Serie de fotografías realizada para la exposición colectiva LA OTRA, realizada por 15 jóvenes mujeres artistas en Balmaceda Arte Joven Valparaíso resultado del taller «Autoretrato y Feminismo» impartido por Paula Lopez Droguett Artista visual y feminista.
Como las flores que nacen blancas en medio de las aguas oscuras de las ciénagas y pantanos de la tierra. Así florecí yo, pero rosada y escandalosa.
Advierto al publico que todo lo que están a punto de apreciar, no es más que la expresión viva de mi pasar por este mundo, púes mi trabajo se alimenta de la cotidianidad, de lo ordinario, de lo común (pero oculto), aquello que a varias nos sucede pero que nadie jamás cuenta -ni mucho menos nos preparan para enfrentar- y que no por eso deja de existir.
En otras palabras, todo lo que hago viene del resentimiento de lo que ha tocado a mi cuerpo, a mi corazón y a mi cabeza, tras los días y las noches que he habitado este mundo.
Donde por avatares de la vida he descubierto cosas, cosas que no puedo callarme y que me provocan crear.
Como feminista, sostengo, creo y postulo -fervientemente- que siempre será un acierto que las olvidadas y las no nombradas nos tomemos la palabra y los lugares de este mundo desigual, ya sea con la boca, con las manos o con el cuerpo, pero que lo hagamos ya.
Para todo esto, he aprendido a aprovecharme de la versatilidad que me acontece y no puedo negarle el protagonismo que merece mi cuerpo -y el sexo-, pués estos han sido los puentes que he cruzado para recorrer los pasajes ocultos de la vida, los cuales han dejado tanto huella en mi como yo en ellos, la diferencia está en qué yo lo he hecho dejando una estela fluorescente, un camino chueco y pegajoso lleno de colores, sabores, sensaciones y orgasmos y en el fondo cosas que no sucedieron como la sociedad espera.
El arte ha sido sin lugar a dudas mi medio de comunicación -mi escape, mi diario de vida-, me interesa generar postales -en diversos formatos- que hablen de lo que me pasa -a mi y a otras-; Me he propuesto generar con mis trazos e imágenes -testimoniales-, una fisura en la alta muralla que separa lo público de lo privado, sacándole grietas que dejan pasar la luz de un feminismo revoltoso, visual y algo<<kitsch>>.
Inspirado por la representación del cuerpo en los medios sociales, la serie “Wearing Bodies” juega con la fantasía en donde tener un cuerpo idealizado se acerca a la realidad, todo a través de un proceso en la cual llevo partes de cuerpo como artículos de ropa. Llevo y pongo sobre mi cuerpo estas características idealizadas, utilizando mis manos y otras herramientas para empujar el cuerpo real e “indeseado.” A pesar de que esta búsqueda está informada por la idea de que la perfección del cuerpo traerá felicidad, la realidad es lo opuesto y las metas inalcanzables afectan la psiquis. El título en inglés de la serie no sólo habla sobre la acción en las fotos, si no también el deterioro de la salud mental.
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Néstor Pérez-Molière. (n. 1978) San Juan, Puerto Rico
El trabajo artístico de Néstor ha sido de auto-descubrimiento, una serie de confesiones que revelan conflictos internos y que intenta politizarlo a la misma vez. Expone problemas personales con la idealización de ciertos cuerpos, adicciones alimentarias y dismorfia corporal; describe los mecanismos, clasifica los orígenes, y como solucionarlos (y fallar). A través de sus trabajos, él juega constantemente con refutar la realidad y construir una fantasía, aunque a la misma vez aceptando las variaciones en las cuales un cuerpo puede variar. Su propio proceso catártico busca conectar con los conflictos internos del espectador pero toma otras direcciones al criticar el consumerismo y su intersección con la obesidad y salud mental.
Cada vez que una mujer es asesinada, un pedacito de ella pasa a habitar el cuerpo de todas las demás, se aloja entre nuestros cabellos, hace un nido entre nuestras tripas y el corazón, acompañándonos en todo momento, y el frío vacío de su ausencia se convierte en el constante recordatorio de la fragilidad de nuestra cotidianeidad y el fuego que mantiene nuestra rebeldía encendida, porque si tocan a una, nos tocan a todas.
Año: 2016-2017
Estilógrafo y acuarela sobre estuco plástico (serie 10/30)
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Unx. Hace performance, video, es talleristx, y docentx, le interesan las prácticas artísticas colectivas, es colombianx, reside en Ciudad de México, ahora se encuentra lidiando con la precariedarks e intentando hacer lo que le gusta. Así el fuerte de unx no sea el dibujo, lo entiende como un acto de observación e introspección (más que como un resultado), por medio del cual puede hacer ejercicios de cuidado, memoria y reconocimiento.
Escribir un ensayo sobre la desnudez me parece -muy personalmente- innecesario. Es decir, ¿que cuerpo no se ha ya retratado? ¿hay algo que falte por exponer? Como dicen prácticamente todas las personas que alguna vez me he topado en la vida y que se desenvuelven, de una forma u otra, en el ambiente artístico: Ya esta todo fotografiado (y si no está fotografiado está esculpido, dibujado, pintado, escrito o expuesto de diversas maneras). La representación de la desnudez en figuras antropomorfas existe desde la edad de piedra -tanta es la necesidad de exhibir nuestras cuerpas-, según wikipedia (pagina que no dudo en consultar, en favor de dinámicas afectivas cibernéticas confiables), o sea hace más o menos 27000 años (veintisiete mil años!). Entonces ¿ya qué?
«Y las tetas aún no pueden andar sueltas en la calle» Janicke, Panamá 2016
Pienso también en el porno, ese de geometrías y volúmenes hegemónicos, industria hiper consumida que genera deseos y formas de vivir la vida -tanto dentro como fuera de la cama-. Ahí sí que podemos ver expuestos cada uno de los agujeros y centímetros de piel que componen nuestro (?) organismo, aunque no debemos olvidar que utiliza un lenguaje limitado, que se ve influenciado, y al mismo tiempo influencia, nuestros deseos, en un circulo vicioso, aburrido y acrítico . Y el porno amateur menos convencional? Ahí ya se observa que ocurren cosas fuera de la normal social; al parecer mientras menos heterosexualizado esté el deseo más posibilidades hay de exhibir aquello que deseamos desde lo animal, sin moral, sin razón (y se encuentran materiales muy cheveres en la web al respecto). Ahí, creo yo, lo interesante es que no representamos, no actuamos como si fuésemos otrxs. Somos nosotrxs haciendo lo que realmente queremos hacer -previo trabajo de deconstrucción, necesario para algunxs, para casi todxs-.
Méteme la Granada, Papi. Autorretrato, Nicaragua 2016
Y teniendo en mente ambas realidades es interesante manipularlas y mezclarlas en diversas proporciones, dejándome afectar por lxs cuerpxs que me han rodeado alguna vez y que se han
visto afectadxs por lx mío y creando una mezcla-mutante entre el personaje y la persona. Sin esta afectación, retroalimentación energética-corporal-espiritual-temporal, la serie de fotografías que acá se exponen no existirían. Hace más o menos 27000 años que nos observamos y reproducimos nuestras figuras en bolas, pero para andar en tetas aún necesitamos sentirnos en un grupo/espacio seguro, aunque sea solo un grupo de dos personas. Lxs cuerpxs expuestos en esta sección se miraron, se tocaron, se olieron, -talvez- se desearon, -talvez- se detestaron con lx fotografx, pero ninguno salió ileso de esa relación, todxs tenemos una marca.
