por Magalli Salazar – SALCON
Autor: admin
Anal Yourself
por Mxrnx Roldán y Gabo Salvaje
Reseña de la exposición «Entre palabra e imagen: Galería de Pensamiento de Gloria Anzaldúa»
**** Debajo de este artículo está su versión en inglés.**** Below this article there is an english version of it. ****
por Srđan Tunić
traducción por Alejandra Gorráez Puga de MANU(EL)(LA)
CDMX, 08.04.2016
¿Se podría decir que esta exposición – la primera de Gloria Anzaldúa en México – es rara? ¿Y por qué?
Estamos viendo dibujos, conceptos mentales hechos para talleres y enseñanzas, que nunca han tenido ambición de ser exhibidos (tanto como su archivo personal), ni considerados como arte. Cuando era niña, la fallecida Anzaldúa tenía la aspiración de ser pintora, pero tomó la decisión de ser escritora creativa y educadora. Sin embargo, todavía se puede ver un elemento visual y de playfulness en las imágenes mostradas y en su correlación con palabras.
Por otro lado, la mayor parte de su vida, ella trató de ser aceptada – en su familia, sociedad, comunidad y academia. Como autoproclamada «chicana, tejana, de clase trabajadora, poeta tortillera-feminista, escritora-teórica», y me gustaría añadir activista y nepantlera, por mucho tiempo, instituciones culturales y académicas en EUA no querían aceptarla, y ella enseñaba y presentaba su ideas propias en gay bars . Subiendo en un cohete, hoy ella – y su trabajo – es aceptada en la academia, especialmente libros como Borderlands/La frontera: la nueva mestiza y This Bridge Called My Back: Writings by Radical Women of Color, entre otros, que han sido considerados como esenciales y piedras angulares para la literatura y teoría chicana. Ahora su trabajo es mostrado en una institución – en la Casa de Cultura de la UAMéx en Tlalpan- que es parte de la red de instituciones culturales pertenecientes a la Universidad Autónoma del Estado de México.
Realmente, no sería honesto no mencionar el entramado de lxs diferentes actores que contribuyeron para tener la exposición de Gloria Anzaldúa y su obra mostrada y arropada en México. El material para la expo fue seleccionado de su archivo personal (Anzaldúa Papers), resguardado por la Nettie Lee Benson Latin American Collection, perteneciente a la Universidad de Texas en Austin, gracias a Julianne Gilland, Alana Varner y Frank Rodriguez. La expo fue organizada en el marco del seminario ‘Traducciones descolonizadoras’, que es parte de Campus Expandido/MUAC, y la co-curaduría estuvo a cargo de Rían Lozano, Nina Höchtl y Coco Gutiérrez-Magallanes, en colaboración con el grupo de estudiantes MANU(EL)(LA) . Bajo de la dirección de Dra. Marisa Belausteguigoitia, el Programa Universitario de Estudios de Género (PUEG) inició la primera traducción de Borderlands en español , la cual fue publicada en el 2015 y fue presentada en la inauguración del 17 marzo. La inauguración misma, llevada a cabo en el lindo jardín de la Casa, reunió algunxs invitadxs, aparte de lxs ya mencionadxs, para dar unas palabras introductorias: la Dra. Theresa Delgadillo (Ohio State University), la Dra. Alicia Gaspar de Alba (UCLA) y la artista chicana Alma López. Además, el evento contó con dos performances – “No se raje, rolitx” de Una y la lectura performática de MANU(EL)(LA).
Encima de la galería, lo que noté a primera vista fueron los colores de rotuladores que coinciden con colores del espacio mismo – paredes blancas y azules, piso en rojo oscuro (casi marrón), y tejado de vidrieras multicolor. Usados como instrumentos pedagógicos, los dibujitos de Anzaldúa (previamente seleccionados por la colección Benson) – mostrados como reproducciones – se imprimieron en una escala más grande y menos íntima. Éstos, son acompañados de citas de sus libros que ayudan a explicar brevemente conceptos como nepantlera, nagual(simo), Coyolxauhqui, entre otros, además, algunos cuentan con grabaciones de audio de sus presentaciones públicas y extractos de sus textos leídos por MANU(EL)(LA).
En su propias palabras: “Nothing happens in the ‘real’ world unless it first happens in the images in our heads”. Estas imágenes y palabras son potentes, tanto emocionalmente, para enfrentar desafíos personales, como para ofrecer herramientas para el entendimiento y la acción. Estas ilustraciones de su pensamiento requieren presencia, sin embargo, la interconexión entre inscripciones, grabaciones y un texto de introducción , proporciona información básica para lxs visitantes, al mismo tiempo que nos dan posibilidades para la introspección, la curiosidad y el deseo de saber más.
Después de Tlalpan (hasta el 16 de abril), la exposición va a viajar al Centro Cultural Border en la colonia Roma (inauguración 20 de abril) , y a las ciudades de Toluca y Puebla, extendiendo su legado en México y Aztlán, la otra parte de aquella frontera que fue tan importante y definitoria en la vida y obra de Anzaldúa, la misma que todavía sigue impactando la vida de muchxs migrantes, mexicanxs y de toda América Latina, que viven EUA. Lo arbitrario y lo exclusivo de las fronteras y del pensamiento atravesado por fronteras introduce violencia – física, emocional, simbólica… El border entre palabras e imágenes, como entre países y culturas, por mucho es ambiguo e imaginario, no obstante, todavía reclama su derecho de formar nuestra vida. Según ella, necesitamos vivir en intersecciones y aceptar cambios en nuestra vida para formar una conciencia híbrida en un mundo ínter-dependiente e intercultural.
