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«Self- Portrait of A N Y O N E» – por Lucas Roger

Self- Portrait of A N Y O N E es una obra en plataforma Tumblr en la que el artista reflexiona sobre la paradoja del anonimato en la era de la hipervisibilidad.

Lucas pregunta en el encabezado de su página Do you know this person? a la vez que obsesivamente presenta fotografías de un personaje que muta entre identidades y géneros, que exhibe su cuerpo y mediatiza su intimidad sin permitirnos conocer nada de él.

 

Puedes ver la pieza completa aqui: http://lucrrrr.tumblr.com/

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Neil Harbisson. Escuchar en colores

Neil Harbisson ha visto en blanco y negro desde que nació, debido a la acromatopsia: daltonismo total. Sin embargo, desde los 21 años, literalmente escucha los colores, gracias a un dispositivo que desarrollaron Adam Montandon (ingeniero informático) y él. El eyeborg, al estar conectado directamente en su cerebro y permitirle percibir estos estímulos, se ha vuelto parte de su cuerpo, al grado que Harbisson se afirma como el primer cyborg reconocido en el mundo, pues se le permitió ser retratado en su foto de pasaporte con él.

   Desde entonces, Neil Harbisson está rodeado de sonidos y, sobre todo, de música: el desarrollo constante de sus sentidos hace que relacione no sólo los colores con notas musicales, sino los tonos y sonidos del ambiente, con colores específicos, al grado de incrementar la capacidad de su eyeborg para percibir inclusive aquellos colores que una persona común no puede.

De esta manera, la Cyborg Foundation promueve y ayuda a devenir ciborg, para ampliar las capacidades y, por lo tanto, el conocimiento. Como dice el propio Neil: dejemos de hacer aplicaciones para celulares y hagámoslo para nuestro cuerpo.

CYBORG FOUNDATION – Listening to colours from Rafel Duran Torrent on Vimeo.

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Tutorial para chat gay, ciberperformance por Felipe Rivas San Martín

Texto y obra: Felipe Rivas San Martín

El volumen 1 de La Historia de la Sexualidad de Michel Foucault, significó una enorme revolución en la manera en que se pensaba la sexualidad contemporánea. Desde entonces, las identidades sexuales humanas han comenzado a ser vistas ya no como esencias biológicas o psicológicas, sino como el efecto de relaciones de poder enmarcadas en contextos históricos específicos. El ejercicio audiovisual sigue esa línea foucaultiana al interrogar los modos de producción de subjetividad sexual (la subjetividad gay) en el contexto actual de la globalización e hipertecnologización de las comunicaciones.

   Las sexualidades marginadas aún no acceden de manera igualitaria a los espacios de representación tradicionales (televisión, mercado, instituciones, sitios públicos). Por lo tanto, aprovechan el surgimiento de espacios virtuales como modos de expresión y relación. Ese es el caso de los chat gay. La propuesta de video consiste en el registro de una sesión de chat o cibercharla (conversación escrita entre dos o más personas de forma instantánea y teniendo a la red de internet como soporte). La sesión fue registrada en formato video gracias al uso del programa Camstudio, que transforma la imagen que aparece en la pantalla del ordenador en un producto audiovisual independiente. Este tipo de programas computacionales es usado habitualmente para crear tutoriales virtuales que enseñan a usar diferentes herramientas digitales.

   Adicionalmente, el experimento digital (que se denominó Ciberformance) explora irónicamente la producción de esa subjetividad contemporánea vinculada a cuestiones como el reforzamiento de estereotipos y roles socio-sexuales y de género (masculinidad/feminidad), la discriminación, el clasismo, el racismo o la vinculación de lo gay con modelos económicos neoliberales, elementos que se despliegan habitualmente en la relacionalidad virtual de los chat.

