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Tetsuo, the iron Man

portadaTetsuo

Por Amado Cabrales

El dilema humano de la total sujeción del ser a las prótesis tecnológicas que suponían la extensión de su facultades sensibles y potencias físicas, no podía ser narrado de mejor manera que por un japonés. Shinya Tsukamoto, ciudadano de un país y, sobre todo, de una ciudad -Tokio-, en total sincretismo entre tradición y tecnología, es el artífice de esta pesadilla tecnológica.

Tetsuo, the iroman (1988) es un filme de horror y de venganza que, a partir de la fragmentación de la narrativa a lo largo de la película y con movimientos rápidos de cámara, nos sumerge en un filme que bien pudo ser un VHS encontrado entre escombros de cables y silicio.

El ritmo de Tetsuo es sumamente acelerado; en sus 67 minutos los cortes de cámara son innumerables, las secuencias de stop motion y los efectos especiales llenos de sangre y cables son magníficos, mas caen en lo artesanal bajo los estándares actuales. No obstante, su vigencia temática y su valor como obra experimental son innegables.

Su estética es la de un video casero con estática. Lo que pareciera la superposición de otras escenas, son las pesadillas del Salary man que se va transformando en un ser mitad metal mitad carne, tras ser infectado en el metro por una mujer con un brazo deforme lleno de cables y pus. Lo que en apariencia es en primera instancia incidental, en realidad es la venganza de The Metal Fetishist, tras ser atropellado por el Salary man, quien trató con descuido su lacerado cuerpo.

El miedo que crea al Frankenstein de metal de Tetsuo es el fundado a partir de la imposibilidad de controlar aquello que nos fascina y seduce, aquello que en lugar de causar bienestar nos domina y transforma irreversiblemente: la maquinización de la cultura y la dominación de lo tecnológico en todos los aspectos de la vida humana. Este monstruo tecnológico surge en una etapa muy temprana de la era tecnológica, pero como toda ficción visionaria, adelanta lo que puede llegar a ser el terror del dominio tecnológico.

Un sueño. Sumisión fálica, tecnológica demoniaca y seductora a manos de la pareja del salary man, la cual lo sodomiza con un tubo flexible, cuestión que se invierte al despertar, pues entre las nuevas partes tecnologías del salary se encuentra una especie de taladro de punta afilada, justo en su pelvis: un pene de metal asesino. Pasaje por demás ambiguo en la historia si no fuese porque al final (así es, spoiler incluido) salary vence a Fetishist con su pene-taladro, justo antes de ser absorbido por el metal, lo que deriva en una fusión de los contrarios y una escena un tanto homoerótica en donde hacen las paces.

Esto aventura a pensar que el verdadero miedo radica no en el domino de la vida física de los seres humanos, sino en la transformación y sujeción de las relaciones afectivas por medio del metal. “Convirtamos con nuestro amor, todo el mundo en metal” pregona el ente de dos cabezas. Esto, entra en la visión ciberpunk del futuro, en la que la tecnología, en lugar de mejorar a la humanidad la degrada (pensemos en Videodrome (1983), Existenz (1999) de Cronenberg, incluso en Crash (1996), del mismo director y en Nirvana, de Gabriele Salvatores. Todas películas deliciosas que problematizan este conflicto.

Para entender tal panorama, debemos volver en el tiempo y pensar en la creación del primer elemento mecánico y tecnológico semejante a nuestros sentidos y con el cual la comunicación como es ahora sería incomprensible: el ojo máquina que es la cámara y por consecuencia y evolución de la misma, el cine, espacio de nuestra imaginación. Ahora pensemos en todas las formas de extensión virtual de nuestras relaciones y sensibilidades y nos encontramos en la posibilidad de entender tal miedo y dominio. Bienvenidos a los albores del ciborg, cabe en cada uno tener control o ser parte de la pesadilla.

