Abrir publicación

Sole y Teo: Jugamos desde lo diverso

Modelos: Soledad Arnau, Teo Valls; Foto: Ivelin Buenrostro

[divider]

Soledad Arnau Ripollés. Filósofa, Sexóloga y Escritora de Relatos Eróticos. Directora y Presentadora del Programa de Radio sobre «Sexo y Sexualidad»: «¡ACUÉSTATE CONMIGO!» (www.radioyaloveras.com ). Protagonista de la Historia sobre Asistencia Sexual en el Documental: «YES, WE FUCK!» (2015) y Actriz Postporno en el Cortometraje «HABITACIÓN» (2015).

Teo Valls. Activista trans. Imparte talleres de autodefensa para mujeres y personas trans. Asistente personal y asistente sexual. Le encantan los abrazos de la gente que ama.

Abrir publicación

Hidro-erología: erótica de los fluidos

Por Juan Machin

 

[divider]

juanMarJuan Machín Ramírez nace en el DF hace más de medio siglo y desde hace muchos años vive anfibio entre las ciudades de México y Cuernavaca. Ha publicado diversos ensayos, trabajos de investigación, cuentos y poemas en libros y revistas de México y de Alemania, Argentina, Canadá, Colombia, Costa Rica, España y Uruguay, así como fotografías, dibujos y pinturas. Ha ganado algunos reconocimientos como el 3º lugar Concurso de Cuento Nacional de Humor Negro “En qué quedamos pelona”, en 1997; mención honorífica de 2º lugar en el Premio Nacional Efraín Huerta (categoría de cuento) en 1998 y el Premio Estatal de Literatura Morelos 2002 en el género de cuento. (Fotografía: Maricela Figueroa)

Páginas personales:

Abrir publicación

Los efluvios cotidianos de Cati Bestard

La artista Cati Bestard realiza retratos íntimos a partir de los sutiles cambios de estado que sufren su cuerpo y los objetos que la rodean, evocando la fragilidad del individuo, desbordado por los estímulos del exterior.

[divider]

Cati Bestard Nació en Inca en 1982. Ahora vive en Brooklyn.
Puedes seguirla en Twitter y Tumblr

Abrir publicación

La consideración de la biología secrecional y capilar de mi cuerpx, como corpus de obra dentro de la herramienta de la performance

Por Erika Bulle

 La performance efímera como es, requiere de un trabajo previo de conceptualización; este trabajo conceptual no es más que la ficción que como performer me lleva a desarrollar las características de mi deconstrucción-construcción corpórea.

   A partir del ejercicio perfomático donde realizo una ingesta de hormonas (testosterona), se producen  cambios en mi biología que me llevan a  hacer conciencia de dos cosas; primero de la fragilidad de mi cuerpx que experimenta como efecto secundario hemorragias uterinas, médicamente llamadas disfuncionales, diagnosticadas como un desequilibrio hormonal sexual, y que fueron una sorpresa dentro de este proceso, ya que no se había considerado la posibilidad de que pudieran sucederse. En contraparte, la cantidad de hemoglobina en mi cuerpx aumentó rebasando los 15 g/dl. Las hemorragias han sido repentinas y generalmente nocturnas, lo cual me ha llevado a recolectar este fluido en sábanas y fundas desgastadas, pensando en que éstas pertenecen, al igual que mis fluidos, a un espacio cuerpo-habitación que usualmente consideramos íntimo, y donde me he sentido más vulnerable ante esta situación. La fragilidad también se ha mostrado con la extrema caída de mi cabello. Esta pérdida ha ido disminuyendo conforme pasaron los días de la primera ingesta. Este sentimiento de fragilidad me llevó a reflexionar sobre cómo dentro de la herramienta de la performance, podría controlar este proceso durante una acción In situ. No hay manera de hacerlo. Así que decidí formar un corpus de obra objetual con las evidencias recolectadas de este primer proceso de descolonización de mi cuerpx.

