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Magia negra como forma de dominio y manipulación en el tráfico de mujeres nigerianas.

 Sobre el foto reportaje Esclavitud Moderna de Lorena Ros

Por Marisol Maza

 Cada año centenares de mujeres nigerianas son víctimas del tráfico de personas en Europa occidental para trabajar en la industria del sexo. Industria que beneficia a unos pocos y genera un espacio para el abuso y la manipulación de mujeres que, orilladas por las condiciones económicas en su país y atraídas con mentiras, salen de Nigeria en busca del sueño europeo. El 80% son de la provincia de Edo, al sur del país.

    Para viajar a Europa contraen deudas con sus traficantes, deudas que después deben pagar trabajando en condiciones de esclavitud, pues todo el dinero que ganan está destinado a solventar hasta 50.000 dólares, más los gastos que se generan de su renta y manutención. El no tener papeles las obliga a vivir al margen de la ley, sin derechos, sufriendo discriminación por parte de una sociedad que no las acepta por su situación irregular y por el color de su piel, expuestas a todo tipo de abusos por parte de sus traficantes, sus clientes y la policía.

    Por absurdas que sean las cantidades por pagar y por más violencia que sufran, ellas nunca van a escapar, ni a dar por terminada la relación que las mantiene al lado de sus traficantes, aunque tengan la oportunidad de hacerlo.

    Antes de viajar a Europa, estas mujeres se someten a un ritual a través de la práctica del juju, arraigada tradición espiritual del sur de Nigeria, en el que dejan su alma en prenda hasta saldar la deuda impuesta por sus traficantes.

    Durante la ceremonia su cuerpo es marcado con pintura en polvo para que los espíritus puedan reconocer el alma que se les está ofreciendo; de este modo se lleva a cabo un juramento de lealtad entre el dios al que invocan, el traficante y las mujeres. Ellas están convencidas de que el incumplimiento a este contrato les traerá las peores desgracias, la locura y la muerte. Ni por un momento dudan de la veracidad de estos decretos.

    A partir de este momento están dispuestas a soportar todo tipo de abusos. Le tienen más miedo al ritual y sus consecuencias que a cualquier otra cosa que pueda sucederles.

    El único que puede liberarlas o dar por terminado el pacto es el mismo hechicero que realizó el ritual.

Esta práctica es una garantía de explotación a las mujeres que se someten a ella.

    El miedo, la desinformación y la desesperación de mujeres jóvenes que desean un mejor futuro para ellas y sus familias; el oportunismo de los brujos y traficantes, aunado a la histórica opresión patriarcal de Europa hacia África con su permanente saqueo y demanda de productos y servicios, generan las condiciones perfectas para dar lugar a estas nuevas formas de esclavitud.

 

Lorena Ros (Barcelona, 1975) estudió Humanidades en la Universidad Pompeu Fabra e hizo un posgrado de fotoperiodismo en Londres. En 2001 ganó el World Press Photo con un reportaje sobre la inmigración ilegal en España y en 2004 igualmente obtuvo una Mención honorífica con el proyecto sobre tráfico de mujeres nigerianas a Europa. Con este mismo, obtuvo la Beca Fotopress 03 y el premio OneWorld Media de Amnistía Internacional en 2005.

Mas información:

‘Unreported World’, ‘Nigeria: Sex, Lies and Black Magic’. Reportaje de Jenny Kleemans.

 Más sobre Lorena Ros:

www.lorenaros.com/

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Marisol Maza

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Rituales negros de luto y purificación en la obra de Anúk Guerrero

Performance de la Serie Santísimos Sarcasmentos: BAUTISMO/NEGRO

De Anúk Guerrero

Para el catolicismo, el Bautismo limpia el “alma impura” del infante indefenso y lo convierte en “digno hijo de Dios” arrebatando su naturaleza genuina e imponiendo una falsa identidad.

Bautismo /Negro es un acto consiente de etapa adulta que evoca “la mancha del pecado original” sobre el cuerpo deseante, instintivo y vulnerable que se re-identifica con posibles nuevos nombres y actos purificantes radicales.

Ficha de la acción:

Festival Internacional de Performance EXTRA FEM!

Museo de la Mujer. México D.F.

