Machismo, la causa de todos los males.

Machismo, la causa de todos los males.

por Marian Finck

¿Qué es un hombre?

En México son asesinados más hombres que mujeres. Sin embargo, la mayor parte de los hombres asesinados son baleados por arma de fuego por otros hombres y las mujeres son asesinadas no por arma de fuego si no por asfixia, apuñalamiento, golpes, ahogamiento y fuego, no por otras mujeres, sino por hombres, por lo cual deben considerarse como feminicidios.

Hombres matando hombres y hombres matando mujeres. El machismo también afecta a los hombres, porque se cree que deben ser violentos, fuertes y dominantes, sobre todo con las mujeres. La idea de que una mujer domine a un hombre les parece humillante, al punto de matarla antes de que algo así se sepa. De la misma forma sucede con otros hombres que consideran más débiles, se crean subgrupos dentro del dominio masculino en todos los estratos sociales, culturales y dentro de las subculturas. Los hombres son obligados a cometer actos violentos por otros hombres, que al negarse los llaman “putos”, maricas o cualquier otro insulto relacionado con la homosexualidad. Al punto de la violencia, y el rechazo social por parte de estos hombres machistas. Se necesita gran valor, autoconocimiento y apoyo de otros grupos sociales o familiares para no caer en estos clichés machistas.

Suponiendo que un hombre decida no seguir estas actitudes violentas machistas ¿En qué se podría basar su masculinidad? ¿Cómo pude decir que es un hombre si no es dominante y violento?

Nuevas Masculinidades

Las personas trans han generado cuestionamientos sociales acerca de lo que significa ser mujer y lo que significa ser hombre. Las mujeres trans hacen una transición de genero cambiando aspectos físicos, de ropa, modales, maneras de expresarse con el fin de ser reconocidas como mujeres dentro de su marco social. Así mismo los hombres trans, hacen esta transición de genero de mujer a hombre (FTM). Cambian aspectos físicos, de ropa, sociales, etc. Los hombres trans se han encontrado con todo un nuevo mundo en donde se les exige cumplir con el canon de la masculinidad.

Sí el núcleo familiar acepta el cambio se pueden encontrar con que el tío les diga que ya no llore, porque ahora es hombre. Pueden encontrarse en otras situaciones con su pareja; Nathan (Hombre trans) un compañero y amigo contaba que en una ocasión él no tenía dinero y fue con su novia a un restaurante, pero al momento de pagar su novia le paso el dinero por debajo de la mesa para que él pagara en caja, él no acepto esto y le dijo que su dinero era tan valido como él suyo. Esta anécdota nos habla también del machismo interiorizado en las mujeres, pues ella no quería pasar por la bochornosa situación de pagar cuando iba acompañada por un hombre.

La transición FTM de Nathan lo llevo a buscar nuevas masculinidades. Es un arduo camino de transición donde ha pasado por varias etapas. Su introducción a este mundo masculino fue agresiva: después de su transición social (aun sin hormonas), o sea donde ya se vestía como hombre, en un evento de personas dark, donde había personas de la comunidad LGBT, un hombre gay lo recibió con un abrazo dándole un golpe en la espalda muy fuerte, tanto así que Nathan se molestó y el hombre le respondió: ¿Ah, no que querías ser hombrecito? Lo primero que Nathan aprendió es que lo masculino es la negación de la feminidad. Sin embargo, dentro de su círculo con otros hombres cisgenero que no eran machistas empezó a aprender que hay otras maneras de ser hombre. Estas nuevas amistades eran más conscientes de su masculinidad, de lo que decían, de lo que pensaban, no eran el típico hombre que le ve las nalgas a las chicas que pasan, o les gritan cosas, tenían espacio para la reflexión. Después junto con otros hombres trans se empezaron a dar cuenta de los privilegios: Con lo que se refieren a que ahora como hombres se dan cuenta de que el acoso callejero ya no existe, pasan desapercibidos, ahora se sienten más seguros de caminar por las calle solos a altas horas de la madrugada, porque sienten que ya no pasa de un asalto en el peor de los casos y no están asustados por ser violados, se dieron cuenta de que lo que decían ahora tenía más peso, que lo que decía una mujer. También se empezaban a sentir presionados socialmente por representar un rol masculino constantemente. Nathan se dio cuenta de que ahora, después de las hormonas, pasaba como un hombre y que ahora en ocasiones él era también señalado como violento, o como un potencial violador, aun así en ese momento él paso por esta etapa donde tuvo una cisforia paradójica donde ya no sabía cómo ubicarse realmente, hasta que se encuentró con Delos Mario Julián, un hombre trans, referente importante para Nathan, pues Mario Julián se ubica desde lo no binario, hablando de una masculinidad consiente, en donde se reduzca la toxicidad al reflexionar lo que hacen, lo que dicen, mejorando el discurso de la nueva masculinidad con la práctica y ser coherente lo cual Nathan sabe es muy complicado, sobre todo al tratar de alcanzar la coherencia en la práctica neo-masculina.

