*Imagen: El pájaro Marica que vuela libreSALCON/intervención digital de la imagen Magpie No.2573 by Boris Belchev En: www.alcedowildlife.com (thanks Boris for your lovely image)
Y una vida ha comenzado… Gente. Todxs van hacia alguna parte…Cada unx con sus propios pensamientos, sus propias ideas… Cada unx con su propia personalidad. Unxs se equivocan porque hacen lo debido. Y otrxs tienen razón porque hacen lo indebido. ¡Controla los hilos! ¡Un nuevo día ha comenzado!
(se escucha el llanto de un recién nacido)
¡Una nueva vida ha comenzado!
(Se ve el recorrido de una ambulancia sonando su sirena)
En el interior de un lugar se encuentra una persona tumbada sobre la cama, muerta. Ahí, un grupo de gente rodea al cadáver. Uno de ellos, el inspector de policía le dice al hombre del servicio de emergencia: “Déjeme ver la nota”.
(La voz en off nos relata el contenido):
«Los informes dirán la historia. Me encarcelaron hace poco. ¿Por qué? Yo, un hombre fui detenido en la calle con ropa de mujer. Esa era mi cuarta detención por el mismo hecho. En la vida tengo que llevar esa ropa, por eso solo era cuestión de tiempo hasta que me volvieran a detener.
Esta es la única forma. Dejen que mi cuerpo descanse en la muerte por siempre con la ropa que no pude llevar en vida”.
~Guión, “Glen or Glenda”. (03:45-06:54)
NATURAL, SEDUCTOR, DELICADO, DE LA VANIDAD, DEL EROSTISMO, TIERNO, DE LA ILUSIÓN, MEXICANO, DE LA SENSIBILIDAD, DE LA INFANCIA, MARICA: MASCULINIDADES>TRASGRESIONES<FEMINISMXS
* *SÚPER ROSAS*
En sus investigaciones sobre varias sociedades no occidentales, Margaret Mead afirma que siempre aparece la diferenciación aparejada a una mayor valoración de las actividades de los hombres, donde estas actividades varían de una sociedad a otra. De ese modo, el determinismo biológico y el cultural se refleja en la educación que hombres y mujeres reciben.
Por un lado, se fundamentan derechos y obligaciones entre ambos sexos de acuerdo a las supuestas capacidades naturales, es decir, aquello que le es propio a cada unx. Esto varía según la época y el contexto, de manera que Mead concluye que es un asunto de determinismo social: ejercer el poder sobre los menos privilegiados según un sistema mayormente patriarcal.
Pero esa desigualdad, apuntada hace varias décadas por Mead, aún queda muy lejos de ser abolida. Una posible fórmula nos haría emplear todos los recursos sociales, legales, educativos disponibles. Inclusive al tomar en cuenta algo tan cotidiano como el uso del lenguaje. Para marcar diferencia y acercarnos a un sistema de relaciones más equitativo entre los sexos.
Así que, investigando sobre el uso habitual del término género en la lengua española, me topé con lo siguiente:
género.(RAE)
(Del lat. genus, genĕris).
m. Conjunto de seres que tienen uno o varios caracteres comunes. 6.m. Biol. Taxón que agrupa a especies que comparten ciertos caracteres. 7. m. Gram. Clase a la que pertenece un nombre sustantivo o un pronombre por el hecho de concertar con él una forma y, generalmente solo una, de la flexión del adjetivo y del pronombre. En las lenguas indoeuropeas estas formas son tres en determinados adjetivos y pronombres: masculina, femenina y neutra.
femenino, na. (RAE)
(Del lat. feminīnus).
adj. Propio de mujeres. 2.adj. Perteneciente o relativo a ellas. 3. adj. Que posee los rasgos propios de la feminidad. 4. adj. Dicho de un ser: Dotado de órganos para ser fecundado. 5. adj. Perteneciente o relativo a este ser. 6. adj. Débil, endeble. 7. adj. Gram. Perteneciente al género femenino.Nombre femenino. Terminación femenina. U. t. c. s. 8. m. Gram.género femenino.
masculino, na. (RAE)
(Del lat. masculīnus).
adj. Dicho de un ser: Que está dotado de órganos para fecundar. 2.adj. Perteneciente o relativo a este ser. 3. adj. Varonil, enérgico. 4. m. Gramgénero masculino
Considerando lo anterior, considero importante hacer la reflexión sobre el uso correcto del término género/sexo, en donde el género gramatical (femenino/masculino y neutro) se utiliza para distinguir el “sexo de las palabras”. Por otro lado, el género se procura también como aquellas conductas sociales aprendidas y reproducidas bajo un sistema cultural específico, escogidas para cada sexo. P. ej. “en los estudios de género” (según las ciencias sociales).