6 Noviembre 2014

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Performance 43 Sudarios

De Anúk Guerreo y Lehcedevirgen Trimegisto

Mano a mano donde Lechedevirgen y yo abordamos la cruda realidad en la que se encuentra sumergido nuestro país, a saber; México, el cual se haya envuelto en un clima de violencia, impunidad y muerte. Esta pieza es un tributo que recuerda la reciente tragedia en Ayotzinapa como evidencia de un crimen de estado que privó de sus vidas a 43 estudiantes normalistas.

Simbólicamente, retomamos la imagen de Cristo y Magdalena para resignificar el dueto pasionista en el que el dolor y el drama toman protagonismo. Lo contextualizamos a la actualidad mexicana, donde cada día aumentan las desapariciones y el narco-estado tiene paralizada a la sociedad por medio de la crueldad. La incertidumbre es un modus vivendi del que las nuevas generaciones de jóvenes queremos escapar y por el cual exigimos justicia.

43 Sudarios es una encarnación contemporánea del vestigio de la muerte por medio de 43 improntas de nuestros rostros sangrantes efectuadas por el público para dejar con ello un registro, a manera de instalación In Memoriam, de los jóvenes a los que les arrebataron su libertad y sus sueños.

 Ficha de la Acción:

Presentación final de Workshop Performance Art. RITUAL CONTACT “Resquicios de Mictlan y otros Abismos” impartido pro Anúk Guerrero

Museo de la Cuidad de Querétaro

Sábado 22 de Noviembre

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SEMBLANZA de Anúk Guerrero

Performer Nómada Trans/disiplinaria con formación Plástico/Escénica, directora de Nigredo Lab. Gestora, pedagoga y productora de Performance Art. Trabaja desde el término autodenominado PSICORPOLOGíA: Asume su cuerpo como espacio político/ritual y territorio sagrado donde explora los límites psíquicos, la euforia y el trance, el rendimiento físico y la sublimación. En su obra aborda preocupaciones referentes a la violencia, sexualidad e identidad, principalmente. Obra simbólica, barroca y dramática, eclecticismo entre lo sacro e iconográfico, el imaginario sincrético, deidades femeninas, misticismo, brujería y nomadismo.

Sus piezas más destacadas: InnanA PsicoideA, Ex Teresa Arte Actual FEMSTIVAL 4ta Ed, Umbilical MadrAZO para 1er Muestra Nacional de Performance NEGACIÓN Y UTOPÍA Ex Teresa Arte Actual, México D.F 2013. Serie Postnacional Reencuentros II de Guillermo Gomez Peña, Museo de la Cuidad, Qro 2014 y BAUTISMO/NEGRO, Festival Internacional de Performance EXTRA FEM! Museo de la Mujer, México D.F 2014.

CONTACTO

Blog : http://www.anukperformer.blogspot.mx/

Fan Page: https://www.facebook.com/pages/An%C3%BAk-Performer/624606950961502?fref=ts

Empresa: https://www.facebook.com/pages/Nigredo-Lab/362029557303617?fref=ts

FB Personal: https://www.facebook.com/mariana.guerreroarcega

 

 

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Sado – Kawaii – por Jovan Israel

Amamos el trabajo de Jovan Israel por que muestra un matiz poco visto en la iconografía BDSM- gay: el de lo kinky y sexualmente explícito combinado con una estética dulcemente pop, algo así como un Hello Kitty conoce el cuarto obscuro.

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Mi nombre es Jovan Israel, nací un 10 de mayo de 1991 en un convento de monjas en el Distrito Federal, estudio la licenciatura en comunicación y cultura por parte de la UACM Centro Histórico, he trabajado para el INJUVE DF, dentro del Seminario Juvenil de sexualidad: Derechos sexuales y reproductivos, en el foro Jóvenes Igualmente Diferentes exponiendo mi trabajo como ilustrador en el Centro Cultural España, también he realizado cómics informativos sobre la prevención del consumo de drogas, la violencia de género y familiar y las enfermedades de transmisión sexual en los jóvenes. Tengo un colectivo llamado “Les femmes Project”, donde ilustradoras mexicanas exponen y ponen a la venta su trabajo, participé en el libro Morrissey y los atormentados, el primer libro editado por la Revista Marvin. Estuve dentro de la clínica «Ilustración&Moda» impartida por Prince Láuder y Jovan Israel en el marco de la primera edición de «Convergencias Moda&Arte” en CASA VECINA; en el Primer Encuentro Universitario de Arte, Feminismo y Género en la UACM: Imaginarios y representaciones estéticas de género realizado por el Centro de Estudios Interdisciplinarios de Género-UACM.