    El segundo caso donde entra la reflexión de mi cuerpx, es reconocerlo como abyecto; uno de los efectos esperados de la ingesta hormonal es el crecimiento de una barba gruesa y de vello tanto en piernas como en abdomen, lo cual lleva una confrontación ante el espectador que se topa con mi ficción corpórea y que, a excepción de la barba, que depilo en ocasiones y en otras rasuro para engrosarla un poco más, el resto del vello me acompaña en esta acción, que pasó de performática a  performativa como un acto cotidiano. No es por una hipocresía de mi parte donde la mitad de mi cuerpx se convierte en activista y la otra mitad sigue colonizada, sino que la falta de costumbre hace que la barba me moleste y cause irritación.

Con esta práctica performática no solo me relaciono con mi género como una categoría fluida, también se abrió la comunicación con mis secreciones y mi capilaridad como un diálogo con el arte.

[divider]

Erika Bülle. Nace el 9 de junio de 1969, en la ciudad de México. Realizó sus estudios de licenciatura en artes visuales, en La Escuela Nacional de Artes Plásticashp_scanDS_7051711282843 (1) (ENAP), UNAM. Y posteriormente la maestría en la división de estudios de posgrado, de la ENAP, UNAM. Actualmente realiza el doctorado en artes y diseño en FAD, UNAM. En la labor de producción plástica, cuenta con más de 10 exposiciones individuales, y varias colectivas. En el campo de investigación del performance y el arte del cuerpo fue miembro del colectivo SEMEFO a partir de 1990, participando en PAREDON, edificio Rule, Centro Histórico, ECLIPSE para el museo Rufino Tamayo a cargo de Juan José Gurrola, PANDEMONIUM, ENAP, EL CANTO DEL CHIVO, canal 22, Sótano de la facultad de arquitectura. Posteriormente deja al colectivo para integrarse a otros colectivos de arte acción presentándose en XTERESA, Academia de San Carlos, entre otros lugares del interior de la república.

Blog personal:

http://bulleartedelcuerpo.blogspot.mx/

Abrir publicación

Luna Roja. Desde Chile, Eli Neira & Gustavo Solar

[divider]

Eli Neira. Poeta y performancista. Ha participado en encuentros de poesía y performance en Chile, Perú, Argentina, México, Guatemala, Honduras, El Salvador, Colombia, Ecuador, Venezuela, Brasil, República Dominicana, Canadá, España y Suecia. Ha publicado en antologías de Chile, Argentina, Perú, México y España. Ha desarrollado la docencia en talleres en México, Ecuador, Chile y Argentina. Actualmente dirige la microeditorial “Abyecta Ediciones Rabiosamente Independientes”. También realiza encuentros de poesía y performance como productora de arte independiente a través de la productora fantasma poesiAccion, gestión de cultura requetekontra independiente.
Trabajos de la autora en:
http://elizabethneira.blogspot.com/
http://videoselineira.blogspot.com/

Gustavo Solar. Licenciado en Artes de artes de la Universidad de Chile (Santiago) 2014, ha realizado sus performance y a exhibido sus trabajos en Buenos Aires, Argentina , Belo horizonte, Brasil, ha participado en la residencia ¨Monstruo¨ Concepción -Chile, en la primera residencia Positiva Cuerpo VIH en Quito, Ecuador, en el primer festival de video arte porno Dildo Roza (cIne Capri)y la primera Bienal de Arte y sexo (en la sociedad de escritores de Chile) también organizó la V bienal Deformes 2014, y particpó del festival internacional de performance “Independence Dom”en República Dominicana Actualmente es gestor y organizador de AUT activación autónoma temporal y fundador de Escena Fractal

http://gustavosolar.blogspot.com/
https://vimeo.com/user2665756/videos

Abrir publicación

Ternura radical es….

fotografía por Nelly Cubillos
fotografía por Nelly Cubillos

Manifiesto vivo. Por Dani d’Emilia y Daniel B. Coleman

ternura radical es ser crítico y amoroso, al mismo tiempo

ternura radical es entender como utilizar la fuerza como una caricia

ternura radical es saber acompañarnos entre amigos y amantes, a distintas distancias y velocidades

ternura radical es escribir este texto al mismo tiempo desde dos continentes lejanos

