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Brebajes y conjuros con plantas mexicanas para cuidar la cuerpa

Andrea SinMiedo

Plantas mexicanas para brebajes y pócimas para la salud ginecológica y la salud integral

A las brujas del Mictlán nos lo han querido quitar todo y no han podido, nos han querido imponer lo que no es nuestro, pero nuestras memorias han resistido. Para cuidar las cuerpas y los desequilibrios físicos, hormonales, emocionales y espirituales nos hemos hecho de un arsenal nutrido de conjuros, plantas y alquimias distintas, provenientes de todos los saberes. Pero Tlazolteotl, Coatlicue, Xochipilli y Xochiquetzal nos dieron flores, árboles, hojas y raíces capaces de sanarnos sin recurrir al sistema médico patriarcal; a las transnacionales que saquean plantas y saberes alrededor del mundo; ni a conocimientos  de herbolaria que son comercializados a precios que no podemos ni queremos pagar.

A continuación se describen tan solo algunas plantas para preparar tus propios brebajes y conjuros de sanación, algunas están vinculadas a la salud ginecológica, pero no exclusivamente, pues la sanación de nuestras cuerpas debe ser integral y la medicina de las plantas así actúa.

Encontrarás aquí algunas plantas que tienen la medicina de nuestra tierra y los saberes de nuestras ancestras, plantas que podrás encontrar en tus andares por las calles o los montes. Hablan tú mismo idioma, beben la misma lluvia y se enferman de lo mismo que tú. Escúchalas, trabájalas y conócelas como mejor te venga.

Estas no son recetas médicas ni buscan serlo, son retazos de saberes tradicionales y populares de sanadoras, brujas, curanderas y de la experiencia y curiosidad propia. Si así lo quieres pueden constituir una alternativa al sistema médico alópata o puedes crear con ellas lo que te convenga. Observa tu cuerpa, experimenta, investiga, conoce las plantas, toma nota, y comparte los resultados con tu manada.

Pericón (Tagetes lucida Cav.)

Planta originaria de México, Guatemala y Honduras. Es de color verde oscuro, con flores amarillas, con olor y sabor a anís. Es fácil encontrarla en terrenos de cultivo abandonados, cerca de las milpas o en las calles, sobre todo en el otoño. Se utiliza para cólicos menstruales, dismenorrea, para eliminar flujos y para baños de postparto. El saber popular le atribuye propiedades abortivas, carminativas (disminuye gases y cólicos), digestivas y emenagogas (estimulan el flujo de sangre en la pelvis). También se ha comprobado que tiene propiedades antibacteriales sobre la Candida albicans.

Las curanderas la han usado desde tiempos muy antiguos para dolores en general, para sacar el frío, el aire y el espanto. Es una gran aliada para calmar la ansiedad y la tristeza. Se utilizan tallos, hojas y flores, se usa en infusión, tintura, en friegas con alcohol, en limpias o barridas,  en baños, como condimento en la cocina y se quema en el popochcomitl o sahumerio.

Zihuapahtle o Zoapatle (Montanoa tomentosa Cerv.)

Originaria de México. Su nombre proviene del náhuatl  zihua mujer, y pahtle remedio. Fue una planta ampliamente utilizada y estudiada en México, hasta que se prohibió su uso en productos herbolarios comerciales y entre las parteras certificadas por el estado-patriarcal. Es un arbusto de hojas anchas, con flores blancas en racimos y crece salvaje entre los campos y las calles.

Las parteras la han usado históricamente para inducir, facilitar y acelerar el parto, aunque también como abortivo, pues provoca fuertes contracciones en el útero.  También se usa para tratar trastornos menstruales, para aumentar el flujo menstrual, como emenagogo y para normalizar el ciclo. Se utilizan sus hojas y tallos en cocimiento. Es una planta con un espíritu y una medicina fuertes, por lo que debe ser utilizada con cuidado y  poco a poco hasta que la conozcas bien.

Cuachalalate (Amphipterygium adstringens)

Árbol torcido de corteza grisácea y hojas verde  opaco. Las parteras han recomendado su uso en lavados vaginales para infecciones, secreciones o flujos. También se utiliza para el útero caído y para la frialdad en la matriz. Actualmente su corteza es muy codiciada por sus propiedades contra la bacteria causante de la gastritis. En medicina tradicional la utilizan también para lavar heridas, piquetes de animales, granos y otras afecciones de la piel. Se dice que es buena contra los tumores, el cáncer y casi contra cualquier infección.

