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Das Glashaus

Por Helena Torres

*ilustración: Franca Ramos

SOLA

en la Casa de Cristal

cric-crac si doy un paso

se clavan flamentos en las plantas de los pies

(pero la sangre está helada)

los sonidos se congelan en el aire

apenas respiro

por temor a que un cristal

se me meta en la nariz

anestesiándome,

abandonándome a la mentira

de que vale la pena no ver

no oler

no saber

la Casa de Cristal

es un espejo roto

donde esa otra que nunca fui

ya no podrá decirme quién soy

en la Casa de Cristal

no se puede soñar

sólo dormir

al cerrar los ojos

los schhhh y los grrrr

se te meten bajo las pestañas

y al despertar

no sabes porqué

cómo ni cuándo

Un sauce agita lágrimas verdes

A la verita del río,

Un cisne enreda su cuello enguantado

Sobre las aguas plateadas.

la Casa de Cristal

es donde el Uno es Él,

Ella, Eso

y yo, ninguna,

acaso una sombra

un reflejo

un contorno.

 

[divider]

Helen Torres Activista transfeminista, antes cuir; euraka; lectora, traductora y recicladora de la metáfora del ciborg; ex-académica que supo transitar los pasillos de las ciencias sociales y los cambió por plazas sudorosas; amante de los paseos sonoros, las palabras impresas, los perros, las perras y los humanos que guerrean por dejar de serlo. Una vez fue socióloga, educadora, escritora, madre y pareja, y lo deshizo utilizando el lenguaje como tecnología de código abierto que crea realidad.

http://helenatorres.wordpress.com/

http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/

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Entre las piernas

por Alex Xavier Aceves Bernal
por Alex Xavier Aceves Bernal

Para mi vecina de 14 años 

que ya va para su segundo hijo.

Tengo en la entrepierna
4 mil millones de años girando,
el pecado orivirginal de la lujuria y
un alacrán hembra-becido,
grito y ambulancia
un llanto TNT,
grito de vida madriada y loca
los cholos de mi barrio.
Agua entre las piernas,
un pulque curado y aguamiel,
la bestia,
el escarabajo verde metálico,
un sillón roto.

Tengo en la entrepierna una boca muda
la discapacidad extenuante,
el baile, cadera y lengua,
el ritmo de una catacumbia
en muros de mantequilla o manteca.

Tengo a una chola sin tregua,
una chora, un chamaco que llora
la calle de noche,
(porque es diferente la calle de noche)
y aun estrellada en la esquina
banqueta rota,
entre piedras mojadas,
entre sueño y ensueño en la vida,
la perra coja,
la perra tuerta,
el envase con importe.

Veneno entre las piernas,
un valle
una luz roja,
el llanto y abandono.
Pobre vida,
mi vidita,
cariñito mío,
dale vuelo a la hilacha,
date cuerpo, hilacha
no vida.
Date.

[divider]

Paola Llamas Dinero (1992, Guadalajara, Jalisco) Estudiante de la Licenciatura en Letras hispánicaPaola Llamas Dinero by Armando Huertass de la Universidad de Guadalajara. Ha colaborado en revistas independientes como Los nadie y actualmente colabora en la revista LIBER desde 2013 y Homúnculo. Amante de la poesía y el perreo, el cine y la comida vegana.

Contacto:
Tumblr: paolallamasdinero.tumblr.com
IG: @paolaquetzal

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Poema sin título/ Nicolás Cuello

dibujo por Carlos Pena (Charly Chamuco)
dibujo por Carlos Pena (Charly Chamuco)

por Nicolás Cuello

No me aguanto más las ganas de comerte
¡Es que tengo tanta hambre!
de comerte todo
todo el cuerpo.
Devorarlo.
Sentir con cada mordisco,
con cada bocado
el gusto de tu piel mientras mastico.
Es que no sabes el hambre que tengo.
Quiero comerte todo
quiero devorarte
quiero comer los
restos de comida
que caen en tu pecho
quiero comer
hasta las pelusas de tu ombligo.
Es que no sabes el hambre que tengo.
Hambre
tanto
hambre.
De tu cuerpo,
todo.
Devorarlo,
todo.
Probar esa boca
sentir el gusto de tus cigarrillos
de tu barba, y tu comida
Besarte
besarnos
tan fuerte
hasta asfixiarnos
hasta que no quede
aire en el mundo.

[divider]

Nicolás Cuello (La Plata, Buenos Aires, Argentina) es artista, activista gordo puto, profesor e investigador en Historia de las Artes.

