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Entrevista con Chelsea Poe. (The first of the american girls)

Por Dr. Dickersson

“We need a new world order

We need a new kind of faith

This is a new world order

Start to believe”

William Control

New World Order

 El arte ayuda a observar fenómenos que se encuentran fuera del foco normal que la vida cotidiana nos muestra. Nos ayuda a entender y, con algo de suerte, a retar al status quo actual. La industria de la pornografía tiene un género que cumple con la definición anterior al enseñarnos un nuevo mundo de cuerpos y expresiones: el QUEERPORN. Éste nos ayuda a entender que el género es una construcción y los genitales no definen absolutamente nada. Las nociones que tenemos de hombre y mujer se vuelven borrosas y desenfocadas para que cada espectador pueda definirse a sí mismo a través de un orgasmo real. El QUEERPORN se diferencia del porno heterosexual, gay o lésbico, al ser un acumulado de varias expresiones de género y genitales. En un DVD podemos encontrar escenas que nos muestran interactuando de una manera natural a una lesbiana transexual con una mujer heterosexual, mientras que en la siguiente escena podemos disfrutar el encuentro de dos transexuales hombres queer. Así, como toda expresión humana, tiene artistas que viven y mueren por su arte, el QUEERPORN tiene varios kamikazes dispuestos a cambiar el mundo una cogida a la vez.

Chelsea Poe es una punk radical para quien el QUEERPORN es una oportunidad de confrontar el STATUS QUO de una industria que piensa que sus únicos consumidores importantes son solamente heterosexuales. El QUEERPORN ha empezado a cambiar esto poco a poco han sido quince años los que le ha tomado formarse pero está aquí para quedarse.

Mientras que el porno tradicional limita nuestra sexualidad al vendernos la misma escena una y otra vez, Chelsea Poe ha hecho una misión personal el representar de una manera real la forma en que una mujer transgénero tiene sexo. Su porno está diseñado para gente de su comunidad, para que se sientan representadas y representados de una manera real y, por supuesto, está diseñado para que te pongas ¡¡lo más caliente que se pueda!!

QUEERPORN es una bocanada de aire fresco para el porno en los últimos quince años. Chelsea Poe nos ha enseñado que el mejor porno es aquel que no se preocupa por géneros o categorías si no el que retrata una realidad y sexualidad capaces de borrar la manera tradicional en que se puede interactuar con una película porno.

El porno tradicional, sin importar si es heterosexual, gay o lésbico, logra perpetuar el sistema patriarcal que nos domina. Chelsea Poe desea volar el status quo una buena cogida a la vez y enseñarle al resto de la sociedad que el género es una mentira. Parafraseando al viejo asesino de la montaña: “El género no es verdad y todo está permitido.”

En una sociedad en que las redes sociales, estereotipos de género y el pertenecer a un grupo son valoradas como esenciales para que podamos funcionar de una manera normal, Chelsea Poe reta nuestras nociones del cuerpo al hacernos ver que ella es una mujer antes que cualquier otra cosa, cuya naturaleza rebelde ha tenido un impacto en la manera en la que las compañías establecidas se refieran a sus actores transgénero. Si el porno define la manera en que la gente coge, Chelsea Poe dejo caer una bomba atómica en el lenguaje de estas compañías capaz de crear un hueco en la industria del porno en donde los clichés y estereotipos puedan ser olvidados. Un cambio que hará que toda una comunidad de actores transgénero sean percibidos. Esto me recuerda a una frase de William Burroughs: “Los artistas en mi mente son los verdaderos arquitectos del cambio y no los legisladores políticos que implementan el cambio después del hecho”.

Chelsea Poe es una artista cuyo trabajo continúa en desarrollo y madura de una manera radical. Debemos seguirla de cerca y dejarnos coger por esta mujer que no conoce el miedo.

Considero que el porno que has hecho con Courtney Trouble es muy artístico, sucio, DIY y muy real al incluir todos los tipos de expresión sexual y de género. ¿Esa es la manera en la que te acercas a cualquier otro trabajo artístico?

Vengo de la escena DIY punk del medio oeste y esa es la manera natural en la que enfrento cualquier proyecto artístico. Courtney es del Pacifico norte de la escena Riot Grrrl así que cuando decidimos trabajar juntas hubo una dinámica punk que no existe en las compañías grandes y establecidas.

Courtney Trouble es una de las directoras más irreverentes y personales trabajando en cualquier medio actualmente; su trabajo me recuerda a LaBruce, Kern, Anger, Zedd, etc. ¿Cómo se conocieron y te convertiste en su musa?

La primer escena que filmé fue con Courtney y Dylan Ryan para la serie Crash Pad y congeniamos muy bien e incluso antes de filmar la escena me ofreció trabajar con Maxine Holloway en Transgrrrls y fue muy bien recibida y empezamos a ser amigas y a trabajar juntas cada vez más.

Fucking Mystic es más que una película porno cualquiera, hay un elemento ritualístico, en especial la escena de la orgía. Sé que el titulo lo dice pero, ¿fue algo que hicieron de manera consciente? Y si fue así, ¿qué reacción esperas obtener de la gente que vea tu película?

Con Fucking Mystic realmente quise hacer una narrativa porno con una mujer transgénero en donde no nos enfocáramos solo en ser transexual como tantas películas. Courtney y yo tenemos una gran influencia de la cultura gótica y eso era algo que quería se viera en este proyecto. Pienso que soy percibida como una actriz más oscura y alternativa de lo que realmente soy, la mayoría de mi trabajo muestra un lado completamente distinto de mí.

sandy-chelsea

BDSM (Bondage/Disciplina/Sadismo/Masoquismo) es una parte integral de tu trabajo, en especial en las escenas con Courtney. Me recuerda a las escenas de sexo en las novelas de Kathy Acker en donde le género es fluido y casi olvidado, ¿esa era tu intención? ¿Por qué escogiste BDSM como parte integral en tu trabajo?