…desde la misma cama

escribiendo al acariciar

ternura radical es saber decir que no

es cargar el peso de otro cuerpo como si fuera tuyo

…es compartir el sudor con un extraño

ternura radical es bailar entre cuerpos disidentes en un taller

…estar encimados y mantener la sonrisa y la fiesta

ternura radical es dejarse mirar; dejarse llevar

ternura radical es no desplomarse frente a nuestras contradicciones

ternura radical es no permitir que los demonios existenciales se conviertan en cinismos permanentes

es no ser siempre las mismas, los mismos, les mismes

es encarnar In Lak’ech…

 

porque tu eres mi otro yo

y viceversa

ternura radical es no tenerle miedo al miedo

ternura radical es vivir el amor efímero

es inventar otras temporalidades

ternura radical es abrazar la fragilidad

es enfrentar la neurosis de lxs demás con creatividad

ternura radical es encarnar gestos performativos que normalmente rechazarías

ternura radical es asumir el liderazgo cuando tu comunidad te lo pide, aunque no sepas qué hacer, ¡ni como hacerlo!

ternura radical es prestarle tus tripas a los demás

es ponerte el coño de tu amante como bigote

es arriesgarse a amar a contra pelo

ternura radical es creer en la arquitectura de los afectos

es encontrarnos desde los músculos mas cercanos al hueso

es creer en el efecto político de los movimientos internos

ternura radical es no insistir en ser el centro de atención

es tener visión periférica; creer en lo que no es visible

ternura radical es hacer del temblor un baile y del suspiro un mantra

es disentir con el máximo respeto

…transitar en espacios que no entiendes

 

ternura radical es aceptar lo ambiguo

es no pensar dándole vueltas a tu ombligo

es romper con patrones afectivos, sin expectativas claras

ternura radical es compartir sueños, locura

sintonizar, no solo empatizar

es encontrar una galaxia en los ojos de otrx y no dejar de mirar

es leer el cuerpo del otrx como un palimpsesto

ternura radical es canalizar energías irresistibles y convertirlas en encarnaciones indominables

es activar la memoria sensorial

es reconocer al otro por su olor

ternura radical es sentir la posibilidad en cada duda

es dejarse atravesar por lo desconocido

ternura radical es darle la opción a un narcisista de acoplarse, o re/pensarse

ternura radical es acariciar espinas

ternura radical es convivir con la falta

es mirar a las cosas a la cara con el cariño de quien las quiere ver

es sostenerse desde distintos lugares, aunque no todos sean hermosos

ternura radical es un concepto apropiable y mutante

ternura radical

es algo

que no hace falta

definir[1]

[1] * ‘Ternura radical’ es un término que se utiliza desde hace más de diez años como parte de la pedagogía-performance radical de La Pocha Nostra. Como performerxs y pedagogxs integrantes del colectivo, con este manifiesto queremos honrar este término y su utilización en distintos proyectos y comunidades alrededor del mundo. Esta versión es nuestra interpretación del término, resultado de un ‘jam poético’ en el que nos preguntamos acerca de lo que la ternura radical significa para nosotrxs, en nuestras vidas y trabajo tanto dentro como afuera del colectivo:  ¿Cómo puede la ternura ser radical en nuestras alianzas, nuestras comunidades efímeras y nuestras relaciones interpersonales?

     Queremos agradecer a todxs lxs que han sido parte de esta jornada con nosotrxs, en particular a lxs miembros fundadores de La Pocha Nostra que acuñaron el termino en los años 90 y a sus miembros más activos en el presente: Guillermo Gómez-Peña, Saul Garcia Lopez, Michèle Ceballos Michot, Roberto Sifuentes y Emma Tramposch. Esta versión  cuenta  con el apoyo editorial de Guillermo Gómez-Peña y ha sido estrenada  públicamente  como  una  lectura performativa en el Encuentro Internacional “Poética de la Acción” (Centro Nacional de las Artes, D.F. Mexico, Ma yo  2015), presentado  académicamente  en la UAB (Universidad Autonoma de Barcelona como parte del Programa de Estudio Independientes – PEI/MACBA, Junio 2015) y publicado por primera vez online via Hysteria Magazine (Julio 2015).

