Palestina monamur
es la necesidad de hacer visible,
una posición política,
una furia,
una descarga.
es la excepción que hace a la regla
(todo vive en los caminos subterráneos)
es la punta del iceberg
(la sangre corre por los túneles)
es el chivo expiatorio: je sui: yo soy, yo no soy
-no me dejan ser-
existir es resistir
(el tercer mundo existe y resiste)
una patada ninja entre occidente y medio oriente
Vesubio forma parte del trabajo dentro del colectivo «PALESTINA-MONAMUR (o la revolución por otros medios)».
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Maia Gattás Vargas (1986). Licenciada y profesora en Ciencias de la comunicación (UBA). Doctoranda en Arte contemporáneo latinoamericano (UNLP). Se desempeña como docente y artista con el grupo Palestina monamur (artes visuales y rap). Militante de la causa Palestina en latinoámerica.
“Artistas en México” es un mural que se puede encontrar en un muro en Xochimilco mientras se navega en trajinera sobre uno de los canales que desemboca en el Embarcadero de Belem, en uno de los barrios más antiguos y tradicionales de la Ciudad de México. Ahí podemos ver 22 retratos de mujeres artistas que viven y trabajan en México y que se desempeñan en diversas áreas del sector cultural de nuestro país como son Jesúsa Rodríguez, Lorena Wolffer, Monica Mayer, Maris Bustamante, Diana J. Torres, Nina Hoechtl, Rotmi Enciso y Alí Gua Gua entre otras.
grabados en metal
fotografía tomada de la web de la artista
fotografía tomada de la web de la artista
fotografía tomada de la web de la artista
fotografía tomada de la web de la artista
fotografía tomada de la web de la artista
Para realizar esta obra la artista belga Katja Maya Von Helldorff se dio a la tarea de citarse con artistas mujeres a quienes les pidió que modelaran para ella para poder registrar sus facciones en un dibujo que sería llevado al grabado en metal.
Katja eligió Xochimilco para hacer su obra por una afortunada casualidad en la que terminó colaborando con el colectivo «Xochimilco no te mueras», quienes le cedieron uno de los muros que tenían disponibles para intervenir.
Katja plasma exclusivamente retratos de mujeres artistas desde una posición feminista de darle visibilidad a la labor de las mujeres, aunque no todas las que aparecen son feministas. Como recién llegada a México y sin conocer a nadie, Katja se puso a contactar con artistas que le llamaban la atención y a su vez ellas la ponían en contacto con otras y así fue armando la cadena de retratos.
La artista comenta que le ha llamado la atención que los turistas que pasan frente al mural al leer “Artistas en México” bien grande en la parte superior del mural y no encontrar en él a los “grandes” hombres artistas mexicanos como Diego Rivera. Se han llegado a molestar hasta el punto de reclamarle, siendo que es bien sabido que en el medio del arte el trabajo de las mujeres artistas es constantemente pasado por alto en las grandes revisiones históricas sin que nadie se inmute.
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Mi nombre es Katja Maya von Helldorff. Soy belga de nacionalidad, pero mi carrera artistica la desarollé en Berlin los ultimos 15 años… desde el 1999, asi que traigo algo de Alemania tambien. Ahora vivo en México, DF. Hace 3 años, decidi dibujar gente… no cualquier gente… mi entorno…
No es desconocido el arduo trabajo que «Pinto mi raya» ha hecho durante más de 25 años recopilando la documentación hemerográfica que surge en torno a performance y arte acción en México. Pero, además, recientemente Mónica Mayer ha activado la «Archiva: Obras maestras del arte feminista», en donde recopila las piezas de artistas feministas en México desde los 70 hasta ahora, para recuperarlas de la invisibilización constante.
Aunque por el momento alberga 76 obras, es, como cualquier archivx, un ente vivo que se seguirá nutriendo de los trabajos realizados por mujeres artistas feministas que suelen quedar relegados de los espacios de poder del arte. Es una de esas «Otras historias» que quedan veladas, aunque se encuentren vivas y creciendo constantemente.
Érase una vez… un mundo en el que los jóvenes se distraían de la lección de piano para toquetearse mutuamente, en que ver a una familia lesbomaternal pasear por la calle no causaba el disgusto de nadie y en el que los jóvenes cadetes se entregaban al placer con sus compañeros en sus ratos libres…
La obra de Félix D´Eon nos transporta a otro tiempo y nos muestra una realidad alternativa en la que los afectos y la pasión no dejan espacio para el ningún resquicio de vergüenza, violencia, ni homofobia; nos muestra postales de un pasado que pudo haber sido, fuera del clóset y de la clandestinidad.
Félix vino a llenar un hueco en la memoria colectiva de las comunidades LGBTTTI sobre un periodo en la historia en el que sus narrativas sexuales y amorosas fueron borradas y condenadas a existir en el secreto, y lo ha hecho con una gráfica que es a la vez sexualmente explícita y delicada.
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Félix nació en Guadalajara, México de padre francés y madre mexicana. Se crió y estudió en los Estados Unidos y actualmente vive en la Ciudad de México.
ÉCHATE UNA TIRADITA Y DESCUBRE TUS POSIBILIDADES FEMINISTAS
ESTA BARAJA DE TAROT FEMINISTA CUIR PRESENTA LAS YEGUAS DE APOCALIPSIS, MARCELINA BAUTISTA Y GLORIA ANZALDÚA, ENTRE OTRXS AMIGXS IMAGINARIXS
Después de habernos despedido y haberles deseado toda la suerte de todos los mundos a lix INVASORIX astronautas bigotudix, después de habernos re-acomodado y haber re-acomodado energías, viajamos al límite de nuestra galaxia a buscar y a encontrarnos con lix INVASORIX terrícolas barbudix, ¡bienvenidxs, viajerxs!