Por lo tanto decir personas del mismogénero, violencia de género, no es correcto, y se ha de decir homofobia, sexismo, violencia contra las mujeres…ya que, como he mencionado, una cosa es el género gramatical y otra, el sexo de las personas.
* * *
Pero existe algo incluso más interesante y que plantea un reto muy importante a nivel jurídico, legal, económico, social, médico… y es que, bajo los estudios más recientes en diferentes disciplinas del conocimiento como la antropología, la sociología, el psicoanálisis o la piscología, se ha propugnado por incluir en la gama de la diversidad sexual a un tercer sexo. Es decir, ni masculino, ni femenino… otrx. (Que está contenido en algunx de lxs dos anteriores y, además, puede ser otrx ajenx a ellxs).
A este otrx sexo se le denomina intergénero o transgénero, y no hay para éste una definición en el diccionario de la Real Academia Española.
La palabra transgénero no está registrada en el Diccionario. La que se muestra a continuación tiene formas con una escritura cercana.
Designar la transexualidad , es validar el hecho social de que existan personas que nacieron con un sexo biológico que no corresponde con su identidad sexual. Por fortuna en nuestro país ya es posible, al menos en el Distrito Federal, que las personas que viven esta situación puedan asignarse el sexo y nombre propio que prefieran ante un juez de Registro Civil. No obstante, lo que queda claro es que en las sociedades occidentales, occidentalizadas y no occidentales se encuentran un mecanismo que tiene una posición privilegiada en la historia para cambiar el trato que nos damos unxs a los otrxs. Tenemos todo este conocimiento, entonces, ¡controlemos los hilos! Es debido revisar los derechos humanos por una convivencia de todas las gamas de ser, dentro de las posibilidades ciudadanas y sociales. De modo que se respeten y preserven las diversidades.
Personalmente me gusta el rosa marica como el color del encanto, de la súper diversidad. Aquello reproducible sin estereotipos ni moldes, perdurable y auténticx.
Fascina dejarles estas recomendaciones cinematográficas color rosa marica: de la sororidad, del encuentro de otras masculinidades, la libertad, la diversidad sexual y sensual, la búsqueda del otrx, la feminidad crítica, activa y no encasillada…
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Glen o Glenda (Edward D. Wood Jr., 1953); Sangre para Drácula (Paul Morrissey, 1974); El lugar sin límites (Arturo Ripstein, 1978); Tess (Roman Polanski, 1979); Víctor o Victoria (Blake Edwards, 1982); Thelma y Louise (Ridley Scott, 1991); Priscila, la reina del desierto (Stephan Elliott, 1994); Criaturas celestiales (Peter Jackson, 1994); Libertarias (Vicente Aranda, 1996); El libro de cabecera (Peter Greenaway, 1997); Mi vida en rosa (Alain Berliner, 1997); Jackie Brown (Quentin Tarantino, 1997); Juana de Arco (Luc Besson, 1999); Los chicos no lloran (Kimberly Pierce, 1999); La virgen de los sicarios (Barbet Schroeder, 2000); Antes que anochezca (Julian Schnabel, 2000); Billy Elliot (Stephen Daldry, 2000); Kill Bill vol. 1, Kill Bill vol. 2 (Quentin Tarantino, 2003 y 2004); La mala educación, Volver (Pedro Almodóvar, 2004 y 2006); Transamerica (Duncan Tucker, 2005); Kinki Boots (Julian Jarrold, 2005); Desayuno en Plutón (Neil Jordan, 2005); Milk (Gus van Sant, 2008); Phillip Morris, te quiero (Glenn Ficarra, John Requa, 2009). Y de pilón, A toda máquina (Ismael Rodríguez, 1951).
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Heller Eva. Psicología del color. Cómo actúan los colores sobre los sentimientos y la razón. 2011. Gustavo Gili.