Courtney es GENDERQUEER así que la escena se dio de una manera natural. BDSM es mi sexualidad, tuve fantasías realmente intensas de BDSM antes de tener inclusive deseos sexuales. Descubrí mas de la cultura BDSM cuando estaba saliendo de la adolescencia. Conecta y expresa muy bien con mi sexualidad y al identificarme como QUEER.

El soundtrack es una parte muy importante en Fucking Mystic, especialmente William Control para quien el BDSM y hípsters de la época Victoriana son parte integral de su mensaje, ¿hay algún otro artista, escritos, banda o músico que te ponga en un buen ambiente para poder crear?

Estuve en una banda que fue telonera de William Control en 2010 y él es uno de mis artistas favoritos. Fue un sueño el poder tener su música para este proyecto porque de verdad complementa perfectamente lo que quería hacer con este DVD. Otra banda con la que espero poder trabajar en un futuro es una banda de pop punk feminista llamada “The Lippies”. Crecí escuchando pop punk y gótica así que son los géneros que naturalmente uso para mí trabajo

Las religiones, el arte, la magia, el marketing y el personaje principal de Fucking Mystic tienen un talismán que hace que las cosas ocurran, ¿tienes algún talismán personal?

La verdad fue algo que sucedió durante la filmación, una vez que terminamos de filmar empecé a usarlo por todos lados, hasta que me di cuenta que lo perdí en Las Vegas la noche de los AVN (los Oscares para la industria porno), lo cual me parece muy simbólico y un buen lugar para extraviarlo ya que Fucking Mystic se encontraba nominada esa noche.

Raven Kaldera escribió un libro llamado Hermaphrodieties, en donde la fluidez de género se ve como algo sagrado y revolucionario, el porno que haces es de género fluido y nos enseña que es un constructo social y el Sistema de control más grande; ¿crees que la comunidad transgénero tiene lecciones importantes que compartir con el resto de la sociedad en temas como búsqueda spiritual y anarquía binaria?

Creo que las mujeres y hombres transgénero necesitan hacer más productos para nosotros en vez de dirigirlos al consumidor heterosexual para que puedan entendernos. La mayoría del porno trans está dirigido para consumidores heterosexuales, por lo que no puedes encontrar en estas escenas lo que la comunidad transgénero encuentra cachondo y quiere ver. Pienso que las películas acerca de gente trans se centran en tratar de entendernos y no nos dejan reflejar nuestras vidas y que a través de eso avance la película como cualquier actor heterosexual. Creo que será importante el dia en que la gente trans no necesite hablar de su trans para poder ser vistos en un filme.

¿Qué significa para ti la palabra QUEER?

QUEER para mi es mi género, mi sexualidad, mi política, mi perversión y mi estilo de vida. Creo que todo en mi vida es QUEER y creo que de cierta manera tiene que ver con crecer en un medio rodeada de republicanos heterosexuales. QUEER es lo que me hace sentir cómoda y el querer levantarme todas las mañanas e intentar hacer un cambio positivo.

El porno es un espejo de la sociedad en la que vivimos, y es precisamente en el porno el primer lugar para que suceda un cambio real dentro del Status Quo. Siendo tú la primer mujer transgénero en aparecer en GODS GIRL, programas en MTV y AOL que siguen la vida de personas transgénero, ¿dónde crees que se encontrará esta comunidad en unos cinco años?

Honestamente no sé si haya tal avance, hay miembros de nuestra comunidad que no han visto este avance. Siete mujeres transgénero de color fueron asesinadas este año, mientras MSNBC debate que la aceptación de esta comunidad está cerca o que el reality show de Bruce Jenners va a cambiar muchas cosas. Creo que puedes ver a la comunidad transgénero como un monolito en donde a grupos establecidos como GLAAD y HRC no les preocupa lo que realmente ocurra, es por eso que transgénero con presencia en los medios necesitan poder decir lo que realmente sucede.

El arte ayuda a evolucionar y a realizar cambios personales, ¿hay algún otro medio en el que te gustaría expresarte?

Toqué en varias bandas a lo largo de mi adolescencia y ahora me interesa escribir. Nunca consideré una carrera como escritora pero hay gente a la que le interesa mi perspectiva, que ha ido floreciendo poco a poco. Es cierto que la perspectiva de una mujer QUEER transgénero es generalmente olvidada, pero es precisamente por eso que necesitamos más voces trans que nos representen.

https://www.youtube.com/watch?v=LQOF4_3mL6E

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Sigue a Chelsea Poe en Twitter @ChelseaPoe666

y en su página personal http://chelseapoe.com/

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De chichifos y otras puterías

por Alex Xavier Aceves Bernal
por Alex Xavier Aceves Bernal

Por Axler Yépez Saldaña

“¿O cuál es más de culpar? ¿La que peca por la paga o el que paga por pecar?”

Sor Juana

Esta vez quiero presentar una serie de reflexiones que me han ocupado durante mi último viaje familiar por las grandes montañas y los Tuxtlas en Veracruz, como una reapropiación a la tradición mexicana del conocido maratón “Guadalupe-reyes” (influencia católica, ¿dónde?). Igual que el catolicismo nuestra cultura mexicana esconde una doble moral que permite hablar de algunas de nuestras prácticas cotidianas y esconder otras que también ocurren; parece una especie de variante del mundo público y el mundo privado, en el que hay un conjunto de normas de convivencia sistemática que van desde las plazas públicas hasta la propiedad privada, habitaciones propias, donde hay cosas dichas y otras no dichas.

     Lo que deviene privado es exclusivo de ciertas miradas, lo que deviene público es visible y tiene potencial de ser compartido con una comunidad.  La sombra judeo-cristiana que carga el sistema colonial moderno continúa estigmatizando las prácticas sexuales para mantener vigente la organización hegemónica burguesa de la “civilización” occidental: la familia; así encontramos que supuestamente para ejercer “libremente” nuestra sexualidad se espera que lo hagamos en privado, además de que las transgresiones a la heteronorma y la moral sexual cultural en general también deben ser ocultas, al menos del discurso explícito.

