Andrea Alejandro Freire (Ecuador) Actriz en potencia, escritora en esencia y publicista en espera! Sobre todas las cosas: Tortuga Ninja combinada con X- Men!!
CarolinaCastañeda (1982). Artista plástica, ilustradora y artista textil. Estudió la licenciatura en Artes Plásticas en la Universidad Autónoma de Baja California. Y obtuvo el grado de Maestría en la Facultad de Artes y Diseño de la UNAM. Carolina ha participado en varias exposiciones individuales y colectivas a nivel nacional e internacional. En su obra utiliza un lenguaje humorístico y sarcástico, se basa en la cotidianidad como detonante principal.
Ricardo Olivares (1988). Estudió la Licenciatura en Artes Plásticas y Visuales en la escuela de Bellas Artes, Oaxaca. Ha expuesto individualmente en Toluca de Lerdo.y la ciudad de Oaxaca. Ha expuesto colectivamente más de 16 veces en Oaxaca, Tijuana y Nuevo León en donde fue seleccionado en la Bienal de Arte Emergente del 2012. En su obra ocupa elementos de la cultura popular, los cuales reinterpreta por medio del video, la ilustración y el sampler musical.
Guatemala es un país que en los últimos años, tras un largo período de guerra, ha iniciado diversas luchas en la búsqueda de resarcimiento y derechos, no solo referentes a mujeres y culturas indígenas sino también a la comunidad LGBTI. Sin embargo, no podemos obviar lo temible de algunas de esas nuevas “inclusiones” que ofrece el sistema, pues en muchos de los casos se llevan a cabo con el fin de mantener un orden social, con límites bien trazados y estereotipos bien consolidados en nombre de la sanidad social.
Algunos de esos estereotipos, que sin duda, definen la realidad social que se vive en Guatemala, como en todo el mundo, son las identidades y estereotipos de género, esa masculinidad y feminidad impuestas como categorías naturales e inmutables que dan sustento a la familia como base de la sociedad y que reproducen relaciones desde una violencia estructural inimaginable.
Aun así, por fortuna sucede, que desde esa grieta anulada por la credibilidad de un sistema binario, se siente, se piensa, se reflexiona y se generan iniciativas que desde la multidisciplinareidad y la poesía se proponen como espacios de dialogo y convergencia que alteren el orden social asignado. Así surge Queerpoéticas, como un espacio de dialogo e intercambio de ideas sobre las identidades “queer/cuir” o disidentes del binario de género, en contraposición con el cúmulo de identidades que nos conforman. Desde esta perspectiva se trazó la multidisciplinareidad como eje, tomando al cine, las artes visuales y la literatura como bases para construir este espacio de intercambio.
Partiendo de la iniciativa de la artista Numa Dávila con la colaboración de los artistas Manuel Tzoc y Rodrigo Arenas Carter, se logró un intercambio con énfasis mesoamericano en esta 1ª Edición de Queerpoéticas. La muestra de arte que incluyó el trabajo de artistas como Lechedevirgen Trimegisto (mx), Virginia Paguaga (Nicaragua), Darkmatter (US), Andrea Barragán (Col), Daniel B. Chávez , entre otrxs. También se contó con la proyección del documental “YES WE FUCK” (ES), que aborda el tema de la diversidad funcional y la asistencia sexual, y la presentación de proyectos literarios como Anal Magazine (Mx), Maricarmen Zine (MX), La Macha Fanzine (GUA) y Ediciones La Maleta Ilegal (GUA).
Un panel de intercambio de ideas nutrido por las perspectivas de diversos personajes como Gely Pachecho, Pilly Salazar, Gabriela Maldonado, Sara Álvarez y Wingston Gonzáles, entre otrxs. Dio paso al abordaje de cómo se interceptan las identidades de género con otras identidades (como de clase, racialización, de pueblos, etc.).
Después de una ardua y tormentosa búsqueda de una sede que procurara salvaguardar la libertad de expresión, para llevar a cabo esta 1ª edición de Queerpoéticas, fue El Aserradero, el lugar que nos acogió en este primer experimento. Sin duda el potencial espacial del Aserradero dio la posibilidad de hacer de Queerpoéticas un espacio de exploración, donde las obras tenían que ser descubiertas y por tanto, el espectador resultaba seducidx al juego y la intuición.