Todxs juntxs, lix astronautas bigotudix y lix terrícolas barbudix, compartimos materiales, ideas, deseos, y ampliamos y complementamos la selección de nuestrxs amigxs imaginarixs, y decidimos que para dinamizar nuestra relación con ellxs lo haríamos teniendo como estrategia la cartomancia, su poder simbólico, relacional y performático, de esta manera es que creamos una baraja de cartas especial, una baraja de tarot feminista cuir, una baraja INVASORIX.
Lxs amigxs imaginarixs, son aquellxs que nos abrieron y abren el camino, dialogamos con sus escritos y prácticas, los honramos manteniéndolxs vivxs mediante la reflexión constante, la actualización por medio del cuestionamiento.
Así y en mesa redonda cada unx de nosotrxs propuso una relación entre algunxs amigxs imaginarixs y lxs veintidós arcanxs mayores del tarot. Desde nuestra experiencia, nuestros afectos con y conocimientos de lxs amigxs imaginarixs, trenzamos la relaciones que constituyen cada carta, reflexionando en el significado de lx arcanx como en la manera en que nuestrx amigx imaginarix personifica, acuerpa, trabaja y pone en teoría y práctica los rasgos de lx arcanx al atravesarlx con estrategias feministas cuir. De este modo intercambiamos lxs arcanxs mayorxs por lxs amigxs imaginarixs, así Sara Ahmed es Lx Emperatriz, Hannah Arendt es Lx Sacerdotiza, Kathleen Hanna es Xl Sol, Audre Lorde es Lx Rueda de la fortuna , “La Manuela” es Xl Diablx, Itziar Ziga es Lx Estrella, entre otrxs, creando e ilustrando una baraja de tarot feminista cuir que permite tanto un ejercicio y una exploración de escucha colectiva, como una interpretación creativa, detallada, desplegada y enriquecedora.
De esta manera la baraja INVASORIX, es un dispositivo de interpretación a distintos niveles, tanto en las respectivas tiradas realizadas, como en la misma fabricación de las cartas como objetos. Pues el ejercicio de traducción que implicó su creación contempló una serie de deconstrucciones con ciertos arcanxs no solamente en términos de sentido sino también de representación, por ejemplo la asociación y el peso que generalmente representa la carta de Los Enamorados, de una disyuntiva a partir de un amor romántico heterosexual monógamo, se tradujo más bien a partir de la figura de Calíope Stephanides (personaje de la obra literaria Middlesex) unx hermafroditx, apelando así a una situación que enfrenta una persona y que le exige una toma de decisión, a partir de reconocer su deseo y su cuerpo para enfrentar el mundo.
De la misma manera, aterrizar la mesa de lectura en un espacio de tránsito e intercambio como lo es el tianguis, además de proponer una lectura colectiva a varias voces, a varias manos, dislocó la noción de la persona sabia experta que sabe sobre el futuro de lxs demás. Para esto se hizo énfasis en que no se trataba de una lectura predictiva, explicando el interés en el tiempo presente, así como, en el pensarnos otras maneras de leer historias y quizás de hacerlas, teniendo como argumento la misma re-creación que hicimos de la baraja y las tiradas tradicionales.
Nos dejamos las barbas largas y durante casi 4 horas una mañana de sábado en el Tianguis Cultural del Chopo, entre velos de colores, purpurina, incienso y maquillaje quisimos hacer un intercambio dialógico, plantear a lxs consultantxs posibilidades que nuestrxs arcanxs trans-figuradxs, desviadxs, nos permitían hacerles sobre sus devenires cuir-feministas. Para esto lx(s) consultantx(s) que ingresaban a través de una cortina de humo, eran recibidos por lix INVASORIX de pie alrededor de una pequeña mesa en la que se encontraba sentadx unx invasorix que iba a indicarle a lx consultante el proceso a seguir, lx(s) consultant(x) se sentaba en frente y revolviendo las cartas cargaba la baraja con sus energías, para proceder a sacar cuatro posibilidades del mazo y realizarles una pregunta, de acuerdo a lxs arcanxs convocadxs en la tirada, sólo se quedaban para la interpretación lix INVASORIX relacionadix con la lectura de dichas cartas.
Tarot de Marsella
Kathleen Hanna
Lucy Lippard
Inés Arredondo
Camille Paglia
“La Manuela”
Las yeguas del apocalipsis
Donna Haraway
Sara Ahmed
Calíope (Stephanides)
Gloria Anzaldúa
Marcelina Bautista
Victoria Gray
Itziar Ziga
Ana Mendieta
Silvia Federici
Valerie Solanas
María Sabina
Aleksandar Klozevits
Albert Camus
John Holloway
Hannah Arendt
Audre Lorde
Para descubrir tus posibilidades cuir-feministas necesitas conocer las cartas… Tómalas, obsérvalas y siéntelas. Descríbelas en voz alta. Cántalas. Ensimísmate en ellas. Reflexiona sobre tus propias reacciones. ¿Cuáles cartas te gustan y cuáles no? ¿Qué emociones te provocan? ¿Cómo te afectan los rasgos de cada una? ¿Qué aspectos te llaman la atención? ¡Deja que tu intuición te guíe y tu espíritu cuir-feminista fluya!
registro de la lectura de tarot en el Tianguis del Chopo
“Si Peña fuera Mujer” consiste en una acción a partir de una serie de 10 postales. En cada una, a manera de sátira cómica, se presentan 10 retrato del actual presidente de México, Enrique Peña Nieto, con maquillaje y corte de pelo afeminado, realizando distintos gestos. Cada postal enuncia cifras que revelan la crítica situación de violencia que viven las mujeres en el país.
