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Cantar entre las ramas

"flores y otros descubrimientos" por Camila B. Ruiz
«flores y otros descubrimientos» por Camila B. Ruiz

por Angélica Ortega Ramírez

Toco fondo en la copa del árbol

Me aferro a sus ramas
Como del olvido

Mamá llora
Mamá niega
Mamá se come
A la cría ultrajada

Me miraba en un espejo, mamá
Pequeña
Asombrada
Desnuda

En un recuerdo narcótico,
Las manos se deslizaron y tocaron
Frías y ajenas

Las sigo viviendo
Me siguen invadiendo
Me han prohibido el placer

¿cuánto tiempo nos llevará bajar de este árbol, mamá?
¿Cuándo nos volveremos a abrazar en la pureza?
Alguien nos canta “Nunca más”.

[divider]

Autorx: Angélica Ortega Ramírez. Ciudad de México, 23 de marzo 1991.
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Egresada del Colegio de Historia de la Facultad de Filosofía y Letras, UNAM. Ha trabajado desde hace cuatro años como investigadora y curadora de exposiciones. Actualmente vive en la Academia de San Carlos, entre el polvo y grabados de Durero y Rembrandt. Es el tipo de persona que no le da vergüenza llorar en el microbús a causa del final del libro en turno. Tiene un altar en su cuarto dedicado a Clarice Lispector y le encantan los días que asemejan una novela de Goran Petrovic.

 

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Varios poemas de Pilar Rodríguez Aranda

POEMA DE MARZO

La red social nos ha atrapado como peces

Dentro de un enorme mar contaminado

Ratas de laboratorio

Predecibles, aisladas

Ratas al fin

 

La jacaranda es del color de la corona

la chakra del espíritu

Elevado centro

que nos liga a lo etéreo e infinito

 

No necesitamos de códigos ni teclas

ni siquiera de la tinta

Solo la esfera y el invisible halo que nos une

 

El árbol no lo sabe, solo es

La jacaranda suelta su olor sobre el pavimento

y suaviza el olor áspero del álgido concreto

Qué sería de este Distrito

sin el dulce nombre de sus plantas

 

Ante el viento el árbol suelta su flor

Sencilla y frágil

Y lo vuelve a hacer sin pensarlo

 

Siquiera por hoy soltar al hombre

Dejar de ser rata

Soltarnos

Por hoy desamarrarnos

Desparramarnos

Soltarse de esa red que nos atrapa

Soltar al hombre y oler la jacaranda.

 

VERDE

 

Desde el solsticio no ha dejado de llover

El verde huele a hoja podrida

Crecen hongos

La tierra es negra y fangosa

El aire se ha limpiado

El calor nos ha dejado en paz

 

Las flores son rojas y naranjas

 

Entre el verde charco

El verde caracol

El verde huracán

La verde inundación

El verde aguado

Del verano.

 

EN MALINALCO

 

Tener la mano bajo del mar y el corazón en alto vuelo

Entre las caricias del viento enredar

La diez extremidades de mis brazos

 

No dejar caer la esfera que es la tierra

Sal y nubes de arena etérea

 

Tener la vagina en el altar y el corazón en rasos suelos

Entre chicharras y grillos escuchar

La música que emana de mis senos

 

Lluvia que contiene toditos mis venenos

Los caballos que pasan galopando

 

Los perros que ladran

Maravillosamente.

 

NOVIEMBRE

 

Cáscara de mandarina

Recién desprendida

Olor que atropella.

[divider]

perfilpilarPilar Rodríguez Aranda. Ciudad de México, 1961. Poeta y video artista, traductora de oficio y cruza-fronteras por vocación. Ha recibido becas y premios por sus videos en México y Estados Unidos, y publicado en decenas de revistas y antologías en América y Europa. En el 2012 publicó su poemario, Asunto de Mujeres (Cascada de Palabras Cartonera, México), y en el 2014, la gaceta de autor, Verdes Lazos, (editorial Río Arriba, México); en el 2016 produjo el Disco Compacto Diálogos de una mujer despierta con música grabada en vivo. Ha participado en múltiples encuentros y festivales de poesía, como el Encuentro Internacional de Mujeres Poetas en el País de las Nubes, el Festival Internacional de Poesía de La Habana, y el Encuentro Internacional de Poetas en Zamora, y en muchos otros eventos y conferencias de escritores. Su poesía ha sido traducida al inglés, árabe, alemán, portugués, griego e italiano. Pilar se considera “Artivista” y es miembro fundador del colectivo Colectiva Poéticas, iniciadora en México del movimiento 100 Mil Poetas por el Cambio y miembro del Consejo Consultivo de la organización Writing for Peace.

