Identifico al negro con…

por Liz Misterio

por Liz Misterio

por Abril Díaz

I

En un inicio no me interesaba mantener una relación con él, la verdad sólo me dejaba guiar por la atracción que me producía, por más de mil razones no lo consideraba posible ni adecuado. Por mucho tiempo dejamos que las cosas se dieran como se fueron dando, y como avanzaron bien, llegó el momento de que creciera un poco más.

Me encanta entregarme a él por completo, por más difícil que sea, si me lo pide adecuadamente me dejo tomar sin restricciones. Me produce una sensación muy intensa desde el interior de mi ser de completa satisfacción.

Desde la primera vez fue un coqueteo contante que se fue incrementando hasta llegar a puntos y lugares desconocidos. Siempre ha sido un juego de placer, conjugando——-continuamente—caricias, miradas, palabras—.

No iba a depender de él, a enamorarme por completo, a hacerlo parte de mi vida. Pero me fue conquistando, poco a poco, presionando mi cuerpo en los momentos y lugares precisos.

Él sabía que no sería suya completamente, no podía prometer lo que no podía dar. Cuando me amaba, lo era, pero si no nos veíamos no podía prometer no salir con alguien más.

Recuerdo bien los momentos que cambié de opinión, podía sentirlo por completo en mí, sabía que nos pertenecíamos. No podía negar lo que sentía.

II

Por ese tiempo inicié una nueva vida como vedette, exhibiendo parte de mí. Sabía que me encantaría, a pesar/o por ser tan difícil. La parte más afín a quien yo sabía que era y se me daba con más facilidad era la creatividad en accesorios y vestimenta. Mas nunca fue la parte escénica y teatral que fui cultivando con años de todo tipo/variedad de presentaciones.

Todavía me sigue causando una actitud y sensación de apenarme. No puedo evitarlo. Me sonrojo y a veces me paraliza un poco, la experiencia vivida me permite seguir moviéndome tratando de no pensar y racionalizar todo lo que pasa. Solo bailar, recordar lo ensayado, fluir y dar lo mejor de mí. Si el público ayuda y participa, permite fluir/jugar mejor y construir una experiencia en conjunto.

Todavía recuerdo la primera fiesta en la casa de la viga. Fue genialmente caótica e invaluable por tantos detalles. El público masivo en una casa increíble, todos los números ensayados, el elenco, las bandas, la música en vivo y la recepción/participación de los asistentes, todo hacía un rush intenso y especial. Único.

III

Identifico al negro con la sombra, la cual apareció en un momento de mi vida en la forma de una chica, una mujer desconocida para mí pero que atraía de alguna manera a mi novio.

Ese tipo de sombra desconocida se alimenta de todo y, como no lograba iluminarla en el ángulo correcto, crecía, proyectándose más allá de mi percepción. Consumía todo, devorando todo en su camino.

En ese entonces me consumía y no lograba tener una visión clara de la situación, me devoró creando un hambre insaciable en mi ser, en mi alma.

Me perdí, cometiendo errores constantemente. La situación fue empeorando al justificarme con todas las razones incorrectas.

Perdí tanto, perdí todo.

Me perdí a mi misma y con ello lo que más amaba, a quien más quería tener a mi lado.

Fue caótico, fue devastador.

Ha pasado tiempo y he logrado sanar algunas heridas, aún me sorprende todo lo que pasó. A penas ahora, después de más dos años he podido iluminar un poco esa sombra. Todavía no cambia su naturaleza por completo, pero el acercarme un poco más me ha permitido detener todo lo negativo que yo proyectaba en ella. Me doy cuenta con qué facilidad mis más profundos sentimientos y temores eran proyectados en alguien desconocido que para mí representaba una sombra que amenazaba lo que más amaba y deseaba en mi vida.

El manejo de la situación no fue adecuado y todos los errores cometidos nos cobraron un precio muy alto.

Todavía no hay conclusión o claridad, pero sé que di lo mejor de mí en ese primer paso. Con toda la certeza ahora sé que para eliminar esas sombras lo mejor que uno puede hacer es acercarse, tender un lazo, un puente, una invitación. La mejor estrategia, para mí, consiste en construir, crecer, iluminar, proyectar luz y todo lo mejor que pueda nacer de mi.

Ya caí en la trampa de separar, dudar, vivir con miedo, ver a mi oposición como mi enemigo, como una amenaza. Vivir así, no es vida, conduce a más pérdida, más dolor, mucha más duda e insatisfacción.

Finalmente estamos a prueba en los momentos más difíciles, los que más nos retan en la vida, porque siempre nos conducen a aprendizajes y lugares desconocidos.

No puedo adelantarme y predecir un final perfecto para todos los involucrados, solo puedo hablar por mí misma, por mi experiencia de destrucción y reconstrucción, de pasar de proyectar miedos a hablar directo, hablar con la verdad y de acercarme a lo que más miedo me da. Enfrentarme a mi miedo, verla directamente a los ojos y decirle todo lo que me costó en el pasado, en ese momento de descenso continuo, de perderme, perder la noción, orientación y la certeza. No queda en mí, porque al seguir adelante y al salir del lío que yo misma ayudé a crear, he aprendido mucho y no soy la misma que hace años.

Creo que voy por buen camino y que las decisiones que he tomado me llevarán lejos a ser una persona confiable, coherente y responsable de mis acciones que son las que nos definen.

Scroll To Top