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Curanderas urbanas

Por Livia Motterle

Ponme la mano aquí, Macorina
ponme la mano aquí
ponme la mano aquí, Macorina
ponme la mano aquí
tus senos carne de anón
tu boca una bendición
de guanabana madura
y era tu fina cintura
la misma de aquel danzón

ponme la mano aquí, Macorina
ponme la mano aquí
ponme la mano aquí, Macorina
ponme la mano aquí.
Tus pies dejaban la estera
y se escapaba tu saya
buscando la guardarraya
que al ver tu talle tan fino
las cañas azucareras
se echaban por el camino
para que tú las molieras
como si fueses molino

Ponme la mano aquí Macorina
ponme la mano aquí.

(Versos de la canción de Chavela
Vargas, Macorina)

 

Mis piernas están cansadas. Hace mucho calor. Menos mal que casi he llegado a casa. El ruido de las máquinas cavando el suelo que una vez albergó la Galera1 me tortura la cabeza. En pocos meses se inaugurará la Filmoteca. ¿Otra cárcel? Me siento desmotivada. Dudo si podré cumplir mi misión. No tengo idea de dónde encontrarlas. No veo faldas violetas, ni tocoyales2 entrelazados a espesos mechones de pelo corvino. ¿Donde están escondidas las curanderas en Barcelona? 

Al regresar a casa, por la calle Sant Pau, me pierdo en las callecitas del Raval, pensando que quizás sería mejor cambiar el tema de la investigación. Me enciendo un cigarro. Se acerca una joven pidiéndome un mechero. Se lo doy. Enciende su camel y luego regresa a la esquina, con sus compañeras. Las miro y me doy cuenta de que están en la calle para ofrecer servicios sexuales. No van vestidas con largas faltas violetas, ni llevan tocoyales en sus cabellos. Van con pantalones apretados y grandes escotes. No son mayas. Son rumanas, nigerianas, marroquíes, ecuatorianas, brasileñas, españolas. ¿Y si fueran ellas las brujas rebeldes, las curanderas (no reconocidas) que estaba buscando.

  – diario de campo, 3 de julio de 2011 –

Esta inquietud, que cierra el fragmento de diario de campo arriba citado, nació una tarde de julio en la calle Sant Pau, en el barrio del Raval, Barcelona. Acababa de llegar a la ciudad y de ser aceptada en el Máster de Antropología de la Universidad de Barcelona, con un proyecto titulado: “De Mesoamérica a Cataluña: reelaboración de las prácticas médicas tradicionales de las mujeres guatemaltecas y mexicanas mayas migrantes”. Las experiencias compartidas durante muchos meses con mujeres mayas de la comunidad de San Pedro La Laguna, en Sololá, Guatemala, había despertado mi interés sobre las formas no hegemónicas de cura/cuidado. Me pareció entonces interesante poder desarrollar una comparación entre las prácticas tradicionales de estas mujeres mayas en territorio indígena y sus reelaboraciones en un contexto urbano como el de Barcelona. Nunca hubiera imaginado que ese objetivo se transformaría tan inesperadamente y rápidamente. Y fue así que empecé a interesarme al fenómeno del trabajo sexual profundizando la mirada en las prácticas de cuidado que incorporan las trabajadoras sexuales a la hora de atender a sus clientes.

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Calle-d’En-Robador. Cortesía de la autora

     Las entrevistas con las trabajadoras sexuales han sido herramientas fundamentales para desvelar realidades estrategicamente ocultadas, entrelazando y re-significando tramas de subjetividades. Muy importante ha sido la voluntad de construir juntas una otra historia, compartiendo las palabras inscritas en la tumba de Walter Benjamin: “es tarea más ardua honrar la memoria de los seres anónimos que la de las personas célebres. La construcción histórica está consagrada a la memoria de quienes han perdido el nombre”. Es dentro de esta linea política que nacieron los encuentros con Paula, Montse, Rosa y Vero3. A todas cuatro, he preguntado si las personas que ejercen la prostitución pueden ser consideradas cuidadoras o curanderas.

      Así contestó Paula, trabajadora sexual (de la calle, de pisos y de clubs),  activista feminista y de origen argentina:

La cuestión es que en nuestro trabajo desarrollamos muchas capacidades laborales. Mira, somos economistas porque hacemos marketing; sabemos de imagen porque sabemos cómo atraer; sabemos organizarnos el tiempo porque tenemos que cuidar a nuestros hijos, hacer la comida y trabajar. Luego, somos enfermeras porque sabemos dónde tocar para no hacer daño; somos psicólogas porque sabemos escuchar a los clientes y tenemos que cuidarnos para que no nos hagan daño. Entonces desarrollamos un montón de recursos laborales como cualquier otra persona. Todas sabemos de matemáticas, economía, don de gentes, psicología, enfermería, prevención de VIH… Sobre todo, somos expertas en el cuidado de la gente, de los hijos, de los padres, de los clientes, de nosotras mismas y de las otras personas.

(Paula, 7 de noviembre 2013).

Según Montse, trabajadora sexual (en su propio piso), madre, activista feminista, de origen catalana:

Bueno, psicólogas y educadoras sí. Cuidadoras no sabría decirte…antes tendría que tener claro que entiendes por cuidado. Seguro que cuidamos una enfermedad pero se trata de una enfermedad general y a nivel emocional más que físico. De los hombres que vienen, la mayoría son casados, y son ellos quienes más están sufriendo algo. Hay un malestar, una disfunción en las relaciones afectivas. Siempre lo digo, para mí la prostitución es un sustituto, un complemento, un canalizador de las frustraciones de la pareja dictadas por el sistema hetero-normativo en el que vivimos.

(Montse, 15 de octubre 2013).

En palabras de Rosa, trabajadora sexual (de la calle), de origen ecuadoreña:

Cuidar, cuidar…¿Si yo me cuido? Sí, yo me cuido, pero también cuido a mis ocho hermanos enviando dinero cada mes a Ecuador. Y te diré más, a las personas que más cuidamos con nuestro trabajo es a vosotras. Si no fuera por nosotras, habría más violaciones, porque un hombre lo que necesita es el orgasmo y tiene que correrse rápido y no se controla… Si nos quitan de la calle, ¿adónde irían esos hombres?

(Rosa, 3 de septiembre 2012).

Nos explica Vero, trabajadora sexual (de la calle y de pisos), transexual, activista feminista, de origen madrileña:

En el trabajo sexual hay la misma intimidad que se crea con un psiquiatra. La prostitución está vista desde un punto de vista dramático, triste, victimista…. cuartos oscuros con un gordo al que te follas, cuatros negros que te encierran…¡¡no es así!! (con énfasis). Hay muchas opciones. Y sí, también hay formas de cuidado en el trabajo sexual, claro. Hay mucho cuidado con las compañeras y con los clientes también. A mí, por ejemplo, me gusta mucho que haya un ambiente preparado cuando estoy con mi cliente. Intento crear una performance para que quede todo lo más bonito posible. Es parte del cuidado para mí. Y la higiene es súper importante en el trabajo sexual.“¡Lávate!”, le digo a mis clientes, “así te la chupo más a gusto”.

(Vero, 14 de enero 2013).

Al comparar los relatos se puede observar cómo los cuerpos de las trabajadoras sexuales sean cuerpos activos, dotados de agencia y capaces de construir formas de cuidado. Detrás de encuentros que escapan de una legalidad institucional y de un modelo de amor romántico se esconden prácticas de cuidado y afecto que no encajan con el imaginario naturalizado de la prostitución.

La sexualidad es una construcción social, un hecho cultural y un fenómeno político. Se transforma en tarea urgente (también desde el feminismo) re-imaginar formas de amor y de sexualidad(es) sin estructurarlas o dicotomizarlas, si no más bien mirando a ellas como creaciones en continuo cambio ya que experimentadas en los cuerpos, por los cuerpo, gracias a los cuerpos.  El trabajo sexual no es sólo explotación, violencia o alienación. Muchas veces es cuidado, cura y atención.

[divider]

liviaLivia Motterle. Filósofa, antropóloga y activista feminista. Actualmente es doctoranda en el programa de Estudis Avançats en Antropologia Social por la Universitat de Barcelona (UB) con una tesis que tiene por objeto las narrativas de resistencia de unas trabajadoras sexuales frente los mecanismos de violencia institucional en Barcelona. Sus líneas de investigación son: cuerpos, géneros, sexualidades, feminismos, trabajo sexual, espacio público, urbanismo, estigma.

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La ley de trata. Una ley de censura

Por Adriana Raggi

Esta es la historia de un hombre que cae de un edificio de 50 pisos. El tipo, mientras cae al vacío, se repite para tranquilizarse: ¡hasta aquí todo está bien!, ¡hasta aquí todo está bien!, ¡hasta aquí todo está bien! Pero lo importante no es la caída, es el aterrizaje.

Mathieu Kassovitz

México es un país que cae al vacío: es un país en el que la mayoría de sus habitantes vivimos con miedo todos los días, miedo de la violencia, miedo del crimen organizado, de los secuestros, del abuso de poder, del acoso, de la falta de legalidad. En un país en el que la policía es absolutamente corrupta e ineficiente, en el que el sistema judicial trabaja para quien le paga, lo menos que podemos hacer es tratar de luchar contra esas estructuras que permiten el abuso de poder, la violencia absoluta en contra de la población civil, el tráfico de influencias, el tráfico de armas, el tráfico de seres humanos, la esclavitud.

     La Ley General para Prevenir, Sancionar y Erradicar los Delitos en Materia de Trata de Personas y para la Protección y Asistencia a las Víctimas de estos Delitos[1] que fue aprobada en el 2012 en México, es una ley que parte de una idea central: el tráfico humano debe ser erradicado. Idea con la que por supuesto concuerdo totalmente, pero, y aquí viene el asunto, es una ley mal hecha que parte de una ley histórica dentro del feminismo anti-sexo en los Estados Unidos: la Antipornography Civil-Rights Ordinance[2], escrita y promovida por Andrea Dworkin y Catharine MacKinnon y que se basaba en la idea de que la pornografía es una forma de esclavitud de las mujeres y de expresión de la sexualidad masculina, a la que clasificaban como violenta por naturaleza.

     Andrea Dworkin llegó a comparar a la pornografía con los campos de concentración nazi; por lo tanto, lo que pretendía su ley era eliminar cualquier rastro de la pornografía en Estados Unidos. Si bien esta ley fue eliminada por la Suprema corte de justicia de los Estados Unidos por atentar contra la libertad de expresión, se ha infiltrado en leyes como la canadiense, Offences Tending to Corrupt Morals[3], y en el Protocolo de Palermo o Protocolo para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas, especialmente mujeres y niños[4], que complementa la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional

      En México, la Ley General para Prevenir, Sancionar y Erradicar los Delitos en Materia de Trata de Personas y para la Protección y Asistencia a las Víctimas de estos Delitos mezcla situaciones que son comunes en este país, como es la explotación, que define como esclavitud, condición de siervo, explotación laboral, trabajo forzado, mendicidad forzosa, matrimonio forzoso, utilización de menores para cometer delitos y adopción ilegal. Hasta aquí todo podría funcionar –aunque me parece que la cuestión de explotación debería ser tema de la ley del trabajo– pero después agrega como de manera casual a la prostitución, la pornografía, las exhibiciones públicas o privadas de orden sexual, el turismo sexual o cualquier otra actividad sexual remunerada, para después en los artículos 15 y 16 decir lo siguiente:

Será sancionado con pena de 5 a 15 años de prisión y de un mil a 30 mil días multa, al que se beneficie económicamente de la explotación de una persona mediante el comercio, distribución, exposición, circulación u oferta de libros, revistas, escritos, grabaciones, filmes, fotografías, anuncios impresos, imágenes u objetos, de carácter lascivo o sexual, reales o simulados, sea de manera física, o a través de cualquier medio.

No se sancionará a quien incurra en estas conductas con material que signifique o tenga como fin la divulgación científica, artística o técnica, o en su caso, la educación sexual o reproductiva. En caso de duda sobre la naturaleza de este material, el juez solicitará dictamen de peritos para evaluar la conducta en cuestión.

Artículo 16. Se impondrá pena de 15 a 30 años de prisión y de 2 mil a 60 mil días multa, así como el decomiso de los objetos, instrumentos y productos del delito, incluyendo la destrucción de los materiales resultantes, al que procure, promueva, obligue, publicite, gestione, facilite o induzca, por cualquier medio, a una persona menor de dieciocho años de edad, o que no tenga la capacidad de comprender el significado del hecho, o no tenga capacidad de resistir la conducta, a realizar actos sexuales o de exhibicionismo corporal, con fines sexuales, reales o simulados, con el objeto de producir material a través de video grabarlas, audio grabarlas, fotografiarlas, filmarlos, exhibirlos o describirlos a través de anuncios impresos, sistemas de cómputo, electrónicos o sucedáneos, y se beneficie económicamente de la explotación de la persona.[5]

 

      La redacción de la ley tiene una amplio margen interpretativo, partiendo del hecho de que no define ni la pornografía ni la prostitución, así como que entra al tema de la divulgación artística, que no el arte, hasta el punto en que no queda claro si habla de personas menores de edad solamente o no, y califica la descripción como un delito. Entonces las preguntas son muchas y los peligros son más, ¿la obra de los artistas de la post-pornografía y en general cualquier desnudo o imagen relativa al sexo es ilegal en México, el productor de una película que muestra una relación sexual puede ser acusado de trata de personas?, ¿se va a censurar?, ¿quién va a hacer un peritaje en cuestión? Si lo hace algún mal llamado experto en arte, alineado con el sistema, conservador y reaccionario, como por ejemplo Avelina Lésper, quien dice que “Si cobrar por la exhibición o el intercambio sexual es un delito de trata de personas, estas piezas que se exhiben en museos no deberían venderse, ni cobrar por verlas o pedir apoyo económico por lo que hacen.”[6] seguramente le darán 15 años de prisión a varios artistas.