Picardo Joao, Oscar VV.AA (2005) Diccionario Enciclopédico de Ciencias de la Educación. Pacheco Cardoza. 1ª. Ed. Centro de Investigación Educativa, Colegio García Flamenco. San Salvador, El Salvador, C.A
Se recomienda la lectura del “Manual para el uso no sexista del lenguaje” Coordinado por María Julia Pérez Cervera. Autora: María Julia Pérez Cervera. Cuarta edición: Marzo de 2011. Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres. Ciudad de México. En: http://www.conavim.gob.mx
El teatro siempre ha sido un espacio problematizador y promotor de discursos, una manifestación artística, social, política, filosófica y cultural capaz de suscitar transgresiones estéticas que contribuyen a tornar evidentes temas importantes para el desarrollo de la humanidad. Actualmente las discusiones de género están presentes de forma más explícita en el Arte. En este sentido la puesta en escena TraVesTid@s creada a través del proyecto Fronteras del cuerpo, que fue premiado con la beca de creación artística de la Secretaria de Relaciones Exteriores de México, tiene el objetivo de problematizar en escena cómo, dónde y de qué forma viven l@s travestis mexican@s en la sociedad contemporánea, porque generalmente esos personajes se desenvuelven “[…] en el mundo subversivo de las drogas, reinan en el submundo de los prostíbulos, así como en la alcoba ‘sagrada’ del político/a, del médico, del/la juez/a, del/la barrendero/a o del/la profesor/a […].” (SÁ-SILVA, 2012, p. 5). ¿Pero qué lugar ofrece México para las princesas travestis?
A lo largo de la investigación, Cia Catártic@ indagó en instituciones, libros, antros, etc, además platicó con activistas, investigadores, psicólogos y travestis todo esto, con el fin de entender cómo se desarrolla el travestismo en México. Durante la investigación se percibió un contraste lingüístico entre el término los travestis como la sociedad plantea y las travestis como ellas se miran/definen. Así que la Cia Catártic@ definió la utilización del @ para adecuar mejor su discurso.
A partir de esa investigación se creó un mapa social del travestismo en México, intentando desmitificar os estereotipos de que todas l@s travestis trabajan como sexo servidor@s, en las calles. Gracias a ese mapa social, la Cia Catártic@ comprendió el travestismo en México como una identidad de género y como práctica y/o juego sexual, además, se percibió que l@s travestis están en todos los ámbitos de la sociedad mexicana.
Esta propuesta, desarrollada a partir de una investigación, dialoga con lo que plantea el teórico argentino Jorge Dubatti: el artista debe ser un investigador y nuestros procesos creativos deben basarse en la investigación porque esta fundamenta nuestro discurso artístico.
De esa forma, la puesta en escena pretende contribuir a la función social que tiene el teatro, y además mostrar la necesidad de discutir estos temas en la sociedad mexicana para el desarrollo de un país que respeta los derechos de las personas travestis, probando así que ell@s también son hij@s, de este país tan rico, diverso y cultural: México.
EnTraVesTid@sel espectador tiene la oportunidad de adentrarse en el universo y la vida de l@s travestis mexican@s a través del proceso escénico de un grupo de teatro que se esfuerza por transmitir las problemáticas que encierra el travestismo en México. Las atmósferas que crea esta obra permiten que el espectador comparta de manera más íntima las experiencias de la vida de l@s travestis. Prejuicios/transfobia, dolores, amores y risas… forman parte de TraVesTid@s.
La escenografía y la luz crean la atmósfera de los espacios sociales en los que se desenvuelven l@s travestis: un salón de belleza con una estética de Pop Arte, contrasta con las atmósferas oscuras de la calle, el cuarto, hoteles etc. Estos espacios sociales determinan dónde y cómo ell@s viven en la sociedad mexicana. Los vestuarios y la caracterización brindan la oportunidad de que el espectador conozca a l@s travestis más allá de los estereotipos, como cualquier ciudadan@ mexican@; ya sea estilistas, universitari@s, abogad@s, ingenier@s, artistas, trabajad@res sexuales etc.
En la puesta en escena el cuerpo del actor crea una poética dando voz y vida a esas personas marginadas. En TraVesTid@s,el cuerpo del actor es instrumento de acción estético-política. Como lo plantea Antonin Artaud y Jerzy Grotowski, los actores dan vida a personajes y construyen historias reales, incorporan discursos políticos y sociales de la realidad de l@s travestis mexican@s, que viven en la frontera de la sociedad. En esta representación se da voz a estos personajes, lo que representa un acto sociopolítico que dialoga con la propuesta estética y político-social de la Cia Catártic@.
Todos los sabados de abril y mayo. Horario: 4pm.
Boletos: 150 pesos y media 75 pesos con credencial.