 

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El chip del conejo de haluro de plata. Cineciborg

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Por Magalli Salazar

En esta sección cinéfila será bueno aclarar una pequeña pero notable diferencia: el concepto de ciborg es muy diferente al de androide. Los primeros son aquellos humanos que han sido “intervenidos o reconstruidos” con partes bio-tecnológicas, tecnológicas o prótesis mecánicas, ya sea para prolongar su vida o mejorar alguna condición física deficiente, o dotarlos de “poderes” y habilidades/funciones que a no ser por esos artefactos, no tendrían. De modo que la ciborg construcción podemos verla, por ejemplo en el caballero Jedi, Anakin Skywalker quien fuera seducido por el lado oscuro de la fuerza, blablá… y se convirtiera en el malvado Darth Vader, (La guerra de la Galaxias, dir.George Lucas, 1977); el oficial de policía rehabilitado Alex J. Murphy en Robocop, (dir. Paul Verhoeven,1987); el científico Otto Octavius, transformado en el Doctor Octopus en Spider-Man2 (dir. Sam Raimi, 2004); o, el empresario en armamento militar, luego redimido, Tony Stark de Iron Man, (dir. Jon Favreau, 2008)

    Del otro lado del espectro se encuentran los robots que son fabricados para imitar las cualidades humanas, como el tener voz, memoria o voluntad, hasta aquellos que literalmente son casi humanos: el robot computadora HAL9000 de 2001. Odisea del espacio (dir. Stanley Kubrik, 1968); los robots humanoides: el caballero negro y el pistolero del parque de diversiones del futuro de Westworld, (dir.Michael Crichton,1973); el robot antropomorfo C3PO, en la saga de La guerra de la Galaxias, (dir. George Lucas, 1977); el robot T-800 modelo Cyberdyne101 deTerminator, (dir. Chris Cameron, 1984); o el niño robot David en la película Inteligencia artificial (dir. Steven Spielberg, 2001), etc.

CiborgsvsAndroides en la vida contemporánea.

    Dentro de la estética post-humana el mundo tecnológico es indisociable de lo humano porque se ha estrechado esa delgada la línea que separa el desarrollo del pensamiento, la comprensión de las emociones y la corporalidad, etc., así como de la percepción del yo y del otro, -lo virtualizado en la pantalla ha sido reconfigurado en el #, el @, o el avatar, etc.

    Nuestras sociedades sobreviven, hasta cierto punto, lo biológico, ya que prescindimos de los artefactos tecnológicos y electrónico-mecánicos para casi todo. ¿Qué sería de la raza humana sin computadoras o microprocesadores, sin equipo de telecomunicaciones, sin sonares, endoscopios, impresoras, marcapasos o equipos para recuperar la audición?

    La filosofía transhumanista también plantea el reencuentro de esa otra parte posible a través de la tecnología electrónica, mecánica, digital. Un replantearse el uso político, alterno y hasta experimental de lo electrobiológico, lo sintético y lo geek en función de suplir o mejorar las funciones “naturales” para transformar incansablemente nuestra relación con el mundo y con nosotros mismos. De la música electrónica a una conversación con Stephen Hawkins conectadas por un satélite orbitando para la transmisión de nuestro nutrido universo binario.

    De manera breve revisemos una interesante pieza cyborg del artista australiano Stelarc, Stelios Arcadiou (1946). Este artista del performance ha intervenido su cuerpo con partes biónicas e implantes como apología del cuerpo robotizado. Más que como una forma de reemplazo orgánico, como una extensión del propio cuerpo. En una entrevista realizada por Jens Hausser (sk-Interfaces. Liverpool University Press, 2008), este artista transhumano describe el largo proceso de implantación de una oreja funcional en la pieza titulada “oreja en el brazo”. Él relata las complicaciones médicas de “esculpir el cuerpo quirúrgicamente”, ya que se tuvo que remover la oreja de material sintético a la parte interna del antebrazo para después colocarle un micrófono y, que éste comenzara el procedimiento de “registrar sonidos”. La ingeniería genética, la nano tecnología y las prótesis biocompatibles se reúnen en esta pieza de bioarte por el “deseo de deconstruir nuestra arquitectura evolutiva e integrar la electrónica microminiaturizada al interior del cuerpo” (Stelarc).