Acompañadxs de un olor a madera profunda, de maquinaria industrial y rieles del antiguo tren que transitó la ciudad, convergimos desde una extraña sensación de conocernos, desconocernos y seguir haciéndonos preguntas.
Sobre lo ocurrido en Kopi (Queer Gala) el 25 de febrero y de como aquellos que no tienen opresiones necesitan inventárselas o cargárselas a otros.
Esta performance es racista! Exclaman muy molestxs y “tocadxs” algunas personas del público (Que curioso, las personas afectadas eran todas blancas europeas germánicas) exponiendo como único argumento vital, el hecho de que el color de nuestras pieles es relativamente claro y no responde al imaginario Walt Disney que tienen estas personas con respecto a lo que debe ser unas sudamericanas para ellxs.
Perdidos absolutamente en la imagen de Pocahontas intentan invalidar nuestra postura, el trabajo de investigación, el amor, la rabia y el odio que aquellos aberrantes, pero reales sucesos nos generan.
No siendo suficiente ya la discriminación y abuso que recibimos de este sistema eurocentrista, también tenemos que recibirla de parte de anarkopolicias, invalidando nuestras vivencias y visiones , basándose en sus sensibilidades con respecto a esta supremacía moral blanca.
¿De que color debo ser para poder hablar, discutir, expresar, nuestras impresiones sobre los vejámenes del colonialismo?
¿O es acaso que el ser mestizo es tan deplorable que ni siquiera estamos en la linea cromática política para estas personas blancas (de verdad) europeas que gozan de cientos de privilegios?
Al llamarnos racistas no han hecho otra cosa que demostrar que están infectados de microfascismos y colonialismo, poniendo vuestra moral como ente enjuiciante.
Exponiendo así la ignorancia total con lo que a Abya Yala respecta (Abya Yala, nombre dado por el pueblo Kuna a lo que se conoce mas colonialistamente como America)
Con todo lo que cuesta sacarse de encima los asquerosos prejuicios con los que somos envenenados al comenzar con nuestra educación e inserción en la sociedad, sobre a lo que nuestras raíces indigenas respecta, vienen ustedes a invalidar nuestro empoderamiento.
Somos lxs hijxs bastardxs de la violación sistemática que ha sufrido Abya Yala desde la invasión de los españoles, nos alimentamos con las migajas de lo que queda de vuestros saqueos. No aceptamos bajo ningún punto que nos comparen con ustedes y con sus privilegios solo por tener una tonalidad de piel que no responde a sus imaginarios sobre lo que somos los sudamericanxs.
Zoológicos Humanos no ha sido solo un parto gigantesco, sino mas bien un aborto a toda la educación colonialista que recibimos gracias a santillana y todos los libros de historia provenientes de Europa, donde temas tan cruciales como este han sido absolutamente obviados.
Nos anteceden sangres indigenas y colonialistas, por eso somos mestizos y es nuestro derecho y solo nuestro, de empoderarnos de las historias de aquellos que ya no pueden hablar porque han sido exterminados o a aquellos cuya opresión es tan grande que, ciertamente, para ellxs la representación escénica no es prioridad.
¿No se dan cuenta acaso que solo reproducen aquello que dicen odiar al intentar boicotear nuestro trabajo (trabajo que no tiene remuneración económica)?
¿O es que yo, sudaka, debo cuidar la manera en que me planto el escenario para no herir la sensibilidad de un culo blanco? Pues no, repudio vuestra falta de reflexión no vamos a dejar de hacer esta performance ni a cambiarla para dejar de incomodarles, porque no estoy aquí para divertirles.
¿Saben ustedes, jueces morales, la cantidad de gente mestiza que se caga de hambre o que pierden la vida trabajando para pagar altos precios, solo por el solo hecho de existir y para poder sostener sus sistemas de comodidad europea? ¿Sabían que en Chile en nuestras escuelas, casas, medios de comunicación se trata al nativo como a un terrorista, que el lenguaje que se nos fue impuesto fue el español y que perdimos la maravillosa oportunidad de aprender desde la tierna infancia estas exquisitas lenguas y culturas provenientes de las tierras donde nacimos?
Para llegar hasta aquí debí pasar por humillantes procesos en los cuales me pidieron desde exámenes médicos que comprobaran que no tenia ninguna enfermedad infecto contagiosa con la cual enfermar a ningún buen europeo, (paradójico ¿no?) e infinidad de papeles que demostraran a través de medios económicos que era “alguien”.
