Abrir publicación

Onán decidió

ilustración por Alex Xavier Aceves Bernal
ilustración por Alex Xavier Aceves Bernal

Por Ese Chamuko

a.k.a Carlos Peña Hernández

Despertar cada día preguntándome -pero evitando saber- cuántos muertos hubo por la noche durante la mal nombrada «guerra contra el narco» -que ni fue guerra, ni fue contra el narco- era cosa diaria al punto de ya no querer saber nada al respecto por salud mental y emocional. Un día, entre todos estos tópicos tan apetecibles al momento del desayuno aparece otra linda puntada de nuestros congresistas:

“El Congreso de Nuevo León aprobó en primera vuelta reformas a la Constitución local para elevar a rango constitucional el derecho a la vida, desde su inicio en la fecundación, hasta la muerte natural. Aún se requiere una segunda votación en otro periodo de sesiones para considerarse constitucional.”2

    Mi vomiticidad -mi capacidad de vómito- cambió de materia semi sólida a un asco creativo y así decidí manifestarme en contra de el «derecho a la vida». Nuevo León se ha caracterizado bastante bien como un estado conservador, capitalista y católico donde la voz de los portavoces de la iglesia tiene mucho peso en lo social y lo político 3. Nada rara esta ley que se votaba y aprobaba en el congreso.

     Mi intención en ese momento era apoyar a los grupos feministas de la localidad pro decisión -grupos feministas de corte setentero en ideología y práctica- que se manifestaban en contra de dicha ley. Pero yo por ser portador de pene, sabía que a la vista de estos grupos mi experiencia de vida y cuerpo no eran los mismos que los de una portadora de vagina legítima. He escuchado muchos argumentos en torno a la participación de biohombres en apoyo de causas feministas así que decidí participar de esta inconformidad pensando en la concepción como una reacción entre óvulos y espermas. Entonces como productor de esperma recurrí al personaje bíblico de Onán 4 y el movimiento surgido tras su muerte y acción: el onanisno.

     Así se dio nombre al proyecto «HONHAN, HOmbres que No Hacen Niñxs». Tomando como referencia el cuento semita de la biblia que se volvió fundamento cultural en nuestro país acerca del pecado de echar por tierra el líquido seminal. En un sentido pro abortista, derramar semen es como mejor me podía manifestar desde mi corporalidad portadora y productora de semen, el esperma, el niñx en potencia, del semen al cemen-terio.

     Elaboré un pequeño statement de mi propuesta que presenté a las principales grupas feministas del momento en apoyo a la causa desde mi corporalidad:

HONHAN: Hombres que No HAcen Niñxs convoca:

a todos los sujetos biológicamente hombres a eyacular su desprecio por la ley anti aborto en Nuevo León por lo que comenzamos una campaña de recolección y desperdicio de semen en apoyo al derecho a decidir de las mujeres biológicas y seres trans-cyborg.

Con el semen recolectado se podrán llevar acabo las siguientes actividades:

-El bukake más grande del mundo
-La corrida colectiva pública más grande
-Grafitis hechos con semen
-Competencias de puntería bebiendo y escupiendo semen
…entre otras lúdicas actividades.

Además haremos llegar una carta al congreso firmada con el semen de los donantes en rechazo a la ley anti aborto.

¡¡¡Apoya esta noble causa!!!, a Jalar pues… 5

     La respuesta de estas grupas fue negativa. La masturbación masculina y su consecuente derramamiento de liquido seminal en espacio público como acto de protesta no es la mejor forma de exigir derechos sobre nuestras cuerpas. Yo por mi cuenta decidí empezar mi propia colecta de semen empezando por mí mismo y extendiendo la invitación a otros cuerpos productores de semen. La respuesta fue pobre. Semanas después la citada ley anti aborto fue rechazada en el congreso y el semen no fue derramado en las calles.

     Escribo sobre esta experiencia para y por si a algunx le sirve para accionar políticamente desde otras posiciones que no son propias de la actuación de las militancias politizadas, de la «actividad política» o de lo «políticamente correcto». Pues considero que la realidad siempre supera en complejidad y hechos a cualesquier ideología o afiliación sean estas de izquierda o derecha. Los espacios intersticiales de enunciación y de acción son tema aparte.

XI/MMXIV

Notas

1.- Este texto habla de una experiencia a finales de mayo del 2014

2.- http://aristeguinoticias.com/2905/mexico/ley-anti-aborto-en-nl-no-es-para-defender-el-embrion-es-para-criminalizar-a-las-mujeres-micher/

3.- «y yo entrego la ciudad de Monterrey Nuevo León a nuestro señor jesucristo para que su reino de paz sea establecido, abro las puertas de este municipio a dios como la máxima autoridad. Reconozco que sin su ayuda no podemos tener éxito». Palabras de la alcaldesa panista Margarita Arellanes en un evento público: http://www.sdpnoticias.com/local/monterrey/2013/06/09/increible-margarita-arellanes-alcaldesa-entrega-las-llaves-de-monterrey-a-jesucristo

4.- «Entonces Judá dijo á Onán: Entra á la mujer de tu hermano, y despósate con ella, y suscita simiente á tu hermano. Y sabiendo Onán que la simiente no había de ser suya, sucedía que cuando entraba á la mujer de su hermano vertía en tierra, por no dar simiente á su hermano. Y desagradó en ojos de Jehová lo que hacía, y también quitó á él la vida.» Biblia, Génesis XXXVIII: VIII-X

5.- https://www.facebook.com/pages/Honhan-Frente-Nuevo-León

[divider]

Carlos Peña Hernández; A.k.a. Ese Chamuko (Monterrey N.L.) : Espécimen norestense probablemente de la tribu Coyotera. Performero, artista plástico y Errorista cultural, estudio arquitectura, diseño gráfico, arte dramático y ciencias del mal. Sus performances son el resultado de un desarrollado voyeurismo urbano de tintes ácidos y cumbia rupestre. Actualmente se perfila como un sex symbol de la época.

Abrir publicación

El Aborto Eugenésico desde la mirada de la Bioética (feminista) de/desde la diversidad funcional

por Soledad Arnau Ripollés

¡Verano 2012!: La esterilización forzosa y el aborto eugenésico

El debate público se desarrolló de la siguiente manera. A lo largo del mes de julio del 2012, el Ministro de Justicia, D. Alberto Ruiz Gallardón, realizó un par de declaraciones que tuvieron un fuerte impacto social. El primero, sucedió cuando el 04/07/2012 anunció que descartaba eliminar el artículo 156.2 del Código Penal que despenalizaba la esterilización forzosa o forzada de personas con diversidad funcional o discapacidad, que son declaradas incapaces judicialmente, porque entiende que «no se trata de una vulneración de sus derechos»[1]. El 31/07/2012 volvió a pronunciarse sobre esta cuestión comentando que se estudiaría la petición propuesta por el CERMI.

     Es prioritario que esta práctica cese como «opción segura» para que no existan embarazos no deseados. El CERMI ha hecho público que, sobre todo, son las mujeres con diversidad funcional quienes sufren mayoritariamente esta problemática. Existen residencias de personas con diversidad funcional, donde se solicita la práctica de la esterilización como requisito para acceder a una plaza residencial. Por ello, es importante identificar estas residencias, denunciar a quienes gestionan estos recursos, puesto que son responsables de esas «normativas internas», y que, en muchas ocasiones, son centros que están financiados por fondos públicos y/o privados, y por la propia persona con diversidad funcional que va a acceder a dicha plaza residencial.

     La segunda noticia, todavía mucho más impactante si cabe, sucedió el 22/07/2012. Tras el anuncio de modificación de la Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo, se comunicó que el «aborto eugenésico» ya no iba a seguir siendo un supuesto válido para abortar sin penalización alguna porque vulneraba el derecho humano a la vida en igualdad de términos.

     En relación a esta segunda noticia, cabe recordar que en 2009 el Foro de Vida Independiente y Divertad (FVID) instó al Defensor del Pueblo a presentar un recurso[2] de inconstitucionalidad referente a este tema.

     Así también, en 2011, el Comité de los Derechos de las Personas con Discapacidad de Naciones Unidas, en la sexta sesión (19 -23/09/2011) recomienda al Estado Español:

[…] la abolición de la distinción hecha en la Ley 2/ 2010, acerca del período permitido por la ley dentro del cual se puede interrumpir un embarazo, basándose únicamente en una discapacidad.

Las Políticas Eugenésicas: Análisis desde la Bioética (feminista) de/desde la diversidad funcional

En septiembre de 2003 nace una nueva rama en el pensamiento filosófico, y muy en particular, en el bioético. Se trata de la nueva voz «Bioética de/desde la diversidad funcional» (Arnau Ripollés[3], 2011), o que «nace al otro lado del espejo» (Romañach Cabrero[4], 2009), como una innovadora propuesta que viene a deconstruir el argumentario tradicional que construye una cultura de violencia y opresora contra la realidad humana específica de la diversidad funcional, a través del «Modelo o paradigma de dominación patriarcal -biomédico -capacitista -minusvalidista», así como sobre otras diversidades humanas.

     Existe una búsqueda de perfeccionamiento humano que, en definitiva, se desarrolla mediante este paradigma de dominación hegemónico, y que se apoya en los avances biotecnológicos y biomédicos de los últimos tiempos. Es así como se perpetúa una perspectiva eugenésica sobre determinadas condiciones humanas, tales como la diversidad funcional, la intersexualidad, la vejez, la selección por sexo… Sin embargo, este deseo de «perfección» parece que de no saber «gestionarlo adecuadamente», puede derivar en un importante proceso de deshumanización: de exterminación de diferencias humanas.

     La consigna feminista que dice que la «Anatomía NO es destino», la cual, es compartida por la filosofía del movimiento mundial de vida independiente y del paradigma de la diversidad, refuerza la postura de la bioética de/desde la diversidad funcional que deconstruye el reduccionismo biologicista que genera dicho modelo de dominación hegemónico, mediante la biomedicalización o patologización.

     El «Aborto Eugenésico» simboliza todo un imaginario en el que «rechazamos directamente lo que entendemos que es diferente, defectuoso…». Pero, no sólo eso. También «nos creemos con el derecho» a no traer niños/as defectuosos/as a este mundo, ni tener la necesidad de cuidarles y/o tener que invertir recursos públicos para construir un mundo más amable e igualitario. Por tanto, abortar, significa seleccionar el tipo de hijo/a, y de miembros de una sociedad, que deseamos que conformen la población actual, y futura.

