Mi mami es actriz porno, ¿y la tuya?

Mi mami es actriz porno, ¿y la tuya?

Por Sebastián Márquez Adame

Me veo como una sombra, ni hombre

ni mujer.

Ni como una mujer dichosa de ser

un hombre, ni como un hombre

bastante brutal y lo suficientemente tranquilo

para no sentir

una insuficiencia. Siento una carencia. 

-Sylvia Plath, Tres Mujeres

 De 1977 a 1980, Cindy Sherman realizó una serie de fotografías que bautizó como Untitled Film Stills, en las que ella misma era la musa de la obra. Dentro del imaginario que la envuelve, podemos ver a Cindy como el ama de casa, la amante, la trabajadora, la prostituta o la madre, como si estuviera jugando a la lotería y quisiera llenar con frijoles al mayor número de arquetipos posibles. Lo interesante de estas fotografías sin títulos (sin nombre como las mujeres a las que juega ser y como la misma condición femenina que desaparece en el revelado) es que ningún rol choca con el resto: el ama de casa es tan gris como la impresión de la fotografía, la amante quema el fotograma desde su cama, la trabajadora suda en plata todo su labor, pero ninguna es más de un papel a la vez. “Todo a su debido tiempo” parece decir Cindy como respuesta a algún dictado que Sylvia Plath le hizo desde el más allá:la mujer, antes que ser humano, es una actriz”, le dijo, quizás, entre dientes antes de meter su cabeza en el horno.

El trabajo de Cindy es estudiado bajo la lupa oxidada de las academia de arte y se analiza bajo los mismos principios psicológicos que Sigmund Freud propuso hace, casi ya, un siglo, como si el cromosoma extra siguiera siendo un tema problemático. El trabajo de Madison Young (famosa actriz porno, activista sexual y si, también artista) es estudiado en horas en las que la soledad masculina necesita que se le recuerde que tiene un pene, y firma, en kleenex, el grabado de perlas que la película exige para la posterioridad; tal y como el título “Mona Lisa” que yace ostentosamente en letras doradas en el museo de Louvre, exige, como tributo, el análisis mesurado y ridículo.

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MILFing Marilyn

    “La mujer, antes que ser humano, es una actriz” sentencio, porque en Madison Young encuentro el ejemplo perfecto: la actriz a la que le pagan por recrear orgasmos, un día se descubre como madre y es obligada a elegir uno de los dos roles, porque es imposible que pueda ejercer los dos. O al menos es lo que el debate que su serie fotográfica Becoming a MILF  suscitó hace ya un par de años, pero que nunca se concluyó. En una de las fotografías más controversiales podemos ver a Madison en una recreación del famosisímo retrato de Richard Avedon a Marilyn Monroe: uno de esos escasos momentos en los que parece que la eterna rubia sexual piensa “¿qué estoy haciendo con mi vida?”. En la versión de Madison, el escote no es el epicentro de la pieza, sino el acto: con bebé en brazos y pechos descubiertos, amamantando, la mujer cuestiona su trabajo como madre y actriz. Es una provocadora, como bien se puede intuir al descubrir el titulo de la serie de fotografías (MILFing Marilyn).

    Teniendo esto como antecedente, me es fácil imaginar a Madison como una versión de carne y hueso de Maude Lebowski, el icono personaje de la película de culto The Big Lebowski, teniendo una conversación así con aquellos que empezaron a debatir al respecto de la naturaleza de su obra:

Maude Lebowski: ¿Acaso la figura femenina le hace sentirse incómodo,  Sr. Lebowski? The Dude: Uh, ¿es de eso esta fotografía?

Maude Lebowski: De alguna forma, si.  Mi arte ha sido comentado como fuertemente vaginal, lo que preocupa a algunos hombres. La palabra misma hace que algunos hombres se sientan incómodos. Vagina.

he Dude: ¿Ah, si? Maude Lebowski: Si, no les gusta oírlo y lo encuentran difícil de pronunciar, aunque, sin pestañear,  pueden hablar perfectamente de su pene, o su verga o su Johnson. The Dude: ¿Johnson?

