La necesidad de un movimiento de *Poder Negro* desde México, después de Ayotzinapa y Ferguson: una mirada y una llamada

La necesidad de un movimiento de *Poder Negro* desde México, después de Ayotzinapa y Ferguson: una mirada y una llamada

por Daniel Brittany Chávez

   Soy un Afro Americano, nacido en los EEUU, que actualmente reside en Chiapas, México. Tengo raíces indígenas (Cherokee), Sudamericanas, Africanas, e Irlandesas. Con compromisos políticos entre el norte (EEUU) y el sur (México) de lo que es Norteamérica, he desarollado una mirada hacia estos momentos históricos que está profundamente enraizada en mis propios posicionamientos, memoria ancestral, y las luchas sociales en los cuales he participado activamente con performance y con escritura. Creo profundamente en la producción de conocimiento hacia cambios en nuestrxs comunidades y que tomamos la responsabilidad de hablar desde nuestrxs locus de enunciación. Desde este posicionamiento, deseo brevemente articular un nodo de la intersección de los momentos históricos actuales entre los EEUU y México y desde aquí insistir en un nuevo movimiento de *Poder Negro* iniciando desde México. Tomo mi noción de intersección de la colectiva afro-americana famosa de los 60, Combahee River Collective.[i]

            Tenemos que pensar en la eradicación del tiempo lineal occidental cuando confrontamos las realidades actuales. Es necesario enraizarnos en el tiempo serpentino que se ha revelado en estos momentos históricos en el norte de este continente, que estamos viviendo tanto en los estados unidos, como en Méxcio.[ii] Déjame empezar por unas visualizaciónes. La verdad es que estamos en la repetición de los años 1960 en los dos países. No es ninguna situación irónica ni por casualidad.

     En esta primera serie de imágenes, vemos la brutalidad de la violencia hacia afro-americanos en los 60 durante la época de derechos civiles. En ellas vemos la misma historia. Lo que vemos en 2014 empezó por la decisión judicial de la corte de Ferguson, Missouri, estados unidos que determinó que el asesinato del joven afro-americano Michael Brown por un policía era legítimo. El policía salió libre. Michael Brown siguió muerto. Algo similar pasó con Eric Garner, quien vendía cigarros en la calle cuando la policía llegó para cortar la venta y terminaron estrangulándole en pleno día mientras que él gritaba: “¡No puedo respirar, no puedo respira, no puedo respirar!”. Y estos momentos, también se ha señalado a la sociedad la cantidad de mujeres y las personas afro- americanas trans y LGB que han muerto a manos de policía sin que les demos la menor atención. Lo que estos instantes enseñan a la sociedad es lo que ha dicho la feminista afro-americana bell hooks: que la forma en que la policía mata a los afro -americanos en 2014 es el equivalente a los linchamientos del siglo XIX (bell hooks ha llamado a ésto el Efecto Zimmerman, por el policía con apellido Zimmerman que fue liberado después del asesinato de otro joven afro-americano, Trayvon Martin el verano 2013).[iii] En este sentido, aun cuando este joven ha sido asesinado por la policía, el sistema legal lo detemina culpable de su propia muerte y la policía libre de cualquier culpabilidad. Nos lleva a ver cómo la situación no ha cambiado no solo en décadas, sino en siglos. Como dijo la pensadora radical feminsita afro-americana Sylvia Wynter en 1994, el sistema de justicia sigue clasificando a jóvenes afro-americanos como casos de “N.H.I. – NO HUMANS INVOLVED/ NINGÚN SER HUMANO IMPLICADO.”[iv] Las probabilidades de vivir una vida digna como persona afro-americana en los Estados Unidos hoy día, siguen siendo demasiado escasas.