     Pensando en el trabajo sexual me parece fácil de mostrar la labor de nuestras amigas prostitutas, insertas en un claro sistema de compra-venta de un servicio: uno paga para obtener, a cambio, que ella acceda a realizar determinadas prácticas sexuales con el cliente. Su caso me parece interesante por la clara visibilidad de este tipo de trabajo sexual debido a su prevalencia en algunas “calles” y establecimientos privados, conocidas popularmente.

     Estos días que me he encontrado en Xalapa ocurrió la represión pública del gobierno del estado de Javier Duarte a algunos ancianos manifestantes por no recibir su pensión derivada de su servicio docente. Junto a esta nota que generó reacciones críticas, también cabría destacar que hay quienes no tienen acceso a una pensión, o a algún beneficio pos-laboral durante la vejez protegido por instituciones públicas, un ejemplo son justamente las prostitutas, cuya falta de reconocimiento institucional (sobre todo de tipo jurídico) de su trabajo público, genera condiciones que van desde el proxenetismo (lo que llega a confundir esta práctica con la trata) y los riesgos de salud e integridad, hasta la libre elección del oficio por comodidad económica.

     La visibilidad de las trabajadoras sexuales se presenta en horario diurno en zonas como La Merced en la Ciudad de México, y la zona aledaña al Mercado Jáuregui en Xalapa. También se presenta visibilidad nocturna (Av. Sullivan CDMX), es curioso que sea tan visible el trabajo sexual de mujeres, y varones, que asumen un rol femenino. En las calles, avenidas y establecimientos, hombres ofrecen servicios sexuales asumiendo el rol femenino (Insurgentes sur y Calzada de Tlalpan, CDMX; Lázaro Cárdenas en Xalapa) diría que es improbable encontrar a mujeres ofreciendo servicio sexual estando ellas masculinizadas. Aunque el consumo de prácticas sexuales, con varones masculinos, también se muestra visible de noche (Calle Hamburgo, Zona Rosa CDMX) , en este caso al menos en apariencia pues estos hombres son contratados frecuentemente para prácticas homoeróticas, ¿qué tan masculino puede ser eso? Por supuesto también se oferta este servicio para mujeres, claro está que tiende más al ámbito privado.

     Cuando la joven Marta Lamas hacía travestismo político y se vestía de prostituta, ya venía buscando beneficios para este sistema de compra-venta de un servicio “sexualizado”, no sólo jurídicos sino también sanitarios. Es ético y solidario pensar en un marco de derechos para el trabajo sexual. Ahora, creo que esto implica una reivindicación de nuestra manera de pensar el trabajo sexual, pues no sólo incluye lo fácilmente reconocible: a las mujeres prostitutas, sino también otras prácticas insertas en dinámicas de capital de una manera socialmente aceptada, o socialmente oculta.

     Tal vez a esto debemos que La marcha de las putas no sea de prostitutas sino de mujeres y varones solidari@s que entienden que ser una “puta” no es ser una prostituta, sino una figura estigmatizada por su condición de género. Así las prostitutas, comúnmente nombradas como putas, se disuelven con otras féminas en la injuria “puta” aplicada para con aquellas mujeres que gozan de la promiscuidad.

     Vivimos insertos en sistemas de dominación, tanto nos habituamos que no siempre los reconocemos. Otra práctica sexual inserta en el sistema económico es la dinámica que genera el matrimonio a partir de acuerdo implícito, fácilmente explicitable, sobre el trabajo doméstico no remunerado y la crianza, dos labores asignadas a las mujeres. Si le sumamos la actividad sexual en la que también participa la esposa tenemos 3 labores no remuneradas. Los roles familiares de las mujeres para con los otros resultan más baratos que una enfermera a sueldo, quien además trabaja sólo por unas horas al día. Vale la pena mencionar que existen excepciones, por parte de ellas y de ellos, pues para cubrir su rol, u obtener beneficios, también los hombres realizan trabajo doméstico, y procuran a los demás, sólo que tradicionalmente suelen realizar labores que no desempeña la trabajadora doméstica sino un carpintero, fontanero o cargador.

     A diferencia de la esposa, reconocida públicamente, tenemos a “la otra”, quien obtiene beneficios sexuales y/o afectivos, y en algunas ocasiones monetarios; esta mujer quien también puede asumir un rol servil se diferencia de la esposa por la  falta de reconocimiento jurídico y/o público. Diría mi informante “legalmente las amantes no tienen derecho a nada”, aunque esto sólo aplicaría en los casos en que hallemos un macho proveedor, en caso contrario los hombres suelen ser quienes se encuentran en la condición de subordinación.

     Para quienes no contraen el pacto matrimonial, pero viven dentro de la fantasía del amor romántico también existe la tendencia a fantasías monógamas, casi siempre irrealizables, Marx fue incapaz de advertirnos sobre volver propiedad privada a las personas con quienes realizamos prácticas sexuales, la ideología de-forma nuestros afectos. Para despejar mis dudas al respecto de prácticas lucrativas en ambientes afectivos, recurrí a una charla con un carpintero conocido de Ciudad Lerdo, Veracruz. El motivo es que en su taller encontramos a un grupo de jóvenes que comparten tiempo entre compañerismo y el desarrollo del oficio de carpintería y tejido en muebles, del que reciben su respectiva paga; para mantener su identidad anónima lo nombro Enmascarado pues durante la plática mencionó que todos tenemos diferentes máscaras y las usamos dependiendo de dónde nos encontremos -casi escuchaba las máscaras mexicanas de Octavio Pus.