Contactos: Mayán Salgado (55 22 74 73 59) y Nando Nascimento (55 21 17 99 77)
Ciudad de México
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Nando Nascimento. Es actor y director teatral. Licenciando en Teatro por la Universidade Federal do Maranhão – UFMA/Brasil. Investigador de las discusiones de Género y Sexualidad en el teatro de Brasil. Actualmente estudia a través de intercambio en la Universidad Nacional Autónoma de México – UNAM.
Se dice que El precio de la sal de Claire Morgan fue la primera novela en su género en tener un final feliz: las dos protagonistas quedan juntas. A mediados del siglo XX, las novelas de corte homosexual terminaban en suicidio, reivindicación heterosexual o soledad. Los protagonistas eran castigados por su perversión. ¿Por qué esta novela tuvo un final feliz? El nombre de Claire Morgan es el pseudónimo que utilizó Patricia Highsmith para publicar esta novela en 1952, pues sus editores se negaron a hacerlo; sin embargo la novela tuvo mucho éxito entre sus lectores homosexuales. En 1989 se reedita El precio de la sal con el título de Carol y ya bajo la firma de Patricia Highsmith. Ella escribe en su prólogo que desde 1952 a esa fecha habían llegado muchas cartas de los admiradores agradeciéndole por escribir una novela con dicho final, por escribir una historia parecida a la suya, y por no saber qué hacer siendo homosexuales y viviendo en un pueblo aislado. Highsmith siempre repudió la moral recta del pueblo norteamericano y, en alguna ocasión, dijo que el final que le había dado fue una especie de burla a la hipocresía que imperaba en esos tiempos. Patricia dijo en alguna entrevista que su novela se basaba en la imaginación, porque «(…) cuando estás enamorado estás en un estado de locura.»
Patricia Highsmith (Forth-Worth Texas 1921- Locarno, Suiza 1995) fue una escritora norteamericana exitosa, polémica y aislada de la sociedad. La psicología de sus personajes no era la psicología optimista que se aceptaba a mediados del siglo XX, tras la Segunda Guerra Mundial, al contrario, sus personajes eran oscuros, profundos, de moral flexible, atormentados, no por querer hacer el bien, sino por sus propios pensamientos, por sus verdaderos deseos; son atormentados por el egoísmo, por no poder gozar más de éste.
Obtuvo fama y éxito por Extraños en un tren, publicada en 1949 y por la saga de El talentoso Mr. Ripley. De estas novelas se hicieron varias adaptaciones cinematográficas, de la primera por Alfred Hitchcock en 1951, titulada Strangers on a train y de las segundas, dirigida por René Clement en 1960 llamada Plain soleil, y The talented Mr. Ripley, por Anthony Minghella en 1996.
Carol trata del enamoramiento de una joven mujer, Therese Belivet, de una bella y elegante rubia de edad madura llamada Carol Aird.
En Carol surge el confuso amor, inexplicable, pero amor indiscutible. El amor es algo que sobresalta y toma por sorpresa a quien lo experimenta, y más en el caso del amor entre mujeres. ¿Cómo es posible que de pronto al ver a una hermosa mujer, Therese se turbe de tal manera que desee verla nuevamente, que quiera saber más de ella? ¿Cómo puede existir ese llamado flechazo de amor tanto en Carol, como en la vida de muchas mujeres?
Es muy posible que tanto los homosexuales de mitad del siglo XX, como los de esta segunda década del siglo XXI se identifiquen con Therese y con Carol.
LA VIDA GRIS
Therese tenía una vida simple, opaca, vendía muñecas en el departamento de juguetería de un almacén llamado Frankenberg, en Nueva York. Este era un empleo por temporada, pues no había podido obtener un trabajo de escenógrafa en meses. Su vida era gris y fría, se sentía asfixiada y atrapada. Durante la visita que hace a una colega de trabajo, la señora Rubichek, tiene un ataque de nervios, observa la miseria de la casa. Se siente encerrada en el vestido que se prueba y que la señora Rubichek quería regalarle. Es la angustia de la vida cotidiana, el miedo a la vida entera dedicada a un trabajo que no le gusta, un trabajo forzoso, como el de la señora Rubichek, que no puede hacer nada más que eso, debido a su fracaso laboral y físico. Therese es invadida por la angustia y se desmaya. Al volver en sí, escapa del departamento de la señora Rubichek; no desea saber más de esa vida.
Therese tenía una relación «inconexa y sin cimentar» con Richard, su novio, con quien había tenido ocasionales relaciones sexuales no placenteras. Ella desea escapar de Richard, sobre todo cuando éste le recuerda de los planes de viajar a Europa.