    Un caso aparte es de Neil Harbisson, quien naciera con acromatopsia, es decir, la incapacidad de ver el color. Por ello en el año 2003 construyó el eyeborg, que es una diadema integrada a su cráneo que le permite “escuchar” los colores.

    No menos interesante y dentro de la corriente del pensamiento cyberfeminista podemos situar a Donna Haraway quien es autora del Manifiesto Cyborg (1984). En su texto reflexiona sobre el género y la máquina y la disolución de los territorios que han sido atribuidos a ambos. Así mismo, radicaliza los conceptos de organismo cibernético, híbrido y criatura, y pone en cuestión la relación entre lo real y la ficción. Su sitio web: http://people.ucsc.edu/~haraway/.

    Finalmente, demos un vistazo a los androides que poblarán en un futuro muy cercano parte de nuestro mundo cuyo creador es el Dr. Ishiguro Hiroshi de la Universidad de Osaka, Japón. Él desarrolla un intenso y revolucionario trabajo de ingeniería, mecánica y robótica con varios modelos: el primero del que hablaremos es el telenoidR1. Un robot humanoide minimalista de 80 cms. de alto que pesa 5 kg. Utiliza nueve sistemas para mover los ojos, boca, cabeza y extremidades rudimentarias. El prototipo está recubierto de silicón para dar la apariencia de piel. Este robot teleoperado está siendo empleado por el momento para dar clases de idiomas. Quizá los siguientes desarrollos de androides son los más extremos: los robots antropomorfos Geminoid F y Geminoid HI-1, que hacia el año 2001 se les anexara a la serie el Geminoid DK como parte de la colaboración en el proyecto del Profesor Henrik Scharfe de la Universidad de Aalborg en Dinamarca. Estos androides son casi idénticos a sus creadores. En una reunión de exhibición organizada en el año 2011, se argumentó que un objetivo alcanzado en la construcción de estos modelos, fue la gesticulación suave y su apariencia muy cercana a los humanos, entre otras cosas.

    De hecho la androide femenina de la serie, Geminoid F, debutó como actriz en el teatro de Tokyo, en la obra Farewell en 2010.

    Un motivo de peso para que en el país asiático se trabaje arduamente en el desarrollo de robots es debido a que la sociedad japonesa en las próximas décadas verá reducida drásticamente su población de habitantes jóvenes, y, aquellos que en el futuro sean ancianos, discapacitados o que vivan solos, podrán tener compañía y asistencia. Esto es real, y frente a la creciente integración masiva e irreversible de los elementos tecnológicos a nuestras actividades, cabe preguntar si tiene algún sentido la argumentación distópica de la denominada cultura cyberpunk, cuya novela representativa es Un mundo feliz, de Aldous Huxley (1932).

    Por lo pronto, recomendamos algunas cintas relacionadas con este género: Metrópolis (dir. Fritz Lang, 1927), de la novela homónima de Thea von Harbou (1926); Blade Runner (Ridley Scott, 1982); Akira (dir.Katsuhiro Ohtomo, 1988); El Quinto Elemento(dir. Luc Besson, 1997); Brazil y Doce monos(dir. Terry Gillian, 1985 y 1995); Videodromme y eXistenZ (dir. David Cronenberg, 1983 y 1999);Matrix (dir. Hnos. Lana y Andy Wachowski, 1999)…

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SALCON | Magalli Salazar_ Junio 2014

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Maga150pxMagalli Salazar/SALCON. Artista mexicana. He realizado arte público en la Ciudad de México. Actualmente trabajo en un proyecto de arte y educación. También he colaborado en varias publicaciones.
www.artepublicomx.com

http://elparpadodeceluloide.wordpress.com/about/

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Yolanda Benalba, desaprendiendo las enseñanzas maternas