Una vez aquí esto no para, pase a ser ilegal, la infinidad de tramites no cesa y es que casi hay que agradecer cuando te conceden el permiso para transitar por estas tierras.
Y no contentos con todo lo que he de pasar, aun hay gente, diciéndose profeministas, libertarios pensantes y anarkistas, que centran el debate en el color de nuestras pieles, extremando todo a blanco y negro y aniquilando así toda la gama de grises que existimos entre medio, sin siquiera informarse del contexto, intentando censurar e ilegitimar nuestros discursos.
Como me dijo un buen amigo, somos racializadas porque nuestra raza es una mezcla que opera en conjunto con otras dinámicas de opresión… No, no somos como ustedes, operando, viviendo y enjuiciando con miles de privilegios del ¨primer mundo¨siendo nativos de esta zona y blancos (blancos de verdad)
En este ¨primer mundo¨es mucho mas fácil andar de anarquista, ser okupa, activista y comer prácticamente gratis productos de buena calidad. Es muy fácil soltar la lengua e inventar opresiones.
No quiero vivir en un mundo donde el pensamiento político y anarquista se desarrolle en un escenario de juicio casi circense, donde se llega hasta cuestionar la desnudes de los cuerpos.
(¿Sabemos que la ropa se les fue impuesta a los indigenas ? Sabemos que vivimos bajo colonizaciones corporales donde lo que menos tenemos empoderado es nuestros propios cuerpos?) Nos tapa de ropas el frio y el cristianismo.
No quiero anarkopolicias enjuiciando las intensiones de alguien cuyo único afán es exponer la brutal historia a través de la representación escénica y que quiten peso al hecho central que fue el rapto y violación de miles de nativos provenientes de Abya Yala, Africa y Asia.
Me apena que pierdan energía e intelecto enjuiciando y batallando con el enemigo equivocado, cuando es claro que el real enemigo esta haciendo parques de diversiones en sus cabezas.
Espero de todo corazón que quemen sus prejuicios y privilegios morales, maten a sus policías internos, a esos anarkomotalistas, suiciden-se y nazcan de nuevo y sobre todo, enfoquen la lucha al lado correcto.
Orgullosa de mi cara y corazón de llama y empoderada de todos los espíritus del altiplano de Abya Yala, les deseo una prospera muerte y una pronta resurrección.
Maria Basura (Basura antes que Maria)
pd: agradezco profundamente a lxs técnicxs de la fiesta que no permitieron que estas personas cortaran la música y el video de nuestra performance.
No necesitamos sino la ganas, y la ausencia de un ridículo freno moral, para buscar complacer nuestras pasiones más bajas… o las más altas, depende en qué posición nos guste clavarnos, engancharnos o sobarnos; si con la cabeza… o los pies, es que nos gusta llegar a las vísceras, o que nos lleguen a las nuestras, nos cumplan las fantasías, digo.
Como en el carnaval de Saint-Saëns, para gozar hay que devenir animales, liberar a nuestrx reptil, poni, sirena o puerca interior, abrir la jaula de la de-formación humana, que tanto daño hace a la humanidad cuando le prohíbe de disfrutar del perrito, ya se sabe a lo que me refiero: los colazos, las mordidas, los arañazos y hasta los pericazos.
Si en la casa de la vaca sagrada, la vaga burguesa, pues hoy día parece que el dinero hace más milagros que Dios, se arma la horchata, la bandita sólo llega cuando en vez de acompañarse con hamburguesas se sirven las hambur-proles y veganas. La bola de animales llega y trae el carnaval consigo, la parafernalia, como en los tiempos de Dionisio, cuando se respetaban a los dioses y no se mataba al que convertía el agua en vino, ni a la madre naturaleza, ¡idiotas!…
El carnaval comienza como en Veracruz pues la vaca recibe a la morena de fuego, a la zorra, pero esta historia no se desarrolla en aquel fraudulento estado, ¡ya hubieran matado a los animales y extorsionado a la vaca!, nos encontramos en una comuna lésbico-mariK/hippie/punk, es por eso que aquí a la vaca sagrada no se la comían (se la follaban), y que a la zorra ésta la recibe con el acto más nutricio, le da de mamar de su ubre, a lo que la zorra le agradece acariciando su rostro, de las manchas a los cuernos, con su esponjada cola.