     La Bioética de/desde la diversidad funcional, y el Feminismo de/desde la diversidad funcional, son dos materias intelectuales que analizan críticamente las políticas eugenésicas actuales, fundamentalmente, cuando inciden en el «desde», como una mirada imprescindible a tener en cuenta para poder abordar las cuestiones bioéticas desde la justicia social y el reconocimiento a las diversidades humanas, a través de:

  • Modelo de la Diversidad
  • Éticas del Reconocimiento recíproco de la Diversidad
  • Feminismo de/desde la diversidad funcional
Fotografias tomadas del Facebook del Foro de vida Independiente, 2012: https://goo.gl/U7j8JX
Fotografias tomadas del Facebook del Foro de vida Independiente, 2012: https://goo.gl/U7j8JX

     Desde la «Bioética de/desde la diversidad funcional» se percibe otro punto de vista: ¡todas y todos, con y sin diversidad funcional, o con cualquier otra tipología de diversidad, como seres humanos, tenemos la «misma dignidad»! La dignidad, por tanto, es inherente, tanto si una persona con diversidad funcional pasa por un proceso de rehabilitación y/o curación, como si no lo hace (o, aunque pase, que no lo logre, tal cual prescribe la ciencia biomédica). Esta nueva mirada bioética, por tanto, se fundamenta en el enfoque de derechos humanos de Naciones Unidas mencionado más arriba: es decir, la diversidad funcional ya no es principalmente una cuestión de salud, sino de derechos humanos. Y, por ello mismo, la erradicación de nuestra discriminación por ser diferentes y nuestra plena participación en la sociedad en igualdad de oportunidades, es el objetivo prioritario a alcanzar. En ese marco, la salud pasa a ser, simplemente, uno de nuestros muchos derechos.

     Las mujeres y hombres con diversidad funcional merecemos ser ciudadanas y ciudadanos de pleno derecho. Nuestros derechos humanos así lo expresan. Para lograrlo, necesitamos por tanto que se acabe con toda la discriminación que existe contra nuestra condición humana específica. Las distintas políticas eugenésicas actuales (aborto coercitivo, aborto eugenésico, región forzosa, selección embrionaria, intervenciones quirúrgicas…) no pueden seguir siendo motivo de aniquilación humana contra la diversidad funcional. En todo caso, el aborto debe ser un acto libre, de decisión individual de la mujer, con y sin diversidad funcional, y gratuito.

[1] http://www.finanzas.com/noticias-001/sociedad/20120704/justicia-descarta-prohibir-esterilizacion-1444587.html

[2] Esta argumentación fue presentada a todos los Partidos Políticos, pero sólo el Partido Popular fue quien lo incluyó en su recurso de inconstitucionalidad.

[3] ARNAU RIPOLLÉS, Mª. S. (2011): «La Bioética de la diversidad funcional. Voces diferentes para una Cultura de Paz», en ANCHUSTEGUI IGARTUA, E. y CASADO DA ROCHA, A. (Edit.) (2011): 17ª Semana de Ética y Filosofía Política: «Nosotros y los Otros». Congreso Internacional de la Asociación Española de Ética y Filosofía Política (AEEFP). (San Sebastián, 1-3 de junio de 2011). País Vasco: Universidad del País Vasco. Págs.: 244 -245.

[4] ROMAÑACH CABRERO, J. (2009): Bioética al otro lado del espejo. La visión de las personas con diversidad funcional y el respeto a los Derechos Humanos, A Coruña: Ediciones Diversitas-AlES.

[divider]

Soledad Arnau Ripollés. Feminista. Filósofa  para la Paz. Bioeticista. Escritora. Directora de la Universidad Abierta Iberoamericana Manuel Lobato (UAIML-IPADEVI). Presidenta de la Asociación Instituto de Paz, Derechos Humanos y Vida Independiente (IPADEVI). Licenciada en FILOSOFÍA, por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED-España). Master en: (Título Propio) Master Universitario “Europeo en Discapacidades”, por la UNED; Master (online) Universitario Oficial Europeo en “Bioética”, por la Universitat Ramon Llull (URL); Master Interuniversitario Oficial en “Cultura de Paz, Conflictos, Educación y Derechos Humanos”, por la Universidad de Málaga (UMA); (Título Propio) Master (online) Universitario en “Sexología y Género”, por la Universidad Rey Juan Carlos (URJC). Título de Especialista en “Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos”, por la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M). Título de Experto Universitario en “Sexualidad humana y Educación sexual”, por la UNE

Abrir publicación

El acceso a Interrupción del Embarazo sin ningún requisito, en casos de violación, Legítimo Derecho de las Mujeres

Por Getsemani Barajas
Por Getsemani Barajas

Por Saúl Hernández

 La Mujeres y niñas en situación de embarazo, víctimas del delito de violación sexual, muchas veces, posterior a este evento, se enfrentan a otro tipo de violaciones; las de sus Derechos Humanos, específicamente el de sus derechos reproductivos: un embarazo forzado que lleva en sí mismo una ignominiosa carga de tortura cuando éstas solicitan interrumpirlo y se les niega. Las victimas no deberían transitar por esta doble estigmatización; sufrir una violación sexual y además ser obligadas a acreditar una serie de requisitos (como la obligación de denunciar el evento delictuoso) para acceder a otro derecho fundamental como lo es el derecho a la salud. El Estado y Sociedad deben de entender que son única y exclusivamente las mujeres quienes deben de decidir sobre sus cuerpos, los hombres aunque sea víctimas de violación, nunca se encontrarían en situación de embarazo.

     En este breve ensayo exploraremos algunos conceptos y fundamentos de derecho internacional y Nacional, con la finalidad de aportar respuestas y soluciones para el verdadero ejercicio de los derechos reproductivos y derechos Humanos de las Mujeres. A continuación, enumeramos los que consideramos los más importantes, y exponemos el fundamento en que nos basamos y finalmente exploramos y proponemos un Instrumento jurídico como una forma de acceder a ILE por violación sin necesidad de denunciar, o de que sea necesaria la autorización del Ministerio Público, de un Juez o de cualquier otra autoridad.

I.- Derecho a la Salud de las Mujeres

En su artículo ato, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece que Toda persona tiene derecho a la protección de la salud. De la misma manera, respecto a la salud como derecho Humano de las Mujeres, el Poder Judicial de la Federación ha dicho que “…el derecho humano a la salud, se traduce en la obligación del Estado de garantizar el disfrute de servicios de salud y de asistencia social que satisfaga las necesidades de la población, entendiéndose por tales servicios, las acciones dirigidas a proteger, promover y restaurar la salud de la persona.”[1]. También la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha determinado que “…la protección de la salud se traduce en la obligación del Estado de establecer los mecanismos necesarios para que todas las personas tengan acceso a los servicios de salud y que en virtud de que ésta es una responsabilidad que comparten el Estado, la sociedad y los interesados…”[2]. Es decir, las mujeres que soliciten servicios de salud para interrumpir un embarazo, tienen en todo momento el derecho de ser atendidas por instituciones de salud pública, de lo contrario estamos ante una omisión del estado, quen está obligado a proporcionar información segura, confiable y gratuita, así como el servicio de salud de calidad para las ciudadanas en situación de embarazo producto de una violación.

      La SCJN ha establecido como obligatorio el criterio de que el derecho a la salud, entre varios elementos, comprende el disfrute de servicios de salud de calidad en todas sus formas y niveles, dice:

el derecho a la protección de la salud previsto en el citado precepto constitucional tiene, entre otras finalidades, la de garantizar el disfrute de servicios de salud y de asistencia social que satisfagan las necesidades de la población, y que por servicios de salud se entienden las acciones dirigidas a proteger, promover y restaurar la salud de la persona y de la colectividad.

II.-El derecho a la Integridad Personal

     Este derecho se encuentra reconocido en el artículo 22 la Constitución Federal y en el numeral 5 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos[3]. Este derecho implica dos vertientes: 1) el respeto a la integridad física, psíquica y moral; y 2) la prohibición de la tortura y de penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes. Cabe destacar que la Convención no sólo prohíbe estos últimos, sino que hace referencia explícita al necesario respeto a la integridad personal; en este sentido, “los tratos crueles, inhumanos o degradantes conforman una protección mucho más amplia contra la posibilidad de cualquier tipo de abuso ya sea físico o mental”.[4] Bajo estos parámetros puede sostenerse que la consagración de un derecho a la integridad personal revela dos aspectos de esta disposición: genera, por una parte, la obligación del Estado de no realizar ninguna acción u omisión de las prohibidas por el artículo 5 de la Convención y de impedir que otros las realicen; por otra parte, alude a la cualidad de todo individuo de ser merecedor de respeto, sin que nadie pueda, en principio, interferir con él o con sus decisiones respecto de él (ellas), sugiriendo, de este modo, que el individuo es el dueño de sí mismo, tiene autonomía personal y por lo tanto, está facultado para decidir a su respecto, sin que el Estado tenga, en principio, la facultad de impedírselo. Negar a las mujeres víctimas de violación a al aborto seguro, es también una forma de maternidad forzada y por consiguiente una práctica de tortura, que implica una serie de las graves violaciones a sus derechos fundamentales.

III.- Derecho a la Vida Privada.

El derecho a la vida privada es la facultad que tienen las personas, en este caso las mujeres y niñas para no sufrir injerencias o ser molestadas en su esfera personal o intimidad[5], en todo aquello que desean compartir únicamente con quienes ellas elijan; tal derecho, deriva de la dignidad de la persona e implica la existencia de un ámbito propio y reservado frente a la acción y conocimiento de los demás. De acuerdo con el artículo 11 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos[6], el 17 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos[7], el 12 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos[8] y el V de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, así como criterios emitidos por órganos internacionales de protección a los Derechos Humanos, el derecho a la vida privada y a la intimidad, son derechos internacionalmente protegidos y obligaciones jurídicas a cumplir por parte de los Estados. La Corte IDH ha señalado respecto al artículo 11 de la Convención Americana que “si bien esa norma se titula ‘Protección de la Honra y de la Dignidad’, su contenido incluye, entre otros, la protección de la vida privada.”. La Corte IDH ha abordado recientemente el tema de la injerencia arbitraria en los derechos de las mujeres en cuanto a sus derechos reproductivos al resolver el caso Artavia Murillo y otros (Fertilización In Vitro) vs Costa Rica[9], al determinar que la prohibición de que las personas puedan acudir a las tecnologías para reproducirse interfiere arbitrariamente en la vida de las personas, los derechos a la autonomía y libertad reproductiva, que están íntimamente relacionados con el ejercicio del derecho a la salud reproductiva. En consecuencia, las autoridades estatales (federales y locales) no deben limitar los derechos de las personas, específicamente de las mujeres, más cuando éstos tienen especial importancia para la toma de decisiones de nuestra vida privada.

VI.- El Argumento para solicitar ILE sin la necesidad de ningún requisito.

La Ley General de Víctimas considera como servicios de emergencia la interrupción del embarazo cuando éste haya sido producto de violación; señala además que dicho servicio debe prestarse de manera inmediata sin exigir condición previa. Artículo 29: «Las instituciones hospitalarias públicas del Gobierno Federal, de los estados, del Distrito Federal y de los municipios tienen la obligación de dar atención de emergencia de manera inmediata a las víctimas que lo requieran, con independencia de su capacidad socioeconómica o nacionalidad y sin exigir condición previa para su admisión». Artículo 30: «Los servicios de emergencia médica consistirán en: (…) IX. Servicios de interrupción voluntaria del embarazo en los casos permitidos por ley, con absoluto respeto de la voluntad de la víctima», y el artículo 35 de la Ley General de Víctimas establece que, a toda víctima de violación sexual, o cualquier otra conducta que afecte su integridad física o psicológica, se le garantizará el acceso a los servicios de anticoncepción de emergencia y de  interrupción voluntaria del embarazo en los casos permitidos por la ley, con absoluto respeto a la voluntad de la víctima.