Obra por Yolanda Benalba

 

Costuras al (des)cubierto, 2014

Costuras al (des)cubierto parte como reflexión autobiográfica generada a partir de la sentencia “llorarás lágrimas de sangre” con la que mi madre me advertía en la niñez de las consecuencias de no desempeñar a la perfección un acto. Con este legado transmitido entre mujeres entiendo la aceptación del sufrimiento como uno de los conocimientos que se transmite en la educación de la madre a la hija, y así esta aprende a ser mujer. Y es que la construcción del sujeto femenino se ha establecido en base a una tradición judeocristiana que muestra a la mujer que el sufrimiento es una cualidad implícita de su identidad.

Así pues, las fotografías muestran mi cuerpo mirado desde el prisma maternal, pues fue mi madre la que tomó las fotos cuando yo era niña, y ahora coso todo el dolor aprendido y sufrido sobre mi cara diluyéndome así en las mil lágrimas lloradas.

 

 

* Fregándonos. Acción de limpieza privada, 2014

La performance comienza al pedir a mi madre que me acerque una maleta, de esta saco los pañuelos con que cubro mi rostro y a su vez muestro nuestros llantos. Trazo una línea del tiempo bajo mis pies sobre la que viajan los pañuelos y los tiro a un barreño familiar que lleno de agua con lejía. Después hago burbujas de jabón con un pompero de juguete, recordando la infancia y mostrando esos cuerpos tan frágiles que son las pompas al morir en el aire. Finalmente vuelvo al barreño, y friego los pañuelos hasta hacer desaparecer por completo nuestros rostros de dolor, limpiando así por completo las lágrimas llegando a la herida en los nudillos de tanto fregar.

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 Yolanda Benalba  

Vive y estudia en Valencia, España. Finaliza sus estudios de Bellas Artes en la Facultad de San Carlos por la Universitat Politècnica de València, especializándose en Arte de acción y discursos de género. Actualmente su obra gira en torno a convergencia y disidencia ente performance, dolor y violencia cotidiana, centrándose en los conflictos constantes de vulneración de los sujetos femeninos registrando así la realidad del actual sistema patriarcal con una visión introspectiva y de género desde el ámbito familiar y doméstico. 

nacidasparallorar.tumblr.com

http://vimeo.com/yolandabenalba

 

 

 

 

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Las Mujeres Pancarta de Gelen Geleton

En su serie titulada «Mujeres Pancarta» Gelen Geleton recupera fotografías de manifestaciones feministas y las recodifica por medio del dibujo, con lo que logra desdibujar las particularidades del contexto en que se hizo cada imagen, resultando en un retrato del espíritu del movimiento en su conjunto.

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Puedes ver más del trabajo de Gelen Geleton aquí:

http://archivodiymusicaydibujo.tumblr.com/

http://archivodiymusicaydibujo.blogspot.com.es/

https://archivodiymusicaydibujo.wordpress.com/

http://lapizporbaqueta.wordpress.com/

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«Maternidades» un videoarte de Rafael Guillhem

Por Rafael Guilhem

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Rafael Guilhem,  autodidacta interesado en el audiovisual, así como en sus procesos de  creación, consumo y distribución. Creo en la falsificación de datos, en la alteración de discursos y en la piratería de los mismos. En un momento en que los datos circulan de igual manera por la red, los órganos y las ideologías, considero vital alterar los flujos de información que nos conforman para construir nuestros propios discursos.

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MADRES: una mirada sobre lxs desapariciones en México

10 de mayo de 2014- Mientras miles de familias se reunían para festejar -como cada año- el día de las madres, un grupo de mujeres se reunió en el Monumento a la Madre, no para festejar, sino para marchar y con ello exigir la aparición con vida de sus hijas e hijos desaparecidxs y de cuyo paradero el gobierno mexicano no sabe dar razón

¡Por que vivos se los llevaron, vivos los queremos!