Llega la jirafa y éstas otras dos se emocionan, sus corazones laten acelerados pues no pueden esperar recorrer esas larguísimas piernas, así como besar ese cuello tan fino que sostiene una lengua tan larga que llega a cualquier rincón, hasta al fondo de la nariz de la misma jirafa. Las tres gracias no pueden ser capturadas en un cuadro, el trío lésbico es la prueba de que el falo no existe, está en nuestra imaginación.
Y hablando de tres llegan tres ostras, besándose sus labios que escondían algo parecido a una perla, manantiales que eyaculaban, cada una poseyó los mayores labios de cada una de las mamíferas, los de la boca ¡claro está!, así la vaca, la zorra y la jirafa pudieron probar las capacidades de las moluscas: pasar la perla de unos labios a los otros.
Siguiendo ellas en sus asuntos llegan el oso y la nutria, como eran una pareja dispareja de gays que sólo disfrutaban de la sodomía decidieron comenzar por su cuenta, la nutria tenía gran habilidad para recorrer el cuerpo del oso, a pesar de su tamaño, y el oso disfrutaba de poder abarcar todo el placer de la nutria con una sola mano. Dicen que el que mucho abarca poco aprieta, pero el oso podía abarcar a la nutria, y también apretar, a pesar del tamaño del otro miembro.
Tanta feromona volaba ya por los aires, ¡pelos por todos lados! y los animales apenas iniciaban. Como esta comuna estaba en un lugar de esos ¡que quedan pocos en México!, los demás animales llegaron retrasados, como muchas reglas que llegan después de lo que se espera, también se atrasó el vuelo del quetzal, pues se estaba parando el moicano. Como a todxs fascinaba la belleza de este animal, además de su gran cola, interrumpió por un momento los rezos que sollozaban los animales entre pujidos y logró lo inesperado, una des-estructuración de las prácticas de los animales. Pues el quetzal no sólo era sexxxy, también dadivoso, llevaba en el pico bayas para todxs, también les dio algunas venidas, pasado el rato, tantas buenas venidas que los otros animales interrumpieron su gozo para lamentar que su amigo estuviera en peligro de extinción.
En eso llegó la mantis, los miraba con la cara en alto y evitaba el contacto, sólo quería mirar un rato. En un convertible llegaron el camarón, el pez espada y unos renacuajos. El camarón era todo un güerejo descolorido, el junior de don langostino, de allá del norte; y sus amigos eran unos jóvenes bellos e ilusos adolescentes que apenas descubren las virtudes de los vicios.
La horchata no tardó en derramarse, ya pasaba de la media noche, y todos se quedaron porque les cerraron el metro, excepto la zorra, quien corrió veloz tras el último vagón, aún podía pasar unas horas esta noche en otra casa, con otro animal.
El pez espada era la sensación, pues su nariz era tan grande como su verga. La excitación era tan grande que, repentinamente, el koala (que nadie vio venir) penetró al pez por una branquia, mientras que un flamingo los tomó entre las patas, y se dejó venir.
La noche apenas empezaba, y los renacuajos estaban en boca de todos, sobre todo por su entusiasmo juvenil del que la vaca sagrada carecía. No obstante todos encontraron una buena acogida por parte de las otras especies de gustos, y hasta de disgustos. Había leche, perlas y escamas por todos lados. Tantas cosas pasaron esa noche que los renacuajos se convirtieron en sapos y ranas, aprendieron a usar su larga lengua.
Todo iba muy bien hasta que llega el toro y les descubre. Éste conmociona, ¡cómo fueron capaces de no invitarlo!, sin perder tiempo intenta meter su cuerno en la primera cola que encuentra, pero sólo halla resistencia en cada animal, pues sus modales lo vuelven indeseable. Frustrado se va a buscar alguna nariz, oreja o boca dispuesta a su cuerno, pero no lo consigue… comienza a derramar su mala leche y a incomodar, así que entre picotazos, espadazos, botellazos ¡y hasta un cabezado de la jirafa! Lo ahuyentan. Llegan los puercos, la noche es joven, estos puercos no reprimen, se revuelcan, dicen que las cochinas no mienten.
