009), se percibe otro punto de vista: ¡todas y todos, con y sin diversidad funcional, o con cualquier otra tipología de diversidad, como seres humanos, tenemos la «misma dignidad»!. La dignidad, por tanto, es inherente, tanto si una persona con diversidad funcional pasa por un proceso de rehabilitación y/o curación, como si no lo hace (o, aunque pase, que no lo logre, tal cual prescribe la ciencia biomédica). Esta nueva mirada bioética, por tanto, se fundamenta en el enfoque de derechos humanos de Naciones Unidas: es decir, la diversidad funcional ya no es principalmente una cuestión de salud, sino de derechos humanos. Y, por ello mismo, la erradicación de nuestra discriminación por ser diferentes y nuestra plena participación en la sociedad en igualdad de oportunidades, es el objetivo prioritario a alcanzar. En ese marco, la salud pasa a ser, simplemente, uno de nuestros muchos derechos.

     Las personas con lesión medular, u otras diversidades funcionales, merecemos ser ciudadanas y ciudadanos de primera. Nuestros derechos humanos así lo expresan. Para lograrlo, necesitamos que se acabe con toda la discriminación que existe contra nuestra condición humana específica. El aborto eugenésico no puede seguir siendo motivo de aniquilación humana con/contra la diversidad funcional. El aborto, en todo caso, debe ser libre y gratuito.

[1] http://www.finanzas.com/noticias-001/sociedad/20120704/justicia-descarta-prohibir-esterilizacion-1444587.html

[2] De Pablos, J y González Herranz, P. (2001): Fracturas Infantiles. Conceptos y principios. Global Help. Disponible en web: http://www.global-help.org/publications/books/help_fracturasinfantiles.pdf

[3] Malformación que consiste en un fallo en el cierre del tubo neural durante el periodo embrionario. El término Mielodisplasia engloba un grupo de defectos congénitos de la médula espinal. El defecto congénito comúnmente se denomina Espina bífida o espina abierta (EB). Para mayor información, se recomienda la lectura de VALDÉS, N.; PONCE, M. Y ARRONTE, I.: «Lesión Medular en Niños». Disponible en web: http://www.sld.cu/galerias/pdf/sitios/rehabilitacion-doc/fisioterapianinolesion_medular.pdf

[4] ARNAU RIPOLLÉS, Mª. S. (2011): «La Bioética de la diversidad funcional. Voces diferentes para una Cultura de Paz», en ANCHUSTEGUI IGARTUA, E. y CASADO DA ROCHA, A. (Edit.) (2011): 17ª Semana de Ética y Filosofía Política: «Nosotros y los Otros». Congreso Internacional de la Asociación Española de Ética y Filosofía Política (AEEFP). (San Sebastián, 1-3 de junio de 2011). País Vasco: Universidad del País Vasco. Págs.: 244 -245.

[5] ROMAÑACH CABRERO, J. (2009): Bioética al otro lado del espejo. La visión de las personas con diversidad funcional y el respeto a los Derechos Humanos, A Coruña: Ediciones Diversitas-AlES.

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Soledad Arnau Ripollés. Feminista. Filósofa  para la Paz. Bioeticista. Escritora. Directora de la Universidad Abierta Iberoamericana Manuel Lobato (UAIML-IPADEVI). Presidenta de la Asociación Instituto de Paz, Derechos Humanos y Vida Independiente (IPADEVI). Licenciada en FILOSOFÍA, por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED-España). Master en: (Título Propio) Master Universitario “Europeo en Discapacidades”, por la UNED; Master (online) Universitario Oficial Europeo en “Bioética”, por la Universitat Ramon Llull (URL); Master Interuniversitario Oficial en “Cultura de Paz, Conflictos, Educación y Derechos Humanos”, por la Universidad de Málaga (UMA); (Título Propio) Master (online) Universitario en “Sexología y Género”, por la Universidad Rey Juan Carlos (URJC). Título de Especialista en “Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos”, por la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M). Título de Experto Universitario en “Sexualidad humana y Educación sexual”, por la UNE

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¿Aborto en 3 causales o aborto terapéutico?

por las Bravas
por las Bravas

por Patsilí Toledo Vásquez  y  Lieta Vivaldi

Decir que el proyecto de ley en actual debate legislativo regula el «aborto terapéutico» es equívoco, sobre todo porque se trata de un proyecto que hasta ahora no contempla el resguardo de la salud de las mujeres. 

Gran parte de los medios de comunicación del país, así como representantes del gobierno, se refieren al proyecto de ley «sobre la despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo en 3 causales» presentado por la Presidenta Michelle Bachelet, como al proyecto de ley de «aborto terapéutico».

     Más allá de la comprensible necesidad comunicacional  de un nombre más corto y sencillo, el uso de la expresión «aborto terapéutico» supone ciertos equívocos con respecto al contenido real del proyecto en discusión. Aunque compartimos una visión mucho más amplia respecto a lo que debe contemplar una ley de aborto para garantizar la autonomía reproductiva de las mujeres, creemos que este equívoco merece un análisis más preciso.

     El sentido natural de la expresión «terapéutico» se relaciona con todo aquello que tiende hacia la preservación o recuperación de la salud de las personas. Así, por ejemplo, se llaman tratamientos terapéuticos aquellas intervenciones de diverso carácter a los que se someten las personas frente a variados problemas de salud física o psíquica. Hablar de «lo terapéutico» entonces, obliga a hablar de la salud de las y la forma en que , en este caso, el proyecto de ley sobre aborto la integra (o no) en sus contenidos.

     La salud de las personas es definida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como «un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades». Esta definición no ha cambiado desde 1948 y es la base de leyes y políticas públicas en materia de salud a nivel global, destinadas a asegurar a todas las personas ese estado completo de bienestar físico, mental y social hasta el máximo posible.

    Desde esta perspectiva, decir que el proyecto en debate legislativo contiene un modelo de «aborto terapéutico» resulta, cuando menos, ambiguo. Sin duda, las 3 causales inciden sobre la salud de las mujeres. Que ellas  se encuentren viviendo un embarazo que pone en riesgo su vida, o que es inviable, o que hayan resultado embarazadas a consecuencia de una violación son situaciones que suponen daños o riesgos concretos a la salud física y psíquica de las mujeres. Sin embargo, estas son sólo 3 extremas situaciones dentro de las múltiples formas en que un embarazo puede poner en riesgo la salud de las mujeres.

     Desde 1931 hasta 1989 el Código Sanitario, en cambio,  permitía el aborto por «razones terapéuticas». Se estableció así en reconocimiento a la praxis médica. La interpretación de los casos que la expresión «terapéutico» permitía incluir varió a través del tiempo. Por ejemplo, considerando la definición de la OMS, la interpretación de esta norma en el gobierno de Salvador Allende permitió una aplicación más amplia, al tener en cuenta también los factores sociales que afectaban a las mujeres que se encontraban frente a un embarazo no deseado. De este modo en el Hospital Barros Luco se practicaron abortos a solicitud de la mujer hasta las 12 semanas de gestación (Matamala, 2014).