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Felipe Rivas San Martín (Chile, 1982) Es artista visual, crítico y activista de la Disidencia Sexual (queer). Licenciado en Artes Visuales en la Universidad de Chile. Su trabajo se centra en el traspaso y desplazamiento de soportes, la producción de subjetividad contemporánea y la relación entre la imagen virtual, las nuevas comunicaciones y las técnicas tradicionales de representación como la pintura. Ha cumplido un rol protagónico en la conformación de una intensa escena de la Disidencia Sexual en Chile, que cruza el arte, la política y la crítica en tensión con las hegemonías culturales de sexo y género. Es fundador de la CUDS (Colectivo Universitario de Disidencia Sexual), donde participa desde 2002. Fue editor de la revista Disidenciasexual.cl durante 2009. Dirigió la revista de estudios queer sudamericana Torcida, en 2005. Actualmente desarrolla una investigación sobre Arte y disidencias sexuales en los años 80 en Chile, en un proyecto de la Red de Conceptualismos del Sur y el Museo Reina Sofía de Madrid.

Puedes ver más de su obra aqui: http://www.feliperivas.com/

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Ciborg DIY: Quimera Rosa

Partiendo del cuerpo como plataforma de intervención pública, Quimera Rosa tallerea prácticas de creación de dispositivos que se vuelven extensiones sensibles, las más de las veces, sonoras, sensuales y sexuales.

Por medio del arte, el BDSM, la ciencia y la tecnología, juegan, performan en la construcción de subjetividades, no sólo propias sino de las personas que se incluyen en sus performances y talleres, liberando además la información necesaria para compartir, como en un akelarre virtual, las construcciones que realizan en términos multidisciplinarios.

Por ejemplo, el BodyNoise Amp (http://quimerarosa.net/bodynoiseamp), es un pequeño dispositivo que permite amplificar la electricidad corporal incitando a tocar al otro (friccionarlo) y hacer evidente ese contacto por medio de sonido que, además, transgrede la relación íntima, relacionada al ámbito privado, para hacerla pública.

El uso de Low-Tech y de código abierto permite que dicho instrumento sea reproducible fácilmente, promoviendo así la creación propia, y quizás desde casa, de un «cuerpo como instrumento sonoro post-género».

La Violinista [extract] from Quimera Rosa on Vimeo.

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«Electrode», por Dani Ploeger

Electrode es un performance realizado por el artista Dani Ploeger en el que son usadas, a manera de partitura, las gráficas que representan las contracciones de esfínter que un sujeto masculino anónimo tuvo al llegar al orgasmo durante un experimento. Ploeger las usa para crear una pieza sonora, un performance en donde haciendo contracciones con su ano, intenta imitar el patrón que el éxtasis de ese otro individuo dejó registradas.

   De esta manera, Dani Ploeger juega con un falso orgasmo que intenta recrear una duplicación corpórea.

dani ploeger – ELECTRODE (2011) from Dani Ploeger on Vimeo.

11.48pm Ángel&Cristina

por Citlalli Vallejo

Cristina miraba la fotografía de Ángel, el chico de Colima que había conocido desde hace 7 años por un chat. Nunca lo había visto en persona, pero sabía que él era la persona por la que ella se levantaba todos los días. “Conéctate” repetía mientras retocaba su fotografía para sus perfiles virtuales.

Ángel dice: Hola

Cristina dice: Justo en ti pensaba ¿Qué tal?

Ángel dice: ¿Bien?

Cristina dice: Niño, no me gusta verte así, daría todo por hacerte feliz

Ángel dice: Lo sé, necesitamos hablar de eso

Cristina sintió un vuelco en el corazón, ¿y si él la amaba tanto como ella lo hacía? Preparaba en su mente una lista de palabras cariñosas hacia aquel chico que le había robado el corazón. Tenía treinta años y sabía que al conocerse se casarían, aunque a ella le gustará la trova y a él el rock pesado.

Ángel dice: Creo que ha llegado el momento en que seas sincera y me digas, ¿qué sientes por mí?

