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Entrevista a Fondo María

Por Liz Misterio

Entrevisté a Oriana Lopez Uribe y a María Eugenia Likar, quienes trabajan en Fondo MARÍA, una asociación que se dedica a facilitar el acceso al aborto legal y seguro para mujeres fuera de la Ciudad de México,  siendo esta ultima el único estado en donde es legal el aborto libre hasta las 12 semanas de gestación.

Esto fue lo que me platicaron.

-Liz Misterio: Primero que nada, ¿cómo surge Fondo María?

Oriana Lopez Uribe: Bueno, después de que la Suprema Corte de Justicia declara como constitucional la Ley de Interrupción Legal del Embarazo en la Ciudad de México, activistas que habían estado involucradas en la parte comunitaria de movilización ciudadana durante todo el proceso de la ley y de la constitucionalidad había tres mujeres, Vanesa González Rizzo, Eugenia López y Emily Barclowe, que estaban preocupadas por cuál sería el impacto de esta iniciativa en el resto del país, por que eso significaba una ganancia para las mujeres del D.F. pero una diferencia y una injusticia muy grande con el resto de las mujeres. Emily Barclowe tenía experiencia en grupos de aborto de Estados Unidos, así que empezaron a coordinarse para formar lo que ahorita es el Fondo María.

-L: ¿Cómo es el proceso que sigue una mujer que requiere de sus servicios?

OLU: Puede hacer el contacto con alguna organización o con algún o alguna profesionista (psicólogas o médicas) que tengan información sobre Fondo María y cómo contactarnos. Estas personas quedan en contacto con ella desde el momento de saber que está embarazada. También puede buscarnos en internet y meter su información a través de la página o llamarnos directamente, lo cual es más adecuado para que nos digan sus necesidades, las especificidades de su embarazo y lo que necesitan para la interrupción.

-L: Una vez contactadas, ¿ustedes dan el seguimiento necesario?

OLU: Si, lo que hacemos es una especie de acompañamiento telefónico en primera instancia en la que damos bastante información, revisamos con ellas cuáles son las necesidades, qué cosas en específico pueden aportar, y vamos trabajando con ellas el plan para poder tener acceso a un aborto seguro.

-L: ¿Porqué consideran que es importante la interrupción legal del embarazo para el avance de los derechos de las mujeres?

OLU: Para nosotras es reconocer la libre determinación de las mujeres, también reconocer la libertad reproductiva de las mujeres y reconocer su capacidad de toma de decisión. O sea, esta ley en específico parte de la decisión de las mujeres, no de la de un médico o de un ministerio público como con las otras causales, reconociendo específicamente la capacidad de las mujeres para tomar decisiones sobre su cuerpo, su sexualidad y su reproducción, y también nos pone en un nivel más equitativo con los hombres, en el sentido en que podemos controlar nuestra capacidad reproductiva, que es una de las cosas que ha limitado muchas veces a las mujeres y que las han retraído de la vida social, relegándolas al hogar y las funciones meramente de crianza.

María Eugenia Likar: También creo que lo que se podría ampliar a lo que está diciendo Oriana es que el cuerpo de las mujeres históricamente es y ha sido todavía como un campo de batalla y pareciera que se la restringe a determinados destinos reproductivos, dentro de los cuales la maternidad pareciera que no puede ser una opción sino que es casi como un destino, que es algo que se va a elegir en todos casos en todas circunstancias, y que pareciera que las mujeres no pueden poner antes de la maternidad otro tipo de elecciones o que no pueden elegir la no maternidad como una opción de vida, entonces creemos que la posibilidad de decidir sobre su sexualidad y sobre sus opciones reproductivas tiene que ver con los más íntimos de los derechos humanos.

-L: A todo esto, ¿consideran que debería de ser un asunto de política pública garantizar la ILE?

OLU: Lo que ha permitido que sea una política pública es que el acceso a los servicios sea gratuito, que el sistema de salud que tenemos, que es un sistema sólido, nos permite que las mujeres de todos los estratos sociales puedan tener acceso a una interrupción legal del embarazo en la Ciudad de México. Hace falta que tenga mucho más apoyo y mucha más voluntad política para hacer la difusión, para garantizar que al menos todas las mujeres del D.F. cuenten con la información, pero también difundirlo en todo el país, decir que es una ley que puede beneficiarlas a todas porque todas las mujeres pueden venir al D.F. a tener una ILE. Si fuera una cosa que no estuviera legislada, que no fuera parte de una política pública y solamente estuviera permitida y que se fuera solamente al ámbito privado, eso implicaría que muchas mujeres, sobre todo las más marginalizadas, las más vulnerables no tuvieran acceso equitativo a la interrupción. Es una de las cosas que pasan en Estados Unidos y por eso se fundan los fondos de aborto en EUA, que tiene un sistema de salud en donde no se puede garantizar y donde la derecha ha metido un montón de influencia para que no se paguen con el dinero del estado los servicios de aborto. Eso hace que aunque está reconocido el derecho al aborto en el país, las mujeres más marginalizadas, las más pobres, las que han sido vulnerabilizadas históricamente, son justamente las que no tienen acceso a esto, entonces, los fondos de aborto allá buscan poder apoyar a estas mujeres pues el costo de los procedimientos es muy alto. Eso es lo que se logra y se consigue atender a una cantidad de mujeres significativa.

Además, institucionaliza el hecho de que haya una capacitación constante del personal sobre el procedimiento y hace que podamos hacer una rendición de cuentas de cómo se está implementando esa política pública, por lo que podemos tener seguimiento de los números de las mujeres que están yendo, las características que tienen etc., de lo cual no se tiene mucha información por parte de los servicios privados porque no hay una regulación al respecto, entonces, también nos permite tener acceso a esos datos, tanto para saber más sobre cómo está funcionando y el impacto del programa como para poder evaluar el programa en sí.

-L: A propósito de las cifras, ¿como a cuántas personas ha atendido el Fondo María?

MEL: En total desde 2009 hasta el año pasado han sido 2,930 mujeres de toda la República, pero principalmente del Estado de México, Puebla, Jalisco, Veracruz y Querétaro.

-L: Los estados más cercanos al D.F.