Sólo faltó el culo por embarrar. Ramón, Chile 2014
No fue un shot-and-go publicitario -relación fría, jerárquica, tóxica la mayoría de los casos-. No se eligieron los cuerpos de acuerdo a una norma sino por afinidades, en ese sentido no
hubo una selección de unx por parte de otrx sino una mutua selección etérea. El momento no se premeditó y tampoco existía la opción de volver a repetir, no había otro día. Se sintió, se charló, se accionó.
Entonces, más que como objeto fotográfico, prefiero pensar estas imágenes como la condensación explicita de aquellos momentos en que dos cuerpxs afectaron al máximo sus
potencias. Incluso con los autorretratos me siento como dos cuerpxs, me desdoblo como fotógrafx y como accionista, me muevo, me observo, me pienso y permito que mi cuerpx se
afecté por si mismo y por su entorno. Liberar la intuición, volverse algo así como un animal cyborg, con una cámara como prótesis neuro-espiritual.
Ritual Autorretrato, Nicaragua 2016
Y esto se logró porque pudimos crear y mantener dinámicas que usualmente no existen en un sistema de relaciones tan violentas como la heterocapitalista. Sinceridad, intensidad y tiempo; talvez sean tres factores a considerar como relevantes si se desea relaciones sanas, no tóxicas. Sinceridad para con unx mismx, hacer el trabajo de observarse e intentar conectar con los deseos de lx cuerpx y sinceridad para con lx(s) otrx(s), exponerse tal cual se es -o al menos intentarlo-, no pensar que lx otrx es el enemigo, sino más bien aquella persona con la cual debes estar justamente en ese momento. Intensidad, en cuanto a dejarse afectar al máximo si se siente que esto activa las potencias, estar dispuestx a experimentar, jugar. Tiempo, no en lo cuantitativo – concepto tan utilizado y sobrevalorado por el régimen-, sino disfrutar hasta el éxtasis aquel período de máxima compenetración y desapegarse al mismo tiempo de él. Una década, un año, un día o una noche. Luego cada unx continúa su camino, más felices, más plenxs, más sabixs, más amorosxs, más preparadxs para continuar generando relaciones creativas y radicales.
Con un Coco en la cara y dos colgando entre las piernas (no soy hombre de verdad) Autorretrato, Colombia 2015
Luego de comprender e intentar poner en práctica estas ideas es muy difícil volver atrás; ya no se desea aquel estereotipo no sustentable de amor/amistad romanticx: posesivx, celosx,
violentx. En cambio, las ganas de compartir lx cuerpx haciendo manada sobrepasan otrx invento capitalista de relación -el instinto gana poco a poco terreno frente a la moral- ya no se piensa en la familia convencional ( o la pareja ) como la única opción para “no quedarse solx” -e incluso esta soledad es deseada como momentos de placer máximo con unx mismx-. Ser nómade, habitar y deshabitar, abrazar y soltar. Poner en práctica todo esto es generar resistencia.
Caribe, Mártir de la Resistencia Cochona contra la Heterosexualidad como régimen político. Nicaragua, 2016.
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Viajero Sudaka nace a finales del 2015 durante una experiencia que comienza por Colombia y que, al día de hoy, continua hasta Mexico. Interesado en la fotografía callejera, en retratos y autorretratos de desnudos. Participa, además, en exposiciones y acciones colectivas en Nicaragua para la X Bienal de Arte Centroamericana. En ese mismo país abre un bar disidente en Estelí junto a amigos maricas. Durante los últimos meses del 2016 comienza a escribir poemas-canciones con las que aún no sabe que hará. www.viajerosudaka.tk
o http://viajerosudaka.hotglue.me
“Y los años pasaron sin que todavía pueda darme una explicación de por qué nos encarcelaban, por qué fui expulsada de mi familia, por qué se me negó el acceso a la escuela.” Lohana Berkins
La normalidad nunca tuvo que explicarse. Se presenta como algo natural y obvio, a la vista de todos. La heterosexualidad y el binarismo de género configuran parte importante de esa “normalidad” que el sentido común hegemónico establece, atravesando nuestra subjetividad y nuestras prácticas. Tanta naturalidad construida alrededor de la heterosexualidad ha hecho que por mucho tiempo no haya parecido necesario ni siquiera nombrarla, “Indecible por evidente”, en palabras de Vidarte y Llamas.
Algo que no se nombra se presenta como un tema poco digno de problematizar y por ende de conocer. El velo de normalidad con el que la heterosexualidad se ha cubierto intenta ocultar su condición de construcción para presentarse de modo esencialista, como una realidad desde el principio de los tiempos. De este modo se coloca en un lugar de lo no visible, de lo que no se habla y de lo que no se pregunta.
Afortunadamente, muchxs sujetxs no se han conformado con la supuesta verdad de la heterosexualidad y han planteado interrogantes y propuestas interesantes. Como un aporte en este sentido, Britzman retoma lo que considera el gran acierto de la Teoría Queer: la posibilidad de pensar la “producción de la normalización como problema de la cultura y del pensamiento.” Se trata de poner el foco en aquellos marcos normativos que impiden conocer porque han situado una realidad en los confines de lo ignorado. Aquí es fundamental entender la relación dialéctica que hay entre conocimiento e ignorancia. Lo que se ignora no es lo opuesto a lo que se conoce sino su límite, lo que no se tolera o no hay posibilidad de conocer en los marcos epistemológicos establecidos.
¿Por qué costó y cuesta tanto problematizar la heterosexualidad? Wittig propone pensarla como norma que se impone desde un acuerdo tácito que se hace en la sociedad. Las vinculaciones entre los sexos son las que contienen y dan forma a ese acuerdo. En este sentido, tal como señala Butler, “La categoría de «sexo» es, desde el comienzo, normativa; es lo que Foucault llamó un «ideal regulatorio». (Butler, 2002)
La heterosexualidad puede pensarse entonces como un tipo de contrato social que posibilita un mandato regulador de nuestra sexualidad y subjetividad. Hablamos de un contrato heterosexual que abarca y comprende, como todo contrato social, las practicas, las relaciones, los modos de pensar y vivir1.
El contrato heterosexual ha configurado un sistema moral tradicional en el que las únicas posibilidades son las de ser hombre o mujer, según nuestros genitales, y relacionarnos amorosa y/o sexualmente con el sexo opuesto. Esto determina los límites de lo que se puede y lo que no se puede hacer en la vida social, o peor aún, de qué cuerpos pueden ser y cuáles no pueden ser en esta sociedad. En “Cuerpos que importan”, Butler sostiene que: “En este sentido pues, el «sexo» no sólo funciona como norma, sino que además es parte de una práctica reguladora que produce los cuerpos que gobierna, es decir, cuya fuerza reguladora se manifiesta como una especie de poder productivo, el poder de producir -demarcar, circunscribir, diferenciar- los cuerpos que controla.” (Butler, 2002)
El mismo sistema normativo que controla esos cuerpos es el que los constituye materialmente en el marco de un sexo determinado, es decir, materializa el sexo de cada cuerpo materializando a su vez la diferencia sexual en pos del imperativo heterosexual. Ahora bien, si convenimos en que el cuerpo no es solo la carne que palpamos sino una continua construcción sujeta a las reglas de juego que van marcándose en la vida social, “entonces los límites materiales y simbólicos del “yo” también son producciones sociales y, como tales, objeto de la hegemonía y de las luchas por la transformación” (Morgade y Alonso, 2008). Esto quiere decir que, como en toda estructura social, existen fisuras que desestabilizan las construcciones normativas, subjetividades y prácticas que no han podido “normalizarse” mediante la repetición de la norma. Y son justamente estas subjetividades y estos cuerpos que no se amoldan los que nos permiten pensar en la posibilidad de empezar a deconstruir los marcos normativos que regulan nuestra sexualidad.