Del mismo modo el Reglamento de la Ley general de Salud en materia de prestación de servicios de atención médica contempla: Artículo 215 Bis 6. En caso de Emergencia Médica, los Establecimientos para la Atención Médica del sector público estarán obligados a brindar a la Víctima los servicios a que se refiere el artículo 30 de la Ley General de Víctimas, con independencia de su capacidad socioeconómica o nacionalidad y sin que puedan condicionar su prestación a la presentación de la denuncia o querella. Es decir que las restricciones para acceder a los servicios de interrupción del embarazo producto de una violación ha sido recientemente abordada como una afectación a la salud y la integridad personal de las mujeres en su grado más extremo: como tratos crueles, inhumanos y degradantes, inclusive de tortura, por el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes que en febrero de 2013 al rendir su informe en el 22º periodo de sesiones de Naciones Unidas estableció: «El Comité contra la Tortura ha expresado reiteradamente su preocupación por el hecho de que las restricciones en el acceso al aborto y las prohibiciones absolutas con respecto al mismo conculcan la prohibición de la tortura y los malos tratos». El Comité de Derechos Humanos señaló explícitamente que las violaciones al artículo 7 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos incluían el aborto forzoso, así como la denegación del acceso a un aborto en condiciones seguras a las mujeres que han quedado embarazadas a raíz de una violación y manifestó su inquietud acerca de los obstáculos impuestos al aborto cuando era legal.[10]

     Con la normatividad actual, los Hospitales Públicos y personal médico pueden atender a las mujeres y niñas que soliciten ILE por violación sin la necesidad de condicionarlas a ningún tipo de requisito ni de autorización de las autoridades, y sin responsabilidad para los Médicos, es oportunidad de impulsar esta ruta jurídica para que en respeto y pleno derecho de su Libre Autodeterminación y libre decisión sobre sus cuerpos, las mujeres en esta situación puedan interrumpir el embarazo y exigirle al Estado que les proporcione y garantice su derecho a la salud. El aborto seguro es una cuestión de Políticas Públicas de Salud y de Justicia Social, hay una deuda histórica de la sociedad por haber dejado a las mujeres solas en esta lucha en reconocimiento de la Dignidad Humana, es momento de lograr transformaciones juntos Mujeres, Gobierno y Sociedad Civil.

Santiago de Querétaro, Querétaro., 06 de septiembre de 2015.

 [1]T.C.C, “Derecho humano a la salud. La simple afirmación de las autoridades responsables sobre la inexistencia de los actos en su informe justificado, relativos a otorgar incapacidades y medicamentos, es insuficiente para revertir la carga de la prueba y, por tanto, dicha actuación contraviene aquél”, Tesis aislada, Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, 10ª época, libro XIII, tomo IV, octubre de 2012, p. 2467.

[2]SCJN, “Salud. El derecho a su protección conforme al artículo 4o., tercer párrafo, de la constitución política de los estados unidos mexicanos, es una responsabilidad social”, Tesis jurisprudencial, Pleno, Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, 9ª época, tomo XXVIII, octubre de 2008, p. 61.

[3]Convención Americana sobre Derechos Humanos.  Artículo 5.  Derecho a la Integridad Personal 1. Toda persona tiene derecho a que se respete su integridad física, psíquica y moral. 2. Nadie debe ser sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.  Toda persona privada de libertad será tratada con el respeto debido a la dignidad inherente al ser humano.

[4] ALFONSO Galindo, Javier; Contenido del derecho a la integridad personal; Revista Derecho del Estado n.º 23, diciembre de 2009.; Universidad del Externado de Colombia, p. 99.

[5]Corte IDH, Caso Atala Riffo y niñas vs Chile. Fondo, reparaciones y costas. Sentencia, 24 de febrero de 2012, párrafo 161.

[6]Convención Americana sobre Derechos Humanos

Artículo 11. Protección de la Honra y de la Dignidad

  1. Toda persona tiene derecho al respeto de su honra y al reconocimiento de su dignidad.
  2. Nadie puede ser objeto de injerencias arbitrarias o abusivas en su vida privada, en la de su familia, en su domicilio o en su correspondencia, ni de ataques ilegales a su honra o reputación.

[7]Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos

Artículo 17.1. Nadie será objeto de injerencias arbitrarias o ilegales en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques ilegales a su honra y reputación.

[8]Declaración Universal de Derechos Humanos

Artículo 12. Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques.

[9]Corte IDH, Caso Artavia Murillo y otros (“Fecundación In Vitro”) Vs. Costa Rica. Excepciones preliminares,fondo y reparaciones. Sentencia, 28 de noviembre de 2012.

[10] Ver, Informe del Relator Especial sobre la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes. Juan E. Méndez, 1 de febrero 2013.

[divider]

Saúl Hernández. Querétaro, Querétaro. Abogado y Defensor de Derechos Humanos.Abogado Litigante, desde hace más de 10 años Defensor de Derechos Humanos en materia de Género, Diversidad Sexual, Derechos Reproductivos, Feminicidios, Mujeres y Niñas Desaparecidas. Miembro de la Red Nacional de Abogados Radar 4ª por la Defensa de los Derechos Reproductivos, Becario en 2015 de Grupo de información en reproducción Elegida GIRE en el área de Litigio y documentación de casos.

Celular: 044) 4421576821

Email: saulhernandezmx@hotmail.com

Facebook/Saul HernandezMx

Twitter: SaulHernandezMx

Abrir publicación

Por un aborto seguro, libre, legal y sobre todo, accesible

ilustración por Gelen Jeleton
ilustración por Gelen Jeleton

Por Ana Hernández

La historia que se narra a continuación está basada en hechos reales. Los nombres serán omitidos para proteger la identidad de las personas y A.C.

     Tengo que sintetizar lo más que pueda esta historia y espero poder hacerlo. Cuento con 7 semanas de embarazo, y el aborto es mi entrada, no mi salida. Mi entrada a la expropiación de mi propia cuerpa. Mi entrada a la liberación de mí misma. Mi entrada a la redención de no ser madre. Mi entrada a mi paraíso y mi propio infierno. Mi entrada a reivindicarme y abortarme también, sobre todo este miedo que me embarga y carcome.

     Llevo días sin poder comer, debido a que las náuseas se han incrementado y con ello, el vómito. Duermo la mayor parte del día y noche, me quedo sin energías. Lloro, lloro mucho, sufro. No por arrepentimiento, no entiendo qué me pone así de sentimental y trato de arrancarlo.

     El aborto y yo nos conocemos de antes, si es cuestión de contar cuántas veces, son 3. No quiero adentrarme a los anteriores, pero definitivamente este es distinto. En cuanto supe que estaba embarazada, usé la misoprostol, como las veces anteriores. Pero esta vez no funcionó. No tuve sangrado, no expulsé el saco embrionario, nada.

     Busqué asesoría mediante amigas, algunas asociaciones, y es momento de que se pongan de acuerdo con la dosis de ingesta, nadie coincidía y yo no sabía qué hacer.

     “¿Hago otra toma? ¿Mañana mismo o espero una semana?” “Toma 4 misoprostol oral cada 4 horas…” “No, no, no, toma 4 cada 24 horas” “no, espera, no hagas eso, introdúcelas vaginalmente cuatro pastillas…”

     Me sentía perdida y confundida, así que decidí ir al gine (de todos modos tenía que ir). Ahí me hicieron un ultrasonido, me comentó que tengo 7 semanas de embarazo y que el producto no se encontraba vivo:

“Yo no me dedico a ‘eso’ pero viendo tu caso, viendo que el producto se encuentra muerto y está adherido a la pared uterina, te haremos un legrado…”

     ¡UN LEGRADO! Lo que he estado evitando todo este maldito tiempo. Me rompí a llorar. El doctor, él, piensa que lo hago porque me nació una especie de instinto maternal. Que me caiga un rayo el día en que eso suceda, puesto que nunca quiero ser madre. Es el costo, compañerxs, lo que me puso así. Un poco más de $10,000 me sale este procedimiento. Si esto no es para llorar, díganme entonces qué es.

     El acompañamiento en este proceso corre a cargo de mi propia madre, ustedes dirán si no es bastante irónico mi caso.

     ¿Fechas de todo esto? Está de más contarlo, creo yo. Sólo asuman algo, es verano, es agosto y mañana tendré mi primer legrado. Estoy que me cago de los nervios y miedo. Abortar es bonito, un legrado es agresivamente más bello, tal vez. Me anestesiarán toda, me rasparan para desprender el cigoto. Me liberarán de ellx.

     Y al fin, podré respirar.

     ¿Esta historia continuará? Sí… Mi lección la tengo aprendida. Y no malinterpreten, no digo “NO” al aborto. Pero he sido muy agresiva con mi cuerpa este año, necesitamos descansar, tal vez brindar compañía e información a mujeres que se caguen de miedo como yo al escuchar la palabra legrado. Y que mi historia sirva no para generar miedo, sino todo lo contrario: valor. Es mi oportunidad de ser valiente y no pienso desaprovecharla.

     ¿Esta historia continuará? Tal vez, si así usted le desea. Si quiere saber qué es lo que sucedió a la mañana siguiente, alrededor de las 10 am seré llevada a la clínica, en ayunas.

¡Qué rabia! HABLEMOS DEL ABORTO

Santa Virgen de las no vírgenes, líbranos de toparnos al gine pro-vida. Que al momento de decirnos cuántas semanas de embarazo tenemos y replicar con “no quiero ser madre” no te corra ni te llene de prejuicios, ni amenace con demandarte.

Que la ilegalidad no sea un impedimento. Que sea accesible para todas aquellas que desean interrumpir su embarazo. Que la información no cueste y que sea inmediata. Que las A.C se pongan de acuerdo con las ingestas de misoprostol. Que el miedo no nos invada. HABLEMOS DEL ABORTO.

[divider]

Mi nombre es Ana Hernández. Soy originaria de Veracruz pero casi siempre siento que no pertenezco a ni un lado y así me guío. Estoy a vísperas de cumplir 26 años, estudiante de Sociología por la Universidad Veracruzana y misántropa. Feminista en constante cambio, pues todo cambia. También en proceso de deconstrucciones y devenires. Odio lxs machirules y las páginas de Facebook como “mujeres contra el feminismo”. Desconocida total, pasando desapercibida. No tengo colectivo ni A.C, ni nada.

“Ana, la madre de María, es la patrona de las mujeres a la hora del parto…” y yo soy su antítesis. Y mientras se me ocurre otra identidad, firmo con Ana.

Abrir publicación

UNA LINA PARDO IBARRA – UNA MUJER DE ROJO Pre-texto para un acercamiento a prácticas artísticas con perspectivas feministas en Colombia


por Ángela Patricia Robles Laguna.1


«En términos de los temas que tocamos,
hemos tenido ciento cincuenta años de feminismo
y siglos enteros de misoginia y odio hacia las mujeres
y estas cosas no cambian muy rápido…»
Gerrilla Girls (2010)

Imagen 1. Circula actualmente en facebook. Autorx desconocidx. Fecha de realización desconocidx.
Imagen 1. Circula actualmente en facebook. Autorx desconocidx. Fecha de realización desconocidx.