Therese, como muchas mujeres, no se encuentra cómoda con la vida que tiene. Siente que algo no encaja, que ella no encaja, que los patrones sociales a los que ha sido sometida no van con ella. Todo eso no lo sabe, lo percibe solamente. Ese aburrimiento de la vida cotidiana, esa angustia, son síntomas de que algo en la vida no está del todo bien.
LA MAGIA DEL ENCUENTRO FORTUITO
El encuentro mágico se dio cuando miró a la señora Aird en el almacén. Ella, rubia, esbelta y grácil, vestida con un abrigo de piel, la vio también y se le acercó. Therese quedó prendada de ella a tal grado que se aprendió la dirección que la señora Aird le dio. Le manda una tarjeta de navidad con el simple, hasta torpe mensaje de: «Con un recuerdo muy especial de Frankenberg» y su número de vendedora, ni siquiera su nombre. Ese momento de nerviosismo, de enamoramiento, es el comienzo de un viaje hacia la verdadera vida de Therese, una vida que no sabía que quería, hasta que la tuvo al alcance de la mano, y hará todo lo posible por vivirla.
Therese y muchas más mujeres han experimentado esa sensación casi indescriptible; la atracción incontrolable hacia la otra persona, hacia la que no sabían que podrían sentirse atraídas. El sentimiento bonito de querer desentrañar el misterio de la otra persona porque inexplicablemente te gusta. Todas alguna vez, como Therese, pensamos en decirle a esa persona que nos atrae: «Usted es magnífica», «La quiero», sin saber exactamente por qué se quiere hacer, sin poder cuestionar, simplemente se quiere.
Therese recibió una llamada telefónica al almacén; resultó ser la señora Aird, quien la cita a comer para el día siguiente. Therese está emocionada, ¿quién no lo estaría si la persona que te gusta mucho se comunica contigo y concierta una cita?
Durante la llamada telefónica, Carol Aird se muestra divertida y agradable, complacida de que quien le envió la tarjeta navideña haya sido la vendedora y no algún dependiente anónimo del almacén. Logran quedar en verse antes de que la comunicación se cortara abruptamente. Esos accidentes que provocan nerviosismo son los que dan la emoción de la incertidumbre. ¿Carol habrá quedado bien con Therese para poder encontrarla al día siguiente?
LA FELICIDAD A TRAVÉS DE UNA MUJER
En su primera cita durante la hora de comida de Therese, ella ve los detalles sobre Carol, sobre su físico: «Su risa era un sonido más hermoso que la música. Le dibujaba leves arrugas en los extremos de los ojos mientras fruncía sus labios rojos para aspirar el humo de su cigarrillo». Sobre su manera de expresarse: «Therese pensó que le había dicho que era guapa con tanta soltura como si estuviera refiriéndose a una muñeca.»
A Therese le gusta esta mujer y nota los gestos y los guiños, los mismos que causan felicidad cuando se les descubre por vez primera en la persona amada, esos mismos detalles que hacen que resurja el enamoramiento aún con el transcurso del tiempo.
Therese la observa como se observa algo maravilloso, mira cómo se recuesta en el asiento, cómo es su figura; aprecia el aroma «seda verde oscuro» de su perfume y desea enterrar su nariz en el pañuelo de Carol. Está encantada, pero no hace nada por impresionarla, cuenta pocos detalles de su vida y a lo poco que cuenta le da poca importancia. Se preocupa por Carol, no desea aburrirla, quizás porque no ve en su vida muchas cosas de importancia, quizás por timidez. Therese decide que desde ese día será feliz, porque su pasado no importará más, porque Carol, para ella se convierte en un ser al cual admirar y adorar, la empieza a idolatrar y no quiere causar ninguna molestia. Eso se ve cuando Therese es invitada por primera vez a casa de Carol.
LA VIDA ENIGMÁTICA DE ESA MUJER
Therese se encontraba incómoda en la casa de Carol, por el nuevo ambiente. Miraba a Carol preocupada y distante. Carol logró reponerse a sus extravíos y mostró sincero interés por ella. La llevó a recostarse, pues la vio cansada. Un gesto delicado puso en manifiesto la ternura que Therese desprende en Carol, ésta le dio un masaje en el cuello y besó en el nacimiento del cabello, la acostó en la cama y le llevó un vaso de leche. Carol interroga a Therese, y ella, pese a su renuencia de hablar sobre su pasado, le cuenta todo. Cuando logra relajarse, entra Harge, el exmarido de Carol y Therese debe retirarse. A pesar de su anticipado regreso, Therese sintió «un bosque radiante con miles de hojas trémulas.»
