Entrevista a Gabriel Bruno García sobre el proyecto fotográfico NAKED MAN

Entrevista a Gabriel Bruno García sobre el proyecto fotográfico NAKED MAN

Transiciones compartidas a través de la imagen

Por Lía García (La novia sirena).

El pasado domingo 14 de Junio de 2015, tuve la oportunidad de reunirme con Gabriel García, creador y productor del proyecto fotolibro Naked Man, una serie fotográfica de 8 hombres transgénero mexicanos que nos invitan a conocer sus experiencias corporales y de qué manera lo viven en su contexto, a través de las historias escritas que introducen a la imagen y nos permiten imaginar, desear y alimentar la gran y certera acción de que :

 “Otros cuerpos son posibles”    “A nuestro cuerpo no le falta nada” “Nuestro cuerpo no esta mal”

(Gabriel García)

 

L: Lia / G: Gabriel

L: ¿De que manera surge el proyecto, cuales fueron tus motivaciones principales?

G: Comencé este proyecto justamente pensando en que yo quería fotografiarme desde mi propia visión como hombre trans que no quiere entrar en esta idea de “vives en un cuerpo equivocado” o la idea de que para que mi cuerpo sea válido “debes parecer un hombre cisgénero”. Durante este proceso me di cuenta que era más interesante tener un campo más variado y una práctica colectiva sobre las corporalidades transgénero y fue así que invité a mis amigos cercanos a ser parte del proyecto y contar cómo viven sus cuerpos, cómo conviven con ellos y cómo dialogan con el exterior. Justamente llevamos 1 mes del lanzamiento de la primera parte del fotolibro y se piensa hacer un segundo volumen ya que los compañeros que no estuvieron en el primer número percibieron que fue algo muy bueno darse cuenta con la propuesta de que los cuerpos no se tienen que intervenir de manera forzosa para tener que ser válidos y aceptados.

L: ¿Por qué elegiste titularlo “Naked man” en inglés y utilizar el desnudo como herramienta de empoderamiento?

G: Lo quise poner en inglés porque otra de mis ideas principales era que este proyecto circulara en otros lugares del mundo donde no se habla español y el inglés es un idioma universal. Al principio quería ponerlo en chino porque la otra mitad del mundo es china pero no pude encontrar alguien que me apoyara con las traducciones. Otro punto importante sobre esto es que he notado que existe un vicio dentro de la población latina hacia la ci-sexualización del cuerpo justamente porque desde Estados Unidos los hombres trans tienden a tener ideas normativas sobre el cuerpo. He notado que no se habla del empoderamiento como un objetivo, sino como operaciones que los lleven a sentirse hombres cosa que no me parece, ya que pienso que ser hombre inicia en el momento en que te nombras de esa manera y no son las hormonas e intervenciones quirúrjicas lo que te llevan a ese objetivo de empoderarte.

     Decidí utilizar el desnudo porque pienso que a la sociedad lo que más le molesta es el cuerpo diferente. La sociedad se siente incómoda al pensar lo que existe debajo de la ropa y lo que quería plantear, como mensaje, es que otros cuerpos son posibles, que existen y están a nuestro alrededor que se constituye a partir del género normado y que no por eso deben ser vistos con rechazo o miedo. Estos cuerpos estamos aquí, invisibilizados por la idea de que estos tipos de cuerpos son valorados si se modifican a esa concepción normada que se tiene del cuerpo, en este caso, de hombre.

L: ¿Por qué crees que exista poca visibilización de hombres transgénero en México a diferencia de otros países donde es más alta que la de mujeres transgénero?

G: Yo creo que porque la mayoría de los hombres trans han entrado a la vida social de manera equivocada. Han entrado desde ideas machistas y misóginas y cuando entras por esa puerta a construirte como hombre es una manera de ponerte el pie, porque mientras por un lado quieres construirte como varón, por el otro lado cargas con la idea de que algo esta mal en ti y algo te falta y cuando sientes que algo esta mal o algo te falta lo que menos quieres es que los otros lo noten.

nmen

Copyright Gabriel Bruno García

L: Además el tema de los privilegios en el espacio público entran en tensión cuando hablamos de transición ¿no crees?

 G: Sí, porque es más fácil que un hombre trans se confunda con un hombre gay, afeminado (si tiene la voz aguda, es lampiño, es bajo de estatura o incluso si no lleva vendados los senos y no son grandes) pero es más difícil que esto pase con mujeres trans. El espacio público que opera de manera visual y está lleno de estereotipos automáticamente piensa “es-era un hombre” si ve a una mujer alta, con voz gruesa, con espalda ancha, manos grandes y vestigios de barba.

 Algunas veces esto es lo que nos lleva a buscar cirugías y toda clase de tecnologías corporales que en algunos contextos sirven como resistencias porque sobrevivir al espacio público es vital, no digo que sea algo malo, depende del contexto. Por ejemplo, algunas veces tienes que parecer invisible para acceder al área laboral o para no ser agredido, pero tarde o temprano los privilegios se diluyen, por ejemplo, cuando entras en contacto con lo legal (si no has cambiado tu nombre) en ese momento se pierden los privilegios y en el caso de hombres trans se nos mira como traidores por no ser uno más del gremio heterosexual.

     Precisamente uno de los motivos de este libro es comunicar que nuestros cuerpos no están mal, no les falta nada y por lo tanto tenemos todo el derecho de sentirnos bien, plenos , siempre visibles y sin esconder nada, porque prácticamente no hay nada que esconder. Si no queremos ser parte de esas corporalidades normadas-mediáticas podemos hacerlo teniendo en cuenta los costos pero siempre siguiendo nuestros deseos.

L: ¿De qué manera está estructurado el libro, con qué nos vamos a encontrar y cual es su contenido?

G: El libro cuenta la historia de hombres trans mexicanos y la relación que tienen con sus cuerpos. Son ocho hombres que se asumen como transgénero quienes participan desde su propia perspectiva. Son alrededor de tres o cuatro fotos por cada chico y en una cuartilla o menos cuentan cuál es la experiencia que han tenido con su cuerpo, si esa experiencia ha evolucionado con su tránsito, si tienen expectativas y lo que desean hacer con él para tener una satisfacción plena fuera del concepto de “cuerpos equivocados”. Son alrededor de 40 páginas, las fotografías son en blanco y negro, tomadas por mí y ahora solo existe como libro virtual. Como mencioné antes esta es la primera parte del libro, en la segunda deseo seguir explorando las vivencias de hombres transgénero y la tercera parte será de transiciones no binarias algo más gender-cuir.

L: ¿Consideras que el arte es un medio a partir del cual compartir la transición de género con el entorno?

G: Sí, porque cuando hablamos de experiencias de tránsito siempre quienes nos intentan dar visibilidad son terceros, esos terceros no han sido los indicados, han sido médicos, psicólogos, antropólogos o sociólogos que han tenido contacto con personas trans, pero creo que lo único que pueden contar es lo que observan de manera superficial o un poco de nuestras historias; sin embargo creo que desde una perspectiva más artística, donde no se deben de seguir reglas tan estrictas y se puede experimentar de manera lúdica y colectiva se pueden mostrar experiencias más cercanas, íntimas, interiorizadas y emotivas de cada persona.

No con el motivo de mostrarse solamente, sino de comunicar lo que se experimenta con el cuerpo y lo social.

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NO A LA PATOLOGIZACIÓN TRANS

LO PERSONAL ES POLÍTICO.

 MÉXICO, D.F. JUNIO DE 2015.

 

Puedes tener acceso a este hermoso libro virtual que es “NAKED MAN” : www.nakedtmen.com

 

 

 

 

 

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