A través de una instalación que asemeja un salón de belleza, se invita a los participantes a pintarse los labios, estampar un beso en el retrato de Peña Nieto y enviar la postal al presidente una vez contestada la pregunta “Si Peña fuera mujer ¿qué cara haría? Al enterarse de que en México”: “Diariamente 6 mujeres son asesinadas”, “Muere 1 mujer cada 9 días por violencia doméstica”, “80% de las mujeres sufren violencia de género”, “1 de cada 2 mujeres sufre violencia de pareja”, “Sólo 1 de cada 5 mujeres víctimas acude a la autoridad”, “Las víctimas de trata se han duplicado en un año”, “Cada 5 minutos violan a una mujer” por mencionar algunas.
Esta obra es una activación de la obra postal «Lo Normal» (México, 1978) de Mónica Mayer. Se desarrolló en el marco de «El MUAC en tu casa 3ra. edición del Museo Universitario de Arte Contemporáneo (UNAM, 2015).
«Lo Normal» de Mónica Mayer
Impresión intervenida con sellos. Serie de 10 tarjetas 11.4 x 15 cm c/u.
Éstas fueron una serie de postales realizadas por Mónica Mayer, tituladas «Lo Normal» y presentadas en 1978 en una exposición de arte feminista en la Ciudad de México. Están basadas en los tests que se pueden encontrar en las revistas femeninas. En ellas aparece el rostro de Mónica que muestra diferentes reacciones y hay instrucciones en la parte inferior para que las personas, identifiquen su reacción en función de una frase que cambia en cada postal, pero que en todos los casos empieza con el enunciado «Yo quiero hacer el amor…»
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MARÍA RODRÍGUEZ CRUZ Originaria de la Cd. de México (1987)
Estudió la Lic. Artes Visuales (UNAM, 2007-2012) y un intercambio en la U. del PAÍS VASCO (2010-2012, Esp.). Se desempeñó en el Área de Educación del GUGGENHEIM BILBAO (2011). Premiada en ARTE JOVEN (CONACULTA, 2012). Seleccionada en GETXOARTE (Esp., 2011), ARTE HORMONADO (BILBAOARTE, 2012), SONIDOS EN RECESIÓN (LEA Ed., 2013) y el CONCURSO LATINOAMERICANO DE FOTOGRAFÍA DOCUMENTAL (Colombia., 2014). Cuenta con una exposición individual en EX TERESA ARTE ACTUAL (INBA, 2013) y 18 colectivas en Argentina, Colombia, España y México. PÁGINA PERSONAL https://www.flickr.com/photos/mariarodriguezcruz/albums/with/72157648888674453
Durante el verano chileno del 2010 se intervienen manualmente todos los billetes de 5.000 pesos chilenos (que pasan por mis manos), sobre el rostro de la poeta Gabriela Mistral, cuya correspondencia con Doris Dana fue publicada en 2009. Dicha publicación abrió el debate en torno a la homosexualidad de Gabriela Mistral.
Se inicia una campaña pública de intervención de los billetes.
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Lucía Egaña (Münster, 1979).
Artista independiente y video-maker. En varios de sus proyectos busca metodologías colaborativas que problematicen la noción de autor, la construcción de imaginarios sociales y la cultura popular. Ha trabajado con diversas agrupaciones (grafiteros, presxs, inmigrantes) en la elaboración de proyectos, así como con colectivos de comunicación popular o alternativa, principalmente en Chile.
Desde 2004 forma parte de desBASURAment, colectivo pendiente de la inmundicia y la reutilización de objetos, tecnología e imágenes. Y desde 2009 colabora activamente con minipimer.tv, laboratorio experimental de video en tiempo real con herramientas libres.
Ha hecho estudios formales de bellas artes, documental y comunicación audiovisual.
Su trabajo artístico y videográfico ha sido presentado en diversas galerías, museos, festivales y espacio urbano en Chile, Uruguay, México, España, Italia, Francia, Austria, Finlandia, Noruega, Croacia y Alemania.
PorCUDS/ Colectivo Universitario de Disidencia Sexual, Chile
*El presente texto “a dos voces” fue presentado en una lectura performática por Jorge Díaz y Felipe Rivas San Martín en el conversatorio realizado entre CUDS y la teórica de performance Diana Taylor (Instituto hemisférico de performance y política), en el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos el 19 de junio de 2015 en Santiago de Chile. El escrito se conforma de párrafos escritos por Jorge Díaz (JD), Cristeva Cabello (CC) y Felipe Rivas San Martín (FR).
En esa oportunidad se presentó también “Los maracos del ‘73”, una video-intervención al monumento a Pedro de Valdivia ubicado en la Plaza de Armas de Santiago, emulando la primera manifestación homosexual chilena realizada en el mismo sitio el 22 de abril de 1973 en pleno gobierno de Salvador Allende, meses antes del golpe militar a partir de unos precarios archivos periodísticos del diario Clarín.