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Una obscura cavidad – arte gráfico de Enrique Landgrave

por Enriqe Landgrave aka Dr. Dodo.

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Enriqe Landgrave aka Dr. Dodo. Pintor, ilustrador y fotógrafo mexicano (24 de febrero 1979, México D.F) Cursó la licenciatura en historia del arte en el Claustro de Sor Juana en México D.F y artes visuales en la School of Visual Arts en Nueva York, así como algunos cursos en Parsons School of Design. Su trabajo se destaca por una constante experimentación y observación. Combina diversas técnicas, estilos tanto en pintura así como fotografía, dibujo y collage con el propósito de conquistar a lo que él llama potencias   o afectos estéticos; como la conquista del color o de la luz. Esta convencido que como artista visual hay que regresar al boceto, al carbón, a lo áspero, al diagrama. Es un artista que siempre está al acecho, en búsqueda de nuevas técnicas y maneras de adentrarnos en su mundo.

Link:

http://http://enriquelandgrave.wix.com/enriqelandgrave

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Isil Sol: Vil ERRÒTIC

Por Isil Sol Vil

El cuerpo catalogado socialmente como hombre, ¿no es erótico? ¿O es que la trata erótica es una trata sobre la carne? La forma bella, dictaminada: esto sí, esto no.

Somos carne, trozos, partes y miembros colgantes. Estamos envueltos, empaquetados y etiquetados así, todo en orden y bien numerado. Nada ni nadie se escapa, todo es de aquí o de allí. Todo ES.

El error como parte de adiestramiento «esto sí, esto no; esto bien, esto mal.

ERRÒTIC vídeo performance, 2:50 minutos.

Isil Sol Vil ERRÒTIC from Arts Insurgents on Vimeo.

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La muerte de los putos: Vidas indeseables, Muertes deseadas y Duelo in(con)cluso

 

por Alex Xavier Aceves Bernal
por Alex Xavier Aceves Bernal

por Alberto Alejandro Medina Jiménez

“Cadáveres sobre cadáveres tejen nuestra historia en punto cruz lacre. Un cordón de costras borda el estandarte de raso revenido en aureolas de humo que desordenaron las letras. Separando en estratificaciones de clase a locas, maricas y travestis de los acomodados gays en su pequeño arribismo traidor.” Pedro Lemebel. Loco afán.

Esta historia a la que refiere Lemebel es la de aquellas que devenimos minorías sexuales, que aún con un falo entre las piernas fuimos exiliadas de la categoría de Hombre. Nuestra historia es un texto que se hilvana alrededor de ausencias y de olvidos. En su ombligo, la muerte. Trazos que conducen a historias terroríficas del SIDA, de suicidios y de crímenes pasionales sin justicia. Minorías sexuales pero no de género ni de clase, en apariencia. Cuerpos femeninos que se desclasifican del de biomujer. Cuerpos infecundos incapaces de reproducir mano de obra. Cuerpos lumpen, improductivos, errantes, dados a la prostitución, al vicio y a la enfermedad. Es ante esta historia que lo gay aparece como promesa liberadora. Así, estas minorías encontrarán en el mercado y sus símbolos la posibilidad de ocupar un lugar en el sistema mundo. Cuerpos, ahora, consumistas.

    Si bien este horizonte igualitario fue ensombrecido por el fantasma del sida en Latinoamérica, es en esta misma enfermedad, y en México de manera específica, que lo gay se irá filtrando en la agenda política a través de la constitución de un colectivo arcoiris. Ante la urgencia, y al tomar la lucha contra la pandemia como estandarte, estos colectivos lograrán negociar con el Estado estrategias preventivas y de tratamiento; a la par de un reconocimiento de la identidad gay como forma de organización social (centrada en la ubicación y acción de un grupo epidemiológicamente importante). Sería erróneo reducir la agenda gay a la lucha contra el sida, sin considerar la compleja trama cultural que se fue instalando desde la academia hasta los mass media o, por ejemplo, en la ciudad de México, la importancia de la geografía urbana y la clandestinidad de la vida nocturna. Sin embargo, esta historia positiva que se ha ido trazando, y que parece concretizarse hoy con el matrimonio igualitario y el reconocimiento de la identidad jurídica para personas trans, no ha podido eludir la huella de la muerte: ese vacío que ha representado el sida.