     Uno de los comentarios más desagradables proviene de Furry Girl, contemporánea de Madison y quien, en twitter, se describe como una “atea vegetariana parcialmente retirada de la pornografía y la prostitución, que ama a los gatos, viajar y la ciencia. Anti Feminista y anti estadista” (1). En su blog (feminisnt.com) menciona que es imposible decir que las fotografías no son sexuales cuando son exhibidas en lugares sexualizados o tienen como intención ser “eróticas”. Complementa esta noción escribiendo que ha “visto otras fotos de  mujeres amamantando, y ninguna de ellas está preocupada por lucir un vestido sexy y tener maquillaje y peinado listo para modelar. La mayoría de las mujeres que posan amamantando lucen exhaustas y, apuesto, que lo hacen utilizando los pants de la noche anterior, sin intentar parecerse a un famoso símbolo sexual” (2).

    Furry Girl dice todo esto como si la maternidad fuera un acto de castración femenina, en la que la pérdida es la marca de género. ¿Ser madre es, entonces, el rechazo de cualquier intento de sensualidad? ¿O es acaso el hecho de que Madison sea la mente detrás de todo el concepto la fuente principal del debate? Quizás si hubiera sido su esposo el que tomara las fotografías, MILFing Marilyn hubiera sido un hermoso retrato tomado por un padre como testimonio de la “belleza del vínculo madre-hija”, pero al ser ella, quien también resulta ser actriz porno, la que ideó todo el concepto y formuló las fotografías, entonces se concluye que su trabajo es un gimmick que sigue una agenda muy particular que engaña al espectador, vendiéndole “realidad” cuando no la hay. El problema de este debate presuntamente “humanista”, es que tiene como base de pensamiento una noción meramente patriarcal.

¿En qué momento las fotografías tuvieron como tema principal el placer masculino? “Mi exhibición Becoming MILF es un viaje visual y performático a través de mi embarazo y el inicio de la maternidad, mientras sigo trabajando en la industria sexual. Quería expresar los retos de balancear la vida de la puta y de la virgen al mismo tiempo” (3), dice Madison, mientras que Furry Girl cuenta imaginariamente al número de hombres que se masturbarán ante la exposición, como si eso fuera lo más importante de la imagen.

Aunque sea difícil de asimilar, dudo mucho que Madison quiera excitar a alguien (más que a sí misma, claro está) con esas fotografías. Dudo que haya pensado en hombres cuando se puso ese vestido á la Marilyn y cuando tomó a su bebé en brazos. Hay cosas que son muy difíciles de creer, pero en ocasiones, las actrices pueden interpretar más de dos papeles a la vez: hay mamás que también hacen porno.

Maude Lebowski: Le gusta el sexo, Sr. Lebowski? The Dude: ¿Perdón? Maude Lebowski: Sexo. El acto físico del amor. Coito. ¿Le gusta? The Dude: Estábamos hablando acerca de mi alfombra. Maude Lebowski: ¿No está interesado en el sexo? The Dude: ¿Te refieres al coito? Maude Lebowski: ¿Acaso la figura femenina le hace sentirse incómodo,  Sr. Lebowski? The Dude: Uh, ¿es de eso esta fotografía? Maude Lebowski: De alguna forma, si.  Mi arte ha sido comentado como fuertemente vaginal, lo que preocupa a algunos hombres. La palabra misma hace que algunos hombres se sientan incómodos. Vagina. he Dude: ¿Ah, si? Maude Lebowski: Si, no les gusta oírlo y lo encuentran difícil de pronunciar, aunque, sin pestañear,  pueden hablar perfectamente de su pene, o su verga o su Johnson. The Dude: ¿Johnson?

1. https://twitter.com/furrygirl Recuperado el 8 de abril del 2014.

2. http://www.feminisnt.com/2011/why-i-am-against-sexy-breast-feeding-and-using-a-baby-as-a-marketing-gimmick-to-sell-porn/ Recuperado el 8 de abril del 2014.

3. http://titsandsass.com/madison-young-on-milf-hood/ Recuperado el 8 de abril del 2014.

 

 

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