Cristina dice: Tú primero

Ángel dice: ¡Con un demonio! No es un juego, Cris

Cristina dice: Te amo

“Ángel se ha desconectado”

“Será que siempre que me enamoró dios dirá ‘vamos a romperle el corazón’ y habrá risas entre los ángeles, porque Ángel, era eso uno de los ángeles de dios en mi vida y…” Entró al baño por la navaja, redactó un mail que quién sabe qué tanto diría, pero finalizaba con un “Insensible, superficial y hueco, pero aún así…te amo”.

Se sentó en el piso, dispuestas las venas para ser cortadas como fotografías viejas que al romperse borran malos recuerdos “Espera”. A penas se rozó con la navaja cuando la aventó.

«¿Y por qué he de creer en el amor? Tengo amistades ocasionales, un empleo regular y un hobbie que se ha hecho pasión» giró a ver su colección de envolturas de jabones. «Estoy bien y no necesito que una máquina trastorne mis sentimientos». Tomó la computadora junto con todos sus cables y los aventó a la carretera. «Total, mi trabajo nada tiene que ver con las computadoras fuera del horario laboral». Sonrió, y se puso a limpiar la casa.

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La cámara cyborg

por Zoé Adam

Si recordamos a Virginia Woolf, una cámara propia es un lugar donde una mujer puede crear su identidad, es decir un lugar privado, íntimo, hecho para que una se represente y se invente. Una cámara cerrada ante las violencias de género del mundo.

    Si escuchamos a Roland Barthes, la cámara lúcida es otro dispositivo que permite pintar el mundo de la manera más fiel posible al “real”, al “natural”, términos que deben entenderse aquí como “lo tangible”. En La Cámara lúcida, obra epónima publicada en 1980, Barthes relaciona el sistema renacentista de representación del mundo con la aparición de la fotografía: ambos capturan la luz para representar las cosas, ambos funcionan con una cámara, y ambos van contestando al deseo de reproducir una copia exacta del mundo. De hecho, con su representación tan realista de las cosas, la fotografía provocó una verdadera crisis de la pintura: desde aquel entonces, su papel no pudo ser más el de reproducir el mundo.

    En cuanto a Donna Haraway, ella no habla de cámara. De toda la complejidad de su ser cyborg, mantendré aquí la idea de desdibujar las fronteras, más particularmente entre lo real y lo irreal así como la de mezclar lo humano con la tecnología hasta una nueva identidad. Mezclando sendos conceptos, podemos llegar a una definición cyborg de algunas identidades y prácticas fuera de las normas de género.

espejo

    En 1928, Claude Cahun realizó su Autorretrato con espejo. En esta fotografía, se ve a la artista con un corte de pelo muy “masculino” y con una chaqueta a cuadros, con la cara rozando un espejo. Así, se ve a la artista y a su doble. Sí que la artista es lesbiana, y sí que eso importa. A través de sus autorretratos, Claude Cahun expresa una identidad alternativa: lesbiana, masculina, y a veces también femenina. Su identidad es ante todo una mascarada que va viajando sucesivamente entre distintos géneros y personajes. Claude Cahun vivió sus identidades día tras día, llevando sus máscaras por la calle. Entonces, el dispositivo fotográfico le permite dar mayor existencia a su identidad transfeminista. La sucesión de autorretratos debe verse como un todo continuo, da una memoria a la fluidez de su identidad. La obra fotográfica de Cahun es el único testigo para saber, hoy en día, lo que fue su existencia.

    Ahora, cabe relacionar todo aquello con las ideas de Roland Barthes. El instante fotográfico permite decir “eso ha sido”. La relatividad de esta afirmación no oculta el hecho de que la creencia del espectador delante de una fotografía, su primer pensamiento, no es más que el “eso ha sido”. Sí que eso existió en un momento pasado, y sí que eso fue lo “real”. Es cierto que prácticas como los fotomontajes no representan una acción vivida. En cambio, sí que representan y encarnan cierto real, no tangible, sino que gozan de su existencia alternativa. Entonces, para volver a Claude Cahun, la dimensión genderfluid de su existencia depende en cierto sentido de la tecnología y de la cámara fotográfica. Las fronteras del género se encuentran desdibujadas por la tecnología y la fotografía… Aquí está el principio de una existencia cyborg, una dimensión más allá de lo tangible, más complejo que la mera realidad del cotidiano.