     Desde 1991 se registran diversos intentos para modificar la prohibición absoluta del aborto en Chile. Dentro de estos proyectos se han presentado posturas más abiertas que si consideran la salud de las mujeres.  Incluso el 2013 se presentó un proyecto que plantea el sistema de plazos de acuerdo al cual la mujer tiene derecho a interrumpir el embarazo durante los primeros meses sin necesidad de demostrar la existencia de supuestos determinados.

     A nivel global, 59 países permiten el aborto cuando está en riesgo la salud de las mujeres: 36 de ellos en casos de riesgo vital o para la salud física y en otros 23 también cuando hay un riesgo para la salud psíquica de la mujer (Instituto Guttmacher, 2009). Estas leyes son, sin duda, de aborto terapéutico. Como señalan reconocidas profesionales de la salud como Marisa Matamala, se puede decir que todo aborto es terapéutico, en la medida que la interrupción voluntaria del embarazo tiene por objetivo la recuperación de la salud física y psíquica de las mujeres, en un sentido amplio.

     Una verdadera regulación de aborto terapéutico debe permitir, por ejemplo, el aborto cuando una mujer necesita comenzar un tratamiento de quimioterapia, caso en el que el retraso en el inicio del tratamiento puede tener graves consecuencias para su salud. Estos casos, sin embargo, no están considerados en la actual redacción del proyecto de ley, puesto que es éste sólo se explicita riesgo actual o futuro para la vida de la madre, sin incorporar la salud.

     Abordar el aborto desde la Salud Pública significa considerar su impacto en la salud de la población desde una concepción integral (Eguiguren, 2014). Para lograr una verdadera protección de la salud de las mujeres con relación al embarazo, es necesario ir mucho más allá de las 3 causales actualmente contempladas en el proyecto gubernamental y que así se trate, realmente, de un proyecto de aborto terapéutico.

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Patsilí Toledo Vásquez / Doctora en Derecho Público Universidad Autónoma de Barcelona, Profesora Universidad Pompeu Fabra

Lieta Vivaldi / Abogada, Estudiante de doctorado en Sociología en Goldsmiths, Universidad de Londres.

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Qué hacer en caso de encontrarse con una mente cerrada

por Ernest Graves
por Ernest Graves

Por Diana Clemencia Cortés Villalobos

Introducción

Este trabajo tiene la pretenciosa intención de servir como guía básica a la hora de defender el derecho a decidir sobre el aborto. No se garantiza la victoria en ninguna discusión, pero al menos pondrá a pensar un poquito al dueño de la mente cerrada.

Los argumentos son una recopilación sacada de distintas fuentes, entre ellas páginas pro-vida, instituciones religiosas y el pronunciamiento oficial del vaticano. Enemigos de la libre elección.

Estos argumentos son repetidos hasta el cansancio, seguros de que si dices algo muchas veces se vuelve verdad, y también son exclusivos: siempre los mismos y con la misma base. Comencemos.

 

“La vida humana debe ser protegida desde su comienzo como en las diversas etapas de su desarrollo” . (Declaración oficial sobre el Aborto, recuperado de la página oficial del Vaticano, 2015)

El favorito. Utilizado siempre al principio de la discusión porque es el padre de los demás argumentos. Moralista y sin bases científicas sólidas. También usado y repetido casi textualmente en la doctrina del PAN (partido acción nacional, México).

     Refutarlo es fácil puesto que está basado en un principio moral muy débil. La mejor forma de llegar a conclusiones más elaboradas es tomar el mismo argumento y elaborar preguntas inocentes con las cuales, casi siempre, los mentecerrada llegan a la conclusión de su error. En este caso se debe plantear una ponderación de derechos. La vida del feto es meramente una posibilidad, y su desarrollo no puede darse sin antes considerar sus vías.

      La vida de la mujer es una realidad, está sucediendo y tiene vías que se pueden ver obstruidas si se le obliga a ser madre. Entonces, ¿es mejor defender una posibilidad o una realidad? ¿es mejor poner en riesgo y desequilibrio el desarrollo de una vida plena para tratar de impulsar una posibilidad? Y esta posibilidad está muy debilitada ya que su desarrollo depende de la madre, a la misma que se le obstruyeron las vías de desarrollo por no permitirle decidir sobre su propio destino.

Es un círculo vicioso y cruel.

 

“El primer derecho de una persona es la vida”

Hermano del argumento anterior, seguramente su mentecerrada favorito lo usó y se sustentó en su amor por el derecho y las leyes. Básicamente, la refutación es la misma. ¿Ponderar el derecho de quién?. Aquí se debe añadir siempre el derecho a elegir de la mujer, en pleno uso de conciencia. Entonces, tenemos dos derechos: el de la vida desarrollada que decide elegir contra la opinión e imposición de los mentecerrada.

 

“El feto siente dolor”

A partir de este argumento nuestros mentecerradas se ponen científicos. Empiezan a hablar de semanas de gestación y desarrollo del feto. Cosas que ni ellos (ni yo, la verdad) entienden muy bien.

     Les gusta decir que a partir de la tercera semana de embarazo se desarrolla el sistema nervioso central y -añaden con voz dramática- «a los 21 días les late el corazón».  Porque el desarrollo del sistema central se da de golpe y es este el encargado de la recepción y percepción del dolor, según los mentecerrada.

     Aquí hay que explicarles que esto no es así. Que el sistema nervioso central empieza a desarrollarse a la tercera semana, pero es un proceso que implica el desarrollo también de la corteza cerebral y es hasta que se completa dicho proceso, cuando se tiene la capacidad cerebral suficiente para procesar el dolor. Como en la semana 22 o por ahí: “sin lugar a dudas el feto humano es incapaz de tener sensaciones conscientes y por tanto de experimentar dolor antes de la semana 22‐24” (Tapia, 2015)

 

“El aborto destruye la conciencia de la madre”

Como ya vieron que no manejan mucho los temas científicos, los mentecerrada regresan a los argumentos morales. En este caso, uno tiene que darles la razón. Sí, efectivamente, el aborto destruye –en muchas ocasiones, no hay que generalizar- la conciencia de la madre, pero el problema es el mismo mentecerrada.

     En una persona consciente y libre de prejuicios, con equilibrio mental y plena razón el practicar un aborto no tiene que suponer ningún peso de conciencia. Pero para una persona influenciada por mentecerrados que le dicen que lo que hace está mal, que no tiene salvación y su único destino es el infierno, por supuesto que moralmente la va a destruir.

     La solución es dejar de darle poder de decisión a los mentecerrada y que dejen de criminalizar a la mujer por decidir. No es lógico criminalizar y re criminalizar a por algo que a alguien no le parece y que en suma no le afecta ni le beneficia porque no es su vida sobre la que está decidiendo.

 

“No debiera existir un derecho de la mujer al aborto porque el hijo no forma parte de su cuerpo sino que es un ser humano con identidad propia”

El más aberrante de todos. Porque el embarazo incluye una cláusula que dice que no puedes hacer uso de tu vientre ni decidir sobre él si «está siendo ocupado» en ese momento. En cuanto hay algo externo en tu cuerpo deja de ser tuyo. Por eso tampoco pueden aceptar trasplantes de órganos porque es de alguien más y entonces ya no eres tú. Seguramente eso piensa los mentecerrada.