Hace poco circuló en facebook una imagen en la que está una madre, frente a la puerta de un baño, escuchando a su hija decir que le ha llegado el periodo por primera vez, pero que no está segura, porque no sale azul como en el comercial. La publicación de ésto, en mi perfil en la red social, suscitó risas, varios comentarios y la celebración de la aparición de una caricatura crítica respecto a este fenómeno naturalizado de la menstruación azul. Enfrentarnos continuamente a la representación azulada de la sangre menstrual no produce ninguna extrañeza, está tan interiorizada como la forma en la que “debe verse la regla”, que el rojo-tinto de la sangre es lo que causa sorpresa, asco, terror y demás reacciones que muestran lo poco familiarizadxs que estamos, tanto a que se hable del sangrado menstrual, a menos de que se use el eufemismo: “ella está en sus días”, como a que se represente el mismo, a menos de que éste, esté censurado con el líquido en color azul ya mencionado.

El Colectivo Zunga, el 11 de Marzo del año en curso, publica en su blog un proyecto en video llamado: Nosotras las de Sangre Azul, en el que las integrantes del grupo intervienen un comercial de Nosotras (la marca de “productos íntimos para la mujer”: toallas higiénicas, protectores diarios, jabón…) con la escena de una chica que va caminando por la calle y a la que, progresivamente, se le mancha de azul el pantalón blanco que lleva puesto. El texto que se encuentra en la publicación en internet en la que dan cuenta del proyecto, las Zungas (2012) escriben:

Sólo habla de la menstruación la publicidad y se la trata como una vergüenza, el fenómeno natural del cuerpo femenino es siempre relacionado con la higiene. Es por esto que tomamos las imágenes en las cuales se prueban con líquido azul los productos, reclamando el reconocimiento al funcionamiento de nuestro cuerpo tal como es, dignificándolo y sin las cargas que culturalmente han pesado sobre él.

La proliferación de imágenes que continúan representando a las mujeres como objeto de deseo de la masculinidad hegemónica, con unas características específicas que las validan como tal, que abarcan clase, raza, edad, “orientación” sexual y el cumplimiento con la construcción de una feminidad particular, constituye este espacio de la producción visual, como uno de los dispositivos más efectivos de regulación y producción de normativas corporales. Por ello, a través de este texto y de su proyecto en video, las Zungas evidencian que, aún hoy, cuando muchxs las creen superadas, las luchas que se han emprendido desde el movimiento feminista, desde bio-mujeres y tecno-mujeres (2) por una autorepresentación digna de nos-otrxs, que no nos violente, censure y que no nos produzca como sujetos que deben avergonzarse, siguen siendo vigentes y necesarias.

En Colombia, el lugar de las representaciones de las asignadas como mujeres es, en gran medida, el de objetos de deseo, musas, amas de casa que promocionan jabones y productos alimenticios, madres, cuerpos sublimados, metáforas de belleza y espacios a ser higienizados. Nos son comunes las imágenes de las “Chicas Águila” quienes, en vestido de baño, son el ícono publicitario de una marca de cerveza, que ve en los cuerpos de estas mujeres, un objeto atrayente para los consumidores de su producto, consumidores entendidos como hombres. No nos son extrañas las imágenes de amas de casa, en diversos comerciales de televisión, promocionando jabones para el aseo del hogar, de la ropa, de los baños o de la loza, como sucede en marcas como la del jabón “Axión” o la del caldo “Ricostilla”. Así, tampoco nos causa ninguna sorpresa la sangre azulada de las mujeres que aparecen como protagonistas en los comerciales de “Nosotras”, tanto como no nos asombra ver que se hace uso del periodo de la menstruación como lugar para ser llenado con los estereotipos de la feminidad “sensible” e “irritable”, nombrada como “cara de cólico” en ciertos comerciales.

Andrea Barragán, en abril de 2012, sube a youtube su proyecto Mujer:es, en el que a través del montaje de imágenes de archivo, de comerciales producidos a finales de los 90’s en la televisión colombiana, señala cómo estas representaciones re-producen los modelos sexistas, que conforman los parámetros bajo los cuales, se naturaliza la idea del cuerpo de las mujeres como diferente, complementaria y subordinada al cuerpo de los hombres. Barragán (2012), en el texto adjunto al video, escribe:

…estas imágenes las pongo en contraste con una canción icónica de tributo a las mujeres hecha por Arjona, un machirulo Guatemalteco que en varias ocasiones ha tratado de definir lo que es la mujer con respecto al hombre./ Quise unir estas dos versiones sobre lo que debe ser una mujer, para en ellas encontrar las relaciones que se establecen en el ordenamiento social, en donde la mujer:es jerárquicamente subordinada al mundo masculino, para el cual ella es objetualizada, reduciendo su nivel de agenciamiento a lo privado en donde el reino y su empresa será el cuidado de su morada.

El interés en las formas en las que se representan los cuerpos de las biomujeres y tecno-mujeres en Colombia, atravesado por lineamientos de clase, raza, edad, ubicación geopolítica, práctica sexual, talla…, es actualmente la fuente de proyectos colectivos e individuales desde las prácticas artísticas y diversos procesos creativos, que parten de entender que «las representaciones son[…] hechos sociales y, por lo tanto, tienen consecuencias visibles en la cotidianidad de los miembros de una sociedad o de una cultura» (Rabinow, citado por Rodríguez Rondón, p. 39-45 2006). Pensar que las imágenes y múltiples representaciones a las que estamos expuestxs continuamente no son neutras, sino que implican afectaciones en nuestra emocionalidad y en las maneras en las que construimos nuestros cuerpos, nuestras vidas, nuestros deseos y las formas en las que vemos el mundo, implica concebirlas como dispositivos que re-producen las normas corporales que son actualizadas constantemente en y por lxs sujetos a lxs que interpelan.

Iniciativas críticas, dadas algunas a la luz o cercanas a diversas perspectivas feministas, como las del Colectivo Zunga, la Colectiva Lobas Furiosas (actualmente separada), la Revista Vozal, Mujeres Al Borde, Féminas Festivas, Colectivo Rexiste Riot Girrrl, Colectivo Gafas Violetas, Colectivo Divergentes (actualmente separado), Colectiva Juana Julia Guzmán, Zenaida Osorio, Mónica Eraso, Andrea Barragán, Ángela Robles y Una Lina Pardo Ibarra (autora del proyecto que convoca este texto), son actualmente, a nivel local, algunxs de lxs que han propiciado lugares desde dónde problematizar, a través de diversos procesos creativos, las formas en las que son construidas las subjetividades, identidades y corporalidades.

La articulación entre prácticas feministas y prácticas artísticas no hace parte de un momento histórico superado, ni tampoco es un movimiento, una vanguardia ni un estilo anclado en el trabajo de las artistas de finales del siglo XX. Esta confluencia sigue siendo vigente, en tanto que «el discurso feminista se ha convertido en la actualidad en una de las prácticas y en una de las teorías más activas en el desmontaje de las categorías de subjetividad, de identidad y de transformación de los roles asignados a los géneros y a los estereotipos sexuales» (Martínez Collado, 2005, p. 12). Así mismo, las prácticas artísticas posibilitan, a través de sus propias herramientas, el lugar de subversión de dichas normativas corporales y la posibilidad de transformación de las mismas. Al encontrar, en la generación de imágenes propias, un lugar de resistencia a las formas en las que los cuerpos son representados y así disciplinados, se generan iniciativas, que no corresponden propiamente al espacio de prácticas artísticas, desde donde se cuestiona, a través de herramientas creativas, las lógicas de poder que atienden al mundo de las imágenes.

Entender la multiplicidad de perspectivas feministas, no dadas linealmente, sino como respuesta crítica a sistemas de dominación actualmente perpetrados sobre los cuerpos conformados como “lxs otrxs” de la modernidad blanca, hetero, europea, colonial y delgada de lo humano, así como la diversidad de formas en las que se articulan estas perspectivas con las prácticas artísticas, permite el acercamiento a varias iniciativas creativas, como las nombradas anteriormente en nuestro contexto, desde las cuales se hace uso de diferentes procesos de producción de imágenes para generar lugares de reflexión sobre las maneras en que son construidas socialmente las representaciones sobre nuestrxs cuerpos y las maneras de contrarrestarlas, subvertirlas, resistirlas y transformarlas.

UNA MUJER DE ROJO (3)

Del 13 al 17 de agosto de este año, Una Lina Pardo Ibarra, en el marco del espacio de La Vitrina, en la Universidad de los Andes, en Bogotá, realiza su imagen performática(4) Una Mujer de Rojo. La invitación al evento, es difundida días antes, a través de la red, en plataformas como facebook. En ella, aparece el nombre del proyecto y la fotografía de su autora, vestida de rojo. Una Lina Pardo Ibarra hace uso de La vitrina como espacio de exposición de su cuerpo menstruante, durante cinco días, durante cinco horas cada uno, en relación con un mueble que se encuentra en la parte baja del lugar en el que ella está encerrada; el mueble contiene una serie de imágenes, que a manera de estampas religiosas, conforman un archivo de fotogramas, en los que son visibles mujeres vestidas de rojo en diversas películas, desde 1939 hasta el 2011. La disposición de la vitrina referente al mueble en el que se encuentran las estampas, consigue que quienes se acercan a ver el proyecto, deban inclinarse y ubicar sus rostros en la parte baja de la vitrina, en donde se localiza la vagina sangrante de Una Lina Pardo Ibarra.

Durante el tiempo de realización de la imagen performática y después de ésta, se despliegan en la red, espacios de discusión sobre el proyecto Una mujer de Rojo, dentro de los cuales podemos contar el blog de la asignatura Intervenir el espacio público, del departamento de Artes de la Universidad de los Andes, cuyo profesor es Jaime Iregui, y la página Intervenir el espacio, dentro de la plataforma de Esfera Pública; las dos páginas están enlazadas y los comentarios realizados en el primer espacio, pueden verse en el segundo.
Sorprende cómo, en la plataforma de Esfera Pública, en los dos lugares que se le dedican a la discusión generada en torno al proyecto de Una Lina Pardo Ibarra, se elija como punto de partida, un texto de Camila Montalvo (2012), que concluye de esta manera:

Así es, una reflexión a través del lenguaje corporal “liberador” que sugiere una relación con otros aspectos complejos pero que finalmente son lugares comunes donde viene la cosa feminista: vestido rojo + sensualidad + menstruación = mujer. Como si el verdadero mal fuera la menstruación: soy mujer, luego menstruo. Es bastante simplista, un intento por apoyarse en símbolos creados por su propia limitación de lo femenino: encerrarse en una vitrina, menstruar públicamente y relacionarlo inmediatamente con el vestido rojo. Quizá si la artista supiera que en la década de los noventas, en Colombia se dio el fenómeno feminista, de donde surgieron muchas posiciones que cuestionaban lo femenino y las revisara con cuidado, no hubiera quedado tan tibia en su cuestionamiento que se limita a esa condición reductiva de los medios de comunicación, dejando por fuera toda una serie de
discursos y censuras sobre el entendimiento del cuerpo que son toda una conciencia de la sociedad y que además ha evolucionado con el tiempo, pues el acto de menstruar en público visto como experiencia femenina podría ser equivalente al acto de sacarse un moco en público visto como experiencia infantil, no se trata de la mujer, se trata del cuerpo (Negrillas mías).