Para más información: http://PilarPoeta.blogspot.mx

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Descruzando las piernas

Fernanda Poire Vulva dentada Bordado, 2016
Fernanda Poire
Vulva dentada
Bordado, 2016

Por Lina Torres

Heme aquí, sentada en mi cama

con las pieles hechas pensamiento

con las ideas hechas carne.

Hela aquí, sofocada por un zigzag de rodillas,

con un jardín hecho agua,

con la timidez hecha oratoria.

Mi sagrada, mi mantra, mi semilla,

mi santuario, mi iridiscencia, mi energía,

la sociedad te amenaza, te aísla,

te oculta, te castra, te asfixia.

te han apartado de la Historia,

te han alentado a ser solo cáscara “de vida”

-como quien paga por los huevos de un pato-.

Has sido blanco de culpas,

de dogmas en los que ni siquiera crees,

porque naciste libre, llegaste viva,

y aquí te ataron, te tildaron de pecado,

hasta te transfiguraron en manzana,

-una provocadora y hostil compañera de víboras-.

Siéntete libre de cargas procreadoras,

o páginas de espectáculos baldíos,

porque te han violentado,

te imaginan débil y sumisa,

y aquí estás, entre pieles e ideas,

¡VULVA!, compañera de lucha,

naces, te construyes, resignificas,

emancipas, dignificas,

y por ti, y en ti,

para mí, para ellas, para ellos, para todxs,

edificamos nuestro derecho

a gritar tu nombre

sin censuras, sin temor a agresiones,

sin terror a violaciones,

sin ser estigmatizadxs por locxs y putxs.

Mi amada, placentera y revolucionaria vulva.

[divider]

Lina Torres. Comunicadora Social, enfoque editorial, educativo y multimedia. ‘Dummiedesign’. Colombiana. Desde muy pequeña escribo para volar, vuelo para vivir. Soy cofundadora del colectivo Vaginario Feminista. Busco que la ideología feminista se traslade a las calles, a los hogares, a la vida… a todxs.

http://cosmologiavioleta.blogspot.com/

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Si el sistema solar me cupiera por la vagina

Eyacularlamar
«Eyacular la mar» por Julieta Granados

por Cecilia Barón Garza

si el Sistema Solar me cupiera por la vagina

me sentaría primero sobre el Sol para calentarme las nalgas

apretando muy bien el hoyo negro por precaución de no generar otro Big Bang

derritiéndome a Mercurio entre los dedos me sobaría suavemente los pezones

abrillantando mis tetas cual misiles que desintegran cometas chorreando la Vía Láctea

introduciría a Venus, luego a Tierra  despacito por la vulva hasta orbitar mi punto G

Marte cosquillea entre los labios mientras las lunas de Júpiter me ruborizan con sus gases haciéndome reír, relajando mis piernas

El calor de Saturno gira sobre la punta de mi clítoris con sus múltiples anillos haciendo explotar a una Super Nova

dando vida

a miles de millones de estrellas en squirting chispeando de luz el Universo

si el Sistema Solar cupiera por mi vagina

te tiraría a la basura pinche vibrador chino.

[divider]

 

Sin títuloCecilia Barón Garza. De la mitad para abajo Colombiana y de la mitad para arriba Regia, nacida en Monterrey en Junio del 79. Se graduó con excelencia de Diseño Industrial en la UDEM, realizando estudios posteriores sobre diseño de experiencias y estudios sociales en Holanda. Recibió Beca del FONECA en 2005. Actualmente es miembro activo del Colectivo de Escritores #OINK (Facebook)

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¡Me prefiero!

por LOLAPERLA

IMAGEN: "Eyaculación", pieza de videoperformance por LolaPerla, creada para el corto Laudetur Voluptatem Incarnata (alabado sea el placer de la carne), realizado por Alicia Sabina Fotografía: Alicia Sabina
IMAGEN:
«Eyaculación», pieza de videoperformance por LolaPerla, creada para el corto Laudetur Voluptatem Incarnata (alabado sea el placer de la carne), realizado por Alicia Sabina
Fotografía: Alicia Sabina

Le he escrito a mis labios que fueron rosados, seca mi mente

Mis labios deseaban frotarse con los de ellas, seca mi mente

Fría soledad mía, calor asfixiante, me reconozco egoísta.

Estuve contigo antes de verte

Me masturbé hasta mojar mis calzoncillos, imaginándote

Maldita glándula de Anarcha

Maldita me prefiero

Me prefiero.

Quito tu mano y pongo la mía

Me reconozco egoísta

Y a la vez, reconozco

Me hago, mucho muy mía.

A mis manos les pregunto

Por qué quieren ir a mi clítoris

Teniendo otras cerca

Le pregunto a mis piernas paralizadas

Le pregunto a mi clítoris, por qué resistirse al rose con la tuya

Y mi mente seca, me grita

quiero estar sola contigo.