Un acercamiento semejante con el ser amado deja a cualquiera sorprendido, pensando en ella todo el día y la noche. Esperando con ansias que llegue el momento de volverle a ver.
Aunque, ¿no es el beso en el nacimiento del cabello un gesto maternal? ¿Será el amor más tierno, el maternal, el que se busca entre dos mujeres? ¿Será el resguardo en el seno materno lo que hace que las mujeres deseen estar juntas? Esa sensación de cobijo y seguridad es la que facilita…
EL EMBRUJO
Therese busca complacer a Carol: empeña una medalla para hacer un regalo de Navidad. Se pregunta sobre las relaciones de pareja, sobre el matrimonio; se pregunta si lo que siente por Carol es amor. Comienzan a involucrarse en sus vidas mutuamente, intiman. Therese sintió celos de Carol cuando ésta mostró demasiado interés por Richard. Ella aún no sabe nada sobre la historia de Carol. La deslumbra su aparente frialdad, su forma de hablar y de actuar. En una charla, Carol le cuenta de la sexualidad:
«Creo que el sexo fluye de manera mucho más ociosa en todos nosotros de lo que queremos creer, especialmente de lo que los hombres quieren creer. Las primeras aventuras no suelen ser más que una manera de satisfacer la curiosidad y después de eso una intenta repetir las mismas cosas, tratando de encontrar (…)un amigo, un compañero o quizá alguien con quien compartir algo (…) Quiero decir que la gente a veces intenta encontrar a través del sexo cosas que son más fáciles de encontrar en otras maneras».
Me detengo aquí en la vida de la autora. Patricia Highsmith murió en Suiza y dejó estipulado que sus documentos quedaran en dicho país. Hoy en día están en los Archivos Literarios Suizos, en Berna. Mientras vivió poco se supo de su vida privada, tras su muerte se dieron a conocer los escritos privados de Highsmith, incluidos los diarios. La vida de la autora estuvo marcada por una mala relación con su madre, el odio hacia el padrastro, la culpa por su lesbianismo y las múltiples parejas sexuales y relaciones amorosas que terminaron mal.
Lo que dice Carol aquí es lo más parecido a lo que vivió Highsmith durante su despertar sexual. Highsmith asumió su lesbianismo y tuvo múltiples experiencias. Algunos afirman que este saltar de relación en relación denotaba una constante búsqueda del ideal amoroso.
Hasta aquí la autora y sigamos con la obra. Carol es una novela del descubrimiento amoroso de una mujer por otra mujer, el de Therese, y de la liberación femenina, gracias al amor de otra mujer: Carol. ¿Cómo sucede todo esto?
Hasta ahora he puntualizado los inicios del enamoramiento de Therese hacia Carol.
Therese descubre que puede enamorarse de una mujer, se lanza al vacío por ella, rechaza a su prometido. Éste, Richard, intenta rescatarla de esa otra mujer y está convencido de que lo que siente su ex prometida hacia esa otra mujer, es pasajero. Ella corta con él definitivamente y emprende el viaje hacia el oeste de EEUU con Carol.
Durante el viaje, descubre los verdaderos sentimientos de esta última, vive el sueño de libertad, huye con ella y la espera.
Experimenta finalmente el amor físico y placentero, pero el sexo, como le dijo Carol, es parte de la convivencia. Cómo pueden tener relaciones sexuales, cómo pueden jugar con sus pies bajo la mesa. El sexo no es el centro medular de esta relación lésbica, lo es el entendimiento mutuo, el apoyo, la complicidad. El mundo de Therese se concentra en Carol. ¿Es necesario que el mundo de una fusione con el mundo de la otra para formar una relación amorosa? Tal pareciera que sí, que para que una relación lésbica fructifique ambas deben fundirse hasta olvidar sus identidades y así volar hacia la libertad de su amor.
Carol, en cambio, se siente libre al lado de Therese, se siente así porque admira su juventud y su nulo yugo, desea hacer como ella y simplemente desaparecer. Desea ser ella misma de nuevo, vivir, ser feliz, amar a quien quiera y no dejarse llevar por las normas sociales que le han sido impuestas, sobre todo por la familia de su exmarido, porque con él todo es cuestión de posesión. Carol ha sido la posesión de Harge durante su corto matrimonio y él aún desea tenerla, no por amarla, sino porque ha sido suya.