    Hablo de vacío y no de ausencia, ya que para ausentarse es necesaria una presencia que se esfume; siendo que, ante la aparición del sida, los muertos aparecen como números, como vidas seriadas desposeídas de un nombre y una historia. Esto no implica que aquellos fallecidos por la epidemia no tuvieran tales características humanas, sino que en esa Historia jamás estuvieron presentes. Por esto fue que el Estado tardó tanto en responder a la demanda de salud, incluso a nivel internacional, ya que la muerte de los putos era, o un castigo divino, o un evento natural. Por esto es que lo gay aparece como el acto de retomar un lugar negado, de apropiarse de un nombre y de una historia dentro de la Historia; pero ya no sólo como un reclamo de hacer escuchar la voz, sino como una apremiante necesidad para permanecer con vida. Entonces es preciso preguntarnos ¿Cuál ha sido el precio de esta normalización? Aplaudo de pie el esfuerzo de activistas durante esta época difícil, ya que de algún modo las personas jóvenes que discutimos libremente temas como éste, somos deudoras de ello. Sin embargo esta es una invitación a replantear nuestras estrategias políticas, de repensar el lugar ético y político que ocupamos como colectivo, retomando en este caso un tema de suma urgencia en el México de hoy (y no solamente aquí): la muerte y el luto.

    ¿Cómo hacer luto, cómo procesar una pérdida de algo que nunca estuvo presente? Si bien para las personas cercanas de los muertos por sida, estos representaron una pérdida real y manifiesta, a nivel comunitario muchas de estas muertes permanecieron ocultas. Retomo entonces la cuestión planteada por Judith Butler sobre la pérdida, el duelo y la comunidad[1], es decir ¿Cómo pensar la pérdida como un factor común, como pensar ese dolor, esa rabia, como aliciente de un proyecto político? Más que como un argumento en contra de tal autora, para discutir su idea es necesario señalar que el concepto Freudiano de duelo que utiliza Judith proviene de una visión muy psiquiatrizada[2]. Aunque ella misma lo avisora, considero, no lo lleva a sus últimas consecuencias. Tal como ella lo señala, el duelo no “se supera” como la concepción más popular nos dice, más bien se trata de aceptar la pérdida. La melancolía podría entenderse como la negación del duelo y no como la imposibilidad de superarlo ¿Ese vacío en la historia de los putos, que representa el sida, no podría implicar un estado melancólico? ¿No podría ser el orgullo y la fiesta incesante, una forma de ocultar el duelo, así como lo gay oculta otro tipo de dolor, otro tipo de marginación como las de género, raza y clase? Ya no sólo el sida, sino la muerte desposeída de duelo ¿Podría ocupar un lugar traumático dentro de la historia de las minorías? Según Freud el trauma reprimido se manifiesta incesantemente, aún enterrado el muerto permanece y re-muerde, en lo que llamó pulsión de muerte.

    En el caso del sida es manifiesto mediante investigaciones sociales y psicológicas que, a pesar que hoy los fármacos impiden la reproducción del virus y permiten retomar la salud después de un cuadro sidático, el imaginario de muerte perdura, a veces con tal fuerza que ocasiona un estado de shock frente a un diagnóstico positivo. Pero la muerte también sigue apareciendo de manera real: los fallecimientos por afecciones relacionadas al sida siguen ocurriendo pese al avance tecnocientífico. Las respuestas, aunque a veces efectivas, son siempre individualizadas. El duelo se debe resolver de manera clínica. La constitución de grupos, pensados para tal finalidad, continúan constituyendo un tipo de aislamiento de quienes tienen el virus con respecto al resto de la comunidad. Esto no responde a un deseo de exclusividad o de elitismo, sino de marginación. La llamada muerte social que ha acompañado al virus por más de 30 años, también hoy aparece como un riesgo latente. El estigma y la discriminación intentan relegar a los sujetos con el virus del lugar simbólico que ocupa “una vida digna de ser vivida”.