Pero esta vez me quedé acalorada!

Disfrutaré crearte en imagen

para masturbarme conmigo.

[divider]

LOLAPERLA. Performer lesbofeminista Q-ir y Antropóloga Física.

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Apostillas sobre carroña, prostitución y moralismo

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Por César Cortés Vega

Quiero echar a perder acá un poema de Baudelaire:

Una carroña [Poema de Charles Baudelaire] [Dirá el purista que aunque hoy se pueda más fácilmente que antaño, él preferiría que esto no se hiciera con esta soltura, con este descaro / Yo llegué a imaginarlo por una referencia de Philippe Sollers / No hay que olvidar que fue el poderoso Sindicato de Vampiros el que antaño mandó a la picota algunos poemas de Las Flores del mal por antentar contra las buenas costumbres y la religión/ Anotaciones al margen; siempre me gustó la palabra apostillas / Muy parecida a costillas: escribir sobre las costillas de algo].

Recuerda lo que vimos, alma mía,

esa mañana de verano tan dulce: [Las anotaciones para la costumbre del bien pensar letrado son poco menos que indignas / Algo que debería guardarse en la intimidad de la corrección / Aunque llevar más lejos esta conclusión, quizá podría revelar que lo inacabado apenas es contrario a aquello que se ha finalizado / No sólo como la culminación de un proceso, sino como un esfuerzo de decantación que se mantiene por imitación]

 

a la vuelta de un sendero una carroña infame [¿La amará en verdad? Se preguntará el lector, que quizá no intentaría adelantar la conclusión por ingenuidad, sino desde la malicia / Las pasiones crecen ahí donde se les contradice / Rappelez-vous l’objet que nous vîmes, mon âme / La perversión del lector está siendo convocada / Si Baulelaire dice algo así, es porque se hace deudor de una conclusión reveladora / Estamos ante Las flores del mal, no hay que olvidarlo / ¿A quién le habla?]

 

en un lecho sembrado de guijarros, [Las apostillas pretenden aclarar, y esto apenas volverá más oscuro el texto, al banalizarlo en la mirada de lector que se arriesga a colocar sus comentarios / La peor o la mejor manera de leer / Aclarar que no elijo el texto citado por Sollers apegándome a la referencia exacta / Hojeo mi edición de Las flores del mal traducida por Antonio Martínez Sarrión, y no me convence su literalidad / Elijo otra, entonces / Acá, quizá, estamos frente a este apego rayano en lo devocional / La moral y la especificidad del documento]

[“El Konkistador vació el líquido de los dos recipientes sobre el cadáver de Alejandra. El Güero volvió sobre Tania y la tomó por un brazo que giró por la cintura hacia la espalda y llevó la muñeca hacia su nuca. La muchacha gritó y él la guió hasta la chica muerta. La reclinó para acercar las caras de ambas.” —Tomado del reportaje Un viaje a lo profundo de la prostitución: La historia de Nataly, y el hombre que la explotaba, realizado por Humberto Padgett]

 

con las piernas al aire, como una mujer lúbrica, [En una beau matin d’été si doux, le dice a la amada. / ¿Lo recuerdas? / ¿podrá decir también?; con la verga al aire, como un hombre lúbrico, con las nalgas abiertas como un ángel del astillero? / Genet podría:  ¡Oh ven mi cielo rosa, oh mi canasta rubia! / Visita en esta noche a tu condenado a muerte. / Arráncate la carne , mata, trepa, muerde, / ¡Pero ven! Deposita tu mejilla junto a mi redonda cabeza.]

 

ardiente y sudando los venenos [ardientes, sudamos los venenos todos, por eso encontramos la imagen exacta / Gaston Bachelard habla de la imagen poética en ese esforzado libro La poética del espacio, diferenciando al fenomenólogo del crítico literario / Dice: …la creación se produce sobre el hilo tenue de la frase, en la vida efímera de una expresión. Pero esta expresión poética, aún no teniendo una necesidad vital, es de todas maneras una tonificación de la vida.]