MEL: Exacto, sí, porque también sucede que cuando las mujeres se encuentran ya más en la periferia del país, las que tienen suficientes recursos para hacerlo o que cuentan con una red que las puede apoyar prefieren muchas veces cruzar la frontera y cruzar a EUA a hacerlo, eso es muchas veces lo que sucede, pero en sí hemos apoyado a mujeres de todo el país.

El tipo de apoyo que ofrecemos es:

Hay mujeres que se ponen directamente en contacto con nosotras a través de la línea telefónica gratuita que tenemos o a través de la pagina web, también canalizadas por organizaciones de los estados o por conocidas, conocidos , o ingresan su solicitud en línea o mandan un correo y en función de eso nos ponemos en contacto con ellas, vemos sus necesidades específicas. El apoyo puede ser desde información , acompañamiento, pago total o parcial del procedimiento cuando es en servicios privados, la logística, el transporte hacia el D.F. y dentro del D.F. también, y el hospedaje, la alimentación o pueden ser todos juntos. También hemos incorporado recientemente el apoyo psicológico posterior para aquellas mujeres que lo soliciten porque nos dimos cuenta de que es algo muy importante también y que muchas veces así lo solicitan. Necesitan un apoyo para procesar la experiencia, para asimilarla de otra manera, ese es un tipo de apoyo que brinda el Fondo María, y otro tipo de apoyo es con insumos médicos, también con alimentación y hospedaje pero en este caso las mujeres no se ponen directamente en contacto con nosotras sino que llegan a los servicios de la Secretaría de Salud con los que trabajamos de manera conjunta y es a través de estas clínicas especializadas que reciben nuestro apoyo.

-L: ¿Con qué otras organizaciones públicas o privadas colaboran?

MEL: El Fondo María trabaja de manera muy cercana con la ANDAR que es la Alianza Nacional por el Derecho a Decidir, conformada por un grupo de organizaciones de la sociedad civil que trabajan a favor por el derecho a decidir, como IPAS, Católicas por el Derecho a Decidir, Equidad de Género, Population Council, GIRE, y también trabajan con organizaciones de los estados que son aliadas y que nos canalizan y a las que también canalizamos. Esto siempre es para cubrir un mayor espectro de acuerdo a las necesidades de las mujeres, por ejemplo, si las mujeres tienen algún tipo de necesidad de asesoría legal podemos canalizarlas con organizaciones que están especializadas en ese tema, si identificamos que la mujer se encuentra en un contexto de mucha vulnerabilidad, que es víctima de violencia y demás podemos canalizar a organizaciones que trabajan y se centran en esa temática y así mismo recibir canalizaciones de ellas.

Y en relación con las clínicas trabajamos de manera colaborativa con todas las qe se especializan en ILE de la Secretaría de Salud y tenemos convenios colaborativos con servicios privados. Muchas veces las chicas no pueden acudir a las consultas en servicios públicos por los horarios, por que sólo atienden de lunes a viernes y muchas de ellas trabajan y no pueden faltar al trabajo; tienen ciertas responsabilidades de cuidado de la familia y demás, entonces de acuerdo de las necesidades de las chica también tenemos convenio con servicios privados.

-L: ¿Qué cambios sociales han observado desde que se ganó este derecho en la Ciudad de México hace 7 años ?

OLU: Desde 2007 a la fecha hemos podido observar un cambio fuerte en cómo se habla del tema en la sociedad, en los salones de clase, como que es una cosa de la que se puede hablar más pensando en otras cosas que no sean en el pecado y charcos de sangre, que es lo que el imaginario nos llevaba a pensar antes de que hubiera acceso al aborto legal y tan abierto como ahorita en la Ciudad de México, siempre nuestros referentes eran los videos de Pro-Vida y los Casos de la vida real de Silvia Pinal. Nos hemos dado cuenta de que cada vez más personas conocen a alguien que ha abortado porque las mujeres también hablan más del tema e incluso las personas más conservadoras van poco a poco abriéndose al tema y dicen “ bueno es que a veces es necesario”, “bueno es que a veces es muy difícil”. Incluso las personas a quienes les costaría más trabajo por la educación que han recibido están empezando a abrirse un poco más y es un tema que puede hablarse más abiertamente, al menos en la Ciudad de México, seguimos estando desde esta trinchera trabajando, pero nos hemos encontrado con activistas de otros lugares que están buscando que eso se logre también en los distintos estados y hemos logrado estar en espacios fuera de la Ciudad de México en donde también se puede hablar abiertamente, y creo que eso es una ganancia para todo el país, es una experiencia de mexicanas con mexicanas y es algo que cada vez vemos más factible. Antes, nuestro único referente era Cuba, con un régimen completamente diferente al nuestro o Estados Unidos, con un nivel de desarrollo completamente distinto al nuestro, entonces como que no lo veíamos factible en un país como el nuestro, y creo que la Ciudad de México ha demostrado que puede ser una política exitosa y que las mexicanas lo están ocupando, que no es una necesidad de otras mujeres, sino de nosotras.

-L: Y ¿que queda por hacer?

OLU: Pues nos queda el resto del país…

MEL: También seguir trabajando para desestigmatizar el tema, si bien se ha avanzado mucho, todavía hay sectores muy conservadores que difunden información que no está basada en evidencia y terminan confundiendo y cargando de estigma y de información errónea en relación al tema.

OLU: Y eso es parte de lograr que que haya cambios legales en el resto del país, poder hablar abiertamente, saber cuáles son las ventajas de poder tener acceso a aborto seguro y legal, lo que implica que el estado apoye a las mujeres durante este proceso, ver los beneficios que implica y saber que es la responsabilidad del estado que las mujeres cuenten con la mejor salud posible, y eso implica que tengan acceso a una interrupción segura, y hace falta mucha información tanto de la ley como sobre cuáles son los procedimientos de abortos seguros, cuáles son los procedimientos inseguros. También hay que saber que hay abortos clandestinos que están ocurriendo en el resto del país, que siguen ocurriendo muchísimos y que las mujeres tengan las herramientas para discernir cuándo están poniendo en riesgo su vida y cuándo no, porque hay abortos clandestinos que son seguros y otros que son inseguros, entonces hace mucha falta esa parte de la información y de la educación al respecto.