     Pero para las demás personas que no hemos visto ni firmado esa cláusula, mi cuerpo, aunque esté ocupado, es mi cuerpo. Y no es solamente eso, aparte de mi cuerpo, es mi vida y son mis responsabilidades. No es como decidir cortarte las uñas o no. Porque esta decisión genera obligaciones en el futuro.

      Explíquele con esto a su mentecerrada que sigue siendo su cuerpo y sus consecuencias. Puede añadir que el feto “no es un individuo biológico ni mucho menos una persona” (Tapia: 2015) pero eso ya es mucho para el corazoncito de los mentecerrada.

 

“El aborto no está justificado ni en caso de violación porque supondría castigar a un inocente”

Es mi argumento favorito porque es bien fácil de voltear. Tan simple: aplíquelo a la mujer embarazada. Ella también es inocente y también está siendo castigada al obligarla a asumir una responsabilidad de la cual ella no es responsable. La causa de una violación siempre es un violador y es el violador el que debiera enfrentar todas las consecuencias.

Aquí, a los mentecerrada les gusta añadir una conmovedora historia tipo: “a mi vecina la violaron y tuvo un hijo y ahora es feliz y cree en el amor”. Porque para los mentecerrada sólo podemos simpatizar con historias de maternidad feliz pero ellos no pueden simpatizar con historias de aborto feliz, donde no se obliga a la víctima a pagar el castigo.

 

“El aborto no debe ser usado como método anticonceptivo”

¿Porqué un procedimiento que actualmente es invasivo, peligroso y se tiene que hacer a escondidas es la primera opción de todos como método anticonceptivo?

Explíquele a su mentecerrada que esto no es así. Que abortar no es fácil ni cómodo. “Como si abortar fuera rico. Como si la legalidad de sacarse el apéndice provocara que todos lo hiciéramos porque sí” (Gutiérrez: 2014). Explíquele que nadie lo va a usar de método anticonceptivo porque todos somos más prácticos que eso.

 

“Fue una irresponsabilidad y la tienes que asumir, sino quieres puedes darlo en adopción”

Es que en nuestro país cuenta con un increíble y súper eficiente sistema de casas hogares y el sistema para adopción es accesible, rápido y humano. Según los mentecerrada.

     Por eso, en lugar de corregir la “irresponsabilidad” lo mejor es dar en adopción al hijo. Eso es súper responsable. No quiero criminalizar a las personas que deciden dar en adopción a su criatura, sus razones y sus argumentos tendrán. Si fue una “irresponsabilidad” quiere decir que hubo un proceso de elección y un proceso donde debería de haber una responsabilidad, que fue, según el mentecerrada, donde se falló. Entonces debe haber también un proceso de elección y responsabilidad en la acción futura, es decir: la mujer que no hizo es la única que debe decidir qué hacer (o qué no) por tanto, este argumento es inválido e inadmisible, puesto que a priori se permite decidir, pero sino se cumple, se invalida el derecho para decidir.

 

Conclusión

Los mentecerrada tienen mucho que decir y que discutir, y nos podríamos envolver en discusiones interminables por eso, y ahí está un argumento principal:

¿Por qué me atañe a mí esta discusión? ¿Por qué le atañe al mentecerrada?

     La única persona que debe decidir, es la mujer embarazada. Ni el mentecerrada ni yo tenemos que emitir comentarios al respecto. No es nuestra vida ni nuestro cuerpo ni nada. Pero tenemos que darle la libertad total a la mujer de que aborte, además de los medios para hacerlo. Nosotros somos el Estado y es nuestra obligación. El aborto es una decisión personal que debe ser tomada conscientemente sin miramientos religiosos o de cualquier otro tipo, y si se llega a la decisión de querer hacerlo, el estado debe facilitar los recursos y los medios para que se lleve a cabo de manera segura y eficiente.

Legislar sobre el aborto no aumenta el número de abortos por año, en cambio sí se disminuye drásticamente el número de muertes por abortos mal practicados.

Bibliografía:

Ortiz, A. (2001) Si los hombres se embarazaran ¿el aborto seria legal? México: Edamez.

Castañeda, P (2003) Interrupción voluntaria del embarazo: reflexiones teóricas, filosóficas y políticas México: CEIICH.

Gutiérrez. C. (2014) Esta columna la escribo para todos los pro vida (con mucho amor) The Clinic: Chile.

El vaticano (2015) Declaración sobre el aborto. Ciudad del vaticano.

Segura, R. (2012) Argumentos pro vida (por qué decir NO al aborto) Gandía: España.

Tapia, R (2015) La formación de la persona durante el desarrollo intrauterino, desde el punto de vista de la neurobiología México; UNAM.

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Onán decidió

ilustración por Alex Xavier Aceves Bernal
ilustración por Alex Xavier Aceves Bernal

Por Ese Chamuko

a.k.a Carlos Peña Hernández

Despertar cada día preguntándome -pero evitando saber- cuántos muertos hubo por la noche durante la mal nombrada «guerra contra el narco» -que ni fue guerra, ni fue contra el narco- era cosa diaria al punto de ya no querer saber nada al respecto por salud mental y emocional. Un día, entre todos estos tópicos tan apetecibles al momento del desayuno aparece otra linda puntada de nuestros congresistas:

“El Congreso de Nuevo León aprobó en primera vuelta reformas a la Constitución local para elevar a rango constitucional el derecho a la vida, desde su inicio en la fecundación, hasta la muerte natural. Aún se requiere una segunda votación en otro periodo de sesiones para considerarse constitucional.”2

    Mi vomiticidad -mi capacidad de vómito- cambió de materia semi sólida a un asco creativo y así decidí manifestarme en contra de el «derecho a la vida». Nuevo León se ha caracterizado bastante bien como un estado conservador, capitalista y católico donde la voz de los portavoces de la iglesia tiene mucho peso en lo social y lo político 3. Nada rara esta ley que se votaba y aprobaba en el congreso.

     Mi intención en ese momento era apoyar a los grupos feministas de la localidad pro decisión -grupos feministas de corte setentero en ideología y práctica- que se manifestaban en contra de dicha ley. Pero yo por ser portador de pene, sabía que a la vista de estos grupos mi experiencia de vida y cuerpo no eran los mismos que los de una portadora de vagina legítima. He escuchado muchos argumentos en torno a la participación de biohombres en apoyo de causas feministas así que decidí participar de esta inconformidad pensando en la concepción como una reacción entre óvulos y espermas. Entonces como productor de esperma recurrí al personaje bíblico de Onán 4 y el movimiento surgido tras su muerte y acción: el onanisno.

     Así se dio nombre al proyecto «HONHAN, HOmbres que No Hacen Niñxs». Tomando como referencia el cuento semita de la biblia que se volvió fundamento cultural en nuestro país acerca del pecado de echar por tierra el líquido seminal. En un sentido pro abortista, derramar semen es como mejor me podía manifestar desde mi corporalidad portadora y productora de semen, el esperma, el niñx en potencia, del semen al cemen-terio.