     Respecto a esta relación arte y pornografía, pienso en lo que sucedió con la exposición El hombre al desnudo. Dimensiones de la masculinidad desde 1800 del MUNAL, en el año 2014, cuando su página de Facebook fue censurada y cerrada de la red social porque varias personas reportaron una de las imágenes que era parte de la exposición. La obra Mercurio, del 2001 de los artistas franceses Pierre et Gilles que era un desnudo de espaldas, parece haber ofendido gravemente la moral de los usuarios de la red social. El reporte que se hacía era porque era pornográfico. ¿Cuál es la diferencia entre arte y pornografía?

Beatriz Preciado define la pornografía a partir de que se excavaron las ruinas de Pompeya, y se encontraron imágenes de una sexualidad

[…] radicalmente distinta de la que dominaba la cultura europea en el siglo XVIII.

[…] Las autoridades (el gobierno de Carlos III de Borbón) deciden entonces seleccionar ciertas imágenes, esculturas y objetos, y forman con ellos la colección secreta del museo borbónico de Nápoles, conocida también como Museo Secreto. La construcción del Museo Secreto implica el levantamiento de un muro, la creación de un espacio cerrado y la regulación de la mirada a través de dispositivos de vigilancia y control. Según decreto real, sólo los hombres aristócratas –ni las mujeres ni los niños ni las clases populares– podían acceder a ese espacio. […]

La palabra pornografía, aparece en este contexto museístico, de la mano de un historiador del arte alemán C. O. Müller que reclamando la raíz griega de la palabra (porno-grafei: pintura de prostitutas, escritura de la vida de las prostitutas) denomina los contenidos del Museo Secreto como pornográficos.[7]

 

     Entonces, la clasificación de la pornografía aparece como una arma para regular el placer y la mirada y otorgar ciertos privilegios a determinados sujetos. Es como se crea una distinción respecto la pornografía, el arte y el erotismo que hasta la fecha es sumamente difícil de explicar y sostener, y que precisamente leyes, como la que tratamos aquí, pretenden regular sin ni siquiera hacer un análisis de esta relación.

El articulo 17 dice:

Se impondrá pena de 5 a 15 años de prisión y de un mil a 20 mil días multa al que almacene, adquiera o arriende para sí o para un tercero, el material a que se refiere el artículo anterior, sin fines de comercialización o distribución.[8]

 

     Entonces, quien tenga en su posesión material, que pueda ser interpretado como pornográfico por un juez, puede ser condenado a hasta 15 años de prisión. Por todo lo anterior esta es una ley que atenta contra la libertad de expresión de una manera profunda.

     El hecho de que esta ley condena a quienes trabajan al rededor del trabajo sexual, marca a las personas que viven de estas tareas, como criminales. Asimismo, la ley es ambigua en cuanto a la situación de los trabajadores sexuales. Por un lado, condena a todo el que trabaje al rededor de la actividad, a pesar de no condenar a quien lo hace, es decir, las prostitutas, lo actores porno, las bailarinas de table dance, pero los deja en un estado de indefensión y sin los medios para realizar el trabajo, es decir una trabajadora de un table dance pierde su medio de vida en cuanto meten a la cárcel a quien maneja su lugar de trabajo. Claudia Torres desarrolla una crítica certera al respecto en sus textos Ambigüedades y complejidades: la trata con fines de explotación sexual y el no reconocimiento del trabajo sexual en México[9] y Problemas de la redacción y aplicación de la ley general de trata.[10]

     El trabajo sexual no debería ser clasificado como ilegal, su criminalización tiene graves consecuencias en el medio de vida de personas que viven de él sin ser forzadas a hacerlo. El argumento del feminismo anti-sexo, de que el patriarcado las lleva por ese camino, no les deja opción y las hace creer que eso quieren hacer, es un argumento ciego de aquel feminismo que hace de las mujeres víctimas y les quita la agencia, les quita la libertad de utilizar su cuerpo, porque al final lo que dice es lo mismo que los conservadores: nuestro propio cuerpo, a las mujeres, no nos pertenece. Es importante escuchar a quien realiza este trabajo y entender lo que significa. Por un lado, una trabajadora sexual que dejó su testimonio anónimamente en Problemas de la redacción y aplicación de la ley general de trata, dice:

No todas la trabajadoras sexuales tenemos 13 años ni trabajamos para un padrote, la mayoría tenemos hijos que mantener y un trabajo que defender, yo te puedo decir que tengo una trayectoria de siete años ejerciendo el trabajo sexual por necesidad y no por mantener a ningún vividor.[11]

Por otro, Virginie Despentes, quien hizo trabajo sexual, dice de quienes tratan de ilegalizarlo:

El tipo de trabajos que las mujeres no pudientes ejercen, los salarios miserables a cambio de los cuales venden su tiempo, eso no le interesa a nadie.[…] Pero la venta del sexo, eso le concierne a todo el mundo, y las mujeres “respetables” tienen algo que decir al respecto. Durante los últimos diez años me he encontrado bastantes veces en un bonito salón, en compañía de mujeres mantenidas a través de un contrato matrimonial […] sin dudarlo un solo segundo, me explican que la prostitución es algo intrínsecamente denigrante para las mujeres. Ellas saben intuitivamente que ese trabajo es más degradante que cualquier otro.[…] La afirmación es categórica, pocas veces matizada […] Intercambiar un servicio sexual por dinero, incluso en buenas condiciones, incluso voluntariamente, es un ataque a la dignidad de la mujer. He aquí, la prueba: si pudieran elegir, las prostitutas dejarían de hacerlo. Hace falta retórica… como si la chica que hace la depilación en Yves Rocher extendiera la cera o limpiara los poros de la nariz por pura vocación estética. La mayoría de la gente que trabaja dejaría de hacerlo si pudiera, ¡menudo chiste![12]

Como contraste a la declaración de Despentes, está esta de Teresa Ulloa, directora de CATWLAC, organización que busca la abolición de la pornografía y la prostitución: “La prostitución es el sistema que el patriarcado utiliza para controlar la vida y la sexualidad de las mujeres.”[13] La ley que tratamos, y la declaración de Ulloa, olvidan que el trabajo sexual no solamente lo ejercen las mujeres y que hay una parte de todas estas personas que lo relacionan con el placer y la diversión. En su artículo, Prostitution Push and Pull: Male and Female Perspectives, Ine Vanwesenbeeck hace una interesante investigación sobre las razones y las formas de trabajo sexual de hombres y mujeres, además de que aborda cómo las redes sociales y las nuevas formas de comunicación facilitan el trabajo sexual remunerado e independiente, y plantea cómo es que hay en él una ética de la diversión.[14] Existe una gran variedad de formas del trabajo sexual y de consumo sexual. Hoy en día se utilizan aplicaciones de teléfono y tabletas para crear contactos, grupos de redes sociales, vapores, saunas, cabinas de sex shops, todos sin la necesidad de que alguien controle y cobre un porcentaje del resultado del trabajo. El criminalizar cualquiera de estas formas, es un acto de represión a la sexualidad humana y de ceguera ante el hecho de que nos están limitando el uso de nuestro cuerpo, nos están prohibiendo desde el utilizar la imagen de un cuerpo desnudo hasta describirlo.

Prohibir el trabajo sexual de forma tajante, sin hacer distinciones y pensando que es sinónimo de trata –en donde la trata es el comercio de personas con fines de explotación sexual, trabajos forzados, esclavitud o extracción de órganos– es como querer hacer ilegal el trabajo doméstico, porque en él ha habido y sigue habiendo explotación y esclavitud y –si pensamos en la base de los argumentos de este feminismo anti-sexo para prohibir la pornografía–, degrada a la mujer. El trabajo doméstico es necesario, es básico para nuestra vida y para la economía, no se necesita prohibir, se necesita regular, darle un estatus legal, crear sindicatos y darle beneficios laborales, como a todo trabajo.

La ley está basada en una visión blanco y negro en la que no ve tonos de gris pero que además promueve el autoritarismo, un problema grave en México, al promover el acoso policial, tanto físico:

Artículo 104. La Secretaría de Seguridad Pública y autoridades estatales, municipales y del Distrito Federal, dentro del ámbito de sus competencias, supervisarán negocios que puedan ser propicios para la comisión del delito previsto en esta Ley, realizando inspecciones en agencias de modelaje o artísticas, salas de masajes, bares, cantinas, hoteles, cines, servicio de Internet, baños públicos u otros.[15]

como virtual:

Para autorizar la operación de los negocios que presten servicio de Internet, deberán contar con filtros parentales y defensa contra intromisiones no deseadas.[16]

así como en las publicaciones periódicas:

Artículo 106. Queda prohibida toda publicidad o inserciones pagadas en los medios de comunicación masiva de cualquier índole, que incluya en sus publicaciones anuncios de contacto sexual o que promueva la prostitución y la pornografía que pueda propiciar la trata de personas y demás delitos previstos en el presente ordenamiento.[17]

Acoso policial que ha provocado en México una siembra de terror y una falta de libertad de las trabajadoras sexuales para organizarse. En 2014 la Expo-sexo fue cancelada por el miedo de los organizadores a ser encarcelados.[18] Aun así los organizadores lograron hacer un trato con el gobierno del D.F. El terror no corresponde a quien tiene dinero, corresponde a quien vive de forma marginal.

     Esta ley fue promovida y discutida por algunas organizaciones feministas, cuyas ideas quedaron plasmadas en diferentes puntos. En el proceso se utilizaron diversas formas de presión en diversos foros. La alguna vez diputada federal por el PAN Rosi Orozco, quien se dice la principal impulsora de esta ley,[19] exhibió a víctimas de prostitución forzada de una forma poco ética. Además, se les escucha agradecer de una y mil formas al entonces presidente de México, Felipe Calderón, con palabras que obviamente les fueron dictadas.[20] También participó la organización CATWLAC, surgida de uno de los grupos norteamericanos anti-sexo y que se unieron a la derecha en Estados Unidos, Women Against Pornography (WAP), liderado por Gloria Steinem. De WAP se formó la Coalition Against Trafficking in Women (CATW), que fundaron Dorchen Leidholdt y Norma Ramos en 1988, y que tendrá su representación regional en América Latina y el Caribe como CATWLAC desde 1990. Esta organización, pretende criminalizar al consumidor de la prostitución, califica a todas la mujeres que hacen trabajo sexual de víctimas e invisibiliza a los cuerpos y personas diferentes que se dedican a este trabajo.[21]

     Cuando se hacen leyes que parten de un problema horrendo como es el de la trata de personas, y bajo ese pretexto se crea un estado de censura, represión de la sexualidad, de limitación del derecho sobre nuestros cuerpos, limitación del arte, la ciencia, la técnica y el derecho al trabajo, podemos darnos cuenta de que caemos al vacío y nos repetimos que todo va bien, pero ¿cómo será el aterrizaje?

 

El recuento de artistas que han sido censurados o encarcelados es muy grande. Unos cuantos ejemplos: Jules Gay, John Steinbeck, Guillaume Apollinaire, Andy Warhol, Marlene Dumas, Paul Morrisey, Virginie Despentes, Phyllis Reynolds Naylor, Marqués de Sade, David Cronenberg, Dorota Nieznalska, Arturo Ripstein, Arcady Boytler, Alejandro Jodorowsky, Alfonso Cuarón, Jean-Luc Godard, Chen Kaige, Howard Hughes, Mohammad Bakri, Martin Scorsese, Stanley Kubrick, Camille Paglia, Nagisa Oshima, Leslie Kee, María Eugenia Trujillo, Coralie Trinh Thi.

 

 

[1] Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos, Ley General para Prevenir, Sancionar y Erradicar los Delitos en Materia de Trata de Personas y para la Protección y Asistencia a las Víctimas de estos Delitos http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LGPSEDMTP.pdf, consultado el 6 de enero de 2016.

[2] Andrea Dworkin y Catharine MacKinnon, Model Antipornography Civil-Rights Ordinance, http://www.nostatusquo.com/ACLU/dworkin/other/ordinance/newday/AppD.htm, consultado el 6 de enero de 2016.

[3] Gobierno de Canadá, Criminal Code (R.S.C., 1985, c. C-46), http://laws-lois.justice.gc.ca/eng/acts/C-46/page-36.html#docCont, consultado el 6 de enero de 2016.

[4] ONU, Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional, https://www.unodc.org/documents/treaties/UNTOC/Publications/TOC%20Convention/TOCebook-s.pdf, consultado el 6 de enero de 2016.

[5] Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos, op. cit., p.8.

[6] Avelina Lésper, Importencia creativa, http://www.avelinalesper.com/2014/05/impotencia-creativa.html, consultado el 8 de enero de 2016.