Esta opinión, nombrada en la página, en una primera instancia como “sinopsis”, permite evidenciar cómo el acercamiento a propuestas, dentro de ciertos espacios (al parecer, como el de las prácticas artísticas en Colombia), que estén ligadas o que parten de perspectivas feministas, son deslegitimadas por el hecho de ser consideradas anacrónicas, pasadas de moda o superadas, como si ya no valiese la pena hablar «de la mujer» porque ahora «se trata del cuerpo», como lo enuncia Montalvo; afirmación que no queda muy clara, ¿a qué querrá referirse con el enunciado «no se trata de la mujer, se trata del cuerpo»? ¿Acaso las mujeres no somos cuerpos? ¿Generar espacios de reflexión sobre cómo se perpetúan los roles asignados a las mujeres ya no son necesarios? ¿Qué se siga matando a mujeres, por el hecho de ser mujeres (feminicidios), quiere decir que «hay conciencia» de qué? ¿Las prácticas artísticas están escindidas de los movimientos sociales y de los campos críticos sobre las imágenes? ¿De verdad creerá que menstruar es como «sacarse un moco»? ¿Repensar cómo se representa a las mujeres y cómo a través de dichos modelos se construyen y legitiman relaciones sociales, no es un «aspecto social» y no le concierne a las mujeres? ¿A las prácticas artísticas no les corresponde problematizar, los dispositivos visuales que continúan produciendo el género? ¿Las prácticas artísticas se entienden como lugares neutros, en donde no se reproducen los roles asignados a las mujeres? ¿Quedó tan escandalizada Montalvo, al ver a Una Lina Pardo Ibarra menstruando, que no logró entender las relaciones críticas tejidas desde el trabajo de archivo de mujeres objetos de deseo y la acción de menstruar en una vitrina que incomoda el cuerpo de Una asignada como mujer?

Teresa de Lauretis (1989) escribe que «la construcción de género prosigue hoy a través de varias tecnologías de género (por ejemplo, el cine) y de discursos institucionales (por ejemplo, teorías) con poder para controlar el campo de significación social y entonces producir, promover e “implantar” representaciones de género» (p.25). A través del trabajo de archivo cinematográfico sobre mujeres de rojo, Una Lina Pardo Ibarra señala, cómo la construcción de personajes, como modelos de representación, ha localizado a las mujeres, en el cumplimiento de unos roles que se re-producen como característicos de nuestrxs cuerpos. Las estampas de “mujeres de rojo” en el cine, hace parte de una recopilación que evidencia cómo ese “hacerse mujer”(5), responde a unos códigos que actualizan la objetualización de los cuerpos de las mujeres y su lugar como imágenes deseables para el ojo masculino.

Muestra de este lugar constitutivo en el que se ha enmarcado y se enmarca actualmente al cuerpo de las mujeres, como objeto de deseo para la mirada masculina, es el comentario de Julian Felipe Baquero (2012), espectador de Una Mujer de Rojo, quien escribe:

En esta intervención vemos que la artista desea resaltar lo que ella llama “lo femenino” de la mujer, haciendo uso de un ciclo fisiológico característico de la mujer, el ciclo menstrual. De esta manera ella quiere hacer evidente la diferencia que marcan las etapas de este ciclo, haciendo énfasis en la etapa menstrual[…] el aumento en la secreción de sustancias químicas en el cuerpo lleva a que ella se siento más a gusto con su físico de mujer[…] Con esta intervención no me siento del todo a gusto, ya que para resaltar la feminidad en la mujer no es necesario el uso de tabúes. La belleza y feminidad de una mujer se va a campo más abstracto y subjetivo, pues las sensaciones que despiertan los aspectos físicos no son suficientes para considerar a una persona como bella […] Por esta razón veo que a esta propuesta le falta creatividad, ya que la desnudez y la menstruación se quedan cortas en el momento de resaltar la feminidad y sensualidad en la mujer.

¿Cómo es posible pensar que el llamado “asunto de las mujeres” o “la cosa feminista” esté superada, cuando se acerca un bio-hombre al trabajo Una mujer de rojo, esperando que la autora exalte de manera efectiva la feminidad y sensualidad que supone propias de las mujeres? ¿No percibió que lo que cuestionaba Una Lina Pardo Ibarra, era precisamente ese rol de objeto de deseo, que implica la expropiación de su cuerpo, la invisibilización de su menstruación, por ejemplo, y que conduce al cumplimiento de unos códigos que violentan la existencia de muchas mujeres?

Me detengo en estos dos comentarios, a pesar de la gran cantidad de letras leídas en torno al proyecto de Una Lina Pardo Ibarra, puesto que creo que condensan puntos problemáticos en común, respecto a lo suscitado por la acción: la deslegitimación de Una mujer de rojo por parecer una apuesta feminista y por tanto anacrónica y la imposibilidad de ver las relaciones tejidas por la autora en su imagen performática, debido a la centralización de los espectadores en que “había una mujer, menstruando en público, en la universidad”.

Las perspectivas feministas, o “la cosa feminista”, como la llama la espectadora Camila Montalvo, en su total desconocimiento de las mismas, con todos esos “asuntos” que problematizan las construcciones y los lugares de los cuerpos de las mujeres, de lxs no heterosexuales, de lxs racializados, de lxs que no estamos en el norte geopolíticamente dominante, de lxs gordxs, de lxs discapacitadxs, de lxs locxs, no es un “algo” superado, puesto que éstos siguen siendo los cuerpos violentados, simbólica y materialmente.

Generar posturas críticas sobre las imágenes, respecto a los sistemas de dominación y regulación de los cuerpos en nuestro contexto, parte de entender los dispositivos visuales que atraviesan las maneras en que construimos nuestras subjetividades y nos relacionamos en el mundo. Las representaciones no son simples imágenes ajenas a nuestra cotidianidad, a través de ellas se generan complejos hilos en los que nuestrxs cuerpos son interpelados, «proceso por el cual una representación social es aceptada y absorbida por un individuo como su (de ella o de él) propia representación y así volverse, para ese individuo, real, aún cuando en realidad es imaginaria» (Althusser, citado por Lauretis, 1989, p. 19).

Como señala el Colectivo Zunga, la producción mediática de imágenes respecto a la menstruación de las bio-mujeres, es un asunto que está enmarcado dentro de la higienización de nuestrxs cuerpos, y no constituye un espacio neutro y despolitizado, sino que atiende a lógicas de poder que mantienen y actualizan discursos desde donde se enuncian las maneras en que deben construirse, sentirse y pensarse las mujeres. Preciado (2006) enuncia que, la arquitectura, y para nuestro caso, los dispositivos visuales y protésicos generados para el manejo de lo relacionado con la menstruación,

 …bajo pretexto de higiene pública, dice ocuparse simplemente de la gestión de nuestras basuras orgánicas. BASURA>GÉNERO. Infalible economía productiva que transforma la basura en género. No nos engañemos: en la máquina capital-heterosexual no se desperdicia nada. Al contrario, cada momento de expulsion de un desecho orgánico sirve como ocasión para reproducir el género”.

Así, las campañas publicitarias que giran en torno a la promoción de los productos que se suponen simples artefactos para “el cuidado del cuerpo de las mujeres”, constituyen el espacio de re-producción de nociones de feminidad hegemónicas, como la vergüenza a la vagina, ese lugar que sigue siendo metáfora de “misterio” e “inmundicia”, tanto como la actualización de nociones esencialistas sobre la construcción de los cuerpos de las mujeres, como el pensar que “nacemos mujeres”, ligada a una genitalidad particular.

Asistimos a la extensa fabricación de productos dirigidos al “cuidado íntimo” de las bio-mujeres. Jabones exclusivamente diseñados para la vagina, una gran cantidad de dispositivos de absorción de la sangre menstrual, protectores diarios para “cuidar” la ropa interior del “flujo vaginal” y pañitos húmedos para limpiar “efectivamente” la zona genital, por ejemplo. En el portal web(6) de los productos Nosotras, el siguiente texto acompaña la página de promoción de los productos:

Sabemos que cada mujer es diferente... Nosotras tiene para ti, muuuuuchos productos que se ajustan a tus gustos y necesidades, diseñados especialmente para tu comodidad y tranquilidad. Conoce los tipos de Toallas, Protectores, Tampones, Pañitos Húmedos…y mucho más! Para que vivas segura estés donde estés.

Seguido de esto, aparece acompañando el jabón líquido (7) con el siguiente enunciado:

Las relaciones íntimas, el uso de baños públicos, el sudor, la humedad, las diferentes texturas de tus pantys, la depilada y mucho más, hacen que tu zona íntima esté expuesta a irritaciones, infecciones, rasquiñas y posibles olores./ El nuevo Jabón Íntimo Nosotras Natural con ácido láctico, evita que el ph de la zona íntima se altere y elimina los hongos que producen infecciones vaginales, lo que los jabones de tocador no hacen./ Además tiene aloe vera y manzanilla, ideal para la delicada piel de tu zona intima./ ¡cómpralo ya! úsalo todos los días en la ducha y siéntete íntimamente limpia, íntimamente segura.

Se habla de la menstruación, se habla de la vagina, pero ¿en qué términos se hace? El gran éxito que tienen este tipo de dispositivos, es que nos hacen creer que “ya lo vimos”, que “ya lo sabemos”, que se habla y que no se necesitan “modos literales” para hacerlo. Ahí está la vagina, ahí está la menstruación, así no se haga de manera explícita. Así, pareciese que no hay restricciones por las cuales “luchar”, de “esto ya se habla”, tanto como ya trabajamos, como ya votamos, como ya hemos accedido al llamado “espacio público”, entonces, ¿porqué seguir peleando por lo mismo?

Imagen 2. Respuesta de la colectiva Lobas Furiosas a las publicaciones de las revistas HOLA y SOHO. Difundida en internet.
Imagen 2. Respuesta de la colectiva Lobas Furiosas a las publicaciones de las revistas HOLA y SOHO. Difundida en internet.

Hace aproximadamente un año, en Diciembre de 2011, aparece en la revista Hola, la imagen de cuatro mujeres adineradas de Cali, quienes se encuentran en primer plano; en el segundo plano, simétricamente acomodadas, aparecen dos mujeres negras, con bandejas de té, a manera de decoración en la fotografía. La gran conmoción mediática por la que se llamó “una imagen racista”, que en realidad no sólo era racista, sino también sexista, clasista y colonial, produjo diversas respuestas, entre las cuales aparece una publicación “reivindicativa” al hecho, por parte de la revista Soho, que resuelve poner cuatro modelos racializadas, desnudas, en primer plano y en segundo, dos mujeres blancas, vestidas, con bandejas de té, a manera de decoración en la fotografía. ¿Está, de verdad, “ese asunto de las mujeres”, superado?