Los rostros tecnobarrocos (FR)
Hace algunos años encontré este archivo en un microfilme del Salón Camilo Henríquez de la Biblioteca Nacional. El diario Clarín, cercano a la UP, mencionaba un suceso del que sólo teníamos noticia por referencias indirectas[1]: la primera manifestación homosexual chilena, en la Plaza de Armas de Santiago, el 22 de abril de 1973. La pantalla del lector que visualiza los rollos de microfilmes, mostraba los rostros tecnobarrocos (borrosos y analogos) de esos homosexuales sin espacio ni futuro que se habían congregado en la ciudad para demandar derechos. Se trataba de un registro en la pantalla que invertía el blanco y negro del periódico, su oposición binaria de luz y sombra. La reproducción borrosa, casi ilegible del texto, era un plano tipográfico donde resaltaban esas palabras injuriosas que nos constituyen: “colas”, “sodomitas”, “yeguas sueltas”, “maracos”. Un “repugnante espectáculo” espectacularizado por la prensa roja y amarilla de la izquierda chilena, el diario Clarín que afirmaba estar “firme junto al pueblo”, un pueblo heterosexual que proponía “rociarlos con parafina y tirarles un fósforo”. Los homosexuales del ’73 no tenían lugar ni tiempo, sus cuerpos sin identificar se encuentran detenidos para siempre en la pose marica, paradójicamente inmortalizados en el gesto afectado por el foco homofóbico de la cámara. 40 años después, como efecto especular, el espectáculo marica le devuelve a la izquierda el espectáculo de su propia violencia sexual, puesta en evidencia por la huella borrosa pero indeleble del documento periodístico. Pero también hay que decir que lo que se documenta en este archivo homosexual no es más que una ambigüedad mediada por el texto, la pose, el periódico, la homofobia, el registro precarizado por el paso del tiempo y los traspasos tecnológicos de su misma inscripción –material e inmaterial- de archivo. El archivo homosexual está lleno de contradicciones, es impreciso, se resiste a la aritmética y a la estadística: el registro periodístico dice que los manifestantes fueron “alrededor de cincuenta”, un párrafo más abajo afirma que fueron “cientos”, después se retracta, en realidad eran “sólo unos pocos”. Los maracos del ’73 no son ni cuantificables ni cuantitativos. Sus cuerpos no cuentan.
La transformación social no será escrita en línea recta (JD, CC)
“El pasado siempre tiene resonancias directas sobre el presente”, se nos dice pensando un antes y un después como causa y consecuencia. Se nos dice pensando la historia como una línea de tiempo, esa que aprendimos de memoria según una temporalidad traducida en números que convertíamos en fechas y que marcábamos en hojas que estudiábamos afanosamente.
El pasado atrás y el presente delante nos dijeron en el colegio, sin entender que el pasado somos nosotros mismos somatizando años en nuestras imágenes y en nuestras palabras que son el único vínculo que aún mantenemos. Porque el único motor que nos tiene articulando un activismo de disidencia sexual es la memoria que aún creemos tener. Solemos pensar la política como una cuestión de mirada y tiempo: nos dicen siempre que miremos hacia adelante, que tenemos que levantar los ojos para imaginar un mejor futuro. Mirar hacia adelante, no mirar hacia atrás. A esta idea de futuro reproductivo y heterosexual oponemos un momento del pasado, trayendo a escena fragmentos de cuerpos, resistencias y rebeldías sexuales. Es necesario—a veces—mirar reflexivamente hacia atrás para replantear la pregunta por el lugar que habitamos.
La emancipación no alcanza para la sexualidad (FR)
El archivo exhibe el deseo desbordando la política. Desbordándola como un error, un fracaso, un desatino, un destiempo y una desubicación sin posibilidad de contención, marco, encuadre o programa. A pesar de que el archivo nos otorga los datos precisos de una fecha, hora y lugar determinados, los maracos del ’73 no tenían lugar ni tiempo. Es probable que el contexto revolucionario que el gobierno popular activó en la promesa de transformación radical de las estructuras económicas y sociales de Chile, haya funcionado como una promesa de futuro que llegó a entusiasmar incluso a los homosexuales del 73, al punto de llegar a imaginar una posible –virtual- transformación político-sexual. Pero los ímpetus emancipatorios del proceso chileno no alcanzaron para la sexualidad. La promesa de futuro siempre es heterosexual, porque es la heterosexualidad la que se proyecta hacia el futuro a partir de los mecanismos de reproducción de sí misma. El proceso político de ese Movimiento de Liberación Homosexual no tuvo posibilidad alguna de desenvolvimiento, no sólo por el rechazo de la izquierda, sino también porque meses más tarde ocurrió el golpe, el desplome de todos los procesos emancipatorios.
La imágenes de los pueblos sexuales (JD, CC)
Porque no es cualquier pasado el que traemos aquí, es ese pasado pre-histórico del activismo sexual el que nos interesa agitar. Aquel pasado que habla de la primera manifestación homosexual del año 1973, meses antes del golpe Militar.