Contacto: cuellonicolas@hotmail.com

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Expresión corporal

ilustración por Arlette Careaga
ilustración por Arlette Careaga

Por Lucía Gabriela Vindas Vargas

 

Me explicaron que no debo destacar,

que entre menos carne y huesos mejor,

me atacan con la más engañosa realidad

aquella que dice compra, gasta, derrocha,

pero gorda jamás deberás ser.

Me cohíben ser lo que soy,

solo un cuerpo de mujer,

un cuerpo que ya no quiere transitar por las rutas trazadas

y que danza cuando dicen calma

un cuerpo que se atestó del mundo estereotipado,

y que reclama ser consentido y apreciado,

no inmolado, mutilado, ni segregado;

Un cuerpo que desea ser lo que es.

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Lucía Gabriela Vindas Vargas  Oriunda de Costa Rica, Secretaria de Profesión, Poetiza y fotógrafa amateur por aficiónLucía, escribe poesía desde los 12 años, desde el año 2001 a la fecha ha participado en diversas actividades culturales a nivel nacional y recientemente ganó el I Certamen de Literatura «Palabras Jóvenes Alajuelenses».

Participó del taller de Escritura Creativa de la página CulturaCR.net con quienes tiene en proyecto su primer poemario. Sus poesías han llegado a leerse en países como Argentina y España.

www.luciapoetica.blogspot.com

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A 100 grados

Ilustración por Alex Xavier Aceves Brnal
Ilustración por Alex Xavier Aceves Bernal

Por Javier Erro

Peleas entre calorías

Y miradas,

La saliva al borde de esa boca

Que te impone una cifra

Y su código.

El cuerpo,

La guerra,

Esa eficaz combinación

De desodorante, pelo

Y sudor.

Esquivando todo trazo,

La asimetría siempre será la

Primera rebelde.

Su territorio son burbujas corporales,

Hirviendo

A 100 grados los flujos.

[divider]

Javier Erro, (Valencia, España). Llevo un humilde blog sobre crítica de arte y cine http://losextremosnosetocan.tumblr.com/ , además he publicado un par de poemarios, uno de los cuales se puede leer en la biblioteca virtual de la página web http://www.nodo50.org/mlrs/

 

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Metros cuadrados

Ilustración por María Magaña
Ilustración por María Magaña

por Diana Reséndiz

El pliegue de la carne se desborda, se voltea:

cae, te esconde el pito, te pesa.

Guárdate todo lo que puedas, no defeques.

Llena de algo sebáceo la bolsa que te contiene para hacerte sentir que vales mil

y luego date asco infinito, celulitis y demás…

Si fuéramos como hipopótamos, siempre dentro de la mierda, no importaría mucho:

flotar

esconderte

protegerte

alejar…

Molestar al otro con mi deformación.

Estoy segura que el autodesprecio será el combustible de otros tiempos; del futuro sin petróleo, sin personas que matar por un pedazo de nada.

Yo estoy reservando mi grasa, con ella encenderé mi laptop y haré girar la lavadora,

La obesidad será el cambio de moneda para quien quiera ver en la tele una serie de antaño.

Echados en su cama, los flacos morirán.

Se solicita gordo para coger y tener hijos gordos.

Se renta perro obeso de 100 watts de potencia.

Estoy chonchita pero enciendo la podadora.

Y tú que no sales de tus obsesiones.

No era así, tengo fotos de mi liviandez domesticable,

el hijo de Dios con harta masa

el pantalón de orgasmos trémulos,

el antojo y deseo por un vientre controlado.

                Mi armadura de metros cuadrados.

[divider]

Diana Eréndira Reséndiz Guerra, 1981.

Mexicana, con estudios técnicos en danza contemporánea y museografía. Egresada de la Licenciatura en Literatura Dramática y Teatro de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, generación 2000-2004, con especialidad en dramaturgia.

Interesada en la transdisciplina, gestión y vinculación cultural. Con varios textos montados y publicados de manera independiente.

Fue Coordinadora del Carro de Comedias de la UNAM, ha colaborado en la producción de eventos masivos de impacto nacional, y en la docencia en artes.

https://www.facebook.com/dianaresendizguerra

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Peregrinación

Ilustración por Sergio Alferez
Ilustración por Sergio Alferez

Lunares aquí y allá

-besos de fuego-

Muslos gigánticos que hace falta recorrer a pie por meses, como el camino de Compostela…

El sexo: lejano, profundo

                                    oculto bajo el palpitante vientre

¡No diga que ama la vida quien no le haya hecho el amor a una gorda!

[divider]

Artemisa Téllez (Ciudad de México, 1979) Escritora y tallerista. Creadora del Taller permanente de cuento erótico parte-fotos-292ara
mujeres. Autora de Versos cautivos, Un encuentro y otros, Cuerpo de mi soledad y Crema de vainilla.