¿Cómo se habla de los cuerpos de las mujeres? ¿Quiénes lo hacen? ¿Quisiéramos seguir dejando las representaciones de nuestros cuerpos en manos de quienes creen que somos floreros para cambiar de lugar a su antojo? ¿Queremos que nuestrxs cuerpos sigan siendo considerados como lugares inmundos, foco de infecciones y “malos” olores? ¿Queremos ser el centro de las burlas (violencias) cada vez que se manche nuestro pantalón de rojo, porque la menstruación debe estar escondida? ¿Queremos seguir pensando que los fluidos de nuestro cuerpo son algo “grotesco”? ¿Queremos que nos sigan matando por ser mujeres? ¿Queremos seguir pensando que esto que nos han dicho es lo que somos y que no podemos estar de otras formas?
Lo que generó el proyecto de Una Lina Pardo Ibarra, fue la ruptura de un lugar de comodidad y la puesta en evidencia de los parámetros normalizadores, sexistas, anti-feministas y violentos, con los que se acercaron muchxs de lxs espectadorxs a Una mujer de rojo y su incapacidad para poder ver la imagen performática planteada por la autora. El pánico producido por saber a una mujer menstruando públicamente en las locaciones de su universidad, imposibilitó a lxs estudiantes de artes de los Andes, quienes escribieron prolongadamente sobre su  molestia al tener que ver una acción a la que catalogaron de “literal”, el poder interpretar los diferentes elementos que tenían frente a ellxs.

No les dijo nada la vitrina pequeña, incómoda, en la que se encontraba el cuerpo, no de un maniquí, sino de la autora del proyecto; no les suscitó nada, saber que fueron cinco días, durante cinco horas cada uno, los que Una Lina Pardo Ibarra estuvo allí, en silencio, presenciando las maneras en las que se acercaban a su cuerpo expuesto; no se molestaron en pensar el trabajo de archivo realizado en torno a las mujeres de rojo del cine y la relación de estas imágenes, que puestas a manera de estampas religiosas, se contraponían con el rojo de la sangre menstrual, señalando la paradoja de las representaciones de los cuerpos de las mujeres, que se encuentran entre lo sublime y lo inmundo, lo pagano y lo religioso, lo bueno y lo perverso, binarismos constitutivos de los dispositivos de regulación de los cuerpos; no se preocuparon por entender que éste no era un reencauche de las artistas de fin de siglo pasado, sino una acción contextualizada, una preocupación actual sobre las formas en las que se construyen los cuerpos de
las mujeres a través de la vergüenza; no entendieron, ni siquiera, cómo al acercarse a las estampas, se inclinaban ante la vagina de un cuerpo que no se quitó la camisa blanca para mostrarles las tetas, sino que centró la atención en el espacio de su vagina, sin depilaciones, sin maquillaje, sin condescendencias, desafiando la tal “sensualidad” que alegaron, había faltado; de lo que no se dieron cuenta, en general, fue de cómo sus reacciones e intentos de comentar lo que suponen vieron, muestran ampliamente la actualidad, la pertinencia y la importancia del proyecto Una Mujer de Rojo en nuestro contexto.

Mientras lo “humano”, siga construyéndose a través de parámetros racistas, sexistas, heterosexistas, coloniales y clasistas, las críticas realizadas desde
perspectivas feministas y cercanas a éstas, serán pertinentes, actualizables, necesarias y fundamentales. Las prácticas teóricas y las acciones feministas no son algo dado, estancado y pasado, por el contrario, son constantemente reevaluadas, ampliadas y repensadas. Helena Reckitt (2005), es su libro Arte y Feminismo escribe: «La promesa del arte feminista es la creación realizativa de nuevas realidades. El arte feminista reconocido llama nuestra atención sobre las posibilidades de pensamiento y práctica que aún quedan por crear, por vivir» (p. 20). Considero que la categoría Arte Feminista es re-evaluable, debatible, pero lo escrito por Reckitt pone de manifiesto la potencia transformadora de los proyectos que tienen la preocupación de generar espacios de reflexión, desde las prácticas artísticas y yo sumaría, diversos procesos creativos, en torno las formas en las
que se construyen nuestrxs cuerpos y las formas en las que lxs entendemos en relación con el mundo.

Apunte final, para lxs espectadorxs indignadxs por Una mujer de Rojo

 originalEn facebook rota una imagen que tiene por asunto “curar a una feminista”. Para quienes crean que es posible, lamento darles una mala noticia, no lo es. Si les pareció aterrador ver cómo Una Lina Pardo Ibarra se atrevía a ser la protagonista del acto “grotesco” de menstruar frente a ustedes, y si creyeron que sus comentarios serían capaces de callar, de silenciar, y de curar a esa “feminista anacrónica”, no entendieron algo más: nada más peligroso, que una feminista a la que se le ratifican, una y otra vez, los motivos de sus rabias y preocupaciones, los afectos que la movilizan y su situarse en contra. Serán parte, seguramente, de muchas más acciones “escandalosas”, feministas y “grotescas”; las mujeres perversas, las malas mujeres, las feas, las gordas, las maricas, las lesbianas, las camioneras, las locas, las barbudas, las indias, las machorras, las de vaginas menstruantes, las putas, las pobres, las sureñas, las travestis, las negras, las monstruosas, las que quieren ser hombres, las que tienen pene, las de vaginas dentadas, aún tenemos muchos espacios que tomarnos y mucho que decir, porque “ciento cincuenta años de feminismo” no son suficientes, frente a “siglos enteros de misoginia y odio a las mujeres”, racismo, clasismo, heterosexismo y colonialismo.
[divider]

(2) Entenderemos el término “mujeres” durante el texto, teniendo en cuenta la forma en la que aborda Beatriz Preciado, en Testo Yonqui, las categorías hombre y mujer: “Surge así, en medio de la guerra fría, una nueva distinción ontológico-sexual entre los hombres y mujeres «bio», aquéllos
que conservan el género que les fue asignado en el momento del nacimiento, y los hombres y las mujeres «trans» o «tecno», aquéllos que apelarán a las tecnologías hormonales, quirúrgicas y/o legales para modificar esa asignación”. Así, cuando diga “mujeres”, estaré haciendo referencia a
bio y tecno mujeres, cuando haga alusión explícita a Bio-mujeres, me estaré refiriendo a los cuerpos de las asignadas como mujeres al momento del nacimiento.

(3) Para ver imágenes de Una Mujer de Rojo, ir a: http://arte.uniandes.edu.co/expo/una-mujer-de-rojo/
(4) Llamaré “imagen performática” al proyecto de “Una Lina Pardo Ibarra”, a manera de “imagenacto”– “imagen-acción”.

5 Desnaturalización de la categoría mujer, “no nacemos mujeres, llegamos a serlo”, “la mujer no nace, se hace”. Posturas críticas que parten del trabajo de Simone de Beauvoir.

[divider]
BIBLIOGRAFÍA
Baquero. J. (2012, Agosto 15). Intervenir el espacio [Mensaje en Foro].
Recuperado de http://areadeproyectos.org/intervenir/archives/191/comment-page-
1#comment-121
Colectivo Zunga. (2012, Marzo, 11). Nosotras las de Sangre Azul. [Mensaje en Blog]. Recuperado de http://colectivozunga.blogspot.com/2012/03/nosotras-las-desangre-azul.html
Esfera Pública. (2012, Septiembre, 08). Debate En Torno Al Performance Una Mujer De Rojo. [Mensaje en Blog]. http://esferapublica.org/nfblog/? =43692
Imagen 3. Imagen que circula en facebook. Autor y fecha de realización desconocida.
Esfera Pública – Intervenir el espacio, un espacio de reflexión sobre el arte. (2012, Agosto 14). Una mujer de rojo. [Mensaje en Blog].
http://www.esferapublica.org/intervenir/2012/08/14/la-mujer-de-rojo/
Intervenir el espacio. (2012, Agosto). Una mujer de rojo. [Mensaje en Blog].
Recuperado de http://areadeproyectos.org/intervenir/archives/191
Lauretis, T. (1989). La Tecnología del Género. En Technologies of Gender. Essays
on Theory, Film and Fiction (pp. 1-30). Macmillan Press.
Martínez Collado, A. (2005). Tendenci@s. Perspectivas feministas en el arte
actual. Murcia: Cendeac.
Montalvo. C. (2012, Agosto 16). Intervenir el espacio [Mensaje en Foro].
Recuperado de http://areadeproyectos.org/intervenir/archives/191/comment-page-
1#comment-134
Nosotras online.com. Consultado el 22 de Noviembre de 2012:
http://www.nosotrasonline.com.co
Ondas: Guerrilla Girls. (2010, Enero 25). Catálogo en Línea. [Archivo de Video].
Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=uI6pFUo55IQ
Preciado, B. (2006). Basura y género. Mear/Cagar. Masculino/Femenino. Obtenida
de http://es.scribd.com/doc/30525398/Basura-y-Genero-MearCagar-y-
MasculinoFemenino
Preciado, B. (2008). Testo Yonqui. Madrid: Espasa Calpe.
Reckitt, H. (2005). Arte y Feminismo. Phaidon.
Rodríguez Rondón, M.A. (1989). ¿Qué es la representación y cuál es su
importancia para los estudios sociales? En De mujeres, hombres y otras ficciones.
Género y sexualidad en América Latina (pp. 39-45). Bogotá: Grupo TM S.A.
Una mujer de rojo. (2012). Consultado el 22 de Noviembre de 2012, Universidad
de los Andes, página web de del Departamento de Arte:
http://arte.uniandes.edu.co/expo/una-mujer-de-rojo/
Yo Soy. (2012, Abril 12) Mujer:Es. [Archivo de Video]. Recuperado de
https://www.youtube.com/ watch ?v=D2vtUqg7dM

[divider]

 Angela Patricia Robles Laguna: Maestra en Artes Visuales, con énfasis en expresión audiovisual, de la Pontificia Universidad Javeriana. Lleva a cabo proyectos de investigación-creación e investigación-intervención en arte y género.

Abrir publicación

Arte y menstruación

soma2
A partir de la polémica surgida en Instagram, revisamos varios casos en los que el arte y la menstruación se encuentran.
Por Daniel Basurto/@debudemedeiros

*** artículo aparecido originalmente en http://elsoma.mx/ el 26/05/2015

Hace unas semanas, una serie de fotografías de la artista y poeta Rupi Kaur fueron bajadas de Instagram, debido a que hacían referencia a su menstruación. A pesar de que las imágenes no eran explícitas, fueron censuradas por ir en contra de las condiciones de uso de la plataforma. Esta situación dio pie al debate sobre el tipo de censura que debe –o no– existir en las redes sociales; pero el caso también trajo a colación una pregunta: ¿por qué mostrar la menstruación es considerado ofensivo e impúdico?