    Y es que al sida no es la única forma de muerte presente entre los putos, quienes hemos estado sujetos a la violencia aún antes del cáncer rosa. A la violencia física a la que estamos expuestos cotidianamente (asesinatos, golpes o tortura) le precede esa violencia simbólica, ese destierro no sólo de las categorías sexogenéricas binarias, sino también de una existencia real y plena; lo que permite pensar a nuestros cuerpos, no sólo como imprescindibles, sino como indeseables. El sida sólo concretizó el terror que ya existía ante nosotros, a quienes ya se nos veía como un riesgo en potencia para la sociedad cuyo soporte es una moral patriarcal basada en la familia. El suicidio entre los nuestros es sólo una forma en que el poder ha logrado implantar ese deseo de muerte hasta el punto de cesar nuestro deseo por la vida. ¿De qué modo la muerte se inscribe sobre nuestra piel? ¿Cuántas muertes no lloradas, vidas invisibles, sufrimientos silenciados, nos constituyen como seres históricos?

    Esto no implica que debamos vivir en un sufrimiento persistente, sino más bien de vivir ese duelo y retomar el dolor para establecer una lucha contra la muerte. Pero ese duelo no puede llevarse de manera individual o restringida. El duelo debe ser comunitario. Siendo que el duelo no sólo es la pérdida del otro, es la pérdida de sí mismo. Es renunciar a lo que de nosotros mismos el otro se lleva, y también aceptar lo que del otro se queda en el sí mismo. El duelo es tan conflictivo porque rompe el espejo del yo y revela que nuestros vínculos con los otros nos constituyen no sólo relacionalmente, sino ontológicamente. Sin los otros no somos nada. Nuestras vidas y nuestras muertes son siempre en comunidad, y no sólo en un sentido representativo y psicológico, ya que políticamente nuestra vida está expuesta a la muerte, o no, en relación a los otros.

    Una lucha contra la muerte, entonces, necesitaría repensar esas categorías que nos escinden como seres comunitarios. Las minorías sexuales debemos repensarnos desde esta posición y retomar el dolor para convertirlo en lucha. Al mismo tiempo que repensarnos en relación a otras formas de marginación, que incluso reproducimos. Quizá para un gay de clase media (o incluso de clase baja) sea poco o nada relevante la muerte de una transexual que murió asesinada por su cliente; o de un jornalero indígena, que no se identifica como gay, y que murió de sida por falta de atención médica. Estas muertes pueden ser producidas por el mismo sistema que defienden algunos gays y su lucha puede ser carente de una ética y compromiso con los otros, encerrándose cada vez más en su propio mundo idealizado de promesas ofrecidas por el capitalismo.

    No se trata entonces de decir nuestros muertos como si fueran propiedad de alguien, como si fueran Otros los que mueren; siendo que en realidad somos nosotros mismos los que morimos; no son nuestras muertas o muertos, son nuestras muertes. Ese es el carácter comunitario del duelo como proyecto político. La muerte importa porque nuestras vidas importan.

    No sólo se trata de las minorías sexuales, sino de cualquiera que deviene minoría por su raza, género, clase, enfermedad, condición física, etc. Y no es para menos, siendo que en América Latina y en específico en México vivimos bajo un régimen de explotación neocolonial, sumergidos en un gobierno de muerte e impunidad. Por esto es importante para los putos construirnos espacios de vida y exigir justicia para que nuestras muertes tengan un significado; pero también el apoyar otras formas de lucha que pugnan por la vida, puesto que todos estamos expuestos a la violencia y a la muerte, debemos construir alianzas con otros movimientos antifascistas.

    En México las desapariciones a causa del narcogobierno se han convertido en un tema central debido a que son una forma imperante en el país, una forma de aniquilación de nuestro sistema social. Son, además, una especie de postergación del duelo, una forma de ausencia total del cuerpo que impide llorarle. Pero la vida, aún en estas condiciones, insiste, y la lucha surge del dolor y la pérdida. El caso de Ayotzinapa le puso rostro a las miles de desapariciones y muertes causadas por este sistema necrófilo. No debemos caer en el error de impugnar ¿Por qué ellos son dignos de una empatía y tantas otras minorías no? Estas también son nuestras desapariciones, también son nuestras muertes, su herida está en nuestros corazones; y el sistema de violencia al que los putos estamos sometidos es el mismo que resuena en las palabras “querían ponerse con hombrecitos, pues ahora, éntrenle”[3]. De muchos modos su lucha es la misma que la nuestra.