#1

por Yris Apsit

#1
Me sembré en la tierra
Cuando mis pechos apenas crecían
Pequeños
Cuando en mi útero los tejidos comenzaban a entender
Ciclos
Fluidos
Penetraciones
Placeres
Me sembré en la tierra
Cuando me decían que los rezos
Eran para creyentes
Que los versos
Eran para literatos
Que ser mujer
Era mi naturaleza
Me sembré cuando fui punk
Y bruja a la vez
Cuando buscaba respuestas
A preguntas con espinas
Cuando fui fértil
E irregular en mis ciclos
Fue devenir mujer en la montaña
Donde se corre descalza
Donde perdí mi virginidad
Antes de rodar montaña abajo
Quedar llena de tierra
De sangre entre las piernas
Y de heridas
En el alma
Me sembré y mi sangre me desenterró
Output
Mi sangre
No te puedes quedar en la montaña en la noche
Si tienes la luna
Los olores atraen las bestias
Así que me desenterré
Y mi búsqueda de visión termino esa vez con la luna roja
Después
Quise ser
Mujer-arbol
Mujer-serpiente
Quise ser
Guerrera
Salvaje
Correr con los pies descalzos
En la tierra
Cuando en realidad corría
En el cemento
Mientras las maquinarias se comían el pasto
Los arboles
Y otra vez la tierra
Mientras se comían la montaña
Y a lo lejos
Las canteras
Que a las 6 detonaban y gruñían
Quise ser salvaje y unirme
A un canto de pájaro
A una fruta madura
A un palpito animal
Pero entendí un día
Que somos artificios creando artificios
Que nuestra piel desnuda
Nunca podrá sembrarse
No seremos paisajes
Ni ardillas
No tendremos pelajes
Ni hojas
Solo incrustaciones
Agregatos
Semblantes
Somos artificios afirmando artificios
Aunque la materialidad nos alcance
Aunque creemos una elasticidad
Entre controlar nuestra naturaleza
Dominar nuestros cuerpos
Nuestros Outputs y materialidades
Pero algo nos traiciona siempre
Es imposible
Regresar a un origen que no existe
A un punto cero
Y ser una totalidad
Y al mismo tiempo ser de si
Y de las voluntades tecnológicas
Me sembré en la tierra
Con mi tribu madre
Quien me enseño a entender mi cuerpo
Como una hembra del cosmos
Como una mujer de fuego
Como un ser de la naturaleza
Y luego volví al concreto
A lo gris
Y la racionalidad me dice
No eres mujer
No eres naturaleza
No eres madre
Ni eres tierra
Y siguen latiendo mis pies
Queriendo hundirse en el barro
Y descubrirle los ojos a la oscuridad
Tocar mi ser con las yemas
Mientras afuera
Pareciera que ser mujer
Fuera cosa del capitalismo
Fuera cosa de los dogmas
Fuera cosa de lo binario
Fuera cosa de lo racional
Es una quimera sucia
Pareciera que creer es ser ingenua
Pareciera que rezar es ser maldita
Pareciera que el placer
Se hunde muy fuera de la intuición
Muy fuera de lo animal
Como una tragedia
Soy un cuerpo-territorio colonizado
Donde se injerta la civilización para salvarnos de una naturaleza
Que huele
Que sangra
Que siente
Que cree
Hay que borrar, domar, controlar
No huelas, no chorrees, no desbordes
Hacer desaparecer toda marca
« Vencer la naturaleza »
Y al mismo tiempo unirse a ella
Inventar una naturaleza
Y al mismo tiempo escupirle en la cara
Me sembré para desterrarme
Me sembré para darme cuenta
Qué mis miembros no pertenecen a la tierra ya
Qué mi carne esta maldita
Qué soy producto de una modernidad
Donde pareciera que no puedo enterrarme
Y ser parte de todo
Ni desnuda, ni en tierra.

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Mis raíces

"Paciencia" por Rusana del Rosario
«Paciencia» por Rusana del Rosario

Selen Catalina Arango Rodríguez

 

Mis raíces

Si, como todas soy madre.

Entregué mis raíces

a cambio de la dualidad en los espejos.

¿Cuántos hijos salieron de mi vientre?

Los envuelvo en sacos de ámbar y miel. Otra vez mis raíces me cubren y sólo hay espacio para un rompecabezas:

desde allí, mis hijos levantan su rostro para mirarme.

Sí, mi gesto va más allá de la cicatriz de donde mis hijos nacieron.

 

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