We are nos/otras.
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————————-ENGLISH VERSION ————————-
What makes this exhibition – the first one of Gloria Anzaldúa in Mexico – somewhat strange?
We are seeing drawings, mental concepts made for workshops and teaching, that she never had any ambition to exhibit (like her personal archive), neither to be consider as art. The late Anzaldúa had an aspiration to become a painter, but instead she took the vocation of a creative writer and a teacher. Still, a strong and playful visual element is visible in presented images and their correlation with words.
On the other hand, for a bigger part of her life, she was trying to be accepted – into her family, society, community, and academia. As a self-described “Chicana, tejana, working-class, dyke-feminist, writer-theorist”, and I would add activist and nepantlera, for a long time no cultural or education institution in the US would accept her, and she was teaching and presenting her own ideas in gay bars . Sky-rocketing to today, when she – and her work – is accepted in academia, Borderlands/La frontera: la nueva mestiza, This Bridge Called My Back: Writings by Radical Women of Color are considered, among others, to be pivotal and cornerstone literature for chicana literature and theory. Now, her work is also exhibited in an institution – Casa de Cultura de la UAMéx in Tlalpan, which belongs to Universidad Autónoma del Estado de México’s network of cultural institutions.
Actually, it would be wrong not to mention the whole network of different actors that contributed to having Anzaldúa’s exhibition and work present and nurtured in Mexico. The material was drafted from Anzaldúa’s personal archive (called The Anzaldúa Papers), which belongs to the Nettie Lee Benson Latin American Collection, as part of the University of Texas at Austin, thanks to Jullian Gilland, Alana Varner and Frank Rodriguez. The exhibition itself was organized by professors of Campus Expandido/MUAC course Traducciones Descolonizadoras, and co-curators of the exhibition Rían Lozano, Nina Höchtl and Coco Gutiérrez-Magallanes, in collaboration with a group of students: MANU(EL)(LA). Under the administration of Dr. Marisa Belausteguigoitia, the Programa Universitario de Estudios de Género (PUEG) initiated the first translation of Anzaldúa’s Borderlands into Spanish , which was published in 2015 and presented at the inauguration on the 17th March. The opening itself, in Casa’s beautiful garden, gathered several guests for an introductory word – apart from those already mentioned, there were Dr. Theresa Delgadillo (Ohio State University), Dr. Alicia Gaspar de Alba and the artist Alma López (UCLA) from the USA, and accompanied by two performances – “No se raje, rolitx” by Una and lecturas performaticas by MANU(EL)(LA).
Inside the gallery space, what I noticed at first glance is that the colors of the felt pens corresponded to the colors of the space itself – white and blue walls, dark red (almost brown) floor, and a multicolored stained glass at the roof. Used as pedagogical tools, Anzaldúa’s drawings – selected by the Benson collection, here presented as reproductions – were printed in a larger, less intimate scale. They are accompanied by quotations from her books, briefly explaining concepts such as nepantlera, nagual(simo), Coyolxauhqui, among others, with audio recordings from her public presentations and excerpts from her writings read by MANUE(EL)(LA).
In her own words: Nothing happens in the «real» world unless it first happens in the images in our heads. These fixed images and words seem potent, also emotionally, to understand one’s personal struggles and offering herramientas for understanding and action. These illustrations of her thinking do require foreknowledge. Nevertheless, interconnected with inscriptions, audio recordings, and an intro text , they provide basic information for visitors. At the same time, they provide grounds for introspection, curiosity for decoding and a teaser to know more.
After Tlalpan (until April 16th), the exhibition will travel to the Cultural Center Border in the La Roma neighborhood (opening 20th April) , and later to the cities Toluca and Puebla, extending its reach in Mexico and Aztlán, on the other side of borderlands that were incredibly defining for Anzaldúa’s life and work, as much as it still has its impact for many migrants from Latin America and Mexicans living in the US. The arbitrary and exclusionary elements of borders (and border-like thinking) introduce violence – physical, emotional, symbolic… The border between words and images, just like between countries and cultures, is for the most part an imaginary and ambiguous one, but it still claims the right to shape our world. According to her, one must live in intersections and accept changes in order to form a hybrid consciousness in a interdependent and intercultural world.
We are nos/otras.
«The author would like to thanks Valerie Leibold and Alejandra Gorráez Pugafrom MANU(EL)(LA) for their help in both translations.»
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Notas al pie / Footnotes
[1] ALTAR. Cruzando Fronteras, Building Bridges, documental de Paola Zaccaria y Daniele Basilio (2009).
[2] http://www.ninahoechtl.org/wp-content/uploads/2015/12/04_Programa_Culturavisualygerero_2016-1.pdf, http://latinoamericanos.posgrado.unam.mx/plandeestudios/archivos/ProgramasCursos/2016-2/Sem._Opt.-Mon./C.4._Lozano/Cultura_Visual_y_Genero-_Traducciones_II.pdf
[3] PUEG, 2015, traducción por Norma Elia Cantú.