-De aquí para allá- dijo el Enmascarado, señalando la puerta de entrada a su casa a escaso medio metro de donde estábamos sentados. Menciona que -se rumoran muchas cosas sobre lo ocurrido dentro de su casa-taller, y muy seguro afirma -yo por mi parte no tengo nada que esconder (…) sé lo que pasa allá dentro- invitándonos a la sospecha de la experiencia privada. El Enmascarado se siente cómodo de mantener vínculos afectivos con algunos jóvenes de la zona a quienes enseña carpintería y tejido. A sus 55 años, descubre que los jóvenes tienden a compartir su tiempo con él en el taller, y durante su tiempo de esparcimiento, pues el ambiente entre ellos les genera mayor estabilidad emocional que la que encuentran en sus casas. Curiosamente, sin hacer insinuaciones psicoanalíticas, varios de estos jóvenes le han confesado –amarlo como a un padre- pero él asegura que prefiere un amor de otro tipo, pues los sentimientos de esos muchachos hacia sus padres suelen ser de rechazo o indiferencia.

     Enmascarado confiesa que no busca un compromiso, pues asumiendo que le correspondería un rol proveedor, por su condición de varón, no siente que pueda desempeñarlo con su oficio. Algo contradictorio pues en varias ocasiones ha dedicado periodos de su vida a procurar a otras personas que quería y no a sí mismo, como mencionó. Tenemos que es el hijo menor de 10 hermanos, asume la responsabilidad de cuidar a su padre y a su madre cuando mueren y cría a dos de sus sobrinos que lo reconocen como un padre. Tras estas situaciones, también abandona su profesión de normalista. Con el tiempo desempeña el oficio de carpintero y comienza a formar esta red afectiva con los jóvenes que, ya van varias “generaciones”, han pasado por este taller.

     La figura del chichifo entonces emerge en mi mente como una contraparte dada por parte de algunos varones que, a partir de intereses personales, ofrecen acompañamiento a otros con o sin sentido sexual, o sea que el beneficio que estos obtienen puede darse a partir de prácticas sexuales, ofertadas implícitamente, o simplemente por su carisma. Y más allá de esta forma resultan más enriquecedoras las experiencias personales como cuando a mis amigas jotas, y a mí mismx, nos han invitado más de una cerveza por un interés entre “varones”. En el caso del chichifeo de hombres para mujeres, le pido instrucciones a alguien con más experiencia en el tema, pues lo que sabemos es sólo nuestra experiencia, como dijo en una charla mi empirista tía Cristina: cocinera y costurera.

     Para Enmascarado los vínculos no debieran funcionar a partir del lucro, pues en ese tipo de relación alguien sería el mandamás: él cree que su facilidad para convivir con jóvenes es por los cuidados mutuos, lo que le hace sentir que jamás está solo, pues ambas partes muestran un interés no sólo del tipo económico; sus opiniones y tonos de voz para con ellos son parte del goce del reconocimiento afectivo. Para mi informante tampoco el sexo casual es una práctica viable, pues se descuida al otro, no se le procura. Así que si pensamos que las prácticas homoeróticas entre varones son menos lucrativas si son casuales, estamos lejos de imaginar lo individualista que resulta el metreo como práctica de consumo de cuerpos como máquinas sexuales sin capital de por medio.

     Claro, por si llegamos a pensar que el sexo entre varones subvierte algo, nos equivocamos, ¡nada más falogocentrista que esto! Le faltó decir a Jacques Derrida, algo que ya sospechaba el buen Carlos Monsiváis, quien se definía a sí mismo como misógino feminista: en definitiva, las prácticas sexuales no se pueden separar de sistemas de dominación dentro de los que se presentan insertas en dinámicas de poder, y para esto es necesario reconocer la visibilidad de las prostitutas como una posición fronteriza entre lo público y lo privado, promovida por el heterosexismo hegemónico y escondida por discursos legítimos del Estado, que debiera servir para garantizar nuestros derechos humanos. Obviamente el “civilizado” marco jurídico para el matrimonio tiene una carga moralista que los sujetos de género de nuestras modernidades alternativas en México aún no alcanzan a notar, pues se ha de-formado su subjetividad.

     Ni los chichifos, ni las putas, ni las quimeras parecen estar menos contagiadxs de la domesticación del deseo sexual para su mejor inserción en este sistema mexicano –de la mierda- que nos tiene enajenados. Terminando esta reflexión sobre el reconocimiento de la presencia de trabajo sexual cotidiano, y más allá del tabú de la sexualidad que arrastra nuestra cultura racista, clasista y estigmatizadora sólo quedan nuestras prácticas. No sólo se domesticó nuestro deseo sexual, ¡ojalá sólo fuera eso!, fijémonos más en lo que vemos y sospechemos lo que no vemos… ¿o nadie se pregunta qué hay tras un montón de machos y machas mexican@s gritando -eeeeh… ¡putos!- en un estadio?

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Axñler-YepezAxler Yépez Saldaña. Nací en Xalapa en 1992, ciudad que habité hasta los 18, me mudé al Distrito Federal donde estudié la licenciatura en Psicología por la Facultad de Psicología UNAM, titulándome en el 2015 con mención honorífica. Durante mi estancia por la actual Ciudad de México me he dedicado a la formación e investigación en humanidades, asistiendo a talleres posicionados desde el feminismo, la filosofía, el psicoanálisis y las artes, formo parte del grupo de trabajo MANUELA que prepara el seminario “Cultura Visual y Género” del semestre 2016-2 en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo. Practico el teatro como tallerista, director y actor, realicé la adaptación y montaje de 2 libretos (Las brujas de Salem y Casa de Muñecas) además de ensayar la escritura académica y de estilo libre, con algunas publicaciones. Actualmente tengo una beca de investigación y edición de videos en la biblioteca “Rosario Castellanos” del PUEG, UNAM; trabajo colectivamente la puesta escénica de “La filosofía del tocador” del Marqués de Sade y practico la psicoterapia, la escritura y algunos proyectos artísticos personales en los tiempos libres.