[7] Beatriz Preciado, Museo, basura urbana y pornografía, http://lasdisidentes.com/2012/08/12/museo-basura-urbana-y-pornografia-por-beatriz-preciado/, consultado el 8 de enero de 2016.

[8] Ibid., p.9.

[9] Claudia Torres Patiño, Ambigüedades y complejidades: la trata con fines de explotación sexual y el no reconocimiento del trabajo sexual en Méxicohttp://myslide.es/documents/ambiguedades-y-complejidades-la-trata-con-fines-de-explotacion-sexual-y-el.html, consultado el 6 de enero de 2016.

[10] Claudia Torres Patiño, Problemas de la redacción y aplicación de la ley general de trata, México: Brigada Callejera en Apoyo a la Mujer EMAC, 2015.

[11] Claudia Torres Patiño, Problemas de la redacción…, p. 14.

[12] Virginie Despentes, Teoría King Kong, trad. Beatriz Preciado, Barcelona: Melusina, 2007, p.50.

[13] Teresa Ulloa Ziáurriz, “Prostitución no es trabajo: propicia trata y explotación sexual infantil”, 14/10/2014 en CIMAC Noticias, http://www.cimacnoticias.com.mx/node/67891, consultado el 6 de enero de 2016.

[14] Ine Vanwesenbeeck “Prostitution Push and Pull: Male and Female Perspectives” en The Journal of Sex Research, 2013, 50:1, 11-16, DOI: 10.1080/00224499.2012.696285.

[15] Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos, op. cit., p.36.

[16] Ibid., p.9.

[17] Ibid., p.37.

[18] Cancelan Expo Sexo por temor a operativos contra trata, http://www.eluniversaldf.mx/home/cancelan-expo-sexo-por-temor-a-operativos-contra-trata.html, consultado el 6 de enero de 2016.

[19]Rosi Orozco, Biografía http://rosiorozco.com, Consultado el 6 de enero de 2016.

[20] Foro hacia una legislación integral en materia de trata de personas y delitos relacionados, 12/08/2010, https://vimeo.com/15684263, min 17:34 al 30:35, consultado el 6 de enero de 2016.

[21] Véase http://www.catwlac.org

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Una abuela del oficio

por Horia Varlan
por Horia Varlan

“En la prostitución, el cuerpo no se vende, se emplea.”

Valérie Tasso

“Yo quería ser doctora. Sólo llegué a tercer año de primaria, tengo 60 años y soy prostituta.

Nací en Guadalajara, mi padre murió cuando yo tenía diez años por lo que tuve que empezar a trabajar a esa edad, soy la menor de cuatro hermanos. Las cosas en la casa fueron muy difíciles, mi hermano mayor era un desobligado, se iba con los amigos, tomaba y luego no le llevaba la raya a mi mamá. Yo me daba cuenta de las cosas y veía a mi madre cómo se angustiaba por no saber qué hacer, así es que empecé a trabajar con una señora haciendo la limpieza para sacar un poco dinero. Al principio fue duro porque extrañaba la escuela. A mí me gustaba mucho estudiar.”—Magos[1] habita en una casa refugio, me recibió en el comedor; ese día le tocó la limpieza y preparar la comida. Aún con el mandil y gorra antiséptica puestos, me preguntó con preocupación qué tipo de preguntas le haría. Se llevó las manos a la cara y rió nerviosa. Me dijo que le daba pena contestar ciertas preguntas, cosas íntimas.

“Como a los quince años comencé a trabajar de mesera en una cantina gracias a que una amiga mía conocía a la dueña; aprendí rápido y me volví la encargada de la barra. Supervisaba a las ficheras. Sabía el teje y maneje del negocio. Yo revisaba y repartía las fichas de las muchachas según lo que se hubieran bebido. Me gustaba ser supervisora, me sentía importante.

Mientras trabajé en la cantina me sobraron ofertas para salir con los clientes, un día no faltó quien insistiera de más y me llegó al precio. Así fue como empecé. No me acuerdo que sentí, pero no fue difícil taba yo bien chiquilla, tenía 16 años.” —Esbozó una sonrisa como evocando su perdida juventud. Mientras platicaba, los dedos regordetes de sus manos buscaron enredarse en el mandil que llevaba puesto, bajó la mirada y la fijó en su blusa blanca como si en ella pudiera ocultarse también. Es robusta, de piel blanca, tiene ojos negros, pequeñitos, uno de ellos lo tiene desviado; perdió la vista de ese ojo cuando en un asalto le encajaron un desarmador en la parte frontal de su cara, justo en el nervio óptico.

“Llegué a la Ciudad de México a los 22 años, pero lo que yo había aprendido allá en mi tierra y en el negocio no era igual que aquí. Todo fue diferente, estaba más maliado el asunto. Para ganarme el lugar donde trabajar me pusieron a peliar con un montón de viejas. Me quisieron echar montón, pero yo les dije que de una por una, sí me aventaba. Así es que pa’ ganarse un lugar había que entrarle a los chingadazos. Así me lo gané. De esa y otras formas me curtí en este ambiente.” —Movió sus manos con insistencia, se tocó la cara del lado donde está su ojo desviado como si hubiera querido ocultarlo y risueña contó las veces que la razia se la llevó; recordarlo le hace gracia, como si le vinieran muy buenas anécdotas que se reserva.

Afuera de la casa justo frente a la ventana del comedor, un grupo ambulante de música norteña comenzó a tocar, se escucharon los primeros acordes y poco a poco el voluptuoso cuerpo de Magos se fue escurriendo dentro de la silla de plástico.

“Pero no siempre he vivido de la prostitución, también un tiempo trabajé con una licenciada. Yo supe de este refugio por una amiga; yo no quería venir porque no tengo acta de nacimiento y pensé que me la pedirían. Luego me enteré que para estar aquí sólo hacía falta no peliar con las compañeras, asistir a las juntas con la directora, participar en los talleres y cooperar con las tareas en la casa. Lo que me ha costado un poco de más trabajo es sobrellevar a mis compañeras, algunas tienen el carácter muy agrio y luego andan agarrándose de las greñas. Yo mejor me aparto y me voy a otro lado. Todas hemos sufrido, pero no entiendo porqué tienen que ser tan amargadas. A pesar de eso me siento bien aquí, ya cumplí los siete meses y pues me quedo por no estar sola. Ya no tengo familia, mis padres y dos de mis hermanos ya murieron. Tengo mis hijos, pero no nos hablamos. Hace años que no sé de ellos. Nunca me casé.” —La música no dejó de oírse al otro lado de la ventana. A lo lejos los ladridos del perro, que adoptaron con el nombre de Cochambres, avisaron que alguien tocó la puerta. Magos volteó a su alrededor, me miró sin expresión y continuó.

“Todavía ejerzo el oficio de sexoservidora. Me salgo cuando no tengo nada que hacer aquí (en el refugio) o cuando me quiero comprar algo o necesito dinero. No tengo tarifa, es espontáneo. A veces les digo, paga el hotel, invítame a cenar y dame unos 200 pesos. Yo no estoy en una esquina, me voy a la placita y me siento a platicar. Como todos ya me conocen hay quienes solitos se acercan y hacemos bisne, a veces solo me invitan a comer, no es necesario tener la relación, solo buscan compañía. Siempre me he cuidado, a todos mis clientes les exijo usar preservativo. Tenía clientes frecuentes, pero ya murieron, solo queda uno, pero a veces se desaparece y luego regresa. Yo creo que siempre va a haber trabajo para mí porque dicen que tengo carácter bonito.”

Magos estaba sentada frente a mí, debajo de su mandil color café portaba una blusa y pantalón pescador, ambos blancos, que hacían resaltar las sandalias negras de plástico que calzaba, cruzó sus piernas blancas y redondas, se acomodó el gorro del cual se asomaron algunas canas entre sus cabellos dorados.

“Hace un par de días enterramos a una compañerita, ya estaba enferma. A mí me da harto miedo morirme sola, por eso prefiero quedarme aquí, aunque luego se estén peliando. Ya si me pongo más mala pos habrá quién me acerque un vaso de agua y una cobija.” —Magos es tímida, pero también risueña y hasta tierna. Cuando sonríe muestra sus pequeños dientes gastados y amarillos, sus ojos están enmarcados por cejas pobladas y canosas que se pierden en un rostro que las arrugas aún no invaden por completo. Su ojo desviado es el izquierdo. Actualmente padece de insuficiencia cardíaca, un problema que tiene desde hace algunos años. Disfruta mucho escuchar música, dice que la pone alegre.

“Estoy contenta en este lugar, qué bueno que en algo nos haya ayudado el gobierno. En general nunca han hecho nada por nosotras; cuando pueden nos señalan y nos levantan para llevarnos a la cárcel; eso sí, cuando están en campaña nos llenan de promesas y ahí tá uno echándoles la firma, ya cuando están en el poder se olvidan de todo.

Como somos la escoria de la sociedá, solo se acuerdan de nosotras cuando les conviene. A mí me ha ido mal con la policía, cuando no tenía dinero para pagar la protetsión y me dejaran trabajar, pos me levantaban. Pero cuando salía a trabajar más chamaca me ponía mis chorsitos y me les pelaba, pocas veces me levantaron. Nunca me pinté. Ora salgo como me ves y no tengo bronca. La vida está re difícil allá ajuera, aquí como quiera solo hay aguantarse el carácter de las compañeras, prefiero eso que estar sola.”

[1] Nombre ficticio para proteger su identidad.

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aleAlejandra Buenrostro. Chilanga de nacimiento, le gusta escribir y viajar. Ama la chela, los esquites y las películas francesas. Destesta el frío, las cosquillas y la televisión.

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La cocina

ilustración Alex Xavier Aceves Bernal
ilustración Alex Xavier Aceves Bernal

Por Brenda Raya

Durante más de 7 años cocinamos todas las noches para ellas, casi 60 mujeres cada día, de todos los colores de todas las latitudes, de casi todas las edades. Al principio fue difícil el trato, la gran mayoría eran altaneras, mandonas -trabajar en el “centro nocturno” más cotizado de la ciudad no debe ser cualquier cosa-, absolutamente todas generaban ingresos de mínimo 2 mil y hasta 50 mil pesos por noche. Eso era trabajar en el Cadillac, el mítico Table Dance que fue clausurado hace dos años.

     Nuestro trabajo era cocinar para ellas, a quienes respetuosamente todos llamábamos bailarinas, y para los trabajadores en general: meseros, boleteras, garroteros, bañeros, cigarreras, cajeros, barmans, sacaborrachos (seguridad)  dj´s  y valets. Toda esa red de personas vivíamos de ellas, de su baile, de sus servicios de su compañía para los cientos de clientes que cada noche acudían al lugar. Los clientes eran variados. Los había desde comerciantes pudientes, hasta funcionarios y políticos; eran frecuentes también los cantantes de moda, ¿Y quien más podría estar ahí? Si el trago más barato costaba 100 pesos y era un vaso de agua.

    Ahí llegamos gracias a mi tío, que entre sus únicas cualidades esta la de cargar borrachos y manejar con destreza las ganzúas. El recomendó a mi mamá para cocinera cuando la anterior había desistido por la excesiva carga de trabajo, entonces nos fuimos integrando los hijos y, ya después, cada uno fue encontrando su perfil. El lugar dejaba muchísimo dinero, era difícil resistirse, mi hermano se convirtió en dj y, mi hermana, al poco rato desertó. Yo continué en la cocina. Me gusta. Mis horarios eran pesados -de 4 de la tarde hasta las 6 o más de la mañana-, dependiendo de cómo se pusiera “el ambiente”; los días los alternaba con mi mamá. Eran días de tanto trabajo…

     Cualquier cocina en cualquier parte te da una intimidad única , la sensación de tranquilidad, de respiro, de desconectarte de tu trabajo, de disfrutar el alimento. Eso permite que la gente hable, que abra el corazón, que compart. Así fue como conocí cada historia y también fui viendo las generalidades de ese trabajo, por ejemplo: un 60% de las mujeres eran dominicanas, después le siguen las hondureñas y venezolanas, las colombianas y las cubanas; en todo ese tiempo nunca conocí, por decir algo, una boliviana o una chilena, sólo una argentina. Había también mujeres rusas, estonias, letonias, algunas gringas, pero eran las menos, el resto eran mexicanas y sobre todo del norte del país.

     Las dominicanas trabajaban en familia, o sea, la mamá, las hijas, las tías. Contaban la difícil situación de su país, muchas venían de vender cualquier cosa en las calles, de trabajar como empleadas con un salario bajísimo: “La putería  allá no deja. Es más, quieren que lo hagas gratis, allá nadie te paga por eso”. Esas morenas eran muy trabajadoras y también muy humildes en todo: en el trato, en su alimentación, eran felices comiendo plátano frito y huevo todos los días; les encantaba el arroz con frijoles y era una ofensa no darles aguacate en sus platos. Ellas hicieron una fortuna, pusieron negocios, construyeron casas y pagaron la educación de sus hijos, la familia de “Alicia” sabía muy bien cuál era su trabajo y desde allá se congratulaban que su hija por fin conociera la suerte en este país. Ella me enseñaba sus fotos muy contenta, no había día en que no hablara de ellos, de su pueblo, de su gente; vivía pensando cada día regresar allá, ahorraba cada peso que ganaba y vivía temerosa de perder el trabajo y por la migración.