[4] La exposición no tiene catálogo; aparte del libro, pequeño bloc sirve como memorabilia, con reproducciones de imágenes y citas que podrían ser postales. / No catalog was printed; apart from the book, a small pad serves the purpose of a memorabilia, with reproductions of images and quotations that could be turned into postcards.
[5] http://www.border.com.mx/?p=16172
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Elogio de la Carne
por Lucrecia Masson
*fotografía de portada: Laurent Benaim
luchadoras en el ring de la hermosura
ali gua gua
El colectivo de danza integrada Liant la Troca1 finaliza su espectáculo Los nadie – who wants my body? invitando al público presente al escenario para así cerrar bailando juntas. Y, como en una manifestación, se repite el cantito: No nos mires, tócanos! En el estado español y en lengua castellana se suele cantar, como típico canto de manifestación: No nos mires, únete. Es esta una invitación a marchar, hace de la protesta algo que invita y convoca aliadas en el camino.
La invitación es ahora al tacto. No basta con el reclamo que busca visibilizar, ni con que nuestras voces como corporalidades disidentes se hagan posibles, sino que es necesario ir por más y también reclamar la posibilidad de ser tocadas. La posibilidad del deseo.
Y si ante la pregunta de si es posible pensar el cuerpo como espacio de disidencia encarnada la respuesta es un sí radical, entonces bien podemos abrir otra pregunta: ¿es posible que este cuerpo sea también un espacio para el placer?
Antonio Centeno es activista de diversidad funcional y lleva a cabo una intensa tarea alrededor de la sexualidad y los cuerpos disidentes2, reflexionando sobre este tema él dice: “Nos han exiliado de nuestro propio cuerpo, tenemos que recuperarlo. Reivindicarlo para el placer es lo más subversivo y transformador que podemos hacer”.
Como gord*s nos sabemos cuerpos exiliados del deseo. Y hay acá otro reclamo urgente: la reconquista de los placeres.
No queremos que nos persigan, ni que nos prendan, ni que nos discriminen, ni que nos maten, ni que nos curen, ni que nos analicen, ni que nos expliquen, ni que nos toleren, ni que nos comprendan: Lo que queremos es que nos deseen.
Nestor Perlongher
La forma de un cuerpo produce valores y verdades y éstos cristalizan como inobjetable norma de salud, operando de particular manera sobre las corporalidades gordas. Gordo es un cuerpo para la desaparición. Se es gorda para querer dejar de serlo. Las tallas generan verdades y dentro de estas certezas se dirime la posibilidad de existencia o no. El cuerpo gordo se presenta como una amenaza. Amenaza la normalidad pretendida, amenaza a la salud que es posible perder. La amenaza es también quedarse sol*, no ser mirad*, no ser desead*.
La gordura es siempre un estado equivocado del cuerpo. La felicidad y el éxito no se corresponden con los cuerpos gordos. El rechazo se encarna, se te mete en cuerpo. Eres una perdedora y lo sabes. Pero, ¿Y si fuera un lugar también político el de las perdedoras? ¿Y si hubiera en esas carnes que nos dicen erradas la potentísima posibilidad de rechazar los discursos del éxito, de la aceptación, de la superación?
El cuerpo gordo se construye como cuerpo deudor, siempre. Es la falta el elemento que nunca deja de rondar. Falta de voluntad, falta de capacidad para superar ese estado de un cuerpo que excede por todos lados. Falta de autoestima. Falta de libido. Estas faltas son precisamente parte del cuadro clínico de obesidad. ¿Puede el hecho de tener un tamaño mayor al de la pretendida media social provocar falta de libido? ¿qué clase de correspondencia “natural” hay entre el peso corporal y el apetito sexual? Gordo es el cuerpo de la carencia, justamente cuando su defecto es el exceso.
Siguiendo la línea del cuerpo gordo como cuerpo deudor es que se me hace urgente reconocer esa genealogía de la violencia donde nuestros cuerpos se inscriben. Un cuerpo en falta del que, como mínimo, se sospecha no ser del todo un plan satisfactorio, ser siempre la opción menor. De esta misma idea se desprende el hecho del plus que como gord*s nos toca pagar. Una especie de peaje a la construcción normalizante de las bellezas. En este sentido toca demostrar “habilidades” a ver… ¿qué puedes hacer? Porque con tu cuerpo solo no basta. Hay un plus que toca entregar, un tributo a la hegemonía corporal, que debes pagar para que tu cuerpo sea, tal vez y si has logrado superar esos traumas que son solo tuyos, un lugar donde el placer se realiza.
Ahora, ¿cómo podemos pasar a celebrar nuestras identidades, nuestros cuerpos grandes y rebozantes, o viejos, o no sanos, o no correspondientes con el cistema sexo-género, o no funcionales? ¿Es posible celebrar nuestros cuerpos en toda su diversidad y belleza? Sí es posible, lo estamos haciendo, nos estamos encontrando y enunciando, estamos generando nuevos relatos y nuevas representaciones. Otros cuerpos son posibles y el feminismo el campo de cultivo.
Es posible habitar otros lugares, y es posible arrebatar a esa construcción hegemónica de los cuerpos la posibilidad del placer y el goce. Podemos dar un grito de guerra y asaltar ese ente regulador de pieles, medidas y funciones que nos enseña cómo usar adecuadamente el cuerpo y sus partes desde su repugnante normativa blanca, hetero-cis-patriarcal, capacitista y capitalista. Es en esta cruzada donde nos encontramos una serie de cuerpos que no pueden sino aliarse, y ¡cuidado!, juntas podemos ser peligrosas. Los sinuosos relieves de las pieles inadecuadas invitan a iniciar la reconquista de los placeres.