     Elaboré un pequeño statement de mi propuesta que presenté a las principales grupas feministas del momento en apoyo a la causa desde mi corporalidad:

HONHAN: Hombres que No HAcen Niñxs convoca:

a todos los sujetos biológicamente hombres a eyacular su desprecio por la ley anti aborto en Nuevo León por lo que comenzamos una campaña de recolección y desperdicio de semen en apoyo al derecho a decidir de las mujeres biológicas y seres trans-cyborg.

Con el semen recolectado se podrán llevar acabo las siguientes actividades:

-El bukake más grande del mundo
-La corrida colectiva pública más grande
-Grafitis hechos con semen
-Competencias de puntería bebiendo y escupiendo semen
…entre otras lúdicas actividades.

Además haremos llegar una carta al congreso firmada con el semen de los donantes en rechazo a la ley anti aborto.

¡¡¡Apoya esta noble causa!!!, a Jalar pues… 5

     La respuesta de estas grupas fue negativa. La masturbación masculina y su consecuente derramamiento de liquido seminal en espacio público como acto de protesta no es la mejor forma de exigir derechos sobre nuestras cuerpas. Yo por mi cuenta decidí empezar mi propia colecta de semen empezando por mí mismo y extendiendo la invitación a otros cuerpos productores de semen. La respuesta fue pobre. Semanas después la citada ley anti aborto fue rechazada en el congreso y el semen no fue derramado en las calles.

     Escribo sobre esta experiencia para y por si a algunx le sirve para accionar políticamente desde otras posiciones que no son propias de la actuación de las militancias politizadas, de la «actividad política» o de lo «políticamente correcto». Pues considero que la realidad siempre supera en complejidad y hechos a cualesquier ideología o afiliación sean estas de izquierda o derecha. Los espacios intersticiales de enunciación y de acción son tema aparte.

XI/MMXIV

Notas

1.- Este texto habla de una experiencia a finales de mayo del 2014

2.- http://aristeguinoticias.com/2905/mexico/ley-anti-aborto-en-nl-no-es-para-defender-el-embrion-es-para-criminalizar-a-las-mujeres-micher/

3.- «y yo entrego la ciudad de Monterrey Nuevo León a nuestro señor jesucristo para que su reino de paz sea establecido, abro las puertas de este municipio a dios como la máxima autoridad. Reconozco que sin su ayuda no podemos tener éxito». Palabras de la alcaldesa panista Margarita Arellanes en un evento público: http://www.sdpnoticias.com/local/monterrey/2013/06/09/increible-margarita-arellanes-alcaldesa-entrega-las-llaves-de-monterrey-a-jesucristo

4.- «Entonces Judá dijo á Onán: Entra á la mujer de tu hermano, y despósate con ella, y suscita simiente á tu hermano. Y sabiendo Onán que la simiente no había de ser suya, sucedía que cuando entraba á la mujer de su hermano vertía en tierra, por no dar simiente á su hermano. Y desagradó en ojos de Jehová lo que hacía, y también quitó á él la vida.» Biblia, Génesis XXXVIII: VIII-X

5.- https://www.facebook.com/pages/Honhan-Frente-Nuevo-León

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Carlos Peña Hernández; A.k.a. Ese Chamuko (Monterrey N.L.) : Espécimen norestense probablemente de la tribu Coyotera. Performero, artista plástico y Errorista cultural, estudio arquitectura, diseño gráfico, arte dramático y ciencias del mal. Sus performances son el resultado de un desarrollado voyeurismo urbano de tintes ácidos y cumbia rupestre. Actualmente se perfila como un sex symbol de la época.

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Archivos desclosetados: museo y visibilidad

Por Adriana Raggi

Archivos desclosetados: espectros y poderes disidentes –una exposición sobre archivo que sucede en el marco del 28 Festival Internacional por la Diversidad Sexual– es una visita al archivo de la memoria que va más allá del movimiento LGBTTTI, que habla de las diversidades, de la historia de lucha y de la visibilidad y la invisibilidad que tienen las sexualidades disidentes en México. No es una exposición fácil de visitar o digerir, contiene mucha información que hay que ver con una gran calma, poco a poco, paso a paso. Como en toda exposición en donde hay una curaduría, hay una selección de temas, objetos y memorias. Se pueden encontrar en ella documentos como banderas, fotos, volantes, carteles, postales, folletos, dildos, condones, arnés bdsm y fanzines.

Foto: Francisco Estrella

La exposición tiene sus aciertos y sus desaciertos. Me parece que es un buen ensayo sobre la diversidad sexual en nuestro país, la lucha de la disidencia y momentos importantes que han cambiado nuestra visión de ella. Tiene como desacierto la falta de un análisis posterior de los archivos. Ahí están los archivos… ¿y después? Observación realizada por el crítico de arte Daniel Montero el día de la inauguración. Pero es una muy buena experiencia para pensar en el después, ¿qué hacemos con esta información? Dice el texto curatorial: “[…] este mapeo trata de interactuar con las inconsistencias, contradicciones, diferencias inasimilables, resistencias, ausencias y deseos para mostrar las complejidades de prácticas sexo-políticas entre épocas y generaciones.”[i] Entonces pensemos en la exposición como un mapeo, una búsqueda de las diferencias y las contradicciones. Un lugar en el que nos podemos parar para pensar en lo que está en ese análisis de las curadoras, y en lo que no está.

Foto: Daniel Limón

Lo que cada uno de nosotros pudo haber buscado con un franco deseo, es que las curadoras vean lo que uno ve. Esa es una memoria individual y un archivo personal, que es sumamente valioso y que sería importante rescatar de alguna forma en la exposición. Pero este archivo no tiene la obligación de estar presente. Hacer una curaduría implica poner ante los demás una forma de ver las cosas, no se trata de repetir ideas y formas, se trata de mostrar otras ideas y otras formas. Dice Philippe Parreno al hablar de qué es hacer una curaduría, que:

Los seres humanos quieren simplificar los acontecimientos en el mundo con el fin de comprenderlos. Por ejemplo, es más fácil de decir que la fuerza de gravedad es estable, pero en realidad no lo es. Oscila. Lyotard creía que el arte hablaba de eso, sobre las fuerzas resistentes que hacen que las cosas no sean totalmente lo que creemos que son. Esa es una forma muy hermosa de definir el arte y la curaduría de arte.[ii]

Archivos desclosetados: espectros y poderes disidentes nos habla desde una experiencia sobre la sexualidad disidente. Las curadoras y el equipo de investigación buscaron mostrarnos un punto de vista sobre las sexualidades. Nos hacen esta pregunta: “¿Cómo fue que llegamos a hacer vivibles, pensables y deseables las subjetividades contemporáneas disponibles en ese terreno ambiguo que llamamos diversidad sexual?”[iii]Una pregunta que nos habla justo del problema que plantea la exposición, la ambigüedad de la idea de diversidad sexual, los encuentros y desencuentros que se dan detrás de ella. Por lo mismo, es muy complicado que una curaduría de esta idea no deje afuera archivos, conceptos e impresiones. De la misma forma, cuando uno se enfrenta a esta exposición puede pensar en los problemas que se suscitaron al hacerla, las ganas de poner a todos, la imposibilidad de hacerlo.