Se dice que los pueblos necesitan de imágenes para construir una historia, que las imágenes de los pueblos son quizás el único repertorio válido para crear historias. Nosotras, cuerpas disidentes, no tenemos imágenes de aquella resistencia que antes de la historia, nos dieron un cuerpo. Si, tenemos imágenes, pero estas son imágenes pobres. Las imágenes pobres son construcciones difusas, casi imágenes, de escasa circulación, parte de archivos inconclusos, de baja calidad, pixeleadas, no adjuntadas, escasamente rescatadas, nulamente restauradas. Una imagen que es casi imagen y que más parece una huella, casi una borradura. Nuestro archivo es un archivo homosexual pobre. Es por eso que para esta acción contamos con apenas unas cuatro imágenes difusas, algunas crónicas y una noticia en un diario de izquierda. Una noticia que habla de unos 50 homosexuales que se dieron cita, vistiendo de rayado, unas rayadas, para protestar y hacer escándalo. Un espectáculo obsceno, una cita patrimonial en memoria de las primeras subversivas, esas que el año 73 saltaron cansados del hostigamiento de la policía, porque estas locas son patrimonio de nosotras, son patrimonio de nuestra sexualidad.
La homoerótica de la hemeroteca (FR)
De esos homosexuales casi no hay noticia, nombres o identidad. Desaparecieron casi sin dejar huella, salvo la huella precaria inscrita como registro en el microfilme invertido, en la miniatura de su claroscuro. El microfilme es una fotografía fiel y en alta resolución del documento. Una fotografía al diagrama del texto y las imágenes que componen la página del periódico, copia del documento original que suponemos resguardado e inaccesible. La huella homosexual ha logrado persistir, al costo de someterse a una nueva captura, esta vez del microfilme en un procedimiento altamente estandarizado bajo normas y protocolos internacionales, que hoy se encuentra en proceso de obsolescencia por la irrupción digital. Sometida a esos protocolos pero al mismo tiempo filtrando su homoerótica en el contexto sobrio y regulado de la hemeroteca.
Sodomitas con bla blá(JD, CC)
Las yeguas sueltas, las sodomitas con bla blá, las chinitas de cola suelta, tocamos hace unas mañanas atrás, los genitales de los iconos del colonialismo chileno: los testículos del caballo de Pedro de Valdivia. El mismo que salía en el billete de 500 pesos, el que funda la ciudad de Santiago bajo matanzas, el que borra de la historia nuestra negritud indígena. Los nombres de hombre español que siguen marcando una historia chilena de supuesta blanquitud, que siguen erigidos y siendo recordados en nuestras ciudades que no dejan de ser parte de la marca de nuestra provincia, de nuestra insularidad geográfica y simbólica.
¿Acaso las yeguas sueltas, nosotras las pervertidas sexuales, no tenemos acceso a nuestra memoria?. Frente a tanto día y discurso pro-patrimonio, cabe preguntarse: ¿acaso el patrimonio no tiene sexualidad? Nos frotamos con esas estatuas que son símbolo de un nación que mantiene su sumisión y venera esos orígenes europeos, ese patriarcado inmóvil de la plaza de armas devenido estatua, en ese lugar donde trabajadores colombianos se toman fotografías como turistas, en la misma esquina donde la prostitución masculina discurre entre miradas. Y donde nosotras sexualizamos la pezuña del animal, como cuerpas animales nos desatamos, nuestra protesta es nuestro deseo. La protesta es el patrimonio del movimiento social. Defendamos nuestro patrimonio.
Los rostros análogos de esos colas (FR)
A partir del microfilme se pudo obtener una fotocopia, la reproducción del documento en una hoja de papel normal, blanco, tamaño carta. La imagen fotocopiada fue posteriormente registrada con un scanner, artilugio o umbral que conecta y a la vez produce –performativamente- el tránsito entre lo material y lo inmaterial: desde el documento fáctico, actual, concreto, hasta la imagen vuelta código informático, una virtualidad infinita de posibles. Los sucesivos golpes de luz insistieron en producir a las locas en tanto pose fotográfica, pero también ampliaron el dispositivo de la pose ya no sólo a los cuerpos borroneados de los colas, sino al conjunto de la página del diario. La página del diario posa como archivo para los flashes de todos los aparatos que la han querido hacer aparecer. O dicho de otro modo: los aparatos de registro han hecho aparecer a la página del diario bajo la apariencia de un archivo, hasta ser almacenada en formatos .PDF y .JPG. La imagen digitalizada de ese archivo posibilitó su circulación en las redes virtuales. El archivo –hoy digital- ha sido transcrito, impreso, reenviado, comentado, hecho obra de arte, hecho .GIF, recortado y subido a la red social de Facebook, intentando etiquetar infructuosamente los rostros análogos de esos colas, que se resisten a tener un nombre, una etiqueta, a ser identificados y controlados por la biometría.
Una crítica de arte sexual (JD, CC)
Esta acción que se podría considerar una crítica de arte sexual, también es un intento por reconocer el valor cultural de la sexualidad popular y disidente en Chile. En un país que insiste tanto y de modo ya rígido por la memoria, los derechos humanos y el patrimonio, donde todos los fondos de cultura se dedican a financiar obras de tipo patrimonial porque son esas las más inofensivas, las menos políticas, las menos problemáticas. En un país donde el patrimonio se entiende siempre en su sentido conservador, en un sentido de reconstrucción de edificios antiguos, donde el patrimonio lo constituyen idealizadas identidades minoritarias de culturas indígenas. Pero donde el sujeto popular (el obrero, la vecina, etc.) y el sujeto político-sexual (el marica o la travesti) siguen siendo negados de memorias y un “rescate” patrimonial propios.
Los pobres y las maricas no tienen derecho a una historia reciente, a reconocer sus culturas en un tiempo presente. Esta acción más que un homenaje localizado, busca dar imágenes de una resistencia a activistas que entre el arte y la parodia levantan el lugar de lo disidente. Todo esto, porque no tenemos una imagen.