Y el placer puede ser una estrategia, una gran estrategia desplegada en diferentes, sabrosas y excitantes tácticas. Solo por nombrar una de ellas y haciendo un ejercicio de intimidad; encuentro una enorme satisfacción en usar mi fuerza y mi tamaño en mis encuentros sexuales. De repente el imperativo que recae sobre mí y me exige, como atributo de una feminidad correcta y medida, ser delicada y pequeña, se ve absolutamente desobedecido en ese poner las carnes en movimiento. Carnes desbordadas, desbordas de placer ahora. Los dedos se hunden generosamente. Las redondeces friccionan lubricadas por el sudor grasoso. Se aprieta, se empuja, el peso se distribuye y los pliegues invitan al juego. La carne se pone en valor, por fin.
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Lucrecia Masson. Activista feminista. Sudaka y gorda en descolonización. Pasó su infancia entre vacas y cardos rusos, un día dijo que quería ser bailarina y sus padres, que sabían sobre el mundo, le dijeron que el cuerpo no le daba. Más tarde cruzó el charco y ya en las europas se enteró que hasta las personas podían ser ilegales. Actualmente, desde Barcelona y ya con papeles en regla, dialoga y acciona en torno a corporalidades disidentes y afectos, apostando por generar alianzas desviadas y por asumir la tarea colectiva de darnos existencias más posibles y felices.
Facebook: https://www.facebook.com/lucrecia.vonmahlsdorf?fref=ts /mail: lucreciamasson@gmail.com
Los textos de la disidencia sexual: Poéticas de la prostitución a propósito del libro de Josecarlo Henríquez.

por Johan Mijail*
Un gesto siempre implica un movimiento, un desplazamiento muchas veces corporal. Este libro es el movimiento de un cuerpo, el impulso rebelde y vomitado de una escritura acelerada. Una acción donde el intercambio sexual no se censura sino que se potencia. Hay acá una desobediencia a los modos dominantes de entender la vida sexual y sus prácticas, una insistencia en la escritura con el fin de construir nuevas maneras de narrar las metáforas y ficciones de cierto feminismo queer, que en su potencialidad de rareza busca instalar una reflexión y una crítica a cómo hemos entendido hasta este momento la prostitución, donde se emancipa la pena y se ve un lugar –o más bien- un no-lugar donde se pueda interpelar la cultura masculina y heterosexual donde estamos (sobre)viviendo, es entonces, una resistencia que mediante un conjunto de relatos viene a cuestionar la victimización que enfrentan los cuerpos que no pueden sino entenderse en un marco donde se goza y se roza, donde se acude al encuentro de la letra para escribir: no podemos seguir entendiendo la sexualidad y el sexo como un fin meramente reproductivo.
Es por ello que #Soyputo es un libro escrito para leer(se) y detenerse, y en esa discontinuidad temporal, estar corriéndose una paja. Leer y masturbarse como una performance donde la interpelación del autor hacia sus lectores es distinta, en este arriesgado proyecto editorial la invitación está ahí abajo y en todo el cuerpo. De que no podemos seguir habitando el planeta como cadáveres y fantasmas, que tenemos que coger, chuparnos, hacer orgías. Cobrar, a veces, también. Prostituirse para poder comprar los libros que nos negaron, para poder pagar el transporte de ir a ver la exposición de un amigo, de guardar dinero para el vino o para tratarnos alguna enfermedad. Porque hay que estar bien enferma para escribir algo así.
Aquí cada relato está a su vez conectado y dividido en momentos, contextos, sensaciones y resentimientos que invitan a desubicarse ante la experiencia de un prostituto que está inscrito en un proceso de subjetividad donde la motivación de la escritura está en inventar las identidades del animalismo que está por venir y, que en este caso, está a su vez ocurriendo en un interés morboso por la televisión chilena, dándole espacio para que vaya allá a generar polémicas o simplemente suba el Rating, para que se siga prostituyendo.
#Soyputo es un puñetazo en la cara, pero también una estrategia que después de más de cuarenta años está preguntando por el daño y la represión, por los cuerpos que todavía nadie sabe dónde están. Es una inteligencia que va de manera afeminada a querer penetrar los documentos ocultos de una historia presente todavía en la manera en que los chilenos y las chilenas se mueven en los espacios tanto públicos como privados. Una bomba feminista que aprovecha las prácticas sexuales (remuneradas) y sus perversiones para relacionarse con la élite que administra el poder insistiendo en castigar a los que se resisten a entrar –de lleno- al proyecto neoliberal y un “movimiento de diversidad sexual” higiénico-emblanquecido-aburguesado que soslaya a las mujeres y las reivindicaciones vinculadas a temáticas como el aborto libre y gratuito, a lxs indígenas, a lxs trans, a las lesbianas, al disidente corporal, las travestis, a la diferencia corporal y/o cognitiva.
Si bien Josecarlo nos presenta, en este su primer libro, un gesto subversivo y desatado, también nos recuerda la importancia de comprometerse políticamente al momento de escribir.
Abril, 2016.
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* Es periodista, escritor y artista de performance de República Dominicana. Actualmente vive y trabaja en Santiago de Chile.
