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Respetttrans: La Casa de “Mami” Grecia

por Alejandra Rojero

Vivo en Ciudad Juárez, Chihuahua, ciudad fronteriza, ciudad de paso, donde desde 2018, se ha observado un incremento en el flujo de personas migrantes internacionales que llegan a la localidad con el objetivo de solicitar asilo en Estados Unidos. Tras la llegada de miles de personas, la sociedad civil se organizó para brindar apoyo humanitario. En Ciudad Juárez se establecieron nuevos albergues, la mayoría de ellos gestionados por grupos religiosos de la iglesia católica y evangélica, en los cuales la comunidad LGBTTTIQ no tenía cabida. En este contexto nació Casa Grecia Respetttrans Chihuahua, un albergue que abre sus puertas a todas las personas, pero que de manera especial, protege a las mujeres trans.

En este artículo se transcriben fragmentos de una entrevista que se realizó a Grecia Herrera, mujer trans, activista, enfermera, fundadora y directora del albergue Respetttrans Chihuahua, mujer incansable que lucha cada día porque a las chicas que habitan su casa no les falte nada. El texto se titula “La casa de ‘Mami’ Grecia”, porque así es como las mujeres migrantes se dirigen a ella y esto es porque en realidad, en Grecia encontraron a una madre y en su albergue, un verdadero hogar con todo lo que esto implica: techo, alimento, vestido y mucho amor.

Grecia Herrera en el albergue Respetttrans

Grecia llegó a Ciudad Juárez a los 13 años, en la década de los noventa, como ella dice su activismo empezó a temprana edad: “mi lucha no inicia diferente a la de cualquier otra niña, fui rechazada por mis compañeros de escuela por mi apariencia física porque era más femenina y no era acorde a mi nombre masculino, entonces me fui a la calle y fue muy complicado, ahí empezó mi activismo, luchando contra la vida y contra la adversidad”.

Añadió que los primeros años en Ciudad Juárez fueron muy duros, por ese entonces no se conocía ni siquiera la palabra “transgénero”, a estas personas simplemente se les decía que eran “hombres vestidos de mujer” y sufrían múltiples agresiones por parte de la policía, “si veían a una chica con aretes, con poquito labial o con zapatos de mujer era de arrestarte 36 horas, era mucho muy cruel la vida en ese tiempo para una mujer trans”.

Desgraciadamente en la actualidad, la vida para las mujeres trans no es muy diferente, algunas de las chicas migrantes que habitan el albergue han comentado en repetidas ocasiones que son insultadas cuando salen a la calle o que son agredidas por los policías y la comunidad en general, por eso es que el trabajo que hace Respetttrans, de brindar un espacio seguro y libre de discriminación para ellas es de un valor incalculable.

Como se refirió antes, Respetttrans inició en 2018, cuando comenzaron a llegar miles de migrantes a Ciudad Juárez: “el 19 de noviembre, me abordan unas mujeres trans migrantes que estaban en situación de calle y es a las primeras que les tiendo la mano”, “con ahorros míos voy y rento una casita pequeña y pienso que las nueve chicas que encontré van a estar bien ahí, no teníamos absolutamente nada más que unas colchonetas y unas cobijas, más nada”, “poco a poco nos fuimos haciendo de muebles, recogíamos los muebles que la gente echaba para afuera, fue la manera como fuimos armando nuestra casita”.

En la primera casa que habitó Respetttrans se llegaron a albergar hasta a 36 chicas, pero el espacio era reducido por lo que Grecia comenzó a buscar un lugar más grande: “fue muy complicado, duramos prácticamente dos meses recorriendo las calles, encontrábamos casas más cómodas pero pues lamentablemente los dueños de las propiedades cuando les decíamos que era para personas migrantes renegaban un poquito y cuando les decíamos que era comunidad LGTB nos decían que no”, “en una de las ocasiones encontramos un edificio rosa en ruinas, de hecho, acababa de haber un acto de violencia muy grande en esa propiedad, logramos conseguir a los dueños de ese lugar que estaba en abandono y nos rentaron, sacamos la basura y trabajamos en acondicionarlo con nuestros medios, pero prácticamente no tenía techo”, “era horrible la situación que vivíamos ahí, pero duramos un año y medio en esa casa, llegamos a tener hasta 120 chicas trans migrantes”.

Pronto las condiciones del albergue obligaron a las habitantes a buscar otro sitio donde establecerse, de esta manera, encontraron un edificio más grande, a unos cuantos metros de la frontera entre México y Estados Unidos, y aunque este también se encuentra muy descuidado, han podido arreglarlo poco a poco con recursos propios y donativos de organizaciones internacionales.

A lo largo de dos años de trabajo, Grecia y las chicas del albergue han vivido momentos de mucha alegría, especialmente cuando alguna de las mujeres consigue su asilo en Estados Unidos, sin embargo, también “ha habido momentos muy tristes por dos hermanas que murieron en detención en Estados Unidos y una caminando en Tapachula que venía con dirección a Ciudad Juárez, y bueno las mujeres trans que murieron en las caravanas o fueron desaparecidas”, “a veces recibía llamadas de familiares que preguntaban que si estaban aquí y pues no. Nos dábamos a la tarea de buscarlas por medio de organizaciones y albergues para migrantes y no pudimos dar con estas chicas y hasta la fecha seguimos en espera de saber qué pasó con ellas”.

Finalmente, Grecia señaló que desde que está la pandemia de COVID-19, el albergue ha sufrido de múltiples carencias ya que no cuentan con un apoyo fijo y son muchos los gastos que se generan entre renta, alimentación y reparaciones del edificio. A pesar de ello, la directora del albergue indicó que seguirá luchando porque “un día Casa Grecia deje de tener todas estas limitaciones, para brindar un mejor servicio a la comunidad” y “para crear un mundo mejor para todas”.

Hoy mami Grecia, tiene a decenas de hijas en su casa y ha tenido a más de 700 desde que inició el albergue en 2018, estas hijas que no le nacieron del vientre, pero le vinieron de múltiples latitudes: Honduras, El Salvador, Guatemala, Cuba, etc. Al igual que una madre, Grecia procura que sus hijas sean felices, por eso algunas veces con lágrimas en el rostro, las despide mientras cruzan la frontera para buscar su sueño: llegar a los Estados Unidos.

Referencias:

Rojero, A. (2020, 10 de septiembre), comunicación personal con Grecia Herrera.

Información sobre la autora:

Alejandra Rojero es maestra en Acción Pública y Desarrollo Social por El Colegio de la Frontera Norte, sus temas de investigación son migración, salud y derechos humanos.

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