Página personal: https://www.facebook.com/PsicoAx

Página colectiva: https://www.facebook.com/fragmentoskitsch/

 

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La asistencia sexual: una alternativa controvertida

ilustración por Pola RG
ilustración por Pola RG

Por ASSEX* (Nuria Faus)

Tal y como se refleja en los Derechos Humanos y Sexuales, tod@s tenemos derecho a expresar nuestra sexualidad, a una autonomía e integridad sexual y sobre todo una equidad, opuesta a cualquier forma de discriminación, sea cual sea. Sin embargo en la práctica no parece que estos derechos los tengamos presentes cuando se trata de tocar algunos temas que, por su carácter moral, crean una gran controversia, como es en este caso de la asistencia sexual.

      La «Asistencia Sexual» es una herramienta humana que pretende ser válida para afianzar el derecho a una vida independiente en materia de sexualidad, destinado a aquellas personas con diversidad funcional que, por su situación, tienen dificultades para acceder a las relaciones sexuales de una manera “convencional”. Se trata, por tanto, de un medio cuyo fin último es garantizar que toda persona pueda tener sus derechos sexuales reconocidos.

     No se trata en ningún caso de prostitución, puesto que los objetivos son diferentes. El o la asistente sexual trata de enseñar una erótica nueva, a experimentar sensaciones placenteras, no sólo centrado en los genitales ni en el coito, sino implicando a todo el cuerpo para poder disfrutar de una sexualidad plena y satisfactoria. Entre los objetivos de la prostitución no se recogen estos objetivos. Además y, como contrapunto, las personas que suelen realizar una asistencia sexual están muy sensibilizadas con el tema de la discriminación y tienen conocimientos específicos sobre las distintas discapacidades, desarrollando con sus usuarios técnicas, mecanismos y herramientas útiles para sacar el máximo partido a la sexualidad. Sí que es cierto que la figura del o la asistente sexual se presenta como una intersección entre la asistencia personal y el trabajo sexual y es en este punto donde podemos confundir ambas actividades. Tal y como aporta Centeno Ortíz (2014) la asistencia sexual se entiende como resultado de dos perfiles profesionales: la asistencia personal y el trabajo sexual (empoderado).

«[] la asistencia sexual para personas con diversidad funcional es el espacio de intersección de la asistencia personal (materializa el derecho al acceso al propio cuerpo) y del trabajo sexual (se obtiene placer sexual a cambio de dinero)».

Centeno Ortíz (2014)

            También existe una gran diferencia en cuanto al marco legal, en la actualidad la asistencia sexual está considerada como un servicio de salud en algunos países como Suiza, Dinamarca, Suecia, Holanda o Alemania, donde la sexualidad está reconocida como un factor indispensable para la salud integral de la persona. Sin embargo, el ejercicio de la prostitución, de manera autónoma y libre, no queda reconocido en la mayoría de países, incluso está considerado ilegal en muchas partes del mundo, con las terribles consecuencias que eso conlleva.

            Desde el punto de vista moral, el debate está servido, incluso para profesionales más implicados con los colectivos a los que esta actividad va dirigida. A un lado se encuentra el punto de vista clásico, donde la sexualidad y la discapacidad son un tema tabú, percibiendo a este tipo de colectivos como personas que deben resignarse a no disfrutar de sus relaciones eróticas por sus dificultades físicas o psicológicas. Al otro lado se encuentra la “revolución sexual”, donde la sexualidad es reconocida como una parte integral del ser humano y debe ser respetada y cuidada en todos sus niveles.

            El desconocimiento de la función de l@s asistentes sexuales y las controversias morales son las responsables de que  en la actualidad continúe habiendo una gran desigualdad en la población en cuanto a derechos fundamentales se refiere.

*ASSEX, Asociación de Sexualidad Edicativa / http://assex.es es una organización independiente del trabajo que realiza un grupo de autogestión de asistencia sexual que lleva el mismo nombre. Aquí se explica la experiencia de ésta última: http://redined.mecd.gob.es. (Aclaración de Antonio Centeno).

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nuriaNuria Faus: Psicóloga, Sexóloga y una apasionada del comportamiento humano. Vicepresidenta de la Asociación de Sexualidad Educativa (ASSEX), Coach Sexual y Asesora de Salud Sexual y Ocio Adulto.

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Facebook ASSEX    Twitter: @_assex_    Web: http://assex.es/

 

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Apostillas sobre carroña, prostitución y moralismo

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Por César Cortés Vega

Quiero echar a perder acá un poema de Baudelaire:

Una carroña [Poema de Charles Baudelaire] [Dirá el purista que aunque hoy se pueda más fácilmente que antaño, él preferiría que esto no se hiciera con esta soltura, con este descaro / Yo llegué a imaginarlo por una referencia de Philippe Sollers / No hay que olvidar que fue el poderoso Sindicato de Vampiros el que antaño mandó a la picota algunos poemas de Las Flores del mal por antentar contra las buenas costumbres y la religión/ Anotaciones al margen; siempre me gustó la palabra apostillas / Muy parecida a costillas: escribir sobre las costillas de algo].

Recuerda lo que vimos, alma mía,

esa mañana de verano tan dulce: [Las anotaciones para la costumbre del bien pensar letrado son poco menos que indignas / Algo que debería guardarse en la intimidad de la corrección / Aunque llevar más lejos esta conclusión, quizá podría revelar que lo inacabado apenas es contrario a aquello que se ha finalizado / No sólo como la culminación de un proceso, sino como un esfuerzo de decantación que se mantiene por imitación]

 

a la vuelta de un sendero una carroña infame [¿La amará en verdad? Se preguntará el lector, que quizá no intentaría adelantar la conclusión por ingenuidad, sino desde la malicia / Las pasiones crecen ahí donde se les contradice / Rappelez-vous l’objet que nous vîmes, mon âme / La perversión del lector está siendo convocada / Si Baulelaire dice algo así, es porque se hace deudor de una conclusión reveladora / Estamos ante Las flores del mal, no hay que olvidarlo / ¿A quién le habla?]

