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Una niña negra bien cimarrona

Una niña negra bien cimarrona

por Leafrox

Una niña negra bien cimarrona corta el café desde antes que comiencen los octubres hasta que se terminan los marzos.

Cada tarde al terminar la corta la niña negra bien cimarrona anda por los potreros arriando los terneros que mete en el corral para en la mañana siguiente ordeñar las vacas y sacar algo de leche para la comida del desayuno.

Una niña negra bien cimarrona revisa el cerco de las gallinas, siempre alerta de que ninguna se salga o se la comerá el tacuazín.

Una niña negra bien cimarrona se pone un saco de café en el lomo y se echa a andar subiendo el cerro en medio de la lluvia o del ferviente calor del sol.

Una niña negra bien cimarrona corta café en la montaña mientras le duele el vientre y trata de esconder su primera menstruación colocando entre sus piernas un pequeño pañuelo mal doblado pretendiendo parar la hemorragia y así no levantar sospechas.

Una niña negra bien cimarrona corre en medio del cafetal con los perros que matan serpientes.

Una niña negra bien cimarrona se sube a lo alto de una roca sin forma que está en el río y observa otra roca sin forma de la cual se podría formar una piedra de moler, la niña negra bien cimarrona sube la roca en su espalda y empieza las andadas en los caminos estrechos y empinados de la montaña que recorre junto a su hermano hasta llegar a casa y mostrarle a mamá la posibilidad de una nueva piedra de moler.

Aunque a la niña negra bien cimarrona cada mañana la tortura la piedra de moler porque tiene que pasar la masa gueste para hacer las tortillas antes de irse a estudiar, los brazos de la niña negra bien cimarrona están cansados.

La niña negra bien cimarrona se tiene que levantar a las 4:00 de la mañana para moler el maíz en el molino, atizar la hornilla, pasar la masa por la piedra de moler, hacer las tortillas y a las 5:15 am irse a bañar para luego irse a estudiar a un colegio que queda a 2 horas caminando a veces corriendo, la niña negra bien cimarrona, pobre y adoptada tiene que estudiar, aunque desea morir, la niña negra bien cimarrona esta triste y cansada.

La niña negra bien cimarrona intento envenenarse, pero su hermano le pidió por favor que no lo abandone porque si la niña negra bien cimarrona muere el hermano tendrá que resistir solo y ya no podrán reír y ser felices de vez en cuando, ya no podrán jugar a escondidas de mamá para que no la manden a lavar los trastes argumentando que la niña negra bien cimarrona nunca hace nada.

Pero la niña negra bien cimarrona lo hace todo, siempre lo hace todo.

La niña negra bien cimarrona se desarma en las formas más dolorosas que le habitan.

Me estoy conociendo a la misma vez que me reinventó yo soy la niña negra bien cimarrona, que ahora no responde a una identidad binaria heterocisnormativa en la que durante muchos años me obligaron habitar, el ser mujer. Me estoy colocando en los espacios que antes habitaba desde el dolor que carcomía mi espalda encorvada que azotaba mi madre adoptiva. Los primeros azotes que recibió mi pequeño y solitario cuerpo negro acimarronado que no quería habitar ningún género, estas manos que pertenecen a mi cuerpo azotado recogían las culebras del basurero pensando que eran lombrices como las que habitan el interior de mi estómago, el interior de esta tierra tierra cubierta de raíces, hojas, ramas podridas , chinches, gallinas ciegas, hormigas, ciempiés, alacranes y muchos otros tantos seres celestiales ancestrales que habitan la gran montaña donde creció una niña negra bien cimarrona, pobre y adoptada que limpiaba el piso todos los días pero que también cocinaba el nixtamal que lavaba por las noches para hacer las tortillas en la madrugada del día siguiente.

Este cuerpo negro bien cimarrón, bien maricón, lesbianx, disidente, no binario corre entre las montañas, las sierras, el rio y el mar, observa la luna deja que el sol le queme la piel para sentirse vivx, los cuerpos maricones revolucionamos como los huracanes, nuestra fuerza es la rabia.

Soy Leafrox, lesbianx, no-binarie, y disidente sexual, soy una persona negra, afroindígena, cimarrona y adoptade. Soy Poeta/Escritore y actualmente estoy creando una serie de dibujos experimentales. Escribo desde mi barrio en medio de la pandemia de covid-19 y de una narcodictadura desde Honduras, Centroamérica. Tengo 23 años.

Escribo para mí, escribo para que mi gente negra, indígena, racializada, pobre, diversa, gorde y con discapacidades se identifique con mis palabras y que juntxs/es venzamos el miedo a través de la escritura o de cualquier forma de crear y/o hacer arte que vaya más allá de la academia y de la hegemonía occidental, porque nuestras realidades no son académicas, no son formales ni normales, no son blancas, no son heterosexuales ni de clase, no son cisnormativas. Escribo y TRANScribo esta rabia universal y ancestral como forma de retribuirles a mis ancestrxs su lucha por una tierra libre y en armonía con nuestras energías. Estoy creando y escribiendo para que otros mundos y otras formas de vida nos sean posibles.

Hablo desde esta marginalidad que habito junto con otrxs cuerpxs empobrecidxs por un sistema racista, capitalista, patriarcal, colonialista y neoliberal. Escribo desde aquí para no dejarme morir en esta agonía diaria de mantenernos con vida, escribo porque quiero dejar mis letras, palabras y creaciones como prueba infalible de mi existencia maricona, desvergonzada y a mucha honra rebelde, descarada y enrabiada.

No soy de este mundo, solo soy un viajere mas y si pronto me voy estaré feliz de haber escrito mucho de lo que soy, de lo que somos. Mi corazón, mi cuerpo y mi existencia es migratoria desde antes de haber nacido en este plano que me duele, que nos duele tanto.

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