EL ENEMIGO
Harge actúa como un enemigo silencioso del amor entre Carol y Therese. Durante su viaje hacia el oeste de EEUU, ellas han sido perseguidas por un investigador privado contratado por éste para obtener información sobre las relaciones que ambas sostienen. Él desea aún controlar la vida de Carol. Aunque no la quiere consigo, pero tampoco la quiere con alguien más y mucho menos con una mujer. Nada más humillante que tu exmujer se vaya con otra, además del desperdicio que significa que una mujer atractiva se vaya con otra mujer. ¿Cómo ésta puede hacer su vida y romper las normas sociales? ¿cómo una mujer es capaz de buscar su propia felicidad por encima de los valores familiares y hasta por encima de sus hijos?
Harge contratará al investigador privado y usará las leyes estadounidenses a su favor con el fin de que Carol se rinda y acceda a las peticiones de su familia, para que ella tenga derecho de ver a su hija Rindy unos cuantos días al año.
A pesar de ello, ambas emprenderán la huída. Carol quiere a su hija, pero desea su libertad. En este punto, ella no está huyendo hacia la felicidad, sino de sus responsabilidades. Cuando no puede más con las intimidaciones de su exmarido, hace un alto en el viaje y regresa a Nueva York para arreglar su divorcio. Therese queda en esperar su vuelta.
EL AMOR
¿Qué es el amor después de todo? ¿El sentimiento madre-hija de Carol hacia Rindy o la fascinación de amar en libertad a Therese?
Therese ha quedado decepcionada al saber que Carol no regresaría con ella y se vuelve a Nueva York. Allí, convencida de que Carol se ha rendido a los deseos de Harge, se desprende de su recuerdo y emprende su propio camino. Cambia de vestimenta y busca trabajo nuevo como escenógrafa.
Pasado algún tiempo, Carol la ha citado en un bar. Therese sólo quiere entregarle las llaves del auto que las llevó por el país. Carol desea decirle algo más: «El apartamento es bastante grande para dos. Esperaba que te gustara y que quisieras venir a vivir conmigo, pero supongo que no querrás…¿Te gustaría?».
Therese titubea, se imagina la vida al lado de Carol, la vida que siempre quiso con ella, pero al final le dice: No.
Therese está descorazonada. ¿Qué otra cosa se puede pensar ante la inminencia de la derrota de la libertad del individuo ante los mandatos de la sociedad? Tal parece que toda relación homosexual, o no convencional, lucha no sólo contra los problemas que se puedan presentar en la cotidianidad, no sólo contra las incompatibilidades de los caracteres de cada quien, sino que también lucha, y muy duramente, contra la sociedad homogeneizante, contra las normas rígidas e indiferentes de las diferencias de todo tipo. Therese, empero, se muestra valiente y decide salir adelante, a pesar de la soledad, a pesar de saberse marcada por el escándalo. Ella sale y se enfrenta a sí misma. No cambia, descubre el velo que tenía sobre sí, mira sin miedo su presente y tiene ansias del futuro, aunque en él no vaya a estar Carol.
EL AMOR TRIUNFA
Therese estaba sola en una fiesta. Se siente atraída hacia una guapa actriz que acaba de llegar y, al parecer, la atracción es mutua. Sabe de pronto que esta mujer no le significará nada, que quizás sea una más.
En un arranque de cordura, Therese toma su abrigo y sale en búsqueda de Carol. La encuentra en el lugar donde ella le dijo que estaría, la mira sonreír, la ama nuevamente y avanza hacia ella.
Este final feliz es un final rosa, y también inesperado. Ante la liberación de Therese y el aparente retroceso de Carol, el lector no espera que ellas terminen juntas. Por un momento, durante la fiesta, pareciera que Therese ha dejado atrás a Carol y que su vida y su carrera tendrán un nuevo comienzo. Carol, en cambio, permanecerá sola, sin el cariño de su hija y trabajando en una mueblería.
En realidad ¿quién dejaría pasar la oportunidad de tener la vida con el amor? ¿quién no dejaría todo ante la posibilidad de una vida llena de dicha? ¿En realidad no olvidarían los tragos amargos cuando venga el ser amado a ofrecer su hermosa compañía y su corazón?
Eva B. Castañeda Palacios. (México, 1983) Egresada de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Hispanista y soprano-mezzosoprano. Profesora de creación literaria y de alemán. Estudia el kitsch en la literatura mexicana del siglo XX. Canta en diversos grupos corales con obras desde Vivaldi hasta Britten. Como solista canta Lied alemana.