 

en un lecho sembrado de guijarros, [Las apostillas pretenden aclarar, y esto apenas volverá más oscuro el texto, al banalizarlo en la mirada de lector que se arriesga a colocar sus comentarios / La peor o la mejor manera de leer / Aclarar que no elijo el texto citado por Sollers apegándome a la referencia exacta / Hojeo mi edición de Las flores del mal traducida por Antonio Martínez Sarrión, y no me convence su literalidad / Elijo otra, entonces / Acá, quizá, estamos frente a este apego rayano en lo devocional / La moral y la especificidad del documento]

[“El Konkistador vació el líquido de los dos recipientes sobre el cadáver de Alejandra. El Güero volvió sobre Tania y la tomó por un brazo que giró por la cintura hacia la espalda y llevó la muñeca hacia su nuca. La muchacha gritó y él la guió hasta la chica muerta. La reclinó para acercar las caras de ambas.” —Tomado del reportaje Un viaje a lo profundo de la prostitución: La historia de Nataly, y el hombre que la explotaba, realizado por Humberto Padgett]

 

con las piernas al aire, como una mujer lúbrica, [En una beau matin d’été si doux, le dice a la amada. / ¿Lo recuerdas? / ¿podrá decir también?; con la verga al aire, como un hombre lúbrico, con las nalgas abiertas como un ángel del astillero? / Genet podría:  ¡Oh ven mi cielo rosa, oh mi canasta rubia! / Visita en esta noche a tu condenado a muerte. / Arráncate la carne , mata, trepa, muerde, / ¡Pero ven! Deposita tu mejilla junto a mi redonda cabeza.]

 

ardiente y sudando los venenos [ardientes, sudamos los venenos todos, por eso encontramos la imagen exacta / Gaston Bachelard habla de la imagen poética en ese esforzado libro La poética del espacio, diferenciando al fenomenólogo del crítico literario / Dice: …la creación se produce sobre el hilo tenue de la frase, en la vida efímera de una expresión. Pero esta expresión poética, aún no teniendo una necesidad vital, es de todas maneras una tonificación de la vida.]

 

abría de un modo negligente y cínico [No es a Baudelaire al que le pasa esto, sino entonces al lector que ha comprendido / ¿La voz del poeta es la voz de aquel que se dedica a corregir y corregir un texto? / Alguna vez lo vi en la FIL Guadalajara / Imprecaciones de Lydia Cacho —respetabilísima— al mismísimo García Márquez por su Memorias de mis putas tristes / ¿Cómo es posible que escriba acerca de un hombre mayor que quiere tener sexo con una niña?— imprecaba / A ninguno habrá que culpar, «imagino / Son dos mundos que se tocan / El de una realidad que es filtrada por la rejilla del periodismo / Y el de una sofisticación añejada por siglos como la literatura, que posee licencias no pragmáticas]

 

su vientre lleno de exhalaciones. [Quien ve, es lo mirado / Principio de desidentificación / Y en la falta de comprensión de esto, se cumple la segregación carcelaria a la que la literatura ha estado condenada desde que el concepto se inventó / Un confinamiento que por otro lado, ha resultado favorable / Las infinitas posibilidades de lo otro / Un vientre lleno de exhalaciones / Baudelaire es, sin duda, la carroña y la prostituta con la que seguramente habla, aventuro, nomás]

 

[“Solas, escondidas y despreciadas fallecen violentamente en México 182 trabajadoras sexuales cada mes, 2,184 al año, según el compendio hemerográfico de la asociación nacional Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer. / “Se cree que la muerte de una prostituta es de lo más normal, que se lo merecían”, denuncia Jaime Montejo, activista de una de las organizaciones que desde el pasado martes analizan en la Ciudad de México la vía de enfrentar la incursión del narcotráfico en el oficio más viejo del mundo” Prostitutas en México son víctimas del ‘narco’  realizado por Por Gardenia Mendoza Aguilar. La Opinión, Los Ángeles, USA]

 

El sol brillaba sobre esta podredumbre, [Como un cómplice]

como para cocerla en su punto, [Como un cocinero cómplice]

y devolver ciento por uno a la gran Naturaleza [La complicidad tiene, claro, un fin]

todo lo que en su momento había unido; [Cómo un cocinero cómplice al que le valen verga nuestras elucubraciones morales / Luego, si el moralista lo ha replicado con esta imagen, probablemente se trate de uno sofisticado, que no puede sino entrever los motivos de su contradicción / Que no por ello renuncia a su argumentación moralista / Una dulce mañana de verano no es el contexto para una cosa así, pues nuestro apaciguamiento metafísico hecho de una didáctica que ha creado categorías formales para el entendimiento de las cosas, no lo confirma / Y sin embargo…]

y el cielo miraba el espléndido esqueleto [Aquello, lo invisible, escapa del registro a menos que se presente así de radical / No en una nota de diario / No —todavía— en una recreación de realidad aumentada que apenas complementa los medios superficiales incapaces de guardar lo que la imagen subjetiva tiene de inaprensible / Jan Hendrik van den Berg, citado por el mismo Bachelard, dice que las cosas nos “hablan”, como…]

como flor que se abre. [Debo resultar ya odioso / pero, probablemente este texto no es especialmente recordado / Pocos de los que habrán llegado hasta acá acaso lo leyeron / Me defiendo / Este es un lugar solitario / No huele bien]

Tan fuerte era el hedor que tú, en la hierba

creíste desmayarte. [Los moralistas del texto denegarán mis imágenes frente a estas otras / Ese, en todo caso, es mi problema con Bachelard; una jerarquíe de las imágenes / La historiografía europea habrá documentado los beneficios de esa estratificación / Baudelaire es Baudelaire / Además en esta velocidad de las interpretaciones, mis asaltos son partículas fugaces que ¿qué querrían agregar a lo ya mil veces sobado? / Nos desmayamos por violencias así de sutiles / No quiero saber qué haríamos frente a la contundencia del vertedero de cuerpos como el que describe el poeta / #balebergalabida]