¡Por que vivas se las llevaron, vivas las queremos!

«Madres» es una producción de Estudio 42, realizada por Yuli Rodríguez.

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Mis raíces

"Paciencia" por Rusana del Rosario
«Paciencia» por Rusana del Rosario

Selen Catalina Arango Rodríguez

 

Mis raíces

Si, como todas soy madre.

Entregué mis raíces

a cambio de la dualidad en los espejos.

¿Cuántos hijos salieron de mi vientre?

Los envuelvo en sacos de ámbar y miel. Otra vez mis raíces me cubren y sólo hay espacio para un rompecabezas:

desde allí, mis hijos levantan su rostro para mirarme.

Sí, mi gesto va más allá de la cicatriz de donde mis hijos nacieron.

 

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Reviven Ley Antiaborto en Nuevo León

"Origen" Susana del Rosario
«Origen» Susana del Rosario

Cordelia Rizzo

Monterrey.- Ahora que comenzó la defensa de la inclusión del derecho a la vida desde la concepción en el Congreso del Estado de Nuevo León, se criminaliza a las mujeres que no tienen recursos para practicarse un aborto en McAllen o en el Distrito Federal.

Hace aproximadamente cuatro años supimos que en Guanajuato habían encarcelado a seis mujeres –de escasos recursos y escasa formación educativa– que habían tenido abortos espontáneos, culpabilizándolas de haberse practicado legrados deliberadamente. Varias llevaban más de cinco años en prisión cuando estalló el escándalo a nivel internacional. Esto era consecuencia de la praxis antiaborto más severa y cruel del país.

El hecho fue que los médicos que atendieron a estas mujeres denunciaron ante su percepción del riesgo de ser denunciados y encarcelados ellos por practicar abortos. Se instituyó una norma penal que tuvo como efecto poner en práctica una superstición e histeria legitimadas que hizo de seis mujeres un ejemplo. A las mujeres se les juzgó culpables del delito de homicidio en razón de parentesco y se repartieron sentencias de hasta 35 años en prisión.

   Supuestamente la modificación que sugieren Carolina Garza y Francisco Treviño, diputados locales del PAN, no tiene el fin de criminalizar a las mujeres sino de sancionar a los médicos. Ojalá revisen el caso de Guanajuato y lo que el pánico de los médicos ocasionó en las vidas de estas mujeres y de sus familias. El hecho de que en la práctica se firme un cheque en blanco para criminalizar a las mujeres, y sus implicaciones, debe ser abordado.

   Sobra (tal vez no sobra) decir que el costo de encarcelar a una mujer para su familia es altísimo. Las mujeres siguen siendo pilares de la organización familiar y encerrar a una mujer cinco años en prisión, actualmente, es someter a sus hijos a una niñez muy ingrata. Son el tipo de infancias que los vuelven susceptibles de tener conductas criminógenas, dado lo que implica tener a un familiar en la cárcel social más allá de la ausencia y por el costo económico.

   Piensen en las cárceles de hoy, saturadas y dominadas por el crimen organizado. Las cárceles son a su vez incubadoras del crimen y sitios en su mayoría horrendos. Las cárceles de mujeres, suelen ser improvisadas alas de las prisiones para hombres.

   Hasta ahora no he apelado a la laicidad, ni al derecho a decidir, como herramientas de crítica de la legislación que en la práctica endurece las penas por abortar. No lo haré y me reservaré mi postura sobre estos temas en este escrito.