    Para nosotros los putos, los indeseables, llegó el momento de fundar nuevas formas de vínculos e interacción entre nosotros y con otros colectivos. De resistir la privatización de los vacíos y las ausencias, y mantenerlas abiertas y colectivas (como proponía Hocquenghem respecto a la analidad). De luchar por la vida y la libertad, propia y de los demás; y entonces, no sólo permanecer unidos por el dolor, sino también por el deseo.

“Tal vez lo único que decir como pretensión escritural desde un cuerpo políticamente no inaugurado en nuestro continente sea el balbuceo de signos y cicatrices comunes. Quizás el zapato de cristal perdido esté fermentando en la vastedad de este campo en ruinas, de estrellas y martillos semienterrados en el cuero indoamericano. Quizás este deseo político pueda zigzaguear rasante estos escampados.” Pedro Lemebel. Loco afán.

[1] Butler, Judith Vida precaria: el poder del duelo y la violencia. Buenos Aires: Paidós, 2006.

[2] Uno de los mayores críticos de la concepción de duelo en Freud proviene del mismo psicoanálisis: Jean Allouch. Veáse: “Erótica del duelo en tiempos de la muerte seca” México. Edelp. S.A. 1998.

[3] Palabras de un grupo de militares a un grupo de normalistas.

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 Alberto Alejandro Medina Jiménez: Psicólogo social, maestrante y activista.

https://www.facebook.com/untal.alejandro.5

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Cómic por Ernest Graves

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autorretrato

 

 

Ernest Graves. Fanzines, performance, vídeo, tattoo… El do it yourself y el juego como base en un cuestionamiento constante.

http://ernestgraves.tumblr.com

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por Liz Misterio

Identifico al negro con…

por Liz Misterio
por Liz Misterio

por Abril Díaz

I

En un inicio no me interesaba mantener una relación con él, la verdad sólo me dejaba guiar por la atracción que me producía, por más de mil razones no lo consideraba posible ni adecuado. Por mucho tiempo dejamos que las cosas se dieran como se fueron dando, y como avanzaron bien, llegó el momento de que creciera un poco más.

Me encanta entregarme a él por completo, por más difícil que sea, si me lo pide adecuadamente me dejo tomar sin restricciones. Me produce una sensación muy intensa desde el interior de mi ser de completa satisfacción.

Desde la primera vez fue un coqueteo contante que se fue incrementando hasta llegar a puntos y lugares desconocidos. Siempre ha sido un juego de placer, conjugando——-continuamente—caricias, miradas, palabras—.

No iba a depender de él, a enamorarme por completo, a hacerlo parte de mi vida. Pero me fue conquistando, poco a poco, presionando mi cuerpo en los momentos y lugares precisos.

Él sabía que no sería suya completamente, no podía prometer lo que no podía dar. Cuando me amaba, lo era, pero si no nos veíamos no podía prometer no salir con alguien más.

Recuerdo bien los momentos que cambié de opinión, podía sentirlo por completo en mí, sabía que nos pertenecíamos. No podía negar lo que sentía.

II

Por ese tiempo inicié una nueva vida como vedette, exhibiendo parte de mí. Sabía que me encantaría, a pesar/o por ser tan difícil. La parte más afín a quien yo sabía que era y se me daba con más facilidad era la creatividad en accesorios y vestimenta. Mas nunca fue la parte escénica y teatral que fui cultivando con años de todo tipo/variedad de presentaciones.

Todavía me sigue causando una actitud y sensación de apenarme. No puedo evitarlo. Me sonrojo y a veces me paraliza un poco, la experiencia vivida me permite seguir moviéndome tratando de no pensar y racionalizar todo lo que pasa. Solo bailar, recordar lo ensayado, fluir y dar lo mejor de mí. Si el público ayuda y participa, permite fluir/jugar mejor y construir una experiencia en conjunto.

Todavía recuerdo la primera fiesta en la casa de la viga. Fue genialmente caótica e invaluable por tantos detalles. El público masivo en una casa increíble, todos los números ensayados, el elenco, las bandas, la música en vivo y la recepción/participación de los asistentes, todo hacía un rush intenso y especial. Único.