Heart-Shaped Bruise,1982
2. NAN GOLDIN. Fotografías fuera de los márgenes de la normalidad.
“Hay un mito popular que dice que el fotógrafo es por naturaleza un voyeur, el último en ser invitado a una fiesta. Pero yo no me estoy “colando”, esta es mi fiesta. Esta es mi familia, mi historia” Nan Goldin
Nan Goldin nace en 1953 en el seno de una familia judía de Washington. Luego de escapar de su casa a los catorce años, parte de su vida transcurrió en varios hogares con familias adoptivas de distintas ciudades de Nueva Inglaterra. En 1978 se gradúa en Escuela del Museo de Bellas Artes de Boston. En 1991 se marcha a Europa para cuidar a su amigo Alf Bold que estaba transitando los últimos momentos de su vida a causa del HIV. Desde entonces viaja desde a Europa a Yale donde es profesora. En el año 2007 recibió el Premio internacional de la fundación Hasselblad por su obra.
Con respecto al trabajo de Nan Goldin, podemos decir que es una fotógrafa que pone su mirada en las complejidades de la experiencia humana, en las distintas circunstancias y momentos que van componiendo una vida. Sus producciones fotográficas son verdaderas narraciones sobre una persona o un grupo de personas, por lo que generalmente se presentan en el formato de Portafolio, es decir, de una serie extensa de fotografías tomadas a lo largo de periodos de vida de una persona allegada, un grupo de amigxs o de ella misma.
“Mis modelos no son modelos, sino mis amigos y admiradores. A mí no me interesa la belleza estereotipada. A mí me interesan las profundidades a las que puedes llegar con alguien. Me interesa mostrar muchos aspectos de una misma persona, su íntima complejidad (por eso nunca expongo sólo una fotografía de cada persona) y persigo la historia de mi gente durante años y años”.2
Junto a las particularidades de una vida, Goldin hace foco en realidades que ponen en jaque los discursos hegemónicos. En el prefacio a su célebre libro de fotografías Balada para la Dependencia Sexual Goldin declara “Las personas y las escenas en mis fotografías son particulares y específicas, pero yo siento que los temas que trato son universales”. Esos temas universales son aquellos que las fronteras de la normalidad han marginado, los que atraviesan a aquellas personas que no se amoldaron a la matriz heterosexista: Gays, travestis, Drag Queens, lesbianas…Cuerpos discriminados y empujados a todos los límites, prohibidos en la escena social, vidas conducidas a los closets y el “underground” de las grandes ciudades.
Fue junto a estos cuerpos y estas vidas que Nan Goldin decidió construir su vida, su hogar y su familia en la vorágine contracultural de Estados Unidos. De este modo, sus fotografías se construyen a modo de un tradicional álbum familiar pero con una familia muy poco tradicional.
“Esta es la historia de una familia recreada, sin los roles tradicionales (…) En mi familia de amigos, existe un deseo hacia la intimidad de la familia de sangre, pero también existe un deseo hacia una historia con un final más abierto (…) Estamos unidos no por sangre ni por origen, sino por una moral similar, la necesidad de vivir plenamente y para el momento, una descreencia en el futuro, un respeto similar por la honestidad, una necesidad de empujar los límites y una historia común.”3
Cookie and me after I was punched, 1986
2.1 – DRAGS QUEENS.
“Y ser marica, de por sí, ya es una lucha.”
Vidarte y Llamas
Con quince años Nan Goldin entra a la escuela experimental “Satya Community School” en Boston y entabla amistad con quien fuera su mejor amigo el resto de su vida: David Armstrong. David estaba experimentando construirse como mujer y Goldin se volvió su fotógrafa de cabecera. A comienzos de los años ´70, cuando salen de la escuela, Nan, David y otras Drags Queens deciden convivir juntas. La imposibilidad de salir a la calle o trabajar durante el día los hizo llevar una vida nocturna. Pronto Nan se convirtió en la fotógrafa que narraba la vida sentimental y sexual del bar de enfrente a su casa, que es el que frecuentaban todas las noches. Cámara en mano acompañaba a sus amigxs en sus performances y actividades nocturnas. Ella quería registrar su vida y la de sus amistades desde lo más íntimo por lo que confiesa que la cámara funcionaba en gran parte como su memoria.
Nan Goldin entiende que su trabajo sobre las Drag Queens las toma como un tercer género. “Tengo muchos amigos que viven yendo entre los géneros de ida y vuelta y pienso que hay muchos tipos de género y me he obsesionado con esa idea todo el tiempo. Todo, desde Drag Queens hasta físico- culturistas, es sobre la transformación del ser y el valor de manifestarlo”. 4
Con respecto a los parámetros de la heterosexualidad y el binarismo de género, la fotógrafa tiene una visión crítica. En la introducción a Balada para la Dependencia Sexual dice: “Como niños, estamos programados dentro de las limitaciones de las distinciones de género, los niños son guerreros, y las niñas son lindas y educadas. Pero a medida que crecemos, surge una conciencia propia que entiende al género como una decisión, como algo moldeable. Uno puede jugar con las opciones tradicionales: disfrazarse, deambular en auto, la postura rígida – o jugar en contra de los roles: desplegar la ternura o la dureza para contradecir los estereotipos (…) Más que aceptar la distinción de géneros, el punto es redefinir los géneros.”
Nan goldin eligió registrar sus días en familia desde un punto de vista muy intimista, desde su mirada de compañera, de hermana y de amante de aquellas persona en la que ella encontraba belleza y fuerza. Dice Goldin “y mi trabajo era todo del tipo “homenaje” porque pensaba que era la gente más hermosas que había visto jamás en mi vida”5. Para ella los Drug Queens que retrataba no eran seres exóticos para capturar, siempre estuvieron ahí, retomando palabras de Berkins, no se trata de una cuestión posmodernista, ni de esnobismo: Drag Queens, travestis, gays y lesbianas siempre estuvieron acá, poniendo el cuerpo, aunque la heterosexualidad normativa haya querido ocultarlos.
“Las personas en estas fotos son realmente revolucionarias. Son los verdaderos ganadores
de la batalla del sexo porque se salieron del circulo”. Nan Goldin
En medio del estallido del punk y la emergencia de diversas manifestaciones contraculturales, las noches que habitaba Goldin rompían todas las líneas divisorias de la normalidad: mujer/hombre, privado/ público, personal / político… todo se desdibuja en una cruda instantánea de Nan. Poco le importaba respetar esos límites ni ponerle un rótulo a sus experiencias o las de sus amigxs. Vidarte y Llamas han sostenido que ser gay o lesbiana es romper con toda posibilidad de catalogamiento, no existen moldes ni prototipos de “maricas”. Ser homosexual es algo que no está al alcance de un heterosexual, un concepto al que no podrá arribar. “Ser marica es no cumplir, romper con las expectativas de todo el mundo: no ajustarse a ningún patrón predeterminado, a ninguna esencia ni rasgos definitorios, y mucho menos atribuidos desde el exterior.”(Vidarte y Llamas, 1999)
2.2- COOKIE, GILLES Y GOTSCHO. El amor en tiempos de HIV.