[divider]

ternuraDani y Daniel. Artistas de performance, activistas transfeministas, e integrantes del núcleo duro de La Pocha Nostra. Desde que se conocieron en el 2011 han estado colaborando en distintos proyectos de performance y pedagogía transcontinentales, acompañándose desde un lugar de afecto erótico-político que atraviesa los campos de arte-vida. www.danielbcoleman.com  / www.danidemilia.com.

 

 

 

Abrir publicación

Urofilia

Por Fabrizio Quemé

Mis deseos de probar la lluvia dorada surgieron en un par de relaciones de pareja. Dichas parejas se negaban a probar mi fantasía limitándose a tacharme de sucio y pervertido (de lo que ahora me enorgullezco). Años más tarde, sostuve una relación sexual con un chico que estaba dispuesto a probarlo todo. Durante 6 meses mantuvimos desde relaciones sexo genitales hasta el bondage y el sadomasoquismo.
En una ocasión estábamos en la ducha, me arrodillé y le pedí que me orinara. Accedió inmediatamente, su pene flácido se endureció al instante mientras descargaba su líquido caliente sobre mi pecho, mi abdomen y mis nalgas. Continuamos copulando en la ducha mientras la orina sobre mi cuerpo se impregna a su piel. Ahora también disfruto orinar sobre mi propio cuerpo, dejando que mi “perversión” fluya.

[divider]

fabFabrizio Quemé (1990). Guatemala. Anti-artista queer, todo terreno. Ha participado en diversos festivales y muestras de colectivas. Sus textos y fotografías han sido publicados en diversos medios impresos y digitales. Su trabajo es documentado a través del blog:
baladadeunlibertino.blogspot.com

Abrir publicación

Sueños húmedos

 Por Juan Machin

Algo que me encanta de Pilar es que siempre está dispuesta a todo. Apenas llevamos siete meses de apasionado noviazgo, y ya hemos hecho el amor de todas las formas y en todos los lugares que se nos ha ocurrido.

    Desde la primera noche en que comenzamos a salir, al bajar del auto, un beso llevó a otro beso más ardiente. Luego, otros besos cada vez más fogosos. Comenzaron, entonces, las múltiples y ávidas caricias. Primero, caricias sobre la ropa; luego, bajo la ropa y, finalmente, caricias sin ropa, que casi nos arrancamos. Empezamos contra una portezuela del auto, hasta abollarla. Seguimos en el cofre y abollamos el cofre. Entonces, nos arrojamos sobre el pasto, no sé si húmedo de nocturno rocío o por nuestros sudorosos cuerpos desnudos. Desnudos en la noche, nada menos que en el jardín de la casa de mis padres, hicimos el amor junto a la alberca y seguimos en la alberca. A partir de ese día no hemos dejado de experimentar nuevas formas de erotismo: aparte de las noches y los días memorables que hemos copulado como locos en nuestras respectivas casas o en mi oficina en todos los lugares posibles, también hemos aprovechado para fornicar lo mismo el baño del museo de ciencias en Acapantzingo que una sala de la Exposición Colectiva “Menú Visual” en los Talleres La Guayaba M33; a menudo, lo hacemos en La Casona de Spencer, El Manojo, La Maga y otros sitios públicos, en particular el cine. La primera vez fue en una sala medio vacía de la Cineteca Nacional, sentados en la última fila, desnudé a Pili por completo y la penetré por detrás mientras oprimía sus senos y los levantaba desafiantes hacia la pantalla donde indiferente se proyectaba “Los límites del control” de Jamrusch. Otro día, durante la exhibición de “La caída de la casa de Usher”, película muda musicalizada en vivo, en la sala llena del teatro Ocampo, sentados en la parte más alta, Pili me hizo sexo oral, mientras yo la penetraba con los dedos y, últimamente, durante los estrenos de películas comerciales lo mismo en Plaza Galerías que en Cinemex de Diana o Plaza Cuernavaca: acostumbramos masturbarnos en las filas de en medio, o hacemos el amor en el baño o en algún pasillo oscuro, donde a menudo nos descubren.