[“El problema es que hasta hace siete años no morían con cuernos de chivo (AK47) ni había tantas decapitadas, desmembradas… ahora es con más saña», agrega.” —Tomado del reportaje Un viaje a lo profundo de la prostitución: La historia de Nataly, y el hombre que la explotaba, realizado por Humberto Padgett]

Zumbaban las moscas sobre este vientre pútrido [Al rededor de la literatura —en un sentido amplio— los lectores revolotean también / Ávidos de representaciones que reivindicar / El centro de ello son las luchas en defensa del tipo de imágenes para decir el mundo / Luchas sobre cuáles serán las que prevalecerán / Si aquellas que intenten disfrazar la contundencia de los hechos / O aquellas que tratan de describirla a detalle / Las que imaginan dulces mañanas de verano, sin esperar la complicidad de la versión de la naturaleza a la que esté adscrito quien mira]

del cual salían negros batallones [El mal, escrito en una combinación de alejandrinos y octasílabos, sugiere este forzamiento / Control de lo que se le dice a la amada / ¿Recuerdas? / ¿Aquellas moscas?]

de larvas que manaban como un líquido espeso [De Bataille: Las moscas permanecen, iguales a sí mismas, como las olas del mar. Esto, aparentemente, es forzado; un biólogo separa esta determinada mosca del enjambre, basta para ello un toque de pincel. Pero ella separa para él, no para las moscas. Para separarse de las otras, sería necesaria a la «mosca «la fuerza monstruosa del entendimiento y entonces ella se nombraría, haciendo lo que el entendimiento hace con el lenguaje, que funda la separación de los elementos y al fundarla se funda sobre ella, en el interior de un mundo formado por entidades separadas y nombradas. Pero en este juego el animal humano encuentra la muerte: precisamente la muerte humana, la única que espanta, que hiela, pero sólo al hombre absorbido en la conciencia de su desaparición futura, en cuanto ser separado e irremplazable; la única verdadera muerte, que supone la separación y, por el discurso que separa, la conciencia de estar separado.]

por aquellos vivientes andrajos.

 Todo aquello descendía y subía como una ola, [Iguales a sí mismas como las olas del mar /  tempos fugit virgilianos, que el autor coloca en bandeja para su amada —a Jeanne Duval están dedicados los primeros poemas de Las flores del mal como contraposición venida de una oscura tradición que el amor romántico no podría negar del todo, y que es un preámbulo para un moralismo que se acerca al objeto de su deseo]

o se lanzaba chispeante

se hubiera dicho que el cuerpo, hinchado por un aliento vago, [Baudelaire llamaba a Jeanne Duval, La Venus negra / Ambos contrajeron sífilis / Antes de Duval, Baudelaire había conocido a Sarah, una prostituta judía a quien llamaba La Louchette La Bizca / Se dice que fue ella quien le transmitió la enfermedad / Una noche en que estaba con una horrible Judía, como un cadáver tendido junto a otro, pensaba, al lado de aquel cuerpo vendido, en esta triste belleza de la cual mi deseo se priva.]

vivía y se multiplicaba. [Muy probablemente fue Baudelaire quien le transmitió la sífilis a Sarah]

 [“Mujeres y niñas de rostros y nombres anónimos viven y mueren bajo la esclavitud que nunca se abolió y que sigue ahí, a la vista, no en pueblos enterrados bajo las fronteras asfixiantes del sur o del norte, sino a pocas cuadras de la Cámara de Diputados, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el Palacio Nacional o la Catedral Metropolitana.” —Tomado del reportaje Un viaje a lo profundo de la prostitución: La historia de Nataly, y el hombre que la explotaba, realizado por Humberto Padgett]

Y este mundo producía una música extraña [¿Ofrenda exculpatoria de un machismo errante? / Memento Mori que tiene origen en un clasicismo como justificante formal]

como el agua que corre y el viento [Recuerda que puedes morir desde un humanismo que se construye en la adquisición perceptiva de la podredumbre / Una subversión que Baudelaire habría cumplido, con los ojos puestos en la modernidad]

o el grano que un ahechador con movimiento rítmico [Detención en el fracaso de los cuerpos / En la reconstrucción morbosa de la mirada / Un nuevo tipo de estética revela la promesa que el lector presiente / En la mirada moral acerca de aquello que es efectivo en la imagen, justo porque es un deseo que se oculta tras la cara de una belleza que nunca puede completar el placer verdadero]

agita y voltea con su criba.

 

Las formas se borraban y no eran más que un sueño,

un esbozo tardo en aparecer [Es por ello que la invisibilidad se sugiere / Lo que nuestra moral completa en el cuerpo que se desintegra paulatinamente / Si dirijo los ojos de la amada al memento mori, es porque esa política conviene / Porque aquello que no ve, hace que lo visible que respondería a una moral de lo verificable, sea sopesado de otra manera]

en la tela olvidada, y que el artista acaba

sólo de memoria. [Baudelaire dice en el estudio que le dedica a Théophile Gautier / es un privilegio prodigioso del Arte que lo horrible artísticamente expresado deviene belleza / ese es el nuevo tipo de estética que si bien es una recreación inversa, aunque consecuente con aquella visión petrarquista que trasciende el amor pagano para reivindicarlo en una elevación del espíritu / El sostén del nuevo mercado de la carne que hoy es el ideal secreto de todo tiempo libre]

 [“Llegan a dar hasta 50,000 pesos (unos 4,500 dólares) para que ellas acepten la mercancía y la revendan: ‘chochos’ (metanfetaminas), marihuana y cocaína en piedra», revela Sonia, una sexoservidora del Distrito Federal. / Sonia afirma que ella se ha mantenido al margen de ese negocio por sus «principios morales»; en cambio, está enterada de compañeras que aceptaron y después desaparecieron sin dejar rastro.” Tomado de Prostitutas en México son víctimas del ‘narco’  realizado por Por Gardenia Mendoza Aguilar. La Opinión, Los Ángeles, USA]