            En tiempo paralelo, es esencial ver la situación en este país. Como todos deben saber ahora, la situación de la desaparición de los 43, el asesinato de los 3 en la escena, la comprobación de uno de los cuerpos quemados por pruebas de ADN, y la impunidad continua nos marca en tiempo serpentina con el año 1968, con el masacre de Tlatelolco. La situación de desaparecidos en Ayotzinapa es un grito hecho en realidades históricas. Otra vez aquí vemos la represión policiaca en 1968 en la primera imagen

cortesía de: http://sobrehistoria.com/tlatelolco-matanza-estudiantil-en-mexico-68/

cortesía de: http://sobrehistoria.com/tlatelolco-matanza-estudiantil-en-mexico-68/

y en la parte de abajo, vemos una de las marchas en Oaxaca contra Ayotzinapa en 2014

cortesía de: http://www.seccion22.org.mx/2014/10/02/seccion-xxii-marcha-en-repudio-a-la-represion-y-masacre-de-estudiantes-del-2-de-octubre-de-1968-en-tlatelolco/

cortesía de: http://www.seccion22.org.mx/2014/10/02/seccion-xxii-marcha-en-repudio-a-la-represion-y-masacre-de-estudiantes-del-2-de-octubre-de-1968-en-tlatelolco/

            Demostrar para el derecho de ser estudiante provoca respuestas de fuerza bruta en ambos países. Los cofres del estado en ambos lugares vienen del mismo bolsillo.[v] Es hora de asumir la complicidad del estado neoliberal patriarcal eurocentrado y defensor de la supremacía de la raza blanca que crea la violencia en ambos países. En México ser estudiante, ser mujer, ser campesino, es peligrosísimo. Y no soy el único en decir que este tiempo serpentino nos demuestra la interseccionalidad de estos eventos y nuestras historias. Ver la profundidad histórica de las intersecciones de estas luchas, es crucial. Las escuelas normales rurales insisten en un sistema educativo basado en proyectos de vida y gente afro-americana estamos exigiendo que nos traten como seres humanos, lo cual nunca ha sucedido como algo normalizado ni en los eeuu ni en México. Pero en México, matan afro-mexicanos por extrema marginalización al decir que no existen o que se han borrado por el proyecto de la raza cósmica y en los estados unidos, los matan adentro de las leyes con pistola o estragulación en pleno día. Entonces, quiero exigir que este momento histórico sea un momento pedagógico no sólo al ver la temporalidad de la historia como serpentine, sino también de ver cómo venimos caminando juntxs y cómo tenemos que seguir caminando juntxs:

imagen cortesía de: (http://www.easterwood.org/hmmn/2007/09/sponsored-by-nike-and-nikon-where-the-power-lies/

imagen cortesía de: (http://www.easterwood.org/hmmn/2007/09/sponsored-by-nike-and-nikon-where-the-power-lies/

            Para lxs que no conocen esta imagen, son dos atletas afro-americanos, Tommie Smith y John Carlos, durante la ceremonia de medallas de las Olimpiadas del verano de 1968. El puño en el aire, boca abajo, es en señal del poder negro estadounidense. En 1968, los estados unidos estaba en medio de un fuego de derechos civiles y habia sucedido la matanza de Tlatelolco. Tlatelolco sucedió 10 días antes del principio de estos Juegos Olímpicos. En una entrevista, Tommie Smith dijo que este momento no sólo fue un gesto del poder negro, sino de “derechos humanos” en protesta a la situación actual. Pausando en este evento, aquí viene mi llamada: quiero que pausemos un momento y, simbólicamente, reto a la población estadounidense y mexicana a dejar de separar estos momentos y estas luchas. Es hora de poner los puños en el aire en los dos lados de la frontera. En esta última imagen, estudiantes afro-americanos de medicina reapropian el lema mexicano que ha circulado sobre Ayotzinapa “Quisieron enterrarnos, pero no sabían que éramos semilla/They tried to burry us but they didn’t know we were seeds” pero en lugar de demostrar solidaridad para México (aunque es implícito por el uso de la frase) están nombrando su lugar como estudiantes de medicina en una de las universidades más reconocidas del mundo (Harvard) mientras que la policía mata personas con su aparencia física de una manera naturalizada.  Quiero señalar también que en la imagen anterior de la marcha para Ayotzinapa en Oaxaca en 2014, los puños están en el aire.

