«Movimiento fronterizo» un performance de Marina Barsy Janer

«Movimiento fronterizo» un performance de Marina Barsy Janer

por Marina Barsy Janer

La configuración de una acción colectiva.

perforada a través de la esencia relacional que conforma la superficie de la piel;

atravesando fronteras y a la vez convirtiéndose en zona fronteriza.

Geografías corporales (in)deseables se vuelven la frontera misma.

disposición de un espacio global;

disposición de intimidad,

de afectividad.

Fronteras invisibles situadas en todas partes y en ninguna

respirando a través de un sistema circulatorio.1

Hacer palabras de un acontecer

La performance BORDER MOVEMENT… [Grenzbewegung… / movimiento fronterizo…] fue una acción de la performera puertorriqueña Marina Barsy Janer en colaboración con la artista alemana del tatuaje, Caro Ley realizada el 2 de diciembre de 2016 en Rostock, Alemania. Fue una invitación de la académica y artista Andrea Zittlau como parte del evento “Transnational Performance in Practice” de la Universidad de Rostock. Durante la performance una camilla con una tela blanca sostiene el cuerpo femenino desnudo de M, todo afeitado y boca arriba. Vestida con una bata médica de un blanco traslúcido, con la cabeza afeitada y de pie, C comienza a abrir (tatuando sin tinta) la herida en el cuerpo de M. La herida es una línea fronteriza continua que divide el cuerpo de M horizontalmente: cicatrizando un futuro. La frontera comienza y termina en la vagina de M, haciendo un recorrido por todo su cuerpo, partiéndolo en dos. En el transcurso de la incisión, C presiona sutilmente su bata sobre la herida de M, absorbiendo la sangre que desprende su piel. La bata blanca que cubre el cuerpo de C se mancha con las finas líneas de sangre de M: rompiendo la continuidad de la línea creada en el cuerpo de la otra. La frontera continua en el cuerpo de una se convierte en las líneas de sangre fragmentadas en el cuerpo de la otra. La atmósfera sonora alterna el fuerte sonido provocado por la máquina de tatuar, con sus pausas en forma de silencios y un audio de distintas voces que se escucha por momentos.

Acostado sobre la camilla cubierta de tela blanca el cuerpo quieto de M se ubica en un espacio diáfano de paredes blancas con dos ventanas. El entorno es controlado y estéril semejante a un evento de disección o de cirugía. La línea (o camino) que corta el cuerpo de M hace un recorrido que comienza desde la vagina, se desplaza por el interior de su pierna derecha hacia su pie, luego recorre todo el exterior de su lado derecho que se encuentra de cara al público invitado, desde la pierna hasta llegar a la cabeza afeitada de M. La línea atraviesa la cabeza de M y descansa en el lado izquierdo de su cuello. M y C intercambian miradas. C deja la máquina a un lado, entendiendo en la complicidad de sus miradas la necesidad de respirar por unos momentos. El paso de la frontera por la cabeza ha producido un leve mareo en M. C toma con ternura firme las piernas de M y las dobla para que le descansen flexionadas sobre el pecho. M en todo momento permite que su cuerpo sea manipulado por C. Luego C vuelve a estirar las piernas de M y retoma la línea que ahora cruza por todo el exterior izquierdo del cuerpo de M, lado que mira hacia las ventanas que dan a la calle. Cuello hombro, codo, muñeca, dedos, muñeca, codo, axila, costillas, cadera, muslo, rodilla, pierna, tobillo, dedos de los pies, interior de la pierna, vagina. Se forma una línea de formas orgánicas que parece trazar una geografía. Desde el comienzo del acto de abrir la piel, C imprime su bata sobre el cuerpo de M, absorbiendo la sangre en forma de línea que éste desprende. El cuerpo desnudo de C se observa a través de su bata traslúcida. Sus piernas llevan otras líneas tatuadas con tinta negra.

BORDER MOVEMENT. 2016. Marina Barsy Janer en colaboración con Caro Ley. Foto Isil Sol Vil.

Trazar cuerpos-geografías: Línea divisoria y vincular.

Trazar una línea que divide visualmente el cuerpo en «frente» y «atrás» se inserta en una historia de dualidad impuesta (civilización / barbarie; hombre / mujer; mente / cuerpo; ciudadano / inmigrante; Mismo/ Otro) arraigada dentro de los cuerpos modernos. La exterioridad se crea como régimen de poder que traza una línea que permite que exista el privilegio / la opresión. Esta imposición es violenta, tan violenta que se sostiene en todas nuestras relaciones y nuestras formas de ver y estar en el mundo.

Sin embargo, esta línea también es un camino que entrelaza las partes aparentemente separadas de la geografía corporal, como un sistema circulatorio o de irrigación. El cuerpo está acostado y el camino se traza horizontalmente, nace y concluye desde el centro; es decir, desde la vagina. ¿Qué pasa si esta línea trazada como cartografía también se ve como el trazado de una posible horizontalidad? La utopía está en el horizonte, como diría Eduardo Galeano y en la organización horizontal de una comunidad heterogénea.

Además, la geografía corporal está viva y con su fuerza vital, su movimiento. El camino también se está viviendo a través del cuerpo. Dependiendo de la posición de la geografía corporal, la línea está «distorsionada» de su función de división original y se encuentra en otro lugar. La línea de la mano puede encontrarse con la línea de la rodilla; la línea de las caderas puede encontrarse con la línea del brazo. ¿Qué pasaría si este encuentro de la «línea fronteriza» es la posibilidad no sólo de tejer solidaridad sino también de comprender (vivir, experimentar, sentir) que todas las opresiones se llevan a cabo bajo un mismo sistema moderno/colonial/capitalista/patriarcal que nos afecta y nos segmenta de maneras abismalmente distintas?