 

abría de un modo negligente y cínico [No es a Baudelaire al que le pasa esto, sino entonces al lector que ha comprendido / ¿La voz del poeta es la voz de aquel que se dedica a corregir y corregir un texto? / Alguna vez lo vi en la FIL Guadalajara / Imprecaciones de Lydia Cacho —respetabilísima— al mismísimo García Márquez por su Memorias de mis putas tristes / ¿Cómo es posible que escriba acerca de un hombre mayor que quiere tener sexo con una niña?— imprecaba / A ninguno habrá que culpar, «imagino / Son dos mundos que se tocan / El de una realidad que es filtrada por la rejilla del periodismo / Y el de una sofisticación añejada por siglos como la literatura, que posee licencias no pragmáticas]

 

su vientre lleno de exhalaciones. [Quien ve, es lo mirado / Principio de desidentificación / Y en la falta de comprensión de esto, se cumple la segregación carcelaria a la que la literatura ha estado condenada desde que el concepto se inventó / Un confinamiento que por otro lado, ha resultado favorable / Las infinitas posibilidades de lo otro / Un vientre lleno de exhalaciones / Baudelaire es, sin duda, la carroña y la prostituta con la que seguramente habla, aventuro, nomás]

 

[“Solas, escondidas y despreciadas fallecen violentamente en México 182 trabajadoras sexuales cada mes, 2,184 al año, según el compendio hemerográfico de la asociación nacional Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer. / “Se cree que la muerte de una prostituta es de lo más normal, que se lo merecían”, denuncia Jaime Montejo, activista de una de las organizaciones que desde el pasado martes analizan en la Ciudad de México la vía de enfrentar la incursión del narcotráfico en el oficio más viejo del mundo” Prostitutas en México son víctimas del ‘narco’  realizado por Por Gardenia Mendoza Aguilar. La Opinión, Los Ángeles, USA]

 

El sol brillaba sobre esta podredumbre, [Como un cómplice]

como para cocerla en su punto, [Como un cocinero cómplice]

y devolver ciento por uno a la gran Naturaleza [La complicidad tiene, claro, un fin]

todo lo que en su momento había unido; [Cómo un cocinero cómplice al que le valen verga nuestras elucubraciones morales / Luego, si el moralista lo ha replicado con esta imagen, probablemente se trate de uno sofisticado, que no puede sino entrever los motivos de su contradicción / Que no por ello renuncia a su argumentación moralista / Una dulce mañana de verano no es el contexto para una cosa así, pues nuestro apaciguamiento metafísico hecho de una didáctica que ha creado categorías formales para el entendimiento de las cosas, no lo confirma / Y sin embargo…]

y el cielo miraba el espléndido esqueleto [Aquello, lo invisible, escapa del registro a menos que se presente así de radical / No en una nota de diario / No —todavía— en una recreación de realidad aumentada que apenas complementa los medios superficiales incapaces de guardar lo que la imagen subjetiva tiene de inaprensible / Jan Hendrik van den Berg, citado por el mismo Bachelard, dice que las cosas nos “hablan”, como…]

como flor que se abre. [Debo resultar ya odioso / pero, probablemente este texto no es especialmente recordado / Pocos de los que habrán llegado hasta acá acaso lo leyeron / Me defiendo / Este es un lugar solitario / No huele bien]

Tan fuerte era el hedor que tú, en la hierba

creíste desmayarte. [Los moralistas del texto denegarán mis imágenes frente a estas otras / Ese, en todo caso, es mi problema con Bachelard; una jerarquíe de las imágenes / La historiografía europea habrá documentado los beneficios de esa estratificación / Baudelaire es Baudelaire / Además en esta velocidad de las interpretaciones, mis asaltos son partículas fugaces que ¿qué querrían agregar a lo ya mil veces sobado? / Nos desmayamos por violencias así de sutiles / No quiero saber qué haríamos frente a la contundencia del vertedero de cuerpos como el que describe el poeta / #balebergalabida]

[“El problema es que hasta hace siete años no morían con cuernos de chivo (AK47) ni había tantas decapitadas, desmembradas… ahora es con más saña», agrega.” —Tomado del reportaje Un viaje a lo profundo de la prostitución: La historia de Nataly, y el hombre que la explotaba, realizado por Humberto Padgett]

Zumbaban las moscas sobre este vientre pútrido [Al rededor de la literatura —en un sentido amplio— los lectores revolotean también / Ávidos de representaciones que reivindicar / El centro de ello son las luchas en defensa del tipo de imágenes para decir el mundo / Luchas sobre cuáles serán las que prevalecerán / Si aquellas que intenten disfrazar la contundencia de los hechos / O aquellas que tratan de describirla a detalle / Las que imaginan dulces mañanas de verano, sin esperar la complicidad de la versión de la naturaleza a la que esté adscrito quien mira]

del cual salían negros batallones [El mal, escrito en una combinación de alejandrinos y octasílabos, sugiere este forzamiento / Control de lo que se le dice a la amada / ¿Recuerdas? / ¿Aquellas moscas?]

de larvas que manaban como un líquido espeso [De Bataille: Las moscas permanecen, iguales a sí mismas, como las olas del mar. Esto, aparentemente, es forzado; un biólogo separa esta determinada mosca del enjambre, basta para ello un toque de pincel. Pero ella separa para él, no para las moscas. Para separarse de las otras, sería necesaria a la «mosca «la fuerza monstruosa del entendimiento y entonces ella se nombraría, haciendo lo que el entendimiento hace con el lenguaje, que funda la separación de los elementos y al fundarla se funda sobre ella, en el interior de un mundo formado por entidades separadas y nombradas. Pero en este juego el animal humano encuentra la muerte: precisamente la muerte humana, la única que espanta, que hiela, pero sólo al hombre absorbido en la conciencia de su desaparición futura, en cuanto ser separado e irremplazable; la única verdadera muerte, que supone la separación y, por el discurso que separa, la conciencia de estar separado.]

por aquellos vivientes andrajos.