Para que estas reflexiones no se queden solo en el discurso, es necesario admitir las practicas misóginas en las que se ha incurrido y las cosas en las que se han equivocado en muchos sentidos, pero sobre todo aprender del proceso trans FTM. Después de esto Nathan creó un grupo de hombres trans para sentirse acompañados, y que pudieran expresar esa presión social que les exige asumir una masculinidad normativa, que va desde cómo se paran, los movimientos de su cuerpo, hasta lo que dicen, que Nathan admite llevar acabo por supervivencia “allá afuera”, es ser un espejo de los otros hombres. Por eso Nathan creó este espacio seguro para hombres donde él puede ser el mismo.

Tal vez es por que alguna vez estos hombres trans fueron mujeres o si así por ellos mismos ven con otros ojos lo que a los hombres cis les parece un cotidiano, pero, algunos de estos hombres trans no están de acuerdo con la masculinidad normativa y buscan otras maneras de expresar lo que para ellos significa ser hombre.

Un mundo de hombres

A veces, como grupos trans, damos platicas sobre género en diferentes escuelas y universidades, y en una de esas ocasiones un chico trans menciono que él trabajó en telemarketing ya como un hombre y a él se le permitía ir con pantalón y corbata, pero no era así con sus compañeras mujeres trans, a las cuales no se les permitían ir en falda y tacones, sino que tenían que vestir con pantalón y corbata. A él le pareció un insulto y renunció a ese lugar por esa razón, pues le pareció que no era posible soportar el machismo de esa empresa.

El mundo laboral es considerado como un mundo de hombres, donde son ellos quienes toman las decisiones, y las mujeres que se logran incrustar en ese mundo tienen dos opciones o se olvidan de su feminidad o la usan para poder escalar o conservar un empleo. Dentro de esas oficinas no hay espacio para lo femenino, no realmente.

En mi propia experiencia he visto como la opinión de una mujer no es valorada, a menos que sea la jefa o la dueña de su propia empresa. Es un mundo altamente competido, es una selva de plástico que no acepta a las mujeres trans, las ve como un problema, esto porque hay que sensibilizar a los empleados y esperar que todo salga bien, si es que el dueño y los jefes están de acuerdo en su contratación, sin mencionar que muchos de estos trabajadores de oficina son los que contratan trabajadoras sexuales trans, por lo cual no admiten ninguna cerca de ellos en público.

 

Del machismo al TERF

La situación es que el feminismo surge como una reacción al machismo, les guste o no a las feministas. Muchas feministas son haters, odian a los hombres porque en ellos ven al enemigo, son en muchos casos androfóbicas y no realmente amantes de las mujeres. Existen grupos feministas que no admiten que las mujeres trans son mujeres, es decir son: Trans-Exclusionary Radical Feminist (TERF). Haters al fin y al cabo que odian a todos los hombres y de paso a las personas trans, tanto mujeres como hombres trans. Y esto es lo más machista que se puede hacer: odiar a alguien por su género.

Por supuesto que hay mujeres machistas, hemos vivido bajo el yugo del machismo por miles de años, más de 2000. Y apenas desde principios del siglo XX existen las olas feministas, son olas por que van y vienen, las mujeres ganan y pierden derechos, y dentro de los últimos 100 años se ha logrado establecer el voto de la mujer, es algo muy reciente. Entonces nos encontramos que hay mujeres machistas que dan privilegios a sus hijos, que no dan a sus hijas, mujeres que de verdad piensan que ser hombre es mejor y que por su “naturaleza” básicamente pueden hacer lo que quieran, y no exagero.