IMPERIAL BEACH

por Marcia Santos
Caminábamos por las playas de San Diego, y to be honest I hated him.
Me resultaba patético su existir.
Panza redonda de miedo, transparent yellow skin, arrugada, llena de lunares, estaba allí para llenarme de qué?
Pedí el breakfast más caro del restaurant -como venganza-.
Bacon Hamburger.
Comí pensando en cualquier cosa, ignoring the smiley shadow besides me, desdeñando lo que había acontecido esa mañana.
Yo era la nice hooker, morena, mexa, pobre, veinteañera, broken english.
Pasamos un monumento que para mi significaba la conquista del petróleo en el mundo: juegos de plástico y goma moldeable para los niños que visitaban la veteran beach. Beautifull place que les habían otorgado a cambio de muertes de guerras anteriores.
-This rubber used to make these games is super toxic but nobody says anything, children play anyways. Me dijo.
Tocando la arena con los pies me confesó:
– In war everybody get sick.
Some time ago I was on a mission in an African country. I was asked to hunt down a group of slavers who kidnapped civilians and sold to transnational corporations for forced labor.
We were on the trail through northern Africa, almost snapping at tracks, until one day we catch them near beach.
We torture them.
Then a machine used to dig in the sand made many holes, depth of a body to the neck.
We buried them.
And another machine step over them and cut off their head.
Several of my colleagues took decapitated heads from hair and took selfies.
War ill.
Sound of waves, gaviotas y la gente laughing a nuestro alrededor aderezaba la narración, suddenly i saw a child contemplating his own childhood. Por un instante sentí un amargor que emanaba de algún lugar que no era físico.
Emboscada, castigada, vigilada.
I was there, con la brisa salada pegada a la skin, judging me with the hardest weapon.
¿En qué momento decidí ser my propio victimario?
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Marcia Santos (Cd. Juárez, 1990) Bruja marginal fronterizaEditorial #18 «Bacanal»

Este número corresponde a nuestro tercer aniversario de existencia, toda una proeza para un proyecto autogestivo y sin ánimo de lucro como este.
Es por eso que decidimos invitar al júbilo con el título «Bacanal» para permitirnos pensar con gozo en la comunidad afectiva y solidaria que hemos tejido a lo largo de estos 3 años, en los placeres y en los logros que nos ha propinado Hysteria!, pero tambien queremos pensar en el sentido que tiene seguir resistiendo desde el placer, la amistad y los afectos como trinchera ante el clima político y social tan sombrío que vivimos en México.
En este número hemos querido tomarnos un respiro para ver lo que hemos dejado a nuestro paso en estos 3 años de artivismo cuir/ feminista, bienvenidxs y felicidades, pues este 3er aniversario es un logro colectivo!!!!
P.D. Esperen una video- sorpresa de aniversario la próxima semana!!!!
Caldo Orgánico – Pinturas de Patricia G. Santiago
Cuerpos sobre otros cuerpos, cuerpos chupando, sobando, tocando otros cuerpos, elevando la temperatura en la habitación, humedeciendo la piel y las cavidades…
En esta serie pictórica Patricia G. Santiago deja fluir oníricas orgías a través de los contundentes golpes de su pincel, generando vívidas escenas que logran transportar al espectador al espacio de sus propias fantasías sexuales.
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Patricia G. Santiago, originaria de Torreón, Coahuila y actualmente radica en el Distrito Federal, imparte talleres de Pintura en la Facultad de Artes y Diseño de la UNAM. Durante el 2013 fue directora general del Arte e identidad, proyecto de formación de públicos en la Comarca Lagunera. Ha sido reconocida con diversos premios y becas a nivel local, nacional e internacional.
La festividad de la carne
Por: Benjamín J. M. Martínez Castañeda
“Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación,
inmundicias, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos,
iras, contiendas, discenciones, herejías, envidias, homicidios, borracheras,
orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto ya os
lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredaran el reino
de Dios.”
(Gálata, 5:19)
Estamos a unos días de la Semana Santa y con ella algunos rituales se deben cumplir al pie de la letra, estos son: el Carnaval, la Cuaresma y la Pascua. Me interesa abordar el Carnaval, éste es una celebración anterior a la Cuaresma cristiana; son los disfraces y las máscaras la indumentaria para esta celebración. No se sabe dónde inicia esta festividad, pero la tradición heleno-judeocristiana da dos posibilidades: es un rito dedicado a Baal divinidad del Asia Menor como un falso dios y opuesto a Yahvé, o bien, es un rito dedicado a Baco dios del vino. Ya sea Carnaval o Bacanal, una de sus características principales es el descontrol.
Y es que han sido varios los comentarios sobre el por qué de una política desde lo alegre, lo lúdico y lo afectivo. ¿Por qué seguir haciendo política desde la banqueta y el silencio? Para nosotros el Carnaval se vive día con día, es una revolución afectiva, tal y como lo dice el Manifiesto Transchanga:
Transchanga porque ante la mirada de lo civilizado somos primitivxs, somos exóticxs e incivilizadxs. Me reapropio de su exotismo selvático y juego con ello. Vomito su civilización sostenida a base de desigualdad social, explotación natural y laboral, misoginia, racismos y homofobia. Bajo esos términos no me interesa ser civilizado, prefiero la locura y la desobediencia, la incivilización. [1]
Este manifiesto juega con lo anormal, no como un estigma, sino como una condición bastarda que reniega de sus leyes; el <<ser>> transchanga no va a lo perverso ni a lo enfermo, es detectar el peligro de los discursos morales y civiles; lo que lo vuelve en un sujeto peligroso, ya que se resiste a las tecnologías del poder: a la que expulsa, excluye, prohíbe, margina, reprime; así como al poder positivo que norma y transforma desde sus propios efectos (normatividad). Así pues, la transchanga es ese monstruo humano, es la naturaleza en forma brutal.

