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Una epifanía llamada Jamie

Por Antonio Marquet

Resulta un auténtico goce asistir a ver Jamie con un público entusiasta que reacciona a cada puntada; celebra cada perreada; censura o aprueba alguna afirmación álgida de los personajes. Da la impresión de que es un público que no va a Jamie por primera vez.

En el público no se ve sino a amigos y parejas que asisten a ver y a aplaudir a los actores/cantantes/bailarines de Jamie. A lo largo de la obra hay un estruendo de abanicos que se cierran para provocar un aplauso con eco. No queda la menor duda de que hemos aprendido a aplaudir de otra manera, con estruendo y mostrando además que sabemos usar el abanico.

¿Nace una estrella?

No; nace una drag. Jamie es una epifanía. De la secundaria a la pista; de la injuria a los reflectores, el público asiste a una fabulosa (en todos los sentidos) historia que conjura y aplasta la fuerte muralla de hostilidad que se levanta desde la juventud donde el padre y la vida social se encuentran bajo el sello de la heteronormatividad, de lo “masculino”. Jamie en todo momento está seguro de que más allá de esa muralla hay un futuro brillante.

Jamie se coloca en el jardín de los senderos que se bifurcan. Por el que cada uno de nosotros gays, transitamos ayer y hoy. Época difícil, donde la violencia se erige como corrector de cualquier asomo de disidencia, con un grado de dificultad extra: el silencio que rodea al sujeto gay, la falta de apoyo institucional, familiar y social, al despegue de la vida diversa, de la vida en la diversidad. Las nuevas narrativas gays informan sobre este capítulo de la vida: Por desobedecer a sus padres de Ana Clavel, La Mítika makina de Karaoke de Juan Pablo Ramos, Con la boca abierta de Odette Alonso, Tapizado corazón de orquídeas negras de Évolet Aceves. El abanico va del terror a la superación de ese periodo de la vida, con las cicatrices a flor de piel que permanecen a lo largo de la vida, porque ser gay se construye a partir de la herida.

No es casual que el examen de vocación, uno de los requisitos antes de la graduación, arroje como resultado que Jamie habrá de ser, si es, conductor de grúa, macho construido desde las etiquetas y prejuicios; macho “conductor” y “constructor” del edificio de una masculinidad represora, a cuyos planos no puede acceder, sino ejecutar. La escuela ofrece una formación con moldes; no educa, impone cartabones, maneras de ser, y descarta lo que no se ajusta a sus estrechos e inaceptables propósitos. En el caso de la jota desmecatada que quiere ser drag, el diagnóstico vacacional resulta de risa loca; es una burla. En realidad, es un dictamen monstruoso, en la medida en que permite observar la violencia que se le inflige a Jamie. La vocación no se deriva de las opciones del mundo supremachista que justamente anula la subjetividad, la agencia, el empoderamiento. En contraste, Jamie quiere un escenario, producirse, escribir sus guiones, gestionar sus performances. Es creador de sí, y de un nuevo orden; no ejecutor de órdenes.

Todo mundo habla de Jamie… ¿por qué? En primerísimo lugar porque hablan mal, murmuran de él: la opinión pública se transforma en un “todo mundo”, que es heteronormatividad compulsiva e impuesta. En ese “todo mundo” bloque aparentemente único, sin fisura, totalizante y totalizador, se habla… donde hablar significa la difusión de normas únicas para el rebaño heterosexual que sale de la primera adolescencia y debe estar dispuesto a aplastar la diferencia. Un mundo donde se enseña que “hablar” significa difundir e imponer puntos de vista genéricos. “Hablar” no es sino repetir; “hablar” es sinónimo de ejercer violencia, “hablar” no es sino descartar posibilidades. Se trata de un “hablar” sin un otro. Un hablar monológico, sin posibilidad alguna de dialogismo.

En cambio, Jamie, el sujeto que ha puesto en marcha este dispositivo peculiar de hablar, transforma, transgrede, cuestiona, adraga. Se conduce en la vida como si ésta fuera única, y tiene razón. La vida y cada uno de los instantes que la componen es única, como su graduación, como el primer show que da en el show, como la primera vez que se sube a las zapatillas rojas. Es preciso vivirla con entusiasmo, con pasión, sobre todo con convicciones personales, aunque éstas no sean compartidas por la sociedad, la escuela o la familia, en especial el padre heterosexista.

El habla de Jamie establece que una draga tiene que ser fuerte. Tiene asimismo que hacerse respetar y notar; también temer: esta es la ética vital a la que se adhiere el joven Jamie próximo a graduarse, es decir, a acceder a uno de los primeros peldaños de la vida profesional y social. Justamente es lo que la joven draga hace desde antes de pisar el primer escenario, antes de vestirse o maquillarse; de tener un nombre. Porque sin estos valores, sin esta convicción no hay draguedad.

Ser draga no va de vestirse, usar peluca, maquillarse o calzar elevados tacones. Cada una de estas acciones se ejecutan, pero se sostienen en una ética, en una modulación de espíritu, en una fortaleza simbólica. Fundamentalmente en la aguda conciencia de que hay que sobrevivir en un entorno supremachista, al que hay que cuestionar, al que hay que trangredir.

Jamie lo dice de varias formas, como cuando expresa que quiere portar los tacones más grandes… al tamaño de sus ambiciones. El tacón ajusta su altura a las miras de la draga. El mundo de los objetos está animado por la vida anímica del personaje. No al revés.

Lo más espectacular del performance de Jamie consiste en transformar ese monologismo heterosexista en dialogismo drag y multicultural. Del panóptico supremachista único, se establecen las diferentes maneras de ser, existir, vestirse. Del mundo de la imposición se pasa al mundo del derecho: Jamie lucha por su derecho a aparecer en el ceremonia de graduación en drag, y lo logra. Encuentra en la expresión de reglas rígidas, el espacio para llevar adelante su proyecto. Jamie lucha con su padre, se enfrenta a sus compañeros, en grupo y al líder persecutor. Jamie se bate con la maestra, con la escuela y, al final, los convence, los batea. La multiplicidad de los frentes en los que libra las batallas llevan a Jamie a ganar la guerra… la primera de una serie de guerras, porque ser drag, ser sujeto diverso es librar batallas y ganar guerras: una tras otra. Pero la primera batalla que libra es en diálogo consigo mismo, con esa vocecilla que le dice que no puede, que no tiene un vestido, que no sabe, que es un fracaso en todo, que lo anula. La primera justa que libra es contra la zancadilla que se pone a sí mismo y que está organizada a partir de todas las voces que en coro censuran el proyecto, el deseo de Jamie de ser drag. El programa de mano, lo dice:

Todo el mundo habla de Jamie (Everybody’s Talking About Jamie, TEMHJ) es un musical sobre identidad, resiliencia y respeto; sobre encontrarse, amarse y reconocerse por encima de los prejuicios sociales.[1]

El padre y el asco; ¿un asco de padre?

Una y otra vez, a lo largo de la corta vida de Jamie, se produce el desencuentro con un padre de por sí ausente. En el escenario, antes de la espectacular entrada en drag, nuevamente Jamie es rechazado por su padre al que nunca ve: será el último encuentro. Al padre, Jamie le da asco. Se lo dice en la puerta de su casa, en la calle. Jamie no es siquiera admitido en su casa. El padre aparece permanentemente en huida, en su casa, especie de bunker al que nadie penetra, del que nada se sabe. Rechazando su relación con la madre y Jamie. Rechazando su propia posibilidad de acceder a una paternidad, ciertamente difícil, porque no reconoce a su hijo en sus proyectos, maneras de sentir y actuar. Esto en abierto contraste con la actitud de la madre que apoya a su hijo masivamente, sin cuestionarlo. Amor y asco se perfilan.