    Pero no sólo la identidad pone de relieve un proceso y una existencia cyborgs (¿pueden confundirse ambos conceptos?), sino también su relación con Suzanne Malherbe. La fotografía necesita un sujeto retratado, y también a alguien que manipule el objetivo, que elija el momento y que vea la escena que estará memorizada. Detrás de la fotografía, se revela su amante. Se podría hablar de una relación lesbiana en “negativo”, sobreentendida por el mecanismo fotográfico. Porque la historia guarda el silencio sobre el hecho de que las fotografías de Cahun son el resultado de un trabajo común con Suzanne Malherbe, la obra resultado de ambas personas. La tecnología, de manera sutil, permite dar una representación de una relación afectiva/sexual desviante de lo hetero-hegemónico. Una representación cyborg.

    Otro ejemplo permite echar un vistazo sobre las posibilidades cyborgs dentro de las relaciones. Con respecto a ello, es reveladora una de las performances de María Llopis ya que da muchos pasos adelante a las prácticas de Cahun. En 2011, para Meat/ing in the internet, María Llopis hizo sexo en línea y en público, con otras personas vía unawebcam. Se trataba de representar a la vez actos sexuales en línea, y también de reflexionar sobre el post/porno y su economía, produciendo y consumiendo porno en un mismo instante. La interactividad es la característica sine qua non del web 2.0. Esta misma interactividad sirve para dar a luz a nuevas formas de sexualidades y nuevas prácticas que no podrían ser sin la tecnología. El Internet es el médium cyborg que da lugar a nuevos espacios y a nuevas posibilidades, a realidades alternativas y subversivas, y, en resumidas cuentas a realidades cyborgs. Se desdibujan los límites del tangible, se “in-definen” las fronteras entre lo tecnológico y lo humano, entre lo identitario y lo protésico.

    Lo cierto es que Donna Haraway no podía adivinar las evoluciones de la tecnología. Por lo tanto, las aplicaciones y los ejemplos de vidas cyborgs, las relaciones cyborgs o prácticas cyborgs son numerosas. Desde el dildo con componentes electrónicos, pasando por una prótesis dental hasta las modificaciones corporales de la artista Orlan; desde unas prácticas cyborgs en línea hasta unas vidas híbridas, los posibles abiertos por la tecnología son infinitos y permiten volver a politizar/pensar/imaginar nuevos cuerpos y nuevos cotidianos… En pocas palabras, nuevas vidas fuera de los conceptos binarios. A ver hasta qué punto la consciencia de un@ consigo mism@, en cada uno de sus actos y pensamientos, permite llegar a una vida mezclada con lo artístico. A ver también porque sigue tratándose de borrar las fronteras para abrir los posibles de la identidad y del pensamiento, cómo una estética de la existencia (para citar a Foucault) podría definirse en términos de vida cyborg.

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zoeZoé Adam es una estudiante francesa en Doctorado de Historia del Arte bajo la dirección de Dra. Marie-Hélène Bourcier cuyas investigaciones hacen hincapié en las cruces entre el activismo queer, las prácticas artísticas y la vida cotidiana.

La naturaleza del cyborg y la cyborg-cultura

Por Fabiola Hidalgo

La naturaleza del cyborg y su proyección a nivel cultural – tanto como su presencia ideática- ha evolucionado para concretarse en un avatar. La cibercultura trajo consigo el desarrollo del mundo virtual para mezclarse con el mundo orgánico. La cultura, entonces, representa el punto de encuentro entre lo orgánico y lo artificial. Cuando pensamos en cyborg, pensamos en tecnología. Vivimos en una sociedad donde la presencia tecnológica sigue ampliando su terreno; nos encontramos en un mundo en convivencia con lo tecnológico. ¿Por qué prevalece en el ser humano un gran interés por desafiar los límites de lo orgánico para involucrarse con lo artificial?