MEL: También hace falta el poder concebir que una parte de las opciones reproductivas es abortar, entonces, en el momento en que estás embarazada sólo es ua posibilidad tener al hijo, también puedes abortarlo o darlo en adopción.

-Liz: Si alguien quiere apoyarlas, ¿qué puede hacer?

MEL: Si alguien quiere pertenecer a la red María y apoyar tanto con donaciones económicas como con trabajo voluntario no tiene más que ponerse en contacto vía correo electrónico a redmaria@redbalance.org o comunicarse al teléfono 55325353. También pueden ingresar a nuestra página web www.redbalance.org, hay una pestaña que es de aborto, que es la de María y hay una plataforma para donar en línea por medio de tarjeta de crédito.

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* Oriana López Uribe es Licenciada en Comunicación Social por la Universidad Autónoma Metropolitana. Desde los 15 años comenzó su activismo por los derechos sexuales y reproductivos como voluntaria en Mexfam, participando dentro del Comité Juvenil para desarrollar estrategias que generen servicios de salud sexual y reproductiva amigables para jóvenes y adolescentes. Durante el 2005 tomó el proceso de formación de jóvenes activistas en el tema de aborto convocado por Decidir, Coalición de Jóvenes por la Ciudadanía Sexual, Balance e IPAS. Desde 2007 ha sido colaboradora en varios proyectos de ciudadanización de los derechos sexuales y reproductivos de las y los jóvenes aportando contenidos y asistencia técnica para crear estrategias que integran el teatro cabaret y la lucha libre, generando espectáculos informativos que permiten una interacción y comunicación con el público de manera lúdica.

Desde el 2008 participó en la exposición artística Bodies 4 Diversity con la intención de generar reflexión durante la XVII Conferencia sobre SIDA realizada en México. Participó como artista invitada durante el XI Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, realizado en la Ciudad de México en el 2009. Actualmente coordina el Fondo de Aborto para la Justicia Social MARIA para incrementar el acceso al aborto seguro en el país. En 2011 Oriana recibió la medalla Omecíhuatl como reconocimiento a la contribución que a través del Fondo MARIA ha realizado para la construcción de una sociedad más justa y democrática.

* María Eugenia Likar es Licenciada en Psicología graduada de la Universidad Nacional de Córdoba, en Argentina. Se ha desempeñado como acompañante terapéutica en el Hospital Neuropsiquiátrico de la Provincia de Córdoba y como terapeuta psicoanalítica del área clínica en la Ciudad de México.

Actualmente cursa una maestría en psicoterapia psicoanalítica en la Asociación Psicoanalítica Mexicana y brinda apoyo psicológico a las mujeres en situación de post- aborto que se ponen en contacto con el Fondo MARÍA.

Además, es responsable de la coordinación y fortalecimiento de la Red MARÍA, una red conformada por organizaciones y personas que apoyan el Derecho a Decidir a través de difusión, voluntariado, donaciones en especie y económicas. Esta tarea comprende la coordinación y producción de eventos de procuración de recursos para el Fondo MARIA y la difusión de actividades y mensajes organizacionales a través de los medios de comunicación.

 

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Playboy Mommy: Porque se puede ser madre y puta

imágenes y texto por Azucena Blanco 

La vi [a Playboy Mommy] muy como una figura de Magdalena. La vi como alguien cuya reputación se ha vuelto bastante mala a causa de los medios que usa para sobrevivir. Hubo algo en mí que se alineó con esta mujer de mala fama con la cual la gente tiene problemas. A veces tienes que lograr cosas de maneras no tan bonitas. Vi fuerza en ella. Puede hacer cosas que esas mujeres que son aceptadas en los círculos literarios no pueden hacer, porque ella puede tragar… Esta mujer en Playboy Mommy, ella tragará. Se tragará un billón de semillas para proteger a su pequeña niña.

Tori Amos en referente a su canción playboy mommy

Contra la maternidad asexuada, dulce y delicada, por una maternidad subversiva, empoderada, mutable y gozosa, por ese estado sexual del cuerpo y de reconocimiento. Por ese cuerpo expandido hasta sus límites, por esos pechos llenos e hinchados, por esa espalda arqueada y elástica, por ese galope hormonal que me hizo sentir fuerte y cachonda,  por ese vaivén de la niña que cohabitó éste útero pues éramos dos ella y yo, por ese cuerpo que recuerdo con cariño y a veces extraño rompo etiquetas, hoy escribo desde la rabia:

Mi maternidad no está sometida a un modelo absurdo e inexistente, no hay una forma de vivir la maternidad; la idealización, la abnegación y el sacrifico son una ficción del sistema. Mi lucha va de mi propia experiencia de dar testimonio de la violencia sistemática de la que una es objeto y el miedo patológico en el que se es introducida hago un ejercicio de memoria desde el momento en que estaba gestando momentos en que yo era muy joven y el feminismo era una incógnita por plantearme; fui bombardeada de normas a cumplir, me sentí a como un conejillo de indias un objeto de estudio por el aparato médico , familia y la sociedad todos podían aconsejarsobre el cómo ser una “buena madre” a base de juzgar. Vista desde su empañada lupa como un bulto en estado de convalecencia embrutecido por su condición física y hormonal se nos condena a un estadío  de permanente de soledad, una maternidad cargada de culpas y miedos, bases de control de este sistema patriarcal

Hoy me apropio de esos modelos anatómicos las llamadas “Venus Grávidas” y la hago mías. Modelos utilizados con fines “didácticos” para la instrucción médica sobre el funcionamiento del cuerpo femenino. El prototipo de belleza durmiente alcanzado con las Venus médicas, en el que la piel pálida, el cabello suelto y el estado de reposo contribuían a sugerir un estado de pasividad frente a la acción del hombre que procedía a analizar su cuerpo hoy les inscribo PUTA Y TOMO ESE INSULTO QUE NO ME PUDIERON DECIR A LA CARA, los vuelvo stickers para invadir los espacios públicos.