    Ese experimento en Guanajuato (el de encarcelar a mujeres que ‘disque’ abortaron) fue tan excesivo y eventualmente impopular que el gobernador Juan Manuel Oliva Ramírez dio marcha atrás a la ley cuando le estalló el escándalo en la cara. Parecía una política de las tinieblas, porque tradicionalmente estos exabruptos de la derecha suelen ganar popularidad porque se ven como reivindicaciones de valores básicos e irrenunciables olvidados en la tibieza de los discursos políticos moderados. El gobernador de Guanajuato tuvo que hacer una reforma exprés al código penal para contener el escándalo internacional tras la cual liberó, mas no exoneró, a las mujeres encarceladas.

   Dicho escándalo también reveló que el Instituto Estatal de la Mujer de Guanajuato estaba siendo operado de manera contraria al propósito que lo creó. Esta realidad es común a muchos otros institutos de la mujer. Tanto los órganos estatales como el mismo Instituto Nacional de las Mujeres son organismos que tienen estándares muy concretos que cumplir en términos de promoción de políticas públicas con perspectiva de género y operación de centros de gestión legal, de salud en casos de violencia de género. Estas directrices están emanadas de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer de la Organización de las Naciones Unidas, firmado por México en 1980.

   El argumento expuesto a los medios para incluir la protección de la vida desde la concepción es tautológico. No le da una interpretación a lo que es la dignidad de la persona, más allá del hecho de que la vida es sagrada en virtud de que ‘es sagrada porque es sagrada’. Lo que arguye Treviño es completamente falaz, ya que para que un embrión fecundado se geste a término intervienen muchísimos factores.

   Esta interpretación de lo que implica la protección del derecho a la vida es una de tantas, y es limitada, pues no toma en cuenta todos los riesgos de salud materno-fetal en los que se incurre cuando se niega un aborto seguro y aséptico a una mujer. No incorpora las dimensiones psicológica, económica y social de la vida, marcadores importantes del destino de un ser humano que están presentes desde el momento previo a la concepción.

   Para declarar vencedora esa interpretación del derecho a la vida sobre los derechos a decidir sobre el propio cuerpo, a planear el número y espaciamiento de los hijos y el derecho a la salud faltaría mucho.

   Esta propuesta de modificación legislativa manifiesta un odio hacia los cuerpos femeninos, porque ignora o aborrece sus procesos. Estadísticamente, un 25 por ciento de los óvulos de una mujer no llegan a término por designio genético solamente. El embarazo adolescente-infantil se ha triplicado en Nuevo León, estado que está a la cabeza en indicadores de educación formal.

   Decenas de hombres cada año deciden asesinar con brutal violencia a sus parejas por no soportar su femineidad. Los cuerpos femeninos están vulnerables, expuestos y poco comprendidos. La verdad, los cuerpos masculinos también, y prácticamente todas las maneras de corporalidad.

   Ignora, la propuesta de reforma constitucional, que un niño que es abandonado por sus padres ya sea dado en adopción, o abandonado de facto, sufre. Los hospicios y casas cuna son una respuesta limitada y frecuentemente altamente nociva; recordemos el caso de abuso sistemático a niños en Casitas del Sur y CAIFAC, en años recientes.

   El niño o niña que es abandonado carga una falta de estructura amorosa que lo castra en vida. Lo hace también susceptible de volverse una mercancía atractiva para una red de tratantes laborales o sexuales de menores. O sea, un objeto (¿escucharon, legisladores y legisladoras?).

   En suma, la propuesta de revivir ese hito panista que en algún momento fueron los valores y la familia vía esta reforma a la constitución local, que son lo poco que le queda de capital ideológico a un partido que ha emulado lo que más criticó del PRI, demuestra que la militancia del partido no tiene idea, o aborrece, lo que significa, ni material ni espiritualmente, vivir y crecer.

   No olvidemos, asimismo, que estas reformas en Baja California, Guanajuato y Veracruz, no las aprobaron sólo legisladoras y legisladores del PAN.