    En los dos últimos meses, habíamos comenzado a experimentar incluso con el flashing en museos, iglesias, restaurantes y parques; también hemos probado, recientemente, diversas modalidades del sadomasoquismo y variedades nuevas de fetichismo. Por eso, anoche, después de haber bebido cerveza en abundancia, le propuse a Pili aprovechar para hacer una sesión de “lluvia dorada”. Como siempre, se mostró dispuesta. Así que, después de vendar sus ojos y propinarle unas buenas nalgadas, nos metimos desnudos a la ducha, ella de rodillas frente a mí, con las manos atadas a la espalda, y yo de pie, apuntando a sus senos con mi pene. Comenzó la descarga y una intensa onda de placer recorrió mi cuerpo, no sólo por el chorro caliente de orina que salía de manera particularmente abundante, acompañado por la clásica sensación de alivio, sino que la salida del dorado fluido me producía un leve cosquilleo que equivalía, sin duda, a un mini-orgasmo prolongado, que fue brutalmente interrumpido por una vigorosa sacudida y un grito angustiado de Pili que me decía: ¡Despierta, Juan! ¡Otra vez te orinaste en la cama!

[divider]

juanMarJuan Machín Ramírez nace en el DF hace más de medio siglo y desde hace muchos años vive anfibio entre las ciudades de México y Cuernavaca. Ha publicado diversos ensayos, trabajos de investigación, cuentos y poemas en libros y revistas de México y de Alemania, Argentina, Canadá, Colombia, Costa Rica, España y Uruguay, así como fotografías, dibujos y pinturas. Ha ganado algunos reconocimientos como el 3º lugar Concurso de Cuento Nacional de Humor Negro “En qué quedamos pelona”, en 1997; mención honorífica de 2º lugar en el Premio Nacional Efraín Huerta (categoría de cuento) en 1998 y el Premio Estatal de Literatura Morelos 2002 en el género de cuento. (Fotografía: Maricela Figueroa)

Páginas personales:

Abrir publicación

De cloro y engrudo

por Omar Matadamas "Paělido rosa I"

por Claudia Salinas Boldo

ilustración: Omar Hdz. García (Omar Matadamas). De la serie «Pálido Rosa»

A mi Paulo

“Chorrea”, me dijo la doctora cuando me habló del sexo sin protección. Él había decidido que era hora de amar sin barreras, así que me llevó a que me recetaran unas pastillas. Yo no entendía mucho de todo aquello. A esa edad la cabeza da muchas vueltas.

    Aún recuerdo la cara de incredulidad de la doctora cuando le hablé de mis planes de salir corriendo al baño inmediatamente después de la eyaculación, para ganarle al medio litro de semen que seguramente se me iba a escapar de entre las piernas. Me dijo que no lo hiciera, pues corría el riesgo de arruinar un tal “momento especial” que en mi experiencia ciertamente no ubicaba, pero que tal parecía era muy importante. ¿Para quién?, no sé. Eso no me quedó claro entonces.

    La primera vez que lo vi fuera de un preservativo me pareció escaso y falto de color. Tantas veces había escuchado que se refirieran a él como leche, que así es como esperaba verlo. Pero no. Más bien parecía engrudo. Y con respecto al olor, un profesor que tuve en la especialidad le atinó al decir que huele a cloro. “¡Es verdad!”, recuerdo haber pensado. Huele a cloro.

    Y sabe a mocos. A mocos si el hombre es razonablemente saludable y a rayos si fuma.

    No, no me animé a probarlo a la primera. Lo observé durante toda mi juventud, antes de tomar la decisión de investigar por mi misma cual de todas esas diversas respuestas recibidas ante la pregunta de: “¿a qué sabe?” era la correcta.