Se usa su corteza en cocimiento, tinturas, lavados, baños y cataplasmas. Este árbol ha sido fuertemente explotado, por lo que si vas a comprar la corteza asegúrate de hacerlo con productoras respetuosas de la naturaleza.

Toronjil (Agastache mexicana)

Planta de origen mexicano, de medicina suave y dulce. Es una planta aromática, de hojas verdes en forma de lanza y flores de color morado, blanco y azul. Tradicionalmente se ha utilizado para curar el espanto, el mal de ojo y la caída de la mollera. Tiene efectos relajantes y ansiolíticos, trabaja a nivel del sistema nervioso y es perfecta para curar la tristeza, el miedo y el insomnio ya sea en té o en un baño relajante.

Además se utiliza para el aparato digestivo pues es antiespasmódica,  ayuda en el empacho, quita el dolor de estómago y es buena con las digestiones pesadas. En cuanto a la salud ginecológica es útil para los cólicos y se utiliza para inducir la menstruación y en general puede ser una gran aliada en las molestias premenstruales y menstruales. Es una apapachadora por excelencia, cuéntale tus dolores y tus angustias, ponte en sus manos y disfruta su dulzura.

Copal  (Bursella copalifera)

Árbol alto de madera rojiza, crece en selvas secas y en regiones semiáridas de México. Se utiliza la resina que se recolecta de su corteza y de su savia. El copal es aliado de todas las brujas y curanderas en México, su humo limpia, purifica y se dice que establece un diálogo entre la tierra y el cielo. Es capaz de llevar las intenciones, peticiones y palabras hacia lo sagrado. Actúa sobre personas, animales, plantas, espacios, objetos inanimados y elementos sobrenaturales. Se quema la resina en carbón, normalmente en el popochcómitl y el humo blanco que genera estimula el olfato y produce respuestas en el sistema límbico del cerebro, que es donde se procesan las emociones. Interactúa con el sistema inmunológico, nervioso y endócrino, combinado con otras plantas puede potenciar sus poderes. Es una resina poderosa que contiene toda la sabiduría de nuestra tierra, es capaz de limpiar emociones negativas, enfermedades o malas vibras, pero es importante aprender a usarla y adentrarte a conocer sus poderes y medicinas.

Estas plantas son parte de los saberes de nuestra tierra que resisten vivos y palpitantes, las puedes encontrar fácilmente con hierberas en los mercados o algunas incluso crecen en las ciudades. Intenta utilizar plantas que vengan de entornos no contaminados y que no hayan sido cultivadas por explotación de personas, animales o de la tierra. Conocer la medicina de las plantas requiere tiempo, voluntad y respeto, encuentra y crea tus propios conjuros y brebajes y deja que las plantas te muestren su espíritu.

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Andrea SinMiedo: antropóloga, yogini, feminista, danzante de luna, y aprendiz de la naturaleza y sus medicinas, enganchada a los temazacales y a las ceremonias rituales. No sabe nada, pero disfruta acercarse, experimentar e intentar aprender de brujas, curanderas, plantas, cuerpas y de saberes vivos.

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Herbolaria Ayurveda

por: Tamara Martínez Bravo

 

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Tamara Martínez Bravo Nacida en la Ciudad de México, ahora estudia Media, Cultura, y Comunicaciones/ Historia del Arte en New York University. Trabajando en la intersección del arte y media, toma interés en apoyar comunidades marginalizadas a través del arte.

Instagram: @tamaratomorrow (instagram.com/tamaratomorrow)

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Las muertas son más que cuerpos inertes

por Geeksha 

Estaba recién llegada a Chozas* cuando descubrí la Portalén. Mi intención era pasar unos meses codeando una bioinstalación interactiva y coordinando los previos de un evento de arte, tecnociencia y sociedad que tendría lugar cuatro meses después en una ciudad bastante cercana a la comunidad.

Un día, en una conversación de sobremesa cualquiera, bebiendo licor de ruda, me mencionaron que en la cima de la colina había varios monumentos megalíticos prehistóricos que habían sido utilizados como lugar de culto en la época de la cultura celta en Galiza. Allí, en el Monte Seixo, en la llamada Montaña Máxica, se encontraba un templo solar por el cual pasaba el primer rayo del solsticio de verano y el Marco do Vento, un menhir de 6 metros de altura dónde confluían las fuerzas del universo…y que servía de referencia geográfica para llegar a la Portalén, la puerta hacia el más allá.

