De realidades creadas y ficciones normalizadas: el comic Suicide Girls.

De realidades creadas y ficciones normalizadas: el comic Suicide Girls.

  por Alejandra Collado  A la figura del ciborg la tenemos identificada con la aleación permanente o semi-permanente de metales, cables y fármacos alojados en los cuerpos biológicos que somos y que portamos, cuestión que no carece de coherencia en una época en las que las tecnologías se han convertido ya en extensiones nuestras. Tod@s …

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Summary : Suicide Girls IDW Publishing, 2011 Historia: Bea Grant Guión: Steve Niles y Missy Suicide Dibujo: David Hahn, Cameron Stewart

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por Alejandra Collado 

A la figura del ciborg la tenemos identificada con la aleación permanente o semi-permanente de metales, cables y fármacos alojados en los cuerpos biológicos que somos y que portamos, cuestión que no carece de coherencia en una época en las que las tecnologías se han convertido ya en extensiones nuestras. Tod@s somos ciborgs. Pero no somos ciborgs únicamente porque nuestras prácticas subjetivas están impregnadas de tecnologías genéricas o porque nos comunicamos con cada vez más frecuencia sólo a través de interfaces. Somos ciborgs porque nuestra percepción, nuestra emoción, nuestra sexualidad, subjetividad, identidad, naturaleza y construcción ya no es puramente humana, genérica, real o ficcional, sino una mezcla continua de todas estas. ¿Y qué son las Suicide Girls (SG) sino una combinación de todo esto? ¿Y qué son todas sus creaciones1 sino unas crías bastardas procreadas por la cultura dominante y por la cultura de oposición en una noche de borrachera?

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El sitio suicidegirls.com hace su aparición en la web en 2001, con sede física en Portland Oregon, (después L.A., lugar en el que permanecen hasta hoy) bajo la batuta y dirección de Missy Suicide. Su idea, aparentemente, era la de abrir un espacio de expresión en la red a mujeres diferentes, “alternativas”, con nacionalidades, prácticas y corporalidades diversas; las transgresoras, las que no tenían lugar en la contracultura, ni en el mainstream… Unas ciborgs en permanente construcción: mutaciones de la época, excéntricas, performativas o suicidas sociales2 (aunque en estos tiempos, el suicidio social bien puede ser una estrategia para la supervivencia), las SG proyectan sus cuerpos como territorios políticos que las definen, y sin embargo, no dejan de confundirse en la trama del consumo, los estereotipos y la estructura casi imperial del sitio SG. Así, como en todo imperio, los productos de la industria cultural, jamás una industria ligera, diría Mattelart, se convierten no sólo en el medio, sino también en la finalidad última, la estrategia maestra para el sentimiento de comunidad y pertenencia.

El cómic Suicide Girls se desarrolla en un futuro imaginado en el que el mundo está dominado por una organización que lleva por nombre Way Of Life (WOL). Dicha organización controla los pensamientos, actos y modos de vida de las personas bajo argumentos religiosos basados en las dicotomías bueno-malo, correcto-incorrecto, cielo-infierno, superior-inferior. Dentro de esta sociedad distópica, cualquier persona que excede los límites de los márgenes impuestos de pensamiento, comportamiento e incluso imagen, es “neutralizado” o desaparecido por esta organización.

La neutralización consiste en intervenir sus mentes mediante un software que controla todas sus acciones, opiniones, borra sus recuerdos, y que incluso sirve como localizador de otras personas “rebeldes” que deben ser “puestas en su lugar”, mismas que, si no se redimen después de ser encarceladas en la prisión de WOL, serán intervenidas por el ya mencionado proceso de intervención mental en el buscan borrar la identidad y generar una nueva, más correcta. El líder de la organización, además, es un misógino que repite constantemente que las mujeres debemos comprender nuestra función y nuestro lugar en la sociedad, razón por la que odia especialmente a las SG.

Las protagonistas de este cómic, las SG por supuesto, son un grupo de chicas duras, sensuales, y tatuadas, que por alguna razón pasan la mayor parte del tiempo desnudas, y que cuentan cada una con habilidades diferentes que buscan ayudar a la liberación de las mentes del WOL. Frank es una excelente peleadora y busca salvar a su novia que, según sus sospechas, fue secuestrada por la misma organización; Porter es una hacker experta en sistemas de información y aficionada a los juegos de video, al igual que Cassius, quien es también es una hábil tiradora; Kim, especialista y aficionada a los explosivos; Wheeler, amante de los autos y la velocidad, y conductora oficial en las misiones SG; y Sana, la seductora líder que también busca salvar a su hermana secuestrada por WOL.

¿Contra quienes luchan las SG del cómic? Contra un clérigo, un empresario poderoso y hombres máquinas que buscan destruirlas, borrarles la mente y convertirlas en mujeres correctas y “bien portadas”. Su lucha también consiste en liberar a aquellas cuyas mentes ya fueron borradas y reprogramadas por el ingeniero en sistemas de WOL, entre ellas, la novia de Frank y hermana de Sana.

Además de esta trama dividida en cuatro tomos, cada número del comic SG (del 1 al 3) contiene un mini-comic que presenta a las SG luchan contra la opresión en diferentes historias: Una SG salvando a una mujer condenada a la hoguera en Salem; una súperSG setentera redimiendo a una secretaria alemana de su monotonía diaria y, por último, una pirata SG liberando a un grupo de esclavas y adueñándose, junto con ellas del barco que las tenía esclavizadas.

