La primera cita con el bisturí

La primera cita con el bisturí

Por María Candelaria May Novelo

Imagen: Infografía de María Suero*

La mañana recibió al nuevo día bajo un alegre y cálido sol. Mariana estaba ese día ¡mucho más feliz! La fecha ya de por sí era festiva y anunciaba algo que ella llevaba meses esperando: era 15 de diciembre y con ello el cobro de su aguinaldo. El año pasado recibir su aguinaldo significó poder pagar sus estudios de posgrado.

Este año su aguinaldo tenía otro destino: pagar su primera cirugía plástica. En los primeros meses del 2017 y sin la centralidad de sus estudios de posgrado en su pensamiento, una buena mañana de febrero justo cuando estaba a punto de cumplir 48 años Mariana se vio frente el espejo y sobredimensionó las marcas del tiempo y su edad en su rostro. Desde ese día ya no tuvo la misma tranquilidad al hacer la misma acción: cada vez que se miraba al espejo las marcas de sus constantes sonrisas le recordaban en su rostro no las muchas alegrías vividas y disfrutadas, sino los surcos que como milpa incipiente estaban ahí para que a diferencia de la milpa, que al removerse la tierra para prepararla para el siguiente proceso de producción desaparecen, las marcas en el rostro de Mariana se harían más profundas cada vez y eso le agobiaba más.

El cobro del aguinaldo significó para Mariana contactar al cirujano, pasar por la primera cirugía, el periodo de recuperación y el proceso de culpa posterior por haber hecho tal acción: ahora se sentía conflictuada entre su ser feminista y haber sucumbido al deseo de querer recuperar una imagen más joven de la que por su edad ya tenía.

Mientras en su cama guardaba el reposo indicado por la cirugía que le realizaron, Mariana se decía a sí misma: “Quise sacudir de mi mente las presiones que ejercían esas marcas ya evidentes en mi rostro y mi mirada sancionadora cada vez que me miraba al espejo, más no pude”, y esa flaqueza le producía cierto malestar con el que ahora tendría que vivir.

Y así recibió e inició el siguiente año Mariana: entre la culpa generada por su atrevimiento de realizarse una cirugía y la confrontación con su formación feminista, Se veía ahora con mirada de reproche y se cuestionaba cómo podría abordar el tema del cuerpo como objeto ante este sistema patriarcal si en ella estaba la prueba de que el deseo de permanecer joven había sido tan fuerte que abonó a ese sistema que nos cosifica a las mujeres.

candelariaMaría Candelaria May NoveloActivista por los derechos humanos: una vida libre de violencia para las mujeres, el respeto a la diversidad sexual, la lucha en contra del acoso callejero, un aborto libre de prejuicios y un alto al abuso sexual infantil le comprometen, por ello dentro de sus compromisos como activista feminista por los DDHH el tema de la niñez, adolescencia y las mujeres es importante.

Facebook: María Candelaria May Novelo.

Twitter: @florenciabonita

maría sueroMaría Suero. Suero nace en Huelva, AndalucÌa, España, en 1978. En 1998 se matricula en la única academia de Bellas Artes de la ciudad, al tiempo que empieza Magisterio. Años mas tarde, estudia Cerámica artística. Desde el año 2002 participa en exposiciones en salas dentro y fuera de Huelva, tanto individuales como colectivas, en las que se puede contemplar: dibujo, infografía, cerámica e instalaciones.

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