   La tecnología es una creación humana, esto significa que podemos afirmar que no es una creación de la naturaleza, por lo tanto la tecnología se sostiene básicamente de principios culturales. Incluso, si aceptamos (con Marx) que es sólo en las culturas humanas que encontramos la construcción y la invención de las máquinas ¿significa esto que la tecnología no es más que un hecho de la cultura? ¿Es únicamente una extensión de las capacidades de la cultura, o es únicamente una explotación de fenómenos físicos determinados (como la potencia del vapor que explota la combustibilidad de los minerales, la energía nuclear o la fusión de átomos)? Un poco de reflexión mostrará que la tecnología es a la vez física (como la naturaleza) y un invento (como la cultura). La tecnología no ‘pertenece’ exclusivamente a ninguna esfera.i Esto sugiere que tecnología y naturaleza no son mundos antagónicos, ya que cualquier creación tecnológica es una extensión humana y por lo tanto de la naturaleza.

   Para Katherine Hayles: “La cultura ha quedado indisolublemente ligada a sistemas tecnológicos complejos y sistemas ambientales. El mismo término cyberculture sostiene algo como lo siguiente: no una cultura separada de la tecnología sino una en que estas esferas se fusionan”.ii Generalmente se hace la distinción entre tecnología, naturaleza y cultura, sin embargo, la naturaleza ha extendido sus posibilidades a lo tecnológico y el humano es el intermediario. La confluencia entre cultura y tecnología ha alterado el sentido del lugar de la humanidad entre el orden natural y el divino. En los últimos siglos existen hipótesis y experimentos relativos a proporcionarle vida a las máquinas.iii Si la cuestión es extender las capacidades humanas, ¿hasta dónde llegará el desarrollo tecnológico? Naturaleza y tecnología no están separadas ¿Qué repercusiones tendrá en la cultura? Sin duda, aún queda mucho por presenciar

   Por mucho tiempo existió la distinción entre lo natural y lo artificial; dos mundos casi antagónicos. Cuando aparece el cyborg: “un organismo cibernético, un híbrido de máquina y organismo, una criatura de realidad social y también de ficción”ivse comienza a visualizar un punto de encuentro entre lo orgánico y la máquina, a manera que se desarrolla el humano, se desarrolla lo tecnológico. La naturaleza del cyborg ha evolucionado desde ser imaginado en la ciencia ficción, hasta realizado en una presencia virtual. Esta no-presencia se ve representada como un avatar en el mundo de Internet. Avatar entendido como una representación digital, generalmente humana, asociada al usuario online para su identificación.

   La comunidad online interacciona con el mundo digital por medio del avatar. Las posibilidades de la no-presencia rebasan los principios tanto corporales como sociales. Según el teórico Lev Manovich:

   Hoy nos encontrarnos en medio de una nueva revolución mediática, que supone el desplazamiento de toda la cultura hacia formas de producción, distribución y comunicación mediatizadas por el ordenador. Es casi indiscutible que esta nueva revolución es más profunda que las anteriores, y que solo nos estamos empezando a dar cuenta de sus efectos iniciales.v

   Hayles nos habla del posthumano. Post apunta a cambios y el humano apunta a la naturaleza de estos cambios. En su libro “How we became posthuman” o Cómo nos convertimos en posthumanos, nos dice que:

   Los seres humanos pueden entrar en relaciones simbióticas con las máquinas inteligentes (ya es el caso, por ejemplo, en cirugías asistidas por computadoras); pueden ser desplazados por las máquinas inteligentes (ya en efecto, por ejemplo, en plantas japonesas y estadounidenses que utilizan brazos robóticos de mano de obra); pero hay un límite en como la perfección de los seres humanos puede ser articulada con máquinas inteligentes, que siguen siendo claramente diferentes de los seres humanos en sus formas corporales.vi