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Dominatrix I

Fotografía: Ivelin Buenrostro/ Modelo: Samuel

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Cabaña

Por Liz Misterio

Modelos: Onésimo y Eduardo

 

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Entrevista a Senoritaugarte

Por Liz Misterio

Entrevistamos a la artista Alejandra Ugarte (Chile, 1980) también conocida con el seudónimo de Senoritaugarte para que nos contara un poco sobre su obra performática en la que problematiza la maternidad, la violencia y la sexualidad.

1.- En tu obra se observa una profunda preocupación por desarticular los modelos tradicionales de la feminidad, ¿qué nos puedes comentar al respecto?

Para contestar debo hacer una breve regresión… En mi vida las mujeres siempre han estado muy presentes (para bien y para mal, debo señalar). Desde muy chica viví ese tránsito dual: patriarcado y un pseudo matriarcado, crecí viviendo en dos mundos opuestos; el colegio de monjas-represiva y por otro la libertad que me daban en casa, donde siempre me permitieron “ser artista” y estar profundamente enamorada de Boy George desde los 5 años…

De mi hermana mayor heredé el ser rebelde, ella era Thrasher a mediados de los 80`s inmersa en un grupo de puros machotes, vivió más de cerca la dictadura en nuestro país, la represión, la injusticia y el profundo dolor que eso significó para toda esa generación, dolor que aún nos pesa y bueno, fue tan transgresora que terminó suicidándose…

El haber vivido bajo el alero de diversas mujeres; rebeldes, locas, oprimidas, “aperradas” (las que lucharon solas con sus hijxs a cuestas) y un sinfín de etc. Influyó en mi percepción de lo que es ser “mujer” en esta vida y en mi caso el aprender del error se transfiguró en un proceso alquímico: La intensidad de la vida encarnada en mi forma de entender y hacer “arte”.

Básicamente estas fueron unas de las tantas razones de interés que gatillaron un primer acercamiento al feminismo y que reflejan mi constante preocupación por dislocar estos códigos. Me asumo como bio-mujer, pero siempre me he sentido incomoda ante el modelo de belleza patriarcal y lamento que muchas mujeres aún estén muy arraigadas al patriarcado, en posturas muy cómodas donde no se reflexiona sobre la autonomía que pueden ejercer, siguen los mismos patrones y códigos de lo que es “políticamente correcto” bajo construcciones sociales binarias, un nazi-onalismo alarmante y un complaciente cuestionamiento del “me gusta” desde tu ordenador que no dice nada, cero aporte. Hace falta llevar estas reflexiones a lo concreto; en lo cotidiano, en las escuelas, en el arte y al activismo/artivismo en las calles.

Siento que mi trabajo ha evolucionado, ahora que vivo mi maternidad constantemente me reinvento. El feminismo, la maternidad y la performance han jugado un rol muy importante en mi vida y en esta lucha. Nunca me he sentido cómoda con el poder y la autoridad, me ha servido ser “aventada” como me manifestó mi querido Guillermo Gómez Peña cuando nos conocimos en México.

2.-¿ Por qué eliges abordar el tema de la maternidad en tu obra, qué nociones pretendes problematizar con ella?

Soy madre hace 4 años y es evidente que durante el  embarazo mi cuerpo y mi mente comenzaron a enloquecer más de la cuenta. Luego de parir (y lo traumatizante que es la violencia obstetricia en esta sociedad), salté al abismo para reconocer lo que significa ser madre en este mundo. Por suerte no sufrí depresión posparto, pero es deprimente darte cuenta del entorno social que hay detrás de todo, me refiero a la “sobreprotección” paternal del Estado que no se condice con la realidad de muchas madres y familias que viven en situaciones muy vulnerables; son explotadas, mal pagadas. La mujer para poder sentirse autónoma debe dejar a sus hijxs al cuidado de otra mujer, es un círculo vicioso. Sumado a lo aberrante que significa el tener que demandar al padre de tus hijxs  para que te dé un poco de dinero para mantenerlos.  Citando a Frieda Frida Freddy “Un embarazo traspasa el hogar y colabora directamente con el sistema que nos jode en conjunto”.

Es por eso que no me he sentido cómoda, ni cumpliendo el rol de la madre sumisa, estoy lejos de aparentar un ideal de perfección, el asumir tradiciones de mierda como el “Baby shower”, celebrar el día de la madre (que me parece tan insólito como el día del padre debido a su exclusión en los colegios y su mercantilismo),  la madre que alucina amamantar (qué bien por ella), la que habla todo el día de su hijx. Y no es porque se malinterprete el hecho de ser feminista, a mi hija la adoro y la amo. Pero hay algo que no encaja, algo que debo  denunciar y la manera más inmediata y propia que tengo de hacerlo es mediante la performance.

Con la performance quiero problematizar la maternidad tanto a nivel íntimo como lo hace Ana Casas Broda y activista como María Llopis y su concepto de maternidades subversivas. Pero a la vez  encontrar mi lugar, “nuestro” lugar. Me gustaría trabajar siempre con mi hija, creo que lo que estoy haciendo va para largo, es muy compleja la maternidad; el ser madre, el ser hija e incluso ser abuela, es una triada llena de inestabilidades. Como dijo Victoria Sau “La maternidad quedo arrumbada, secuestrada, en el espacio de lo biofisiológico, y es desde ese estadio que hay que desobstaculizar  el proceso trascendente a otros planos superiores de orden simbólico y cultural”.

3. – En México tenemos dos arquetipos femeninos bajo los cuales se juzgan y se clasifican a todas las mujeres: la puta y la madre, y  en el imaginario, estos no se mezclan jamás. En tu obra observo un coqueteo por jugar y descolocar estos arquetipos, mostrándonos a una madre autónoma y sexuada ¿Que me puedes comentar sobre esto?

Si, hay un dicho muy siniestro que he escuchado un par de veces “Primero se es madre y luego mujer” o sea una ¡sentencia a cadena perpetua!. En Chile vivimos en una sociedad muy conservadora y cínica en la cual la mujer-madre correctamente caZada es muy bien vista socialmente, cumple con el sueño del patriarcado, muy en la onda de lxs “jóvenes aspiracionales” o la telenovela de arcadas romanticoides, pero ¿qué queda para el resto de lxs mortales?

