**Ensayo Ganador del Primer Concurso de Cartel y Ensayo Por el Derecho a Decidir**

Yo aborto, tu abortas, ellas abortan, NOSOTRAS ABORTAMOS: Empoderamiento en nuestros cuerpos

ilustración por Gelen Jeleton

ilustración por Gelen Jeleton

por Flora Alderisi

Vivimos en  sociedades de consumo que nos encarcelan en nuestros cuerpos, nos imponen qué decir, qué vestir, cómo coger, parir; nos imponen la vergüenza de nuestro sangrado, nos obligan a  menstruar de manera oculta, en silencio y callarnos porque “calladitas están las señoritas”. Y pensamos, ¿verdaderamente este cuerpo es mío? ¿nos pertenece o estamos encerradas cada una en la disconformidad absoluta?

     Nuestra cárcel no solo está impuesta por la maldita moral patriarcal, occidental, católica, monogámica y de la hetenorma, EL CAPITALISMO que todo lo vende, nos etiqueta una por una, nos empaqueta en nylon y finalmente con su código de barra nos envía al mercado.

     Entonces para sobrevivir recurrimos a nuestra propia historia para zafar, para respirar, tratamos de recordar compañeras que dejaron sus historias marcadas con fuego, historias que quisieron arrebatarnos de las manos y se olvidaron de que las tenemos en la sangre. Definitivamente hablar de “nuestros cuerpos” es hablar de luchas de poder-sometimiento.

     En la actualidad, existen concepciones críticas de Derechos humanos. Según Wlasic, los Derechos Humanos son aquellos que protegen la dignidad de la persona humana y sus valores derivados de libertad e igualdad a través de la efectiva y plena satisfacción de sus necesidades, tanto físicas, psíquicas, como morales y que derivan en características, principios propios de carácter general y normas jurídicas básicas de protección. La calidad de vida es un eje central en dicho análisis. No podemos dejar de resaltar que esta concepción de los derechos también está en disputa como el derecho todo, pues su nacimiento, como se conoce en la actualidad, es occidental y en sus orígenes a las mujeres nos guillotinaban por reclamar aquella Liberté, égalité, fraternité.

     ESTAR EN CONTRA DEL ABORTO NO ES ESTAR A FAVOR DE LA VIDA. ES ESTAR A FAVOR DE QUE EXISTA (COMO EXISTE, DE HECHO) TODA UNA MAQUINARIA CLANDESTINA EN LA QUE SIGUIENDO, LOS PARÁMETROS DEL MISMO SISTEMA, LAS RICAS SOBREVIVEN, LAS POBRE NO. Por eso las campañas pro aborto exigen una educación que nos permita decidir cuándo y cómo ser madres,  la posibilidad de conseguir anticonceptivos que verdaderamente nos protejan de enfermedades de transmisión sexual (ETS) y de embarazos no deseados, se trata de poder abortar de manera  segura, LEGAL sin tener que perseguirnos, sin que la sociedad y el estado nos juzgue y, finalmente, garantizar la igualdad material o real siendo gratuito para el acceso de todas las mujeres.

      Tenemos que lograr  dejar de pensar en el derecho como un acto coactivo obligatorio para empezarlo a ver como argumentación racional donde su primer punto es ser transformable, ser producto de un acto colectivo racional en el que se respete al máximo la diversidad, ser moldeable como toda acción humana, que mejore nuestra calidad de vida. No que nos mate.

     Nosotres estamos en la disputa, y en el recorrido de los derechos de igualdad descubrimos que no somos iguales, pero que tampoco necesitamos estados paternalistas que nos digan qué hacer. Ni que se metan en nuestras camas y decidan con quiénes, cómo y por qué podemos coger, pues  no podemos decir que tenemos derechos humanos, si nosotras no somos las que decidimos sobre nosotras mismas, si no tenemos garantizada una vida digna.

     Como dice Almudena Grandes : “El conocimiento es poder, un arma tan importante como las consignas y las pancartas, porque ningún factor ha hecho tanto daño a las mujeres que afrontan un embarazo no deseado como la ignorancia, el oscurantismo y la manipulación ideológica”. Lo que termina provocando una fractura en la lucha, contraponiéndonos las mismas mujeres a estas reivindicaciones; como debía ser, el patriarcado se asegura su hegemonía poniéndonos unas contra otras. Nuestra lucha es por ser sujetas, ser genéricamente humanas para decidir, ser libres para amar o no, tomar decisiones sobre nuestro propio cuerpo sin ser juzgadas, solo SER humanas, no varones y esa diferencia es esencial, ellos han querido acaparar nuestras características de personas y por eso se confunden.

EN MÉXICO

Desde el 24 de abril de 2007 se abrió un nuevo camino en México. Se aprobaron  las modificaciones necesarias en la Ley de Salud local de Distrito Federal para lograr la  despenalización del aborto hasta las doce semanas de gestación. Además se garantiza el derecho a abortar de las mujeres por violación, malformaciones detectadas, inseminación artificial no consentida, amenazas a la salud de la mujer o el llamado aborto imprudencial o culposo (cuando una mujer aborta por una causa ajena, como un accidente). A este derecho tienen acceso mujeres mayores y menores de edad. Deben tener menos de 12 semanas de gestación; firmar una carta de consentimiento (de los padres, en caso de tener menos de 18 años); presentar una identificación y un comprobante de domicilio. Dependiendo las semanas de gestación, hay tres métodos para interrumpirlo: con medicación, antes de las nueve semanas; y con Aspiración Manual Endouterina o Legrado Uterino Instrumentado en los casos de nueve a 12 semanas de gestación.