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Notas:
[1] Me refiero principalmente a la pionera investigación realizada por Víctor Hugo Robles en su tesis del año 2000 para optar al título de periodista: Historia política del movimiento homosexual chileno. Santiago de Chile, Universidad ARCIS, Escuela de Periodismo y Comunicación Social. En 2008, esa tesis se publicaría como libro bajo el título “Bandera Hueca: historia del movimiento homosexual de Chile”.
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Jorge Díaz Biólogo feminista y activista de la disidencia sexual. Doctor en Bioquímica (Universidad de Chile). Es miembro del Colectivo Universitario de Disidencia Sexual (CUDS) desde el año 2008. Ha escrito textos relacionados al análisis de prácticas artísticas y activistas, cine, teoría y estética feminista participando en ponencias y encuentros de arte y política sexual nacional e internacional. En el área de la ciencia trabaja en la biología celular y molecular de patologías contemporáneas enfocándose en la transducción de señales intracelulares.
Felipe Rivas San Martín. Artista visual, candidato a magister en Artes Visuales por la Universidad de Chile, miembro del Colectivo Universitario de Disidencia Sexual (CUDS). Ha desarrollado acciones de performance, video, pos-pornografía, net. art e intervenciones urbanas. Sus investigaciones son relativas a teoría queer, posfeminismo, performatividad y posmarxismo. Participa recurrentemente en seminarios, foros, conferencias y publicaciones sobre Disidencia Sexual tanto en Chile como en el extranjero.
Cristian Cabello. Periodista de la Universidad de Chile y Magíster en Comunicación Política de la misma universidad. Desde el año 2010 es ayudante del Instituto de la Comunicación e Imagen de la U. de Chile en los cursos de “Cultura Visual Contemporánea” y “Comunicación Identidad” entre otros. Sus áreas de interés son la sexualidad, la comunicación y la política. Su tesis de magíster se títula: Ciudadano gay. Visualidades y plusvalía sexual en tiempos liberales dirigida por Alejandra Castillo. Es activista del Colectivo Universitario de Disidencia Sexual (CUDS) donde ha desarrollado trabajo en performance e intervenciones públicas en el espacio desde el año 2007.
*Obras de Daniela Ortiz de Zevallos y Regina José Galindo
La facilidad con que se protege a un cigoto es la misma con la que se viola y mata a mujeres. La ferviente manera con que se dan argumentos para defender a esa vida –“inocente”, “con derechos”, “que merece vivir”- que se empieza a desarrollar, se desmoronan cuando ese producto nace y, sobretodo, si nace como mujer.
La moral hipócrita que permea la sociedad, afecta en mayor medida a las personas que son consideradas “menos” desde una escala de valores que está de más repetir, y que se vuelve a agudizar una y otra vez cuando esa persona se puede nombrar en femenino: por omisión se le niegan derechos de protección y decisión sobre sí misma.
¿Porqué la exigencia de una posibilidad de vida se acaba en circunstancias en donde la madre tiene características “no deseadas”? ¿Porqué el aborto provocado por “fuerzas del orden” no es penado ni criticado como el ejercido por una mujer consecuente con sus necesidades y decisiones? ¿Porqué la decision de vida/muerte necesariamente es una imposición desde el Estado y los organismos paraestatales sobre una lógica de dominación en corporalidades no deseadas?
Pongo aquí dos piezas importantes sobre el derecho a decidir, que nos confrontan con esta barbarie al retomar los archivos y testimonios de mujeres que, de distintas maneras, han sido víctimas de estas determinaciones.
1924 – 1939 – 1996/ Daniela Ortiz de Zevallos
Al interior de un fanzine y a doble plana, se ve la fotografía en perfil y desnuda de Lina Medina Vázques, pequeña niña embarazada. En la misma hoja, se sugiere acudir al sitio web www.1924-1939-1996.tumblr.com. Ya al interior de la página, un menú con tres fechas nos invitan a recorrerla: 1924, año en que se legaliza el aborto terapéutico (permitido cuando la vida y salud de la madre está en peligro) en Perú, y cuya ley se encuentra vigente; 1939 año en que nace el hijo de Lina Medina, cuando ella tenía 5 años de edad y 1996, “año en el cual se realizan esterilizaciones forzadas a miles de mujeres indígenas bajo el gobierno de Alberto Fujimori”[1].
La brevedad y contundencia de la pieza muestra con precision cómo de forma sistemática se imponen decisiones en donde la palabra de las mujeres es acallada y sus derechos como personas, anulados: la fórmula religiosa de control devino la virtud clínica dadora y negadora de vida a modo, en una niña que –“milagrosamente”- ha sido capaz de dar vida a los 5 años, y en una indígena esterilizada contra su voluntad.
Las fechas se vuelven importantes porque reiteran la falta de derechos en que las mujeres se mueven cotidianamente. La última, dolorosamente cercana (1996) y en donde vemos a la indígena Juana Rosa Ochoa Gira, horas antes de morir, recuerda los años en que se aplicó la política de salud pública de “control de natalidad” y método “para erradicar la pobreza” de Fujimori, en la que fueron esterilizadas más de 300 mil mujeres[2], especialmente indígenas, cuyo móvil original ha sido señalado por personas como Giulia Tamayo, la principal abogada que visibilizó este caso de esterilización forzada:
“Las zonas más afectadas por este programa eran puntos calientes dentro del conflicto armado. Allí se establecían cuotas para reducir la natalidad y los médicos debían cumplirlas. No fueron médicos fanáticos los que practicaron las esterilizaciones sino que cumplían un plan masivo que supervisaba directamente Fujimori. Los médicos debían cumplir metas y tenían incentivos.” Otras regiones afectadas, según la abogada, fueron zonas con intereses económicos asociados a la extracción de madera y petróleo”[3].