Este problema no es nada nuevo. Al menos de los años sesenta a nuestros días, artistas (todas ellas mujeres) se han preguntado sobre su sexualidad desde diferentes expresiones (fotografía, pintura, performance, etc.) y han utilizado la sangre de la menstruación tanto como objeto de estudio como herramienta de trabajo. La aproximación estética lleva consigo un postulado político: hacer visible y público aquello que explícitamente ha sido considerado íntimo y privado.

Estas expresiones no refieren a los desnudos femeninos canónicos (herederos de la tradición clásica griega), en donde la figura de la mujer es idealizada bajo las ideas de pureza, fertilidad o amor; más bien, se trata aquí de las “otras” formas de la sexualidad femenina a las que el arte, por decirlo de algún modo, siempre tuvo recelo de entrar y que en años recientes comenzó a ser explorado con seriedad.

Artistas como Judy Chicago, Carolee Schneemann, Marina Abramovic, Rocío Boliver, Martha Rosler, por mencionar algunas, fueron las referentes que se preguntaron sobre las posibilidades de mostrar artísticamente su sexualidad sin recurrir a las clásicas expresiones. Una de las premisas compartidas de estas artistas fue la de confrontar los valores que habían definido el acotado mundo de la sexualidad femenina, para investigar sobre los prejuicios que conformaban el papel de la mujer en la sociedad. En este sentido, el tema de la menstruación se volvió paradigmático, y no han sido pocos sus ejemplos.

A continuación se hará un breve recuento de casos donde el tema de la menstruación ha tenido relevancia en las discusiones sobre la sexualidad femenina desde el arte, así como algunas de las reacciones que ejemplifican el diálogo (no necesariamente amistoso) que ha existido entre las artistas y la audiencia a lo largo de los años.

El caso Instagram

Un caso reciente es el de Rupi Kaur, artista y poeta estadounidense de raíces hindúes que, el pasado 25 de marzo, subió una serie de fotografías cuyo título es “Periodo”. La serie muestra precisamente el periodo de menstruación de la artista dentro de escenas cotidianas: levantándose con una mancha de sangre en su pijama, sus pies en la ducha con las inevitables gotas rojas deslizándose de sus muslos y rodillas hacia la coladera, acostada por el dolor de los cólicos y hasta el momento de ir a la lavandería para limpiar el pequeño incidente. Todo esto fue realizado con motivo de un curso de retórica visual que Rupi Kaur desarrolló en la Universidad de Waterloo.

Rupi subió las fotografías a su cuenta de Instagram y, en cuestión de horas, fueron removidas por “violar las condiciones de uso” de la plataforma. Pese a que las imágenes no mostraban escenas sexuales explícitas ni violencia de algún tipo, usuarios de Instagram reportaron las imágenes, considerándolas ofensivas. Ante tal acción, la artista contestó lo siguiente en su sitio:

“Gracias Instagram por darme exactamente la respuesta que mi trabajo buscaba criticar. Borraste la foto de una mujer que está completamente cubierta y menstruando alegando que va en contra de las condiciones de uso, cuando éstas marcan que son totalmente aceptables: la chica está completamente vestida, la fotografía es mía, no está atacando a ningún grupo y no es spam. Entonces, no está rompiendo ninguna de las condiciones de uso… ¡y volveré a postearlo! No voy a disculparme por no alimentar el ego y orgullo de una sociedad misógina que no tiene problemas con que salga en ropa interior, pero que no le parece una pequeña mancha de sangre cuando su página está llena de incontables fotos y cuentas donde mujeres (muchas menores de edad) son objetivadas, pornificadas y tratadas de forma infrahumana”.

Después de que las imágenes fueron removidas, una campaña en redes sociales comenzó a adquirir fuerza de manera espontánea. De pronto los comentarios negativos fueron los menos y los mensajes de apoyo para Rupi aumentaron a tal grado que el tema se volviótrending topic y fue tema de discusión en medios como The New York Times, The Huffington Post  y The Guardian.

Tal fue la presión en redes sociales y medios de comunicación que Instagram se disculpó con la artista, alegando que habían cometido un error y la foto había sido bajada “accidentalmente” por un miembro del equipo… dos veces. Finalmente las fotos fueron restauradas en su cuenta.

rupikaur

La artista Casey Jenkins realizó un performance que consistió en tejer una bufanda durante 28 días. Pero la variante fue que insertó el rollo de estambre en su vagina de modo tal que, mientras avanzaba la bufanda, el hilo blanco iba saliendo poco a poco de su útero. El objetivo de que el performance se hiciera durante 28 días es claro: eventualmente Casey iba a menstruar y parte de la bufanda cambiaría de color.

Mientras trascurrían los días, la bufanda comenzaba de un color blanco para pasar a tener en algunos partes variaciones de color que iban de lo rosado hasta el rojo intenso. Sobre si el acto fue doloroso o no, la artista respondió: “No duele. Es decir, ¡bebés salen de ahí! Así que es un área bastante resistente”.

Muchas de las reacciones inmediatas fueron negativas. Los comentarios en su cuenta de Facebook atacaron tanto al performance como a su propia persona, refiriendo no sólo a que era de mal gusto y antihigiénico, sino que también era muestra de que la artista tenía incluso un problema psicológico y debía buscar ayuda profesional. Otros comentarios descalificaban el performance alegando que lo único que buscaba la artista era llamar la atención. Al respecto, Casey contestó lo siguiente:

“En tanto que artista, efectivamente, busco atención hacia mi trabajo –quiero expresarme y comunicar ideas y me rehúso a sentirme arrepentida por ello. Lo que no estoy buscando a través de este trabajo es aceptación externa sobre mí. De hecho, el trabajo está enfocado principalmente a rechazar mi validación desde fuentes externas”.

Después del mes que duró su presentación, la artista dijo haber adquirido mayor confianza en su cuerpo y, a pesar del escándalo que provocó su performance, espera que, una vez pasadas las reacciones viscerales en internet, la gente comience a preguntarse a sí misma por qué reaccionó de esa manera hacia la artista.

Para la Jenkins este performance es una forma de poner en entredicho la identidad de género (tema que recorre toda su producción), pues algo tan inocente como tejer se vuelve disruptivo cuando la menstruación, literalmente, se impregna en el acto. Como dato, la representación de las mujeres bordando (especialmente en los retratos decimonónicos), simbolizó la quietud y pasividad femenina; el acto de permanecer quieta en un punto evidenciaba su debilidad, docilidad y pertenencia al ámbito doméstico.

Una mujer de rojo (1) (2)

Ya seamos hombres o mujeres, podemos identificar referentes de nuestra infancia que fueron el símbolo consumado de la sexualidad femenina. Algunos de los ejemplos más representativos son Britney Spears (recordemos el ajustado traje rojo que usó en el video “Oops!… I did It Again”); Jessica Rabbit en su icónica aparición dentro de Who Framed Roger Rabbit? (Zemeckis, 1988), cinta en donde canta de manera seductora “Why don´t you do right”; Pamela Anderson en su apretado bikini y corriendo en cámara lenta sobre la playa para salvar la vida de los pobres pero siempre afortunados incautos enBaywatch (Berk, 1991); o finalmente, a Cameron Diaz en The Mask (Russell, 1994) entrando inocentemente al banco para abrir una cuenta con Stanley Ipkiss (Jim Carrey).

Bien, pues todas estas referencias fueron utilizadas por Lina Pardo Ibarra, estudiante de la Pontificia Universidad Javeriana (Colombia), quien durante 5 días habitó una vitrina para exponerse a sí misma durante el periodo de su menstruación. De acuerdo con Linda, el propósito de su performance, llamado La mujer de rojo, buscó cuestionar la idea de lo femenino, realizando una confrontación entre los procesos biológicos humanos de las mujeres con los patrones de sexualidad femenina exhibidos por laindustria cultural hollywoodense.

Algo interesante de este performance fueron las discusiones que se generaron alrededor de éste por parte de mujeres que, lejos de escandalizarse, pusieron en tela de juicio la efectividad de la presentación de la estudiante, tachándola de simplista y sin muchas referencias del feminismo colombiano de años anteriores. La académica y feministaCamila Montalvo, comentó lo siguiente:

“Es bastante simplista, un intento por apoyarse en símbolos creados por su propia limitación de lo femenino: encerrarse en una vitrina, menstruar públicamente y relacionarlo inmediatamente con el vestido rojo. […] pues el acto de menstruar en público visto como experiencia femenina podría ser equivalente al acto de sacarse un moco en público visto como experiencia infantil, no se trata de la mujer, se trata del cuerpo”.

Quizá lo más significativo de este performance fue que puso en Latinoamérica la discusión sobre cómo nos relacionamos con la menstruación y los prejuicios que existen frente al proceso biológico; sin embargo, las críticas dejaron en claro que el acto no puede valer por sí mismo, ni simplemente buscar el shock sin ningún propósito pues de lo contrario, como dice Montalvo, terminaría por perpetuar aquello mismo que busca criticar.

Desplazamiento interior

Carolee Schneemann es una artista visual norteamericana que desde mediados de los años setenta ha abordado desde múltiples disciplinas artísticas (fotografía, pintura y performance) la sexualidad femenina, los tabús como expresión de represión y de placer, así como el cuerpo y su relación con el “cuerpo social”. Para Schneeman, el modo en que nos relacionamos con nuestros cuerpos es una expresión de cómo socialmente definimos nuestros placeres, dolores y deseos. En consecuencia, dice, modificar la relación con nuestro cuerpo puede tener implicaciones sobre la forma en que socialmente éste es comprendido.

Uno de los performances más recordados de la artista fue “Interior Scroll” (desplazamiento interior), en donde utiliza su cuerpo como herramienta y objeto de estudio, y más específicamente, su vagina. En dicho performance (celebrado en el año de 1975 Festival de cine de Telluride, Colorado), Schneemann se para desnuda en una mesa, pintada con lodo y extrayendo de su vagina un rollo de papel mientras recita el discurso escrito en él. Una parte del texto dice lo siguiente:

“Pensé en la vagina de diferentes formas –física y conceptualmente: como una forma escultórica, un referente arquitectónico, las fuentes del conocimiento sagrado, éxtasis, pasaje al nacimiento, transformación. Vi la vagina como una cámara translúcida, donde una serpiente era un modelo exterior: amenizada por el pasaje de lo invisible a lo visible, un rollo espiral anillado bajo la forma del deseo y productor de misterios, atributos del poder sexual tanto masculino como femenino. Esta fuente interior de conocimiento estaría simbolizada por el índice del espíritu unificador y la carne de un trabajo divino”.

Después de los ejemplos citados anteriormente, el performance de Schneemann puede que de entrada no sea tan diferente o revelador; no obstante, fue el contexto en el cual ocurrió lo que le da un significado diferente. Scheneemann comenta en una entrevista que la escena artística de Londres en 1975 aún consideraba a las mujeres como las musas del arte, pero no las artistas. Scheemann dijo alguna vez que muchas de sus parejas incluso le robaron sus libros y materiales, alegando que ella, por ser mujer, no los necesitaba tanto como ellos.

schneemann-687x1024

El hecho de que una mujer pretendiera hacer arte y apropiarse de su propio cuerpo para hacerlo, era entonces una afrenta a las formas tradicionales de creación artística. Evidentemente, las reacciones de sus colegas fueron desaprobatorias; muchos de ellos lanzaron vituperios hacia ella. Al respecto, Schneemann dice: “Nunca pensé que fuera chocante. Siempre que digo esto suena deshonesto; pero siempre pensé en esto como algo que necesitaban: ‘Mi cultura va a reconocer que algo está pasando por alto’ […] Siempre he tenido la esperanza de que mi audiencia crezca conmigo”.