     Su comida favorita eran los camarones y la sopa la pedía bien caliente. “Sofía”, una colombiana ingeniera naval, pequeñita de estatura a quienes todos llamábamos cariñosamente “Parce” había llegado ahí porque le habían dicho lo bien que se podía ganar en ese trabajo. Su sueño era pagar la fianza de su padre preso en Panamá, acusado de tráfico de drogas que le habían sido sembradas en un aeropuerto por su acento colombiano. La «Parce» lloraba cada vez que se pasaba de tragos, vivía con el dolor permanente, era la única hija y sentía el deber de sacarlo de ahí, nadie le creía que era ingeniera y un día nos llevo las viejas fotos de su graduación y de ella con su uniforme en un barcote con su equipo de compañeros en altamar. Nunca nadie la volvió a cuestionar, tampoco cuando aseguraba que hablaba cuatro lenguas.

     La hermosísima cubana “Sandra” había sido interceptada en un lugar de baile del sur de la ciudad, esa persona le dijo: «oye, tú puedes ganar un dineral, te voy a decir dónde», y la llevó. Ella probó unos días y se quedó. Ella, al contrario de la «Parce» o de «Alicia», deseaba nunca regresar a su país , y esperaba un día poderse traer a su madre. «Sandra» había llegado al país a dar un curso de pedagogía de las matemáticas en cierta universidad. Como buena cubana no solo tenía una maestría, contaba además con varias especialidades, pero ella decía: “No mami, de loca me regreso a la academia”. Vivía feliz haciendo su pequeña riqueza, a ella la quise mucho, era muy entrañable, muy simpática, me gustaría saber qué ha sido de su vida y de sus sueños.

     Conocí a muchas, madres de familia, profesionistas, mujeres casadas que buscaban ganar algo extra para sus hijos, jovencitas a las que les encantaba la fiesta, mujeres que lo hacían por aburrimiento en sus casas o por pura diversión. Muchos casos, muchas historias todas convencidas y consientes de lo que hacían.

    Cuando el operativo cayó esa noche, las autoridades abusaron como suelen hacerlo: golpearon, se robaron el dinero, las manosearon y las agredieron; aunque en las noticias dijeron que había sido un “rescate” de más de 40 mujeres por el delito de trata, las subieron semidesnudas a las camionetas, con sus minúsculos atuendos en el frío de la noche. Algunas alcanzaron a jalar un mantel y con eso se cubrieron el cuerpo, así llegaron hasta el búnker.

     Las que peor la vivieron fueron las extranjeras: humilladas por su origen, fueron deportadas y cuando ellas decían que estaban ahí por su voluntad, entonces ¡se les quería acusar de ser ellas mismas las que se explotaban! Un absurdo total, muchas ya ni se defendieron, sabían lo que les esperaba, estaban  muy tristes y también aterradas.

     Hubo 14 personas encarceladas y hasta ahora 10 continúan ahí, todos hombres y mujeres trabajadores, cabezas de familia, acusados de trata con condenas de más de 8 años. Algunas bailarinas continuaron testificando para probar que ellas hacían su trabajo por decisión propia, y que sus compañeros eran inocentes, el dueño del lugar nunca apareció, las corruptas autoridades jamás lo buscaron. Ahora nadie se acuerda de ellos, y mucho menos de ellas, quién sabe en dónde estén, si sigan trabajando en lo mismo, no se sabe nada. El cierre del Cadillac fue la cereza del pastel para la campaña contra la trata que en ese momento estaba en auge y que obviamente fue capitalizada por algunos partidos políticos y activistas contra la trata. Sobre el tema se escribieron cantidad de artículos, unos exageradísimos, relatan casos de verdadero horror, de mujeres que habían sido enganchadas en otras ciudades y que vivían encerradas sin ver la luz del sol y comían sólo pan y agua una vez al día, se difundieron tantas cosas….

     No trato de hacer apología de este lugar, creo que es difícil que las mujeres tengan que vivir de ésto habiendo procurado antes otras posibilidades laborales que no las beneficiaron como hubiera sido justo. Yo conocí a todas y cada una porque les cociné lo que más les gustaba todos esos años, escuché sus historias y sabía en dónde vivían algunas, sus vidas eran como las de cualquier otra mujer trabajadora, también conocí los detalles de la vida de los demás trabajadores, hicimos amistad, fuimos compañeros como en cualquier trabajo, había apoyo y solidaridad cuando sabíamos que alguien tenía un familiar enfermo o un problema… ¿será porque gran parte de los que trabajan en esos círculos vienen de la miseria, «de los residuos de la sociedad», mucha gente sin estudios, ex-convictos, madres solteras que a nadie le indignó esos presos? al contrario, los medios hicieron bien su trabajo de desprestigio y la sociedad aplaudió el trabajo de la autoridad.

     He encontrado a algunos compañeros, nadie ha podido superarlo, pero sobre todo nadie ha podido con la impotencia de que el único dueño y en todo caso responsable ande por ahí, gastándose sus millones, mientras nuestros compañeros están en la cárcel. Ahora lo escribo si de algo sirve mi testimonio, y en memoria de todas ellas que ojalá estén bien y cumpliendo sus sueños.

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Brenda Raya, (1985) WOMAN
Estudiante de Geografia en la UNAM, artesana y tallerista con niños en situación de riesgo, promotora de los derechos de las poblaciones callejeras,ha participado en proyectos de cartografía social en la ciudad de mexico con artistas internacionales,colaboradora del estudio taller selenium taller de cine y fotografia,actualmente atiende un comedor para indigentes en la colonia guerrero. No tiene blog

 

 

 

 

 

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Entrevista con Chelsea Poe. (The first of the american girls)

Por Dr. Dickersson

“We need a new world order

We need a new kind of faith

This is a new world order

Start to believe”

William Control

New World Order

 El arte ayuda a observar fenómenos que se encuentran fuera del foco normal que la vida cotidiana nos muestra. Nos ayuda a entender y, con algo de suerte, a retar al status quo actual. La industria de la pornografía tiene un género que cumple con la definición anterior al enseñarnos un nuevo mundo de cuerpos y expresiones: el QUEERPORN. Éste nos ayuda a entender que el género es una construcción y los genitales no definen absolutamente nada. Las nociones que tenemos de hombre y mujer se vuelven borrosas y desenfocadas para que cada espectador pueda definirse a sí mismo a través de un orgasmo real. El QUEERPORN se diferencia del porno heterosexual, gay o lésbico, al ser un acumulado de varias expresiones de género y genitales. En un DVD podemos encontrar escenas que nos muestran interactuando de una manera natural a una lesbiana transexual con una mujer heterosexual, mientras que en la siguiente escena podemos disfrutar el encuentro de dos transexuales hombres queer. Así, como toda expresión humana, tiene artistas que viven y mueren por su arte, el QUEERPORN tiene varios kamikazes dispuestos a cambiar el mundo una cogida a la vez.

Chelsea Poe es una punk radical para quien el QUEERPORN es una oportunidad de confrontar el STATUS QUO de una industria que piensa que sus únicos consumidores importantes son solamente heterosexuales. El QUEERPORN ha empezado a cambiar esto poco a poco han sido quince años los que le ha tomado formarse pero está aquí para quedarse.

Mientras que el porno tradicional limita nuestra sexualidad al vendernos la misma escena una y otra vez, Chelsea Poe ha hecho una misión personal el representar de una manera real la forma en que una mujer transgénero tiene sexo. Su porno está diseñado para gente de su comunidad, para que se sientan representadas y representados de una manera real y, por supuesto, está diseñado para que te pongas ¡¡lo más caliente que se pueda!!

QUEERPORN es una bocanada de aire fresco para el porno en los últimos quince años. Chelsea Poe nos ha enseñado que el mejor porno es aquel que no se preocupa por géneros o categorías si no el que retrata una realidad y sexualidad capaces de borrar la manera tradicional en que se puede interactuar con una película porno.

El porno tradicional, sin importar si es heterosexual, gay o lésbico, logra perpetuar el sistema patriarcal que nos domina. Chelsea Poe desea volar el status quo una buena cogida a la vez y enseñarle al resto de la sociedad que el género es una mentira. Parafraseando al viejo asesino de la montaña: “El género no es verdad y todo está permitido.”

En una sociedad en que las redes sociales, estereotipos de género y el pertenecer a un grupo son valoradas como esenciales para que podamos funcionar de una manera normal, Chelsea Poe reta nuestras nociones del cuerpo al hacernos ver que ella es una mujer antes que cualquier otra cosa, cuya naturaleza rebelde ha tenido un impacto en la manera en la que las compañías establecidas se refieran a sus actores transgénero. Si el porno define la manera en que la gente coge, Chelsea Poe dejo caer una bomba atómica en el lenguaje de estas compañías capaz de crear un hueco en la industria del porno en donde los clichés y estereotipos puedan ser olvidados. Un cambio que hará que toda una comunidad de actores transgénero sean percibidos. Esto me recuerda a una frase de William Burroughs: “Los artistas en mi mente son los verdaderos arquitectos del cambio y no los legisladores políticos que implementan el cambio después del hecho”.

Chelsea Poe es una artista cuyo trabajo continúa en desarrollo y madura de una manera radical. Debemos seguirla de cerca y dejarnos coger por esta mujer que no conoce el miedo.

Considero que el porno que has hecho con Courtney Trouble es muy artístico, sucio, DIY y muy real al incluir todos los tipos de expresión sexual y de género. ¿Esa es la manera en la que te acercas a cualquier otro trabajo artístico?

Vengo de la escena DIY punk del medio oeste y esa es la manera natural en la que enfrento cualquier proyecto artístico. Courtney es del Pacifico norte de la escena Riot Grrrl así que cuando decidimos trabajar juntas hubo una dinámica punk que no existe en las compañías grandes y establecidas.

Courtney Trouble es una de las directoras más irreverentes y personales trabajando en cualquier medio actualmente; su trabajo me recuerda a LaBruce, Kern, Anger, Zedd, etc. ¿Cómo se conocieron y te convertiste en su musa?

La primer escena que filmé fue con Courtney y Dylan Ryan para la serie Crash Pad y congeniamos muy bien e incluso antes de filmar la escena me ofreció trabajar con Maxine Holloway en Transgrrrls y fue muy bien recibida y empezamos a ser amigas y a trabajar juntas cada vez más.

Fucking Mystic es más que una película porno cualquiera, hay un elemento ritualístico, en especial la escena de la orgía. Sé que el titulo lo dice pero, ¿fue algo que hicieron de manera consciente? Y si fue así, ¿qué reacción esperas obtener de la gente que vea tu película?

Con Fucking Mystic realmente quise hacer una narrativa porno con una mujer transgénero en donde no nos enfocáramos solo en ser transexual como tantas películas. Courtney y yo tenemos una gran influencia de la cultura gótica y eso era algo que quería se viera en este proyecto. Pienso que soy percibida como una actriz más oscura y alternativa de lo que realmente soy, la mayoría de mi trabajo muestra un lado completamente distinto de mí.

sandy-chelsea

BDSM (Bondage/Disciplina/Sadismo/Masoquismo) es una parte integral de tu trabajo, en especial en las escenas con Courtney. Me recuerda a las escenas de sexo en las novelas de Kathy Acker en donde le género es fluido y casi olvidado, ¿esa era tu intención? ¿Por qué escogiste BDSM como parte integral en tu trabajo?

Courtney es GENDERQUEER así que la escena se dio de una manera natural. BDSM es mi sexualidad, tuve fantasías realmente intensas de BDSM antes de tener inclusive deseos sexuales. Descubrí mas de la cultura BDSM cuando estaba saliendo de la adolescencia. Conecta y expresa muy bien con mi sexualidad y al identificarme como QUEER.

El soundtrack es una parte muy importante en Fucking Mystic, especialmente William Control para quien el BDSM y hípsters de la época Victoriana son parte integral de su mensaje, ¿hay algún otro artista, escritos, banda o músico que te ponga en un buen ambiente para poder crear?

Estuve en una banda que fue telonera de William Control en 2010 y él es uno de mis artistas favoritos. Fue un sueño el poder tener su música para este proyecto porque de verdad complementa perfectamente lo que quería hacer con este DVD. Otra banda con la que espero poder trabajar en un futuro es una banda de pop punk feminista llamada “The Lippies”. Crecí escuchando pop punk y gótica así que son los géneros que naturalmente uso para mí trabajo

Las religiones, el arte, la magia, el marketing y el personaje principal de Fucking Mystic tienen un talismán que hace que las cosas ocurran, ¿tienes algún talismán personal?

La verdad fue algo que sucedió durante la filmación, una vez que terminamos de filmar empecé a usarlo por todos lados, hasta que me di cuenta que lo perdí en Las Vegas la noche de los AVN (los Oscares para la industria porno), lo cual me parece muy simbólico y un buen lugar para extraviarlo ya que Fucking Mystic se encontraba nominada esa noche.

Raven Kaldera escribió un libro llamado Hermaphrodieties, en donde la fluidez de género se ve como algo sagrado y revolucionario, el porno que haces es de género fluido y nos enseña que es un constructo social y el Sistema de control más grande; ¿crees que la comunidad transgénero tiene lecciones importantes que compartir con el resto de la sociedad en temas como búsqueda spiritual y anarquía binaria?