 Todo aquello descendía y subía como una ola, [Iguales a sí mismas como las olas del mar /  tempos fugit virgilianos, que el autor coloca en bandeja para su amada —a Jeanne Duval están dedicados los primeros poemas de Las flores del mal como contraposición venida de una oscura tradición que el amor romántico no podría negar del todo, y que es un preámbulo para un moralismo que se acerca al objeto de su deseo]

o se lanzaba chispeante

se hubiera dicho que el cuerpo, hinchado por un aliento vago, [Baudelaire llamaba a Jeanne Duval, La Venus negra / Ambos contrajeron sífilis / Antes de Duval, Baudelaire había conocido a Sarah, una prostituta judía a quien llamaba La Louchette La Bizca / Se dice que fue ella quien le transmitió la enfermedad / Una noche en que estaba con una horrible Judía, como un cadáver tendido junto a otro, pensaba, al lado de aquel cuerpo vendido, en esta triste belleza de la cual mi deseo se priva.]

vivía y se multiplicaba. [Muy probablemente fue Baudelaire quien le transmitió la sífilis a Sarah]

 [“Mujeres y niñas de rostros y nombres anónimos viven y mueren bajo la esclavitud que nunca se abolió y que sigue ahí, a la vista, no en pueblos enterrados bajo las fronteras asfixiantes del sur o del norte, sino a pocas cuadras de la Cámara de Diputados, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el Palacio Nacional o la Catedral Metropolitana.” —Tomado del reportaje Un viaje a lo profundo de la prostitución: La historia de Nataly, y el hombre que la explotaba, realizado por Humberto Padgett]

Y este mundo producía una música extraña [¿Ofrenda exculpatoria de un machismo errante? / Memento Mori que tiene origen en un clasicismo como justificante formal]

como el agua que corre y el viento [Recuerda que puedes morir desde un humanismo que se construye en la adquisición perceptiva de la podredumbre / Una subversión que Baudelaire habría cumplido, con los ojos puestos en la modernidad]

o el grano que un ahechador con movimiento rítmico [Detención en el fracaso de los cuerpos / En la reconstrucción morbosa de la mirada / Un nuevo tipo de estética revela la promesa que el lector presiente / En la mirada moral acerca de aquello que es efectivo en la imagen, justo porque es un deseo que se oculta tras la cara de una belleza que nunca puede completar el placer verdadero]

agita y voltea con su criba.

 

Las formas se borraban y no eran más que un sueño,

un esbozo tardo en aparecer [Es por ello que la invisibilidad se sugiere / Lo que nuestra moral completa en el cuerpo que se desintegra paulatinamente / Si dirijo los ojos de la amada al memento mori, es porque esa política conviene / Porque aquello que no ve, hace que lo visible que respondería a una moral de lo verificable, sea sopesado de otra manera]

en la tela olvidada, y que el artista acaba

sólo de memoria. [Baudelaire dice en el estudio que le dedica a Théophile Gautier / es un privilegio prodigioso del Arte que lo horrible artísticamente expresado deviene belleza / ese es el nuevo tipo de estética que si bien es una recreación inversa, aunque consecuente con aquella visión petrarquista que trasciende el amor pagano para reivindicarlo en una elevación del espíritu / El sostén del nuevo mercado de la carne que hoy es el ideal secreto de todo tiempo libre]

 [“Llegan a dar hasta 50,000 pesos (unos 4,500 dólares) para que ellas acepten la mercancía y la revendan: ‘chochos’ (metanfetaminas), marihuana y cocaína en piedra», revela Sonia, una sexoservidora del Distrito Federal. / Sonia afirma que ella se ha mantenido al margen de ese negocio por sus «principios morales»; en cambio, está enterada de compañeras que aceptaron y después desaparecieron sin dejar rastro.” Tomado de Prostitutas en México son víctimas del ‘narco’  realizado por Por Gardenia Mendoza Aguilar. La Opinión, Los Ángeles, USA]