     La visión de semen seco sobre la piel me remitió a mi infancia. En la escuela solía sentarme en la última fila porque me la pasaba jugando con mis amigas. Una de las cosas que hacíamos era untarnos pegamento blanco en los brazos, esperar a que se secara y después levarlo como si se tratara de una mascarilla. Las partes en las que la capa de pegamento nos había quedado más delgada, nos hacían sentir la piel tirante. Se rompían al tratar de levantarla, dejando ligeros pellejitos cuya lenta y meticulosa extracción constituía una tarea mucho más motivadora que la de  prestar atención a la clase. El semen cuando se seca en la piel queda justo así, como aquellas capas delgadas de pegamento blanco de mis juegos escolares.

    Previo a que me llegara el día de tragar completa la dosis de dos cucharaditas cafeteras que, en promedio, expulsa un hombre en una eyaculación, metí el dedo. Como quien comete la travesura de probar el betún del pastel antes de tener en el plato su rebanada. Antes de que se secara, mientras él corría a buscar una toalla húmeda para limpiarme los muslos y el abdomen, remojé el índice en uno de  esos charquitos de engrudo que me habían quedado encima para después llevármelo a la boca. “¿Qué haces?” preguntó él, con cara de quien está seguro de conocer la respuesta. “Considerando la posibilidad de alimentarme con las consecuencias de tanto amor”, pensé. “Nada”, le respondí, mientras lo miraba limpiar mi piel apenado, como si en vez de eyacular me hubiera vomitado encima.

    Me atrevería a decir que el semen es bienvenido en nuestras cavidades cuando nos enamoramos. Es en nombre de la pasión que se eliminan las barreras y el semen empieza a correr libremente por todos los orificios sin que plástico o coitus interruptus alguno pueda impedirlo. Así, libre, con su olor a cloro, su sabor a mocos y su cara de engrudo.

    “¿Qué significa para ti?”, me preguntas, haciendo alusión a ésta, nuestra primera vez sin más protección anticonceptiva que mi muy efectiva “T” de cobre intrauterina.

     Es estar más cerca, romper barreras, que les ocurra a nuestras humedades lo mismo que a nuestras almas y se mezclen llegando a ser uno, por esos breves instantes antes de que el aire las seque o las sábanas las absorban. Es decirte que estás invitado a ocupar espacios prohibidos y gozar de ellos. Es el deseo caníbal de conservar una parte de ti muy dentro de mí.

    Que así como tu olor me viste el cuerpo desnudo mucho después de la despedida, que la consecuencia líquida de tus placeres me recorra la cara interior de los muslos. Silenciosa y cálida, como lo hacen tus manos con el resto de mi piel. Como lo hago yo contigo cuando te abrazo en sueños. Como lo hace tu recuerdo cuando me refugio en él mientras espero a que el deseo te obligue a volver a mí, como vuelven las olas a la orilla de la playa, a bañar de sal y espuma a la arena que le espera como siempre, caliente y ansiosa, sedienta de mar.

[divider]

ClaudiaClaudia Salinas Boldo. Licenciada en Psicología por el Centro Marista de Estudios Superiores;  Especialista en Sexología Educativa y Maestra en Sexología Clínica por el Instituto Mexicano de Sexología;  Maestra en Antropología Social por la Universidad Autónoma de Yucatán y egresada con honores del Doctorado en Antropología Social de la Universidad Nacional Autónoma de México. amplia experiencia como sexoterapeuta, docente a nivel universitario, conferencista e investigadora en torno a los temas de antropología y género. En su labor como investigadora y etnógrafa ha abarcado los temas de relación de pareja, sexualidad masculina, mujeres en prisión y salud sexual.

OmarIlustrIlustr.  Omar Hernández García (Omar Matadamas) estudiante de la licenciatura en Artes Visuales (FAD 2013-) donde se esta desarrollando en el campo del arte contemporáneo y los medios múltiples.

Sitio web: https://www.facebook.com/matadamasart

Navegación de entradas

1 2 3 4
Volver arriba