“El glamour de la auto-destrucción había crecido con la muerte real entre nosotros. Pasamos tragos amarguísimos y perdimos muchísimos amigos cercanos. Pero todavía creo en la liberación sexual, todavía creo que el sexo es una afirmación de la vida. Ese deseo de intimidad y conexión es absolutamente positivo y el SIDA no ha destruido esta creencia” Nan Goldin
Cookie Mueller fue una muy querida amiga de Goldin, razón por la cual ella la fotografiaba cotidianamente. Goldin describe a Cookie como una especie de reina y de centro de las fiestas y reuniones “familiares” que compartían. Ambas eran bisexuales, como aclara Nan “realmente lo vivíamos así, y digo no sólo en teoría, sino en el cotidiano.”6 Esto creó un fuerte vínculo entre ellas. Retomando a Adrienne Rich podemos pensar como estas vivencias suponen un acto más con el cual Goldin y su familia le hicieron frente a la heterosexualidad normativa. “La identificación femenina es una fuente de energía, un dínamo potencial del poder femenino, cercenado y contenido por la institución de la heterosexualidad. La negación de la realidad y de la visibilidad a la pasión de la mujer por la mujer y a la elección de una mujer por otra como aliada, como compañera de vida y como comunidad, el forzar tales relaciones al disimulo y a su desintegración bajo intensa presión han significado una perdida incalculable del poder de todas las mujeres para cambiar las relaciones sociales entre los sexos, para liberarnos cada una y las unas a las otras.” (RICH, 1980).
Cookie se enamoró de un artista italiano con el cual se casó, siendo ambos VIH positivos. Finalmente su esposo fallece. Su muerte devastó a Cookie cuya enfermedad ya estaba avanzada y la había dejado sin habla y con problemas al caminar. Cuenta Nan: “Cuando fui a ver a Cookie a Provincetown, después de salir de rehabilitación, había perdido la voz. Su risa y su agudeza verbal habían sido una parte importante de su personalidad. El hecho de que no pudiera hablar, el hecho de que no pudiera andar sin un bastón, era tan devastador que llamaba a cada doctor, gritando de la impotencia que sentía. En ese momento era como una niña pensando que los médicos te ayudarían, y no creía que no hubiera nada que ellos no pudieran hacer.”7
El HIV avanzaba frente a la perplejidad de Goldin y su familia que veían como esa emergente enfermedad se llevaba a sus seres más queridos. Entre ellos, el representante y entrañable amigo de Goldin, Gilles Dusein. “Gilles había enseñado el portfolio de Cookie. Él y su amante, Gotscho, creían que era importante que hiciera lo mismo con él para documentar la vida de Gilles y no se perdiera en el olvido. Yo intentaba conservar a la gente, haciendo que no desaparecieran sin dejar rastro.”8 Fue así que Nan Goldin fotografió a Gilles y Gotscho entre 1992 y 1993. Este trabajo, conocido como Gotscho + Gilles, narra una historia de amor y muestra de cerca los cambios en el cuerpo a partir del HIV. Corona la serie un beso inolvidable que Gotscho da en la frente de su amado en el momento de su muerte.
La pérdida de sus amigxs hizo que Goldin sintiera la necesidad de tomar cartas en el asunto. “Sólo era 1989, después de que Cookie muriera y montar su portfolio -15 fotos hechas a lo largo de 13 años, con un texto sobre nuestra relación-, cuando me di cuenta de que la fotografía no podía mantener a la gente con vida” 9.
En el ´86 Goldin se acerca al artista Avram Finkelstein quien había colaborado en la fundación del colectivo Silence Equals Death, que se convertiría más tarde en ACT UP – AIDS Coalition to Unleash Power (Coalición del sida para desatar el poder)-, que mediante la acción directa intenta instalar socialmente la problemática del HIV. Las acciones de Act Up tuvieron y tienen gran repercusión. “Fui a algunas reuniones y demostraciones, aunque no era un miembro activo de los que iban todas las semanas. Pero la gente del grupo me dijo que en ese momento y a lo largo de los años, yo estaba haciendo emocionalmente lo que ellos estaban haciendo políticamente.” 10
El mismo día que Cookie murió, se inauguró la exposición “Witnesses; Against Our Vanishing” en el Artist Space de Nueva York donde Nan Goldin trabajo en el comisariado artístico. La muestra creó una controversia nacional ya que el gobierno retiró la subvención para la exposición por un texto de David Wojnarowicz en contra de la postura adoptada por el gobierno y la iglesia católica y su silencio en torno al HIV.
Tiempo después Goldin se sumó a Visual AIDS, organización de arte contemporáneo. Con este grupo crearon el lazo rojo, idea del artista Frank Moore.
Además, en 1989, comenzaron con Day With(out) Art que se repite cada 1 de diciembre.
Actualmente Goldin vende parte de su obra a muy bajos precios para recaudar dinero en las organizaciones donde participa en la lucha contra el HIV. Una de sus últimos trabajos fue The Positive Grid en la que abundan fotografías de estilo renacentistas. Que en palabras de Goldin “Muestra a gente que era positiva, viviendo vidas positivas.”
“Mi fotografía, al fin y al cabo, no hizo lo suficiente. No salvó a Cookie. Pero a lo largo de los años, mis fotos, y otra fotografía sobre gente con Sida, ha ayudado. Definitivamente ha servido para dar una imagen más humana a las estadísticas. Necesitamos seguir mostrando imágenes ahí fuera.”11
2.3 – EL SEXO Y DESPUES. Balada para la dependencia sexual.
“Lo que uno sabe emocionalmente y lo que desea sexualmente puede ser salvajemente contradictorio.” Nan Goldin
La balada de la dependencia sexual comenzó presentándose en 1981 como un slideshow en uno de los bares donde Goldin trabajaba como moza. Fue en ese mismo bar donde se habían registrado la mayoría de las imágenes proyectadas, siendo así los mismos protagonistas, espectadores. Las diapositivas de 700 imágenes se proyectaron acompañadas de música Punk, Rock y Blues.
Esta serie fue uno de los primeros trabajos de Goldin en obtener relevancia pública y no tardó en comenzar a exponerse en otros bares, clubs, cafés y salas de cine de Estados Unidos y llegar a Europa. La obra se editó en 1986 en un libro, donde Goldin escribe una introducción memorable. La fotógrafa presenta el libro como un diario íntimo “Mis diarios escritos son privados (…) Mi diario visual es público. Se expande a partir de una base subjetiva con la contribución de otras personas.”12
En este trabajo Goldin dice estar “obsesionada” por la dependencia que existe en torno a la sexualidad ¿Por qué a pesar de que dos personas puedan tener un vínculo destructivo necesitan permanentemente reafirmar su dependencia a través del sexo? En ese sentido plantea que el sexo puede llegar a ser una adicción. Cámara en mano registra a sus amigxs y a ella misma teniendo sexo y las situaciones que se generan una vez que el acto ha sido concluido. Una de las series consiste en fotografías de ella y Brian, su pareja de entonces, teniendo sexo y justo después de tenerlo. Goldin usaba para esto un trípode y un cable disparador. Las fotos no eran armadas, simplemente iba disparando fotografías en distintos momentos. Cuando las vio notó lo significativo que era la distancia que había entre su mirada buscando intimidad y la actitud de Brian, dándole la espalda, fumando ensimismado. Ambos, a entender de Goldin, se ven tristes. Brian fue su pareja desde 1981 a 1984 cuando, a raíz de golpizas que le propinara a Nan, se separarían.