Foto: Daniel Limón

Me imagino que ciertas luchas gremiales, sexuales y de poder, se infiltraron en el trabajo. Me imagino los archivos que no se prestaron, los que no se pudieron ver. También me imagino los que se sacaron porque no tenían un espacio en el discurso. Porque esta exposición fue un giro de 180 grados para el Museo Universitario del Chopo y el Festival Internacional por la Diversidad Sexual (FIDS). Un cambio en cuanto al concepto curatorial y artístico que hizo de esta experiencia un punto de partida para lograr nuevas formas de ver y pensar las sexualidades en este país, que son, desde mi punto de vista, totalmente necesarias. Es necesario polemizar y provocar diálogos acerca de qué es la sexualidad disidente en este país, ¿qué somos los cuerpos y los géneros que vivimos en él? ¿Cómo se nos reprime, cómo somos capaces de cuestionar a la sociedad? ¿Quiénes tenemos derecho a hablar de la sexualidad disidente? ¿Es solamente el punto de vista gay importante, es solamente esa la disidencia, o esa ya no es la disidencia?

Foto: Rafael Cruz Báez

Me parece que es entonces cuando debemos ponernos serios, hablar de cómo en un país como México las sexualidades y los cuerpos son reprimidos y entrenados para no ser, para obedecer y olvidarse de la posibilidad de ser otra cosa. El establishment sabe cómo absorber al disidente para neutralizarlo, por eso es que es siempre un escándalo cuando la disidencia habla desde otro lugar. Porque mueve las ideas y hace ver a quien ha sido neutralizado que ya no es la disidencia. Por eso es importante tener la capacidad de escuchar otros discursos, otras formas de pensar, de cuestionarnos qué estamos haciendo. Me parece que el Museo del Chopo ha dado ese paso y me parece importante, aún con sus limitaciones, escuchar lo que nos dice esta exposición y sus preguntas, ya que una de las cosas que me parece más significativa de ella es que nos deja muchas preguntas abiertas, que cada quien tiene la libertad de pensarlas, responderlas o de no hacerlo.

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A la opinión pública: Violencia hacia las mujeres en el Museo de Arte Moderno

A la opinión pública:

La violencia hacia las mujeres, la indiferencia e incompetencia de las autoridades y la falta de solidaridad entre los seres humanos son algo de lo que no nos libramos en ningún sector de la sociedad, incluyendo el medio cultural.

En fechas recientes se ha desatado una fuerte polémica por la carta que le dirigió Tania Puente a la artista Lorena Wolffer en la revista digital Trama, el pasado 11 de julio, en la que denuncia haber sufrido una agresión sexual en el Museo de Arte Moderno (MAM), donde laboraba, por parte de un compañero de trabajo sindicalizado de la misma institución. El texto también resalta que a los pocos días del incidente la despidieron del MAM y reclama que recibió un trato negligente por parte de sus autoridades.

Por otro lado, Puente cuestionaba que en el museo se presentara la muestra Expuestas: registros públicos de Wolffer, que aborda el tema de la violencia hacia las mujeres, haciendo parecer que es un tema que le importa a la institución, cuando su caso concreto demuestra lo contrario.

Nos extraña la aparente insensibilidad que el Museo de Arte Moderno y el INBA han mostrado en el manejo de este caso. Esto, aunado al silencio que han mantenido, muestra una enorme falta de compromiso con la integridad de las mujeres que trabajan en la institución. Nos preocupa su seguridad. Demandamos que revisen el trato que le dieron a Tania Puente, que implementen un programa de capacitación en contra de la violencia de género para sus empleados y que establezcan protocolos internos de denuncia eficientes. Así mismo, exigimos un pronunciamiento público en contra de la violencia hacia las mujeres a la altura de las circunstancias.

Por otro lado, estamos muy consternadas por la violencia que se ha desatado por un lado en contra de Tania Puente y por el otro en contra de Lorena Wolffer, desviando atención del problema de fondo: la violencia de género, y la necesidad imperativa de generar mecanismos sociales e institucionales para combatirla y para promover modos de interacción que favorezcan el respeto.

Subrayamos la importancia de que las valientes voces de las mujeres que compartieron sus historias de violencia con Wolffer y que vemos en su valiosa exposición sean escuchadas. Nos parece que la muestra es una oportunidad para que otras mujeres dentro y fuera del INBA también levanten la voz, así como para que se fortalezca la solidaridad hacia ellas dentro y fuera de sus lugares de trabajo: es fundamental que quienes ejercen el poder a través de la violencia sexual sepan que sus compañeras de trabajo no están solas.

Ana Francis López Bayghen, Ana Serrano, Angélica Abelleyra, Aurora Montaño Barbosa, Claudia Espinosa Ramos, Cynthia Granados Posada, Elizabeth Ross, Fru Trejo, Gelen Jeleton, Janice Alba, Julia Antivilo, Karen Cordero, Larisa Escobedo, Laura Valencia Lozada, Leticia Pedrajo, Liz Misterio, Lucero González, Magali Lara, María Eugenia Chellet, Martha Toriz, Mirna Roldán, Mónica Mayer, Pilar García, Rian Lozano, Rosa Borrás, Rotmi Enciso y Satya Vinaver.

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Elásticos Sin excusas

por Adriana Raggi

Estamos solos, sin excusas. Es lo que expresaré diciendo que el hombre está condenado a ser libre. Condenado, porque no se ha creado a sí mismo, y, sin embargo, por otro lado, libre, porque una vez arrojado al mundo es responsable de todo lo que hace.
Jean-Paul Sarte

