En busca de la diversidad sexual. El ser humano un ser peculiar, diverso y variado

"Pink tube" por Miguel Angel Padilla Salazar

“Pink tube” por Miguel Angel Padilla Salazar

 

ASSEX, Sexualidad Educativa (J. Alejandro López Noguera)

La diversidad es un fenómeno inherente al ser humano. Pese a que, desde ciertos sectores sociales, se nos insta a la homogeneidad, ésta solo provoca crispación, toxicidad, desentendimiento e infelicidad. En lo referente a nuestra sexualidad ocurre exactamente lo mismo. Somos seres sexuados caracterizados por una increíble y sana variedad de formas de vivir la sexualidad, de disfrutar de la erótica, de sentirnos atraídos. Somos seres curiosos y peculiares.

   Desde el patriarcado, se ha intentado tapar y demoler toda aquella conducta que se alejaba del heterocentrismo, coitocentrismo y el falocentrismo. El mundo había sido creado para hombres con enormes penes, que buscaban el orgasmo a toda costa con, únicamente, personas del sexo opuesto. La realidad actual desbanca de forma muy evidente esta falacia cargada de mitos y errores cognitivos. Poco a poco, empezamos a sentirnos orgullosos de la diversidad humana y sexual que nos rodea y nos caracteriza.

   Podemos hablar de heterosexualidad, homosexualidad, bisexualidad, pansexualidad, intersexualidad e incluso de asexualidad. De toda esta disposición humana, vamos a detenernos en dos posibilidades que pueden llamarnos la atención por su desconocimiento o simplemente por pura curiosidad: la pansexualidad y la asexualidad.

   Podemos definir pansexualidad como la orientación sexual por las que nos atrae otra persona sin hacer distinciones de sexo o género. Expresan que pueden enamorarse de la personalidad de otros sin importarles si es hombre o mujer, si tiene pene o vagina, por lo que se centran en el interior: forma de pensar, de comportarse, etc.

   La diferencia con la bisexualidad radica, en que las personas bisexuales si diferencian y atienden al sexo y al género a la hora de sentir atracción, es decir los pansexsuales a parte de sentirse atraídos por varones (género y biología), mujeres (género y biología) también pueden sentirse atraídos por personas transexuales, intersexuales e intergéneros[1].

   Esta disposición terminológica que diferencia la pansexualidad de la bisexualidad, ha provocado una lucha interna, entre los defensores de que ambos son dos términos con derecho propio y que describen orientaciones o disposiciones sexuales distintas, con las personas que creen que esta diferenciación promueve la discriminación, ya que, para ellos, están diferenciando entre mujeres y hombres transexuales de mujeres y hombres cisexuales (personas cuya identidad de género es concordante con su género biológico) , y en vez de divulgar pensamientos enfocados a la diversidad, lo que se están consiguiendo es una forma de cisexismo y transfobia. La polémica está servida.

   Por otro lado, ha surgido un movimiento de personas que no desean manifestar su sexualidad o por lo menos la sexualidad puramente genital, hartos, en parte, de una nueva corriente capitalista permisiva, que promueve el disfrute del sexo como simple ocio y negocio, donde la persona que no hace uso de su sexualidad es tachada de infeliz y retrógrada. Una vuelta de tuerca, donde se radicaliza la sexualidad y se usa como arma arrojadiza. Estas personas se consideran asexuales. En 2001 aparece un grupo virtual denominado Comunidad virtual AVEN: Asexuality Visibility and Education Network.  Para ellos la Asexualidad:

[…] es la falta de atracción sexual. Los asexuales en general son muy diferentes los unos de los otros: algunos sienten atracción romántica, algunos no. Algunos sienten excitación física, algunos no. La asexualidad no es lo mismo que el celibato. El celibato es una decisión de abstenerse de la intimidad sexual, mientras que la asexualidad es una orientación que consiste en la falta de atracción sexual[2].

    Nace, entonces, otra manera de vivir la sexualidad, puede que con carácter reivindicativo o sentido desde sus fueros internos, pero en ambos casos, otra forma de manifestar lo sexual, dentro de la innegable diversidad humana.

    La dicotomía Platónica de hombres y mujeres va difuminándose, los roles tan marcados han empezado a desvanecerse y comienzan a emerger personas que se autodenominan intergénero. Este fenómeno no tiene nada que ver con la orientación sexual, sino que se introduce dentro del concepto de identidad sexual. Son personas que pueden sentirse tanto masculinas como femeninas, perciben ambas características y roles como parte de sí mismas, denominadas también como bigénero, o ni masculinas ni femeninas, ya que no perciben en sí mismas rasgos de las características y roles de lo denominado socialmente como femenino y/o masculino, denominados agénero (entre otras clasificaciones de personas intergénero: género fluido, tercer sexo, etc).

   Como hemos comprobado a lo largo de todo este recorrido, queda claro que no podemos hablar de sexualidad en singular, sino de sexualidades y que es importante que eduquemos en y para la diversidad, en y para las sexualidades, abriendo el abanico a todas las posibilidades que el ser humanos puede abarcar de forma sana y satisfactoria. La revolución empezó, nosotrxs debemos continuarla.

[1] Datos hallados en: http://jalomanda.blogspot.com.es/2014/03/la-pansexualidad-otra-forma-de.html

[2] Datos hallados en: http://www.asexuality.org/sp/sobre-asexualidad

assexASSEX: Asociación de Sexualidad Educativa de ámbito nacional, nacimos con la pretensión de mejorar la calidad de vida y la salud tanto afectiva como sexual de niños, jóvenes y adultos, porque al fin y al cabo todos somos sexuados y llevamos la sexualidad adherida a cada una de nuestras células.

FB: Assex Sexualidad Educativa

joseJosé Alejandro López Noguera, Presidente de la Asociación de Sexualidad Educativa (ASSEX), Psicólogo, Sexólogo y Psicopedagogo. Amante de la educación y la sexualidad a partes iguales.

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