Detrás de las rocas una perra inquieta

nos miraba con ojos enfadados, [Casi lo puedo imaginar riéndose, advirtiendo que ese es apenas el comienzo de un largo tránsito por la vida descarnada de las formas débiles, de vidas oscurecidas por la segregación y el odio / Una especie de advertencia para escandalizar]

espiando el momento de recuperar en el esqueleto

el trozo que había soltado. [Dice J.-D. Hubert en L´estétique des Fleurs du Mal. Essai sur l´ambiguïté poétique / Encontramos un género de ironía en este poema. La ironía proviene, de una parte, de la comparación entre el animal en descomposición y el amor, y, de otra, de ciertas alusiones religiosas que sirven para describir la carroña. La primera de estas ambigüedades aparece desde el comienzo del poema: Les jambes en l´air…”]

 

Y, sin embargo, tú serás igual que esta basura, [Tú, precisamente tú]

que esta horrible infección, [Que soy yo]

¡estrella de mis ojos, sol de mi naturaleza, [Mis ojos / Mi naturaleza / Aquello que desde mi romanticismo, que quería morir con la prosa de Stendhal, y que Flaubert intenta también matar, y que quiere morir también con mi poesía, sigo atesorando al borde del ridículo / Más acá de lo real que somos incapaces de ver, porque estamos tan interesados en la corrección de las frases / En la estructura de las rimas]

tú, mi ángel y mi pasión! [¡Tú!]

[“–¡Y como te niegues, te parto tu madre! ¡Y como te largues o me denuncies te mato y si no te encuentro, mato a tu familia! ¡Puta, puta! ¡Nadie les cree a las putas, como tú!– rugía El Güero a quien los diablos le poseían la lengua cada 15 minutos. Luego parpadeaba sin control y desbocaba en una golpiza. A migajas, las conversaciones con las otras esclavas de San Pablo le dejaban claro que su padrote, uno de los más connotados en el rumbo, cumplía las amenazas.” —Tomado del reportaje Un viaje a lo profundo de la prostitución: La historia de Nataly, y el hombre que la explotaba, realizado por Humberto Padgett]

 ¡Sí! tal tú serás, oh reina de las gracias, [Aquel que señala, es señalado / Observar en las particularidades esa contradicción / Aquellos beneficios que incluso diera la aparente posición intelectual de quien le explica a la amada las contradicciones del mundo, serán negados de algún modo / Walter Benjamin dirá de Baudelaire que la prostitución para él es es la incitadora de la imaginación en las ciudades / Esto implicará una igualación mercantil del alma, lo que se traduce en la potencia de desigualdad del capitalismo en su concentración patriarcal de la utilidad]

después de los últimos sacramentos,

cuando vayas, bajo la hierba y las fértiles florescencias,

a enmohecer entre las osamentas. [Sin embargo algo es redimido / Aquel cuerpo putrefacto dará pié para hablar de una degradación de los valores en aquella potencia que retoma su naturaleza negada, en tanto regresa, mediante la paulatina invisibilización de la materia, como belleza que sólo puede percibirse si a la vez su transmutación se evidencia]

Entonces, oh belleza mía,

di a los gusanos que te comerán a besos, [Benjamin hace énfasis en la mirada de la puta como la de alguien que observa la ley por debajo, pero a la vez ofreciéndose, tal cual el poeta bohemio, haciéndose pasar por un paseante, oferta las calidad de su mirada a las reglas del capital / Son quienes nos desean, aquellos que a la vez intentarán cumplir el proceso / Una mirada que bien vale la pena redefinir para crear todo un andamiaje de relaciones nuevas / Justo como Baudelaire concibe espacios de relaciones de reciprocidad política con el Estado en las que los creadores sean capaces de sostener su incapacidad para producir bienes materiales de circulación similares a los de la producción industrial de la época que amenaza con cubrirlo todo]

¡que he guardado la forma y la esencia divina [Bourdieu, en Las reglas del arte, observa algo similar al referirse a la equivalencia de posturas que Flaubert y Baudelaire / La autonomía de los campos moderna dependerá de ello / La idea de Secretarías de Estado que estén dedicadas a velar los intereses culturales establecen esta relación de reciprocidad / Casi una confesión / Baudelaire es, en términos muy inmediatos / Muy de anotación improvisada / La prostituta que se observa a sí misma en la degradación / En aquella negación de las aspiraciones a una belleza simple, enfrentada a aquella otra belleza que paulatinamente se vuelve una repulsiva masa informe…]

De mis amores descompuestos!