Ser monstruo implica un problema, no para él sino para los demás, pues es él quien interroga al sistema; en otras palabras, la monstruosidad es una irregularidad natural externa que cuestiona el derecho que ya no funciona. De este modo el <<ser>> del monstruo es la transgresión: “(…) por consiguiente, de los límites naturales, transgresión de las clasificaciones, transgresión de la ley como marco (…)”. [2]
Habrá que entender entonces la transgresión como un desorden de la naturaleza. En este punto, donde la monstruosidad de la naturaleza se hace presente, la figura del hermafrodita[3] aparece como aquello que tiene los dos sexos; a este desorden de la naturaleza se nos ha enseñado a temerle.
“¿Qué es, realmente lo que queréis, hombres, conseguir uno del otro? (…) ¿Acaso lo que deseáis es sestar juntos lo más posible el uno del otro, de modo que ni de noche ni de día os separéis el uno del otro? Si realmente deseáis esto, quiero fundiros y soldaros en uno solo, de suerte que siendo dos lleguéis a ser uno (…)”
Platón (§192 d-e)
Mientras para unos la figura hermafrodita es un monstruo, nosotros la vemos como la forma originaria del ser humano, es uno solo en forma y nombre que reúne lo masculino y lo femenino desde el amor. Así es el performance de Lía García Barreto, que bajo el arquetipo de la Novia ha mostrado el <<encuentro>> como algo pedagógico que sitúa al cuerpo en espacios afectivos donde el cuerpo se disfruta de manera colectiva.
En noviembre de 2013 en la Galería Agua Fuerte en la Ciudad de México, se llevó a cabo Sobre la distancia. Mostrarse/Mostrae/Monstruo; performance de Lía García[4] en el que el diálogo afectivo comenzaba con la mirada de ella hacia alguno de los asistentes. Elemento importante para el evento fueron los cristales de la galería que sirvieron de barrera entre artista y espectador, este muro divisorio te permitía ver al otro pero no sentirlo; se trataba de un compromiso, por parte del espectador un compromiso ético y de respeto para las identidades trans, por parte de Lía un compromiso activista que daba visibilidad a este sector siempre segregado. Se anula la barrera de cristal cuando el compromiso es aceptado, “(…) cuando se encuentran con aquella auténtica mitad de sí mismos (…) quedan entonces maravillosamente impresionados por afecto, afinidad y amor (…) Estos son los que permanecen unidos en mutua compañía a lo largo de su vida (…)”[5]. “Puede besar a la novia” dicta el cierre de los votos matrimoniales.

“Nada ahorraremos para pervertirla y degradarla, para arrasar con todos los falsos principios de moral con los que hayan podido aturdirla; en dos lecciones quiero verla tan perversa como yo… tan impía… tan dada a los excesos.”
(Marqués de Sade, La filosofía del tocador)
Ahora toca el turno a Casa Gomorra[6], espacio que reúne proyectos artísticos que van desde la música hasta el tatuaje, pasando por la joyería, el fanzine, pole dance y economías alternativas. Gomorra se ha convertido en punto de encuentro afectivo para todas nosotras, los anormales han gentrificado la olvidada colonia Obrera de la Ciudad de México.

Gomorra es la Ciudad de la furia, donde nadie sabe de mi y soy parte de todos; aquí el nombre y la procedencia no importan, se trata de una heterotopía de la desviación: “(…) lugares que la sociedad acondiciona en sus márgenes (…) son más bien reservados a los individuos cuyo comportamiento es marginal respecto de la media o de la norma exigida”.[7] Heterotopía entendida como una forma de disfrazar los espacios incompatibles donde el tiempo es visto como un goce, o disfrute, es volver al momento previo del pecado original.
De este modo, Casa Gomorra abre sus puertas al banquete. Los cuerpos se disfrutan, se sienten, se extienden. La música te lleva a un estado de purificación y reconocimiento colectivo. Las musas de Casa Gomorra: Ali Gua Gua, Charlee Chamuko, Mery Izquierda y Bruno Cuervo, te seducen y te incitan a la perdición; y es muy difícil no ceder a semejantes bellezas que de sus cuerpos expulsan sensualidad, sabrosura y calentura. Entrar a Casa Gomorra te invita a un devenir animal, el más salvaje.
“Nadie nos oye y nadie me impedirá profanar otra vez tus sentimientos más sagrados, y desempeñar contigo un papel frívolo. ¿Soy ahora cruel y despiadada, o bien, grosera? ¿Me amas o me desprecias? Ten el látigo…”
(Leopold von Sacher-MAsoch, La venus de las pieles)
Cuerpos Utópicos es un trabajo colaborativo entre Liz Misterio[8] e Ivelin Meza*, es una intervención colectiva donde se invita al público a la auto-representación erótica; aquí las relaciones de poder no existen, la cámara fotográfica no es vista como ese ojo que todo lo ve y lo cosifica. Al contrario, se vuelve tu aliado en lugar de tu policía. Este ejercicio performático nos demuestra que nuestro peor enemigo somos nosotros mismos. Parte de la propuesta de este proyecto es cuestionar los cánones del género, en este ejercicio el cuerpo es modelado y recreado, no a partir de un género, sino del mismo deseo y la fantasía; es poderle dar vida a ese cuerpo que se nos ha prohibido construir.