“He enseñado mi propia foto tomada un mes después de haber sido golpeada con la intención de no volver nunca más a aquella situación.”13
3. PARA NO OLVIDAR. Fotografías de una deriva deseante.
“Yo tenía once años cuando mi hermana se suicidó. Fue en 1965, cuando el suicidio adolescente era un tema tabú. Yo estaba muy cerca de mi hermana, y era consciente de las fuerzas que la habían llevado a elegir el suicidio. Vi el papel que la sexualidad y la represión jugaron en su destrucción. En esa época, principios de los sesenta, las mujeres que estaban enojadas y eran sexuales daban miedo; estaban fuera de los márgenes del comportamiento aceptable, fuera de control. A los dieciocho años, mi hermana se dio cuenta de que la única manera de escapar era acostarse en las vías del tren.”14
La pérdida de su hermana, ha atravesado toda la obra de Goldin. Casi podría decirse que es la razón por la que decidió ser fotógrafa. En el 2004 la artista produce una instalación llamada “Hermanas, Santas y Sibilas” en la que proyecta fotografías y videos en la Chapelle de la Salpêtrière, un renombrado hospital psiquiátrico de mujeres de París. Junto a la diseñadora Ryamonde Couvre montaron tres pantallas de cinco metros de ancho en el edificio en las que proyectaron imágenes que narraban la vida de mujeres que habían sido estigmatizadas a través de la historia, algunas conocidas, algunas anónimas. La vida de Santa Bárbara, la de Goldin y la de su hermana, el suicidio, las internaciones para rehabilitación, registros de vidas alejadas del manual de la buena esposa. A raíz de este trabajo Goldin produce su único film “Hermanas, Santas y Sibilas”.
La vida de su hermana Bárbara y la suya estaban muy ligadas: “Entendí que en muchas formas, yo era como mi hermana. Veía la historia repetirse. Su psiquiatra había profetizado que yo terminaría como mi hermana (…) Sabía que era indispensable que me fuera de casa, así que a los 14 años me escape.” 15
Nan Goldin necesitaba recuperar lo perdido, reconstruir ese rostro querido que ya no estaba. Así comenzó a “obsesionarse”, dicho en sus palabras, con registrar su vida y la de las personas que la formaban. Personas que, como ella, habían sido exiliadas de los territorios de la normalidad.
Aquí es interesante retomar lo que Néstor Perlongher plantea: Un lugar especifico, digamos Nueva York, tiene un mapa oficial, tendiente a mantener los límites que el sistema exige para la producción de sujetos normales. Afortunadamente, siempre es posible construir un mapa otro, el mapa de devenires minoritarios – Drag Queens, lesbianas, homosexuales- fruto de procesos de marginalización y minorización. Estos cuerpos recorren y agitan el cuerpo social, poniendo en tela de juicio las fronteras y las identidades creadas por la normalidad. Aquí devenir denota un proceso de deseo, no el de transformarse en otro sino el de aliarse, contagiarse de lo diferente para quebrar los sentidos hegemónicos.
Para conocer esos mapas otros es necesario tener una mirada deseante y activa, una mirada que nos permita ir construyendo otros sentidos a medida que describe los territorios que transita. “La tarea del cartógrafo deseante no consiste en captar para fijar, para anquilosar, para congelar aquello que explora, sino que se dispone a intensificar los propios flujos de vida en los que se envuelve, creando territorios a medida que se los recorre” (Perlongher,1996)
Retomando esta idea, estamos en condiciones de afirmar que Nan Goldin es una “cartógrafa deseante”. Tomó con amor fotografías que registraban y narraban vidas en los bordes -in the Otherside como se llamó uno de sus trabajos-. Vidas cercanas y queridas, conocidas y compartidas, una “diversidad de derivas deseantes” que invitan a creer que otras construcciones son posibles y que los binarismos que separan mujeres de hombres, heterosexuales de homosexuales, ´normales´ de ´anormales´ pueden romperse. Podemos pensar, siguiendo a Perlongher, que “No se trata de una pasión morbosa por lo exótico, ni de algún liberalismo romántico y extremo sino, más bien, de pensar cuál es el interés de esas minorías desde el punto de vista de la mutación de la existencia colectiva” (Perlongher, 1996) La obra de Goldin ha transgredido no sólo lo que la sociedad no soporta ver, sino también un modo academicista de hacer fotografía. En una época en la que la fotografía se esforzaba por lograr la perfección en las imágenes, Goldin sacaba fotos caseras, instantáneas, donde nada estaba montado ni había modelo alguno. Fotos fuera de foco, muy parecidas a un recuerdo. Goldin está muy lejos de la estética fotográfica habitual del documental, sus fotos parecerían no ser las de una fotógrafa. La novedad quizás sea que ella no intenta estetizar sus imágenes, las muestra crudas y tal cual son, muestra la vida en lo más complejo, en las alegrías pero también en las contradicciones y en el sufrimiento. Dice Nan: “El trabajo que siempre ha sido malentendido es el que habla de cierto ámbito de drogas y fiestas y el underground y aunque digo que mi familia sigue siendo marginal y que no queremos ser parte de la sociedad normal, no creo que mi
trabajo sea sobre eso. Creo que siempre ha sido sobre la condición del ser humano, el dolor, la capacidad de sobrevivir y lo difícil que esto es».16
Donde el contrato heterosexual y el binarismo de género expandieron su manto de invisibilidad, Nan Goldin centró su mirada para acariciar a aquellxs que escogió como su familia. Se construyó y reconstruyó en sus fotografías como quien escribe un diario intimo. Eligió narrarnos la vida de sus seres queridos en sus complejidades y profundidades y no sólo en las situaciones típicas de posar para una foto. Sus registros captaban todo, amores, desamores, encuentros, deseos, alegrías, tristezas, despedidas, muertes. Nada de ediciones ni de montajes, se trata de personas tal cual se presentan en distintos momentos de su vida. “Necesitamos seguir mostrando imágenes ahí fuera. Pero no aquellas que están manipuladas digitalmente como ahora hace la mayoría (…) Necesitamos realidad en vez de la mierda de creíble ficción que está tan de moda.” 17
¿Puede la fotografía vencer al olvido? Nan Goldin apostó a intentarlo, porque quizás sea esa la mejor promesa del arte. Ella ha repetido en varias ocasiones que la idea de olvidar la obsesiona, por eso su cámara es el bastón de su memoria.
“Durante años, estuve obsesionada con el registro diario de mi vida. Actualmente me he dado cuenta que mi obsesión tiene raíces más profundas: realmente no recuerdo a mi hermana. (…) Recuerdo mi versión de ella, de las cosas que ella decía, de las cosas que ella me decía. Pero no recuerdo el sentimiento tangible de quien era ella, se presencia, su mirada, su voz. Nunca voy a aceptar la versión de otra persona con respecto a mi historia. Nunca más voy a volver a perder el recuerdo de alguien.” 18
Barbara with a mask, 1953
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CITAS:
1 WITTIG, Monique (1987). “A propósito del contrato social” (o “El contrato heterosexual”), traducción al castellano: el bollo loco.
2 Nan Godin, citado en GUTIÉRREZ , María Laura (2008), _ Crítica de la Estética Androcéntrica. Arte y Feminismo en la cultura contemporánea.
3 GOLDIN, N. La balada de la dependencia sexual. Nueva York, Ediciones Aperture, 1999.
4 Nan Goldin en Contacts Vol.2 de Fotografía Contemporánea. Subtitulado por Cristóbal Barrientos en https://www.youtube.com/watch?v=o9mwoFy0r0c
5 Nan Goldin en Contacts Vol.2 de Fotografía Contemporánea. Subtitulado por Cristóbal Barrientos en https://www.youtube.com/watch?v=o9mwoFy0r0c
6 Nan Goldin en Contacts Vol.2 de Fotografía Contemporánea. Subtitulado por Cristóbal Barrientos en https://www.youtube.com/watch?v=o9mwoFy0r0c
7 Nan Goldin en http://sientateyobserva.com/2010/12/01/nan-goldin-habla-sobre-cookie-mueller/
Cookie murió en 1989, tras ser fotografiada por su amiga durante 13 años. Esas fotografías forman parte del Portfolio Cookie Mueller 1976-1990.