Padre todo rechazo; madre toda apoyo. Padre persecutor; madre consentidora: y por consentidora no entiendo mimos y arrumacos, aunque estos no estén ausentes. Empleo la palabra por lo que dice: con-sentido-ra. La madre se coloca en el campo del sentido frente a un padre que se coloca en el sinsentido, en el asco, en el rechazo, en la imposibilidad de controlar su propio cuerpo. Es un padre en fuga sin lugar para acoger, sin lugar para huir… se sabe que funda una nueva familia, que será nuevamente gestor (no padre); gestor reincidente que quiere borrar y abrir una nueva era. ¿Es posible? En todo caso, el borramiento de su posibilidad fallida de paternidad lesiona a Jamie (y a él mismo al negarse uno de sus atributos, al negarse a asumir).

Jamie había vivido en una fantasía paterna. En simulacro, en un escenario creado por una madre que construía y le enviaba pantallas de su “padre” bajo la forma de regalos, apoyo, aceptación. Es cuando se desgarra esta fábula, que Jamie cae, para levantarse con mayor fuerza, con mayor impulso para crear un universo que estará bajo la égida de su madre, de la amiga de su madre y de su amiga musulmana. Bajo la protección de la mujer.

Cerrar y abrir ciclos

La preparación para el baile de graduación es la presentación social de su deseo y de su realización como drag. Sale a la vida profesional; sobre todo marca una trayectoria en el nuevo mundo que habrá de construir.

Un ciclo se cierra, así como la posibilidad de la figura paterna. Se cierra el ciclo de la educación básica para entrar a la vida social. Jamie entra directamente a la draguedad. Se ignora cómo se desarrollará a partir de los dieciséis años.

El nuevo ciclo, no lo conocemos. Es la trayectoria de Jamie en la vida adulta, profesional y marica. En el delta de la vida de Jamie madurez, jotería, salida del clóset y profesión coinciden. Las trayectorias convergen. No se trata ya de un sujeto escindido que vive en canales diferentes intimidad y vida pública. Se trata de una era que no es la nuestra, los que vivimos, padecemos y sobrevivimos en Heterolandia.

Todo el mundo habla de Jamie libreto y letras de Tom Macrae; música de dan Gillespie Sells, dirección de Alejandro Villalobos, coreografía de Hugo Curcumelis, iluminación de Félix Arroyo, escenografía de Jorge Ballina, se presentó en Ciudad de México en el Teatro Manolo Fábregas, en junio-agosto de 2023. La primera versión de la obra se presentó en el West End londinense en 2017.

Todos hablan de Jamie  dir. por Jonathan Butterell con Max Harwood, Sarah Lancashire, Lauren Patel. Amazon Studios 2021. 115 min.

[1] JAMIE EL MUSICAL – TODO EL MUNDO HABLA DE


Antonio Marquet (Ciudad de México, 1955) es licenciado en Lengua y Literaturas Hispánicas por la Facultad de Filosofía y Letras (ffyl) de la Universidad Nacional Autónoma de México (unam) y maestro en Teoría Psicoanalítica por el Centro de Estudios e Investigación en Psicoanálisis (ciep). Realizó estudios de especialización en las Universidades de París, Washington y Colombia; en la Asociación de Lenguas Extranjeras, de Texas; en el Instituto Francés para América Latina, en la Universidad Autónoma Metropolitana (uam) y en el Colegio de Bachilleres, de la Ciudad de México. Fue investigador en el Instituto de Investigaciones Bibliográficas de la unam (1976-1980) y profesor en la uam, donde tiene a su cargo el área de Literatura. Ha colaborado en los periódicos Excelsior y El Día, en los suplementos «El Gallo Ilustrado» y «La Cultura en México», y en las revistas PluralNexosUniversidad de MéxicoFuentesTerritorios y Topodrilo.

Antonio Marquet Montiel es crítico literario y traductor, utiliza el método psicoanalítico para analizar textos de escritores mexicanos y extranjeros como Agustín Yáñez, Jorge Esquinca, Elías Nandino, Juan Rulfo, Alfonso Reyes, Carlos Fuentes, Fernando del Paso, Hugo Argüelles, Luis Zapata, Severino Salazar, Vargas Llosa, Lezama Lima, Beckett, Wilde, Emile Jacobs, Jean Genet, Styron y otros.

 

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A las Vacas Sagradas se les Sacrifica.

Lechedevirgen
23 03 23

Acudí como artista invitadx a la inauguración de la exposición “Imaginaciones Radicales: Una Lectura Disidente de la Colección del MAM” en el Museo del Arte Moderno de la Ciudad de México. Celebro lo arriesgado en la curaduría que apostó por las voces diversas de la disidencia, con una visión actualizada que habla desde el presente y dialoga con el pasado en un recinto de tal magnitud e importancia para el panorama nacional del arte, pues posiblemente después del Palacio de Bellas Artes, el MAM sea el museo de mayor prestigio artístico en el país. Sin embargo, el motivo real de la escritura de este texto es una crítica a la jerarquía del sistema del arte y las problemáticas que de ella se derivan.

Antes que otra cosa, quiero dejar en claro que mi intención no es el de apostar por el discurso de la cancelación, el cual no sólo me resulta ineficaz en tanto a la búsqueda de soluciones a las problemáticas aquí descritas, sino que abona a una lógica punitivista que no comparto, pues criminaliza, polariza y construye una narrativa instantánea y dicotómica entre “víctima y victimario” que termina por banalizar las violencias y recrear “cacerías de brujas”, sino que al contrario, mi interés es la búsqueda de la reflexión colectiva en torno a las practicas de violencia y abuso de poder normalizadas en el mundo del arte.

Este texto, escrito desde la anécdota, la escritura autobiográfica, la crónica y el ensayo crítico, busca abrir el diálogo en torno a como desactivar estas estructuras de poder y técnicas de invalidación, desacreditación, discriminación etc. en nuestra práctica artística cotidiana derivadas de privilegios de clase, privilegios epistémicos, meritocracia y gerontocracia, entre otras.

Lo ocurrido en el MAM

Resultó maravillosa y muy gratificante la experiencia de verme incluidx en la selección de artistas junto a figuras como Graciela Iturbide, Francisco Toledo o Nahúm B. Zenil (de lo cual me siento muy orgullosx) así como recorrer la exposición al lado de colegas con quienes comparto más de una década de intercambios y vivencias en la que nos hemos visto crecer a la distancia, tan admiradxs y queridxs como Mar Coyol, Fabián Cháirez, Fershow Escárcega y muchxs otrxs como Lía García o Lukas Avendaño que aunque no asistieron físicamente sus piezas allí expuestas me hicieron sentirles cerca. Después de una hora y media de haberse inaugurado la exposición, decidí separarme de mi grupo de amigxs para poder tomar registro fotográfico de la exposición.

Casi con la sala vacía y cuándo me encontraba completamente solx, fuí detenidx de forma abrupta por alguien quién me increpó con una pregunta: “¿Eres tú el de esas fotos?” a lo que respondí que sí, que efectivamente era yo. Llamó mi atención el que no utilizara mis pronombres (elle) y también que las fotografías a las que se refería eran las de mi serie Cantos Xenobinarixs (2020) que abordan justamente el tema de la identidad no binarix.

“Me parece sospechoso qué se parezcan tanto al trabajo de Fershow (Escarcega), son peligrosamente parecidas” me comentó mientras se pegaba en la espalda con una mano y repetía la frase “lo traes aquí, lo traes aquí detrás”, yo le pregunté a que se refería, pues su uso del lenguaje, tanto corporal como verbal, me resultó confuso. Él no había sido para nada amable (al contrario de todas las demás personas con las que interactué en la exposición, pues él fue el único con una actitud hostil hacía mi persona) y yo no entendía a que venía el uso de palabras como “sospechoso” o
“peligroso” (palabras que me recordaron el argot que usualmente utiliza el estado para criminalizar y que me hicieron sentir como si yo estuviera robándole algo a alguien), entonces me aclaró con un gesto de obviedad: “Los curadores no van a querer tu obra, ni van escoger tu trabajo si se parece al de Fershow. No si le copiaste a otro artista”, entonces, le pregunté quién era y le extendí la mano para saludarle, él respondió el saludo y hasta entonces me dijo su nombre.