Creo que las mujeres y hombres transgénero necesitan hacer más productos para nosotros en vez de dirigirlos al consumidor heterosexual para que puedan entendernos. La mayoría del porno trans está dirigido para consumidores heterosexuales, por lo que no puedes encontrar en estas escenas lo que la comunidad transgénero encuentra cachondo y quiere ver. Pienso que las películas acerca de gente trans se centran en tratar de entendernos y no nos dejan reflejar nuestras vidas y que a través de eso avance la película como cualquier actor heterosexual. Creo que será importante el dia en que la gente trans no necesite hablar de su trans para poder ser vistos en un filme.

¿Qué significa para ti la palabra QUEER?

QUEER para mi es mi género, mi sexualidad, mi política, mi perversión y mi estilo de vida. Creo que todo en mi vida es QUEER y creo que de cierta manera tiene que ver con crecer en un medio rodeada de republicanos heterosexuales. QUEER es lo que me hace sentir cómoda y el querer levantarme todas las mañanas e intentar hacer un cambio positivo.

El porno es un espejo de la sociedad en la que vivimos, y es precisamente en el porno el primer lugar para que suceda un cambio real dentro del Status Quo. Siendo tú la primer mujer transgénero en aparecer en GODS GIRL, programas en MTV y AOL que siguen la vida de personas transgénero, ¿dónde crees que se encontrará esta comunidad en unos cinco años?

Honestamente no sé si haya tal avance, hay miembros de nuestra comunidad que no han visto este avance. Siete mujeres transgénero de color fueron asesinadas este año, mientras MSNBC debate que la aceptación de esta comunidad está cerca o que el reality show de Bruce Jenners va a cambiar muchas cosas. Creo que puedes ver a la comunidad transgénero como un monolito en donde a grupos establecidos como GLAAD y HRC no les preocupa lo que realmente ocurra, es por eso que transgénero con presencia en los medios necesitan poder decir lo que realmente sucede.

El arte ayuda a evolucionar y a realizar cambios personales, ¿hay algún otro medio en el que te gustaría expresarte?

Toqué en varias bandas a lo largo de mi adolescencia y ahora me interesa escribir. Nunca consideré una carrera como escritora pero hay gente a la que le interesa mi perspectiva, que ha ido floreciendo poco a poco. Es cierto que la perspectiva de una mujer QUEER transgénero es generalmente olvidada, pero es precisamente por eso que necesitamos más voces trans que nos representen.

https://www.youtube.com/watch?v=LQOF4_3mL6E

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Sigue a Chelsea Poe en Twitter @ChelseaPoe666

y en su página personal http://chelseapoe.com/

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Laura

 

Estuve trabajando como webcammer durante un año. Aunque siempre tuve fascinación hacia el trabajo sexual, empecé en él como salida hacia una situación difícil. Soy española, y desde el comienzo de la crisis han sido muchas las personas que se han visto obligadas a migrar. Despues de estar un año sin trabajo y sin ninguna perspectiva de futuro, decidí que migrar al Reino Unido era la mejor opción que tenía. Me fui de au pair, un trabajo que en teoría consiste en cuidar a los niños de una familia a cambio de un pequeño salario mas el alojamiento que te ofrece la familia en la propia vivienda. Nadamás llegar mi trabajo era el de una empleada doméstica interna, sin ningún tipo de cobertura legal a cargo de todas las tareas domésticas y de cuidados en una familia adinerada con tres menores y una casa enorme. El salario era de setenta libras semanales. Al poco de llevar más de dos semanas, en mi día libre llegué a la noche con más de dos copas de más y me echaron. Yo estaba sola, en otro país, sin saber inglés y sin dinero; y esa misma noche pensé que el trabajo sexual sería la mejor opción. Me asustaba el cómo poder negociar con los clientes o con los empresarios del sexo debido a mi bajo nivel de inglés, así que pensé en hacer webcam con una productora porno española.

Antes de trabajar como webcamer, tenía una visión bastante simplista sobre el trabajo sexual, reduciéndolo a la premisa neoliberal de la libre elección. Desde que empecé en el trabajo sexual me di cuenta de que las cosas no son ni blancas ni negras y debe haber un acercamiento entre el regulacionismo  y el abolicionismo. La industria del sexo a día de hoy es un pilar fundamental para el capitalismo y el patriarcado, creo que eso no se puede negar. Por otro lado, el trabajo sexual es una opción que suele tomarse en situaciones delicadas y creo que es ante todo una decisión valiente. Esta experiencia a mi no me traumatizó, como mucha gente puede pensar, pero sí que me dejó una huella emocional. También he de decir, que ha sido en este trabajo donde más he disfrutado, me he sentido realizada y valorada en comparación a otros trabajos que he tenido.

Hay muchas cosas que me gustaban de este trabajo. Siempre he sido muy exhibicionista y abierta a nuevas experiencias sexuales, disfrutaba sexualmente con muchos de mis clientes. Pero más allá de lo puramente físico, también había una conexión emocional. Aprendí mucho de mis clientes, me sirvió para tener un mejor entendimiento de la masculinidad, de los deseos y los miedos de los hombres. Sin embargo también tenía sus cosas negativas. Eran muchos los clientes que podías llegar a tener a lo largo de un día, muchas veces incluso varios a la vez. Terminaba desgastada aguantando a decenas de hombres al día, muchos de ellos tratándote muy mal. La gran mayoría te mandaban continuamente, diciéndo qué tenías que hacer en cada momento. Eran pocos los que te daban vía libre en tu performance o los que querían hablar. Hay muchos clientes a los que les guardo cariño y aunque pase el tiempo me seguiré acordando de ellos, pero también ha habido otros que te han querido humillar y hacerte pedazos. Otro aspecto negativo era el dinero y no tener ninguna cobertura. No ganaba gran cosa, algo más que haciendo un trabajo de baja cualificación pero tampoco los ingresos eran demasiado. Yo ganaba alrededor de 1.000 euros por trabajar unas veinticinco horas semanales, obviamente sin cotizar, sin bajas laborales y sin vacaciones. La productora se quedaba con la gran parte de lo que yo generaba. Si un cliente pagaba 60 euros por estar conmigo una hora, yo sólo recibía 12.6 euros.

El estigma especialmente al principio fue muy duro de llevar. Yo nunca he tenido prejuicios respecto al trabajo sexual, sin embargo al empezar en ello, me entraban miedos y vergüenza, mentía a casi todo el mundo, y me resultaba muy angustioso llevar esa doble vida. Pero con el paso de los meses lo fui aceptando, mi círculo cercano lo sabía y lo contaba sin problema si estaba con la persona o en el momento oportuno.

Durante el tiempo que estuve trabajando, mi sexualidad se vio afectada. La masturbación dejó de ser algo íntimo a producción de capital. Era rara la vez que me masturbaba sin estar trabajando, mis energías sexuales iban a la webcam. Cuando terminé de trabajar con la webcam, me costaba masturbarme por mi cuenta. Necesitaba encender el ordenador y verme en la pantalla, era sólo a través de mi propia imagen repitiendo los mismos guiones que hacía con mis clientes como podía excitarme y tener orgasmos. Pero a las pocas semanas fui recuperando mi sexualidad y volví a poder masturbarme como lo hacía anteriormente de trabajar en esto.

Ante todo fue una experiencia de la cual me siento muy orgullosa ya que me permitió poder seguir adelante sola en otro país, y conocer de primera mano las fantasías sexuales, los demonios y la ternura de miles de hombres.

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Laura es una mujer española de 26 años, migrante en Reino Unido, feminista y licenciada en Sociología. Siempre ha tenido un profundo interés en la sexualidad, las relaciones afectivas, la industria del sexo y la violencia sexual. http://bajaspasionesudores.blogspot.com/

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De chichifos y otras puterías

por Alex Xavier Aceves Bernal
por Alex Xavier Aceves Bernal

Por Axler Yépez Saldaña

“¿O cuál es más de culpar? ¿La que peca por la paga o el que paga por pecar?”

Sor Juana

Esta vez quiero presentar una serie de reflexiones que me han ocupado durante mi último viaje familiar por las grandes montañas y los Tuxtlas en Veracruz, como una reapropiación a la tradición mexicana del conocido maratón “Guadalupe-reyes” (influencia católica, ¿dónde?). Igual que el catolicismo nuestra cultura mexicana esconde una doble moral que permite hablar de algunas de nuestras prácticas cotidianas y esconder otras que también ocurren; parece una especie de variante del mundo público y el mundo privado, en el que hay un conjunto de normas de convivencia sistemática que van desde las plazas públicas hasta la propiedad privada, habitaciones propias, donde hay cosas dichas y otras no dichas.

     Lo que deviene privado es exclusivo de ciertas miradas, lo que deviene público es visible y tiene potencial de ser compartido con una comunidad.  La sombra judeo-cristiana que carga el sistema colonial moderno continúa estigmatizando las prácticas sexuales para mantener vigente la organización hegemónica burguesa de la “civilización” occidental: la familia; así encontramos que supuestamente para ejercer “libremente” nuestra sexualidad se espera que lo hagamos en privado, además de que las transgresiones a la heteronorma y la moral sexual cultural en general también deben ser ocultas, al menos del discurso explícito.

     Pensando en el trabajo sexual me parece fácil de mostrar la labor de nuestras amigas prostitutas, insertas en un claro sistema de compra-venta de un servicio: uno paga para obtener, a cambio, que ella acceda a realizar determinadas prácticas sexuales con el cliente. Su caso me parece interesante por la clara visibilidad de este tipo de trabajo sexual debido a su prevalencia en algunas “calles” y establecimientos privados, conocidas popularmente.

     Estos días que me he encontrado en Xalapa ocurrió la represión pública del gobierno del estado de Javier Duarte a algunos ancianos manifestantes por no recibir su pensión derivada de su servicio docente. Junto a esta nota que generó reacciones críticas, también cabría destacar que hay quienes no tienen acceso a una pensión, o a algún beneficio pos-laboral durante la vejez protegido por instituciones públicas, un ejemplo son justamente las prostitutas, cuya falta de reconocimiento institucional (sobre todo de tipo jurídico) de su trabajo público, genera condiciones que van desde el proxenetismo (lo que llega a confundir esta práctica con la trata) y los riesgos de salud e integridad, hasta la libre elección del oficio por comodidad económica.

     La visibilidad de las trabajadoras sexuales se presenta en horario diurno en zonas como La Merced en la Ciudad de México, y la zona aledaña al Mercado Jáuregui en Xalapa. También se presenta visibilidad nocturna (Av. Sullivan CDMX), es curioso que sea tan visible el trabajo sexual de mujeres, y varones, que asumen un rol femenino. En las calles, avenidas y establecimientos, hombres ofrecen servicios sexuales asumiendo el rol femenino (Insurgentes sur y Calzada de Tlalpan, CDMX; Lázaro Cárdenas en Xalapa) diría que es improbable encontrar a mujeres ofreciendo servicio sexual estando ellas masculinizadas. Aunque el consumo de prácticas sexuales, con varones masculinos, también se muestra visible de noche (Calle Hamburgo, Zona Rosa CDMX) , en este caso al menos en apariencia pues estos hombres son contratados frecuentemente para prácticas homoeróticas, ¿qué tan masculino puede ser eso? Por supuesto también se oferta este servicio para mujeres, claro está que tiende más al ámbito privado.

     Cuando la joven Marta Lamas hacía travestismo político y se vestía de prostituta, ya venía buscando beneficios para este sistema de compra-venta de un servicio “sexualizado”, no sólo jurídicos sino también sanitarios. Es ético y solidario pensar en un marco de derechos para el trabajo sexual. Ahora, creo que esto implica una reivindicación de nuestra manera de pensar el trabajo sexual, pues no sólo incluye lo fácilmente reconocible: a las mujeres prostitutas, sino también otras prácticas insertas en dinámicas de capital de una manera socialmente aceptada, o socialmente oculta.

     Tal vez a esto debemos que La marcha de las putas no sea de prostitutas sino de mujeres y varones solidari@s que entienden que ser una “puta” no es ser una prostituta, sino una figura estigmatizada por su condición de género. Así las prostitutas, comúnmente nombradas como putas, se disuelven con otras féminas en la injuria “puta” aplicada para con aquellas mujeres que gozan de la promiscuidad.

     Vivimos insertos en sistemas de dominación, tanto nos habituamos que no siempre los reconocemos. Otra práctica sexual inserta en el sistema económico es la dinámica que genera el matrimonio a partir de acuerdo implícito, fácilmente explicitable, sobre el trabajo doméstico no remunerado y la crianza, dos labores asignadas a las mujeres. Si le sumamos la actividad sexual en la que también participa la esposa tenemos 3 labores no remuneradas. Los roles familiares de las mujeres para con los otros resultan más baratos que una enfermera a sueldo, quien además trabaja sólo por unas horas al día. Vale la pena mencionar que existen excepciones, por parte de ellas y de ellos, pues para cubrir su rol, u obtener beneficios, también los hombres realizan trabajo doméstico, y procuran a los demás, sólo que tradicionalmente suelen realizar labores que no desempeña la trabajadora doméstica sino un carpintero, fontanero o cargador.