     Entre los argumentos fundamentales que colaboraron a dicha modificación,  encontramos el documento que publicó el colegio de Bioética, que introdujo elementos precisos en cuanto al principio básico de la racionalidad, entre otras cuestiones, que a las 12 semanas el embrión no ha desarrollado la corteza cerebral ni las conexiones nerviosas indispensables para sentir.

     Como era de esperarse, luego de los cambios en la ley del DF, la Procuraduría General de la República y de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, (apoyadas por la Iglesia Católica), impugnaron las modificaciones. El máximo tribunal validó las leyes capitalinas en 2008 bajo el argumento de que cada legislatura local tiene la facultad de promulgar leyes sobre el tema. La resolución, sin embargo, no penaliza ni despenaliza el aborto en todo México.

     Tras la despenalización en  DF, se desencadena en los 31 estados restantes del país diversas modificaciones en sus leyes y, hasta la actualidad, 16 estados establecen protección al derecho a la vida desde su concepción. Excepto en Distrito Federal el resto penaliza el aborto, salvo en casos de violación y, en los casos de Guanajuato, Guerrero y Querétaro, también  lo permiten cuando la vida de la madre corra peligro.

     El estado de Yucatán, desde el año 92 incluye factores económicos cuando la mujer ya ha dado a luz a 3 o más niños y en el estado de Guanajuato el hecho de practicar un aborto se castigará con penas de prisión de hasta 30 años. En Baja California se reforma la constitución local en su artículo 7 que “tutela el derecho a la vida, al sustentar que desde el momento en que un individuo es concebido, entra bajo la protección de la ley y se le reputa como nacido para todos los efectos legales correspondientes (…)”.

     Guerrero, es el Estado  donde ocurre el mayor número de casos de muertes de mujeres por abortos clandestinos en el país, según el gobierno.“Las mujeres en situación de pobreza que viven en el medio rural tienden a depender de los métodos menos seguros y de prestadores de servicio sin capacitación. Éstas son, por lo tanto, las que tienen mayor probabilidad de sufrir efectos secundarios graves del aborto inseguro”, dijo el gobernador del estado con 67.7% se encuentra en situación de pobreza.

     No podemos dejar de mencionar la lucha de Adriana Manzanares Calletano, quien  fue acusada y sentenciada a sus 22 años por homicidio en razón de parentesco debido a que tuvo un aborto espontáneo al cuarto mes de gestación. Este es un caso donde se observa la discriminación estructural: no sólo la discriminan por ser mujer, también por ser Indígenas (nahua). La Suprema Corte de Justicia de la Nación determinó que el proceso en su contra tuvo violaciones a sus derechos humanos, por lo que fue determinada su libertad.

     El aborto está justificado en 25 estados por amenaza de muerte para la mujer, por malformaciones (14), daños a la salud de la mujer (13), inseminación forzada (11), entre otros. Pero sólo en el Distrito Federal, una mujer puede abortar por decisión propia dentro de las 12 semanas de gestación. Los estados de Baja California Sur, Jalisco, San Luis Potosí, Sonora y Tlaxcala son las cinco de 32 entidades del país en las que el aborto es un delito grave, es decir, que las mujeres son encarceladas mientras son sometidas a juicio; en el resto del país pueden pagar fianza.

Avances en números

Según las estadísticas del Gobierno del Distrito Federal, desde la legalización el 24 de abril de 2007 a julio de 2015 se han realizado 145313 ILE`s de los cuales el 72,9% se han realizado con medicación.

     De las mujeres que se practican un aborto, 5 de cada 10 son solteras; casi la mitad de quienes se lo han practicado tiene entre 18 y 24 años; y la mayoría tienen educación de preparatoria o universitaria.

     Lo paradójico es que el 61,9% de las mujeres que han abortado se definen católicas . En los datos actualizados a junio de 2015 del GiRE, se han realizado 8928 ILEs a menores de 18 años de 2007 a julio de 2015

     En el Distrito Federal, existen 13 hospitales públicos donde se ofrece de forma gratuita el procedimiento de interrupción legal del embarazo, o ILE, además de las clínicas privadas que estén autorizadas para efectuar el procedimiento con un costo.

     Basado en cifras de la Secretaría de Salud federal, GIRE informó que alrededor de 11% de las muertes maternas se produce por abortos mal practicados en todo el país.

Entre 2007 y 2012, en 19 entidades del país hubo 127 sentencias por el delito de aborto, y la Suprema Corte dijo en un informe que entre 1992 y 1997 se abrieron alrededor de 1,000 averiguaciones en el Ministerio Público, un promedio de 62.5 casos al año en todo el país.

     Hoy alzamos nuestras voces para reclamar un derecho esencial que es ser dueñas de nuestro propio cuerpo, porque creemos que lo personal también es político en su construcción, queremos ser libres realmente para decidir. No nos quedemos calladas porque:

Las mujeres DECIDIMOS, la sociedad RESPETA, el Estado GARANTIZA y la Iglesia NO SE METE

De Gouges,Olympe  DECLARACIÓN DE LOS DERECHOS DE LA MUJER Y DE LA CIUDADANA

http://clio.rediris.es/n31/derechosmujer.pdf

Grupo de información en reproducción elegida. GIRE en cifras

http://www.gire.org.mx/nuestros-temas/aborto/cifras

Datos sobre el aborto inducido en  México   http://www.guttmacher.org/pubs/2008/10/01/FIB_IA_Mexico_sp.pdf

Estimaciones del aborto inducido en México: ¿qué ha cambiado entre 1990 y 2006?

http://www.guttmacher.org/pubs/journals/3500409S.pdf

Lamas Marta, Diferencias de sexo, género y diferencia sexual*

http://enp4.unam.mx/diversidad/Descargas/G%E9nero%20y%20Salud%20Reproductiva/Marta%20Lamas%20gnero,%20sexo%20y%20diferenciacion%20sexual.pdf

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