He decidido omitir su nombre porque como he dicho antes, el motivo de este texto es el de hacer visibles las problemáticas del abuso de poder y violencia derivados de la verticalidad del sistema del arte y sus jerarquías, y no el de buscar perjudicar de ninguna persona, ya que no se trata de una cuestión personal sino estructural. Tampoco veo necesario el nombrar públicamente a alguien que no necesita más reconocimiento del que ya tiene, por lo que he decidido no darle más publicidad en este escrito. Sin embargo, puedo decir que irónicamente se trata de un artista abanderado
por la diversidad sexual, defensor de los derechos de la comunidad LGBTTTIQ+ en México, que incluso formó parte de la generación que inició el Movimiento de Liberación Homosexual desde 1978.

No le reconocí, pues a pesar de saber sobre su trabajo y trayectoria nunca lo había visto en persona, ni tampoco nadie me lo había presentado. Yo le respondí que sus comentarios me resultaban invasivos, que mi trabajo artístico jamás lo he hecho pensando en el gusto de los curadores, o los jueces de las becas o los directores de las instituciones (porque de hacerlo de esa forma no sería un trabajo honesto ni auténtico, sino que estaría tratando de agradar con tal de obtener algo a cambio, cuándo confío totalmente en la calidad de mi trabajo y en la relevancia de mis propuestas), que mi
forma de hacer arte es muy extensa, qué mi trabajo artístico se ha abierto paso sólo, que quizá si realmente lo conociera se hubiera dado cuenta de todos los errores de interpretación que había cometido y de lo cerrada que resultó su visión, y que además, esas fotografías no las había propuesto yo, sino que fueron seleccionadas por Katnira Bello, como curadora de la exposición y que con ella podía discutir sus dudas e inquietudes. De hecho, los aspectos por los cuales considero que este artista comparó mis fotografías de Cantos Xenobinarixs con la obra de Fershow (colores estridentes y
elementos simbólicos de la identidad mexicana) hacen referencia a los colores de la bandera no binaria y también reflexionan sobre ese mismo tema en el contexto nacional actual.

La realidad es que cuándo me dijo su nombre sentí una fuerte decepción, decepción de saber que aquel pionero cuyo trabajo que resultó tan importante desde hace ya casi 50 años para luchas sociales y los derechos humanos, alguien que vivió la represión de aquella época que apenas yo apenas puedo imaginar, se había convertido en un juez gracias a la gerontocracia y meritocracia, en una persona que sólo puede enunciarse desde una posición de poder, desde el “yo estuve antes que tú / yo tengo más trayectoria que tú”, incluso me hizo saber su currículum en menos de un 30 segundos, diciendo un montón de cosas y logros personales que no recuerdo con exactitud por la sorpresa que me generó el darme cuenta que después de tantos años, alguien quién yo veía con admiración por ser una pieza clave de los movimientos políticos de las diversidades y de las revoluciones artísticas en el país se había convertido en una figura de autoridad.

Le mencioné que lamentaba mucho haberlo conocido de esta forma, mientras la frase “nunca conozcas a tus héroes” pasaba por mi cabeza, y pensaba también en lo mucho que me hubiera gustado compartir con él y aprender de él, cosa que ya no es de mi interés después del mal sabor de boca que me generó su personalidad, actitud y actos hacía mi persona.

Él, molesto por lo que imagino interpretó como un acto de desobediencia de mi parte por no haberlo reconocido al instante, contestó de una forma golpeada, subiendo la voz y entrecerrando los ojos: “Pues si tu dices que yo soy invasivo, yo digo que tu eres un irrespetuoso”. Acto seguido se dio la vuelta y me dejó hablando solx.

Entre el enojo, la confusión y el shock, sólo atiné a gritarle (porque ya estaba algo lejos) que lo que estaba haciendo no era justo, a lo qué el respondió con una mueca de asco mientras me miraba de arriba abajo: “Tú no me vengas a hablar a mí de justicia”, afirmando mi sospecha de que de verdad él creía que yo estaba plagiando a Fershow, un artista con quién además sostengo una relación de admiración mutua, con quién mantengo una amistad desde hace más de una década y que desde que nos encontramos hemos querido hacer colaboraciones juntxs, pero que por alguna u otra razón no han sucedido aún.

Este “artista consagrado y pionero de la fotografía” fue agresivo conmigo sin siquiera importarle conocer mi nombre ni mucho menos mi trabajo, pues creía que yo era fotógrafo cuándo realmente me dedico al performance desde el 2009, además de que la serie fotográfica a la que se refería es una editorial creada en colaboración del fotógrafo Herani Enríquez para la revista Noula, y que justo al lado estaba expuesto el registro fotográfico de mi performance Adiós al Clóset (mismo que tuve la oportunidad de presentar el pasado 28 de junio en el MAM como parte de esta misma exposición), fotografías que seguramente pensó que eran de alguien más. Tampoco respetó mis pronombres y por supuesto nunca me los preguntó, asumiendo que soy un hombre CIS género como él, a pesar de que mi expresión de genero y la ficha técnica de mis obras decían lo contrario. Este artista fue invasivo al abordarme y darme un “consejo” que sonó a amenaza, “consejo” que nunca pedí y que no necesito.

Mi sorpresa era grande, había sido ninguneadx, agredidx (“corneadx” o “embestidx” mejor dicho) por un vaca sagrada, varón CIS homosexual representante de la defensa de los derechos humanos de las diversidades, en medio de una sala enorme del Museo de Arte Moderno, sala repleta de obras que hablaban de respeto, inclusión y diversidad (contando las de este mismo artista también) y que se presentaba como una exposición creada “bajo una perspectiva de género, no bajo la óptica del binomio femenino/masculino, sino como un reconocimiento de la diversidad”, justo como decía el texto de sala.

Descolonizar las prácticas artísticas

Estos hechos me hicieron querer escribir este texto, no como una crítica a este artista, sino como una crítica al propio sistema del arte que produce y sostiene estas subjetividades, interacciones y mecanismos, porque me pregunto: ¿Hasta cuándo vamos a seguir permitiendo que artistas/ curadores/ historiadores/ directores que se benefician del peso institucional, de su trayectoria y de su renombre sigan pisoteando, humillando y atacando a artistas jóvenes? ¿A caso ya olvidaron cuándo ellxs mismxs lucharon contra esas instituciones a las que se adhieren ahora?, ¿A caso la única forma de vincularse con las nuevas generaciones es a través de la agresividad, de la hostilidad, de la imposición, la humillación, demeritando el trabajo y decirnos como tenemos que hacer las cosas? ¿A caso ellxs no aborrecían, tanto como yo lo hago ahora, esas mismas figuras de autoridad en las que se terminaron convirtiendo?

He decidido dejar de normalizar esa lógica y sus violencias, e invito al lectorx a hacer lo mismo de una vez por todas. Yo ya no pienso seguir con el juego falocentrista de “quien la tiene más grande / quién tiene más trayectoria” con el que los machos del mundo del arte siguen tan fascinados. Conmigo no, cariño. Hay perras que ladran, pero otras mordemos, y mordemos porque estamos hartas de sus estructuras coloniales de dominación, sistemas jerárquicos, verticales, patriarcales y eurocéntricos por más que duela reconocerlo, estructuras que siguen muy dentro de las prácticas artísticas en México y que benefician a quienes están arriba a costa de quienes están abajo y que en lugar de construir comunidad de forma horizontal terminan por generar separación, exclusión y la destruyen. Porque como dice la activista y feminista boliviana, María Galindo: “Ante el poder no te empoderas, te rebelas”.

También estoy hartx de la competencia. Sí el trabajo de alguien que admiro tanto como Fershow, se parece al mío o viceversa, yo lo celebro, celebro que nuestras comunidades disidentes estemos en la misma página, en el mismo sentido, en el mismo frente. Celebro que podamos estar todas juntas y también revueltas que nuestras obras se entrelacen, se nutran unas con las otras, muten y se contaminen, celebro generar lazos y puentes, referencias, genealogías, etc. Incluso si existe disenso y la crítica, que siempre serán bienvenidas, pues no necesitamos estar todas de acuerdo en todo para entender que aún así podemos confluir con el otrx en lo común.