Entre dos grandes rocas graníticas de magma solidificado hace millones de años y bajo un dintel colocado de manera intencional en tiempos celtas, se encuentra el acceso. El ritual como algoritmo mágico  se ejecuta en la noche del 31 de octubre, su momento de mayor activación. Se debe entrar por la puerta en  dirección Norte-Sur, pasando de la dimensión de las vivas a la dimensión de las muertas para depositar las ofrendas que deseas ofrecer y plantear las preguntas que tu cuerpa sienta como necesarias. El viento te traerá la respuesta ancestra, respuesta que no deberá ser compartida con ninguna otra persona. En una iteración hechicera, cada persona atraviesa la puerta en solitario y regresa. Regresa a la dimensión de las vivas dónde le espera el silencio cómplice de las compañeras.

En uno de estos regresos me llevé conmigo dos puños de tierra activada en una bolsa.

Acabado mi periodo en las faldas del Monte Seixo, ya de vuelta a casa, le propuse a unx compa hacer una experimentación con semillas de rúcula. Una experimentación que para mí constituía un homenaje a esas muertas sanadoras que forman la constelación de mis ancestras y que recuerdo en cada experimento de biolab, en cada algoritmo mágico colectivizado. Una nueva ofrenda.

Plantamos la rúcula en dos cajas: una de ellas tenía íntegramente tierra del gallinero, la más rica en nutrientes del contorno. En la otra mezclamos esa misma tierra con los dos puños de  aquella de la dimensión de las muertas que había traído conmigo de Galiza.  En ambas plantamos el mismo número de semillas en idéntica disposición: 4 semillas plantadas en cada hoyo a dos centímetros de profundidad. El espacio entre hoyos era de 3 centímetros. Las cajas las colocamos elevadas y contiguas en una zona de sol/sombra. La rutina de riego establecida era idéntica para ambas:  un riego aproxidamente cada dos días, en el momento en que la tierra comenzaba a perder humedad.

A los pocos días había comenzado a brotar la rúcula, mucho más generosamente en la caja que no  contenía tierra de la Portalén. Pasado un mes, esa misma caja estaba repleta de rúcula que recogíamos. En la otra caja sólo habían brotado cuatro plantitas que no habían llegado a desarrollar hojas y que progresivamente se fueron secando…

La tecnociencia situada no puede olvidar que las muertas son más que cuerpas inertes.

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  1. Chozas, comunidad gallega dónde viven algunas personas amigas, con las que había compartido hacklab y experimentaciones previamente.
  2. Calafou, una comunidad ubicada en Vallbona d’Anoia, Catalunya.

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Geeksha
Programadora y artista digital. Apasionada de las tecnologías libres,
del DIY/DIT y del hacking de la vida cotidiana como modo de
transformación social.

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La Bruja como figura feminista de resistencia social

 

Por Frida Cartas

Porque como dijo Franca Radame:

Las hogueras todavía existen,
y yo antes o después puedo
acabar dentro

Irrefutablemente la historia nos demuestra que son mujeres las que han sido criminalizadas, perseguidas, estigmatizadas y asesinadas por razones de género como fondo, anclados en una misoginia rapaz, aún en aquellos siglos y épocas en los que ni feminismo ni teorías de género había para analizar esta situación como tal.

Dicho de esta manera, centrémonos en las brujas, que no eran otra cosa que mujeres con amplios conocimientos de astronomía, matemáticas, medicina, filosofía, espiritualidad, entre otras cosas; eran principalmente mujeres reconciliadas y conocedoras con su cuerpo y todo lo que ocurría allí: menstruación, embarazos, abortos, lactancia, infección, etcétera; conocedoras también de su propia sexualidad y placer… mujeres con una amplia autonomía y determinación.

Y bueno, con todo esto, lógicamente eran mujeres que escapaban al control y normas sociales, sobre todo de la moral en turno y de la iglesia, por ello mismo se les cazaba, como seguramente hemos visto, leído o escuchado en algún cuento, una película o algún libro.

La especulación y difusión de que hablaban con el diablo y le servían, hacían el mal, eran sucias, oscuras, feas, monstruas, y deseaban acabar con la vida, atentando el orden, la paz y belleza del mundo, fue una excusa perfecta desde las religiones para esta caza y sus asesinatos.

