
por Paula Irupé Salmoiraghi
Soy la que
atravesó las eras,
la que
lo sufrió todo y se curó,
la que melodrama, tragedia y telenovela,
la que patada voladora y gas pimienta,
junté el atado y los cunumí
cuando se desbordó el Reconquista,
me subí a las naves del éxodo
con tres hijes y una panza
de seis meses.
Soy la que cremó a su madre hace diez años
y abrazó la urna de cenizas calientes,
la que heredó la biblioteca
de la abuela Celia aunque nadie
supiese siquiera que existía
confundida
entre los enciclopédicos y turísticos
libros del viejo de mierda que tuvo por marido.
Soy la que enseña en instituciones que odia y en el fregadero
(qué lindo
decir acá “fregadero” aunque
sea palabra que no pertenece
a mi variedad idiolectal de nacimiento)
Soy la que da testimonio y lo recibe,
la que gira como panóptico policial
porque tarea de madre
y porque hormigas en el culo y esta angustia.
Soy la que da
los boleos en el orto
a las conchudas que lloriquean
pirqui is mii difícil sin miridi.
Cantá conmigo:
Ya sé cayó, ya se cayó
al patriarcado
lo tiré yo.
Yo somos todas.
Todas soy yo.
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Paula Irupé Salmoiraghi Nací en Buenos Aires en 1969. Trabajo como profesora de Lengua y Literatura en colegios
secundarios de la pcia. Investigo en grupos de Literatura Española y Proyectos feministas de UBA. He publicado: Mi tren monoplaza (Ed. Del Dock 2010), El cajón de las manzanas podridas (Baltasara Editora 2016) y El fin de la era farmacopornográfica (Ayarmanot, 2021) https://www.facebook.com/paulairupe.salmoiraghi/