Celebro y hasta me parece un halago que las personas que vean mi obra piensen que mi trabajo es parecido a otrx artista con quién comparto ideales y sueños, y lo celebro porque eso no me quita mi identidad artística, ni mi a propia trayectoria, ni mis propios logros, ni le resta poder a mi obra o la del otrx artista, al contrario, potencializa el trabajo de toda una nueva generación que ya no quiere seguir compitiendo entre ellxs, ni se preocupa por lo que piensen los “artistas consagrados” desde sus posiciones de poder, sino que quiere organizarse para generar mejores mundos posibles para las generaciones que vienen, porque realmente eso es lo que nos importa.

Ya no estamos en el siglo XIX para seguir creyendo que los “artistas consagrados” son “genios”, que hay que buscar crear la “opus magna”, que el arte desde ser único e irrepetible, que el arte es arte siempre y cuándo no se parezca a nada antes creado, que el arte es arte siempre y cuándo personas con poder lo legitimen como tal. Llamarme artista es mi propia venganza contra la exclusión al apropiarme de un término que en otras épocas y contextos hubiera estado fuera del alcance para alguien como yo, como ha sido el caso de las constantes y notables omisiones que ha hecho la historia del arte con artistas mujeres, disidentes sexuales, poblaciones trans, travestis o no binarias, racializadxs, con diversidad corporal, etc.

Confío en que es posible descolonizar la forma de relacionarnos en las prácticas artísticas, descolonizar y horizontalizar la forma de interactuar entre artistas, curadores, directores, etc. y desengancharnos de las estructuras de poder que nos ha dejado ese modo colonial y paneuropeísta de actuar.

En los 1.946 millones de kilómetros cuadrados que tiene México caben 24 de los 49 países que conforman el continente europeo. De hecho, para ser considerado un continente tendría que ser una gran extensión de tierra rodeada por cuerpos de agua, por lo que en todo caso debería considerarse como Euroasía, o incluso al revés Asiáeuropa debido a la extensión del territorio.

Sin embargo, antes Plutón dejó de ser un plantea, que Europa un continente. Europa no es el mundo entero y aún así ¿vamos a seguir reproduciendo y alimentando los discursos eurocéntricos de competencia, poder y autoridad que se han heredado/infiltrado en el arte, incluso en el arte disidente creado por personas pertenecientes a la diversidad de género y sexual?

Aún aunque el arte parece ser un lugar de libertad, respeto y transformación social, la realidad es que la gran estructura que mantiene el sistema del arte como lo conocemos, esta plagado de casos de abuso de poder, explotación y precarización que continua manteniendo en burn out a lxs artistas más jóvenes, quienes son pionerxs en sus propias historias, en sus propias ciudades, comunidades y contextos, y que resultan lxs más vulnerables, mismxs que en su mayoría no se atreverán a decir lo que viven justamente por la posición de vulnerabilidad en la que se encuentran y que por ello mismo soportan a diario los malos tratos de profesores, jefes, curadores, museógrafos, otros artistas de mayor trayectoria o de mayor edad, etc. Al mismo tiempo muchas personas en posiciones de poder preferirán normalizar estas prácticas de verticalidad porque así fue como consiguieron los lugares en dónde están y porque no quieren ver afectadas sus relacionales laborales.

Todxs conocemos a unx becarix, estudiante, pasante o artista que al ser considerdx “amateur” o “principiante” son (fuimos/somos) tratadxs como si no tuvieran derechos y que lamentablemente han (hemos) aceptado de forma tácita y sumisa ser explotadxs bajo el ritmo de las exposiciones, semanas del arte, bienales, galerías, museos, etc. La verticalidad está en todos lados ¿Cuántas personas que trabajan, exponen, enseñan o colaboran en estas instituciones relacionadas al arte, se detienen en aprenderse el nombre de lxs trabajadorxs del aseo, del personal de montaje, lxs de la cafetería, la librería, la tienda de recuerdos, de lxs veladores y guardias? y ¿Qué pasaría si, por ejemplo, yo sufriera un accidente en un performance? ¿A caso algún festival, espacio artístico o institución cultural está dispuesta a darme seguro médico, a asegurar mi derecho al acceso a la salud, como regularmente se hace con los trabajadores de cualquier negocio o empresa? La empresa billonaria del mercado del arte no paga, ni lo que se considera un salario mínimo (ni mucho menos da prestaciones) a quienes creen que funcionaremos como simples peones desechables en sus engranajes clasistas.

En mi caso, y después de haber vivido durante varios meses en la etapa terminal de una enfermedad crónica y degenerativa que no logró asesinarme, no tengo el tiempo de cuidar las apariencias ni mucho menos si eso significa que debo aceptar someterme a estas formas de abuso de poder, cuya herencia podríamos rastrear hasta los sistemas de castas y esclavitud, que por supuesto se reproduce en el mundo arte.

fotografías por Ana Victoria Cárdenas

¿Qué significa ser pionerx?

Si bien se respeta, valora y reconoce el trabajo de nuestrxs antecesorxs, aún más tratándose de una genealogía tan particular como la del legado de las diversidades sexogenéricas en un contexto histórico en el que se ha tratado constantemente de callar, borrar, patologizar, encarcelar y aniquilar a nuestras comunidades, también es de suma importancia manifestar que reconocer esas aportaciones no implica dejar pasar por alto ninguna forma de violencia, discriminación o abuso de poder, utilizando la crítica (en este caso al menos) con el propósito de llegar al diálogo y encontrar disposición para la reflexión, el cambio y la reparación del daño.

Para continuar trayendo el diálogo a María Galindo, recuerdo una de sus ideas vertidas en su libro Feminismo Bastado (2021) apropósito de construir otro tipo de alianzas: “las alianzas éticas (no ideológicas) nos empujan a repensar las alianzas no explicitadas
que son las que hoy circulan sin ser discutidas” entre ellas las “alianzas generacionales, que terminan o instalando una mirada gerontocrática en lxs jóvenes, o a la inversa un rechazo generacional hacía lxs mayores”, en este sentido, buscar alianzas éticas y no esencialistas ni instantáneas al interior de la comunidad artística y las colectividades de la diversidad sexogenérica, también implica transformar las formas de organización normalizadas que sostienen el statu quo y por tanto las posiciones de poder que de allí se desprenden, para con ello transcender ideas caducas como el hecho de pensar que todo lo que hicieron las generaciones anteriores es perfecto, necesario, histórico, heroico, etc. y por lo tanto les convierte en figuras incuestionables y blindadas.

Estoy consciente del valor histórico que tiene el trabajo de lxs pionerxs que han abierto el paso y brecha, que han construido de forma muy comprometida y arriesgada un camino muy necesario para que las nuevas generaciones podamos caminarlo, pero estoy totalmente en contra de tener que pagar casetas, derecho de piso o rendir tributo, pleitesía o reverencia a nadie, sea quién sea, más cuándo ese camino creado por nuestrxs antecesores y ancestrxs, un camino trans-cestral, ha sido un esfuerzo colectivo, legado del que nadie debe beneficiarse a título personal. Si algo me ha enseñado la furia travesti, trans y no binaria que me atraviesa el cuerpo y el de mis hermanas, es nunca dejar que nadie pase por encima de mi ni de noso-trans/nosotrxs, en ningún contexto de ninguna manera.

Al comunicar lo ocurrido a las curadoras de la exposición, a mis amigas y lxs demás artistas con quienes celebramos en esa noche de cantina, las sorpresas no acababan: múltiples testimonios de situaciones similares con el mismo artista, malos tratos, formas ofensivas de acercamiento, abuso de poder y un largo etc. También surgieron otros testimonios de actos similares con otros artistas de generaciones anteriores, pero lo que más me sorprendió fue el argumento constante: “Así son ellxs, son de otra generación, ya están grandes”. ¿De verdad es suficiente argumento para permitir este tipo de actos, para seguir soportando ser tratadxs como basura?, o peor aún ¿No vamos a intentar dialogar con ellxs sólo porque pertenecen a otra generación?, ¿Qué no acaso eso es otra forma de invalidación y subestimación, al hacerles creer que siempre están en lo correcto? entonces, ¿Realmente se reconocen sus conocimientos o simplemente es un simulacro? y además, en este caso yo tuve que enfrentarme a estas violencias en un día y en una ocasión que significa un gran logro personal (pero también colectivo) tomando en cuenta que soy unx artista que nació, creció y vive en Querétaro y no en la capital, disidente sexual, con un trasplante renal y diversidad corporal, prietx, con inmunosupresión, no binarix, y cuya obra habla de cosas tan necesarias como incomodas (cómo el resto de lxs artistas en esa exposición) en un país con altos índices de odio (Querétaro es el tercer estado con mayor discriminación a nivel nacional acorde a la Encuesta Nacional Sobre Discriminación 2022 del INEGI) y con instituciones llenas de prejuicios, explotación, saqueos y extractivismos históricos a grupos como a los que pertenezco.