Por ello en este texto voy a comentar un poco sobre la bruja como figura feminista de resistencia social en las luchas y movimientos políticos, y en específico en las luchas feministas. ¿Por qué? Porque soy feminista. Pero porque más allá de eso, es aquí, en las luchas de las mujeres, y las luchas con enfoque de género, donde más actual y presente se encuentra hoy día esta figura de resistencia.

Desde la intercontinental frase: “Somos las nietas de las brujas que no pudiste quemar”, millones de mujeres y otras corporalidades con expresiones de género no hegemónicas, de distintas identidades sexuales, han expresado en la calle, en sus vidas, desde su cuerpo, su repudio a todo un sistema heteropatriarcal y capitalista, que no sólo les ha impuesto un mandato heterosexual de cómo deben comportarse, qué deben sentir, cómo deben ser y cómo deben actuar, y hasta cómo deben verse, en este mundo.

Esto es, diversas imposiciones y mecanismos de control, que pretenden sujetarles social y simbólicamente para cumplir determinados roles durante sus vidas: ser las reproductoras de vida a través de maternidades, ser las educadoras de familia, ser las cuidadoras de todos excepto de ellas, ser las pulcras, las buenas, las dulces, las frágiles, las delicadas, las femeninas, las que “calladitas se ven mas bonitas”, las que sueñen con el gran hombre, fuerte y responsable “que las proteja”, porque evidentemente se asume que son tontas, hormonales, inseguras, y que solas no son nada, no valen mucho y no van a poder hacer algo… Cuando en realidad no son tontas, ni hormonales, ni frágiles, ni ningunos de estos enfermos estereotipos de género que repercuten en muchísimos casos y tipos de violencias a diario, minuto a minuto, en el mundo.

Las mujeres son, fíjense… entre otras cosas, las que sostienen la economía global con el trabajo del hogar, el trabajo sexual y el trabajo de cuidado, crianza o maternidad (en el espacio privado) sin recibir por esto una remuneración económica, obviamente porque se les ha mentido y hecho creer que ese es su papel, su deber, lo normal, lo lógico, el “quehacer” le llaman, “hacer la comida”, le dicen, cuando en realidad ese trabajo del hogar es el primer eslabón de la cadena económica en el mundo, y es un trabajo que implica a la vez muchos otros trabajos (enfermeras, administración, maestras, etc).

Pero, bueno, este es sólo un ejemplo.

Donde principalmente las mujeres viven atadas, por demás oprimidas y violentadas es en sus cuerpos con relación a la sexualidad y todas las expresiones. Para empezar se les ha creado la idea que su sexualidad va en función de sentirse o saberse amadas, y amadas además por un hombre, para no variarle. El virus del amor romántico. Le han reducido la amplia y vasta sexualidad a la genitalidad, aunque tampoco le permiten hablar de su vulva o conocérsela, para quien la tiene pues, recordemos que hay una amplia diversidad de mujeres como las trans y no, no todas tiene una vulva, ni todas tienes un pene (hay cirugías, hola). Somos y existimos más allá de genitales.

El cuerpo de las mujeres parece pertenecerle a todos los demás, menos a ellas mismas.

Y esto tiene una relevancia y trascendencia enorme, porque es en este cuerpo, como campo de batalla, robado a ellas, donde el Estado, los gobiernos, el capitalismo y el sistema heteropatriarcal, mantiene las bases de mucho de su poder político, social, económico y global.

Es aquí donde podemos apropiarnos de la bruja como figura feminista de resistencia social, contra todo este mandato y abuso de poder sobre nuestra propia existencia. La bruja como esa mujer con determinación y autonomía que no está dispuesta a callar, a ceder, ni tiene por qué, y que se reapropia de su cuerpo, se los arrebata porque es suyo y de nadie más, y ejerce su sexualidad de manera combativa, desafiante, y lo manifiesta tanto en el espacio público y privado. La bruja que  escandaliza, aterroriza, que hace el “mal”, que es la “suciedad”, lo “feo”, lo “anormal”, lo que “atenta” contra la vida y el bien establecido, blá blá blá…

– La que aborta es asesina y perversa como una bruja, ¿no?

– La que se masturba cuando y porque quiere está haciendo mal porque la vulva es sólo para complacer al macho, es bruja.

– La que quiere coger por coger, mandando al carajo el romanticismo y el vamos a conocernos antes de irnos a la cama, es bruja.

– La que ama su menstruación y la usa en sus plantas o su piel, es bruja.