8 Nan Goldin en http://sientateyobserva.com/2010/12/01/nan-goldin-habla-sobre-cookie-mueller/
9 y 10 Nan Goldin en http://sientateyobserva.com/2010/12/01/nan-goldin-habla-sobre-cookie-mueller/
11Nan Goldin en http://sientateyobserva.com/2010/12/01/nan-goldin-habla-sobre-cookie-mueller/
12 GOLDIN, N. La balada de la dependencia sexual. Nueva York, Ediciones Aperture, 1999.
13 Nan Goldin‖, en http://www.librodenotas.com.
14 y 15 GOLDIN, N. La balada de la dependencia sexual. Nueva York, Ediciones Aperture, 1999.
16 Nan Goldin en Contacts Vol.2 de Fotografía Contemporánea. Subtitulado por Cristóbal Barrientos en https://www.youtube.com/watch?v=o9mwoFy0r0c
17 Nan Goldin en http://sientateyobserva.com/2010/12/01/nan-goldin-habla-sobre-cookie-mueller/
18 GOLDIN, N. La balada de la dependencia sexual. Nueva York, Ediciones Aperture, 1999.
BIBLIOGRAFIA
BERKINS, Lohana (2012). “Las travestis siempre estuvimos aquí” (Suplemento Soy, 11/5/12): http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/soy/1-2444-2012-05-1.html.
BRITZMAN, Deborah (2002). “La pedagogía transgresora y sus extrañas técnicas” en R. Mérida Jiménez (Ed.), Sexualidades Transgresoras. Una antología de estudios queer. (pp. 229-257). Barcelona, Ed. Icaria.
Butler, Judith (2002). “Prefacio” e “Introducción” en Cuerpos que importan. Sobre los límites materiales y discursivos del “sexo”. Buenos Aires, Paidós.
GOLDIN, N. La balada de la dependencia sexual. (Nueva York, Ediciones Aperture, 1999).
GUTIÉRREZ , María Laura (2008), _ Crítica de la Estética Androcéntrica. Arte y Feminismo en la cultura contemporánea. Tesis de Licenciatura en Comunicación Social. Facultad de Ciencias de la Educación. Universidad Nacional de Entre Ríos
MORGADE, Graciela y ALONSO, Graciela (comps.) (2008). “Educación, sexualidades, géneros: tradiciones teóricas y experiencias disponibles en un campo en construcción” en Cuerpos y sexualidades en la escuela. De la «normalidad» a la disidencia, Buenos Aires, Paidós.
PERLONGHER, Néstor (1996). “Devenires minoritarios” en Prosa plebeya. Buenos Aires, Editorial Colihue.
RICH, Adrienne (1980). “La heterosexualidad obligatoria y la existencia lesbiana”, traducido por Ricardo Martínez Lacy del texto reproducido en Powers of Desire.
VIDARTE, Paco y LLAMAS, Ricardo (1999). “Armario. La vida privada del homosexual o el homosexual privado de vida” en Homografías. Ed. Espasa Calpe, Madrid.
WITTIG, Monique (1987). “A propósito del contrato social” (o “El contrato heterosexual”), traducción al castellano: el bollo loco.
WEB
http://juan314.wordpress.com/category/fotografos/nan-goldin/
http://www.7colores.tv/7c/el-patio-del-diablo-nan-goldin/
http://www.taringa.net/posts/imagenes/14708024/Nan-Goldin-Balada-de-la-dependencia-sexual.html
Nan Goldin en Contacts Vol.2 de Fotografía Contemporánea. Subtitulado por Cristóbal Barrientos en https://www.youtube.com/watch?v=o9mwoFy0r0c
Nan Goldin en http://sientateyobserva.com/2010/12/01/nan-goldin-habla-sobre-cookie-mueller/
MURCIA; Marisela (2004), ―Nan Goldin‖, en http://www.librodenotas.com. Ultima con-sulta, agosto de 2008.
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Natalia Navia: Nacida y criada en la Patagonia Argentina. Licenciada en Sociología (Universidad Nacional de Cuyo). Especialista en Educación y Estudios Interculturales, Géneros y Sexualidades (Universidad Nacional del Comahue). Miembra de la Colectiva Vulvalsur (colectivavulvalsur.wordpress.com).
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***El presente escrito fue presentado como trabajo final en el Seminario “Corpo-política, heteronormatividad educativa y sus desplazamientos críticos” a cargo del Dr. Juan E. Péchin, en el año 2014.
He sido madre 4 veces, en todas las oportunidades fui víctima de violencia obstétricia, por ignorancia, por poco empoderar, por pobre. Tuve 4 partos normales y me hubiese encantado haber traído al mundo a alguno de mis cachorros humanos respetando mis tiempos, en mi casa, de la mano de una mujer sabia, rodeado de amor. Como no fue este mi caso y los traje al mundo en ese frío blanco de un hospital público, desde mi experiencia más intima es que nacen estas ganas de hacer un registro, un poco rescatando la tradición de los partos en casa respetados, rodeadas de mujeres y de amor. Yo no tendré más hijos, decidí esterilizarme… una decisión muy fuerte que tomé, la cual ya no puedo revertir… Me estoy educando sobre el tema porque quiero que mis nietos vengan al mundo de la manera más amorosa y respetuosa, no quiero que ninguna de mis hijas(si deciden ser madres) sufra por todo lo que yo sufrí, quiero aprender para recibir a mis nietos , si es que deciden venir al mundo.
Me hubiese encantado haber accedido a mis placentas, que no me hubiesen cortado, ni cosido, pero como no pudo ser, agradezco mi experiencia y desde ella creo …
… Nace nuestra América Latina, sin traumas, rodeadx de amor, ¡¡¡que labor más importante la de las parteras y de las madres para cambiar el sistema en que vivimos, la llegada al mundo de un cachorro humano, de nuevos seres humanes que cambiarán lo ya establecido!!! a deconstruir y criar des-patriarcalmente.
Nace nuestra América Latina de la mano de las parteras este oficio ancestral que está presente en el linaje de la humanidad, presente en el ADN de las mujeres y en la sabiduría de los cuerpos maternos, recuperar la confianza en nuestra propia naturaleza es honrar a todas nuestras abuelas que hicieron de este oficio cuerpo y vida para traer el mundo a la humanidad, a esta humanidad que queremos sanar y volver a parir para conectarnos con nuestra naturaleza humana.
El oficio de la partera es el más antiguo del mundo, la partera moderna y la partera tradicional trabajaban en colaboración con la familia. La partera encarna la experiencia del acompañamiento ancestral a la mujer, las parteras de la edad media perseguidas por la inquisición por sus variados y vastos conocimientos que inducen al uso de hierbas, la conexión con la naturaleza, los saberes de las fases lunares y los ritmos estacionales del clima, de los fenómenos y energías internas y externas. De muchas formas lo que ahora se conoce como chamanismo. Las parteras antiguas trabajan con fuerzas invisibles, la escucha atenta, la intuición, la confianza en aquello que no es evidente, la gran sensibilidad que nos lleva a percibir lo que de otra forma podía ser intangible.
Para recibir y parir un cachorro humano naturalmente se requiere un conocimiento y una entrega de confianza en las fuerzas de la naturaleza. ¿Podrías imaginar cuántos bebés han nacido en la tierra en manos de parteras? Este oficio está basado en la impertinencia, en el saber que esas manos están abiertas a recibir la vida aunque a ellas no pertenezca.
La partera se convierte en una guía, protectora, amiga, acompañante incondicional resguardando la integridad física, emocional y psicoespiritual de la mujer y su familia durante los procesos de embarazo, parto y nacimiento.
La humanidad surgió sin tecnología y la partera a través de su trabajo de observación de los ciclos de la naturaleza, naturaleza que reside en nuestros cuerpos, desarrollo una técnica, a través de esta observación y práctica para levantar un cuerpo de conocimientos que vive en las mujeres.