El feminismo se planteó como una contraposición del machismo, para defender los derechos de las mujeres, pero algunos grupos feministas radicales lo convirtieron en el otro extremo que defiende a capa y espada a la mujer destacando lo peor de los hombres, lo convirtieron en una guerra de sexos. Han surgido varios movimientos feministas, varias organizaciones que se dicen feministas pero que piensan de formas machistas, excluyen a las personas trans, por el hecho de medir el género de una persona desde su sexo (genitales), lo cual también hace el machismo, entonces dicen que si una persona no nació con vulva y vagina no es mujer, por lo tanto, si nació con pene es hombre. Es un error común confundir los genitales con el género. Parece que biológicamente sencillo designar el género de alguien según sus genitales, sin embargo, vemos que la realidad es otra: hay personas con vulva que no se identifican con el género femenino y viceversa. ¿Qué es una mujer?, ¿Una mujer es una vulva?, ¿Por su biología es frágil?, ¿Por su biología debe cuidar de la casa?, ¿Por su biología debe de tener hijos a fuerza?, ¿Por su biología debe de ser sumisa?, ¿Acaso todos los hombres son iguales?, ¿Acaso todas las mujeres son iguales? Si estos grupos radicales feministas separatistas tienen este discurso biológico, con el único argumento de que una mujer es vagina y senos, están apoyando al machismo. ¿Por qué entonces dónde queda la persona?, ¿en qué momento su discurso biológico habla de ellas mismas como individuos sintientes y pensantes, más allá de sus genitales y su genética?

Este discurso es igual al de los grupos conservadores que las oprimen cuando dicen que el género no es una idea si no una biología. Las mujeres no usan tacones por biología, es solo una idea de la modernidad, no se convierten en mujeres al usar labial, ni son menos mujeres si no pueden tener hijos, ni son el diablo si no se sienten atraídas por los hombres. ¿Qué es una mujer? La respuesta es ambigua, no hay una respuesta clara ni concreta, porque hay muchos tipos de mujeres, ninguna es igual. En la mayoría de los casos podemos decir que los genes de una persona son XY o XX si tiene vulva o pene, sin embargo existen personas intersexuales cuyos genes difieren de la norma XY o XX y sus genitales no son 100% pene o vulva. Pero eso es solo físico. Y el físico no va a determinar si alguien se siente atraído por un hombre o una mujer y tampoco el físico de una persona va a determinar si le gusta usar falda o no.

Hay TERFs que dicen que el progreso del género es deshacernos de los géneros (Peachyoghurt, 2016). Pero sería caer en lo mismo, a quien vieran teniendo un género, el que sea, ya se le estaría persiguiendo, juzgando y matando. No, el futuro del género es aceptar todos los géneros, como sean que vengan. ¿Qué importa si hay 3, 50 o 100 géneros?, ¿En qué les afecta realmente? Si alguien tiene un género diferente que no tiene sentido para elles, no importa, porque no hace daño a nadie. No pueden juzgar a una persona por su género, ni su ropa, ni sus genitales. O al menos no deberían. Pero quieren dividir, son separatistas, son machistas. Se trata de respetar todos los géneros sin importar cuál sea. Se trata de respetar toda preferencia sexual, porque el excluir a otrxs no cambia nada nunca. Si una persona decide delinquir, ser corrupta o simplemente mala, no tiene nada que ver su género, en realidad no. La policía de México empezó desde hace más de 15 años a reclutar mujeres con la promesa de que serían incorruptibles, y no hay visión más machista. Claro que se corrompieron, aceptan mordidas y hasta secuestran, hacen trata y todo lo que se puede hacer. Obviamente no todas son así, por lo cual ínsito en que el género, el sexo, la ropa, ni la preferencia sexual de alguien lo definen, ni lo hacen bueno, ni malo. Son sus acciones lo que define a una persona, nada más.

Las TERF piensan que los movimientos feministas están muy separados de los movimientos trans, sobre todo de los movimientos de mujeres trans. Porque creen que el enemigo es el hombre y ven a todas las mujeres trans como hombres, pero no, el enemigo no son los hombres, el enemigo es el machismo, es la discriminación a la que nos ha llevado, es el odio que sugiere. El machismo es la idea más peligrosa de esta era, el machismo mata, seas hombre, mujer o trans.

 

Lo frágil del machismo.