 [Hacéis que se / avergüence de sus hijos con vuestra conducta (¡que, / por mi parte, yo venero!); vuestra prostitución, ofreciéndose / al primer recién llegado, ejerce la lógica de / los pensadores más profundos, mientras vuestra / exagerada sensibilidad colma la medida de la estupefacción / de la propia mujer. ¿Vuestra naturaleza es / más o menos terrestre que la de vuestros semejantes? / ¿Poseéis acaso un sexto sentido que nos falta? / Cantos de Maldoror. Isodore Ducasse]

 

[divider]

César Cortés Vega (Mx). @cesarcortesvega Algunos de sus libros publicados son Abandona Silicia (novela), espejo-ojepse (noveleta experimental), Periferias y mentiras. Textos sobre arte, banalidad y cultura (ensayo). Poemas suyos han sido publicados en las antologías San Diego Poetry Annual 2013, Paraguas para remediar la soledad, Siete de la poesía, Ecos de la imagen, poesíacero, Región de ruina, entre otras. Ha compilado los libros Textos postautónomos, Citas caníbales y Anti/Pro canibalia. Coordina la publicación Ágora Speed; postliteraturas  y Cinocéfalo (http://agoraspeed.org/). Ha presentado obra visual en México, España, Japón, Irlanda y Dinamarca. Es director editorial de Telecápita. http://cesarcortesvega.com

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Gelatinas azules

ilustración Ollinca Torres
ilustración Ollinca Torres

por Tlal VG

No quiero ser un chico y que todo lo que hago sea «normal» porque mis actitudes se las asignaron a un género

No quiero ser una chica, y siempre ser «la chica rara» porque tengo muy pocas de las muchas habilidades que se le asignan a las cisgénero de mi sexo

No quiero ser un ente en un cuerpo femenino

Pero tampoco quiero ser un «hombre» en un cuerpo masculino

Y tampoco quiero seguir sintiendo incomodidad

Ni seguir sintiéndome inadecuada al extrapolar lo femenino en una vestimenta «atrevida para las cisgénero de mi sexo»

Pero tampoco quiero encerrar mi lado femme y dejarlo morir cuando es el más atractivo…

No quiero nada, lo quiero todo, pero tampoco ya no puedo vivir aventando papelitos y esperando despertarme con la respuesta… ni quiero hacerme preguntas, ni quiero recibir respuestas obvias…

Solo ya no quiero sentir, ni pensar.

Tal vez uno inunda sus pensamientos, tal vez uno los entierra, desde que los encuentra, para no complicarse la existencia… pero en las horas vacías, se tortura, pues, se sabe que el debate con uno mismo es interminable.

Que si hoy soy «a», que si hoy soy «b», que si puedo ser el abecedario completo, pero, en el espejo jamás encontraré lo que late en el fondo de mi alma.

Y si me deshiciera de todas las reglas y conceptos absurdos, tal vez sería feliz, pues quién dijo que para ser «YO» tendría que verme de otra manera que no fuera esa gelatina azul que juega con la refracción de la luz.

[divider]

Tlal VG, autorx de Nogiedra, es Licenciadx en Comunicación, escritor y artista escénicoct-1.

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PUTO/ Poema de Patricio Ruiz Ríos

ilustración por Sergio Castellanos, Sok.
ilustración por Sergio Castellanos, Sok.

Soy puto
re puto
muy puto
increíblemente puto
no lo lamentes
no soy rosado
ni celestino
ni amarillo hepático
soy puto
bien puto
séptimo hijo
devenido en perra
gaucha gila
soy matriarca de mi selva
soy hombre suave de ciudad
tengo pelo en las tetas
y una vagina enorme
para penetrarte entera
pandilla
sin guerra
no lo lamentes
soy color tierra
soy la más leal
de las promiscuas
soy el que mariconea en tu vereda
la nena de bigotes
con pollera
goleador de primera
soy puto
re puto
muy puto
increíblemente puto
una bestia
la leche
en el ojo
la paja
ajena
el cacareo que te despierta
PUTO

¿O no te das cuenta
que en el tren no hacen falta más caballeros
sino más asientos?

Prostituta y maestra
soy madre de tus hijos
soy reina de tetera
cuatro de copas
pete de onda
soy puto

no lo lamentes
soy tu hermano
tu heladera
tu hijo

pa
SOY PUTO

¿O no te das cuenta
que preguntando por alguna novia
ponés un arma en mi cabeza?

Soy puto
NO
LO
LAMENTES.

[divider]

PatricioPatricio Ruiz. Director, dramaturgo, actor y poeta argentino. Ha dirigido en Uruguay, Argentina y México, siendo Potencialmente Haydée y Ceremonia sin flores, sus dramaturgias y direcciones más significativas. Entre sus libros de poesía y cuentos están Tyndall de relatos breves y el poemario Algo que crece.