La mantis intenta devorar a cada uno de los machos, todos la abandonan porque sus mordidas no van acompañadas de deseo por el otro, sino de hambre propia. Encuentra en el camarón un reto, duro de roer. Escapan juntos en el carro del hijo de papi, al poco rato sacan el perico de la guantera, ella enloquece, descubre su parte más blanda, que tiene caca en la cabeza, intenta cometer un crimen pasional, pero él trae un arma, la mata de un disparo, la arroja desde el coche, y en un arrebato de cocaína el camarón se arroja con su auto a un río de aguas negras, muere ahogado.
El macho burgués, el toro, tuvo un glorioso desenlace, murió con una verga en la boca. Tras conocer una zorra en una esquina, intenta propasarse, le agarra, se lleva una sorpresa, saca la homofobia, la zorra es más cabrona, se la clava en el corazón, la navaja que traía en los calzones, la sorpresa, le corta la verga y se la mete a la boca, luego se la mete al toro y le roba la cartera.
A pesar de la verga en la boca, la horchi-puerquix es mejor opción, amanecer en un carnaval de animales, juro que la verga está sobrevalorada cuando hay garras, picos, ubres, aletas y pelos por todos lados… cuando los humanos y las puercas se revuelcan hasta que ya no se distingue dónde empieza uno y termina el otro, o la otra, o lxs otrxs. Hasta fundirnos en orgasmos de 30 minutos… como cualquier marranx.
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Axler Yépez Saldaña. Originario de Xalapa, Ver. Actualmente CdMx. Durante mi estancia por el Monstruito Federal estudié psicología, aunque en vez de ejercerla me he dedicado a la formación e investigación en humanidades, sobre todo en posiciones desde el psicoanálisis, el feminismo descolonial, la filosofía, y las artes; practico el teatro así como la escritura académica y letras libres, y técnicas de análisis.
Reflexiones a partir de las fotografías de Maya Goded
Por Marisol Maza
La ciudad en cuanto territorio se gestiona a partir del control social, del control de las masas y de los cuerpos. Dentro del orden público se regula la conducta social como una forma de control de lo visible y lo no visible.
Durante el siglo XIX, se hace un reordenamiento urbano en función de la creciente burguesía, resaltando los valores morales de las clases acomodadas; se designan espacios para el esparcimiento, preponderando los valores de “la familia” y las buenas costumbres.
Particularmente el cuerpo femenino se restringe al interior, a la intimidad. Durante mucho tiempo las mujeres no tuvieron derecho a una vida pública. El acceso al exterior se estipula a horarios específicos, siempre en compañía y bajo la vigilancia y juicio social de su comportamiento en público.
En contraposición con las mujeres de casa, han estado siempre las mujeres “de la calle”; los cuerpos que se venden, que son accesibles y pertenecen a lo público. A estxs se les tiene que poder localizar, pero hay que mantenerles a distancia; no permitir que estén demasiado cerca, primeramente por el reproche moral a la libertad y por otra parte la incomodidad que provoca la deuda social que se tiene con ellxs, porque ponen en evidencia los vacios de la sociedad; la desigualdad, la corrupción y la doble moral.
Por lo tanto, es necesario también controlarlo; y es ahí cuando comienza el juego de visibilidad-invisibilidad, que es el campo perfecto para la extorsión y el abuso de poder.
Las llamadas “zonas rojas” o “zonas de tolerancia” son lugares específicos para el ejercicio de la prostitución, que tienen sus orígenes en el sistema reglamentarista. Este sistema, que se puso en práctica en México desde mediados del siglo XIX, consolidó toda una serie de medidas higiénicas, legales y administrativas, dirigidas a la vigilancia y al control, tanto de las personas como de los espacios en los cuales se debía ejercer la prostitución.
Con ellas, las mujeres dedicadas al comercio sexual quedaron sometidas al cumplimiento de deberes y obligaciones, registradas, clasificadas y controladas a través de un libreto. Asimismo, se establecieron burdeles “oficialmente tolerados”, que se pretendía sirvieran como espacios “ideales” para el ejercicio de la prostitución sin peligro venéreo y sin amenazar la estabilidad patriarcal, es decir, que fueran funcionales para salvaguardar la salud de los clientes, pero además, que se usaran para administrar lo visible y lo invisible y para gobernar las conductas de las mujeres que en ellos residían. [1]
Los prostíbulos debían ocultar su verdadera función, por lo cual, desde esa época se estableció que no llamaran la atención para no interferir con la vida social de la ciudad.