Perforar la capa externa del cuerpo, el órgano más grande de todo el cuerpo humano, es un acto de conectar y profundizar, conociendo la fluidez entre el «fuera» y el «adentro» del Yo (que existe siempre en relación). El otro cuerpo que permite que esta línea emerja de adentro hacia afuera podría ser su perpetuador: el agresor. Este otro cuerpo-geografía tiene otra historia y viene de otro lugar. Sin embargo, ella tiene sus propias líneas / caminos marcados en su propia piel. Su bata blanca translúcida revela sus líneas y expone su cuerpo en una conversación que me refleja. Ella cuida este cuerpo-geografía el cual traza y marca su propia superficie corpórea con los trazos de mi sangre.

Dos mujeres de fenotipos parecidos encontradas en una acción de ritual social. Dos mujeres nacidas el mismo día en años distintos. Dos mujeres de geografías políticas distintas. Una proviene del Caribe, de la colonia más antigua del mundo (Puerto Rico) y la otra de la Europa Occidental (Alemania). Geografías distintas, cuerpos similares, historias encontradas. Encontradas. Construir una acción a partir de nuestro vínculo, donde las similitudes fisionómicas y las diferencias geográficas y nacionales entran en juego. Abrir la piel de la otra. La línea fronteriza de mi piel es fragmentada en su bata, se quiebra y se abre. Cada contacto de la maquinaria fronteriza (máquina que produce la herida de la frontera) se transforma con el contacto de los cuerpos, lo que permite la fragmentación de la línea fronteriza en la corporalidad de la otra.

Los binomios opresora / oprimida fueron construidos y deconstruidos simultáneamente. Como ha dicho Caro Ley sobre Border Movement…: “Trazar fronteras en un cuerpo, deconstruirlas en el otro (cuerpo)”.2 La incisión de la línea continua en mi cuerpo se deconstruye y se fragmenta en el suyo. Más allá de este elemento visualmente presente, lo que crea la posibilidad de la fragmentación es el contacto entre los cuerpos. Es el contacto en sí mismo el que se materializa en la bata médica de Ley. ¿Y qué tipo de contacto? La forma que toma esta conversación de cuerpos es de extrema ternura y cuidado. La frontera abierta en la piel se hace visible develando la frontera existente en la geografía social. Se devela la realidad geopolítica de las relaciones modernas, que han sido amputadas por las jerarquías de poder que categorizan a los cuerpos (personas, culturas, saberes, elementos, naturaleza) en mayor o menor valor. La superficie vulnerable de la piel permite la sanación de la herida a través de la relación creada con la otra. Esa “otra” es espejo de una misma.

El audio que se escucha durante la acción discute teorías alrededor de las fronteras y su confección moderna vinculada a las historias del colonialismo. La cartografía moderna tiene una historia de la dominación colonial productora de la actual globalización de las estructuras de poder. La frontera no sólo se concibe como la división de las naciones, sino que se extrapola en temas más amplios de otro tipo que han llegado a representar un espacio más allá de la especificidad temática del muro geopolítico. Esta noción de frontera entiende el mundo contemporáneo como construido por capas de fronteras y dicotomías (de cultura, género, raza, generación, clase, etc.). Las fronteras habitan nuestras relaciones con nosotros mismos y con los demás, con la tierra y con los espíritus. Descolonizar nuestras relaciones en el mundo es un proceso largo, continuo y políticamente existencial. Concebimos la descolonización de nuestra experiencia relacional y con ella la mente-cuerpo-alma y la Tierra.

Movimiento grieta

FRONTERAS DE MIEDO

OTRO

OTRA

OTROA

ESPEJO FRONTERA

MITÁ Y MITÁ

REFLEJO DE UN CONSTRUCTO DE INDIVIDUO

SANGRE HISTÓRICA DE UN YO EXCLUYENTE

REFLEJO DE SEPARACIÓN

GRIETA QUE AULLA

DIFERENCIA DEMARCADA PARA PERPETUAR LA OPRESIÓN

COMUNIDAD VIOLENTADA

TIERRA ESTERILIZADA POR SED DE PODER

MOVIMIENTO DE AFECTOS ACORRALADOS Y VIOLADOS

UNA

Y OTRA

VEZ

ISLAS DE AGUA COMÚN

CUERPAS DESCOLONIZADAS

FUERZA ANCESTRAL

ESPIRITUALIDAD REBELDE

IMAGINARIO FLOR e SE

Y LLUEVEN RAICES CON ALAS

*Este texto es un extracto de un ensayo publicado en la revista FRONTERAS No 4 Julio-Diciembre 2018. Disponible en: https://fundacionproyectof9.wixsite.com/proyectofronteras/revistafronteras

1 Texto de la performance BORDER MOVEMENT…traducido del inglés. Original disponible en www.marinabarsyjaner.com

2 Publicado en la página de Instagram de Caro Ley: www.instagram.com/caroleytattoo/

Marina Barsy Janer

Artista de la performance, investigadora y curadora independiente. Doctora en Historia y Teoría del Arte por la Universidad de Essex. Directora del espacio de creación y pedagogía radical MATERIC.ORG y curadora del festival internacional de performance EMPREMTA.

Link: www.marinabarsyjaner.com

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