Aún cuando la esterilización forzada fue declarada crimen de guerra en el proceso de Núremberg entre 1945 y 1946, cuyo primer estatuto dice que cualquier procedimiento médico debe tener el consentimiento voluntario de la persona, las mujeres en este contexto fueron condicionadas a recibir –o no- asistencia médica y apoyos económicos y en especie (como alimentos básicos), para lograr su aceptación; otras, fueron directamente secuestradas y operadas.
“Tenía 30 años cuando me hicieron la operación y desde entonces soy casi inútil en el campo”, asegura Cléofl Neira, de 50 años, desde la puerta de su casa de adobe. En Yanguila, un pueblo de unos cien habitantes cerca de la ciudad de Huancabamba, en el norte del Perú, más de 15 mujeres sufrieron la misma operación de ligadura de trompas. La mayoría de estas campesinas se quedaron inválidas y con problemas dolorosos de salud.
(…)
“No quería someterme a esta operación, pero no sabía que ya no podría nunca más tener hijos, no me lo dijeron. Ellos venían con promesas de comida, de medicamentos pero no vimos nada, sólo los dolores”, explica Cléofl, madre de siete hijos que tuvo antes de la operación. “[4].
Las consecuencias de estas operaciones no han sido solamente la incapacidad de procrear, sino las secuelas permanentes: fisiológicas (invalidez y dolores por las malas operaciones, hechas además con anestesia veterinaria para abaratar costos); psicológicas (muchas mujeres presentaron cuadros depresivos severos, algunas incluso han intentado suicidarse), sociales (la esterilización produjo el rechazo por parte de muchas parejas, en algunos casos se generó un aislamiento de la comunidad), e incluso, la muerte (por lo menos 18 mujeres murieron a causa de la intervención quirúrgica).
Fujimori fue indultado en 2010, pero en mayo del 2015, gracias a diversos grupos de derechos humanos, se reabrió la investigación penal en su contra. El gobierno de Ollanta Humala, presidente actual de Perú, anunció hace unos días la creación de un registro de víctimas, que fue una de sus promesas de campaña en 2011. No obstante, algunas activistas lo ven con poca esperanza pues ese anuncio se da a simples 5 meses de realizarse las próximas elecciones, en ese país, lo que da poca certeza de que las mujeres obtengan una disculpa pública por parte del gobierno, su caso se reconozca como crimen de lesa humanidad y se les dé atención integral juridica y en salud. Además, la denuncia de las mujeres es poca, por el temor de ser estigmatizadas de nuevo.
En 1939, mientras la ley que prohibe el aborto continuaba vigente, Lina Medina dio a luz a un niño mediante una cesárea realizada por los cirujanos Dr. Gerardo Lozada, Dr. Rolando Colareta y Dr. Bussalleu. La comunidad de médicos vio como un reto lograr llevar el embarazo de la niña hasta el parto. Lina tenía 5 años de edad. (Texto de pie de foto de la obra).
Mientras, ellos siguen libres/Regina José Galindo
(Edificio de Correos. Guatemala. 2007)
Las manos de Regina atadas a una cama. Fotografía de David Pérez, tomada del sitio web de la artista.
Amarrada a una cama, Regina José Galindo yace con las piernas abiertas, completamente desnuda. Su vientre prominente de ocho meses de embarazo nos confronta con una realidad vivida a mediados de los 80 en regiones mayas de Guatemala:
Me ataron y me vendaron los ojos, tenía tres meses de embarazo, pusieron sus pies sobre mi cuerpo para inmovilizarme. Me encerraron en un pequeño cuarto sin ventanas. Les escuchaba decir malas palabras de mí. De repente vinieron al cuarto, me golpearon y me violaron. Empecé a sangrar mucho, en ese momento perdí a mi bebé.
– C 18311. Abril, 1992. Mazatenango, Suchitepequez. Guatemala: Memoria del Silencio.
Fui violada consecutivamente, aproximadamente unas 15 veces, tanto por los soldados como por los hombres que vestían de civil. Tenía siete meses de embarazo, a los pocos días aborté
C 16246. Marzo, 1982. Chinique, Quiché. Guatemala: Memoria del Silencio[5].
Los testimonios anteriores dan muestra de la política genocida que ejerció el gobierno guatemalteco hacia la comunidad maya en el contexto de la Guerra Civil y que era justificada al asumir que los indígenas eran “aliados naturales de las guerrillas”, impulsada además por el racismo y el “anti-comunismo” exacerbado.