La Ciudad de México, por su extensión y falta de previsión, tuvo varias “zonas de tolerancia”, que crecieron de manera irregular en vecindades y barrios populares. Una de las primeras zonas fue el Barrio de la Merced, zona comercial desde la época colonial, a la que llegaban constantemente comerciantes de otras ciudades que venían de paso.
En el siglo XVI la casona de la calle de Galias, hoy Las Cruces esquina Mesones, fue sede de una de las primeras casas de tolerancia de la ciudad, lo que a lo largo de más de 400 años se convirtió en un negocio redituable que siguió expandiéndose por la zona.
Es en esta zona donde la fotógrafa mexicana Maya Goded realizó el proyecto fotográfico Plaza de la Soledad, en el que durante varios años retrató a trabajadoras sexuales, de una manera íntima y cercana. Años más tarde decidió hacer una película con el mismo título, que comenzó a grabarse en febrero del 2012 y se terminó de editar en 2015.
El valor de estas imágenes es el nivel de proximidad que tiene con ellas. Acercarse a personas que están en el margen de la visibilidad es sumamente complicado.
Dejarse fotografiar es volverse visible, estar expuestx ante la mirada del otrx y por lo tanto vulnerable. En este proyecto fotográfico, ellas (las retratadas y la fotógrafa), apuestan por la visibilidad, por la mirada de otras mujeres para vernos y reconocernos desde dentro y fuera de estos márgenes.
Con este trabajo pone sobre la mesa otra de las incomodidades que tiene la sociedad en cuanto al cuerpo femenino: la vejez. Los cuerpos viejos son de nuevo territorios que deben existir de forma periférica, no ser mostrados, pasar desapercibidos.
Las fotografías de Maya Goded abren un espacio de complicidad, el compartir basado en la confianza mutua, y defender el derecho a elegir verse y ser vistas, mostrarse y ser mostradas, como madres, amigas, amantes…
A lo personal sólo se accede a partir de lo personal. Sus imágenes son el espejo que devuelve la mirada; desde el cual ellas se miran, en el cual ella se mira desde de sus propias dudas y su propia curiosidad e identificación como mujer y como madre; donde ella siempre está presente, buscando sus propias obsesiones.
En el año 2010 realizó el proyecto Welcome to lipstick, nombre de un bar en la Zona Roja de Reynosa, Tamaulipas; cerca de la frontera de México con Estados Unidos, donde las trabajadoras sexuales viven aisladas y ocultas detrás de muros. Un territorio particularmente hostil.
Debido a la violencia desatada en el país la mayoría de los habitantes ha migrado a otros estados, y lo que en un tiempo fue un concurrido y lucrativo negocio, se ha convertido en un lugar desolado. A pesar de esto, la necesidad de estas mujeres por sobrevivir mantiene viva la zona, y se miran a través de la cámara de Maya sobreponiéndose a la muerte, al peligro latente y la violencia extrema; negándose a volverse invisibles.
[1] “Reglamento de la prostitución, 1865” AGN, Gobernación, leg. 1790 (1), caja 1, exp. 2, pág. 21
La inserción en el campo laboral es un tema muchas veces espinoso y complicado para las jóvenes artistas, que hacen malabares tratando de no morir de hambre ni ahogarse en deudas mientras averiguan como tener una producción artística solida que les permita -aunque sea medianamente- vivir de su profesión.
La historia y la obra de Lindsay Dye me resultaron particularmente interesantes pues me veo a mi y a muchas de mis colegas reflejadas en su modus operandi de ser estudiante de artes de día y trabajadora sexual/webcammer / modelo de desnudo/ pornstar de noche, y averiguando en el inter que el comercio sexual puede ser terreno fértil de exploración para las inquietudes de una artista feminista sin nada que temer.
«I’m a webcam model and an artist. I started camming because I needed money quickly. I was in graduate school ($120,000 in debt for art school) and my boyfriend had kicked me out of our apartment. I perform and make art live on a website, and I’m tipped to do so while I’m streaming. I have complete creative control over everything I do, which is the most important thing to me and everything I ever wanted in a career. I am still camming because I’m good at it, and I look forward to it.» (1)
Y entonces, es ahí en donde la precariedad, el performance y el feminismo sex- positive se mezclan para generar complejas exploraciones sobre las relaciones de poder en el intercambio de sexo por dinero, las dinámicas sociales en el ciberespacio y el potencial creativo y empoderante de desnudarse frente a la cámara y tener el control de la imagen propia.