En esta ocasión, Hysteria!, sin abandonar las disidencias sexo-genéricas, da espacio a lo Lésbico y Gay. Bien es cierto que el transfeminismo cuir renuncia un tanto a las concepciones canónicas de lo lésbico y lo gay, sin embargo, no podemos dejar de lado lo que estas trincheras pueden decirnos, como pioneras en la lucha por la diversidad sexual e identitaria.
En este número nos posicionamos desde la figura del marica, una figura nacida de la fiesta, la travesura y el espectáculo, pues produce agencia desde el deseo, la apariencia y la espectralidad del ser-objeto. Es a partir de su relación con las imágenes que se construye su identidad, es el pastiche su política y el simulacro su forma de vida.
Ser rosa significa ser ambigux, indefinidx, amaneradx. Estos comportamientos nos invitan a pensar en el ser humano, como eso, en ser humano capaz de tener decisiones y acciones. Es estar en un diálogo constante entre la naturaleza y lo social; es poder decir que no a lo que no quiero hacer, sin tener miedo de ser señalado como maricón.
Así pues, en este número reunimos textos sobre lo rosa y lo marica en diferentes direcciones. Rosa como capitalismo territorialista, rosa como transformación social, rosa como inteligibilidad alternativa, rosa como pre-diversidad y post-sexualidad, rosa…marica.
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Editor Invitado:
Benjamín Martínez Castañeda. Productor visual mexicano, su investigación está encausada a la teoría queer y filosofía política.
Recuerdo muy bien cuando un.a queridx amigx me contaba con una gran sonrisa sobre la primera vez, después de mucho, que pudo entrar a unos baños de encuentro con hombres. Con la misma sonrisa me platicaba cuánto le gustaba hacer fisting anal (tanto como vaginal), cómo había transitado entre experimentar y performar su hiper femineidad y su reivindicación como puto –transiciones que iban y venían-, cómo su cuerpx no siempre era leído desde lo que aferradamente nos han enseñado que significa parecer hombre o mujer… cuando le conocí me sentí muy abrigadx, me descubrí devolviéndole una enorme sonrisa como cuando encuentras a un.a cómplice.
Descubrí para mí, entonces, que como marica, como puto, algunas de mis relaciones sexo-afectivas suceden con personas de múltiples y variables identidades que en general se leen socialmente como hombres y yo, como mujer (quizá para que su mundo binario y hetero no se derrumbe).
Fabián Cháirez es un artista chiapaneco que crea fantásticos cuadros a partir de la iconografia tradicional mexicana, en los que explora la sensualidad del cuerpo masculino y la construccion de una subjetividad homosexual a la vez sensual y atravesada por un desafío a los paradigmas de la masculinidad hegemónica.
Mara
Rosas
Rosa Negra
por Fabián Cháirez
Novo
Revolución
Balerina
Asunción
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Fabián Cháirez / Artista Plástico (1987). Egresado de la licenciatura en Artes Visuales de la Facultad de Artes en la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (2012). Su trabajo gira en torno a la identidad de género y sus piezas, protagonizadas por hombres que proyectan feminidad, buscan visibilizar otras masculinidades, más allá de la hegemónica; en un país donde los feminicidios y los crímenes de odio por homofobia son frecuentes.
Es un placer para Hysteria! Revista, presentar el trabajo de Nicolás Marín a.k.a. Mrpoper, artista visual originario de la ciudad de Puebla, México y autor de la portada del presente número #12 «Rosa Marica».
La obra de Nicolás hace pensar en las cicatrices de risas en la espalda de las que escribió Lemebel, ya que a pesar de los colores vivos y los motivos infantiles que emplea en la obra, los personajes constantemente aparecen en actitud melancólica, portando estigmas en las manos o con la injuria PUTO escrita sobre sus cuerpos, con una sinceridad tal que el resultado son hermosas imágenes que conjuntan la disidencia sexual con la ternura radical.
Ningún amor es bonito
Bordado y acrílico sobre tela estampada
30 x 48 cm
2013
- de la serie Uróboro
Ilustración y ensamble digital
2015
Intelectual gay en Polanco
Mixta sobre papel
41 x 32 cm
2011
La culpa
acrílico sobre tela
46 x 82
2012
4ever Lolito <3 o también en primavera mueren los cisnes
Acrílico sobre papel
180 x 160 cm
2013
Medusczka es un ilustrador que vive en la Ciudad de México. Su obra consta de una interesante producción de imágenes que reflexionan en torno a las manifestaciones sexuales marginadas dentro del régimen heteronormativo utilizando elementos de la cultura pop mezclados con iconografía tradicional mexicana.