Imagen cortesía de twitter

Imagen cortesía de twitter

            Pero, de acuerdo a los eventos mundiales que nos tocan vivir ahora, especialmente en México y los estados unidos, donde están matando a mi gente por ser negra, por ser estudiante, por ser Latina/o, yo me aferro aún más a mi negritud. Ante los hechos, me siento completmante deshecho. Como me ha señaladao una amiga poeta/artivista/académica de Trinidad, Angelique V. Nixon, “Mi rabia es memoria genética, alimentada por el conocimiento diario y de ver todas las maneras en que nuestras vidas están en riesgo.” Y para continuar esta línea de pensamiento, como dijo Stacey Ann Chin, “Es hora de que pongamos nuestros cuerpos donde nuestras bocas siempre han estado.” En este ensayo corto, es imposible dibujar la interseccionalidad perfecta que estos momentos históricos nos están señalando, pero es muy posible afferarnos a los hechos.     Fue una experiencia conmovedora estar en Oventic con lxs compas Zapatistas para el 31 de diciembre de 2014.[vi] E increíble escuchar a varios familiares de Ayotzinapa hablando al lado de Subcomandante Moisés en un momento histórico solidario. Pasar un año nuevo no siempre se trata de brindar y emborrachar en fiesta total. A veces es el absoluto silencio y solidaridad en lucha mientras que reflexionemos en la continuidad del tiempo. Lo que hizo falta en Oventic, fue la presencia de la población Afro-mexicana. El olvido y el aislamiento también mata. Es hora de dar un paso enorme a las luchas fenomenales de las poblaciones Afros de México, en voz altítisma.[vii] Es esencial reconocer que, en una protesta contra Ayotzinapa, si los puños están en el aire, afro-americanos de toda parte del continente estan implicados y presentes. Es hora, ante la violencia impune estatal, de levantar los puños en poder negro y intersectar las luchas. Es más que hora para solidaridad entre afrodescendientes de diferentes partes de este Norteamérica de juntar fuerzas en lucha. Es hora. Levántense los puños conmigo compañerxs. Es hora de construir un nuevo movimiento.

Imagen por Cecilia Monroy Cuevas

Imagen por Cecilia Monroy Cuevas

 Para más información sobre el trabajo de performance de Daniel, puden visitar a www.brittanychavez.org. Para más escritos de Daniel, pueden visitar su página de academia.edu: https://unc.academia.edu/BrittanyChávez.

[i] Para ver el manifiesto del Combahee River Collective, pueden dirigirse a: http://circuitous.org/scraps/combahee.html (en inglés).

[ii] Desarollo mi idea del tiempo serpentino desde el texto de la Dra. Catherine Walsh en su Introducción al libro Pedagogías Decoloniales, “Lo Pedagógico y lo Decolonial: Entretejiendo Caminos” (2014).

[iii] Para ver el texto completo, esta disponible aquí: http://www.jetmag.com/made-of-shade/bell-hooks/ (inglés)

[iv] El texto completo de Sylvia Wynter esta disponible en PDF aquí: http://carmenkynard.org/wp-content/uploads/2013/07/No-Humans-Involved-An-Open-Letter-to-My-Colleagues-by-SYLVIA-WYNTER.pdf (inglés)

[v] Para ver la cobertura completa sobre la responsabilidad y la complicidad entre los gobiernos estadounidenses y mexicanos, pueden escucharlo aquí: http://www.democracynow.org/2014/11/13/are_mexicos_missing_students_the_victims

(inglés con Amy Goodman de Democracy Now)

[vi] Para ver una de las imágenes más circuladas por de esta noche, pueden ir a: http://aristeguinoticias.com/0101/mexico/ezln-y-ayotzinapa-unidos-en-oventic-chiapas/?utm_source=twitterfeed&utm_medium=facebook

[vii] Para ver ejemplos de luchas de pueblos Afro-mexicanos, véanse al grupo de Facebook que sirve como un archivo de luchas, eventos e imagines: https://www.facebook.com/groups/afromexico/?fref=ts

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