– La que elige disfrutar del placer sexual con otras mujeres es sucia y es bruja.

– La que descarta el juego de té y la idea de casita feliz por siempre en el paraíso romántico a lado de un hombre, va contranatura y es bruja.

– La que no quiere parir, ni gestar, ni reproducirse, es la malvada que atenta contra los designios de dios y la naturaleza, y es bruja.

– Las que eligen salir solas a bares, o irse de viaje por el mundo, simplemente porque les place ir solas sin la compañía del varón, porque no los necesitan, son brujas.

– Las que por encima del médico que da la órden, deciden si la toman o no, son brujas.

– Las que ponderan su enriquecimiento intelectual y educacional como un arma para su empoderamiento y no están ocupadas en hallar el príncipe azul, son brujas.

– Las que procuran su propia salud sexual, física y emocional, sin ir por la vida haciéndola de nana de nadie, ni de sus padres, es bruja.

– Las transexuales que rechazan el género socialmente asignado y buscan su propia identidad binaria o no, y tocan la “intocable biología”, son brujas.

– Las transgénero que crean su propia monstruosidad para fugar del género, son brujas.

– Y hasta la que simple y sencillamente hace algo tan orgánico como escuchar a su cuerpo en la salud y en la enfermedad, es bruja.

Y brujas son, que resuene muy alto, todas y cada una de las que han reinvindicado y resignificado su propio ser yo ante el mundo, y defienden su libertad resistiendo todo un sistema que ya no las caza con fuego y la guillotina o las encierra en calabozos, claro está, pero que igual que hace siglos inquisidores las persigue, las sigue cazando y matando, con formas que han cambiado, desde muy sutiles hasta las más evidentes y violentas como el feminicidio. Las sigue cazando con lenguaje, con formas de malnombrar para despolitizar, invisibilizar y minimizar. Las hogueras sólo han cambiado de forma.

Estas brujas contemporáneas son también quienes en un acto de sororidad y solidaridad han hecho manada y han compartido sus experiencias y haceres con otras y otres, liberándoles así también del yugo opresor, o al menos haciendo conciencia de esa opresión y resistiendo juntas. Igual que hicieran las brujas en los antepasados, al reunirse para establecer lazos fraternos entre perseguidas y criminalizadas, reunirse para disfrutar del estar juntas y saberse acompañadas… los famosos aquelarres: encuentros lúdicos, placenteros, de intercambios de afectos, conocimientos, hechizos, y demás… y que se nos han vendido como las fiestas donde complacían a satán y hacían rituales de muerte.

Estas brujas luchadoras, hermanas y sororales, también hallan hoy día su correlación con la diosa bruja Aradia, figura importante en la Stregheria, la Wicca y otras formas de neopaganismo actuales. Arabia, esta hija mesiánica de la Diosa Diana, que vino a la tierra para enseñar a los pobres y a los oprimidos la brujería como medio de resistencia social.¡Toma ya!

En América, nuestro golpeado y colonizado continente, hay rastros de un colectivo de mujeres feministas en la práctica, en USA, entre 1968 y 1971, se hacían llamar WITCH (Conspiración terrorista internacional de las mujeres del infierno), que cuando salían a manifestarse a las calles, llevaban escobas y hacían misas, rituales, y maldecían públicamente a funcionarios del gobierno o fabricaban allí amuletos para ellas y otras mujeres que se acercaban, para que las protegiera de leyes coercitivas o alguna figura política que hacía declaraciones misóginas.

En México, existen las yerberas y las hechiceras, muy difundidas, aunque con esa visión androcéntrica de que engatuzaban al hombre con embrujos, alimentos, ungüentos, y demás; ó existen también los referentes de bruja en la vida política, “haciendo trabajos” para presidentes o gobernadores que han solicitado servicios para controlar el país. Pero ni uno ni otro, somos más que clichés, más que leyendas, más que películas, somos mujeres, diversas e infinitas mujeres. Y estamos vivas.

Día a día, las que resistimos al sistema heteropatriarcal y capitalista siendo las malas del cuento y las que “atentan” contra la vida y el orden establecido, somos brujas, somos libres. Y ojalá que acá en México pronto podamos reunirnos en una Asamblea de Brujas Disidentes y salir a espacios públicos a “atemorizar”, y nos visibilicemos así en las calles haciendo conjuros y hechizos en forma, ¡el caldero a la calle! Y mezclando con ello toda la cosmogonía indígena tan rica que nos empapa, y sumando además las demandas, consignas y percepciones de nuestros feminismos radicales, sólo porque siempre decimos que en realidad: “No somos las nietas de las brujas que no pudieron quemar”, ¡Somos las brujas que mataste! Que quemaron, estamos acá… hemos vuelto y se los vamos hacer pagar.