Entre más trayectoria, fama, reconocimiento y/o poder poseas, más compromiso y responsabilidad tienes con la comunidad, la misma comunidad que te puso en ese lugar que ocupas y que te sostiene, justo como se supone que tu tendrías que sostenerla también, aún más al tratarse de las nuevas generaciones de la población de la disidencia sexogenérica, con quienes se tendría que construir en conjunto, en un intercambio transgeneracional desde el reconocimiento de tus propios límites y no desde la soberbia, con alianzas éticas y con una visión que abarque el pasado y el presente hacía mejores futuros.

Por supuesto que estoy consciente de que en algún momento las nuevas generaciones también habrán de criticar mi trabajo y mis ideas, sin embargo, espero ese momento con mucho entusiasmo, porque significa dos cosas muy importantes: que logré vivir muchos años (cosa no tan fácil de decir al tener un trasplante) y que entonces tendré la oportunidad de aprender de quienes en el futuro estarán marcando la pauta en torno a las necesidades más actuales y urgentes, y con ello se transformará mi trabajo también.

Parte de mi trabajo consiste en tratar de generar caminos menos violentos y complicados para que quienes vengan después de mi no tengan que pasar por lo que yo pasé, como dice Lemebel: “Hay tantos niños que van a nacer con una alita rota, y yo quiero que vuelen compañerx”.

Quizá yo no tenga la trayectoria que tienen los “artistas consagrados” como el que me atacó en esta ocasión, ni la de los grandes nombres de la historia del arte occidental, pero cuándo pase el tiempo y sí me toca ocupar el espacio de lxs precursores, de algo estoy muy segurx: Yo no quiero ser una vaca sagrada. No quiero ser alguien que con tantos años de experiencia y con tantas cosas positivas que puede compartir con las nuevas generaciones de artistas a quienes les toca seguir cambiando el mundo, escoja atacarles de la nada, reducirles, humillarles, reclamarles, o dar “consejos” no solicitados y tratar mal a las personas que no conozco sólo porque en mi cabeza creo que todo mundo debe escuchar mi opinión. No quiero ser una vaca sagrada, porque a las vacas sagradas tarde o temprano, se les sacrifica.


Lechedevirgen Trimegisto (1991) es el seudónimo del artista mexicanx no-binarix Felipe Osornio, conocidx por desarrollar una práctica artística expandida que abarca un amplio abanico de propuestas híbridas, combinando la disidencia sexual, la cultura popular, los saberes brujos y la ciencia con el arte de performance, la creación de imágenes, el video y la escritura. Referente de la pospornografía y el arte queer/cuir latinoamericano, su trabajo contiene una fuerte carga política y se considera a sí mismx un organismo híbrido por poseer tres riñones, resultado del trasplante renal que hace 4 años le salvó de la etapa terminal derivada de insuficiencia renal crónica (IRC) que le acompañó durante una década.

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Te amo tu pinga, mi amorcita por Anama Rojas

por Anama Rojas

Mi amorcita, pensar en tu pinga me fascina. Tu pinga, lo linda que brilla con mi saliva, su olor a orgasmo, su olor al sol.

¿Cómo puede un pene ser duro y dulcito a la vez?

¿Cómo puede un pene ser un clítoris también?

Lo explica la ciencia
y no me interesa,

tu pinga entra entera
en mi cabeza;

tu verga pensándose en todo mi cuerpo,

tu verga cogiéndome el pensamiento.

Estás tan rica, así, erecta, dejame chuparte, qué fácil amarte, amor, te amo la verga la boca la vida ¡Qué guapa sos desvestida! Qué guapa sos en el patio, trenzándote el pelito con las manos, te amo los dedos, los pelos, los brazos, te amo todos-todos los pedazos.

Quiero beberme tu semen mi amorcita

¿Me dejas amarte con mi boquita?

¿Quisieras venirte en mí, amorcita,

llenarme de semen la carita?

fotografía por Mario Patiño, modelo Nayla  Mondragón

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Anama Rojas Centroamericana con memoria, comunicadora y trabajadora del sonido. Cuando las condiciones materiales se lo permiten también es investigadora en el ámbito de filosofía política.

La gestión del trabajo digno está en el centro de su militancia política. Es sonidista, editora de audio, diseñadora sonora y mediadora de pedagogías audiovisuales.

Forma parte de la Colectiva Viajo Sola, red de artistas-amigas colegas; y ha colaborado con diversas producciones cinematográficas y sonoras de los espacios Era Verde y Palabra de Mujer de UCR-Q, La Revuelta, Tierra Púrpura, Radio Machete, Mujeres Libres Riendo, Frente Ecologista Universitario y otros.

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Reseña del fanzine Eyaculación y squirt de vulvas

por Emiasis NxOne1

Eyaculación y squirt de vulvas, es un fanzine informativo y de denuncia, que comparte experiencias y colectiviza saberes. Esto, para combatir la desinformación, resultado de crecer socializades en esta sociedad hetero-cis-patriarcal en la que se ha construido un tabù en torno a la posibilidad de conocer nuestros cuerpos y sus placeres, mediante prácticas normativas que disciplinan nuestros cuerpos, identidades y existencias.

La tesis planteada, va en contra de la idea de que la heterosexualidad es la única manera de existir  en este mundo y de que el único propósito de la sexualidad es la reproducción.

Este fanzine está dirigido a cuerpas con vulva, o a quienes estén inetresadxs en compartir  placer con estas corporalidades. Escrito por Alma de Fuego, con ilustraciones y diagramación de Chantall Márquez e impreso en la mini imprenta de Pandeo – La espacia multisocial para la salud afectiva.

 El fanzine busca desmentir los discursos de la medicina hegemónica y la cultura popular, que esparcen  mentiras, mitos e ideas equivocadas sobre la eyaculación y el squirt en los cuerpos  con vulva.

De ahí que se genera este material, y otros de este tipo, para circular información crítica y promover el autoconocimiento como herramienta en contra de esas prácticas sistémicas. Para comenzar a situarnos, se hace un recorrido por la historia de la ginecología, esa que no nos cuentan; donde los “hallazgos” y “avances” médicos, se dieron por medio de intervenciones quirúrgicas vaginales, sin cuidados ni anestesia a esclavas negras. De todas las mujeres intervenidas y torturadas solo se conoce el nombre de tres: Anarcha, Lucy y Betsey.

De esta manera, adoptamos la nomenclatura propuesta por Klau Kinki en su proyecto Anarcha Gland, para reivindicar la memoria de estas mujeres, y conocernos y nombrarnos desde espacios críticos y consientes. Nombrándolas entonces, glándulas de Anarcha (la que eyacula) y glándulas de Lucy y Betsey (las que producen la lubricación vaginal).

Después de este ejercicio de memoria, nos explican que son la eyaculación y el squirt, comenzando por conocer la anatomía de la vulva, y de ubicar la próstata. Si, ¡las personas vulvoportantes tenemos próstata!

Partimos desde la consigna de que no existe una forma única para generar y vivir el placer;  cada corporalidad es distinta. Infinitas posibilidades para los infinitos cuerpos.

Si te preguntas, o te has preguntado acerca del origen de los líquidos que fluyen por tu pucha, entonces necesitas leer este fanzine. En él encontrarás información acerca de cosas que seguro ni te habías preguntado.

Es una publicación con derechos de copyright libres. En las páginas editoriales hace invitación a compartir y adaptar los contenidos, para cualquier propósito, así que ya no hay pretexto para no circular esta valiosa información.

