Muertos de felicidad

Muertos de felicidad

por Daniel Benítez

por Daniel Benítez

Por ele ene

    Érase que se era y mira que se era: un mono vestido de novia y un chango al que le apestan las patas, y eran felices, requete felices con sus dosis de infelicidad: felices jugaban, se acariciaban sus partes, se rozaban sus pies aquellos monos chimpancés. Se dormían juntitos, acurrucados en cualquier rincón calientito de aquella fría y extraña selva-ciudad.

     Despertaban heridos de frío-soledad, se calentaban con calor-sinceridad; no importaba nada de nada. No importaban aquellos habitantes de la selva con sus miradas-fusiles, sus caras hostiles y su palabrería inerte que viene y que va.

     No importaban tampoco aquellos de su especie que, por el vestido y el horrible olor a patas, los expulsaron de su clan. No importaba nada ni nadie; sólo importaban los hijos que no tendrían y que dirían frases como: “qué bonita te ves papá”.

     Y como no importaba nadie, un día desaparecieron y se empezó a rumorar. Hay muchedumbre de selva que cuenta que murieron de felicidad. Muchos dicen que se los comieron los tigres-prejuicios, otros cuentan que se fueron al fondo del mar, allá donde los hipocampos no preguntan si eres chango, si usas vestido o te gusta bailar; allá donde no les importa si te apestan las patas, te besas con alguien tus partes o te mueres de felicidad.

eleEneeL eNe. (Pachuca, México, 1986). Sociólogo de profesión, ociólogo por vocación; poeta y chorero por voluntad propia, fundador de la editorial Nuestro Grito Cartonero, en Hidalgo, y actual editor en Catarsis Cartonera, en Guadalajara. Ha publicado Utópico, Poemeando y De lugar ninguno, reconociéndose por su estilo desenfadado y directo.

Contacto: facebook.com/EneFistofeles

 

Scroll To Top