Lindsay tiene una serie de fotografías titulada «Buy me offline» que como ella misma lo describe en su página web, son una colección de imágenes robadas de sus performances transmitidos en vivo durante su trabajo como modelo de webcam. Las imágenes le llegan por email a la artista con intención de extorsionarla o de humillarla.
«I’m a sexually empowered female entrepreneur in a public space so I am opening myself to…basically being public property and undermined.»(2)
En esta serie Lindsay retoma dichas imágenes robadas con las que la han tratado de perjudicar y las subvierte poniéndolas a la venta en su página web como prints de arte, logrando con esto empoderarse como sujeto sexuado y como trabajadora del arte.
En #RealCamgirlMemes la artista se vale del dispositivo discursivo viralizable del Meme de internet para relatar con humor algunas de las visicitudes del trabajo de camgirl, utilizando imágenes de su archivo de stills robados y poniendoles textos referentes al lenguage y las interacciones particulares de ese medio, haciendo una especie de chistes locales para entendidos en la materia.
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(1) http://frank151.com/lindsay-dye/
(2) ibid
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Lindsay Dye. Artista, camgirl y entertainer de Miami, actualmente viviendo en las profundidades de Bushwick, Brooklyn. Tiene una maestría en Bellas Artes y Fotografía. Sus imágenes de desnudo se han diseminado por el internet de manera abundante, libre e ilegal.
Durante tres días (del 31 de agosto al 2 de septiembre de 2015), jóvenes que de manera autónoma ejercen el trabajo sexual fueron convocados por HYLF (HIV Young Leaders Found) a la ciudad de Bogotá para la realización de una consulta regional llamada «Salud igualitaria para todos/as», en donde personas de América Latina y el Caribe, de África del Este y África del Sur se encontraron e intercambiaron testimonios acerca de su experiencia cotidiana, las problemáticas que han enfrentado, sus miedos y fortalezas, pero, sobre todo, la importancia de implementar políticas efectivas de salud sexual y reproductiva.
Les dejamos un breve video resultado de este encuentro:
Escribo sobre 2 performances que trabajé sobre la tematíca de lo sexual.
1.Tiresias en la esquina. Poesía/acción épica bajo un farol
Esta performance consitió en 2 momentos: en el primero, ofrecía sexo oral en la explanada de la Escuela Nacional de Antropología e Historia y, en el segundo, realicé una serie de acciones intercaladas con lecturas de Joaquín Hurtado, escritor regiomontano que aborda temas de homosexualidad, el submundo trans y el VIH.
Se realizó el 15 de octubre del 2015 dentro de las acividades del IV Coloquio de Dimensiones Transgresoras de la ENAH.
2. Muestra gratis. Del deseo imaginado al “hay lo que hay”
Una mesa llena de imágenes de pornografía vintage de hombres hipersexuados hasta el riducúlo. Sobre la pared, imagánes del mismo tipo con música de fondo de Yello, Oh yeah, en loop de 2 horas. Al centro de la mesa, el performer en medias, con ojos vendados y una fusta incitaba a tomar a les asistentes su “muestra gratis”.
Este performance participativo se realizó el 30 de octubre en el Museo de la Mujer dentro de las actividades del Femstival 2015.
El propósito fue jugar con la idea de lo que es un cuerpo deseable en el imaginario normalizado y la distancia que hay entre éste y la mayoría de los cuerpos reales. De esta acción se planeó la ausencia de registro por ser potencialmente comprometedora.
De las acciones y reacciones
En Muestra gratis, la mayoría de los participantes fueron mujeres que me tocaron o acariciaron casi por compromiso y con risitas nerviosas. Sólo una persona encargada de mantenimiento del museo se mostró mas entusiasta. En Tiresias al ofrecer sexo oral con mi comprobante de salud sexual en la mano, sólo 3 o 4 personas se mostraron interesades, les ofertaba el servicio por 20 pesos pero, al no haber respuesta, cambié la petición a un lonche del snack. Alguien me pidió mi contacto. Otres tenían clase. “Saliendo te busco”, decían. La gran mayoría entre estudiantes y docentes les sorprendía la propuesta, pocos lo vieron con desagrado, pero al final nadie accedió al servicio.
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Carlos Peña a.k.a. Charlee Chamuko (Monterrey, México)