Editorial #21 Derecho a la Salud

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Arte de portada: 

Tejidos : Tejidos Subversivos

Colaboración : Carla del Ponte flores , Doula

Registros fotograficos : Marcela Anabalón

El derecho a la salud se enuncia en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos como un derecho garantizado para todos los mexicanos Sin embargo, en la realidad, los servicios públicos son ineficientes y, en muchas ocasiones, violentos y humillantes, e inaccesibles para algunas personas por un sinfín de cuestiones; por ejemplo,  sabemos muy bien que ciertas corporalidades, prácticas e identidades, no son tomadas en cuenta al momento de diseñar los planes de salud. 
El derecho a la salud es en nuestra sociedad un capital politico, explotado hasta el hartazgo en las campañas políticas que sirven a un sistema al que no le importa nuestro bienestar sino nuestra obediencia.
El sistema de salud que tenemos oprime y regula nuestras vidas con el pretexto de preservarlas y salvarlas, patologiza nuestros deseos, nuestras prácticas, nuestros cuerpos, nos mete en frasquitos y nos etiqueta como sujetxs anómalos y peligrosxs.
La medicina occidental ha sido un arma muy útil para colonizar a los pueblos, arrancarles las posibilidades de la medicina tradicional, de jerarquizar el conocimiento, de alienar a las personas de sus cuerpos, de hacerlas incapaces de conocerse y cuidarse sin la mediación del médico experto, y ha sido especialmente util para controlar y alienar a las mujeres de sus cuerpos, de sus ciclos.
Por ello, dedicamos este número a quienes denuncian estos servicios deshumanizados e ineficientes y a quienes dan alternativas para una autogestión del cuidado, la salud, el buen vivir. Dedicamos este número a quienes, también, han recuperado las prácticas no colonizadoras de nuestros cuerpos y que disfrutan de servir y hacer comprender que la promoción de la salud es imprescindible para el conocimiento de nuestro cuerpo y de los procesos que intervienen en él… en nuestra vida cotidiana.

 

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