A la mujer que le gusta disfrutar de su sexualidad inmediatamente es tildada de puta, de guarra, sobre todo si es madre, pero el hombre puede hacer lo que se le dé la gana, desde mear en la calle hasta aparentar la familia feliz teniendo una amante por años y nadie lo juzga con la misma rudeza que a la mujer.

Hay muchos motivos e injusticias históricas que avalan la importancia de la emancipación de las madres en nuestra cultura, romper con la representación arcaica de la madre-virgen. Cuando estuve en México observé esta dicotomía de la “puta” y la “madre” y la fuerza que tiene la virgen de Guadalupe que está inmersa en todo el imaginario colectivo. Conocí a Amor Teresa quien investiga las (re)presentaciones y (re)apropiaciones de las vírgenes madres y la virgen de Guadalupe y es interesante su reflexión sobre la variada imaginería que hay en ellas; las irreverentes, contestatarias, revolucionarias y estigmatizadas que evidencian su disidencia del Arte hegemónico y su carácter trasgresor, del icono impuesto por la iglesia.

Antes de regresar a Chile trabajé con esta dualidad “puta-madre” cuando participé en el Festival Internacional de Performance Extra con la pieza “Fragmentos de poder” donde utilicé términos peyorativos (chilenos y mexicanos) en torno al ser madre/mujer/artista que mostraban mi identificación con la reproducción de la escultura de la Victoria de Samotracia instalada en la Academia de San Carlos, donde accioné. Estas palabras que fueron entregadas al público muestran mi identificación con la escultura, que es una mujer mutilada, abyecta.

Y lejos de la victimización, mi  torso estaba desnudo como muestra de rebeldía ante estos juicios, como símbolo de libertad, exponiendo la sexualidad de mi cuerpo, la sexualidad de la madre que no se victimiza, que se empodera.

4.- En varias de tus performances colaboras con tu hija, ¿cómo negocias con ella su participación en tus acciones? ¿Cómo reacciona ella ante el trabajo de mamá?

Mi discurso va por las maternidades transgresoras y eso atañe mi relación con mi hija, tanto en el cotidiano, lo íntimo como micro político, así como lo público que es lo macro político que vendría a ser nuestra exposición mediante la performance.

No hay un “negociado” de por medio, a pesar de que es difícil romper del todo la jerarquía madre-hija sin que esté de por medio la meritocracia, que ambas no me agradan para nada. Creo que lo más sano ha sido verlo y vivirlo como un juego, siempre le explico someramente sobre el contenido de lo que haremos, por ejemplo en rizomas comunes cuando ella camina en mi espalda es algo que siempre ha hecho desde que sabe caminar, entonces no son actos muy ajenos a los juegos que inventamos con frecuencia. Verlo con un dejo de naturalidad que lógicamente a medida que vaya creciendo se va a ir complejizando.

Cuando fuimos a la marcha “Por un 8 de marzo feminista” organizada por la Coordinadora Feministas en Lucha, le expliqué que íbamos a una protesta a reivindicar los derechos de las mujeres que no querían ser madres o que no podían, le hablé del aborto terapéutico (omití los otros por su corta edad) e hicimos un cartel que decía: “Aborto libre, gratuito y seguro” y por el otro lado “Mujer no es sinónimo de madre”. Ella caminó junto a mí y a mis amigxs, de vez en cuando alzaba el cartel, lo pasamos muy bien, fue un momento muy emotivo para mí ya que siento que me apoya y entiende o atisba mi visión del mundo. Ahora que está más grande disfruto mucho hablar con ella, creo que estoy formando a una pequeña feminista y quiero que siempre exija sus derechos, que se sienta libre de amar a quien quiera y feliz… creo que es lo más valioso que un ser humano puede entregarle a otro.

 5.- El cuestionar la maternidad tradicional es un tema tabú en muchas sociedades, ¿has tenido reacciones desfavorables o cuestionamientos fuertes ante tu trabajo?

Pasé una etapa de cuestionarme mucho esto del “deber ser”,  tuve sentimientos encontrados cuando decidí  ir a estudiar a  México, que era  un país que no conocía, tenía que dejar a mi hija por varios meses al cuidado de mis padres… Fue un proceso muy doloroso, de mucha presión y autocritica. Fue un aprendizaje crucial, entendí que el viajar  y conocer otra cultura te cambia la perspectiva de las cosas, te ayuda a ver con más juicio todo y te ayuda a sacudirte los estigmas sociales.

Los comentarios que he recibido de mi obra (a pesar de que llevo poco tiempo trabajando maternidades) se hallan en la melancolía, con una cuidadosa carga estética, de mucha potencia y fragilidad. Creo que han sido benefactores.

Cuando asistí al taller “Archivo, arte y género” con Mónica Mayer, le gustó mucho la performance “127 cartas, 127 utopías”, que fue una acción en conmemoración a los 40 años del golpe en Chile, ella se refirió  a la carga emocional e histórica definiéndola como una pieza muy conmovedora.

Mi tutora una vez se conmovió, no tanto por mi obra si no que por los temas que estoy trabajando, tuve que hacer una exposición de mis trabajos en su seminario y  mostré el tráiler de “El edificio de los chilenos” de la cineasta Macarena Aguiló que es la historia de muchos niños en situación de abandono debido a la dictadura en Chile,  desgraciadamente esta historia no se conoce como debería, son parte de mi historia como chilena, pero que nos afecta y pertenece a todxs; La madre como la esencia del ser.

6.- Y por último, ¿Crees que es necesario discutir la maternidad desde el arte feminista?

¡Por supuesto que sí!

Es ese escenario doméstico, privado y público que me ha hecho reflexionar sobre las posibilidades de cómo politizar la maternidad mediante la performance, hay mucho  que protestar,  manifestar. Hay muchas injusticias aún sobre las madres, madres que aún buscan a sus hijxs, niñxs viviendo en la miseria, la prohibición del aborto y la negación del Estado al derecho de decidir sobre nuestros cuerpos, las nuevas maternidades trans, lesbianas, homosexuales, apoyar la maternidad en su desborde… son temas que hay que visibilizar.