Detrás de las rocas una perra inquieta

nos miraba con ojos enfadados, [Casi lo puedo imaginar riéndose, advirtiendo que ese es apenas el comienzo de un largo tránsito por la vida descarnada de las formas débiles, de vidas oscurecidas por la segregación y el odio / Una especie de advertencia para escandalizar]

espiando el momento de recuperar en el esqueleto

el trozo que había soltado. [Dice J.-D. Hubert en L´estétique des Fleurs du Mal. Essai sur l´ambiguïté poétique / Encontramos un género de ironía en este poema. La ironía proviene, de una parte, de la comparación entre el animal en descomposición y el amor, y, de otra, de ciertas alusiones religiosas que sirven para describir la carroña. La primera de estas ambigüedades aparece desde el comienzo del poema: Les jambes en l´air…”]

 

Y, sin embargo, tú serás igual que esta basura, [Tú, precisamente tú]

que esta horrible infección, [Que soy yo]

¡estrella de mis ojos, sol de mi naturaleza, [Mis ojos / Mi naturaleza / Aquello que desde mi romanticismo, que quería morir con la prosa de Stendhal, y que Flaubert intenta también matar, y que quiere morir también con mi poesía, sigo atesorando al borde del ridículo / Más acá de lo real que somos incapaces de ver, porque estamos tan interesados en la corrección de las frases / En la estructura de las rimas]

tú, mi ángel y mi pasión! [¡Tú!]

[“–¡Y como te niegues, te parto tu madre! ¡Y como te largues o me denuncies te mato y si no te encuentro, mato a tu familia! ¡Puta, puta! ¡Nadie les cree a las putas, como tú!– rugía El Güero a quien los diablos le poseían la lengua cada 15 minutos. Luego parpadeaba sin control y desbocaba en una golpiza. A migajas, las conversaciones con las otras esclavas de San Pablo le dejaban claro que su padrote, uno de los más connotados en el rumbo, cumplía las amenazas.” —Tomado del reportaje Un viaje a lo profundo de la prostitución: La historia de Nataly, y el hombre que la explotaba, realizado por Humberto Padgett]

 ¡Sí! tal tú serás, oh reina de las gracias, [Aquel que señala, es señalado / Observar en las particularidades esa contradicción / Aquellos beneficios que incluso diera la aparente posición intelectual de quien le explica a la amada las contradicciones del mundo, serán negados de algún modo / Walter Benjamin dirá de Baudelaire que la prostitución para él es es la incitadora de la imaginación en las ciudades / Esto implicará una igualación mercantil del alma, lo que se traduce en la potencia de desigualdad del capitalismo en su concentración patriarcal de la utilidad]

después de los últimos sacramentos,

cuando vayas, bajo la hierba y las fértiles florescencias,

a enmohecer entre las osamentas. [Sin embargo algo es redimido / Aquel cuerpo putrefacto dará pié para hablar de una degradación de los valores en aquella potencia que retoma su naturaleza negada, en tanto regresa, mediante la paulatina invisibilización de la materia, como belleza que sólo puede percibirse si a la vez su transmutación se evidencia]

Entonces, oh belleza mía,

di a los gusanos que te comerán a besos, [Benjamin hace énfasis en la mirada de la puta como la de alguien que observa la ley por debajo, pero a la vez ofreciéndose, tal cual el poeta bohemio, haciéndose pasar por un paseante, oferta las calidad de su mirada a las reglas del capital / Son quienes nos desean, aquellos que a la vez intentarán cumplir el proceso / Una mirada que bien vale la pena redefinir para crear todo un andamiaje de relaciones nuevas / Justo como Baudelaire concibe espacios de relaciones de reciprocidad política con el Estado en las que los creadores sean capaces de sostener su incapacidad para producir bienes materiales de circulación similares a los de la producción industrial de la época que amenaza con cubrirlo todo]

¡que he guardado la forma y la esencia divina [Bourdieu, en Las reglas del arte, observa algo similar al referirse a la equivalencia de posturas que Flaubert y Baudelaire / La autonomía de los campos moderna dependerá de ello / La idea de Secretarías de Estado que estén dedicadas a velar los intereses culturales establecen esta relación de reciprocidad / Casi una confesión / Baudelaire es, en términos muy inmediatos / Muy de anotación improvisada / La prostituta que se observa a sí misma en la degradación / En aquella negación de las aspiraciones a una belleza simple, enfrentada a aquella otra belleza que paulatinamente se vuelve una repulsiva masa informe…]

De mis amores descompuestos!

 [Hacéis que se / avergüence de sus hijos con vuestra conducta (¡que, / por mi parte, yo venero!); vuestra prostitución, ofreciéndose / al primer recién llegado, ejerce la lógica de / los pensadores más profundos, mientras vuestra / exagerada sensibilidad colma la medida de la estupefacción / de la propia mujer. ¿Vuestra naturaleza es / más o menos terrestre que la de vuestros semejantes? / ¿Poseéis acaso un sexto sentido que nos falta? / Cantos de Maldoror. Isodore Ducasse]

 

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César Cortés Vega (Mx). @cesarcortesvega Algunos de sus libros publicados son Abandona Silicia (novela), espejo-ojepse (noveleta experimental), Periferias y mentiras. Textos sobre arte, banalidad y cultura (ensayo). Poemas suyos han sido publicados en las antologías San Diego Poetry Annual 2013, Paraguas para remediar la soledad, Siete de la poesía, Ecos de la imagen, poesíacero, Región de ruina, entre otras. Ha compilado los libros Textos postautónomos, Citas caníbales y Anti/Pro canibalia. Coordina la publicación Ágora Speed; postliteraturas  y Cinocéfalo (http://agoraspeed.org/). Ha presentado obra visual en México, España, Japón, Irlanda y Dinamarca. Es director editorial de Telecápita. http://cesarcortesvega.com

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