Te invitamos a leerlo, conocer más sobre ti, y desafiar las normas heteocispatriarcales que no abren las puertas para la exploración y experimentación del autoplacer.

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Activismo del Placer – Lineadeluz

por Lineadeluz
Reflexión sobre la importancia del placer como práctica política encarnada.
gráfica digital
2019
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Semblanza:
Lineadeluz es una alquimista transmaterial, generando imaginarios críticos y coloridos desde la pedagogía y el arte visual. Instrumentaliza el poder transmutador de la estética, lanzando hechizos a través del lenguaje e imágenes en sus piezas.

Redes:
IG: @lineadeluz   https://www.instagram.com/lineadeluz/
TW: cyborg_brujx  https://twitter.com/cyborg_brujx
Website: https://lineadeluz.me/

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Todavía me cuesta sentir placer

por Valentina Velázquez de León

Todavía me cuesta sentir placer, en todo. En el sexo, en la comida, en el convivir, en el ir y venir. Me atraviesa como una daga el deber ser, el tener qué. Hace unos meses, antes de decidir terminar una relación de tres años, una amiga me dijo “el deber ser, no debería estar en los afectos”. Esa frase, entre otras cuantas, contribuyó a que yo por fin tomara la decisión de salir de un lugar en el que yo no quería estar desde hace mucho. En otra ocasión, estando con amigues, tomé la decisión de irme de ahí, creyendo que yo ya no quería permanecer en ese lugar, y al llegar a casa y encontrarla sola, pensé “debí haberme quedado más tiempo”, dándome cuenta que otra vez, mi deseo se encontraba atravesado por el deber ser, el tener qué. El deber ser una buena hija y llegar a casa a buena hora para no preocupar a mis padres, el tener que regresar temprano y avisar para no generarle un ataque de ansiedad a mi madre. ¿Cómo se vería mi vida, si todo este tiempo no hubiera sido penetrada por estos discursos?

En la prepa, yo encapsulaba al placer únicamente en el aspecto sexual, aunque en retrospectiva, veo que nunca sentí placer en ello, más bien, sentía violencia. En el movimiento, en lxs cuerpxs, en las palabras, en la experiencia en sí misma. Una manera de desahogar todo lo que me pasaba, mas jamás de disfrutar. Dar lx cuerpx por buscar atención.

Encuentro placer en y por sentirme acompañada, reconocida, validada.

Acompañada, reconocida, validada. Acompañada, reconocida, validada. Quiero ser suficiente. “¿Cuándo sabrás que es suficiente?” Hasta que desaparezca. Acompañada, reconocida, validada. Acompañada, reconocida, validada. Nadie me enseñó que ya soy suficiente, que ya estoy completa. Si somos seres sociales que buscan legitimación dentro de su entorno, ¿cómo hago para encontrar un balance entre la validación externa y la interna? Acompañada, reconocida, validada.

Nadie me enseñó a sentir placer hasta muy recientemente. “Dale despacio, suavecito”, cocinar rico, y sabe más rico porque comemos juntxs y nos comemos después, salir a caminar y hacer la compra de la semana, dibujar juntxs. El arte de la convivencia, de la colectividad, de una compañía que si bien involucra al deseo, también involucra el afecto, responsable y puntual.

Sigo explorando y haciéndome consciente de las cosas que me dan placer. Me doy cuenta que a veces, todavía vivo mi vida con violencia, cuando voy con prisa, cuando baso mis decisiones en lo que les demás esperen de mí, cuando trabajo todo el día y no descanso, porque en mi mente, trabajar todo el día es lo que me hará alcanzar un ideal de suficiencia. Sé que esto es mentira, pero debo negociar constantemente conmigo misma para darme placer. Tomarme el tiempo para hornear, para procurar mis vínculos, buscar y encontrar espacios que me provean de descanso. Querer. Mi placer es, localizar situaciones, lugares y actividades, en las que con toda seguridad yo pueda afirmar, “sí quiero”.

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Semblanza: Valentina Velázquez de León (CDMX, 2000) es una artista visual y escritora, quien actualmente cursa la licenciatura de artes visuales de la Facultad de Artes y Diseño de la UNAM. Desde las disciplinas del vídeo, el textil y la re-significación escultórica, ha participado en exposiciones colectivas a nivel nacional e internacional, las cuales incluyen “Ciudad basura”, en colaboración con el colectivo “Lo que trajo el camión de la basura” y el estudio de animación “Casiopea” para el Centro Cultural España en México, Ciudad de México, México (2022); “Irracionales”, segunda edición, en colaboración con el colectivo de Irracionales, LcExpos y ElExpendio, Monterrey, México (2022); “Nuestro Derecho a la Ventana», por parte de la plataforma Microacontecimientos en Medellín, Colombia (2021); entre otras, además de su exposición individual “Espacios Necios”, en ElExpendio, Monterrey, México (2022). También ha asistido curatorial y museográficamente en la galería de El Rule Comunidad de Saberes, espacio por parte de la Secretaría de Cultura en la Ciudad de México, México, y por otro lado participado en colaboraciones de carácter divulgativo o editorial en la creación y difusión de autopublicaciones con editoriales independientes o instituciones. Sus investigaciones y prácticas se centran en una reflexión y exploración del habitar el cuerpx, el ser y el sentir, partiendo del (re)conocimiento del espacio como un conjunto de experiencias reales y virtuales sensibles, para así proponer otras maneras de hallarnos nosotrxs mismxs en el espacio-tiempo.

https://www.instagram.com/killvalen/

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"Eat me good" por Keka Grant

Besar por Abigail Maritxu Aranda Márquez

por Abigail Maritxu Aranda Márquez

"Eat me good" por Keka Grant
«Eat me good» por Keka Grant

“Tú, que en un beso me diste lo que nunca te pedí🎶🎶🎶”

-José Alfredo Jiménez, Deja que salga la luna

 

Tengo 64 años y todavía no sé besar

No aprendí y si aprendí lo olvidé con fuerzas para que al momento en que me beses para enseñarme a besar, mi boca parezca la de una virgen, aunque sea una puta

Besaste mi culo y me hiciste tuya, así aprendí a ser mujer

Besaste con tal fuerza que perdí la respiración y el culo

Besar es recordar que la boca es un órgano sexual, el cerebro no ha aprendido a sentir, a besar, a ser culo

La boca besa, el culo es la otra boca, también besa

Al caer en el abismo, ¿me besarás la boca o el culo?

Tu cuerpa es el abismo, tus besos son el espacio entre la caída y el suelo

Besar es un misterio, por eso, siempre cierro los ojos y cuando siento tu lengua recorrer mi alma y mi cuerpa, ciega de pasión, acepto el abismo y caigo

Quiero aprender a besar, quiero olvidar que alguien me enseñó, bésame como si fuera mi primera vez, tal vez, aprenda o tal vez olvide cómo se besa

Todavía no sé besar

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Abigail Maritxu Aranda Márquez (Oaxaca, 1957) somos la suma de nuestros aciertos y errores. A mí no me gustaba la escuela: del kínder a la segunda vez que repetí 6º de Bachillerato me la pasé haciendo otras cosas como leer y escribir cosas que no estaban en los programas, teniendo novias y apostando… A los 15 años me di cuenta  de que era una mujer felizmenteencerrada en el cuerpo de un hombre pero el clima extremadamente liberal de mi casa me confundió muchísimo y guardé silencio y casi me costó la vida…

Entré a la Licenciatura de Letras Modernas (Inglesas) porque quería ser escritora y leer a William Shakespeare y James Joyce en sus idiomas originales…wrong… no sólo no me titulé, sino que me fui a hacer un diplomado de Historia y Crítica del Arte del cual tampoco me dieron ni un solo reconocimiento oficial… Llevo 48 años en el campo del arte y 39 años  haciendo el ridículo, dando clases… para alguien que tomó todas las decisiones equivocadas, no me ha ido mal…Y después de 30 años de vivir una vida doble, me asumí libre y soberanamente mujer y ahora ¡¡soy feliz!!

