Colectiva Enredadas. Porque nos queremos vivas, dignas y felices

Colectiva Enredadas. Porque nos queremos vivas, dignas y felices

11024640_10153097499485056_605486448345092735_nm

Gloria Legorreta/ Marla Arce Pimienta / Diana Alva / Ana Karen León / Kenya Enríquez /  Oriana Noriega / Fernanda Martínez / Dirce Navarrete / Mónica Arellano / Gabriela Trejo / Estefanía Ramírez / Daniela Garduño

Trabajo autogestivo,de autoapoyo y acompañamiento a proceso feministas de mujeres jóvenes, desde enero del 2013, en feminismos, relaciones sexo-afectivas, amor romántico, violencia de género  y feminicidios.

Porque nos queremos vivas, dignas y felices

Somos un colectivo conformado por mujeres  jóvenes feministas que viven en la Ciudad de México (Distrito Federal y Estado de México), que trabajamos desde diferentes trincheras a partir de las cuales hemos conformado un espacio de confianza, que nos ha permitido generar redes de apoyo y acompañamiento para procesos feministas individuales y colectivos.

Desde una propuesta de sororidad:

  • buscamos que la colectiva sea un espacio de diálogo, catarsis, pero también de apoyo mutuo que nos regrese las fuerzas para seguir resistiendo y reaccionando ante este sistema capitalista heteropatriarcal;
  • estamos convencidas de que es importante tener acompañamientos para nuestros procesos feministas, en los que se pueda fortalecer aquello que nos une y que no se juzgue aquello en lo que no coincidimos;
  • reflexionamos acerca de nuestras relaciones interpersonales, para construir procesos placenteros y libres de violencias. Esto nos ha llevado a analizar algunas formas de amor y la violencia de género, la cual se manifiesta de muchas formas, hasta el extremo de los feminicidios.
  • consideramos el autocuidado, la articulación y el análisis político como herramientas fundamentales para construir esto que hoy llamamos Las Enredadas;

Para nosotras, los feminismos como posturas frente a relaciones de poder sólo pueden ser concebidos desde la colectividad. Ante un sistema capitalista y heteropatriarcal que usa la construcción histórica de las mujeres como seres individualistas para aislar y mantener sus estructuras de poder, la sororidad es una forma de transformar las relaciones y lograr aquellas que nos decían imposibles. Ante los retos que nos enfrentamos diariamente en el ejercicio de nuestro feminismo y las contradicciones que pueden acarrear, la sororidad nos permite dialogar, reconocer y discernir con la otra. Ante los problemas políticos y sociales que se conciben como hechos aislados, la sororidad nos permite alzar la voz y trabajar por transformar nuestra realidad en la Ciudad de México.

Esta última, nos ha llevado a trabajar en red con diversas actoras y actores sociales, tales como organizaciones de la sociedad civil, defensoras de derechos humanos, activistas del movimiento feminista, estudiantil, zapatista, entre otros, para la visibilización de los feminicidios en el Estado de México (Nezahualcoyotl y Ecatepec) y la desaparición de mujeres en el D.F., enriqueciendo nuestra experiencia con los conocimientos de otros activismos. Igualmente, en algunas ocasiones impartimos talleres de derechos sexuales para jóvenes en espacios de organizaciones de la sociedad civil consolidadas.

Si bien no tenemos un espacio ni horario fijo y las otras trincheras (trabajos, relaciones y proyectos) no permiten que dediquemos tiempo permanente a Enredadas, el contar con un espacio confortable y de autocuidado hace que aquellas cosas que parecen retos para la colectividad se transformen en excusas para encontrarnos.

Scroll To Top