Así de la mano de una partera, y la sabiduría uterina de las madres heredada de su matrilinaje, es que Nace nuestra América Latina.
Estaba en camino a la casa después de ir a despedirme de mis amigas y cayó una lágrima
Mi cara estaba confundida porque me había reído cinco minutos antes
De repente una tormenta llegó e invadió mi cerebro y mis ojos
Corrí a mi casa porque no pude controlarme
No pude parar
Al otro día pinté un asiento con mi calzón
Situación peluda
No me depilé por tres meses
Mi hermana me dijo que no necesitaba una máquina de afeitar, si no que una
máquina de cortar pasto
Me han crecido quistes de pelos encarnados
He gastado miles de dólares en distintos métodos de depilación: máquinas de
afeitar, depiladoras, ceras, cremas de depilación, pinzas, etc.
He hecho a la heredera de Nair millonaria tratando de sacarme el pelo
Mi ovario izquierdo
Mis ovarios parecen uvas
Mi ovario izquierdo es el más problemático
Es el más agrandado
A veces late
Tiene furia al volante
Tiene corazón y vida propia
Mi ovario izquierdo no quiere que yo sea madre
Mi ovario izquierdo es un rebelde
Mi ovario izquierdo desafía las leyes
Mi ovario izquierdo desafía al patriarcado
Es solamente un pellizco
Mi doctor me recetó una ecografía transvaginal Fui a mi cita de amor sin amor con la camarita Era la última persona del día
El técnico estaba de malas pulgas
Metió la camarita amiga y me quejé un poco
Me dijo que dejara de lloriquear, que solamente es un pellizco
No me simpatizó su comentario, pues la pastilla causa resequedad vaginal
Auch.
Amenorrea
Tuve dolores menstruales por un mes entero Tuve cambios de ánimo por un mes entero Tuve hambre por un mes entero
Esperé mis reglas como un niño que espera la navidad
Contaba los días inútilmente, hasta que un mes se convirtió en un año
Cada vez que iba al baño revisaba mis calzones
Revisaba mis calzones inútilmente, solamente para ver la claridad de mi flujo
La claridad de la ausencia
Resistencia a la insulina
El 2010 fue una mierda Gran terremoto en mi país Gran terremoto en mi vida
Se me durmieron la cara, las manos y los dedos de los pies
Necesitaba una siesta después de comer
No tenía plata par air al doctor aquí en EE.UU., a si que fui a Chile al doctor
Mi Endocrinólogo me diagnostico con Resistencia a la Insulina y me mostró una
presentación de Power Point sobre la comida chatarra
Babeaba al ver aquellas imágenes de fritangas y me llamó pervertida
Algunas cosas nunca cambian
Mi cuerpo es político,
Pero no tengo derecho a pertenecer a la política.
Soy inmigrante
Soy mujer
Tengo Síndrome del Ovario Poliquístico
No tengo acceso a la salud
No existe el cuidado
No existe el cuidado para la gente como yo
No existe el cuidado para mi condición
A nadie le importa lo de adentro
No existe el cuidado a las peludas, a las gordas
La gente ve mis arrugas oscuras
La gente ve mis arrugas oscuras y creen que me ten-
go que limpiar el piñen
Creen que me tengo que lavar como un perrito Pug
al que se le limpian todas sus arrugas
Leen mi Acantosis como suciedad
Leen mi vello se ve como suciedad
Leen mi sangre dulce como suciedad
Leen mi sangre menstrual como suciedad
Leen mi cuerpo como un adefesio
Quiero ser el adefesio más sucio que existió.
Ficha técnica
Lo de adentro cuenta es una instalación sobre el Síndrome del Ovario Poliquístico. La instalación final consiste en quiste-globos de vidrio, fotos enmarcadas, un par de calzones bordados. Además de imágenes, hay poemas cortos que se incluyen debajo de cada quiste-globo.
Año: 2016
Lugar: Escuela Stamps de Arte y Diseño, Universidad de Michigan, Estados Unidos
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Sobre la artista:
Mona McKinstry es una artista multidisciplinaria Chilena viviendo en Estados Unidos. Recientemente graduada de la Escuela Stamps de Arte y Diseño en la Universidad de Michigan. Su trabajo está relacionado con su condición de mujer inmigrante, además de la salud y los derechos de la mujer.
Michel Foucault planteó, en relación a la peste, que ante ella el poder ha impuesto el orden, eliminando cualquier tipo de contaminación: “la de la enfermedad que se transmite cuando los cuerpos se mezclan; la del mal que se multiplica cuando el miedo y la muerte borran las prohibiciones. Prescribe a cada uno su lugar, a cada quien su cuerpo, a cada cual su enfermedad y su muerte”[1]. Foucault, tanto en este libro como en la Historia de la sexualidad, va a desenredar las tramas que conforman la configuración moderna de la clínica, que generaría sistemas de segregación y aislamiento disciplinar a los cuerpos señalados como enfermos. Un sistema biopolítico donde la ciencia médica se asignaría el derecho de determinar tratamientos para la preservación de la vida, o al menos de algunas de ellas.
Foucault, como tantos de su generación, falleció a causa de una de las llamadas Enfermedades de Transmisión Sexual: la pandemia del VIH que se expandió de manera anómala a lo largo y ancho del globo en la década de los 1980 de forma paralela a la expansión del neoliberalismo. Una pandemia intencionadamente discriminatoria que se definió como la enfermedad de los anormales de las 4H: homosexuales, hemofílicos, hookers y haitianos.
Sin embargo, el VIH no es la primera ni la única de estas enfermedades de transmisión sexual, existiendo muchas otras que se han propagado a lo largo de la historia: no hay más que pensar en las representaciones medievales de la sífilis. Las enfermedades venéreas –de Venus, la diosa del amor– se configurarían así desde una nomenclatura que las asocia al castigo divino ejercido como respuesta a prácticas entendidas como pervertidas y/o no normativas. Ante este panorama, la cultura visual oficial ha generado múltiples imágenes prejuiciosas y discriminatorias de estas enfermedades, mientras otros agentes independientes han construido contra-narrativas ante estas imágenes y prácticas de la exclusión. Sin duda, el trabajo de Mariokissme (Mario Páez) se inscribe dentro de esta línea de artistas, teóricos y activistas que han propuesto un contraataque a la violencia sistémica contra la enfermedad y la disidencia sexual; una genealogía que va de Pierre Molinier a Ocaña, de Quevedo a Giuseppe Campuzano, de Copi a Ron Athey. En cuanto marica y queer, Mario ha utilizado de forma recurrente al ano como lugar que, si bien en la tradición gay más normativa se representa como un espacio de placer, es también –y fundamentalmente– un espacio de dolor en el que se alberga una larga memoria de agresiones.
El ano funcionaría como el espacio de lo abyecto, la pasividad, de la expulsión de los supuestos desechos, del tabú, de la inmundicia, de lo inhumano y el insulto: la expresión de desprecio que te den por culo somatiza el temor de la modernidad heteropatriarcal al ser penetrado. No por nada, el ano fue el primer órgano ocultado y privatizado por la clínica moderna colocándolo fuera de la esfera social. Es el alterego de la boca, como tecnología de la voz, como órgano público del sujeto hablante del saber/poder. Ante él, el ano funciona como tecnología del placer/poder y el dolor/poder como contra-texto y contra-sexo no reproductivo.
La serie fotográfica de Mariokissme De lo contemporáneo, realizada en 2008, da cuenta de estas tensiones entre lo público y lo privado, la patologización y los sistemas de control corporal, conectando directamente con los asuntos antes mencionados del ano. En la misma, de forma paródica, Mario juega con la idea del autorretrato del artista (el selfie de hoy) pero posicionado desde el espacio de la fragilidad tanto del medio (una polaroid) como de su cuerpo en el espacio hospitalario, paradójicamente llamado Hospital de l’Esperança. Desde una posición de registro de la experiencia, se trasluce la alteridad marica que asume el condicionante histórico que le ha puesto en el lugar de la inferioridad.