Pero, sobre todo, ejemplifica lo que Rita Laura Segatto se refiere con la “pedagogía de la crueldad” que se vive en los conflictos armados más recientes, sobre todo en latinoamérica y en donde la violencia se ejerce de forma gratuita y sin remordimiento sobre cuerpos que funjen como víctimas sacrificiales de la guerra: “La destrucción del enemigo en el cuerpo de la mujer y el cuerpo femenino o feminizado (…) es el propio campo de batalla”, al cual se le destroza física y moralmente por parte de las fuerzas militares, paramilitares o paraestatales sin sentir ningún remordimiento ni vulnerabilidad, en donde el sufrimiento “es el modo de vida”, y en donde la violación se vuelve el sinónimo de la devastación física y moral de un organismo-pueblo y la violación es un “instrumento de limpieza étnica de bajo costo.[6]
Ver a Regina tumbada, piernas abiertas con sus ocho meses de embarazo nos recuerda que la violencia contra las mujeres está, segundo a segundo, latente de ejercerse sobre ese o cualquier cuerpo que se considere desechable, penetrable, por tanto asesinable, pero a quien se le señala, contradictoriamente, como “dador de vida sin condición” (Regina se encuentra atada con cordones umbilicales).
Ver a Lina, pequeña de 5 años, embarazada y habiendo “dado a luz”, nos recuerda la concepción divina que pesa sobre el cuerpo de las mujeres, quienes “se embarazan” como por “obra y gracia del espíritu santo” (nunca se encontró un culpable del embarazo de Lina, quizás tal vez porque no se le buscó demasiado) asumiendo toda la carga que puede representar el peso de poder concebir y la poca importancia que al final tiene ese cuerpo-recipiente (Lina educó a su hijo y todavía hace algunos años se buscaba la atribución de una pension económica, como prórroga de una justicia que nunca conoció).
Ver a Juana Rosa, antes de ser asesinada por negligencia médica, recuerda que la eficacia de la anticoncepción –y el aborto- no se manifiesta en formatos de educación sexual preventiva o en la decisión de las mujeres de acuerdo a sus necesidades, sino a políticas racistas y clasistas que no se detienen en violar de la formas más crueles el derecho a decidir apoyadas por organismos que debieran velar por el respeto a los derechos humanos, como la Organización de las Naciones Unidas.
¿Cuántas Juana Rosas, Linas, Cléofl, caso 18311 y 16246 estamos olvidando, estamos negando y cuántas más pasarán por las mismas injusticias? ¿Cuántas niñas más serán violadas y asesinadas o serán obligadas a parir en nombre de la vida y en detrimento de la propia? ¿A cuántas mujeres más se les encarcelará por abortar, perder a su bebé, querer tener más hijos, decidir? ¿Cuántas mujeres más -embarazadas y no- serán violadas por militares y policías y tendrán un aborto en consecuencia, o serán obligadas a parir los hijos de estas bestias?
Recordemos el caso de Adriana Manzanares, que en Guerrero fue encarcelada durante siete años (fue liberada en 2014) por tener un aborto espontáneo y en quien el peso de la ley descargó toda su furia por no saber hablar español y a quien la sociedad estigmatizó por, supuestamente haber sido infiel. Nos sobran nombres de mujeres que “se embarazan”, “abortan”, “provocan”, “son infieles”. Nos faltan todos los nombres de hombres –y de instituciones- que violaron, ultrajaron, asesinaron, acosaron y que lo seguirán haciendo.
[1] “Arte” en Archivo PNSRPF (archivo e investigación crítica acerca del “Programa Nacional de Salud Reproductiva y Planificación Familiar”). Disponible en: https://1996pnsrpf2000.wordpress.com/arte/
[2] Laura Puertas. “Fujimori ordenó la esterilización forzosa de 200.000 mujeres indígenas en Perú “ en El país. 25 de junio, 2002. Denuncia basada en un informe realizado por una comisión del entonces ministerio de Sanidad, la esterilización también incluyó mujeres de zonas pobres y agrícolas. Posteriormente se habló de más de 300 mil mujeres esterilizadas, por la investigación de una Comisión Especial: Melisa Silva, “Perú archiva el caso de la esterilización ‘forzada’ de más de 300.000 mujeres”, en La Vanguardia, 29 de enero, 2014. También fueron esterilizados más de 25 mil hombres.
[3] Anna Viñas, “Esterilizadas a la fuerza” en El Mundo, 22 octubre 2011. Para su consulta en: http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/ellas/2011/10/22/esterilizadas-a-la-fuerza.html
[4] “Perú. Esterilizadas a cambio de arroz” en LIWEN ÑI MAPU & ASOC. COLECTIVO RED DE NOTICIAS E INFORMACIÓN SOBRE PUEBLOS INDÍGENAS Y DERECHOS HUMANOS. 21 de abril, 2011. Disponible en: https://liwenmapu.wordpress.com/2011/04/21/peru-esterilizadas-a-cambio-de-arroz/
[5] Texto que acompaña las fotografías de la acción. Disponible en la página de la artista: http://www.reginajosegalindo.com/trbj/0701.htmlMemoria del Silencio, el lugar de donde se extraen estos testimonios, es un informe creado por la Comisión del Esclarecimiento Histórico para determinar la violencia ejercida en Guatemala durante las tres décadas de enfrentamientos armados que, además, tuvo como principal víctima de violencia por parte del Estado, al pueblo maya. Una versión del informe es descargable en: http://www.gt.undp.org/content/dam/guatemala/docs/publications/UNDP_gt_PrevyRecu_MemoriadelSilencio.pdf
[6] Rita Laura Segato, Las nuevas formas de la violencia y el cuerpo de las mujeres, Puebla: Pez en el árbol, 2014. 58-60, 27.
Todas estas ilustraciones y carteles son enviados por amig@s en Chile y en diferentes partes del mundo especialmente para el proyecto Gráficas por el Aborto en Chile. Tod@s coincidimos por ABORTO legal, libre, gratuito y seguro como una necesidad URGENTE EN CHILE.