Es esencial para este proyecto el lugar donde se ejecuta, la idea es poner un set fotográfico ya sea en una fiesta o en un evento cultural; el principio es el mismo: el juego. “Lo que hace que el juego sea enteramente juego no es una referencia a la seriedad que remita al protagonista más allá de él, sino únicamente la seriedad del juego mismo. El que no se toma en serio el juego es un aguafiestas”.[9] De este modo, Cuerpos Utópicos se convierte en una experiencia que transforma al que la vive, haciendo que la obra de arte se vuelva una experiencia; ya que el carácter significativo de este proyecto performático radica en su esencia y no en la conciencia de quien participa en ella, ya que el jugador se vuelve una manifestación del juego mismo.
Bajo la premisa: el sujeto se construye, Cuerpos Utópicos nos invita a la construcción de un cuerpo, de una identidad o de un género que no existe en un sistema donde el ser mujer, homosexual o trans te puede costar la vida.
Del sol y de los mundos, nada sé yo que decir, y, sólo veo como de fatigan los mortales. El raquítico dios de la tierra sigue siendo de igual calaña y tan extravagante como en el primer día. Un poco mejor viviera si no le hubieses dado esa vislumbre de la luz celeste, a la que da el nombre de Razón y que no utiliza sino para ser más bestial que toda bestia.
(Goethe, Fausto)
Después de un breve recorrido por el arte disidente en la Ciudad de México y cerrando con un epígrafe de Goethe, me gustaría concluir este ensayo enunciando lo siguiente: lo que se ve reunido aquí es una Baca, sí, como la tragedia de Eurípides. El arte que estos artistas puedan proponer, cuestionan los modos de hacer arte y las políticas de representación del arte. Estas prácticas artísticas orgiásticas crean su propio mundo, el furor del que habla Eurípides, en estos artistas es visto como una fuerza de producción que reúne huellas de lo existente; esto es, hacer el arte desde sí mismo. Pues cada uno propone un problema (monstruosidad, misoginia, transfobia) que se resuelve desde un posicionamiento político: lo trans, lo feminista, lo cuir. El proceso creativo de estos artistas radica en la transformación de los afectos; el luto se vuelve memoria, la protesta en melodía y la marcha se asume como fiesta. No se calla, se grita. Nuestra venganza es: ser felices.
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FUENTES DE CONSULTA.
Bibliografía:
GADAMER, Hans-Georg, Verdad y método I. Traducción de Ana Agud Aparicio y Rafael de Agapito. Salamanca: Ediciones Sígueme. 1977.
FOUCAULT, Michel, Los Anormales. Curso en el Collège de France (1974-1975). Traducción de Horacio Pons. Buenos Aires: FCE. 2007.
______________________, “Las heterotopías”, en El cuerpo utópico. Las heterotopías. Traducción de Víctor Goldstein. Buenos Aires: Ediciones Nueva Visión. 2010.
PLATÓN, “Banquete. (§192 b-c)”, en Diálogos III, Traducción de M. Martínez Hernández. Madrid: Gredos. 1988.
Ciberografía:
Casa Gomorra, https://www.facebook.com/casa.gomorra/ . Consultado en marzo 2016.
Tadeo Cervantes, “Manifiesto Transchanga”, en Hysteria! Revista #10 Anormales, 2014. Disponible en línea: https://new.hysteria.mx/transchanga/ . Consultado en marzo 2016.
Lía García Barreto, http://jerrychinos.wix.com/transartivismosudaka . Consultado en marzo 2016.
Liz Misterio, http://lizmisterio.wix.com/liz-misterio
[1] Tadeo Cervantes, “Manifiesto Transchanga”, en Hysteria! Revista #10 Anormales, 2014. Disponible en línea: https://new.hysteria.mx/transchanga/ . Consultado en Marzo 2016.
[2] Michel Foucault, Los Anormales. Curso en el Collège de France (1974-1975). Traducción de Horacio Pons. Buenos Aires: FCE. 2007, p. 68.
[3] Tengo muy claro que el hermafrodita ha sido renombrado como intersexual para neutralizar el poder de estigmatización del primero; no voy a hablar de las personas intersex, sino de las personas trans para continuar con la escuela filosófica postestructuralista que así las ve para otorgarle poder de agenciamiento.
[4] Vid. http://jerrychinos.wix.com/transartivismosudaka
[5] Platón, “Banquete. (§192 b-c)”, en Diálogos III, Traducción de M. Martínez Hernández. Madrid: Gredos. 1988, p. 227.
[6] Vid. https://www.facebook.com/casa.gomorra/
[7] Michel Foucault, “Las heterotopías”, en El cuerpo utópico. Las heterotopías. Traducción de Víctor Goldstein. Buenos Aires: Ediciones Nueva Visión. 2010, p. 23.