     A diferencia de la esposa, reconocida públicamente, tenemos a “la otra”, quien obtiene beneficios sexuales y/o afectivos, y en algunas ocasiones monetarios; esta mujer quien también puede asumir un rol servil se diferencia de la esposa por la  falta de reconocimiento jurídico y/o público. Diría mi informante “legalmente las amantes no tienen derecho a nada”, aunque esto sólo aplicaría en los casos en que hallemos un macho proveedor, en caso contrario los hombres suelen ser quienes se encuentran en la condición de subordinación.

     Para quienes no contraen el pacto matrimonial, pero viven dentro de la fantasía del amor romántico también existe la tendencia a fantasías monógamas, casi siempre irrealizables, Marx fue incapaz de advertirnos sobre volver propiedad privada a las personas con quienes realizamos prácticas sexuales, la ideología de-forma nuestros afectos. Para despejar mis dudas al respecto de prácticas lucrativas en ambientes afectivos, recurrí a una charla con un carpintero conocido de Ciudad Lerdo, Veracruz. El motivo es que en su taller encontramos a un grupo de jóvenes que comparten tiempo entre compañerismo y el desarrollo del oficio de carpintería y tejido en muebles, del que reciben su respectiva paga; para mantener su identidad anónima lo nombro Enmascarado pues durante la plática mencionó que todos tenemos diferentes máscaras y las usamos dependiendo de dónde nos encontremos -casi escuchaba las máscaras mexicanas de Octavio Pus.

-De aquí para allá- dijo el Enmascarado, señalando la puerta de entrada a su casa a escaso medio metro de donde estábamos sentados. Menciona que -se rumoran muchas cosas sobre lo ocurrido dentro de su casa-taller, y muy seguro afirma -yo por mi parte no tengo nada que esconder (…) sé lo que pasa allá dentro- invitándonos a la sospecha de la experiencia privada. El Enmascarado se siente cómodo de mantener vínculos afectivos con algunos jóvenes de la zona a quienes enseña carpintería y tejido. A sus 55 años, descubre que los jóvenes tienden a compartir su tiempo con él en el taller, y durante su tiempo de esparcimiento, pues el ambiente entre ellos les genera mayor estabilidad emocional que la que encuentran en sus casas. Curiosamente, sin hacer insinuaciones psicoanalíticas, varios de estos jóvenes le han confesado –amarlo como a un padre- pero él asegura que prefiere un amor de otro tipo, pues los sentimientos de esos muchachos hacia sus padres suelen ser de rechazo o indiferencia.

     Enmascarado confiesa que no busca un compromiso, pues asumiendo que le correspondería un rol proveedor, por su condición de varón, no siente que pueda desempeñarlo con su oficio. Algo contradictorio pues en varias ocasiones ha dedicado periodos de su vida a procurar a otras personas que quería y no a sí mismo, como mencionó. Tenemos que es el hijo menor de 10 hermanos, asume la responsabilidad de cuidar a su padre y a su madre cuando mueren y cría a dos de sus sobrinos que lo reconocen como un padre. Tras estas situaciones, también abandona su profesión de normalista. Con el tiempo desempeña el oficio de carpintero y comienza a formar esta red afectiva con los jóvenes que, ya van varias “generaciones”, han pasado por este taller.

     La figura del chichifo entonces emerge en mi mente como una contraparte dada por parte de algunos varones que, a partir de intereses personales, ofrecen acompañamiento a otros con o sin sentido sexual, o sea que el beneficio que estos obtienen puede darse a partir de prácticas sexuales, ofertadas implícitamente, o simplemente por su carisma. Y más allá de esta forma resultan más enriquecedoras las experiencias personales como cuando a mis amigas jotas, y a mí mismx, nos han invitado más de una cerveza por un interés entre “varones”. En el caso del chichifeo de hombres para mujeres, le pido instrucciones a alguien con más experiencia en el tema, pues lo que sabemos es sólo nuestra experiencia, como dijo en una charla mi empirista tía Cristina: cocinera y costurera.

     Para Enmascarado los vínculos no debieran funcionar a partir del lucro, pues en ese tipo de relación alguien sería el mandamás: él cree que su facilidad para convivir con jóvenes es por los cuidados mutuos, lo que le hace sentir que jamás está solo, pues ambas partes muestran un interés no sólo del tipo económico; sus opiniones y tonos de voz para con ellos son parte del goce del reconocimiento afectivo. Para mi informante tampoco el sexo casual es una práctica viable, pues se descuida al otro, no se le procura. Así que si pensamos que las prácticas homoeróticas entre varones son menos lucrativas si son casuales, estamos lejos de imaginar lo individualista que resulta el metreo como práctica de consumo de cuerpos como máquinas sexuales sin capital de por medio.

     Claro, por si llegamos a pensar que el sexo entre varones subvierte algo, nos equivocamos, ¡nada más falogocentrista que esto! Le faltó decir a Jacques Derrida, algo que ya sospechaba el buen Carlos Monsiváis, quien se definía a sí mismo como misógino feminista: en definitiva, las prácticas sexuales no se pueden separar de sistemas de dominación dentro de los que se presentan insertas en dinámicas de poder, y para esto es necesario reconocer la visibilidad de las prostitutas como una posición fronteriza entre lo público y lo privado, promovida por el heterosexismo hegemónico y escondida por discursos legítimos del Estado, que debiera servir para garantizar nuestros derechos humanos. Obviamente el “civilizado” marco jurídico para el matrimonio tiene una carga moralista que los sujetos de género de nuestras modernidades alternativas en México aún no alcanzan a notar, pues se ha de-formado su subjetividad.

     Ni los chichifos, ni las putas, ni las quimeras parecen estar menos contagiadxs de la domesticación del deseo sexual para su mejor inserción en este sistema mexicano –de la mierda- que nos tiene enajenados. Terminando esta reflexión sobre el reconocimiento de la presencia de trabajo sexual cotidiano, y más allá del tabú de la sexualidad que arrastra nuestra cultura racista, clasista y estigmatizadora sólo quedan nuestras prácticas. No sólo se domesticó nuestro deseo sexual, ¡ojalá sólo fuera eso!, fijémonos más en lo que vemos y sospechemos lo que no vemos… ¿o nadie se pregunta qué hay tras un montón de machos y machas mexican@s gritando -eeeeh… ¡putos!- en un estadio?

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Axñler-YepezAxler Yépez Saldaña. Nací en Xalapa en 1992, ciudad que habité hasta los 18, me mudé al Distrito Federal donde estudié la licenciatura en Psicología por la Facultad de Psicología UNAM, titulándome en el 2015 con mención honorífica. Durante mi estancia por la actual Ciudad de México me he dedicado a la formación e investigación en humanidades, asistiendo a talleres posicionados desde el feminismo, la filosofía, el psicoanálisis y las artes, formo parte del grupo de trabajo MANUELA que prepara el seminario “Cultura Visual y Género” del semestre 2016-2 en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo. Practico el teatro como tallerista, director y actor, realicé la adaptación y montaje de 2 libretos (Las brujas de Salem y Casa de Muñecas) además de ensayar la escritura académica y de estilo libre, con algunas publicaciones. Actualmente tengo una beca de investigación y edición de videos en la biblioteca “Rosario Castellanos” del PUEG, UNAM; trabajo colectivamente la puesta escénica de “La filosofía del tocador” del Marqués de Sade y practico la psicoterapia, la escritura y algunos proyectos artísticos personales en los tiempos libres.

Página personal: https://www.facebook.com/PsicoAx

Página colectiva: https://www.facebook.com/fragmentoskitsch/

 

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La asistencia sexual: una alternativa controvertida

ilustración por Pola RG
ilustración por Pola RG

Por ASSEX* (Nuria Faus)

Tal y como se refleja en los Derechos Humanos y Sexuales, tod@s tenemos derecho a expresar nuestra sexualidad, a una autonomía e integridad sexual y sobre todo una equidad, opuesta a cualquier forma de discriminación, sea cual sea. Sin embargo en la práctica no parece que estos derechos los tengamos presentes cuando se trata de tocar algunos temas que, por su carácter moral, crean una gran controversia, como es en este caso de la asistencia sexual.

      La «Asistencia Sexual» es una herramienta humana que pretende ser válida para afianzar el derecho a una vida independiente en materia de sexualidad, destinado a aquellas personas con diversidad funcional que, por su situación, tienen dificultades para acceder a las relaciones sexuales de una manera “convencional”. Se trata, por tanto, de un medio cuyo fin último es garantizar que toda persona pueda tener sus derechos sexuales reconocidos.

     No se trata en ningún caso de prostitución, puesto que los objetivos son diferentes. El o la asistente sexual trata de enseñar una erótica nueva, a experimentar sensaciones placenteras, no sólo centrado en los genitales ni en el coito, sino implicando a todo el cuerpo para poder disfrutar de una sexualidad plena y satisfactoria. Entre los objetivos de la prostitución no se recogen estos objetivos. Además y, como contrapunto, las personas que suelen realizar una asistencia sexual están muy sensibilizadas con el tema de la discriminación y tienen conocimientos específicos sobre las distintas discapacidades, desarrollando con sus usuarios técnicas, mecanismos y herramientas útiles para sacar el máximo partido a la sexualidad. Sí que es cierto que la figura del o la asistente sexual se presenta como una intersección entre la asistencia personal y el trabajo sexual y es en este punto donde podemos confundir ambas actividades. Tal y como aporta Centeno Ortíz (2014) la asistencia sexual se entiende como resultado de dos perfiles profesionales: la asistencia personal y el trabajo sexual (empoderado).

«[] la asistencia sexual para personas con diversidad funcional es el espacio de intersección de la asistencia personal (materializa el derecho al acceso al propio cuerpo) y del trabajo sexual (se obtiene placer sexual a cambio de dinero)».

Centeno Ortíz (2014)

            También existe una gran diferencia en cuanto al marco legal, en la actualidad la asistencia sexual está considerada como un servicio de salud en algunos países como Suiza, Dinamarca, Suecia, Holanda o Alemania, donde la sexualidad está reconocida como un factor indispensable para la salud integral de la persona. Sin embargo, el ejercicio de la prostitución, de manera autónoma y libre, no queda reconocido en la mayoría de países, incluso está considerado ilegal en muchas partes del mundo, con las terribles consecuencias que eso conlleva.

            Desde el punto de vista moral, el debate está servido, incluso para profesionales más implicados con los colectivos a los que esta actividad va dirigida. A un lado se encuentra el punto de vista clásico, donde la sexualidad y la discapacidad son un tema tabú, percibiendo a este tipo de colectivos como personas que deben resignarse a no disfrutar de sus relaciones eróticas por sus dificultades físicas o psicológicas. Al otro lado se encuentra la “revolución sexual”, donde la sexualidad es reconocida como una parte integral del ser humano y debe ser respetada y cuidada en todos sus niveles.

            El desconocimiento de la función de l@s asistentes sexuales y las controversias morales son las responsables de que  en la actualidad continúe habiendo una gran desigualdad en la población en cuanto a derechos fundamentales se refiere.

*ASSEX, Asociación de Sexualidad Edicativa / http://assex.es es una organización independiente del trabajo que realiza un grupo de autogestión de asistencia sexual que lleva el mismo nombre. Aquí se explica la experiencia de ésta última: http://redined.mecd.gob.es. (Aclaración de Antonio Centeno).

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nuriaNuria Faus: Psicóloga, Sexóloga y una apasionada del comportamiento humano. Vicepresidenta de la Asociación de Sexualidad Educativa (ASSEX), Coach Sexual y Asesora de Salud Sexual y Ocio Adulto.

assex

Facebook ASSEX    Twitter: @_assex_    Web: http://assex.es/

 

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Apostillas sobre carroña, prostitución y moralismo

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Por César Cortés Vega

Quiero echar a perder acá un poema de Baudelaire:

Una carroña [Poema de Charles Baudelaire] [Dirá el purista que aunque hoy se pueda más fácilmente que antaño, él preferiría que esto no se hiciera con esta soltura, con este descaro / Yo llegué a imaginarlo por una referencia de Philippe Sollers / No hay que olvidar que fue el poderoso Sindicato de Vampiros el que antaño mandó a la picota algunos poemas de Las Flores del mal por antentar contra las buenas costumbres y la religión/ Anotaciones al margen; siempre me gustó la palabra apostillas / Muy parecida a costillas: escribir sobre las costillas de algo].

Recuerda lo que vimos, alma mía,

esa mañana de verano tan dulce: [Las anotaciones para la costumbre del bien pensar letrado son poco menos que indignas / Algo que debería guardarse en la intimidad de la corrección / Aunque llevar más lejos esta conclusión, quizá podría revelar que lo inacabado apenas es contrario a aquello que se ha finalizado / No sólo como la culminación de un proceso, sino como un esfuerzo de decantación que se mantiene por imitación]

 

a la vuelta de un sendero una carroña infame [¿La amará en verdad? Se preguntará el lector, que quizá no intentaría adelantar la conclusión por ingenuidad, sino desde la malicia / Las pasiones crecen ahí donde se les contradice / Rappelez-vous l’objet que nous vîmes, mon âme / La perversión del lector está siendo convocada / Si Baulelaire dice algo así, es porque se hace deudor de una conclusión reveladora / Estamos ante Las flores del mal, no hay que olvidarlo / ¿A quién le habla?]