Sin estudios formales para ser artista visual, hago piezas de arte acción desde 1993, esculturas, poesía visual con luz neón, conjuros y preocuparme solamente por los próximos veinte minutos: cuando sobrevives cinco terremotos, tres desahucios, tres divorcios y una viudez y lo más difícil, un corazón que creció, literalmente, esos próximos 20 minutos son vitales. No me preocupa la fama, ya era famosa en 1993 cuando empecé a dedicarme “profesionalmente” a hacer arte, mi banda de noise jamás ensaya porque tocamos lo más crudo y salvaje posible y sí, sí nos han bajado del escenario porque el anfitrión opina que el público quiere escuchar cosas más accesibles y es un orgullo que te bajen, significa que estabas haciendo bien tu música

¿Alguna otra cosa? Cada vez que me dicen que no, termino haciendo las cosas ante un público mayor que el del evento programado porque aprendí a no aceptar un no como respuesta y eso se los enseño a mis estudiantes desde 1979…

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Editorial #40 Placer Crítico

Con este #40 PLACER CRÍTICO cumplimos 10 años sosteniendo que los cuerpos y sus humedades son espacios para la construcción de resistencias y otros discursos corporales posibles, sin embargo, muchas reflexiones se han profundizado y se han movido de lugar a partir de la praxis, que nos ha permitido evaluar las estrategias y los nuevos retos que se nos presentan a partir del ensayo y el error.

Con este número de aniversario queremos refrendar nuestra pasión por continuar experimentando con los potenciales políticos del PLACER CRÌTICO que se manifiesta combativo, lúdico, comunitario,  placentero, consensuado, respetuoso y consciente de la diversidad que nos une y reclama el apoyo mutuo.

¿Cómo resistir desde el PLACER a los discursos y poderes que insisten en cooptar y subyugarnos a través de el: patriarcado, capitalismo, iglesia, moral, heterosexualidad obligatoria, etc.?

¿Cómo desaprender desde las entrañas los discursos normativos sobre lxs cuerpxs deseables, y trascender los paradigmas racistas, capacitistas,  gordofobicos y edadistas de los que está plagada nuestra cultura visual?

¿Cómo se protesta la homofobia, la transfobia, el racismo y el capacitismo desde la vulnerabilidad y los placeres del cuerpo?

¿Cuáles son los usos críticos que las disidencias sexogenéricas y los feminismos hacemos del deseo, la sexualidad y el erotismo en nuestras luchas por la justicia y la dignidad de nuestras vidas?

Llegar a un 10o aniversario con un proyecto independiente, sostenido por las ilusiones y la fuerza vital de quienes lo hacemos cada día, nacido del amor por el arte (trans)feminista / cuir, y por las ganas de ver un panorama artístico y cultural diferente al que nos enfrentamos allá en el 2013,  nos permite hacer una pausa para mirar hacia atrás el camino recorrido, lo que se ha construido, lo que hemos aprendido y lo mucho que se ha transformado el entorno cultural en estos años, pero también vale la pena mirar y reconocer las tristezas y frustraciones que también han dejado huella en este caminar.

En 10 años hemos publicado 40 números temáticos, que nos han permitido conocer una multitud de obras y pensamiento contemporáneo que gira en torno al arte, el género y la sexualidad, lo que nos ha llevado en un viaje lleno de risas, proyectos emocionantes y hermosas amistades,  pero también han habido momentos en los que la energía para continuar y el placer en el hacer casi nos abandonan, hemos perdido importantes y valiosxs miembrxs del equipo y también han llegado personas nuevas a ser aire fresco que renueva el espacio. Gracias por tanto, esperamos que podamos vivir placentera y críticamente este nuevo ciclo que ahora comenzamos, llenxs de nuevos sueños, metas y aventuras por cumplir .

Seguimos indagando en estos temas, y por lo pronto les dejamos con la multitud de participaciones que engalanan esta edición #40 PLACER CRÍTICO, que se va a estar actualizando con contenidos nuevos durante 3 meses, así que estén pendientes a todo lo que se viene!!!

La hermosa imagen en portada es una obra que la artista Paranipani realizó especialmente para esta celebración!!!!! Vayan a darle amorcito a sus redes sociales porque siempre comparte cosas divinas.

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Conversación entre Croissant y Nads: Resistiendo desde los fuegos

🥐Croissan y  🦂Nads se conocieron por el drag. Han estado desde entonces escribiendo, compartiendo pensamientos y sentires en torno a temas diversos, como los placeres/deseos, la performance, las neuro diversidades, el burlesque, el drag, los duelos. etc. De ahí viene esta charla/entrevista en torno a lo que nos prende/erotiza, cómo construimos intimidad y nuestras prácticas como forma de resistencia al capitalismo/ capacitismo/ heterosexismo.

*Cómo re-descubriste tus deseos y como los transmutaste?

Nads: Había tenido relaciones sexoafectivas hetero, a pesar de que yo me vivía como bisexual, empecé a entrar en mucho conflicto porque me di cuenta que lo que estaba creando, es decir a nivel artístico, a nivel gráfico, como yo me expreso, como creo, pues no iba muy alineado con el proyecto heterosexual en el que estaba, o sea en ese sentido el vínculo que tenía. También por lecturas y por oídas de amigues que el deseo se construye, tanto el deseo de ser mamá, el deseo por otros cuerpos, como el deseo en general. De repente pensaba, no estoy muy segurx de si deseo esto o más bien como que me dejo llevar como por lo que se supone que es lo que debo de desear y lo empecé a transmutar cuando me reconocí trans no conforme con mi género y fue muy evidente cuando empecé a tener una relación de larga distancia y me di cuenta que la cuestión física no era tan necesaria y empecé a experimentar otras formas de desear, ser deseadx a través del sexting, de las videollamadas, hacía vídeos performeando o haciendo lip sync o haciendo acciónes que tuviera que ver con lo sensorial y que involucraba sensaciones con otros seres y se las mandaban a mi pareja. Entonces ahí empecé a transmutar eso porque yo
pensaba que mi deseo por una relación física era como vital, ¿no? Y cuando empecé a tener esta relación a larga distancia me di cuenta de la posibilidad de poder ampliar eso, me encontré muchas posibilidades y mucha creatividad en mí.

Croissant: yo tengo déficit de atención, estoy dentro del espectro autista y luego las relaciones penetrativas la verdad se me hacen raras, como demasiado estímulo, muy frenéticas, a veces también muy performativas. La mayoría de las veces que me he relacionado sexualmente, pues ha sido con hombres cis y he anotado que como que interpretan un papel, no? Y que yo también me pongo en un papel y las pocas veces que me he relacionado con mujeres sexualmente también como que las chicas interpretan ese papel masculino. No me permite concentrarme porque como que estoy analizando todo. Y de igual manera, me gusta mucho empezar una relación generando está expectativa por medio de las fotografías, de los videos, como dejar estos pequeños ,ahora sí que como Hansel y Gretel ¿Como saber que estoy siendo mirada pero desde cierta distancia? pues me ya desde ahí me genera placer ,no sé si sea considerado como for play, a veces me causan más placer que la misma actividad sexual. También siento que es una manera de conocer a la otra persona, porque te das cuenta que tanta imaginación tiene, como cuáles son sus temas favoritos,etc. Muchas veces ni siquiera hay imágenes, es puro texto. ¿Cómo huele el lugar ? ¿Cómo vamos vestidos?, cosas así. Y entre más detallado es me causa más placer y expectativa.

*Cómo construimos intimidades de ahí?

Nads: creo que es muy chido porque parte de esta transmutación que hacemos de lo que para nosotros es placer ,es que la intimidad no solamente se refiere a la cama o tener una relación sexual sino también creamos intimidad al compartir fantasías, imaginarios o creaciones. Yo encuentro mucha placer y mucha intimidad cuando comparto , por ejemplo la otra vez que hablábamos sobre burlesque y recordé los rituales de los pájaros como referentes , es algo muy sensual desde el ritual. Y siento que nos involucramos a un nivel que va más allá del del like, de la inmediatez. Me he inspirado mucho en el texto de Audre Lorde de Los usos de lo erótico para reconocer otras formas de experimentar placer de maneras que no me había imaginado nunca pero que si había experimentado, como cocinar, leer, masajear, amarrar, perforar, etc. y que sin duda cuando comparto pues se crea esa intimidad.