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Frida Cartas es feminista, activista por los derechos humanos de las mujeres y niñas; mexicana, nacida en el norte caluroso, violento y cuasi fronterizo de ese país. Un día así casual huyo de su tierra natal y comenzó a cuestionarse feministamente su identidad sexual (género, orientación y política). Devino entonces transexual y se descubrió además con una condición intersexual de nacimiento. Todo un estuche de pólvora.

Actualmente escribe para distintos medios impresos y electrónicos, es tallerista en temas de sexualidad humana con perspectiva de género y derechos humanos, acompaña abortos seguros en hospital y casa, a madres con hijas en feminicidios, a mujeres en situación de duelo o depresión, y freelancea como procuradora de fondos para proyectos feministas en AC’s u ONG’s, aunque si le preguntan cómo se define, ella dirá que es sólo una escritora feminista, una mujer feliz, y una radical ama de casa y trabajadora del hogar. No le gusta la gente y prefiera socializar con gatas.

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Vistazo a la exposición «Estirando el Tiempo: O cómo no caer en la histeria»

A partir de su praxis artística, entrevistas a otras artistas feministas y de su labor como editora invitada en nuestra edición #25 «Mirando nuestro envejecer»,  la artista Elizabeth Ross realizó la curaduría de la exposición «Estirando el Tiempo: O cómo no caer en la histeria» que se inauguró el 21 de septiembre de 2018 en el Museo de la Ciudad de Querétaro.

La muestra incluye obra y testimonios de las artistas: Miriam Kaisler, Lucero González, Rosa Borrás, Sagrario Vélez-Nacho Guerrero, Diego Moreno, Alonso Ross González, Mónica Zenizo- Topeiro Reyes, Jeanette Betancourt- Eduardo Roel, Aurora Noreña, Obdulia, Mario Palacios Kaim, Maris Bustamante, Mónica Mayer, Ingrid Suckaer, Rosario Guillermo, Eli Bartra, Ana Victoria Jiménez, Nayeli Nesme, Sue Williams (Gales), Beth Moysés(Brasil), Martha Wilson (EUA), Helina Hukkataval (Fl), Nina Sobell (EUA), Sandra Petrovich (Ur), Marthazul (Es), Agnés Btffn (Nor-Fra), Liu Guoyi (China).

texto curatorial

La exposición estará abierta hasta el domingo 4 de noviembre.

Sobre la curadora:

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S_a_c_r_a.-

*S_a_c_r_a, es un proyecto de dj set influenciada por reggaetón y ritmos latinos en el cual se abordan las nuevas ritualidades, la fiesta y la performance como medio de sanación colectiva considerando la pista de baile como lugar sagrado.

Me gusta trabajar con la energía a cada espacio que habito.
Le dedico un momento y un tiempo especial a cada lugar, unas palabras, una oración.

Considero la pista de baile como uno de mis espacios sagrados más importantes.
Cada presentación a un lugar supone por mi parte una preparación mental,  emocional y una concentración para realizar un ritual colectivo en una fiesta.

En ese espacio es en donde arrojamos la energía que emana de nuestros cuerpxs, en donde se liberan y se sanan muchos de nuestras cargas y pesares.

El baile para mí es como una pequeña bola de fuego interna que se va (de)construyendo, se va trabajando  a lo largo de la velada. Al bailar nos volvemos ligerxs, nos desinhibimos, nos preocupamos más por sentir, compartimos un espacio-tiempo en el cual se crean conexiones, se mezclan alientos, sudores  y cuerpxs, se tejen hilos, se crea un incendio.

Mi papel como intermediaria es cuidar ese fuego, mantenerlo encendido.
Utilizo plantas y un sahumerio para guiar las vibraciones, trabajo una intención durante toda la noche para crear sanación colectiva mientras bailamos, antes de comenzar un set hago una meditación guiada, procuro propiciar un espacio seguro en donde podamos vaciarnos y volvernos a llenar con energía renovada.

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Contacto: Instagram

sagradosahumerio@gmail.com

Edna Avalos. Mexicali Baja California, México.

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