A cuarenta años de los performances de Scheemann, mujeres artistas siguen explorando su sexualidad desde el arte. La menstruación se ha vuelto un tema paradigmático, puesto que toca muchas aristas y prejuicios sobre el cuerpo de la mujer y sobre aquello que le es permitido mostrar de sí misma en sociedad. En ese sentido, la referencia a la sangre menstrual y a la vagina misma se vuelve no sólo una expresión artística, sino también un postulado político que exige repensar nuestro sistema de valores alrededor de la mujer. Qué tanto se ha avanzado en estas reflexiones, esa esa quizás una pregunta que no puede responderse más que acudiendo constantemente a las expresiones artísticas, así como las discusiones alrededor de ellas. Aquí dejamos más ejemplos sobre el tema.

soma1[divider]

Daniel Basurto. Actualmente es Editor General y Colaborador en ElSomaMx. Sus temas de interés son la filosofía, la política, la tecnología y las artes.

Twitter: @daebudemedeiros

[divider]

(1) Nota de la editora: En Hysteria! valoramos mucho el trabajo de Una Pardo Ibarra, quien ha sido fuertemente criticada por las fuentes que cita el autor de este artículo, quienes fallan en observar las implicaciones políticas en los esquemas de representación del cuerpo femenino que la pieza pone en tensión, sin embargo existen otras voces críticas que valoran su acción desde una visión feminista que vale la pena revisar para comprender cómo una vez mas en el escándalo suscitado por esta pieza se hace evidente el enorme tabú que rodea a la menstruación y la potencia que tienen las acciones de este tipo para sacudir los paradigmas sociales. 

https://es.scribd.com/doc/115254472/UNA-LINA-PARDO-IBARRA-UNA-MUJER-DE-ROJO-Pre-texto-para-un-acercamiento-a-practicas-artisticas-con-perspectivas-feministas-en-Colombia

(2) En un número anterior de Hysteria! Revista publicamos la información sobre la pieza en cuestión proporcionada por la misma autora.  https://new.hysteria.mx/una-mujer-de-rojo/

 

Abrir publicación

Laguna mental, dibujos de María Conejo

Dibujos por María Conejo

Técnica: Tinta sobre papel

[divider]

María Conejo (México, 1988)

Diseñadora integral egresada del INBA (2006-10). Su ejercicio profesional ha consistido en el desarrollo de gráficos para exposiciones, diseño de publicaciones para museos, galerías y artistas y coordinación de producción de proyectos de arte.

Su obra gráfica es una representación poética de como surgen psicopatologías en las relaciones afectivas desde una perspectiva femenina. Usualmente utiliza dos sistemas de simbolismo, por un lado el concepto de “perder la cabeza por amor” representado por cuerpos de mujeres sin cabeza y por otro; cuándo estos personajes tienen cabeza, se refiere a un ejercicio de introspección dónde las emociones como la tristeza y la nostalgia fluyen incontrolablemente. Las técnicas con las que más trabaja son pintura con bordado y dibujo. Actualmente, es becaria del FONCA dentro del programa Jóvenes creadores (2014-2015)

Twitter: @maria_conejo
Abrir publicación

Gelatinas azules

ilustración Ollinca Torres
ilustración Ollinca Torres

por Tlal VG

No quiero ser un chico y que todo lo que hago sea «normal» porque mis actitudes se las asignaron a un género

No quiero ser una chica, y siempre ser «la chica rara» porque tengo muy pocas de las muchas habilidades que se le asignan a las cisgénero de mi sexo

No quiero ser un ente en un cuerpo femenino

Pero tampoco quiero ser un «hombre» en un cuerpo masculino

Y tampoco quiero seguir sintiendo incomodidad

Ni seguir sintiéndome inadecuada al extrapolar lo femenino en una vestimenta «atrevida para las cisgénero de mi sexo»

Pero tampoco quiero encerrar mi lado femme y dejarlo morir cuando es el más atractivo…

No quiero nada, lo quiero todo, pero tampoco ya no puedo vivir aventando papelitos y esperando despertarme con la respuesta… ni quiero hacerme preguntas, ni quiero recibir respuestas obvias…

Solo ya no quiero sentir, ni pensar.

Tal vez uno inunda sus pensamientos, tal vez uno los entierra, desde que los encuentra, para no complicarse la existencia… pero en las horas vacías, se tortura, pues, se sabe que el debate con uno mismo es interminable.

Que si hoy soy «a», que si hoy soy «b», que si puedo ser el abecedario completo, pero, en el espejo jamás encontraré lo que late en el fondo de mi alma.

Y si me deshiciera de todas las reglas y conceptos absurdos, tal vez sería feliz, pues quién dijo que para ser «YO» tendría que verme de otra manera que no fuera esa gelatina azul que juega con la refracción de la luz.

[divider]

Tlal VG, autorx de Nogiedra, es Licenciadx en Comunicación, escritor y artista escénicoct-1.

Abrir publicación

Homoweb: Ejercicicios Identitarios de la Homosexualidad Mexicana

Por Lagartier

00

Hombres vestidos con ropa femenina, maquillados exageradamente y hablando con ademanes de esencia femenina es la manera en que recuerdo que los medios de comunicación de los 90´s —hasta nuestras fechas—representaban ordinariamente al homosexual en series de televisión abierta o en películas mexicanas. De forma paralela a esos «personajes» los llegaba a ver deambular en la vida real: tanto en pueblos como en ciudades.

    Con la alimentación de esos clichés, auspiciados por la mass media y los comentarios discriminatorios respecto al «jota de la colonia», la imagen de ese homosexual con parafernalia femenina se cristalizaba cada vez más en mi diccionario visual.

    Pasé la pubertad entre erecciones involuntarias, pelis porno que me prestaban mis amigos hetero, conquistas de chicas inalcanzables y cachondeos con mi amigovia en la oscuridad de las butacas del cine local. Ingresé a la universidad al inicio del año 2000, comencé a definir más mi personalidad y entonces fue cuando «amplié» mis horizontes sexuales. Al mismo tiempo entré en una especie de shock pues al descubrir —o tal vez de forma consciente— aceptar mi otro gusto por los chicos, pensé que la consecuencia próxima sería portar faldas u ombligueras y enchinarme las pestañas. Pensé que me convertiría en un personaje tipo «La Manuela» de la cinta mexicana «El lugar sin Límites —por cierto muy buena película de Arturo Ripstein. No quería eso. No me latía la idea de vestirme de mujer. Mis rasgos físicos son toscos, mi cara alargada mi gran manzana de adán, mi nariz aguileña, mis cejas pobladas, un cuerpo flaco, grandes manos y unos tenis del no. 9. Era mil veces mejor andar de «hombre». De hecho prefería tener un cuerpo musculoso en vez de uno «femenino». Las bubbies de las chicas me prendían, pero no ansiaba tener unos implantes.

    Estaba a gusto y en completa paz, armonía y complicidad con las travesuras de mi pene. Comencé a darme cuenta que ser y vivir mi parte homosexual era algo sencillo pero a la vez complejo: ¿cómo sabría identificar a aquellos hombres que tienen preferencias sexuales similares a las mías? Pues bien, para derribar las bardas de la discriminación homosexual, del «que dirán» o demás situaciones que ocurren por el simple hecho de pensar y ser diferente, a alguien se le ocurrió desarrollar sitios web —y ahora apps— cuya finalidad desde entonces era fomentar y facilitar la socialización y contacto sexual ocasional o formal entre hombres de determinada región o país. Esto sin necesidad de asistir a un bar o antro «gay» o tener que recurrir a una zona específica (pública o underground) para socializar o «ligar». Tales sitios web o apps son públicos y de cierta forma gratuitos, todo el mundo los puede utilizar, sin embargo conservan cierta naturaleza personal y privada. Esta situación permite que cualquier hombre fuera o dentro del «closet» decida entrar a estos sitios, sin temor a ser discriminado o criticado. Fue en estos espacios virtuales, donde comencé a encontrar de todo: homosexuales de tez morena, blanca o «tostada», de rasgos indígenas, mestizos, o ascendencia europea o africana.

    Mis clichés respecto a al concepto de imagen que tenía del homosexual se desmoronaron. Confirmé que la imagen establecida del homosexual en la sociedad en general es muy reducida, por tal motivo decidí hacer un ejercicio de corte tipológico que permitiera revelar un rostro de ese hombre que gusta de otros hombres; que habita en un mundo aparentemente ajeno llamado internet.

    Para este ejercicio identitario escogí el sitio web manhunt.net que afirma ser «el sitio de encuentros gay más grande del mundo». Sin embargo, su lema no fue lo que más llamó mi atención, sino la libertad que dan al usuario de establecer una o varias «fotos de perfil» sin censura en cuanto a contenido. Además de tener la facilidad de buscar perfiles por ciudad o población. Fue con este material gráfico subido a la web por la propia comunidad gay, que realice un ejercicio experimental de corte tipológico respecto a la imagen del homosexual mexicano que «habita» y convive en un espacio alterno llamado internet.

    En esta ocasión les presento una sección de este proyecto titulado Homo-web, que se compone de 6 retratos realizados con el uso de distintas imágenes faciales pertenecientes a centenares de perfiles de usuarios de la red social Manhunt® (México). Mediante la apropiación de tales imágenes realizada bajo una selección y organización sistemática, y con la utilización de un software de edición de imágenes, empleé cada imagen digital como negativo de película, colocando una sobre otra de una forma repetida y aleatoria para así emular una múltiple exposición de película fotográfica. Elegí 6 ciudades que en el aspecto cultural y social fueran claros representantes de distintas regiones de México (DF, Guadalajara, Monterrey, Mérida, Tijuana y Oaxaca) . La dimensión demográfica de cada ciudad también fue una variable importante a considerar, más no la única. Bajo este esquema, realicé una interpretación mediante imágenes apropiadas, que pudieran evocar un rostro común del homosexual que habita en diversas zonas representativas de México, para así recrear un retrato más libre de clichés que pueda materializar y la vez representar a ese grupo de homosexuales que están ahí pero parecieran invisibles: Homo-web.

[divider]

Sr. Lagartier, Ciudad de México. Fotógrafo freelance, con orientación al documental y la fotografía de autor. Su principal trabajo se centra en el retrato para fotoperiodismo o colecciones privadas (Bellas Artes). Desde 2013, colabora en diferentes revistas como MARVIN (Mexico), AROUSE (Spain), MAMBO MAGAZINE (Spain) and VICE (Mexico).

Ha participado en distintas exposiciones individuales y colectivas, en galerías y museos mexicanos.

Contacto:

Navegación de entradas

1 2 3 65 66 67 68 69 70 71 116 117 118
Volver arriba