Quiero más adelante trabajar en comunidades, es algo que estoy pensando hace un tiempo, no quiero ser sólo discurso y performance, también soy profesora y debo ser un aporte desde la educación; ver a la mujer  no sólo como un objeto sexual y reproductor, contribuir a una educación sexual lejana al patriarcado, temprana y diversa.

A mediados de junio participaré de una muestra llamada “New Maternalims” de la curadora canadiense Natalie Loveless, proyecto que se realizó en el 2012 donde invitó a Alejandra Herrera, artista chilena de performance radicada en  Los Ángeles. Ambas junto a la curadora local que es Soledad Novoa, decidieron traer el proyecto a Chile extendiendo la invitación a artistas chilenas.

En esta muestra voy a exhibir el video “Rizomas Comunes” y también haré una performance que trata sobre el abuso sexual en lxs niñxs, que es un tema muy delicado que me tocó vivir de cerca y creo que es importante hablar de ello, denunciar. Lamentablemente el abuso infantil es una epidemia, una triste realidad que desencadena una serie de conflictos sociales. Muchas veces las madres se dan cuenta al interior de la familia del abuso y no lo detienen por miedo, por violencia o por temor a perder al esposo…

Siento que la plataforma que me entregan si bien es un reconocimiento a mi trabajo, también estimo que es importante generar conciencia para proteger a la generación de hijxs y niñxs en el mundo. Me ha servido mucho hablar con una artista mexicana Patricia Meza,  que trabaja este tema, pero lo aborda desde los adultos que sufrieron abusos en su infancia. Me envió su tesis de maestría y me ha servido mucho para tener un acercamiento más reflexivo sobre el tema.

Es necesario asumir la deconstrucción de la familia, de la urgencia de preguntarse sobre estos temas, salir del ensimismamiento en el que estamos, evidenciar la invisibilidad ante el abuso sexual, pensar los recursos legales a los cuales nos des-amparamos,  la “banalidad del mal” recordando a la filósofa Hannah Arendt.


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Para ver más de su trabajo AQUI

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El artivismo de la CUDS y su campaña «Dona por un aborto ilegal»

Por Liz Misterio

Platicamos con Jorge Díaz, miembro de la CUDS (Coordinadora Universitaria por la Disidencia Sexual) sobre la labor artivista del colectivo y en particular sobre el proyecto «Dona por un aborto ilegal»

Liz Misterio:  ¿Qué es la CUDS y cómo surge?

Jorge Díaz: Somos un colectivo de disidencia sexual que está repensado las cuestiones de representación política de la sexualidad contemporánea en un contexto conservador como Chile. No somos un grupo de personas con identidades sexuales particulares, sino un colectivo que interrumpe el imaginario sexual y neoliberal a través de ficciones e intervenciones. La emergencia del trabajo con la sexualidad disidente es muy importante en un contexto donde la política (homo)sexual siempre estuvo limitada por la lógica de los pactos y las negociaciones, de la “democracia en la medida de lo posible”, ese paradigma de los 90´s, luego de la dictadura militar chilena. Por eso, cuando apareció la CUDS en 2002, nos resultaba extremadamente aburrido seguir haciendo lo mismo, continuar administrando el fracaso de la política homosexual chilena. Por eso nuestro activismo es situado, sin respeto, fuera de todo consenso.

Pasamos por el marxismo, el anarquismo, el discurso feminista, el queer, y la localización cuir, la resistencia a ese mismo discurso, los efectos colonialistas de la circulación de saberes Norte-Sur. Lo que sí ha habido siempre en la CUDS es un deseo de disidencia, un deseo de desobediencia sexual y representacional.

LM: Para contextualizar, nos podrían platicar ¿Cuál es la situación legal y social del aborto en Chile?

JD: La situación legal se puede reducir a que en el parlamento de Chile, el aborto es un tema tabú. En este parlamento se votó para señalar que no se legislará sobre este tema. Y por otra parte, las leyes persiguen a las mujeres que abortan, las tratan como delincuentes, como criminales. El aborto no es promovido, sino que aún es visto como un asesinato. Por otra parte, y como provenimos de una política no-heterosexual, nos sorprende cómo en el plano político y en la esfera pública el debate social sobre aborto sigue estando a la deriva y en cambio otras luchas de la política sexual como puede ser la demanda neo-derechista de matrimonio homosexual llega a tener mucho mayor relevancia que el debate sobre el aborto. Algo que se ha llamado como el pink washing y que en Chile tiene un efecto muy poderoso. Es por este estado de silenciamiento y porque la educación sexual no existe en nuestra educación que sigue con un legado dictatorial por lo cual se hace urgente posicionar algún debate sobre aborto. Con las mujeres, amigas y compañeras con las que conversamos sobre aborto solemos recordar un video que está en nuestra memoria, un video que se mostraba en la televisión durante democracia, y donde un feto decía “me van a matar, me van a matar”. Esa voz de feto está presente en la memoria social de los y las chilenas que fuimos educados bajo paradigmas políticos pro familia. Para nosotras es la familia lo que está sustentando un sistema donde a las mujeres se les obliga a ser madres, es la maternidad obligatoria la que margina cualquier posibilidad de matrimonio y la que convence a las adolescentes pobres de que tendrán una posibilidad de ser alguien en este sistema solo si son madres. Son estos relatos pro familia los que también se refuerzan en una política gay que busca ansiosamente hacer familias. Obviamente, para políticos de la derecha y centro-derecha liberal el aborto es un tema demasiado peligroso y complicado para ser discutido, como si fuera un tema demasiado difícil. ¿Por qué tiene que ver con la vida? ¿por qué aún pensamos que la vida de un feto es más importante que la de una mujer? Sin embargo, se dice que en el actual gobierno de Michelle Bachelet se podría permitir el aborto en el caso de que sea inviable o en caso de violación. Para nosotras esto es legislar para unas pocas, para una minoría, solo para casos especiales. El movimiento feminista no es para unas pocas, no se dedica solo a hacer política para prevenir que nazcan fetos inhumanos, sin cerebro o con cabezas gigantes, el feminismo pro aborto es un feminismo que exige el derecho de abortar para todas las mujeres no sólo para las víctimas, sino para las trabajadoras sexuales, las estudiantes universitarias, para las madres que no quieren otra vez ser madres, para nuestras amigas, para las que simplemente no teníamos el condón a mano. Si no hay aborto es porque el sistema heterosexual y político quiere castigar a las mujeres que no tienen sexo con fines reproductivos y familiares.