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Sopa de lepra

"Me cabe todo" por Itziar Markiegi
«Me cabe todo» por Itziar Markiegi

por Elena Arreola Vilchis

He decidido cocinar todos los recuerdos, segmentos revueltos, empanizados  de culpa,  fecundados en el interior de mi vientre, he decidido expulsarlos por los dedos, ante pantalla blanca, ante puntero en negro, palpitante, anhelante de desenfreno. Deseo que todo el veneno se consuma en caldo, caldo tibio saliendo por el orificio vulvar, que salga, se vaya, quemo la parálisis facial del miedo, hago gestos, me revuelvo, estoy mezclando mi nueva yo con la del espejo. Me caliento, punto de ebullición para las culpas,  los daños, miedos, las angustias por no ser talla 5, ni tener las nalgas de terciopelo. Abro la boca y mando  una escupida total ante el “deber ser” de una mujer, ante el interés imperante por pertenecer.

    Anuncio mi despedida ante la situación marchita de ser una mujer sumisa, bonita y chiquita  para seguir con vida, renuncio a la depilación femenina, al esquema social que dice que debo usar crinolina, me introduzco los dedos sin temor, el flujo conecta perfecto con mis uñas y el movimiento que realizo, círculos sensoriales que me regalo con amor. Aún húmeda y suspirando voy dejando todo el veneno mental que se acumuló, lo veo salir como una cascada de  vagina refrescando y anunciando mi decisión.

    Voy recorriendo la cama con líquido del amor, liquido del placer. Personaje húmedo que no teme a ser. Mi sangre transforma la temperatura en algo más cercano a la sopa, sopa espumosa escurriendo entre piernas, voy cerrando los ojos, imagino que tomo un cuchillo, lo acerco a mis senos, los raspo, mis pechos como suaves manifestaciones de vida, ya no son envases de leche podrida, aún con el fragmento de carne imaginaria en la  mano,  anexo corteza de pezón al  sustancial platillo.

    ¿Podrás imaginar la sensación tan deliciosa de sentir el dedo ahí mentido?, ¿la sensación de escurrir y liberar por todos tus sentidos?, me fascina la sensación de ser río y delirio. Todo mi dolor se transforma en gemido, se va agrupando en agua, flujo transparente con destino al olvido, con anhelo de ir haciendo camino, rumbo al mar, siguiendo todos mis latidos.

    Tengo un pez viviendo entre mis piernas, se asoma cuando los dedos en circulo lo saludan, lo frecuentan, su pequeño ojo sale ante el encaje, anuncia palabras irreconocibles, es el idioma marino del éxtasis, va sonando muy fuerte, casi como un grito que salpica instantes de veneno, lo percibo haciendo ruido, quiere hablar de lo no podría hacer, por no tener nombre de niño. Me olvido, sigo frotando mi carne al compás del gemino, se abre un abismo en mi pecho, el placer es tanto que dejo escapar un suspiro.

    Aún en la cama, cerca del peluche de vampiro, pienso en su orden social y su necesidad imperante de congelarme los sentidos. Me aprieto el cuello con la otra mano y empiezo a experimentar  esa libertad reprimida que su asquerosa boca intentó suprimir. Libertad de tocarme, de aniquilar  su asquerosa norma,  su idea social de no venirse en la boca.

    Mi vulva sedienta y rebelde va escupiendo manchitas de dolor, de todo eso que dijeron, veo pedacitos de endometrio inherte, óvulo en descomposición, sangre fluyendo desde mi corazón hasta el campo sagrado del vello, coágulo de resistencia saliendo por mi cuerpo, expulso miedos, expulso venenos ajenos, expulso las veces en que caí en la trampa y sentí odio contra mí misma por no tener un buen trasero.

    Tomo un poco de mi sopa de lepra, la saboreo con los dedos, la veo escurrir por mi camisa, la siento mojando mi mente revuelta, la sopa se concentra en mi pierna, la embarro con suavidad por las rodillas, la dejo ser libre y me tomo una siesta. En verdad ha sido una deliciosa tarde de orgasmos, agua y sopa de lepra. Merezco un descanso. Entonces lo entiendo: mi sopa de lepra es una manifestación sensorial interna, una recopilación de la entraña, una manera de hacerme visible, de ponerme contenta, mi sopa de lepra es un placer para mi imaginación alocada y violenta, es un regalo para mi nueva yo física e interna. Es juguito para la maceta, aguar para el mar de mi boca sedienta. Es libertad para caminar con una sonrisa inquieta.

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Elena Arreola Vilchis, a veces Doña Podrida Vilchis. helena

Concentración de células con ganas de expandirse, recrearse. Estudiante de Literatura Dramática y Teatro con tendencia a la actuación, a la dramaturgia. Segmento en construcción con ganas de reinventarse, recrearse, absorberse, desecharse, aplastarse, recuperarse, pegarse, morderse, vomitarse.

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