Reseña de la exposicion “Petite Maman” de Louise Bourgeois

Reseña de la exposicion “Petite Maman” de Louise Bourgeois

Por Mónica Galván

Hace meses, una araña gigante llegó a descansar a la explanada del Palacio de Bellas Artes. Desde su llegada, causó admiración a propios y extraños, resultaba muy llamativa porque contrastaba con este espacio que siempre se ha caracterizado por su pulcritud, transmitida por el mármol blanco de su construcción.

    Este arácnido estimulaba deseos de adentrarse al museo y ver que había ahí, ¿porqué ese gran bicho andaba tan seguro de sí fuera de uno de los edificios más importantes de México?. Se llama Maman, pero quizás su nombre es lo de menos, aunque saberlo hacía que quisieras conocer más y más sobre l y sobre la artista que la realizó.

   Petite Maman era el título de esta muestra que presentó por primera vez en México la obra de la artista Louise Bourgeois. Esta reflexiva e inquietante mujer nos invita siempre a internarnos en su propia psique, presentando de mano a sus demonios internos para al final tener un diálogo propio de la ambivalencia humana. Cada una de las setenta y cinco piezas que integraron la exposición creaban un lugar onírico único, la atmósfera generada permitía tener una experiencia íntima, era inevitable pararse y sentir escalofríos al observar lo que se presentaba.

   La sexualidad, lo femenino, la memoria y la identidad, son los ejes centrales del proceso creativo de la artista quien encuentra en el arte la catársis de su propia existencia. Por eso era tan emotivo, sensible y cercano, porque, literalmente, ella desnuda su propio ser.

   A lo largo de la exposición se disfrutaron diferentes etapas productivas, vimos sus retratos y autorretratos, la serie Celdas, impresionantes personajes, y una otra araña más que cuidaba de una celda. La gran variedad de materiales que utiliza, muestra lo versátil de sus procesos: lo sutil de las transparencias de su propia ropa, los retazos que une con puntadas cerradas o los objetos que rescata respetando su propia memoria, presentándolos con el desgaste propio del tiempo, las suaves pinceladas en gouaches además del particular manejo del bronce, con el que logra piezas soberbias y delicadas a pesar de la dureza de dicho material. Todo esto se traduce en que no es necesario mantener una constante en la técnica, el resultado material muta de acuerdo a los conceptos que preocupan a la artista.

   Todo en esta muestra fue delicado y potente, recorría de lo individual en la psique de Bourgeois a lo colectivo debido al manejo de emociones constantes del ser humano.

   Louise Bourgeois es una de las más importantes artistas del siglo XX, hay que profundizar en sus conceptos, vida y obra, sin duda se encontrarán puntos en común que resultarán en reflexiones propias y emotivas.

Por Mónica Galván

 

 

 

 

 

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