 

en un lecho sembrado de guijarros, [Las apostillas pretenden aclarar, y esto apenas volverá más oscuro el texto, al banalizarlo en la mirada de lector que se arriesga a colocar sus comentarios / La peor o la mejor manera de leer / Aclarar que no elijo el texto citado por Sollers apegándome a la referencia exacta / Hojeo mi edición de Las flores del mal traducida por Antonio Martínez Sarrión, y no me convence su literalidad / Elijo otra, entonces / Acá, quizá, estamos frente a este apego rayano en lo devocional / La moral y la especificidad del documento]

[“El Konkistador vació el líquido de los dos recipientes sobre el cadáver de Alejandra. El Güero volvió sobre Tania y la tomó por un brazo que giró por la cintura hacia la espalda y llevó la muñeca hacia su nuca. La muchacha gritó y él la guió hasta la chica muerta. La reclinó para acercar las caras de ambas.” —Tomado del reportaje Un viaje a lo profundo de la prostitución: La historia de Nataly, y el hombre que la explotaba, realizado por Humberto Padgett]

 

con las piernas al aire, como una mujer lúbrica, [En una beau matin d’été si doux, le dice a la amada. / ¿Lo recuerdas? / ¿podrá decir también?; con la verga al aire, como un hombre lúbrico, con las nalgas abiertas como un ángel del astillero? / Genet podría:  ¡Oh ven mi cielo rosa, oh mi canasta rubia! / Visita en esta noche a tu condenado a muerte. / Arráncate la carne , mata, trepa, muerde, / ¡Pero ven! Deposita tu mejilla junto a mi redonda cabeza.]

 

ardiente y sudando los venenos [ardientes, sudamos los venenos todos, por eso encontramos la imagen exacta / Gaston Bachelard habla de la imagen poética en ese esforzado libro La poética del espacio, diferenciando al fenomenólogo del crítico literario / Dice: …la creación se produce sobre el hilo tenue de la frase, en la vida efímera de una expresión. Pero esta expresión poética, aún no teniendo una necesidad vital, es de todas maneras una tonificación de la vida.]

 

abría de un modo negligente y cínico [No es a Baudelaire al que le pasa esto, sino entonces al lector que ha comprendido / ¿La voz del poeta es la voz de aquel que se dedica a corregir y corregir un texto? / Alguna vez lo vi en la FIL Guadalajara / Imprecaciones de Lydia Cacho —respetabilísima— al mismísimo García Márquez por su Memorias de mis putas tristes / ¿Cómo es posible que escriba acerca de un hombre mayor que quiere tener sexo con una niña?— imprecaba / A ninguno habrá que culpar, «imagino / Son dos mundos que se tocan / El de una realidad que es filtrada por la rejilla del periodismo / Y el de una sofisticación añejada por siglos como la literatura, que posee licencias no pragmáticas]

 

su vientre lleno de exhalaciones. [Quien ve, es lo mirado / Principio de desidentificación / Y en la falta de comprensión de esto, se cumple la segregación carcelaria a la que la literatura ha estado condenada desde que el concepto se inventó / Un confinamiento que por otro lado, ha resultado favorable / Las infinitas posibilidades de lo otro / Un vientre lleno de exhalaciones / Baudelaire es, sin duda, la carroña y la prostituta con la que seguramente habla, aventuro, nomás]

 

[“Solas, escondidas y despreciadas fallecen violentamente en México 182 trabajadoras sexuales cada mes, 2,184 al año, según el compendio hemerográfico de la asociación nacional Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer. / “Se cree que la muerte de una prostituta es de lo más normal, que se lo merecían”, denuncia Jaime Montejo, activista de una de las organizaciones que desde el pasado martes analizan en la Ciudad de México la vía de enfrentar la incursión del narcotráfico en el oficio más viejo del mundo” Prostitutas en México son víctimas del ‘narco’  realizado por Por Gardenia Mendoza Aguilar. La Opinión, Los Ángeles, USA]

 

El sol brillaba sobre esta podredumbre, [Como un cómplice]

como para cocerla en su punto, [Como un cocinero cómplice]

y devolver ciento por uno a la gran Naturaleza [La complicidad tiene, claro, un fin]

todo lo que en su momento había unido; [Cómo un cocinero cómplice al que le valen verga nuestras elucubraciones morales / Luego, si el moralista lo ha replicado con esta imagen, probablemente se trate de uno sofisticado, que no puede sino entrever los motivos de su contradicción / Que no por ello renuncia a su argumentación moralista / Una dulce mañana de verano no es el contexto para una cosa así, pues nuestro apaciguamiento metafísico hecho de una didáctica que ha creado categorías formales para el entendimiento de las cosas, no lo confirma / Y sin embargo…]

y el cielo miraba el espléndido esqueleto [Aquello, lo invisible, escapa del registro a menos que se presente así de radical / No en una nota de diario / No —todavía— en una recreación de realidad aumentada que apenas complementa los medios superficiales incapaces de guardar lo que la imagen subjetiva tiene de inaprensible / Jan Hendrik van den Berg, citado por el mismo Bachelard, dice que las cosas nos “hablan”, como…]

como flor que se abre. [Debo resultar ya odioso / pero, probablemente este texto no es especialmente recordado / Pocos de los que habrán llegado hasta acá acaso lo leyeron / Me defiendo / Este es un lugar solitario / No huele bien]

Tan fuerte era el hedor que tú, en la hierba

creíste desmayarte. [Los moralistas del texto denegarán mis imágenes frente a estas otras / Ese, en todo caso, es mi problema con Bachelard; una jerarquíe de las imágenes / La historiografía europea habrá documentado los beneficios de esa estratificación / Baudelaire es Baudelaire / Además en esta velocidad de las interpretaciones, mis asaltos son partículas fugaces que ¿qué querrían agregar a lo ya mil veces sobado? / Nos desmayamos por violencias así de sutiles / No quiero saber qué haríamos frente a la contundencia del vertedero de cuerpos como el que describe el poeta / #balebergalabida]

[“El problema es que hasta hace siete años no morían con cuernos de chivo (AK47) ni había tantas decapitadas, desmembradas… ahora es con más saña», agrega.” —Tomado del reportaje Un viaje a lo profundo de la prostitución: La historia de Nataly, y el hombre que la explotaba, realizado por Humberto Padgett]

Zumbaban las moscas sobre este vientre pútrido [Al rededor de la literatura —en un sentido amplio— los lectores revolotean también / Ávidos de representaciones que reivindicar / El centro de ello son las luchas en defensa del tipo de imágenes para decir el mundo / Luchas sobre cuáles serán las que prevalecerán / Si aquellas que intenten disfrazar la contundencia de los hechos / O aquellas que tratan de describirla a detalle / Las que imaginan dulces mañanas de verano, sin esperar la complicidad de la versión de la naturaleza a la que esté adscrito quien mira]

del cual salían negros batallones [El mal, escrito en una combinación de alejandrinos y octasílabos, sugiere este forzamiento / Control de lo que se le dice a la amada / ¿Recuerdas? / ¿Aquellas moscas?]

de larvas que manaban como un líquido espeso [De Bataille: Las moscas permanecen, iguales a sí mismas, como las olas del mar. Esto, aparentemente, es forzado; un biólogo separa esta determinada mosca del enjambre, basta para ello un toque de pincel. Pero ella separa para él, no para las moscas. Para separarse de las otras, sería necesaria a la «mosca «la fuerza monstruosa del entendimiento y entonces ella se nombraría, haciendo lo que el entendimiento hace con el lenguaje, que funda la separación de los elementos y al fundarla se funda sobre ella, en el interior de un mundo formado por entidades separadas y nombradas. Pero en este juego el animal humano encuentra la muerte: precisamente la muerte humana, la única que espanta, que hiela, pero sólo al hombre absorbido en la conciencia de su desaparición futura, en cuanto ser separado e irremplazable; la única verdadera muerte, que supone la separación y, por el discurso que separa, la conciencia de estar separado.]

por aquellos vivientes andrajos.

 Todo aquello descendía y subía como una ola, [Iguales a sí mismas como las olas del mar /  tempos fugit virgilianos, que el autor coloca en bandeja para su amada —a Jeanne Duval están dedicados los primeros poemas de Las flores del mal como contraposición venida de una oscura tradición que el amor romántico no podría negar del todo, y que es un preámbulo para un moralismo que se acerca al objeto de su deseo]

o se lanzaba chispeante

se hubiera dicho que el cuerpo, hinchado por un aliento vago, [Baudelaire llamaba a Jeanne Duval, La Venus negra / Ambos contrajeron sífilis / Antes de Duval, Baudelaire había conocido a Sarah, una prostituta judía a quien llamaba La Louchette La Bizca / Se dice que fue ella quien le transmitió la enfermedad / Una noche en que estaba con una horrible Judía, como un cadáver tendido junto a otro, pensaba, al lado de aquel cuerpo vendido, en esta triste belleza de la cual mi deseo se priva.]

vivía y se multiplicaba. [Muy probablemente fue Baudelaire quien le transmitió la sífilis a Sarah]

 [“Mujeres y niñas de rostros y nombres anónimos viven y mueren bajo la esclavitud que nunca se abolió y que sigue ahí, a la vista, no en pueblos enterrados bajo las fronteras asfixiantes del sur o del norte, sino a pocas cuadras de la Cámara de Diputados, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el Palacio Nacional o la Catedral Metropolitana.” —Tomado del reportaje Un viaje a lo profundo de la prostitución: La historia de Nataly, y el hombre que la explotaba, realizado por Humberto Padgett]

Y este mundo producía una música extraña [¿Ofrenda exculpatoria de un machismo errante? / Memento Mori que tiene origen en un clasicismo como justificante formal]

como el agua que corre y el viento [Recuerda que puedes morir desde un humanismo que se construye en la adquisición perceptiva de la podredumbre / Una subversión que Baudelaire habría cumplido, con los ojos puestos en la modernidad]

o el grano que un ahechador con movimiento rítmico [Detención en el fracaso de los cuerpos / En la reconstrucción morbosa de la mirada / Un nuevo tipo de estética revela la promesa que el lector presiente / En la mirada moral acerca de aquello que es efectivo en la imagen, justo porque es un deseo que se oculta tras la cara de una belleza que nunca puede completar el placer verdadero]

agita y voltea con su criba.

 

Las formas se borraban y no eran más que un sueño,

un esbozo tardo en aparecer [Es por ello que la invisibilidad se sugiere / Lo que nuestra moral completa en el cuerpo que se desintegra paulatinamente / Si dirijo los ojos de la amada al memento mori, es porque esa política conviene / Porque aquello que no ve, hace que lo visible que respondería a una moral de lo verificable, sea sopesado de otra manera]

en la tela olvidada, y que el artista acaba

sólo de memoria. [Baudelaire dice en el estudio que le dedica a Théophile Gautier / es un privilegio prodigioso del Arte que lo horrible artísticamente expresado deviene belleza / ese es el nuevo tipo de estética que si bien es una recreación inversa, aunque consecuente con aquella visión petrarquista que trasciende el amor pagano para reivindicarlo en una elevación del espíritu / El sostén del nuevo mercado de la carne que hoy es el ideal secreto de todo tiempo libre]

 [“Llegan a dar hasta 50,000 pesos (unos 4,500 dólares) para que ellas acepten la mercancía y la revendan: ‘chochos’ (metanfetaminas), marihuana y cocaína en piedra», revela Sonia, una sexoservidora del Distrito Federal. / Sonia afirma que ella se ha mantenido al margen de ese negocio por sus «principios morales»; en cambio, está enterada de compañeras que aceptaron y después desaparecieron sin dejar rastro.” Tomado de Prostitutas en México son víctimas del ‘narco’  realizado por Por Gardenia Mendoza Aguilar. La Opinión, Los Ángeles, USA]

Detrás de las rocas una perra inquieta

nos miraba con ojos enfadados, [Casi lo puedo imaginar riéndose, advirtiendo que ese es apenas el comienzo de un largo tránsito por la vida descarnada de las formas débiles, de vidas oscurecidas por la segregación y el odio / Una especie de advertencia para escandalizar]

espiando el momento de recuperar en el esqueleto

el trozo que había soltado. [Dice J.-D. Hubert en L´estétique des Fleurs du Mal. Essai sur l´ambiguïté poétique / Encontramos un género de ironía en este poema. La ironía proviene, de una parte, de la comparación entre el animal en descomposición y el amor, y, de otra, de ciertas alusiones religiosas que sirven para describir la carroña. La primera de estas ambigüedades aparece desde el comienzo del poema: Les jambes en l´air…”]

 

Y, sin embargo, tú serás igual que esta basura, [Tú, precisamente tú]

que esta horrible infección, [Que soy yo]

¡estrella de mis ojos, sol de mi naturaleza, [Mis ojos / Mi naturaleza / Aquello que desde mi romanticismo, que quería morir con la prosa de Stendhal, y que Flaubert intenta también matar, y que quiere morir también con mi poesía, sigo atesorando al borde del ridículo / Más acá de lo real que somos incapaces de ver, porque estamos tan interesados en la corrección de las frases / En la estructura de las rimas]

tú, mi ángel y mi pasión! [¡Tú!]