   Definir lo posthumano o postorgánico responde a la mutua creación de la naturaleza y seres humanos sobreviviendo en el planeta, sobrellevando el parentesco a diferentes máquinas inteligentes, con las cuales nos entrelazamos.vii El término postorgánico evoca una reconfiguración en las formas de pensamiento sobre lo que implica ser un humano situado entre la naturaleza y la tecnología, un cambio en la presencia humana o presencia orgánica que se extiende a la no presencia o presencia virtual. Se configura una dialéctica entre ambas. Estableciendo una compleja y acelerada evolución de los sistemas de lo orgánico y lo artificial.

   El cyborg establece un punto de encuentro entre lo natural y lo tecnológico para la humanidad, así como su derivación en el avatar de Internet. La relación estrecha entre hombre y máquina está presente en diferentes aspectos, desde los avances en cirugías médicas, incluyendo sustituciones corporales, hasta en las relaciones amorosas. La tecnología digital está generando muchas propuestas a nivel sensorial y de interacción para los usuarios. El impacto del avatar está reconfigurado a la cultura y a su vez a la cibercultura, la manera de comunicarnos gira en torno a lo sofisticado que son los dispositivos; incluso en las redes sociales, el llamado selfie le ha dado un giro a las relaciones humanas y a los patrones de comportamiento.

   Asimismo, la naturaleza del cyborg y el avatar van más allá de ser una fusión entre lo orgánico con lo tecnológico. El fenómeno online o el estar conectado en Internet, responde a muchas demandas de los propios usuarios, entre ellas las de extender la memoria así como la de acortar distancias geográficas. Sin embargo, los dispositivos han extendido de manera drástica y crucial las posibilidades humanas, es decir, los dispositivos con conexión potencian y modifican los límites corporales, ampliando y transformando conceptos de espacio y tiempo, todo generado por una no-presencia o presencia virtual.

   A partir de finales del siglo XX, las ambiciones de las ciencias de la tecnología o tecno-ciencias, transforman la visión del mundo, ya que forman una alianza con el mundo digital. “De hecho, las computadoras y las biotecnologías gozan de un íntimo parentesco”. Como alega el autor de El siglo de la biotecnología, Jeremy Rífkin: «las revoluciones en genética e informática están llegando juntas como una verdadera falange científica, tecnológica y comercial, una poderosa nueva realidad que tendrá profundo impacto en nuestras vidas en las próximas décadas»viii

   Pareciera que surge un ambiente de posibilidades infinitas para el humano inmerso entre lo natural, lo tecnológico y lo virtual, pero el hablar de que los humanos estemos estrechamente relacionados entre sí por medio de la tecnología a un nivel mundial, así como el haber extendido nuestras capacidades corporales, no sugiere que la sociedad se visualice más unida u organizada, ni tampoco sugiere que se hayan considerado las consecuencias en un nivel orgánico. El acortar distancias y tener una presencia virtual, de alguna manera facilita el encontrar información sobre cualquier persona en cualquier momento. Existe una sobre-exposición de datos de cualquier individuo conectado. Así como la comunicación acorta distancias, la extensión orgánica a la virtual nos ha hecho más propensos a rastreos dentro de las mismas redes informáticas. La sociedad se reduce a códigos informáticos. “Las nuevas técnicas de procesamiento de datos, incluyendo todos los gadgets tele-informáticos y las tarjetas de crédito, están reduciendo esa posibilidad de permanecer oculto, ajeno al control, fuera del alcance de las redes de poder.”ix Tal es el polémico caso de Edward Snowdenx en Estados Unidos.