El comic plantea a la comunidad SG como la liberación a la opresión sexista, religiosa y normativa, regida por la heteronormatividad y la dominación del patriarcado. Todas sus personalidades reflejan poder al controlar ámbitos considerados históricamente como masculinos: la batalla, los autos, la guerra, la estrategia, los sistemas y hasta los videojuegos. Claro, ninguna de ellas pierde el toque femenino, ni la silueta de su cintura, y un enorme par de senos que las definen como mujeres.

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Entre las protagonistas podemos observar relaciones únicamente de amistad, hermandad, familiaridad, y un amor lesbiano. Las relaciones con los hombres son de enemistad, o de dominación de ellas hacia ellos. Ellas tienen el control. Luchan contra la institución, la norma, y contra la máquina que intenta, en manos de un hombre, penetrar en su cerebro y hacerles olvidar todo lo que son borrar su identidad y crearles una nueva, aquella que hará el mundo funcionar como debe. Así que el hombre máquina representa aquí la dominación y el peligro de internalización de las identidades que tratan de imponer.

Ellas son las triunfadoras. Juntas logran vencer a la organización, de la que descubren que el dirigente era un ciborg que despreciaba a la humanidad, y por otro lado, encuentran que una de ellas era una soldado ciborg enviada por el WOL para rastrearlas. Sin embargo, ésta logra trascender los fines para los que fue creada y rebelándose a los mismos, se une a la causa SG.

La historia de este comic puede parecer muy actual y libertadora viniendo de un sitio SG, eso, si nos olvidáramos de que no es más que material publicitario para el sitio que busca vender una forma de ser, vestir y actuar, sin embargo, debemos reconocerle las representaciones femeninas que nos muestra (al menos es posible encontrarnos en algunas de ellas), aunque no logran desechar el estereotipo del cuerpo-objeto de deseo para la mirada masculina. Alcanzo a vislumbrar al menos cuatro tipos de ciborgs en esta narrativa:

SG-04-pg-022-11) Ciborg de la ciencia ficción. El que todos conocimos en Terminator, RoboCop, y muchas otras más. Aleación de human@-máquina, que en este sentido apunta al objetivo de dominar a la humanidad (o salvarla) a través de sus habilidades superiores devenidas de su unión con la máquina.

2) Ciborg tecnológico. El que casi tod@s somos: obsesión tecnológica; extensión del cuerpo, casi alma es lo que son ahora las redes sociales, el teléfono celular y un sinfín de aparatos sin los que ya no podemos imaginarnos. Un ejemplo de este tipo de ciborg en el comic, es Porter, obsesionada con la tecnología y lo videojuegos, que no puede dejar de publicar a cada momento en su blog cómo se está sintiendo anímicamente.

3) Ciborg absorbido. Otra clasificación en la que la mayoría de nosotr@s estamos inmers@s: medicamentos, vitaminas, sustancias, vacunas. La industria farmacéutica habita nuestros cuerpos. En la narrativa del comic referido, las SG que no pueden ser controladas son sometidas a través de medicamentos que adormecen su sistema nervioso, para después ser suspendidas en cápsulas llenas de una sustancia que las debilita y las imposibilita a defenderse y huir.

4) Ciborg mutante. En el plano meramente filosófico y metafórico, mestiz@s cibernéticos, sujetos múltiples con más de una visión. Seres inacabados, contradictori@s y en construcción, monstruos de subjetividades mutables y mutantes, organismo y máquina fusionados, con todo y cables, y terminaciones nerviosas. El otro ciborg que tenemos encarnado.

Tod@s somos ciborgs mutantes, aunque nos parezca que eso desaparece a la humanidad y Haraway haya desintegrado en él al género. No me siento menos humana, y no me siento menos mujer por ser una ciborg. Mis marcas de género no se borran por mi aleación con la máquina-industria-tecnología-ficción. El ciborg es real y ficticio al mismo tiempo, capaz también de incidir en otros cuerpos, con los márgenes borrados y a la vez encarnados. ¿Qué tanto y cuáles de estos ciborgs traemos encarnados, por el momento, en la piel?3

1 Con creaciones me refiero a sus productos culturales: la película Suicide Girls must to die, unos cuantos videos promocionales, un blog en línea, un show de burlesque en vivo, programa de radio, y su comic homónimo del 2011, protagonista de este breve texto.

2 El suicidio social refiere a “asesinar” la parte mainstream que vive dentro de nosotros, según en palabras de la propia Missy SG, renunciar a las convenciones sociales impuestas por la sociedad y aceptar desaparecer para ésta. Es el precio que se tiene que pagar por ser un@ mism@.

3 Se me vienen a la mente otras posibles categorías de ciborg como el biónico y el estilizado. Estudiándolo más a profundidad saldrían nuevas categorías y subcategorías.

Referencias bibliográficas:

-Haraway, Donna J.(1991), Ciencia, ciborgs y mujeres. La reinvención de la naturaleza, Madrid, Universidad de Valencia, 431 pp.

-hooks b., Brah A.; Sandoval, C.; Anzaldúa, G. (2004) Otras inapropiables, Feminismos desde las fronteras, Madrid, Traficantes de sueños, 184 pp.

Ale-1Alejandra Collado Comunico-loca, poeta, narradora, libre y loca. Abyecta por naturaleza, agnóstica (excepto cuando se habla de diosas) y riot por convicción; con serias debilidades por las cosas enfermas, proscritas y rotas. Promotora cultural underground, maestrante en Estudios de la Mujer, ciborg y varias anormalidades más…

 

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