LM: ¿Cómo surge la campaña “dona por un aborto ilegal”? ¿En qué consiste?

JD: Lo que hemos venido haciendo de manera muy desprejuiciada es buscar metodologías de activismo que nos resulten productivas, que nos afecten, nos impliquen y que disfrutemos. Entendemos el activismo como una práctica de placer

En nuestra campaña salimos a la calle a juntar dinero para financiar un aborto. Se intentó proponer una ficción en el espacio público chileno con una estética desobediente que emulaba una campaña de solidaridad, de esas tan asistenciales.

A partir de la campaña del aborto dejamos de ser coordinadora para pasar a ser colectivo porque agrupamos diferentes cuerpos: lesbianas, maricas, heterodisidentes, prostitutos, etc. Pero sobre todo fue importante dejar de ser coordinadora para borrar la criminalización de la policía que buscaba un grupo organizado con cabecillas: visibilizarnos así fue más que nada una estrategia política para prevenir la represión policial.

También a partir de nuestra campaña del aborto empezamos a realizar alianzas con grupos feministas y con otros activistas de corte más queer en Santiago. También ciertos académicos escribieron apoyando a la CUDS por el proceso de judicialización en el que estamos implicados todos los grupos que nos organizamos y participamos en la marcha “yo aborto el 25”.

LM: ¿Cómo ha sido la respuesta del público ante estas acciones?

JD: Una crítica feminista tradicional por ejemplo a las estrategias que se utilizaron en la primera marcha por el aborto en Chile -que detonó en la irrupción anárquica a la Catedral de Santiago- es la utilización de un lenguaje no formalista.

Por ejemplo, “I <3 aborto” entre las feministas tradicionales es un problema, porque para ellas hay que seguir trabajando en lo serio del lenguaje, desde una perspectiva ciudadana, como un problema hiper serio, de mucho sufrimiento que hay que abordarlo con cuidado. Eso es super peligroso porque estás reificando la figura de la víctima que es lo que intentamos cuestionar. El feminismo más tradicional sigue insistiendo en una lógica mucho más anuladora, tranquilizadora: Bacheletista.

Sin embargo, la primera marcha por el aborto en Chile tuvo mucha convocatoria, justamente, a partir de los otros feminismos más lúdicos, con estéticas desbordadas, que amplían las categorías de género, edad, raza, etc.

LM: ¿Cómo es ser activista en favor del aborto en el contexto chileno?

JD: Una de las características es que este activismo pro aborto ha sido un punto de encuentro del feminismo en Chile en un momento de emergencia de los movimientos sociales, en un contexto donde si eres parte del movimiento social debes reconocer ciertas demandas feministas. El hacer activismo pro aborto te permite reconocer también la importancia de la ideología de la maternidad, de la reproducción y la familia que se encuentra en los discursos pro familia o pro fetos. Es interesante el trabajo que algunas activistas feministas estamos haciendo para quitar el manto de seriedad y criminalización con el que se estereotipa la lucha feminista pro aborto, para esto en Chile se están generando estrategias de activismos donde el aborto se representa de muchas formas, en el espacio virtual donde se permite discutir y denunciar a quienes generan discursos pro familia, el feminismo pro aborto es radical, está orinando en las fachadas de los ministerios de la mujer, está siendo investigado por la policía como si fueran terroristas, está entregando información a las mujeres sobre cómo abortar en su espacio privados, está dándole la voz a fetos punk que no quieren nacer, está denunciando que la familia es el ejecutor del sistema patriarchal. En nuestra última acción volvimos a reconocer el miedo de la sociedad chilena a hablar sobre aborto, el temor a hablar de estos temas que se tienen que tratar “con mucho respeto”. Nosotras cubrimos algunas paredes del centro de Santiago con un afiche que decía “ESTO NO ES UN SER HUMANO” y sobre esto una figura antropomórfica que parece un no-nacido. Esto generó el rechazo de muchos que creen que esta política es in humana y muchos quitaron el “NO” del afiche para insistir en que lo que se ve es vida. Una imagen que genera vida, una imagen que mata las vidas de muchas mujeres y familias que estuvieron obligadas a parir y que son muchas de nuestras familias donde hay madres y padres insatisfechos, que intentan olvidar lo mal que lo pasaron comprando en el mall. A pesar de esto, no somos activistas depresivas, sino que nuestro trabajo –creemos- es hacer visible el mal que nos produce la familia y el sistema que nos obligue a ser buenas mujeres y varoniles varones.

LM: ¿Que sigue en la agenda de trabajo del CUDS?

JD: Hemos establecido una relación entre práctica política, reflexión crítica y experimentalismo estético, confluyendo en el activismo artístico. Eso nos ha permitido salir de esa lógica programática de la política tradicional y abrirnos a una práctica más situada, no lineal ni partidista, aunque sí con un posicionamiento desde las izquierda(s) más críticas.

Eso ha sido muy enriquecedor para la CUDS: darse la posibilidad de no tener un programa e ir constantemente mutando de acuerdo a los contextos. Eso también es una necesidad para los colectivos críticos precisamente porque el poder es una cuestión que muta. 

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Para ver más sobre la campaña «Dona por un aborto ilegal»

Para conocer más del trabajo de la CUDS

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Representaciones de (desde) la maternidad en la Fotografía Contemporánea

 Revisiones al trabajo de Ana Álvarez-Errecalde y Ana Casa Broda

Por Marisol Maza

La madre con el niño en brazos

Durante siglos se ha representado la maternidad a partir de la idea inmaculada y virginal de la religión, idealización que conforma el imaginario de madre en la cultura occidental.

    En las últimas décadas se han generado varios proyectos de mujeres a partir de su propia experiencia, como una forma de desafiar las maternidades asépticas que se muestran en la publicidad y la televisión.