Originalmente publicado en:

http://www.15diario.com/hemeroteca/15diario/hemeroteca/2014-05-26/rizzo26.html

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Cordelia Rizzo (DF 1982) Escritora y académica. Investiga temas relacionados con los derechos humanos y el simbolismo que da sentido y peso a hitos vitales como la mortalidad y otros tipos de procesos y transiciones. Escribe poesía. Actualmente investiga cómo se construye la memoria histórica en el fenómeno de bordado por la paz en México. Colabora con la plataforma de paz Nuestra Aparente Rendición y con Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Nuevo León, así como de la revista de periodismo narrativo Spleen! Journal. Ha sido profesora universitaria y capacitadora en temas de derechos humanos y es aficionada a la danza clásica desde que tiene uso de razón.

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Maya Angelou y los sin voz

por Cordelia Rizzo

Monterrey.- A los catorce años, la prosa de Maya Angelou me abrió los ojos a la necesidad humana de lidiar con el sufrimiento. Antes de eso sufrir era para mí un concepto ambiguo, era una prerrogativa de los pobres o de mi abuela abnegada. Probablemente gracias a su primera autobiografía novelada (Sé por qué el pájaro enjaulado canta) comencé a entender que todos sufrimos.

Ese ser humano ‘entero’ que llegó a la adolescencia o a la vida adulta se balancea sobre un equilibrio precario. Esa mujer. De un día al otro, se muere, sufre un trauma o se desarma el entramado que le daba sentido a su vida.

Angelou no disfraza la emoción ni es la heroína victoriosa de la novela. Su ejemplo ha demostrado a lo largo de los años que la batalla por la vida y la dignidad se gana al ver el sufrimiento en la cara. Con apoyos y muchísima tenacidad, ella, como una joven adolescente negra, comienza a transformar el dolor en una especie de plano de piso de la existencia que se seguirá elaborando.

La politización del dolor lo cubre de significados y se comienza a tejer una trama nueva; eso lo supe después que me familiaricé con el activismo de Angelou. Mucho después tomé conciencia de que ella había sido una pieza fundamental en el movimiento en pro de los derechos civiles en Estados Unidos, liderado por Malcolm X y Martin Luther King Jr., del que no dejo de aprender.

Recoger agua de la noria del sufrimiento es una hazaña. En ese momento en el que un sufrimiento se comprende y transforma en alegría se puede hablar de un renacimiento. No todas las historias de víctimas (como en el caso de Angelou, de una violación) comunican la necesidad de seguir un impulso creativo para salir de la noria. Pero la suya sí, y es un testimonio valiosísimo sobre el contexto de marginación que habitaron los negros en Estados Unidos y su resiliencia como comunidad.

Todavía recuerdo la escena en la que es violada la protagonista y cómo esa penetración forzada comunica perfectamente el abuso y el trasfondo social de éste.

Gracias a la Maya Angelou personaje pude iniciar un profundo diálogo con mi femineidad, lleno de atavismos, planicies y baches. Creo que son estas historias de mujeres que se tuvieron que levantar y con mucha gracia retaron siempre al molde las que nos enseñan a ser mujeres, no el princesismo.

Sufrimiento innecesario legislado

El pasado 28 de mayo se aprobó en primera ronda una reforma a la constitución de Nuevo León que criminaliza a las mujeres. Sobre todo a las que han sido pobres en lo económico y en su educación para la sexualidad y deciden tener un aborto. En Estados Unidos éstas son las mujeres negras e hispanas, en México, las indígenas.

En ese mismo día en que me enteré del fallecimiento de Maya Angelou, a quien no volví a leer en novela pero sí en poesía y en filme, me vino el recuerdo insistentemente de todas las mujeres de mi vida: las que nacieron privilegiadas y las que han remado contracorriente. Las que tuvieron hijos que no querían, las que descubrieron en sus hijos su fortaleza, las que decidieron tomar la decisión más difícil de sus vidas al abortar.

Recuerdo todas las veces que se me retuerce la tripa al descubrir que la asimetría de un sueldo, la exclusión de ciertos grupos de poder, el acoso callejero, los exabruptos misóginos, todos tienen que ver sólo con el hecho de ser mujer.