[8] Vid. http://lizmisterio.wix.com/liz-misterio
[9] Hans-Georg Gadamer, Verdad y método I. Traducción de Ana Agud Aparicio y Rafael de Agapito. Salamanca: Ediciones Sígueme. 1977, p. 144.
*N.deR. Ahora Ivelin Buenrostro.
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Benjamín Martínez Castañeda. Productor visual mexicano, maestro en Artes Visuales por la U.N.AM. Su investigación está encausada a la teoría queer y filosofía política.
http://benjamin-walpurgis.tumblr.com/
http://bjmmcteoriafotografia.blogspot.mx/
http://benjaminmartinezmvaf.blogspot.mx/
Bacanal, fiesta, orgía, encuentro, celebración, carnaval en la Academia

por Adriana Raggi
Una bacanal como forma de resistencia es lo que ha sucedido en el Posgrado de Artes y Diseño de la UNAM. En las dos últimas generaciones de la maestría ha habido una revolución de formas y conceptos. Una serie de jóvenes han entrado al posgrado a hablar más allá de lo impuesto, a hablar del cuerpo, la raza, las búsquedas sexuales y sus relaciones de estos temas con el arte. Relaciones que tienen que ver, también, con las formas de producción artística. El destino alcanzó a la academia desde el carnaval.
Y desde ahí es que yo celebro el poder ser testigo, y cómplice, de esta búsqueda de un lugar por parte de quienes suelen ser excluidos de diversos espacios artísticos y sociales. El pensamiento de quienes llegaron a la FAD en estas generaciones es uno de cuestionamiento de la normalidad, de las ideas de superioridad y la heteronormatividad y es generado por artistas como Benjamín Martínez “Walpurgis Gara”, Lizeth Gamboa “Liz Misterio”, Mirna Roldán, Alex Xavier Aceves Bernal, Ivelin Meza*, Carlos Romualdo o Paola García.
Pero lo más relevante para la academia es que es una forma de confrontar el conservadurismo tanto de pensamiento como de producción artística. El hecho de que estos alumnos hayan sido aceptados en la maestría es ya un logro, en cierta forma una muestra de su fortaleza y capacidad conceptual y su calidad artística, pasaron por una serie de trabas ideológicas, tanto del pensamiento como de la idea de la factura artística.
Sus obras no caben en la noción que se impone en el Posgrado de Artes y Diseño, ellos no buscan talleres que les den una introducción a la técnica –eso ya lo pasaron en la licenciatura– buscan confrontarse con la producción artística desde todo un proceso conceptual y de creación de espacios para hablar de las cosas que no se hablan: la sexualidad desde la disidencia, la identidad indígena y su exclusión, los proceso artísticos como espacios de discusión. A todos se les ha cuestionado si lo que hacen es arte, si sus enfrentamiento a la fotografía es válido, que si no tienen un espacio porque ¿en qué orientación del posgrado pueden estar?, que si su trabajo es o no es válido.
Lo que han hecho todos y cada uno de ellos, es confrontar a algunos profesores con una realidad: el arte hoy en día es algo más de lo que ellos creían. Han logrado introducir cuestionamientos en nuestra conservadora facultad, han producido espacios de discusión como Hysteria Revista y han invitado a agentes externos a mirarnos, cuestión sumamente importante e interesante. Personas que pueden darnos una mirada diferente y productiva, como Erika Lindig, Rían Lozano, Nina Hoechtl, Cuauhtémoc Medina o Deborah Dorotinsky, y muchos más que han volteado hacia nosotros gracias a otras formas de presentarnos. Y claro, con ellos hemos participado distintos profesores de la facultad, que hemos aprendido, y propiciado otras formas de hacer.
Estas otras formas de hacer también son importantes para buscar otras estructuras educativas en el arte. Nos encontramos un lugar de educación, en donde el principal problema es la pregunta por lo que estudia un posgrado en arte. Pienso que el enfrentamiento que podemos tener ante este problema se hizo desde el carnaval, porque fue desde el cuestionar de muchas formas y nunca de un enfrentamiento que surgiera de la rabia o la amargura. Los alumnos llegaron al posgrado y desde diferentes formas de disidencia, desde su cuerpo sexual, social, indígena, y desde el cuerpo de otros, lograron mover formas de hacer y de ver. Lo cuir, queer, indígena, trans, lo diferente nos dieron un golpe de carnaval.
Abril 2016
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*N.deR. Ahora Ivelin Buenrostro
Adriana Raggi
Doctora en Historia del arte por el IIE de la UNAM. Obtuvo la licenciatura en Artes Visuales en la ENAP (hoy FAD) de la UNAM en 1993. De 1995 a 1996 asistió como Estudiante Invitada a la Kunstakademie Düsseldorf, Alemania. En 2002 obtuvo el grado de Maestra en Historia del arte, IIE, UNAM. En el 2013 obtuvo doctorado en Historia del arte, IIE, UNAM. En 2013 cursó el Diplomado en Fotonarrativa y Nuevos Medios de World Press Photo y la Fundación Pedro Meyer.
Actualmente es profesora de tiempo completo de la FAD, UNAM. Además ha impartido clases en la Fundación Pedro Meyer y La Esmeralda, INBA. Es miembro del colectivo Las Disidentes,
Página web: adrianaraggi.net y lasdisidentes.com


















