Es muy triste ver que los grupos feministas están divididos, es muy triste ver como el colectivo LGBTIQ está dividido, Michael Warner tiene razón: “The people who drift into the right-hand column not make common cause. If they did, the left-hand column wouldn´t stand a chance of survival.” (Warner, 1999)

Good, Normal, Natural Bad, Abnormal, Unnatural
Heterosexual

Married

Monogamous

Procreative

Noncommercial

In pairs

Same generation

In private

No pornography

Homosexual

Unmarriend

Promiscous

Nonprocreative

Commercial

Alone or in groups

Casual

Cross-generation

In public

Pornography

With manufacture objects

Sadomasochistic

Como explica Warner, la columna de la izquierda (normal) es muy frágil, tanto así que necesita reforzamiento constante, en medios de comunicación, en la familia y la sociedad, constantemente tienen que reforzar y forzar, por eso los hombres llaman marica a cualquiera de ellos que llore, y violentan al que tenga otra preferencia sexual, la televisión tiene senos por todas partes y violencia hasta en las caricaturas. Y muchos besos entre heterosexuales, porque no vayan a dar ideas raras, según ellos es menos peligroso sacar muertos en televisión que personas del mismo sexo dándose un beso. El machismo es frágil, tan frágil como la misma masculinidad, un hombre que se siente engañado, aunque no sea verdad, llega a ser muy violento con su pareja, acosándola con llamadas constantes, cuestionamientos insidiosos, gritos y amenazas, los celos del machismo matan. Y aquí se puede ver lo frágil que un hombre es, por que no puede admitir que lo engañen con otro, ve a la mujer como de su propiedad, confunde el amor con control, confunde el amor con posesión y peor aún confunde el amor con sexo. Hacer sentir a un hombre menos es muy fácil basta con cuestionar su heterosexualidad, basta con cuestionarlo en cualquier aspecto de su vida, dependen de una línea recta que no puede permitir cuestionamientos. Por lo cual si toda la comunidad LGBTIQ y las feministas se unieran acabaríamos con el patriarcado sin lugar a dudas. Pero desgraciadamente eso está muy lejos de suceder.

¿Qué futuro nos espera si las feministas odian a los hombres?, ¿Qué futuro nos espera si los hombres machistas odian a las mujeres?, ¿Qué futuro nos espera si los gays odian a las trans? Los desiertos de amor nos esperan, un mundo dividido que no se reconoce como sintiente, que se ve como ajeno, que se ve como el otro. El machismo nos afecta en todos los aspectos de nuestras vidas y a todes por igual, todes sufrimos, no tiene sentido pelear por ver quien sufre más, decir que una mujer trans no puede estar en una manifestación contra el aborto, por que las mujeres cis o biológicas sufren más desde que nacen por su cuerpo, no es solo ignorante, es hablar sin sentido alguno, es caer en el egocentrismo más absurdo. Porque bajo el machismo todos sufrimos, sin importar si eres hombre, mujer, trans o lo que tu digas que eres. Para el patriarcado y el machismo lo único correcto es ser un hombre blanco heterosexual y hasta ellos son obligados a no caer en ningún otro lado fuera de la columna de la izquierda, por que dejarían de tener privilegios en un segundo, ya no serían ellos, serían el otro.

Conclusión

El machismo está en todas partes, en la calle, en los estadios, en el trabajo, en la casa, en la iglesia, en la religión, en todas partes. Se pasa de persona a persona a través de las generaciones y queda incrustado en las ideas de hombres y mujeres por igual, se convierte en parte de la cultura, se normaliza. Hay algunas personas hombres y mujeres que se han dado cuenta del daño que causa el machismo y han empezado a hablar de ello, ya no solo en grupos feministas si en sus casas y sus entornos cercanos alzan la voz cada vez que ven un acto machista; es complicado hacer estos reclamos porque la sociedad soporta el machismo, lo ve como algo normal, mientras que rebatirlo es visto como algo ofensivo, fuera de lugar.

Aunque parece que las organizaciones que luchan contra la trata de personas, los grupos feministas TERF, los grupos trans-feministas o solo feministas o los grupos LGBT defienden causas diferentes, no es así, pelean contra diferentes cabezas de la misma hidra, cortan una y aparecen dos. Es decir, hacemos una marcha, ganamos un derecho feminista, luego un derecho LGBT, y después los grupos conservadores intentan reprimir las marchas, echan para atrás los derechos ganados y matan más mujeres cis y trans. Los grupos feministas, contra la trata, y LGBT, así como cualquier otra organización de minorías son grupos de resistencia y de fuerza, pero si no nos unimos esta será una guerra larga que tal vez nunca ganemos.

 

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