Dice Beatriz Preciado que nunca se debe subestimar el poder de crear cambio de los pequeños grupos. Por eso mismo es que creo que el trabajo colectivo –del tamaño que sea– es importante para generar un movimiento de ideas, un intercambio de saberes y experiencias que produzca una forma diversa de ver las cosas. Esta colectividad también lleva al rompimiento de actitudes aprendidas en medio del capitalismo más salvaje. La individualidad como moneda preciada por un sistema que rompe colectividades es difícil de cuestionar. Estamos solos, sin excusas, es cierto, y somos responsables de todo lo que hacemos, y esa soledad incluye la colectividad. Estamos solos en colectivo, y ahí es en donde hay un terreno difícil de pisar.
Las disidentes. Colectivo artístico está formado por Adriana Raggi y Bruno Bresani, en un principio también por Adriana Calatayud. Hemos trabajado juntas desde agosto del 2011 con la idea de elaborar textos sobre arte, género y cuestiones educativas, así como trabajo con foto, video e intervenciones. Las Disidentes pretendemos promover la creación artística, la reflexión, lectura, investigación y análisis del arte como una forma de crítica de las estructuras sociales que nos marcan como violentos.
Las Disidentes hace una propuesta crítica con respecto al mundo del arte y de las colectividades. Originalmente nos formamos con la idea de crear un espacio de crítica y creación de textos desde nosotros como artistas. El trabajo fue enriqueciéndose debido a diferentes sucesos personales y colectivos, y comenzó a forjarse una especie de resistencia a las imposiciones ideológicas que, desde nuestro punto de vista, pretendían crear una censura y control velados por una fachada ideológica que se convertía en dogma. En ese momento decidimos hablar de ciertos temas que no serían muy bien recibidos, pero que desde nuestro punto de vista eran necesarios. Como la discriminación hacia los hombres por ser hombres y por lo tanto ser considerados violentos automáticamente, el acoso ejercido por las mujeres o aquellos feminismo que se unieron a la derecha y utilizan el discurso feminista como una arma de censura.
El trabajo en colectivo se realiza a través del intercambio de ideas. Por ejemplo, para escribir un texto, hablamos de un interés en común y alguna de las dos integrantes lo comienza, después el otro lo continúa y así se va haciendo un intercambio e intervención de los texto, las fotografías o videos. La colectividad en Las disidentes es un intercambio y confrontación de ideas, entre nosotras y hacia afuera del colectivo. Para nosotros el género en el lenguaje es indiferente. Nosotras somos nosotros también.
Nuestra página contiene también textos que vamos recopilando, que son de nuestro interés y que han marcado nuestra producción. Trabajar en conjunto es algo complicado, se cruzan los tiempos, los espacios y los intereses personales, y por supuesto los problemas y egos. Este último punto es muy importante. Trabajar en colectivo no significa deshacer los egos, pero sí se trata de manejarlos de una manera diferente a la que nos ha acostumbrado este capitalismo gore –pensando desde Sayak Valencia–, en donde la destrucción del otro alimenta el ego de una.
Y es que el ego como máquina de construir y destruir es uno de los medios que le sirven al capitalismo. He visto espacios de trabajo de la universidad en donde se tienen todas las oportunidades para trabajar de manera individual en lo colectivo, abandonadas porque sus investigadores prefieren estar aislados en su casa. He visto amistades abandonadas porque no se cumple con el ego totalizador de una de las partes. He visto amores abandonados por miedo a dejar de tener un ego intacto y públicamente poderoso e independiente. He visto al ego gore tomar los espacios para dejarlos vacíos sin un colectivo de gente que sea capaz de hablar y de intercambiar ideas y conocimiento.
Trabajar en colectivo, el tiempo que dure es, o ha sido para mí, una experiencia sumamente enriquecedora, de la que he aprendido a escuchar al otro y a filtrar mis pensamientos a través de los del otro, lo que ha resultado en una forma elástica de pensar. Esto es la que provoca golpes de suerte y cambio. Nuestra elasticidad mental nos hace capaces de ver más allá de lo obvio y lo aprendido de memoria. Por ejemplo, el género, el sistema de género, el lugar en donde nos normaliza. No podremos ver más allá de sus trampas si no pensamos de forma elástica y somos capaces de saltarlas. De la misma forma, este feminismo dogmático que dice: todos los hombres son violentos, todas las mujeres son víctimas, tampoco podemos cuestionarlo sin una forma crítica de pensar.
Mi experiencia en colectivo la he llevado a mi salón de clases, siempre que uno da clases tiene la oportunidad de trabajar en colectivo, es una elección del profesor y de los alumnos. No es sencillo, el pensamiento educativo más ortodoxo nos enseña que el profesor imparte sabiduría a los ignorantes alumnos. Hay muchas formas y muchas propuestas educativas que desafían esa idea. Lo que a mí me gusta hacer –desde que comencé a trabajar en el colectivo Las Disidentes y me di cuenta de la riqueza de esta forma de trabajo– es crear una idea colectiva de lo que se quiere estudiar en el salón de clases y a partir de ahí provocar en grupo la confrontación con un texto, una idea, una forma de hacer. Aún no encuentro el espacio y la forma más adecuados, pero lo experimento y procuro hacerlo cada principio de ciclo, lo cual ha llevado a una diversidad de resultados que no podría clasificar como buenos o malos, pero sí como experimentales y elásticos.
Por supuesto, lo que reina en este mundo son las dificultades provocadas por los egoísmos. Pero ante esas dificultades me parece que habría que llevar el pensamiento colectivo a todos los lugares posibles, darle probadas de él a todo el que se deje, sembrar una duda que pueda provocar una elasticidad mental en alguna persona, y que esa persona decida que puede llevársela a un grupo de personas, y se creen miradas colectivas y no miradas egoístas.

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Mujeres en Tránsito. Llegar rápido, llegar lejos

Llegar rápido… llegar lejos…

Si hace un par de años me hubiesen pedido que describiera qué era un colectivo, estoy segura de que mi respuesta hubiese sido algo parecido a ‘un grupo de personas que no reciben ningún pago, que se arriesgan mucho a ser objetos de la violencia de estado y que luchan por obtener o defender un bien común (principalmente un bien que les ha sido suprimido o no les esta siendo otorgado por el mismo estado). No hay necesidad de externar que mi visión de la colectividad era bastante limitada -y es probable que aún lo siga siendo-, sin embargo, ahora puedo decir que desde que pertenezco a una colectiva, mi visión de las cosas se ha enriquecido y no sólo eso, puedo decir que un colectivo supera por mucho el simple propósito de la queja o la visibilización de problemáticas como argamasa cohesionadora de personas.

    Un colectivo es una isla de paz y la materialización de la fuerza dentro de la vulnerabilidad. Es la forma en la que nuestros cuerpos se unen, sí en igualdad de condiciones de opresión, pero de donde nace la fortaleza y el valor para no sentirnos víctimas ni permitir que se nos victimice. Un colectivo es la utopía y la fiesta que empuja y resiste desde una posición de opresión al poder. Porque somos sujetos oprimidos, pero nunca sujetos pasivos.

    Soy integrante de la colectiva Mujeres en tránsito y al unirnos buscamos la visibilización de las formas en las que el espacio público nos ha sido y no sigue siendo sistemáticamente arrebatado por el simple hecho de habitar cuerpos leídos como de mujer. Nos negamos a ser víctimas, nos negamos a replegarnos y a tener miedo; gritamos que estamos hartas del acoso y la violencia de género en las calles. Queremos que se escuche que el espacio público ES NUESTRO. No estamos pidiendo favores, no lo estamos poniendo a consideración. Estamos exigiendo nuestro reconocimiento y nuestra legitimidad en él.

    Todas somos ciclistas urbanas y eso puede dar razón del porqué somos especialmente sensibles a temas como el libre tránsito, el acoso en las calles y los problemas que como mujeres tenemos para movernos dentro de la ciudad. Somos 14 mujeres de entre 26 y 36 años con perfiles variados y habilidades distintas – tal y como se podría esperar de un grupo tan relativamente numeroso como el nuestro-. Estudiantes, diseñadoras, profesionistas, comunicólogas y economistas.