[“–¡Y como te niegues, te parto tu madre! ¡Y como te largues o me denuncies te mato y si no te encuentro, mato a tu familia! ¡Puta, puta! ¡Nadie les cree a las putas, como tú!– rugía El Güero a quien los diablos le poseían la lengua cada 15 minutos. Luego parpadeaba sin control y desbocaba en una golpiza. A migajas, las conversaciones con las otras esclavas de San Pablo le dejaban claro que su padrote, uno de los más connotados en el rumbo, cumplía las amenazas.” —Tomado del reportaje Un viaje a lo profundo de la prostitución: La historia de Nataly, y el hombre que la explotaba, realizado por Humberto Padgett]

 ¡Sí! tal tú serás, oh reina de las gracias, [Aquel que señala, es señalado / Observar en las particularidades esa contradicción / Aquellos beneficios que incluso diera la aparente posición intelectual de quien le explica a la amada las contradicciones del mundo, serán negados de algún modo / Walter Benjamin dirá de Baudelaire que la prostitución para él es es la incitadora de la imaginación en las ciudades / Esto implicará una igualación mercantil del alma, lo que se traduce en la potencia de desigualdad del capitalismo en su concentración patriarcal de la utilidad]

después de los últimos sacramentos,

cuando vayas, bajo la hierba y las fértiles florescencias,

a enmohecer entre las osamentas. [Sin embargo algo es redimido / Aquel cuerpo putrefacto dará pié para hablar de una degradación de los valores en aquella potencia que retoma su naturaleza negada, en tanto regresa, mediante la paulatina invisibilización de la materia, como belleza que sólo puede percibirse si a la vez su transmutación se evidencia]

Entonces, oh belleza mía,

di a los gusanos que te comerán a besos, [Benjamin hace énfasis en la mirada de la puta como la de alguien que observa la ley por debajo, pero a la vez ofreciéndose, tal cual el poeta bohemio, haciéndose pasar por un paseante, oferta las calidad de su mirada a las reglas del capital / Son quienes nos desean, aquellos que a la vez intentarán cumplir el proceso / Una mirada que bien vale la pena redefinir para crear todo un andamiaje de relaciones nuevas / Justo como Baudelaire concibe espacios de relaciones de reciprocidad política con el Estado en las que los creadores sean capaces de sostener su incapacidad para producir bienes materiales de circulación similares a los de la producción industrial de la época que amenaza con cubrirlo todo]

¡que he guardado la forma y la esencia divina [Bourdieu, en Las reglas del arte, observa algo similar al referirse a la equivalencia de posturas que Flaubert y Baudelaire / La autonomía de los campos moderna dependerá de ello / La idea de Secretarías de Estado que estén dedicadas a velar los intereses culturales establecen esta relación de reciprocidad / Casi una confesión / Baudelaire es, en términos muy inmediatos / Muy de anotación improvisada / La prostituta que se observa a sí misma en la degradación / En aquella negación de las aspiraciones a una belleza simple, enfrentada a aquella otra belleza que paulatinamente se vuelve una repulsiva masa informe…]

De mis amores descompuestos!

 [Hacéis que se / avergüence de sus hijos con vuestra conducta (¡que, / por mi parte, yo venero!); vuestra prostitución, ofreciéndose / al primer recién llegado, ejerce la lógica de / los pensadores más profundos, mientras vuestra / exagerada sensibilidad colma la medida de la estupefacción / de la propia mujer. ¿Vuestra naturaleza es / más o menos terrestre que la de vuestros semejantes? / ¿Poseéis acaso un sexto sentido que nos falta? / Cantos de Maldoror. Isodore Ducasse]

 

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César Cortés Vega (Mx). @cesarcortesvega Algunos de sus libros publicados son Abandona Silicia (novela), espejo-ojepse (noveleta experimental), Periferias y mentiras. Textos sobre arte, banalidad y cultura (ensayo). Poemas suyos han sido publicados en las antologías San Diego Poetry Annual 2013, Paraguas para remediar la soledad, Siete de la poesía, Ecos de la imagen, poesíacero, Región de ruina, entre otras. Ha compilado los libros Textos postautónomos, Citas caníbales y Anti/Pro canibalia. Coordina la publicación Ágora Speed; postliteraturas  y Cinocéfalo (http://agoraspeed.org/). Ha presentado obra visual en México, España, Japón, Irlanda y Dinamarca. Es director editorial de Telecápita. http://cesarcortesvega.com

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Los Campos Del Dolor , Proyecto de Arte Vivo

Campos-Del-Dolor-Retrato-por-Herani-Enriìquez

Los Campos Del Dolor es un proyecto de Arte Vivo del Artista Mexicano Lechedevirgen Trimegisto, Que Enfocado En La Sanación Personal y Colectiva, Combina Medicina Tradicional, Taumaturgia y Arte Contemporáneo, Basado e Inspirado en la Vida y Obra de José De Jesús Fidencio Síntora Constantino «El Niño Fidencio» Curandero y Taumaturgo del Desierto de Espinazo, Nuevo León.

Los Campos Del Dolor contempla la realización de actos efímeros que se debaten entre los límites de las artes escénicas, teatro de vanguardia, arte del cuerpo, performance art, artes visuales, espiritualismo y la vida misma, así como la creación de una línea de productos naturales que rescatan recetas y procesos de la herbolaria, la cosmética y el esoterismo: jabones, pomadas, ungüentos, cremas y remedios de todo tipo para el cuerpo y el alma.

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Soy Felipe Osornio, conocido como Lechedevirgen Trimegisto, y estoy preparando lo que corresponde a una nueva etapa en mi trabajo, inspirado en Espinazo, pueblo perdido en el desierto del norte del país, y lugar del curandero más famoso de México, El Niño Fidencio. Espinazo es conocido como “El Campo Del Dolor”, referencia por la cual este proyecto toma su nombre.

Las piezas van encajando.

¿Cómo llegué a esto? Llevo cerca de 6 años de intenso trabajo principalmente en el mundo del arte de performance, lo cual me ha enriquecido con momentos maravillosos y de mucho aprendizaje y crecimiento personal, a la par de crisis, decepciones, mal de amores y traiciones.  Después del camino recorrido puedo decir que lo que menos me gusta del Arte son los Artistas. Siempre he tenido la necesidad de emplear mi creatividad para modificar mi alrededor, quizá ese es mi deseo más profundo, o al menos lo era cuando niño y con más fuerza en mi adolescencia: cambiar el mundo, cambiar Mi mundo.  Puse toda mi energía en el arte. Descubrí el poder transmutador del performance, me quedé ahí. Comencé haciendo piezas muy extrañas, con mucho coraje, transgresoras. Avancé y maduró mi trabajo, creé mi Inferno Varieté, mi proyecto más reciente, crucé el mundo con él, por fin logré comunicar, conectar con el público.

Un día soné con el Niño, me visitó en el plano de lo onírico para extirparme un tejido luminoso en forma de neurona, abriendo el costado de mi oído derecho con una navaja para afeitar. “Padezco” de una enfermedad llamada Glomeruloesclerosis focal y segmentaria, que aqueja mis riñones y que los doctores no han descubierto su etiología o posibles causas ni cura. A partir de ese sueño mi salud mejora. Decido dejar entrar al Niño a mi vida, mi obra se convierte en un constante homenaje a su nombre.

Lo Que En Tu Nombre Va, En Tu Nombre Es.

Tengo 24 años, soy Licenciado en Artes Visuales, vivo con mi novio Sorshamn Lara y tenemos un perro llamado Pulque. No tengo trabajo, estoy desempleado. Mi título de licenciatura, donde pasé 4 años de mi vida no sirve para casi nada. En México el arte es un hobby, un pobre entretenimiento a lo mucho. No hay dinero para quienes decidimos dedicarnos a tan loable labor. Para poder llevar acabo mi trabajo artístico se han combinado los esfuerzos de mis seres queridos, mis padres, mi pareja, mis amigos, he sido beneficiario del Programa de Estímulos a la Creación y Desarrollo Artístico (PECDA) en el 2014 y me han otorgado el premio a la juventud en 2015, he dado talleres de performance, de cultura drag, incluso de tarot. He tenido que aprender a realizar productos naturales para poder vender jabones, cremas, exfoliantes y hasta sales de baño, todo artesanal y natural, incluso he creado jabones de Zoquetito, con el lodo del charquito que se encuentra en Espinazo, donde el Niño realizaba sus curaciones y sanaba leprosos y endemoniados, he comenzado este negocio en el nombre del Niño y todo lo que gano lo ahorro en su altar, en mi casa, destinado a este nuevo proyecto de los “Campos Del Dolor”.

En pocas palabras el plano material de los artistas en mi país está destinado a la frustración y la precariedad. No me quejo, es lo que es. No todos tenemos el privilegio de ser Marina Abramovich o Demian Hirst. Pero como dice el Niño “No son pobres los pobres, ni ricos los ricos, solo son pobres los que sufren un dolor”.

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Un Camino Espinozo.

A pesar de toda esta precariedad y desventajas, yo, así como muchos de mis colegas, decidimos continuar intentando realizar arte sin morir en el intento. Y a pesar de tener tanto en común, la empatía y la humildad escasea y abundan los egos, las traiciones, los abusos de poder, los gurús, las vacas sagradas, los que explotan, los que son explotados, los que buscan ser el centro de atención, la fama, la riqueza, el “éxito”.

No existe una “comunidad artística”, sólo un mundo del arte lleno de víboras y alacranes. Es triste pensar que, en un mundo tan herido, el espacio del arte, el que uno esperaría que se mantuviera fuera de toda esta porquería, es uno de los más contaminados.  A mí ya no me importa la historia del arte. A pesar de todo esto he podido encontrar la fuerza para continuar, para volver a confiar en mi trabajo y en mi labor en el mundo, esa fuerza hoy se llama Fidencio.

 Si JFSC contigo, quién contra ti?

¿Por qué Fidencio? Siempre rechacé el culto al catolicismo instaurado en mí por la escuela, la familia y la sociedad, pero nunca me consideré ateo. Me considero una persona en continuo crecimiento espiritual. Para mí, el arte es muy similar a la brujería. La Figura Del Niño Fidencio es para mí, la máxima expresión del –Artista-, Fidencio transformó Espinazo, hizo posible milagros y curaciones, reparó la vida de personas desconocidas, brindó un nuevo significado a lugares conocidos por todos en Espinazo como el Cerro de las Cruces, el Pirulito e incluso su propia casa, creó nuevos espacios como La Charca o el Cementerio del Pueblo, tenía una puma chimuela llamada Concha con la que asustaba a la gente con tal de curarla, sabiendo que Concha no les haría daño, estaba libre de malicia, lleno de humildad, nunca cobró por su trabajo, lo regalo a todos y todas, él sabía que los milagros no los hacía él, sino que ocurrían a través de él.  Su cuerpo cambiaba, de pronto era gordo, luego flaco, siempre feliz, siempre triste. Así deberían ser los artistas, transformando su alrededor sin segundas intenciones, desde el espacio de la humildad y el amor, y no del ego y el narcisismo, con el único fin de curar o de ayudar a curar, de sanar.

Arte Vivo

He decidido dejar de nombrar mi trabajo como “arte de performance” pues concibo que mi propuesta debe ser entendida como algo parecido a “arte expandido” o en las palabras que yo he escogido “Arte Vivo”, se trata de un proyecto que planeo llevar acabo de ahora en adelante que no conoce limitaciones, esquemas o reglas. Estoy cansado del mundo del arte en sus formas más convencionales, me ha decepcionado en muchas ocasiones, aquellos que una vez sostenían sus ideales y buscaban el cambio y la revolución hoy se encuentran en un espacio de comodidad absoluta, sin tomar riesgos, viviendo de manera hipócrita siendo incoherentes entre su forma de actuar en el mundo y los discursos que proyectan. He dejado de admirar artistas, y he puesto mis ojos en un espacio mucho más lejano, que me inspira y me llena de la alegría de vivir, se trata del espacio de la sanación, de la taumaturgia, el arte de hacer posible los milagros, siendo más concreto: he puesto mis ojos en la figura del Santo Niñito Fidencio Síntora Constantino, porque su vida y su obra se parece más a lo que yo entiendo como –artista- que a quienes abundan en el triste mundo del arte actualmente. Mi trabajo consistirá en unir aquel Espinazo y sus historias, pueblo sagrado suspendido en el tiempo, y las historias contemporáneas, que se entretejen con tal de luchar contra la enfermedad, la destrucción, la violencia y la crueldad humana, situaciones en las cuales se ahoga el mundo frente a nuestros propios ojos. ¿Cuál es la finalidad de todo esto? No lo sé, pero iré descubriéndolo en el camino

Las primeras presentaciones han sido anunciadas de la siguiente manera:

Campos Del Dolor

Proyecto de Arte Vivo de Lechedevirgen Trimegisto

Tríptico Del Dolor

Leprosos / 14 de Enero de 2016

Deslenguados / 21 de Enero de 2016

Endemoniados/ 28 de Enero de 2016

Recepción 19:30hrs, inicio 20hrs.

Entrada gratuita. Foro Escénico del Museo de la Ciudad de Querétaro, QRO, México.

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Más información:

www.lechedevirgen.com

https://www.facebook.com/camposdeldolor/

https://www.facebook.com/lechedevirgen/

lechedevirgen_trimegisto@hotmail.com

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