   La extensión del humano a lo tecnológico es cada vez más evidente a nivel cultural. Esto significa que de manera paulatina, las máquinas han mediado y mediarán el cómo nos relacionamos entre humanos y a su vez con la naturaleza. Dicha relación ha ido transformando y transformará las nociones de lo que conocemos como lo real y lo virtual; lo privado y lo público; lo externo y lo interno; el afuera y el adentro. Existe una especie de adaptación entre tecnología y naturaleza, en donde la tecnología se acopla y forma parte de la vida de manera paulatina y progresiva. En el libro de Nuevos Medios, Martin Lister, Jon Dovey, Seth Giddings, Iain Grant y Kieran Kelly, llegan a la siguiente conclusión:

   La tecnología consiste en un reordenamiento de las piezas ya existentes, algunas de la naturaleza, algunas de la cultura, algunas de las tecnologías existentes. Lo que une a estas partes, (…) es un flujo de energía que desvía el curso de las causas y los efectos hacia las nuevas estructuras.xi

   Esto sugiere que conforme se determinen las necesidades humanas en el campo cultural, la tecnología seguirá su paso. Se ha establecido, así, el terreno de existencia para la humanidad entre lo orgánico y lo artificial. La cultura seguirá mediando a las relaciones humanas, pero de alguna manera la extensión de la presencia corporal a la virtual está marcando el rumbo de la sociedad y al mismo tiempo transformándola en una sociedad sobre-expuesta. La naturaleza del cyborg y su evolución en un avatar representa la posibilidad de que todas las experiencias y el conocimiento humano se reduzcan a códigos o datos, así como en imágenes o videos digitales. El documentar estos datos nos habla de un excesiva, tal vez incontrolable cantidad de información almacenada en las máquinas.

   La naturaleza del cyborg se ha concretado en una cultura en que las relaciones humanas están compuestas por una parte orgánica o corporal y una artificial o virtual. ¿Seguirá siendo el principio del cyborg el estandarte para futuras generaciones tecnológicas? O, ¿Acaso llegaremos a un punto en que la dicotomía de la vida corporal y la virtual generen un conflicto para la humanidad? En cualquier caso, lo orgánico y lo artificial difícilmente se podrán ver separados.

Notas:

i Martin Lister, Jon Dovey, Seth Giddings, Iain Grant & Kieran Kelly: New media. A critical introduction. Second edition. (New York: Routledge, 2009, 325-326.

ii Ibid, 324.

iii Ibid, 317-318.

iv Donna Haraway, “A cyborg manifesto. Science, technology, and socialist-feminism in the late twentieth century”, en Simians, Cyborgs and Women (New York, Routledge, 1991): 149-181.

v Lev Manovich. “El lenguaje de los nuevos medios” (Barcelona, Paidós, 2001) p. 64.

vi Katherine Hayles. “How we became posthuman” (Chicago, The university of Chicago Press, 1999) p. 284.

vii Ibid p. 281-282.

viii Paula Sibilia. “El hombre postorgánico”. Cuerpo, subjetividad y tecnologías digitales. (Buenos Aires: FCE, 2006) p. 91

ix Lev Manovich. “El lenguaje de los nuevos medios” (Barcelona, Paidós, 2001) p. 66.

x Edward Snowden: consultor tecnológico estadounidense ex empleado de la CIA (Agencia Central de Inteligencia). En 2013 hizo públicos a los periódicos The Guardian y The Washington Post documentos clasificados como altamente confidenciales sobre varios programas de vigilancia masiva de la NSA (Agencia Internacional de Seguridad).

xi Martin Lister, Jon Dovey, Seth Giddings, Iain Grant & Kieran Kelly: New media. A critical introduction. Second edition. (New York: Routledge, 2009), 405.

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Fabiola Hidalgo. fafille@gmail.com

México D.F. 1984. Maestra en Artes Visuales FAD UNAM 2011-14. Especialización en Investigación sobre estudios de la imagen. Residencia de investigación en la Academia de Bellas Artes: Finnish Academy of Fine Arts, Kuvataideakatemia en Helsinki, Finlandia 2013-14. Proyectos recientes: Carte Blanche/Avoin Valtakiria nov-dic. 2013 en la galería Kaiku, en Helsinki, Finlandia y “Fotocabina ambulante” mayo 2013, presentado en el corredor cultural Roma-Condesa, Cd. de México.

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