Serie De lo contemporáneo
Serie De lo contemporáneo
Serie De lo contemporáneo
En la serie, que originalmente fue presentada en una exposición en la casa del artista en Barcelona en 2008 titulada Invited one day, se ve el momento tabú del ingreso hospitalario: de la Unidad del Dolor, pasando por la capilla que delata la permanente vinculación de ciencia y religión y acabando con la marca de la herida quirúrgica en su ano. Asume productivamente ese espacio privatizado del ano convirtiéndolo en público, así como lo ofensivo y lo ominoso como lugares para la reinvención de la subjetividad y los procesos de subjetivación que han sido cooptados por las lógicas más micropolíticas del capitalismo.
Mario ha continuado esta reelaboración del ano en otras acciones como New R_age de 2008 donde ficcionalizaba los fluidos anales, sacando de su interior un líquido rosa fluorescente que luego bañaba todo su cuerpo, o la reciente acción Sodomita Sonorx (lo que me sale del culo) de 2016 realizada en la Llibrería La Caníbal para la presentación del fanzine Anales Coloniales. En ella, Mario, con las columnas de Hércules en sus nalgas y la Europa Regina en su frente, sacaba de su ano unos auriculares por los que se podía oír una serie de canciones suyas que vinculaban los procesos de conquista y colonización con la represión a las formas diversas de sexualidad en Latinoamérica, construidas a partir de relatos de colonizadores cristianos españoles, allá por el S. XVI.
New R_age 2008, performance
New R_age 2008, performance
En un ejercicio transhistórico recurrente en el trabajo de Mario –en el cual se reactivan figuras y procesos históricos para pensar lo contemporáneo y proponer otras relaciones temporales entre pasado, presente y futuro– su reinvención contra-sexual del ano permite imaginar cartografías dislocadas de la historia moderna de la sexualidad y conectar, entre otros, con las Gracias y desgracias del ojo del culo, publicado en el siglo XVIII por Quevedo. Si bien el culo se constituiría en ambos en ese espacio de la abyección, de la desgracia, será también un espacio de reinvención y reescritura del cuerpo y el sexo como tecnologías de dominación heterosexual.
Sodomita Sonorx (lo que me sale del culo) 2016
Sodomita Sonorx (lo que me sale del culo) 2016
El poder oculto del ano, su capacidad explosiva en lo contemporáneo, se configura así como un potencial protésico que puede reinventar, por un lado, nuestros placeres y dolores, mientras por otro permite construir otras formas de salud sexual, salud mental y salud social. El ano deviene el órgano parlante revulsivo que permite peer sobre la historia de las tecnologías de la modernidad para producir una revolución molecular, una revolución de heces, una revolución de los pliegues interiores.
[1] Foucault, Michel, Vigilar y castigar. El nacimiento de la prisión, Buenos Aires, Siglo XXI editores, 2002, p. 182
En lo que me dieron diferentes números, me califiqué enferma, sin síntomas. Embarazada.
El globo se puso dentro de la vagina, pero sin fiesta, sus métodos no funcionaban.
Un día, dos días, tres días, cuatro.
Píldoras en el coño. Me reventaron. Cinco días.
Una enfermera, otra enfermera, tercera enfermera, cuatro.
Solo llegaban en cambios de turnos. Nunca me he sentido tan abandonada.
El tiempo iba tan lento, pero cambié rápidamente mis oxitoxinas por adrenalina. Me olvidé del niño, del parto.
En mi cabeza, solo se trataba de escapar el hospital, sobrevivir, salir de esa cárcel.
¿Porqué estaba ahi? ¡Alerta! Siempre me respondían con miedo. ¨Dar a luz es lo más peligroso que una mujer puede hacer¨
¿Qué tal si no sale el niño? ¿Si mi cuerpo rechaza al feto? ¿Si se cae la matriz? Voluntaria se queda.
Tras 2 años estoy saliendo del trauma que me creó la hospital.
Ese hospital nunca tuvo fe en mi capacidad de sacar mi bebé sola, en mi fuerza divina femenina.
Si el a prioiri de toda filosofia es la vida, el parto ¿es lo que compartimos todos? ¿Porqué se trata al parto como una enfermedad, y un producto en vez de un acto sagrado, una bendición- lo más alto de la existencia?
Después de haber reventado mi coño pretendiendo provocar un parto con píldoras químicas, por fin me pidieron participar.
¿Quería yo ya una cesárea directamente? ¿O quería que reventaran la bolsa para provocar el parto?
Sexto día y Yo, sumamente destruida, muerta de cansancio, de temor, pedí una cesaria de una vez porque no sentí responsable exponer mi cuerpo ya más a sus métodos que no funcionan. Quería cacería.
Bueno, la doctora solo iba a averiguar el cervix antes. Pero en eso, reventó ella la bolsa con una aguja mega súper ultra larga. Sin permiso.
Ya no había vuelta atras. Empezó la carrera. Contracciones ya había tenido 5 días, pero entonces llegaron las verdaderas.
«¡A ver, 1, 2, 3; empezamos a contar. Le damos 2 horas!»
¿Parir en dos horas? ave maría bendita budda, ¿de dónde sacan estas teorías? ¡Claro que no!
Bueno entonces, 2 horas fueron y oxitocina sintética. Enchufado. Hazme lo que quieras.
Las contracciones no son nada, son casi placenteras a comparación de este exorcismo que me dieron, una fuerza diabólica que entró a mi cuerpo, algo incontrolable, una droga infernal.
Pero no, pues claro que no, luchando con la vida misma, una mujer no va a parir, ni va a cantar, ni amar, ni meditar, solo pedir, pedir, pedir al cielo y la tierra la fortuna de salir viva de ese horrible pesadilla.
Aunque no quería, al final, me pusieron epidural. Pero obviamente, y como me había imaginado, y la razón porque no la quería, los contracciones se fueron por completo. Como no, si no tienes contacto con el parto mismo- no sientes nada.
10 horas después de que me pidieron elegir, acabó en cesárea emergente. Cinco doctores encima en una luz tremenda, les pedí calmarse, respetarme, los expliqué que tenia un chingo de miedo.
«¡No, jajajaja, esto hacemos varias veces al día. jaja! ¿No les gustan los vacunas? ¡jaja, qué conviccion es esa!»
Cero respeto al paciente.
Y para cerrar todo, me sobredrogaron y durante la operación estaba temblando incontrolablemente como si tuviera un ataque, epiléptica.
Niño, nació, adiós.
A mi me llevaron a un cuarto de observación. Y no tuve a mi bebé en mis brazos hasta quién sabe cuánto tiempo después.
No sé qué sucedió en ese tiempo, nunca he estado tan drogada.
Todo fue al revés. Ese día que iba a nacer mi futuro, algo en mí murió.
No tengo nada más que decir. Este es mi testimonio.
Ya lo superé, creo, esas violaciones que tantas mujeres me hicieron al meterme sus dedos en la forma más brusca.
Ya tiene tiempo que no me da un ataque de ansiedad. Ahora puedo tener una relación sexual sin que aparezcan las caras de las enfermeras.
Mi testimonio es éste. Pero faltan los suyos, y esas voces silenciosas, que sólo obedece un sistema cruel, esas mujeres que se olvidan de su sexo, de su hermana y de su empatía.
No basta pintar de blanco la sangre. No basta acortar el tiempo para hacer vivir. No basta observarte en un monitor desde otro cuarto.