     No mentiré y, al menos en mi caso, puedo decir que el proceso de ‘acoplamiento’ no fue sencillo. Crear conocimiento colectivo dentro de un sistema que privilegia la competencia no es una tarea fácil -de hecho es bastante difícil-. Asimilar que hay cosas más importantes que tus propios intereses en un mundo que pugna por el individualismo y que todas las opiniones dentro de una reunión tienen exactamente el mismo valor independientemente de quién las diga en un mundo tan jerarquizado, es un acto en sí complicadísimo.

    Bebemos de nuestro entorno la falsa idea de que existen conocimientos más validos que otros, y de que hay discursos más relevantes que otros dependiendo de ‘las fuentes que nos respalden’ y a partir de esas ideas nos movemos y decidimos rumbos a seguir; sin embargo la construcción del conocimiento colectivo da la espalda y apunta hacia otro lugar, dando luz a procesos más horizontales, sin protagonismos y entre personas que se reconocen como iguales.

    Nos hemos descubierto creativas e ingenieras de actividades en la búsqueda de la toma del espacio público. Alguien pone en la mesa el cimiento de una idea que podría funcionar y las demás colocamos tabiques, uno sobre otro en escenarios posibles y si algo no funciona en la construcción volvemos a empezar.  Hacemos un balance, asimilamos cuando las cosas no funcionan e intentamos de nuevo con una idea nueva.

    Nuestro mayor problema en realidad es el tratar de compatibilizar los tiempos laborales/escolares con el dedicado al activismo. Casi todas trabajamos a jornadas de lunes a viernes y otras integrantes no viven en el DF, así que aunque el ideal sería poder dedicar más tiempo para reunirnos y estar juntas, las cosas se complican cuando existe constantemente un alud de responsabilidades y necesidades a cubrir tocando a la puerta.

    A pesar de esto, vemos como un gran logro el que, voluntariamente y poco a poco más personas se interesen en formar parte de esto que crece y que paulatinamente también se animen a alzar la voz desde sus trincheras, porque ¿Qué puede haber más contestatario dentro de un mundo regido por valores monetarios, que un grupo de personas que no busca ganar dinero brindando su tiempo y esfuerzo por un bien común? Personas unidas gritándole a las instituciones que no necesitan de títulos para tener voz, y que se validan a sí mismas porque la experiencia y el habitar un cuerpo es suficiente argumento para poder decir.. «desde ésta mi posición, te exijo». ESO es una colectiva.

    Este año he aprendido muchas cosas sobre el verdadero trabajo con otros, sobre el escuchar y crear conocimiento conjunto. Aprender de otros, disfrutar, abrazarnos ante el dolor que nos sobrepasa, ante las cosas que no comprendemos y nos dan rabia. Sobre el gozo de escuchar y reconocer a mujeres capaces, chingonas y admirables. Sobre el amar de formas no patriarcales y discutir para crear. Llorar  mientras se baila. Gritar consignas en la calle con las manos entrelazadas y pensar en los cómos, en los dóndes y también en los para qués…

    El avance es lento y sin embargo siempre es reconfortante no saberse sola, y creo que justo ese es uno de los retos a los que se enfrentan los colectivos: no sucumbir al desánimo, no soltar, no ceder al cansancio, y no permitirse ser aplastados ante la inmensidad de lo que parece una tarea que sobrepasa la finitud de una sola vida humana.

    Que puede que aun con la lucha constante de nuestra generación no logremos ser partícipes y testigos de verdaderos avances: Sí, es verdad. Pero no hay lucha que llegue a su fin si antes no se comienza. Y aquí estamos, buscando formas de resistir.

Dice una frase popular: Si quieres llegar rápido camina solo… si quieres llegar lejos camina acompañado.

Luchar en colectivo no es ni el camino más fácil, ni el más rápido, pero sí es el camino que contraviene lo que ya comprobamos no funciona y nos oprime. Y para nosotras luchar en colectivo es en sí mismo una forma de resistir.

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Mujeres en tránsito son: Laura Bustos, Isela Cruz, Temis Laguna, Diblik Vasco, Ornella Delfino, Malena, Adriana López, Gabriela Ruiz, Daniela Ocaranza, Lu García, María Monguitón, Paola Jorquera, Laurinda

  • Facebook: mujeres en tránsito
  •   Twitter: @mujeresentransi
  • Correo: mujeresentransito@gmail.com

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Pasante de la maestría en Historia del Arte con especialidad en Arte Contemporáneo y la tesis ‘Pornografía para mujeres u otra forma de hacer porno mainstream. Análisis crítico de la película Cinco historias para ellas de Erika Lust’. Licenciada en Comunicación Social por la UAM y en Relaciones Comerciales por el IPN.

Actualmente trabaja en proyectos, ensayos y análisis sobre las formas en la que se construye el género femenino a través de la imagen –tanto fija como cinematográfica-, así como las múltiples relaciones simbólicas y de construcción de género entre la mujer, el deporte, y los problemas de movilidad en la ciudad.

 http://godzillandroide.blogspot.mx/

http://marcomovil.blogspot.mx/

http://mibicicletaenlaciudad.blogspot.mx/

 

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El putito del taller. La obvia prole y el devenir de la pluma en la vida laboral

Por Ángel Martínez

Malaquías 3:5 Y me acercaré a vosotros para el juicio, y seré un testigo veloz contra los hechiceros (¡aguas manas! dejen de llamar a la línea psíquica…), contra los adúlteros (bueno… aquí ya me las arrinconaron), contra los que juran en falso y contra los que oprimen al jornalero en su salario (¿ya se habrá dado una vuelta por los Call centers en donde trabaja gran cantidad de lxs morrxs en nuestro pais?), bla-bla-bla-bla-bla y los que no me temen–dice el Señor a los ejércitos. 

    Máquinas que resuenan con música de banda al fondo; todos trabajan atentos en el taller, unos cantan, otros fingen trabajar, unos platican y el resto parece mirar un sinfín de papel con la esperanza de salir temprano de la jornada laboral.

    Entonces aparece él, un chico de jeans y camiseta, aparentemente común hasta que decide romper con el silencio y el dominio de la relación máquina-hombre.

    Unos lo llaman chiquita, otros le dicen mi amor, cualquiera diría que la homofobia invade el taller hasta que este chico abre la boca para decir: ¿Ya le dijiste a tu esposa de lo nuestro? El taller lleno de ruidos de metal hueco se llena de carcajadas.

    Pasa el rato y entre bromas el marica va a su máquina, se coloca los audífonos y se pone a cantar sus canciones favoritas a todo pulmón, se escuchan algunas risas mientras baila sus canciones, todos bromean con él mientras les dedica a los presentes canciones de amor y desamor incluso frente a sus esposas que ríen e incluso le llaman socia.

    Durante todo el día escuché múltiples bromas y palabras entre él y los trabajadores que hasta entonces sólo había escuchado entre comadres y entre clientes del cabaretito. Debo aceptar que me fue difícil creer la forma en que este sujeto, el putito del taller, había logrado apropiarse del estigma de lo que parecieran insultos para crear formas de convivencia que lo empoderaban, que le permitían ser como quería y con esto llevar a los más machos a jotears, a hacer propias algunas expresiones de la joteria. -¡Manden al (aquí el nombre de su jotita favorito) a la tienda para que se cruce con su chacal!- Decía una de las trabajadoras, a esto le siguieron los clásicos aullidos burlescos que invitan, que incitan al sujeto a estar con esa persona que no puede escuchar el alarido de complicidad…

Este día, me permitió reflexionar acerca del aporte de este singular personaje de la vida del proletario mexicano, a la lucha por una sociedad sin géneros.