III

Identifico al negro con la sombra, la cual apareció en un momento de mi vida en la forma de una chica, una mujer desconocida para mí pero que atraía de alguna manera a mi novio.

Ese tipo de sombra desconocida se alimenta de todo y, como no lograba iluminarla en el ángulo correcto, crecía, proyectándose más allá de mi percepción. Consumía todo, devorando todo en su camino.

En ese entonces me consumía y no lograba tener una visión clara de la situación, me devoró creando un hambre insaciable en mi ser, en mi alma.

Me perdí, cometiendo errores constantemente. La situación fue empeorando al justificarme con todas las razones incorrectas.

Perdí tanto, perdí todo.

Me perdí a mi misma y con ello lo que más amaba, a quien más quería tener a mi lado.

Fue caótico, fue devastador.

Ha pasado tiempo y he logrado sanar algunas heridas, aún me sorprende todo lo que pasó. A penas ahora, después de más dos años he podido iluminar un poco esa sombra. Todavía no cambia su naturaleza por completo, pero el acercarme un poco más me ha permitido detener todo lo negativo que yo proyectaba en ella. Me doy cuenta con qué facilidad mis más profundos sentimientos y temores eran proyectados en alguien desconocido que para mí representaba una sombra que amenazaba lo que más amaba y deseaba en mi vida.

El manejo de la situación no fue adecuado y todos los errores cometidos nos cobraron un precio muy alto.

Todavía no hay conclusión o claridad, pero sé que di lo mejor de mí en ese primer paso. Con toda la certeza ahora sé que para eliminar esas sombras lo mejor que uno puede hacer es acercarse, tender un lazo, un puente, una invitación. La mejor estrategia, para mí, consiste en construir, crecer, iluminar, proyectar luz y todo lo mejor que pueda nacer de mi.

Ya caí en la trampa de separar, dudar, vivir con miedo, ver a mi oposición como mi enemigo, como una amenaza. Vivir así, no es vida, conduce a más pérdida, más dolor, mucha más duda e insatisfacción.

Finalmente estamos a prueba en los momentos más difíciles, los que más nos retan en la vida, porque siempre nos conducen a aprendizajes y lugares desconocidos.

No puedo adelantarme y predecir un final perfecto para todos los involucrados, solo puedo hablar por mí misma, por mi experiencia de destrucción y reconstrucción, de pasar de proyectar miedos a hablar directo, hablar con la verdad y de acercarme a lo que más miedo me da. Enfrentarme a mi miedo, verla directamente a los ojos y decirle todo lo que me costó en el pasado, en ese momento de descenso continuo, de perderme, perder la noción, orientación y la certeza. No queda en mí, porque al seguir adelante y al salir del lío que yo misma ayudé a crear, he aprendido mucho y no soy la misma que hace años.

Creo que voy por buen camino y que las decisiones que he tomado me llevarán lejos a ser una persona confiable, coherente y responsable de mis acciones que son las que nos definen.

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Conjuro tras un acto de cobardía

por Alex Xavier Aceves Bernal
por Alex Xavier Aceves Bernal

por Lizbeth Zavala Mondragón

Haz el amor con el odio.

Muérdele la verga y saborea su veneno.
Mete también un dedo en su ano,

y desgárralo.
Recuerda que ha traicionado en nombre del amor.
Chúpale sus testículos, duros y negros.
Ahora siéntate,

siéntate en la verga del odio.

Deslízate sobre ese frío y áspero miembro.

Cierra los ojos y siente los espasmos.

Date la vuelta, restriégate, y restriégate más.

Deja nacer la rabia entre tus caderas.
Deja que tu vulva estalle de palpitaciones,
que sangre tu clítoris.
Y llega.
Y llora, llora,
porque el odio duele.
Y grita, grita, grita muy alto,
deja que el viento oiga que el orgasmo lo has gozado.

Se derramará su fétido semen por tu vulva.
Arde, la cobardía arde.
Déjala correr entre tus piernas.

Siente cómo palpita su verga.

Abre los ojos. Contémplalo.

Míralo jadear con desesperanza.
Es negro. Está muerto.

Liberaste tu dolor en gozo.
Límpiate y lárgate de ahí.

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«Lizbeth es escritora de clóset, pero de vez en cuando asoma el dedo gordo del pie.»

Twitter: @diotimabeth

 

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