Las mujeres de Nuevo León serán golpeadas si la reforma se aprueba. Aun las que creen en la reforma. No hay que olvidar que si se aprueba en septiembre en la segunda ronda, el país está más cerca de cambiar la constitución nacional en esta dirección tan nociva.

Si el autogolpe le produce placer a alguien y a su clica, no es motivo suficiente para convertir su experiencia personal en una ley general. La voz que busca proteger la decisión de una mujer de practicarse o no un aborto (ojo, que no es equivalente a estar en contra de la vida, o una afrenta contra quienes pugnan por el estatuto vital del embrión y el feto) no está presente en el dictamen de reforma que se busca aprobar.

Quien lidera la defensa de la reforma en la sociedad civil, una organización pro vida ad hoc sostenida por ex Legionarios de Cristo llamada Yo soy voz (a la que se le privilegió el acceso al congreso), expresa una serie de falacias éticas y científicas como sustento de su postura en su página web. Demuestra un conocimiento pobre de la biología reproductiva, los principios que rigen los derechos humanos, y una falta de ponderación absoluta a los argumentos en contra de sus posturas. Según ellos se basan en argumentos científicos (no hay una sola cita a estudios de publicaciones arbitradas médicas o de biología), y su discurso no deja de estar formulado en términos de un decreto de conciencia cuya naturaleza ni siquiera se explora adecuadamente.

Razonar implica comprender que los argumentos que esgrime una son susceptibles de ser discutidos. Aquí no hay razonamiento. ¿Existen criterios de validez?

El filósofo Bernard Williams bien dice que uno de los grandes vacíos de la ética racionalista es que no se plantea que los seres humanos deben vivir con sus decisiones. Pero bueno, los postulados pro vida en este caso no apelan a una cuestión bioética sino a un intento de secularización de interpretación teológica endeble.

Las mujeres que abortan, todas, deben vivir con su decisión, indistintamente de su manera de pensar o creencia religiosa. Así lo hacen inclusive quienes se practicaron un aborto creyendo que el producto no era un ser vivo. Se ha trivializado mucho –de ambos lados– el proceso deliberativo por el que atraviesa una mujer que decide interrumpir su embarazo.

Las legisladoras y los legisladores pro vida muestran demasiada frialdad respecto a los efectos de la legislación que quieren pasar. Me pregunto si no serán sociópatas, o si hay algo que ocultan que los motiva a ese nivel de obediencia.

Maya Angelou sabía usar su vida para mostrar la columna vertebral de una lucha que va más allá de ella y a favor de todos aquellos que no tenían voz y cuyas victorias están amenazadas constantemente. Recordemos el racismo que justificó el asesinato de Trayvon Martin, un adolescente negro, ante la corte de Florida el año pasado.

La decisión de la reforma al artículo 1 de la constitución de Nuevo León para incorporar la protección al ‘concebido’ como gran victoria moral, no llega a discusión ética, lamentablemente, y sí le da al traste a una lucha honesta e histórica por el reconocimiento a los derechos de las que no tenían voz: las mujeres.

Originalmente publicado en:

http://www.15diario.com/hemeroteca/15diario/hemeroteca/2014-05-29/rizzo29.html

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Cordelia Rizzo (DF 1982) Escritora y académica. Investiga temas relacionados con los derechos humanos y el simbolismo que da sentido y peso a hitos vitales como la mortalidad y otros tipos de procesos y transiciones. Escribe poesía. Actualmente investiga cómo se construye la memoria histórica en el fenómeno de bordado por la paz en México. Colabora con la plataforma de paz Nuestra Aparente Rendición y con Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Nuevo León, así como de la revista de periodismo narrativo Spleen! Journal. Ha sido profesora universitaria y capacitadora en temas de derechos humanos y es aficionada a la danza clásica desde que tiene uso de razón.

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