    Si bien, la relación entre el putito del taller y el resto de los trabajadores se desenvuelve en un principio a través de una posición de desigualdad ante el modelo heteronormativo de sexualidad, progresivamente la convivencia de estos hombres y mujeres con este marica empoderado los ha llevado a conformar un espacio en donde se permiten y se celebran las múltiples maneras de ser, un espacio en donde se juega con el género que se separa de lo biológico y pierde importancia a través del elemento lúdico de la jotería.

    El grueso de la sociedad mexicana aprende la homo-lesbo-trans-fobia en la praxis y en su vida cotidiana; difícilmente habrá seminarios, cursos o talleres para enseñarle a la gente a discriminar u odiar (esto sin contar la misa del domingo, las reuniones de las juventudes neo-nazis panistas, el curso de la ex-comadre Richard Cohen, etc. etc. etc.). Entonces, si el homofóbico no aprendió a odiar en un taller especializado ¿son los cursos educativos, las canciones de Macklemore, los folletos y el resto de indumentaria cliché de la lucha contra la discriminación una solución real en contra del problema?

    La propaganda lgbt/cuir es vista como una amenaza, como una imposición de grupos que se perciben como alejados y ensimismados en sus trincheras. No existe un contacto real entre los homo-lesbo-trans-cuir-fóbicos y el grueso de las disidencias sexo-genéricas, ambos se miran como si fueran un problema. ¿De qué sirve la cantidad de dinero, tiempo y esfuerzo que estos grupos gastan si la información difícilmente es asimilada por los grupos a los que se dirige?

    Los grupos organizados de la disidencia sexual, el activismo y la burocracia lgbt tienen mucho que aprender del joto anónimo; del joto que lleva la pluma al taller, baila e interviene las dinámicas del modelo heteronormativo en la vida laboral. Del joto que invita a los cabrones e incita a la auto-exploración del cuerpo sin fronteras de género.

Nota final: Comadre, nadie te cree que eres macha varonila… ¡ya deja de fingirssss! (dedicada a todas las machas varonilas, godinaz, call centeras, oficinistas, operadoras, recepcionistas, capturistas, televisas, actoras, panistas, trabajadoras de CDHDF, etc. etc. etc.)

¡Jotas emplumadas del mundo, Uníos!

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angelUna jotilla muy *desas*, Wannabe, Socióloga, Obvia, Godínez, dando sus primeros pininos en la observación y registro de la flora y fauna jota de la ciudarks.

Redes: [@dexnovelty] y [/dexnovelty]

 

 

 

 

 

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La ética ilocalizable del sida: pensando en la “peste gay”

por Sergio Castellanos a.k.a Sok
por Sergio Castellanos a.k.a Sok

Putonesimo Alfaro

Ya había tardado en hacerme la rutinaria prueba de detección de VIH. Entonces pensé que si hubiera salido reactivo, de la misma forma lo hubiera notificado como un suceso importante en mi vida de manera pública con amigos, familiares, parejas. amigos sexuales e incluso en mis redes sociales notificándoles algo que para muchos parecería funesto; o información no solicitada e irrelevante para otros. Haciendo frente a mi situación y expuesto al escarnio público, sé que podrían juzgarme, sentir conmiseración o animarme con palabras de aliento las cuales, por supuesto, rechazaría.

En cambio yo aceptaría mi seropositividad, que circunstancialmente me acompañaría toda la vida y no quisiera vivirla encapsulado en un closet, porque todo empieza por el rechazo, el ocultamiento o la autoflagelación de culpa. Por una discriminación que surge desde el interior y no precisamente desde afuera, diría:

–Sí, tengo sida. -Con lujo de exclamación, de ser necesario.

Pues el VIH ya está atado a nuestra materia hasta el día en que no haya una cura. ¿Porqué no aceptarse así, como quien tiene una diabetes o un cáncer aunque sean etiologías distingas? Sólo que valdría la pena recordar que algunos somos homosexuales, maricas o trans y que podríamos afirmarnos haciéndonos visibles como primer paso, asimilando la enfermedad como una identidad agregada de la misma forma que decimos soy gay, soy lesbiana, soy trans, soy tv, soy T girl, soy cuir, soy marica, soy lencha, soy puñal. Soy Sidral ¡y qué! Sidral.

Tal vez muchos evitan estos pensamientos cuando quieren conocer su estado serológico o lo piensan hasta que tienen una plática de consejería pre-prueba y se ven obligados a pensarse así mismo frente al sida, y en su mayoría, las preguntas circundantes al monstruo ¿qué haré?, ¿lo diré a los demás?, ¿me señalarán?¿moriré?, ¿mejor me lo guardo en secreto?

Algunos otros, por comodidad y pasmados por algo que consideran una peste gay prefieren limitar su actividad sexual bajo la salvaguarda de discursos bañados de un neopuritanismo sexual en contra de la promiscuidad. Estos discursos que se abstienen de caminar sobre la cuerda de la paranoica y contagiosa enfermedad del cáncer rosa, por el que muchos homosexuales solemos sentimos vulnerables. Él, a quien hemos detectado como nuestro asesino furtivo, ilocalizable, pero a la vez tan presente. Todo el tiempo se nos manifiesta a través del miedo y la intimidación al grado de que en algunos casos puede regular nuestras prácticas sexuales y nuestras interacciones eróticas y sociales.

No me permitiré, entonces, perderme en esa cortina de humo. Seguiré cogiendo y cogiendo con placer, gozo y sin arrepentimiento. Evaluando cuándo y con quién usar el látex del Fondo Mundial. Al final del cuento el destino, las decisiones y la inteligencia misma siempre tienden comportarse muy azarosas.

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PUTONESIMO ALFARO (México D.F.) Estudié la carrera de Pedagogía con preespecialidad Onesimo_yolandaen Pedagogía Social por la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, donde formé parte del grupo de jóvenes CDiverisA enfocado al reconocimiento de las personas LGBT. A su vez incursioné en mi formación de los estudios de género y teorías cuirs por los Diplomados del Programa Universitario de Estudios de Género UNAM y del Programa de Estudios en Disidencia Sexual de la UACM además de distintos cursos y seminarios sobre la materia. Participé en coloquios, conferencias y encuentros académicos locales, nacionales e internacionales para poner sobre la mesa temas tan fundamentales y de debate como la desigualdad y los nuevos paradigmas cuir en la educación. Actualmente me desempeño en la investigación sobre la discriminación de lxs jóvenes LGBT en el espacio universitario, además de reflexionar sobre mi cuerpo y mi sexualidad como un espacio político y deconstrucción continua.

Contacto:

onesimo.alfaro@gmail.com

https://www.facebook.com/onesimo.alfaro

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