Croissant: Regresando al tema de las neurodivergencias, las personas autistas tenemos como este mecanismo de defensa de estar actuando todo el tiempo para tratar de encajar, sobre todo en relaciones hetero me he encontrado a mi misma tratando de ser la mujer que me dijeron que tenia que ser como para seducir y eso como que dificulta el poder crear intimidad. Desde que descubrí que era pansexual las relaciones con cualquier otra persona que no sean hombres cis han mejorado drásticamente, aunque todavía hago masking ( enmascarar). Yo creo que para mí situándome (como pansexual, mujer cis, neurodivergente), crear para mi intimidad es que mis amigos me acepten como soy, ese recibimiento fue muy bonito y generó intimidad, algo que nunca en mi vida había tenido, el saber que no era un problema y simplemente eres tú. Nunca dijeron ah que hueva, incluso a veces hasta con mi familia, que me dijeron “Yo no creo en eso” “yo te creo muy capaz”. Y pues una cosa que genera intimidad es la aceptación y poder ser yo misma, de estar relajada, de decir, aquí puedo descansar y se que no me van a juzgar, incluyendo los deseos sexuales y las pasiones.

*Que prácticas eróticas/ sensuales realizas? Son colectivas o privadas?

Nads: Hablando sobre prácticas eróticas que tengan que ver con la creación en general, ese fuego que nos mueve a hacer las cosas que amamos, he encontrado prácticas que me llevan a estados de mucho éxtasis, sobre todo aquellas que me regresan a habitar mi corporalidad, ya que como persona trans y seguramente alguna neuro divergencia no diagnosticada me deshabito muy seguido. El drag se me hace una práctica muy sensual por lo mismo de que creo más conciencia con mi cuerpo y cuando lo comparto/colectivizo se crea esa intimidad y posibilidad desde lo marika, monstruosx, desde lo masculino, etc. También otras prácticas como estar en contacto con otros seres, las texturas de las plantas, los sabores al cocinar, la texturas de las cuerdas, el escarbar un grabado. Estas prácticas pueden ser privadas pero también colectivas, en ese sentido creo que no tengo mucho pedo, solo me fijo en poder generar esa intimidad con quienes estoy compartiendo.

Croissant: Creo que ambxs estamos en la misma pagina en que lo erótico y sensual esta en lo creativo y no como tal en el acto sexual, y extender sexualidad y placer a áreas comunes en nuestras vidas. Tu mencionas lo de cocinar y yo también lo comparto, estoy aprendiendo a cocinar para mí. Cocinar y comer es una práctica de cuidado, a mi la verdad me causa mucho placer, para empezar, comer algo rico, y luego que a otras personas se les antoje. Hablando de la colectividad porque vivo con otros rommies y la cocina es un lugar que se comparte y me da mucha alegría cocinar. Creo que por eso escogí ser artista, porque la actividad de planificar, de mi siguiente movimiento, como todo el trabajo que nadie ve, sacar referencias, pues me causa mucho placer. La cuestión del maquillaje se me hace muy fuerte porque estás tocando a una persona desconocida, el hecho de que me den permiso de tocarles, de aplicar los productos con mis manos, sentir su piel, la textura, evaluar que necesitan, y pues es un momento muy vulnerable, las personas luego se disculpan conmigo, se sienten muy expuestas y me gusta decirles que aquí no hay juicios, más bien gracias por permitirme ver esta parte de ti. Obviamente es un momento muy erótico, no en el sentido de que quiero besar a esa persona, sino esa cercanía, sobre todo porque las normas sociales no nos permiten ese acercamiento.
Las brochas y mis dedos se empiezan a extender y me parece fascinante esa transformación, sobre todo irrepetible porque probablemente no voy a volver a ver a esa persona.

*¿Cómo relacionas tus prácticas eróticas/placenteras como resistencia a un sistema cisheteronormado/ capacitista/ capitalista?

Nads: Para empezar sacar toda esa experiencia erótica/sensual del ámbito coger/objeto de deseo/penetración y traer a la mesa la vulnerabilidad, la intimidad en otros niveles, creo que en el momento en que nuestras prácticas toman otro sentido, otro significado y otra intención se goza mucho y se resiste, de manera colectiva cuando lo compartimos. Hablamos un poco de las neurodivergencias y personas con condiciones de salud complicadas muchas veces no tenemos acceso al placer o lo erótico de manera normativa pero nos hemos ingeniado otras formas de sentir placer, de cambiar nuestros deseos y sobre todo explorando las posibilidades de fluir y experimentar nuestra sexualidad. Yo encuentro mucha potencia en el eros ( vida) cuando veo crecer las plantas en contraste con la muerte que es fomentada por el capitalismo, donde todo se desecha, todo tiende a la
destrucción, a la homogeneización. Y ahí también entran las propuestas que se hacen desde las posibilidades, de corporalidades diversas, de maneras de sentir, de habitar, de existir, de estimularnos o no.

Croissant: Durante todas las prácticas que he realizado en mi vida, desde la danza, las artes visuales, la pintura, el drag, el burlesque, que tienen como cierta pautas de lo que “es lo correcto” que es “que es ser buenx artistx”, desde la academia, siempre han sido super capacitistas y siguiendo el ideal blanco. Cuando una personas sigue haciendo aunque no sea lo que se enseñó o está bien pues ahí ya hay una resistencia. Es una declaración como tu dices de brotar vida hacia ti, aunque me
digan que estoy mal pues yo lo voy a seguir haciendo porque es lo que me da alegría, placer y vida. En la actualidad vemos a alguien feliz o nos ven felices, sobre todo disfrutando, tendemos a atacar mucho el disfrute personal, entre mas intimo sea el disfrute la gente más lo ataca, se preguntan cómo se atreve a disfrutar, a hacerlo público y colectivizar? Incluso con el mismo maquillaje que tiene un lado muy normativo y muy blanqueado, hay muchas críticas alrededor de tus capacidades cuando no haces lo normado, revelarte en eso se me hace muy digno y se está resistiendo a todas estas conversaciones ajenas que a veces pesan más que lo personal.

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Nad MA (elle/they) Nads es deformadorx, geografx disidente, artista transmutante, practicante de tecnologías expandidas
y masajista. Vive en Culhuacán CDMX, le encanta la papaya, el pulque y subir al cerro a hacer rituales.
Sus redes sociales
@nadnadius
@nadartetransmutante

Croissant (ella)  Gabriela Contreras MartínezEs Licenciada en Artes Visuales por parte de la Facultad de Artes y Diseño de la UNAM. Es autora de “El diseño activista y el drag” artículo publicado en la revista Inventio de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos.
Actualmente – además de realizar proyectos de maquillaje profesional – es diseñadora de experiencias e interfaces web y construye un número de performance burlesque con su personaje “Cuerita Croissant”.
Redes: @croisssaaanttt

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Húmedas acuarelas de Verónica Torocahua

La artista peruana Verónica Torocahua presenta en su obra eróticas y voluptuosas escenas, de figuras femeninas gozando de los placeres del cuerpo, tanto solas como acompañadas.

Para su creación utiliza la técnica de la acuarela, con lo que refuerza la sensación de humedad y del intercambio de flujos y fluidos que vemos representados, con esto la artista alude a tabus sociales ligados a ciertos aspectos y practicas de la sexualidad libre y desapegada de la heteronormatividad.

Verónica Torocahua (Arequipa, Perú 1991), más conocida como Veka, soy artivista, gestora cultural y tallerista desde hace 8 años, soy representante de una colectiva
de artistas llamada «QUIPA» desde donde trabajamos actividades artísticas interculturales y de educación social en pro de una comunidad más sensible y empática. Mi arte es político y transita entre la denuncia, la reflexión, el archivo y mis historias de herencia. Una especie de antología de lo íntimo que va conectada entre cada nuevo proyecto en el que me sumerjo; mi SER cotidiano. Para mí el arte es incendio.
redes: IG @vekaronica
facebook: Veka DarkBeauty
tiktok: vekadarkbeauty

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