    La artista argentina Ana Álvarez-Errecalde realizó un autorretrato documental donde ella, dentro del trabajo de parto decide el momento y la manera de mostrarse. El nacimiento de mi hija es un díptico. La primera imagen, de pie con la placenta aún dentro, unida a su bebé por el cordón umbilical. En la segunda está sentada con la placenta afuera; la sangre en ambas fotografías contrasta con el fondo blanco del escenario. En ambas sonríe, es partícipe de lo que ocurre; se muestra en una maternidad activa y consciente.

Ana Álvarez-Errecalde

    Entre otros proyectos en relación al cuerpo, Ana realizó un trabajo en colaboración con la Asociación El parto es nuestro. La serie consta de unas treinta fotografías de mujeres después de una cesárea, acompañadas de cortos y comentarios de las protagonistas. Las imágenes muestran la cicatriz física y emocional, para llegar a la reconciliación y al compromiso con una atención respetuosa del parto.    Estas fotografías han sido publicadas en el libro CESÁREA, más allá de la Herida.

En su trabajo Kinderwunsch, Ana Casas Broda aborda la maternidad a partir de la experiencia personal, donde expone su vivencia como madre a partir de momentos de tránsito físico y emocional.

El proyecto es un diario visual con imágenes y textos íntimos; recuerdos de la infancia, deseos y miedos en acercamiento, en primer plano.

Al inicio el deseo no cumplido de ser madre, la transformación del cuerpo antes y después del parto. El nacimiento de sus dos hijos entre el dolor, la alegría, la confusión, el cansancio.

Y posteriormente los vínculos… los cuerpos juntos, el tacto, la manera en que los cuerpos de la madre, de los hijos cambian; como se vinculan, se modifican, ocupan espacios, se estiran, se pliegan, crece la piel, el pelo, las uñas, los dientes, se rompen, se cortan, se fragmentan…

   Estas imágenes que surgen de lo íntimo, de lo propio, funcionan como un quiebre en la maquinaria de representación y disparan a cuestionar los patrones en que se muestra el cuerpo femenino; los límites de lo representable y la manera en que estos conforman el imaginario colectivo.

    En una sociedad sobresaturada de fotografías de nota roja ¿Porqué es más perturbadora la sangre derramada en el origen de la vida que en el de la muerte? ¿Porqué es inaceptable la representación del cuerpo femenino activo, vulnerado por la vida y no por la violencia ejercida sobre ella?

    El trabajo de estas artistas es también una reivindicación del papel de la mujer-madre como un ser en constante tránsito con momentos de ruptura, de quiebre, que sangra, llora y está plena; y que también se representa a sí misma, construye su imagen y su narrativa desde un hecho que le es propio. Estos trabajos reclaman el derecho y la urgencia de generar en todos lo ámbitos, imágenes desde lo propio, de narrar desde dentro y con ello crear incidencia en los modelos de representación.

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Flores para mamá

Por Alejandra Buenrostro

Hoy es su cumpleaños, voy camino a casa y, durante el trayecto, los recuerdos abruman mi mente. Ella es esbelta, garbosa, de rostro pequeño, pero enérgico. Frente amplia que su cabello blanco y rizado interrumpe, tiene ojos chiquitos como capulines que contrastan con su piel blanca; nariz recta, larga, y una boca amplia de labios vaporosos que emanan un raudal de palabras, es algo que la caracteriza.

    Recuerdo a mi madre limpiando la casa todo el tiempo; acostumbraba lavar la estufa de petróleo a jicarazos y pulir los pisos de madera a rodilla. Cuando, mis hermanos y yo, despertábamos todo lucía impecable y hasta la comida preparada. Por las tardes, después de darnos de comer, salía al patio con las vecinas para ponerse al día con los chismes de la vecindad.

    En los cumpleaños de mamá el festejo era el mismo: flores en la mesa con regalos que le hacíamos. Siempre ponía la misma cara de sorpresa y agradecía el detalle. Las flores le fascinaban, consideraba que eran la mejor forma de expresión de amor por su infinita belleza. Los domingos compraba muchos dulces: de anís, mantequilla y cereza como premio a quien ganara en la matatena o lotería; aunque invariablemente terminaba comiéndolos porque siempre hacía trampa.

    Era extremadamente limpia por lo que cualquier cosa fuera de su lugar, o algo muy sucio, le ponía de muy mal humor. Yo me metía en serios problemas con ella cuando me hacía pipí en la cama. Esas mañanas eran de insultos, golpes y me obligaba a lavar mis cobijas. Pero hubo un día que, cansada de que me orinara, se limitó subir las sábanas y cobijas a la azotea las colgó en el tendedero con un letrero: Delfino se orinó, con letras grandes para que a nadie se le dificultara la lectura. Aún así dejé de orinarme hasta los 15 años.

    Cuando las circunstancias la hicieron trabajar fuera de casa, siempre volvía histérica y se desahogaba con nosotros a golpes y gritos. Estaba sola y lo resentía, supongo, estaba asustaba y cansada. Lo creí porque al poco tiempo se fue. Se enamoró de un hombre y un día se marchó sin decir más.

    Mi madre, a pesar de la distancia, se acercó y trató de apoyarnos en lo que podía. Nos platicaba que trabajaba en unos laboratorios. Poco tiempo después me enteré que salió de ahí y comenzó a trabajar en un cabaret. Le iba bien y el apoyo económico que nos brindaba era importante, pero necesitábamos algo más que dinero. Su ausencia fue definitiva, pasaron 10 años para que volviera, pero ya no existía la posibilidad de reconciliar las vidas perdidas de todos nosotros. Los años que pudimos haber compartido con ella a pesar de sus regaños.

    Ahora llego a casa y ahí está, es mamá. Le traigo las flores que en antaño le regalábamos. La diferencia es que ahora las considera un regalo infructuoso, dice que es algo que pronto desaparecerá, que de hecho ya está muerto. Yo creo que es justo lo que quiero decirle, que es el amor claro y colorido que un día le tuve, pero que el tiempo y la distancia se encargó de matar.

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Madre querida

Por Rubén Maldonado

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Mitos maternos

Por Ernest Graves

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